Say (All I Need)
De pronto, admirarla, se había convertido en su pasatiempo favorito. No importa lo que Tori estuviese haciendo, si concentrada dibujando en su libreta, o estudiando, o comiendo, o mirando una película, de verdad no importaba. No había cosa más interesante que ella.
—Lo estás haciendo otra vez —comentó Tori sin regresar a verla mientras resolvía su tarea de matemática.
—No es verdad.
—Claro que sí. Siento todo el peso de tu mirada sobre mí.
—M-m —negó Jade sin hablar, tampoco hizo caso a lo dicho y continuó viéndola.
—¿Ves? —dijo Tori haciendo contacto.
—No sé de qué hablas. Regresé a verte porque me reclamaste.
—Ajá —dijo Tori sonriendo. Ya sabía que no dejaría de hacerlo, así que volvió a sus notas—. Cambiando de tema, quería preguntarte algo.
La morena no parecía querer darle mucha importancia a lo que estaba por proponer, pero sí que la tenía. Claro que, en este caso, lo mejor era actuar como si nada.
—¿Y bueno?, dime.
—Estaba pensando que como en tres semanas terminamos la escuela y tu cumpleaños es justo la semana siguiente…
—No se te ocurra decir que quieres hacer una fiesta.
—¡¿Por qué no?!
—Porque no quiero una. Fui muy clara con mamá cuando me preguntó lo mismo hace unos días. No quiero festejar nada.
—¡Vamos, Jade! A ti te encanta la música y bailar…
—No —resaltó con firmeza.
—No pretendas, yo sé que sí —la contradijo Tori—. Sería en mi casa e invitaríamos a todos los del salón, además de tus amigos del teatro y…
—No.
—¡Jade!
—¡Que no, Tor!
—¿Por qué no?
—No tengo nada qué celebrar.
—¡Cumples dieciocho años, vas a graduarte de la secundaria y entrarás a la mejor escuela de cinemática del país! —resaltó la latina—. Yo creo que son muchas cosas por las cuales festejar.
—¿Podemos simplemente acordar que no quiero una y ya?
—Sería muy divertido si…
—¡Tori!
La morena entonces prefirió no insistir, lo malo era que tanto ella como Emma ya tenían pensado hasta el diseño del pastel. Sería un Red Velvet con unas tijeras ensangrentadas hechas de masa de azúcar; hasta lo habían pedido en la pastelería.
—De verdad no quiero una —repitió Jade.
—Ya, te oí, pero… piénsalo.
Solo un fuerte y frustrado suspiro se escucho, por lo que Tori prefirió dejar el tema. Ya se lo volvería a plantear en unos días, quizá después de una sesión de besos… o antes, para poder sobornarla de alguna manera.
—Y, ¿fuiste a verlo? —preguntó la morena cambiando de tema.
—No —respondió Jade a secas.
—Quedamos en que irías a disculparte…
—No, no, no, no, no. Tú sugeriste que lo hiciera. Yo nunca acordé tal cosa —negó la gótica.
—Pero fue tu culpa que…
—Claro, porque yo fui quien te mandó ese video y lo inculpé, ajá. Beck es una víctima inocente de mi maldad.
—No, pero tú, en lugar de ir a resolverlo en persona, enviaste a tu mamá (la abogada) a hablar con su papá.
—Yo no mandé a mi mamá a hacer nada. Simplemente se lo comenté y ella decidió que el asunto era lo suficientemente grave como para resolverlo entre nosotros.
—Así que no piensas disculparte —insistió Tori.
—No, ¿por qué tendría que hacerlo?
—Ya lo hablamos. Beck está en serios problemas con la entrega de todos sus proyectos finales porque su papá destrozó sus aparatos electrónicos y ¿debo repetir que estamos a tres semanas de graduarnos?
—¡¿Y por qué es ese mi problema?! —reclamó Jade sin entender la presión que su novia ejercía por una disculpa que no quería pedir.
—Beck ya se disculpó contigo y conmigo…
—¡Porque se comportó como un idiota! Además, no es culpa mía que su papá fuese tan drástico y decidiera que, la única forma de destruir cualquier copia de ese video, era caerle a palos a su computadora.
—Y a su cámara de video… y a su celular… y a su tableta digital.
—Sigo sin entender por qué es problema mío. Yo no decidí quedarme con ese video y luego hacerlo público.
—Solo me lo envió a mí, no lo subió a internet. Además, tenía sus razones.
—¡¿Por qué lo justificas?! —preguntó la gótica ya harta.
