ACLARATORIA: los personajes de esta historia pertenecen a E. . la historia si es mia

PAPEL DE ENAMORADA

No era momentos para desafío, asi que me volteé y le sonreí.

— Sería un placer, pero creo que debes bailar con la anfitriona.

— No me gusta sus dientes y no me parece que sea una mujer delicada y pura. Preferiría bailar contigo.

Le brillaban los ojos. Había estado bebiendo, y estaba alegre e inquieto igual que aquella noche que jugaba con las cartas para ganar aquellas mujeres..

— ¿No te parece que sería inapropiado? ¿Por qué no me cuelgas un cartel que avise a todos que he sido tu amante?

— ¿Por qué lo haría ? No sería verdad.

— ¿Qué le importa a toda esta gente? Eso es lo que todos quieren pensar.

No se porque pero me sentía desilusionada.

— ¿Te he decepcionado, dulce Anastasia? No ha sido ésa mi intención, si es que alguna vez tuve alguna. Pero dame tu mano, y con decoro y total amabilidad, trataré de demostrar que entre nosotros no ha ocurrido nada.

Dejé que tomara de mi mano. Estaba comportando se bien, no podía reprocharle nada. Todos los invitados estaban esperando que el abriera el baile, inclino la cabeza y con arrogancia salió a bailar un vals conmigo. Me tomó como si fuera su hermana menor.

Fue una desilusión, a pesar de que su actitud era graciosa.

— ¿qué ocurre? ¿No te parece buena la actuación — pregunto el.

— No, porque yo no tengo ningún papel. Si tu haces de aburrido, ¿Qué debo hacer yo?

— ¿El papel de la sorprendida? — sugirió con ingenuidad.

— No me parece adecuado.

— ¿Complacida?

— tampoco.

— ¿Es que nada te satisface? ¿Qué te parce el papel de enamorada?

— No me queda bien — respondí terminante.

— Pero a mi sí. Si hay algo que te prohíbo es que me reprendas por eso.

— ¡No estaba reprendiendo te!

— Creo que sí, y es muy molesto. ¿Tengo sucio el cuello mamá? — dijo con tono burlón.

— Sabes muy bien que no es asi

— Se que le pago a Taylor una suma astronómica para que se ocupe de eso. Ha vuelto con nosotros ¿Sabías?

— Debe estar feliz.

— totalmente feliz, y yo también. No ha hecho otra cosa que quejarse de la vestimenta que yo llevaba. Creo que extraña vigilar las salidas por si te escapas. Ha preguntado mucho por si volverás a casa alguna vez. — me sostenía algo mas que con firmeza.

— Puedes decirle que estoy bien y que le agradezco sus atenciones, pero que ya no es necesario. Hablando de ropa…gracias por el vestido. Ha sido muy amable de tu parte . es hermoso.

— Es un vestido esplendido, solo tu puedes lucirlo. Siempre he tenido la mejor de las intenciones contigo ¿Qué te parece eso como epitafio en mi tumba?

— ¡No hay que ser tan extremista!

— Todo ha sido asi entre nosotros.

La situación estaba tornando se peligrosa, trate de cambiar de tema. Pero como siempre nada funcionaba como yo me lo proponía

La orquesta termino su música y yo Christian me dejo en la mesa donde se encontraba la mama de José y sus amigas. Me sentía un poco incómoda porque ella siempre había querido que yo aceptara a osé como mi pareja y yo simplemente lo quería como amigo. Estos últimos días el ha estado rogando me para que me casará con él, no se como se ha enterado que estoy embaraza y todo lo que me dice es que quiere ser el padre de mi hijo. Lo que me da tristeza es que el se halla dado cuenta y Christian no. La verdad no se porque me sorprende.

Me senté con las mujeres que estaban hablando sobre el Príncipe, y dando le halagos de cuan bello era. La verdad no lo soportaba, en ese momento apareció la última persona que creí que vería en mi vida. Mi tía.

— Que hermosas estas querida sobrina — dice mi tía con frialdad — Parece que hay un caballero que piensa lo mismo. El Príncipe está cautivado por tu belleza.

