No quiero herirte.
Luego de huir de Luisiana, se quedaron en un pueblo a varios kilómetros de ahí. Castiel pidió una habitación con dos camas y ahí estaban ahora. Las palabras de Miguel seguían pasando por su cabeza una y otra vez, sacó su teléfono y realizó una llamada.
-¿Donde están?- escuchó lo que decía Balthazar- Necesito que vengan cuanto antes, anota la dirección- se las dictó- Aquí les diré, apresúrense- cortó la llamada y apretó las manos entre sí. -¿Estás bien, Cas?- éste solo lo miró- Oye… no sé qué te habrá dicho Miguel pero…no es cierto- -Dean- -Ni yo entiendo porque hizo todo esto, me engañó… y me usó todo este tiempo... pero… no puedo olvidar fácilmente que gracias a él sigo vivo- -Dean- -Él me ayudó cuando nadie más lo hizo, me salvó… me cuidó… y me enseñó muchas cosas… Miguel… fue quien me animaba cuando daba todo por perdido… siempre estuvo ahí para mí… no puedo creer esto…-
Castiel se enfadó al oír como halagaba a ese bastardo de Miguel y recordó las palabras del mayor. Apretó un poco los puños y caminó hacia Dean frunciendo el ceño, lo tomó por la camisa para luego empujarlo a la cama e inmovilizarlo con su cuerpo.
-¿Cas?- preguntó el rubio curioso- ¿Qué haces?- -Cállate- -¿Eh?- -Deja de hablar de ese hijo de puta en mi presencia- -Cas… yo lo-
El moreno lo besó con salvajismo mientras colaba sus manos bajo la camiseta del rubio. No iba a permitir que ese bastardo de Miguel se saliera con la suya, ese gato callejero es suyo, solo suyo y no estaba dispuesto a aceptar las palabras de ese sujeto, él jamás heriría a Dean. Cuando la falta de aire se hizo presente, ambos se miraron jadeando, el rubio lo tomó por las mejillas con suavidad.
-Dean…- -No sé qué te habrá dicho Miguel pero yo estoy de tu lado, Cas, estamos juntos en esto- -Dean- el mayor desvió la mirada- Lo siento…- -Cas… no tienes porqué disculparte, yo… quiero esto… yo escogí esto-
Castiel lo miró fijamente antes de volver a besarlo pero está vez, con más suavidad y asegurándose de disfrutar del sabor de esos labios. Bajó sus manos para quitarle el pantalón pero se detuvo mirándolo fijamente, ¿Y si Miguel tenía razón? ¿Y si Lucifer planeó todo eso? ¿Y si terminaba lastimando a Dean tal como lo hizo con Anna?
-¿Cas?- -Lo siento…-
Castiel se levantó para recostarse en la otra cama dándole la espalda. Lo que menos deseaba era herir a Dean, no podía hacerlo, no después de todo lo que estaba sintiendo por ese gatito. """""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Dean se levantó confundido, realmente deseaba volver a hacer el amor con Castiel y estaba seguro que el moreno también quería ¿Entonces por qué se detuvo? Se giró para mirar al mayor que le daba la espalda. Luego de pensarlo unos segundos, se levantó para recostarse tras el perro y se acurrucó contra su cuerpo con timidez.
-Gatito…- -¿Puedo quedarme aquí?- preguntó bajito el menor- Me portaré bien… lo prometo…-
El moreno no respondió y Dean suspiró despacio, se levantó con cautela para regresar a su cama, acostándose decaído. Castiel actuaba muy raro y estaba seguro que fue por algo que le dijo Miguel.
No supo en qué momento pero se había quedado dormido y unos toques a la puerta lo despertaron. Se incorporó somnoliento y se percató que Castiel iba a abrir la puerta, indicándoles a Balthazar y Gabriel que entraran. El rubio se sentó curioso.
-Cas…- lo llamó bajito y éste lo miró. -Sal Dean- -¿Eh?- -Necesito hablar a solas con ellos- -Pero…- -Ahora, y no te alejes mucho-
Dean se levantó sin comprender que ocurría y salió del cuarto con cierta rapidez, no entendía porque Castiel lo trataba de esa forma. Fue a un parque cercano y se quedó sentado en una banca cuando su teléfono sonó.