—Porque sea lo que sea que Beck haya hecho, ya pagó lo suficiente, ¿no crees? Nosotras fuimos quienes lo lastimamos desde un principio y él estaba herido —se explicó Tori—. Sí, se comportó muy mal, pero yo creo en su arrepentimiento y en sus disculpas.
—Y le ofreciste las tuyas, pero yo no tengo por qué hacer lo mismo. Beck quiso aprovecharse físicamente de ti, te amenazó y te manipuló enviándote ese video.
—Exacto, todo eso me lo hizo a mí.
—¡Y por consecuencia a mí, Tori! ¡Tú eres mi…! —se interrumpió antes de afirmar cosas que no eran—. Mejor dejemos el tema ahí. La verdad es que, tu repentina preocupación por mi ex-novio, está matando mi poca paciencia.
Una vez más, Tori prefirió no insistir. Pero no dejaba de sentir cierta responsabilidad por lo que su ex-amigo estaba sufriendo. Quizá porque le apenaba pensar en que el chico tendría que repetir su último año como castigo a un arrebato que ella provocó con sus acciones. Un año entero de su vida porque ella decidió en un par de segundos que prefería arriesgarse por Jade que respetarlo como amigo. Y aunque reconocía que él había actuado de manera muy reprochable, no dejaba de culparse por el resultado final. Ella tenía a Jade a su lado por el momento, de cierta forma había sido reivindicada por lo que él le había hecho y, sin embargo, sentía que todos habían perdido. Su grupo de amigos se había separado, varios de ellos ya ni se hablaban, Beck estaba condenado a perder el año y, finalmente, ella se iría quedándose sin un solo buen recuerdo de sus últimos días y sin Jade.
—Deja de culparte —le pidió Cat al día siguiente en la escuela—. Jade tiene razón, Beck se lo buscó y por más que se disculpe con todos, no es suficiente.
—Me parece que si las cosas hubiesen sucedido de otra forma desde un inicio, no estaríamos así.
—¿Tú crees que Beck habría entendido que te enamoraste de su novia y aún serían buenos amigos?
—Tal vez —respondió Tori con mucha esperanza—. Él siempre fue muy comprensivo.
—No hubiese sido así, créeme.
—¿Cómo lo sabes? Nunca le dimos la oportunidad.
—Porque lo sé —afirmó Cat—¿Recuerdas a Alce? Claro que lo haces, quién podría olvidarlo —se respondió ella misma—. Él y Jade tuvieron algo el día de la presentación del Orina Fácil. ¿Recuerdas que ella nunca llegó para cantar?
—¿Qué? Te equivocas. Fue porque tuvo un desperfecto con el auto y se quedó atorada en media avenida.
—Claro que no, ellos dos fueron al mirador y chan, chan, chan —confirmó la pelirroja, dejando helada a su compañera que ni siquiera se había enterado hasta el momento.
—¿Se besaron?
—Hicieron más que besarse, pero el punto es que cuando Jade y Beck volvieron a ser novios unos meses después, ella se lo confesó y él puso el grito en el cielo. Beck hasta ahora no perdona a Alce y eso que eran mejores amigos desde que usaban pañales o algo.
—¡¿Jade se acostó con Alce?! Eso nunca me lo dijo.
—Porque no lo hice —respondió la involucrada, llegando por sus espaldas—. Cat, Sikowitz te está buscando.
—¿Para qué? —preguntó la pequeña sin entender que Jade quería que la deje a solas con su chica.
—Yo que sé, solo ve a verlo, ¿quieres?
Una vez que la pelirroja las dejó solas en la mesa del almorzadero, la gótica tomó asiento y comenzó a comer sus papas fritas.
—¿Qué hiciste con Alce?
—Cosas. ¿Tiene algo de malo?
—No, solo que nunca me lo contaste.
—¿Y eso qué tiene? ¿Tenía que pasarte una lista de todos los chicos que han cruzado por mis labios?
"Okey", pensó Tori. No necesitaba ponerse en ese plan.
—Tan solo, no creí que tú… —se interrumpió cayendo en cuenta de que ella estaba en la misma posición que el chico—. Olvídalo.
—¿Que yo qué? —preguntó Jade—. ¿Que podía tener algo con uno de sus amigos?
—Ya te dije que lo olvides.
—¿Uno de sus mejores amigos de hecho, como lo fuiste tú por años?
—Olvídalo, ya lo entendí —se quejó Tori, odiando la comparación.