La más joven de las mujeres se enderezó y comentó

— A juzgar por su mirada estaba embelesado.

— No, no lo creo — protesté.

— Nadie puede ser tan observador como nosotras que ya los hemos visto juntos en otra oportunidad — aseguró la mayor de las mujeres — No te enfades, debe ser un privilegio.

— Ustedes no entienden…

— No hay nada que entender querida — dijo mi tía — he revivido mi juventud. Cometer un pecado con alguien así es cosa pasajera. Estos príncipes desvergonzados y las mujeres que tienen la buena suerte de cautivar su atención deben ser perdonados — recordó algo y siguió — No permitiré que nadie hable mal de ti en mi presencia, es indudable que muchas tienen celos.

Había momentos que mi tía me confundía, en segundo me trataba con frialdad y al segundo siguiente me defendía. La verdad es que me debe querer a su manera. De todas formas no podía odiarla, era solo una madre tratando proteger a su hija, y al igual que yo, sufrió mucho al perderla.

En ese momento me di cuenta que José también estaba en la fiesta, se acerco a nosotras y me dio un beso en la mejilla. Las mujeres no volvieron a tocar el tema, y la madre de José no paraba de sonreír cada vez que el me tocaba el brazo, la mano o simplemente cuando me veía.

El me ofreció bailar y yo acepte. No había razón para negarme.

Baile con todos los hombres que me pidieron un baile, incluso con los hombres de Christian. El, mientras tanto tenía que bailar con todas las invitadas. Mas de una vez me pregunte si los hombres eran galantes por decisión propia o por petición de Christian.

Yo bailaba y bailaba para no pensar en el malestar que sentía, ni en mirar a Christian que se encontraba cerca. Después de un rato me sentí mejor, pero sin embargo no quise beber nada más en toda la noche. Yo miraba a Christian diferente, como si algo le preocupará.

— Se ha comportado así — dijo Gastón — desde que llegamos aquí y leyó todos los mensajes que lo esperaban. Pueda que tenga razón. No he leído esos mensajes, pero sé que varios de ellos son de su padre, quien lo condena por no haber cumplido con sus obligaciones. Otros mensajes son del ministro de finanzas; otros, del secretario de asuntos exteriores, quien le comunicó que podría contraer matrimonio con una princesa de Baviera.

— Me imagino que habrá pensado Christian, sobre todo cuando por el momento tiene una difícil misión que llevar a cabo — logré decir con un gran esfuerzo.

— Totalmente de acuerdo. Su vitalidad es sorprendente. Durante los últimos meses ha dormido poco; usted ya sabes porque. Ha fortalecido las relaciones entre Rutenia y su país, Señorita Steele, y como si todo eso fuera poco, ha respondido todos los mensajes recibidos.

— Creo que es muy organizado.

— Además trabaja sin descanso, y eso nos preocupa. En especial ahora que nuestra visita a este país está por terminar.

Yo asentí sin saber que decir. Como si ya no me doliera saber que se tenía que casar con una princesa de sangre azul, ya que yo no podía cumplir sus expectativas. No se como fui tan tonta de venir y creer que no me sentiría mal. Pero ya estaba aquí y tenía que permanecer, por lo menos hasta que no me vieran y pueda irme sin que nadie se de cuenta. Mi tía se acercó a mi después de un rato y me dijo que podía acompañarla a casa esta noche. Ella quería hacer las pases conmigo y y quería que eso funcionará. Pero no lo creía posible, ella rompió el respeto que yo le tenía al ser tan mala y no ser condescendiente conmigo. Pero igual acepte ir, no me conocían por ser una persona rencorosa. Por esa razón acepte. Una rápida llamada a Kate para que supiera que no llegaría hasta mañana y me acerque a ella comunicando le que me iría con ella, y estaba lista para cuando ella quisiera irse.

Era casi media noche, y pronto se serviría la cena. Christian se me acercó. Me tomo de la mano y bailamos un vals vienés. No hablaba, pero me había tomado de la cintura con naturalidad. Era como si ya no le importará las apariencias. Estaba serio, pero sólo tenía ojos para mi. Esa actitud, había un ADIOS en silencio.

