Sour alguna vez me conto lo mucho que odiaba ir a un hospital, no le agrada el ambiente tan deprimente que se respira ahí, era una de las razones por las que estuvo renuente a ir cuando lidio con la vieja elite, y en esta ocasión me hizo llamar a su casa para que fuéramos recogidas para que la trajéramos a su casa, sus padres obviamente estaban molesto por eso, para cuando llegamos ya nos esperaban sus padres junto a lo que supuse, era su médico particular, no tardaron en llevarla a su habitación para revisarla, mientras yo esperaba en la sala junto con su madre.
-¿Te gustaría un poco de té? Creo que te vendría bien. – no sé cuánto llevábamos esperando, hasta ahora me di cuenta de que estaba sedienta, posiblemente hace bastante que habían pasado las cosas.
-Creo agua estaría bien. – saco un pañuelo y limpio mi rostro, tanto perdí la noción de las cosas que tampoco me di cuenta de lo mucho que había llorado, de haber estado maquillada seguramente habría sido un desastre, aunque no hubo mucho tiempo para meditar eso, la asistente del doctor llego a donde estábamos.
-El doctor dice que pueden pasar. – no tuvo que decirlo dos veces, avance tan rápido que deje a ambas mujeres detrás de mí, llegue hasta la habitación de sour y abrí.
-La próximas sería más práctico para todos si la llevan al consultorio… - el padre de sour y el doctor se me quedaron mirando, aunque no les hice mucho caso, mi atención se centró en sour, que estaba recostada en su cama, con una férula en su pie izquierdo, sentí un nudo en la garganta al verla así.
-Si si lo se doctor. – ella también ignoro a ambos para mirarme a mí, me acerqué a ella y me senté junto a ella en su cama. -¿estuviste llorando? No te preocupes, solo fue un esguince.
-Tienes suerte de que solo haya sido un esguince, pudiste haber sufrido una fractura. – su padre había salido de la habitación, el hombre no se veía nada contento. – necesitaras unos días de reposo y llevar la férula por un mes. – cuando dijo eso realmente sentí miedo, no sé cómo habría reaccionado de haber sido tan terrible.
-Bueno, un mes no suena tan mal, creo que aun tendré tiempo para practicar para el torneo que viene de tae kwon do. – tanto el doctor como yo nos le quedamos mirando con la misma severidad.
-Escuche señorita, en un mes podrá volver a caminar con normalidad, necesita esperar al menos 3 meses para siquiera pensar en realizar un esfuerzo así.
-¿3 meses? ¡en menos de mes y medio son las competencias! – puse un dedo en sus labios, estoy segura de que aun la miraba de manera serie, ya que ella guardo silencio.
-cuando le retire la férula podrá regresar a la arquería si lo desea, pero cualquier otro deporte que requiera contacto físico o un esfuerzo mayor están completamente descartados, ya lo hablé con su padre, así que no insista. – estaba segura de que sour quería decirle una sarta de maldiciones y quejas, pero al mirarme pareciera que entendió que no debía ser tan… visceral.
-Esta… bien. – el hombre asintió, del maletín que ya tenía en su mano saco un pequeño frasco que puso en la mesa de su mesa de noche.
-Toma una solo en caso de dolor, tu padre ya tiene tu receta y las indicaciones, ahora si me disculpan. – el hombre salió del cuarto, estaba a punto de darle un claro regaño a sour por su necedad, pero al mirarla tenía los ojos inundados en lágrimas.
-Perfecto, simplemente perfecto, este iba a ser mi regreso triunfal y ahora… - se señaló la pierna, ahora me daba cuenta de que seguramente yo estaría igual, que te hagas planes y que un accidente te lo arruine todo, siendo yo también alguien que compite y necesita moverse, entendía su frustración.
-Hey, sé que esto significaba mucho para ti, pero deberías ver el lado bueno. – se me quedo viendo ahora de forma molesta.
-¿Lado bueno? ¡lado bueno! ¡pues claro! No voy a poder hacer nada en lo que soy buena por un mes, y algo para lo que me quería preparar ahora tendré que descartarlo por completo… si, el lado bueno es que estaré cómoda y calientita en mi camita…gracias amor, tu si que sabes encontrarle lo positivo a esta situación.
-Acabas de…
-Después de todo tu no querías que compitiera, debes estar feliz. – eso fue suficiente.