—Entiendo que te sientas mal, bebé. Pero ya es suficiente. Le pediste disculpas por lo que hicimos, yo también lo hice el día que terminamos, cuando preguntó si lo había engañado. Pero después de eso, él decidió comportarse como un niño. Ahora está pagando los platos rotos, punto. —se explicó la gótica, continuando con su almuerzo tranquilamente—. Me niego a responsabilizarme por sus acciones y tú no deberías tampoco.
Aun con esa aclaración no terminaba de sentirse mejor.
—¿Puedes quitar esa carita de palomita muerta? —le pidió Jade muy sutilmente. Comentario que no agració a la morena.
—No puedo.
—Si que puedes. He visto otras caras más atractivas que esa.
—El problema es que no me imaginé pasar mis últimos días de escuela así, con tanta negatividad por todo lado.
—No dejes que Beck te arruine el día, no lo vale.
—No es solo eso —recalcó la latina sin mencionarlo, mas no hacía falta para que la perspicaz de su chica se diera cuenta de lo que había querido decir.
—No empieces de nuevo con lo de la fiesta. No quiero una, ¿está bien?
—Sí, ya lo sé. No quieres festejar nada. Ni tu cumpleaños ni… nada. Todo bien —dijo y se levantó para tirar la bandeja llena de comida a la basura—. Debo irme a imprimir el trabajo de física, nos vemos luego en clases.
Jade no tuvo tiempo de decir palabra alguna. Tori aceleró su paso y entró al instituto apresurada. Mientras tanto Cat volvió a tomar su lugar en la mesa.
—No encontré a Sikowitz —dijo robándose algunas de las papas de su amiga—. ¿Y Tori?
—Se fue molesta porque no quiero una fiesta de cumpleaños.
—¿De verdad no vas a dejarla hacerte una? Estaba muy ilusionada con la idea.
—¡¿Por qué nadie puede entender que no quiero o voy a celebrar nada este año?!
—¿Nada?
—¡No, nada! ¡NA-DA!
—¿O sea que no vas a llevarla al baile de graduación tampoco? —preguntó Cat.
Desde el primer baile que Tori había organizado en la escuela hace unos años, no había dejado de pensar en el tan esperado baile de graduación y lo genial que sería compartirlo con sus amigos. Lo repetía una y otra vez, aunque quizá no tanto frente a Jade.
—El baile de graduación —susurró la gótica recordando el diminuto e insignificante evento.
—Bueno, si tú no quieres llevarla, puede ir sola… o con Robbie.
Propuesta que solo le sacó una mueca del desagrado que sintió. Su chica y el baboso del titiritero bailando juntos, él intentando besarla, Rex metido en medio… puaj.
—No creo que Tori vaya ir. No lo ha mencionado.
—¿Hablas en serio, Jade?
—¿Tú crees que quiera?
Su amiga le rodó los ojos y negó pegándose la frente con la mano.
Claro, era una pregunta estúpida.
La latina era ese tipo de chica que se obsesiona hasta con el color de vestido se debería poner para combinar mejor con el traje de su pareja y el corsaje de flores que le regalaría. Ya hasta se la imaginaba bajando por las escaleras de su casa desfilando para la cámara de David Vega y siendo tomada de la mano de un estúpido galán sin cara que estaría vestido con un traje negro muy elegante y que el segundo que saliera de su casa la manosearía por el resto de la noche. Quizá la besaría, tal vez hasta la llevaría a la cama.
—En todo caso, no creo que sea problema para Tori conseguir pareja para el baile —dijo Cat, regresando a su amiga a la realidad—. Es más, mira —le señaló al interior del aula de fotocopiado que se alcanzaba a ver desde la mesa—. Parece que ese chico tiene toda la intensión de invitarla.
Jade la vio sonreír por algo que ese chico rubio le había mencionado, hasta podía imaginarse lo sonrojada que estaría. Nuevamente el muchacho habló algo que la hizo reír y ella, sin darse ni cuenta, salió disparada hacia ese lugar, dejando a su pequeña amiga nuevamente sola en la mesa.
Al llegar, el rubio ya se había marchado, pero su chica seguía esperando que le entreguen su trabajo.
—¿Dónde está ese patán? —preguntó mirando por todo el cuarto.
—Jade, ¿de qué hablas?
—El idiota que te estaba invitando a salir.
—¿Quién? —preguntó Tori sin entenderla.
—No te hagas la estúpida Tori, el rubio guapetón que te estaba coqueteando hace dos minutos.
Tanto Tori, como los otros cinco chicos presentes y la mujer encargada de las máquinas, la miraron como si estuviese loca.