-Hola- -Menos mal que respondes, Dean- -Benny- -¿Estás bien?- -Sí… siento haberte preocupado…- -Menos mal que Castiel te encontró- -¿Cas habló contigo?- -Sí, me llamó en cuanto se dio cuenta que desapareciste, estaba muy preocupado por ti- el rubio sonrió un poco- Dean… ¿sientes algo por él? ¿Te gusta Cas?- -Sí Benny… me gusta mucho pero…- -¿Pero qué?- -No creo que sea algo reciproco… Cas… no siente lo mismo por mí- -Dean- -No te preocupes… no me haré falsas expectativas… además… ¿Por qué Cas se fijaría en alguien como yo… cuando podría estar con quien quisiera?- -Dean… no quiero que sufras, no quiero que ese hombre te lastime- -Estaré bien, Benny… Cas jamás me ha prometido nada…- -Dean- -Soy yo quien se ha hecho ilusiones con esto…- suspiró- Te llamaré después, nos vemos- -Sí… cuídate Dean y… llámame si ocurre algo, sabes que siempre estaré para ti cuando lo necesites-
Dean guardó su teléfono y mantuvo la vista en el suelo, ¿Por qué el amor tenía que ser tan difícil? Apretó los puños despacio.
-Vamos Dean, no puedes ser tan cobarde- se dijo a sí mismo- Tengo que decírselo… sin importar lo que pase, tengo que ser valiente y decírselo, sé que Cas siente algo por mí… lo sé- """""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Castiel le indicó a sus amigos que se sentaran y los miró fijamente. Balthazar fue el primero en romper el silencio.
-¿Qué ocurre, Cassie?- -Voy a preguntarles algo y quiero que me respondan con la verdad- -Cas- dijo Gabriel serio. -Miguel me dijo algo… hace un año… ¿Es cierto que alguien intentó matarlos?- los mayores intercambiaron una mirada entre ellos- ¿Es cierto? Es cierto…- afirmó lo último- ¡¿Por qué no me lo dijeron?!- -Cassie…- -¡Es mi culpa que estén en peligro! ¡Es mi culpa!- El moreno negó despacio y los miró muy enfadado- No quiero volver verlos- -Cas no- pidió Gabriel. -Se acabó, no los quiero volver a ver de nuevo- -No puedes hacer esto solo- dijo Balthazar- No puedes Cassie, déjanos ayudarte- -¡No permitiré que los hieran!- -Cas…- -No quiero que los lastimen… y si debo alejarme de ustedes para conseguirlo, entonces lo haré...- -Cassie…-
El moreno colocó su mejor cara de indiferencia, no podía flaquear ahora, debía cuidar a sus amigos por sobre todo lo demás. Un ruido en la puerta lo hizo voltear y Dean entró con una extraña mirada de determinación en sus ojos. Castiel se mantuvo.
-Toma tus cosas, Dean, nos vamos- -Tengo algo que decirte, Cas- dijo el menor mirándolo. -He dicho que tomes tus cosas y nos vamos- -¿Ocurrió algo?- preguntó el rubio. -¡Toma tus malditas cosas o me iré sin ti!-
Dean miró a los mayores antes de obedecer en silencio. Castiel le dirigió a sus amigos una mirada de advertencia para que no intentaran buscarlo y abrió la puerta para que saliera el rubio antes de cerrar de un portazo. No iba a lastimar a sus amigos y tampoco a Dean, aún si para ello debía dejarlos ir a ambos.
-Cas…- lo llamó bajito el gato. -Sube a la motocicleta ahora o te dejaré aquí, gato callejero-
El rubio lo miró sin entender de qué iba todo pero obedeció en silencio y Castiel condujo para alejarse de ahí, mientras una lágrima resbalaba por su mejilla derecha pero tenía que hacerlo, no quería que sus amigos, su familia resultara herida por su culpa. Y si estaba colocando a Dean en peligro, entonces no le quedaría más opción que dejarlo atrás, al igual que a Balthazar y Gabriel.