-Sabes, creo que te hace falta descansar, de hecho… - fui hacia el baño, sobre el lavamanos vi un vaso que llené de agua. – creo que necesitas refrescarte un poco.
-No voy a beber agua de la… - le arroje el agua a la cara, debió esta fría por su expresión.
-Quizás eso te enfrié un poco la cabeza, ahora si me disculpas, creo que te dejare descansar. – me di vuelta y fue a la puerta para irme.
-Al menos podrías darme una toalla. – Salí de la habitación con un portazo, me recargue en la puerta y me deje caer para comenzar a llorar, preferí hacerlo en silencio para que sour no se diera cuenta, tampoco quería que sus padres me vieran así, no quería tener que decirles lo que paso.
Por fin estaba en casa… no me sentía nada bien, con lo que le paso a sour, y peor aún, lo que me dijo… sé que no era su intención, está enojada y frustrada por haber perdido su oportunidad de hacer lo que tan quería, creo que solo debo esperar que se le pase, me recosté en mi cama, no tenía ganas de hacer nada, quizás no haga nada, solo esperar a quedarme dormida y despertar hasta mañana solo para ir a la escuela, pero la tonada que anunciaba una llamada de lemon no me lo permitió.
-¡Hey romántica! ¿Cómo estuvo tu tarde? O ¿acaso es algo privado? – había olvidado avisarle a todas lo que paso, cuando me vio no tuve que esperar tanto para contarle lo que paso, igualmente debía avisarle a sugar e indigo, ya veremos cómo lo toman todas, y espero que, si la visitan, no les toque un desahogo como el que tuve que experimentar.
Fin Pov sunny.
Pov Sour Sweet.
¿Siempre debo recordarme lo estúpida que soy? Hice todo lo posible por darle un día especial, los accidentes pasan, pero lo que acabo de hacer, claro, aun estando afuera de mi cuarto, podía claramente escucharla llorar, quería llamarla, decirle que entrara y que soy una idiota… pero deje de escucharla, seguramente ya se habría ido, y yo, aquí, sin poder levantarme para ir tras ella.
-Realmente soy una estúpida.
Domingo por la mañana.
La noche fue terrible, no sé si es por el dolor e incomodidad de mi pie y la férula, o porque me sentía como basura, el darme un baño tampoco fue sencillo, necesite ayuda para eso… fue muy vergonzoso.
-Querida una de tus amigas vino a visitarte. – mi madre no entro, solo me aviso desde afuera, pasaba del medio día ya, dudo que sea sunny tomando en cuenta lo que le dije, en cambio quien entro fue lemon quien se veía extrañamente alegre. – si necesitan algo no duden en llamar.
-Muchas gracias señora. – en cuanto mi madre cerró la puerta, lemon volteo a mirarme de una manera en la que nunca la había visto, muy seria, para después acercarse lentamente a mi cama. -¿Qué fue lo que le hiciste a mi amiga? –Genial, de las muchas cosas que me hubiera podido esperar, que lemon vengara a "regañarme" no figuraba entre las primeras, de cualquier manera, sentía que me merecía un muy buen regaño… pero no de ella.
-No me hace falta un regaño, bastante tengo con esto. – no quito su expresión, solo rodeo mi cama mientras seguía observándome, luego se cruzó de brazos.
-¿Por qué le dijiste eso? – preferí no mirarla, ignorarla no sería sencillo. - No te comportes como una niña pequeña. – por fin volví a mirarla, y esta vez se veía decepcionada. – escucha, solo vine para ver que estuvieras bien, y para decirle algo más.
-Te escucho. – tomo una de las sillas que están aquí y la puso a lado de mi cama.
-Seguramente ya sabes esto, pero, así como el estar con alguien es nuevo para ti, también lo es para ella. –aquí viene, un discurso sobre que debo ser agradecida con… -ella está muy feliz contigo y no puedes negar que tú también lo estas con ella, no está bien que le reproches tonterías solo porque ahora estés así.
-Yo misma me di cuenta de lo idiota que fue… la escuché llorar. – solo suspiro.
-¿Recuerdas con la viste llorar por primera vez? – era una imagen que no quería recordar, incluso me dije a mi misma que no permitiría que alguien la volviera a hacer llorar, y precisamente fui yo quien lo causo de nuevo. – trata de no repetirlo. – se levantó y fue a la puerta. Supongo que nos veremos en unos días, descansa. – y así salió, una visita que en otras ocasiones agradecería que fuera corta, pero ahora…
Pasaron un par de horas en los que me estaban consintiendo bastante, aunque era un poco estresante por ratos el no poderme hacer varias cosas, practicar por ejemplo… al menos tenía mi consola de videojuegos y la computadora.