—¿Vas a ir con él?
—No sé de qué hablas, pero hazme el favor de bajarle a tus celos.
—Respóndeme, ¡¿vas a ir con él?! -repitió más enojada—. ¡Habla Tori, o te comió la lengua el rubio!
Entonces, la latina llegó a su límite máximo. Toda la culpa que sentía, la humillación de lo que estaba sucediendo y la frustración por la actitud negativa de su compañera durante los últimos días, habían colmado su capacidad de reaccionar de la mejor manera.
—¡Contéstame!
—¡Yo voy a donde se me de la gana con quien se me de la gana! Y, en este preciso momento, lo único que quiero es tenerte a cien kilómetros de distancia —replicó la morena determinada—. No me hables más, no me busques y mantente lo más lejos posible de mí.
Dicho esto recogió su trabajo, dejó un par de dólares sobre el mesón y salió sin regresar a verla.
Nota:
Hola a todos. Les informo que sigo viva, aunque pasé muchos días en cama tumbada con una gripe imposible de manejar, no podía ni alzar un dedo.
Otra vez corté el capítulo en media acción XD. Pero bueno, ya vendrá el siguiente.
La canción de este capítulo es: Say (All I Need) de OneRepublic.
Elizabeth von Lahnstein: Creo que acertaste con lo de las discusiones, aquí hubo otra. Yo a veces también me proyecto con algún sentimiento, en este caso, yo creo que con le de Tori, por más irracional que parezca. Suelo sentirme culpable muchas veces por cosas que ni hago. Pero bueno, gracias por los reviews y por la espera. Te deseo un lindo día y que tengas mucha suerte.
erivip7: Todos queremos saber lo que dijo Tori, pero por el momento queda en suspenso. Quizá por muchos capítulos más. gracias por leer y por el comentario. Te dese un excelente día y que tengas mucha suerte.
VBJTDEPT: Creo que todas las despedidas duelen. A mí suelen matarme y las odio, así sea por un corto viaje, porque uno nunca sabe lo que puede suceder. Gracias por leer y perdón por la demora. Suerte y que tengas un excelente día.
Driwling: En el mío no hicimos una cápsula del tiempo como tal, pero grabamos muchos videos para que queden en el archivo de la biblioteca. Igual no eran privados, a todos nos dieron una copia y todavía debo tenerlo por ahí. Me parece algo curioso de hacer. Me hiciste reír con lo de encontrar a Beck muerto, no era para tanto, pero ahora que tiene que intentar compensar todos sus trabajos nuevamente, estará muy ausente. Gracias por leer y nuevamente me disculpo por la espera con este capítulo, ya son seis días. Te deseo un lindísimo día y mucha suerte.
MinaCX: Esa canción es genial, sobretodo el video. Espero que lo hayas visto. Muy gracioso, Ariana todavía parecía mucho la Cat inocente de Victorious. Repito, no veremos lo que dijo Tori por algunos capítulos. Pero ahora mismo ya tenemos bastante con el nuevo conflicto. Que tengas un lindo día, gracias por la espera y mucha suerte.
Lemb-20: Oh, muchas gracias por las lindas palabras. Siento haberles hecho esperar por el siguiente capítulo, pero la enfermedad casi me deja postrada por siempre. Nah, exagero, pero si me tumbó una semana. Muchos saludos también y que tengas un lindo día. Suerte.
Kuroneko: Eso es verdad, la tecnología corre, aunque siempre hay la forma de recuperar los archivos con dispositivos que transformen los formatos. Sería muy lindo que tus hijos o nietos vieran esos videos donde tus abuelos no eran nada pero iban enamorándose, así saber cómo fue que tú llegaste a existir. Yo solía sentarme horas a escuchar a mi abuela contarme cómo conoció a mi abuelo y cómo fue que terminaron juntos. Era lindo. la escena del que corre como loco por el aeropuerto y se roba el último beso. Es un clásico. Gracias a ti y a todos. La verdad es que no pensé que iba a estar tan complicada los últimos días. Intenté muchas veces terminar el capítulo, pero llegaba un punto en el que no daba más y tenía que rendirme en la cama. gracias por la espera y las palabras, siempre. Espero que tengas un excelente día y mucha suerte.
RitsuTainaka 2106: En algún momento lo sabremos, por el momento, ¿será que quiere contarlo con lo que acaba de hacer Jade? gracias por el review, perdón por la demora y espero que tengas un lindo día. Mucha suerte para ti.
Gracias a todos por pasar por aquí y mucha suerte hoy.