Dimos vueltas y vueltas alrededor del salón. Me sentía bien. Había algo que me mantenía unida a el; entre nosotras había una comunicación especial. Su figura era imponente. Sentía que mi corazón palpitaba; las lagrimas que se habían atascado en mi garganta me sofocaban. Recordé , la noche en que nos habíamos conocido y como me había perseguido por el salón de baile. Esta noche me trataba de otra forma , con mas suavidad. Pero en realidad no me importaba que me tratara con rudeza, si eso significara que se quedaría conmigo. Pero ese no era el caso, para mi desgracia.

Llegue a pensar que me había mandado a buscar para reparar el daño que tan torpemente había hecho, y para devolverme a mi sociedad, como el había dicho. Yo lo respetaba, aunque sabía que el esfuerzo no valía la pena.

— ¿Estas cansada de tanto bullicio? Debo quedarme hasta el final, pero puedo hacer que te acompañen a tu casa cuando gustes.

Estaba cansada y sería mejor retirarme con orgullo y decoro.

— Si — dije en voz baja — iré a casa de mi tía.

Busque a mi tía para decirle que me marchaba antes, y ella me entrego una copia de sus llaves.

Taylor me acompaño hasta el coche, y abrió la puerta para mi. Durante el viaje no hizo ningún comentario.

Fue difícil arreglarme las sola, pero al fin logre quitarme el vestido. Luego me solté el cabello y lo peine. Había estado recogido tanto tiempo que me dolía en cuero cabelludo. Me coloqué un camisón que dejaba cuando venía a visitar a mi tía y me acosté en la cama.

Sabia que no podría dormir. La verdad era mi alma que no podía halar la paz. Me quede mirando en la oscuridad.

Me desperté sobresaltada, estaba nerviosa, como si supiera que algo iba a pasar. Me di cuenta que no estaba sola, había alguien en la habitación.

Respiraba agitada. Sentía el deseo irresistible de escapar, salir del cuarto y bajar las escaleras, pero tenía las piernas entumecidas. La brisa mecía las ramas.

— Soy yo

— ¡Christian!

— Veo que te complace mi presencia — dijo con tono burlón.

— ¿Por qué? ¿Por qué estas aquí?

— Por la misma razón que un mendigo va a su santuario, ala espera de una bendición.

— ¡Podrías haber golpeado la puerta!

— ¿Para ser rechazado? Era un riesgo muy grande, además tu tía ya esta en casa.

El se había acercado. Estaba temblando, pero de felicidad. Me enfurecía que pudiera excitarme con tanta facilidad, que podía dominar mis emociones. Alejarme de el, y luego venir a buscarme y hasta entrar en la habitación después de escalar por la ventana.

— Vete de aquí, no me importa que seas un príncipe, no puedes hacer esto.

— he trepado la ventana después de haber intentado en las otras cuatro. Después de todo eso ¿Por qué crees que habría de irme sin mi recompensa?

Se estaba riendo de mí. Sin duda aún estaba un poco ebrio. Estaba dispuesto a echar a echar a perder toda esta noche por ¿ un capricho, una broma, una apuesta? No le importaba las consecuencias; el solo quería divertirse conmigo!.

— Tendrás que irte aunque no quieras — dije terminante y molesta a la vez.

— ¿Así me recibes, dulce Anastasia? ¿No hay un beso? Recuerdo que una vez no tuve que pedírtelo ¿Debo vivir de recuerdos? — dijo y me toco el brazo.

— Que estés aquí es un sueño, vete y haremos de cuenta que nunca viniste.

— ¿Quieres que me marche y te deje durmiendo, asi desprotegida y sola? Soy un hombre, no un fantasma que puedes hacer desaparecer a tu antojo. Te necesito, una llama de deseo consume mi corazón, y quiero que tu apagues esa llama

el tono de su voz me decía que no se echaría atrás. Trate de escapar, pero el no me permitió que llegará a la puerta. Entonces me quede quieta. En la oscuridad trate, en vano, de distinguir un uniforme blanco. No podía controlar mi respiración. Estaba temblando de ira y nerviosismo.