-Hija, tienes más visitas. – mi madre se veía especialmente contenta ahora, sé que no es sunny… así que por eliminación solo quedaban…
-¡Hey! ¿Cómo esta nuestra campeona? – indigo entro seguida por la siempre silenciosa sugar. – uuuuh, eso no se ve bien, no es un yeso así que supongo que no estuvo tan mal. – se me acerco para mirar de cerca la férula. –lastima, de haber sido un yeso lo habría firmado.
-Indigo, no seas impertinente. – sugar se sentó en la silla que aún estaba junto a mi cama.
-Bueno si necesitan algo, solo llamen. – después de que mi madre cerró la puerta, indigo se sentó en mi cama.
-Sunny nos dijo lo que paso, así que, bueno… ¿malditos niños en bicicleta? – supongo que no les menciono nuestra pequeña discusión… no fue una discusión, a quien engaño.
-Los accidentes pasan, no es culpa de nadie. – las palabras de sugar fueron como una bofetada, y ella pareció notar mi reacción. – creí que sunny estaría aquí.
-Cierto, creí que la veríamos cuidándote y mimándote o algo parecido. – como muchas otras veces indigo solo fastidiaba, pero pareciera que vio algo en sugar que la hizo guardar silencio.
-Paso algo mas ¿verdad? – no tenía muchas ganas de hablar del asunto, pero seguramente sugar no se iría hasta saber la verdad, lo mejor era decirles, al menos me serviría para desahogarme un poco.
Fin Pov sour.
Pov Cadence.
Puedo decir sin temor a equivocarme que este fue un muy buen fin de semana, un paseo por la ciudad, para después tener una agradable comida junto a luna, estos paseos realmente eran algo que me revitalizaba, claro, el estrés ahora era menor, pero aun lo había, aun así, era más llevadera la semana en el trabajo, ahora que ya estaba en mi oficina solo debía concentrarme en el trabajo, y esperar que ninguna eventualidad altere el trabajo, o a la directora, de repente sonó mi interfono.
-Decana cadence, tiene una llamada, creo que es importante.
-Comuníqueme. – un par de tonos después respondieron. – buenos días, habla la decana cadence.
5 minutos después.
-¿Por qué siempre tiento a la suerte? Pensé que iniciaría la semana con algo tranquilo, algo muy común, claro, que los estudiantes tengan accidentes suelen ocurrir ¿pero que una de las consideradas "estrellas" de cristal le haya ocurrido? Creo que lo peor de este suceso, es que seré yo quien le de esta noticia a cinch, quien muy seguramente no lo tomara nada bien.
-Señora directora ¿podríamos hablar un segundo? – al mirarme, pareció intuir que no tenía buenas noticias.
-¿Qué ocurre señorita cadence?
-Recibimos la llamada de los padres de una estudiante… la señorita sour sweet tuvo un aparatoso accidente y faltara a clases un par de días, pero… -su expresión fue de sorpresa, pero luego de molestia. – utilizara una férula y muletas por un mes.
-¿Un mes? – su tono de voz era de molestia, además de que pareció tener un pequeño tic en su ojo derecho, se quitó los lentes y se masajeo sobre las cejas para volver a ponérselos. –de acuerdo, solo será por un mes… - respiro profundamente. – de acuerdo, señorita cadence, preséntele mis saludos y pronta recuperación a la señorita sour sweet. – saco una tarjeta de su escritorio y comenzó a escribir algo, seguramente escribiendo lo que acaba de decirme para después ponerla dentro de un sobre y entregándomelo. – lleve un arreglo de flores. – lo peor de todo es que ahora debía ser su mensajera, bueno, no estuvo tan mal.
El resto del día fue un poco estándar, creí que cinch estaría más irritable con la noticia, para mi buena suerte no fue el caso, mientras meditaba recibí una llamada de luna, una charla ahora me vendría bien.
-Hola luna ¿Cómo has estado?
-Estoy bien gracias, pero no te escucho muy animada ¿Qué hizo ahora el capataz? – no pude evitar reír con el comentario.
