Particularmente, en ocasiones había akumatizados que eran más difíciles que los anteriores, o algunos que eran sumamente torpes. Cada akumatizado era distinto, cada uno representaba una nueva adversidad, o una batalla que prometía ser recordada.

Algunos akumatizados provocaban mucho desastre, mucha destrucción. Como había sido el caso de las hermanas de Alya. Y otros eran particularmente difíciles, porque se necesitaba de la ayuda de otros héroes, como fue el caso de las hermanas de Alya, nuevamente. O, el caso más particular que habían tenido hasta ahora, el de Sirena, en donde necesitaron de sus nuevos poderes.

Aunque para el caso de Ladybug, dos batallas fueron particularmente más complejas, porque estuvo a punto de perder los aretes. En Problemática y con Búho Negro.

La batalla de esa noche, necesitó de una difícil decisión entre ellos. Porque, debían decidir cual de los dos recibiría más daño. Porque necesitaban que uno peleara, y el otro se encargará del akuma.

Uno de ellos debía sacrificarse más por el otro.

Además, la akumatizada tenía poderes del rayo. ¿Por qué? Porque había sido akumatizada debido a que se enojó por un juego, ella quería un ave especial, pero no le apareció en todo el día. Así que ahora controlaba el clima.

—Yo debo ir, soy él hombre —peleaba Chat Noir.

—Iré yo, soy más sigilosa.

—Pero... ¿y si te ataca?

—Ambos corremos riesgo, no podemos evitarlo —respondió ella —. Solo sigamos con esto, ven, y sigue mi plan.

Chat Noir distraía a la akumatizada, le hablaba y corrían. Ladybug iba más atrás, oculta.

Pero los planes no siempre salen como uno lo desea. Ella se dio cuenta del plan, y claramente atacó a Ladybug con su rayo, haciéndola caer.

Chat Noir fue de inmediato a ayudar a su amada, la tomó entre sus brazos y rápidamente se escondió. Ella había caído inconsciente.

—Te dije que debí haber ido yo... —la regañó en un susurro.