Tendría que persuadirlo y tuve una idea. Tome un cojín y lo arroje lejos de la puerta. El corrió al rincón dando me tiempo de llegar a la puerta. Pero me atrapó y se río.

— Una vieja treta — dijo sonriendo.

— Tengo una mejor si quieres — dije y lo golpeé con mi puño.

A juzgar por su gruñido lo tomé desprevenido. Apenas lo golpeé en la boca. El vacilo un instante y yo aproveche para abrir la puerta y correr hacia las escaleras.

El corrió tras mi. Me recogí el camisón para no caerme. Con cada peldaño que el bajaba, la madera crujía bajo sus pies. Me estaba alcanzando. No me animaba a mirar atrás. Quería llegar a la planta baja, allí tenia mas lugares donde esconderme.

Una mano como de acero me tomo del hombro y grité. El tropezó y con desesperación se aferro a la baranda. Caímos al suelo, pero afortunadamente el cayo debajo de mí, y amortiguo el golpe. Me quedé quieta , jadeaba y sentía que mi corazón palpitaba.

—¿Estas bien? — me preguntó entre caricias.

Cerré los ojos, no me dolía nada.

— Creo que si.

El me soltó y beso mi cabello.

— Me parece que has aprendido bastante de mí.

— No lo suficiente para derrotarte.

— Quien puede saberlo. Si estas en mi victoria, entonces ¿ Donde esta el placer?

— ¿Te he lastimado? — le pregunte.

— Llevare las cicatrices todo mi vida — me acaricio la cadera, la espalda y mis SENOS . Trate de ver su rostro, pero estaba oscuro. Ya no estaba ofuscada sino confundida. Le toque la boca, el estaba sangrando.

— No es nada — dijo el.

— No, una herida en el alma no cicatriza, es mas funesta que el odio de un padre, o la muerte de un joven guerrero

el no tenía culpa de que su sangre fuera azul, y que el honor y las obligaciones fueran un obstáculo entre nosotros. Había tratado de protegerme, otro hombre de su posición hubiera dejado me sola con mi sufrimiento. El había vuelto a mi sin pensar en las consecuencias. Al principio me había causado gracia su actitud en el cuarto, después de todo había invadido mi intimidad. Pero estaba apenado.

— ¿Me dejas que te cure? — le pregunte.

— ¿Cómo? ¿Con palabras amargas? ¿Me atormentaras con palabras amargas?

— Con las que buscabas…con amor..felicidad.

el permaneció quieto. Finalmente, dijo con cierta renuencia.

— ¿A que precio?

— Ninguno.

— ¿Y las lágrimas? — pregunto con voz suave.

No me había Doda cuenta de que estaba llorando.

— Dicen que la sal es buena.

— Es sacramental — toco mis lagrimas y se persigno — pero si esa es una forma de olvidar, no la aceptaré.

— No, no — dije con voz quebradiza — quédate en mi memoria, aunque solo sea eso.

— Para siempre. te doy mi palabra…para siempre — susurro.

Me acarició la cara y me besó. La sangre de el y las lagrimas mías se mezclaron en nuestro beso que sello el pacto de promesa. El beso fue apasionado. Lo acaricie y lo abracé con intensidad. Estaba sedienta de el. Algo ardía en mi interior, quería ser parte de el, quería que el fuera parte de mi. Mis dedos se enredaron en su cabello.

Su boca me quemaba. Me abrazo mas y mas, como si quisiera calmar el dolor. Habíamos perdido la noción del tiempo y del lugar. Estábamos absortos, ensimismados, desafiábamos el tiempo, solo queríamos vivir el presente.

Christian me acarició la espalda, la cadera. Me levanto el camisón y se deleito con mi piel y las curvas de mi cuerpo, sabía que encendía su sangre.