-Bueno, digamos que es una combinación de eventos desafortunados. – comencé a contarle lo sucedido con sour sweet y el cómo debía llevarle los saludos de cinch.
-Vaya, tenía planeada una salida a comer hoy. – eso me desanimo bastante.
Después de terminar mi trabajo, tuve que conseguir un pequeño arreglo floral, se bien que esta chica sour sweet no es del tipo que les agrade estos detalles, pero no sabía que otro tipo de gustos tendría, así que es mejor optar por lo más neutro, al llegar a su casa no me extraño que fuera algo ostentosa, fue interesante que quien me recibió fue su madre.
-Es una sorpresa tenerla aquí decana, no me imagine que mi pequeña fuera tan importante. – ciertamente sour era un elemento muy importante, pero me gusta pensar que todos son igual de importantes.
-Así es señora, para la directora es importante que sus elementos se sientan apreciados, es por eso que he venido. – aunque la realidad es que cinch no quiere perder a sus mejores elementos, y para que ellos no opten por irse, me envía para estos asuntos.
-Muy bien ¿quiere pasar a verla? – asentí a su pregunta, me guio hasta lo que me imagine es su habitación. - ¿sour? tienes visitas. – la mujer se asomó por la puerta para después dirigirse a mí. – puede pasar. –cuando entre ella se encontraba recostada mirando su teléfono, se veía alegre, pero en cuanto me vio, su rostro fue de decepción.
-Oh… es usted.
-Sabes… eso me hace sentir rechazada. – ella suspiro.
-Disculpé decana, creí que era alguien más. – dejo su teléfono en la mesa de noche se acomodó a modo de verme más directamente. –y… ¿a que debo el honor de su visita?
-Traje un pequeño presente de parte de la directora cinch. – deje el arreglo en su pequeña mesa. – y te envía esta tarjeta con sus buenos deseos. – le di el sobre que cinch me había entregado, lo miro por varios lados un poco desconfiada.
-¿Segura que no me saltaran esporas de ántrax o acido al rostro? – no me esperaba esa reacción.
-Creo que tienes una percepción errónea de la directora. – levanto una ceja.
-¿La tengo? – ¿debería responder?
-Creo… que me reservare el derecho a responder. – ella sonrió y volvió a acomodarse en su cama. – y… supongo que te veremos devuelta en unos días.
-Seeeee… - no se veía muy animada con la idea, no me extraña tomando en cuenta su condición, además de que creía recordar que ella realiza muchas actividades físicas, el estar en esta condición debe ser frustrante para alguien como ella.
-En fin, fue… un gusto visitarte, cuando regreses a clases y necesitas algo, no dudes en pasar a visitarme si necesitas algo.
-Claro que si decana, gracias por venir. – Salí de la habitación y de ahí de la casa, realmente este tipo de visitas solían ser algo incomodas, aunque esta vez fue curiosa, estando fuera tome un taxi hacia mi casa, de haber sabido que no me tomaría tanto tiempo habría aceptado la invitación de luna, supongo que como había mencionado, podríamos dejarlo para otra ocasión.
Fin Pov cadence.
Pov Sugarcoat.
Las visitas a sour han sido un poco extrañas, por lo visto sunny solo fue a visitarla una vez, además de que la misma me estuvo pidiendo que fuera yo quien le llevara las tareas, estaba muy claro que aun estaba molesta con sour, y sour no parecía haber hecho el mínimo esfuerzo por disculparse, el dia de hoy, por fin se presentaba a clases, y sería interesante ver su interacción después de este pequeño distanciamiento que tenían, sour ya estaba esperándonos sentada en una de las jardineras con sus muletas a lado.
-Que bueno verte de vuelta. – indigo se acercó para chocar puños yo solo le hice un saludo con la mano y me senté a su lado.
-Seeeee, tanto descanso me volvía loca. – se notaba, igual que en otras ocasiones, que buscaba con la mirada a sunny.
-Ya llegara. – me le adelante a indigo esta vez, ya que seguro aprovecharía para burlarse, pero en estos momentos creo que una broma así no sería para nada algo necesario, no tuvimos que esperar mucho, lemon y sunny ya estaban aquí y se acercaban, voltee a mirar a sour, se veía ansiosa ahora, eran cambios interesantes en ella, incluso hizo un esfuerzo por levantarse y mantener el equilibrio, al ver a sunny esta se veía igual, pero no lo hizo notar tanto, al contrario, puso una cara algo seria.