Le desabroche la chaqueta y le acaricie el pecho. El se quito la cinta azul de la que colgaba su medalla. Luego se quitó la chaqueta y la puso debajo de mi como almohada. Se quito la camisa y el pantalón. Luego, me termino de quitar el camisón. Nuestros cuerpos volvieron a unirse como si estuviéramos imantados.

El se inclinó para besar mis senos. Yo deje que mi manos se deslizaran por su pecho varonil, su abdomen y su pene.

—Anastasia — dijo el — ángel misericordioso, dueña de mi corazón ¿Me dejarías entrar o seguiremos viviendo esta dulce agonía hasta que te suplique de rodillas? ¿Hasta que quede ciego y mudo?

— Mudo nunca, porque sería como tener la mitad de ti, y esta noche quiero tenerte entero.

Se acostó sobre mi, y penetro con decisión. Me quede sin aliento, la acaricie y lo incite a que se adentrara mas y mas en mi cuerpo.

El murmuro mi nombre y beso mi cuello, mis ojos y saboreo mi boca una vez mas. Entonces llegamos al éxtasis. Cerré los ojos y advertí que el temblaba y vibraba por dentro, que me deseaba y experimentaba placer. No dejó ninguna región sin explorar. Yo me entregué por completo, y lo recibí con los brazos abiertos. Estaban obnubilaba mis sentimientos. Grite y el me abrazó. Estábamos sumergidos en el éxtasis. La sensación era intensa que se parecía al manto mágico y celestial; ansiaba que llegara el futuro para disfrutarlo, entonces recordé que mi futuro no estaba al su lado.

— Regocíjate conmigo, mi amor — dijo el — el paraíso es nuestro.

Penetro en mi por ultima vez. Respirábamos agitados. Después de un momento nos tranquilizamos, y comenzó a enfriarse mi piel. Desapareció el júbilo que había hecho olvidar mi angustia.

Sentí que los peldaños lastimaban mi espalda. Christian estaba acostado entre mi y me aprisionaba contra el suelo. El viento de la noche era fresco, y me hizo temblar.

Christian gruño y río a la vez. Se incorporó y recogió la ropa. Luego, me levanto en brazos y subió las escaleras.

Ya estábamos llegando a la planta alta cuando vimos que encendieron una luz. Se abrió una puerta y apareció mi tía. Con una bata de muselina azul, y el cabello suelto. Se interpuso en nuestro camino.

— Bien — dijo y me miro que estaba desnuda en los brazos de Christian, el también estaba semidesnudo.

— Buenas noches señora — dijo el amablemente.

— Me pareció oír a una perra e celos

Christian la miró con desconfianza.

— seguro estaba soñando.

— Le ordeno que se marche de esta casa.

— ¿Me ordena?... eso no se hace.

— ¡Esto es intolerable!

— ¿Quién me lo prohibirá? Ah, tal vez esta celosa. ¿Quiere que llame a Gastón, Sawyer o Ryan?

Era obvio que mi tía no olvidaba a esos nombres.

— Se van! Fuera de mi casa! Los dos! Llévate a tu perra!

— Con mucho gusto me la llevo, pero la única perra aquí, es usted. — dio una cínica reverencia y bajamos las escaleras. — Vístete, te llevare a tu casa, donde deberías estar.

Era un día hermoso y soleado cuando me desperté en mi cama. El sol brillaba sobre la condecoración de Christian, que estaba sobre la almohada. Christian no estaba. Me había dejado sola.

Hola chikas aca otro cap. Lamento decir que mi beta ha desaparecido del mapa..asi que si encuentran algun error ortografico pido disculpas, es q mi trabajo no me permite tener tiempo de revisar, pero he tratado de no tener tantos errores…espero les guste el cap. Y estoy muy contenta con las chikas que comentas un besito para todas…

PD: hay una chika que me escribia todo el tiempo a mi whasaap y de un dia al otro dejo de hacerlo y no se a conectado mas..por alguna razon estoy preocupada por si le paso algo..asi que MAGY si sigues leyendo comenta una carita para saber que estas bien =)

Espero halla llenado sus expectativas y este cap. Lo hice mas largo solo por ustedes besitos..

Les gusto?¿

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Preguntas?¿