-Buenos días a todas. – después de eso solo se alejó caminando, incluso lemon se quedó algo sorprendida.
-No te dio tu beso de buenos días… sigue enojada, malo malo malo. – lemon se alejó cantando lo que decía, creí que sour se enojaría por eso, pero en vez de eso, se veía legítimamente desanimada.
El almuerzo no fue muy diferente, lo que hizo las cosas un poco incomodas para todas, si, sunny tuvo el detalle de llevar su comida a la mesa, pero eso fue todo, no se veía enojada, incomoda quizás, por momentos triste, a sour se le veía igual, era extraño.
-No se tú, pero este ambiente es bastante molesto. – indigo y yo estábamos saliendo de la última clase, lo que me dijo me recordaba esos viejos tiempos, cuando pasábamos por estas pequeñas discusiones.
-Si… un poco. – se me acerco y me rodeo con un brazo.
-Deberías hablar con ellas. - volteé a mirarla, ella solo me sonrió, solo negué con la cabeza. – les vendría bien un poco de ayuda ¿no crees?
-Tal vez. – en este caso creo que tenía un poco de razón, quizás no entrometernos mucho, pero tal vez una charla ayudaría un poco. –de acuerdo, hablare… con sunny. – ella soltó una pequeña risa. – tal vez tu podrías hablar con sour. – la sonrisa desapareció de su rostro. – y no protestes, le vendría bien un poco de asesoría. – volvió a sonreír y froto mi cabeza.
-De acuerdo, creo que hoy sería un buen momento. – otro punto, entre más rápido les ayudemos con esto, más pronto dejara de ser incómodo para todas.
En cuanto estuvimos todas en la entrada las cosas volvieron a ser incomodas, indigo fue directo a sour, seguro para ponerse de acuerdo para ir con ella, yo por mi lado…
-Oye sunny, quisiera hablar contigo. – parecía haber estado muy metida en sus ideas ya que se sobre salto.
-Ammm claro, dime.
-Será una charla larga así que. – me dirigí a lemon. – mi chofer se ocupará de lemon. – nuestra amiga volteo a mirarme un poco confundida.
-Ooook. – fue un poco raro que lemon lo tomara tan bien, ni una sola protesta, eso lo hacía más fácil, no tardaron mucho en venir por nosotras, le dije a mi chofer que llevara a lemon a su casa mientras yo me iba con sunny, mientras indigo se quedaba con sour, quien al ver que subí al auto de sunny solo nos miró confundida.
-Entonces… ¿de que quieres charlar. –vaya si se veía impaciente, parece ser que sabe de que quiero hablar.
En cuanto lleguemos a tu casa, por ahora relájate un poco. –en cuanto le dije eso solo se dejó caer sobre su lugar y suspiro. –el viaje fue en completo silencio, preferí que fuera así, sin ningún tipo de presión al tema, al llegar me condujo directamente a su cuarto, solo pidió un par de bebidas que no tardaron en traer, después de eso, cerró la puerta para después ir directo a su cama y tirarse sobre ella.
-Realmente necesito un buen descanso. – ese tipo de actitud no parecía algo común en ella, creo que esto sería sencillo. – y ¿de que quieres hablar?
-Sobre esta triste y deprimente actitud que tienes a causa de sour sweet. – lo único que hizo fue tomar su almohada y cubrirse el rostro.
-No quiero hablar de esto… hablemos de… - se giró y quedo mirando al techo, parce ser que no tenía planeado algún tema para evadir el mío.
-Sour me dijo lo que paso. – suspiro de nuevo.
-¿Te dijo que se comportó como una niña berrinchuda? – su tono fue de tristeza, estaba muy claro que está muy dolida por lo que paso, aunque seguramente también la extraña.
-Si, eso y que había sido bastante idiota. – se levantó para mirarme. – ella sabe que fue bastante tonta, también deberías saber que ella no había pasado por algo como esto, menos aún ya teniendo a alguien, ya sabes, tu.
-Tienes razón… pero ella debería ser quien debería venir a disculparse por todo esto.
-Ambas sabemos que estas cosas no son lo suyo, quizás le tome un poco más de tiempo… o no. – sería bueno saber si indigo estaba teniendo algo de suerte en esto, sería muy útil que sour se animara a dar un paso para arreglar este asunto.
Fin Pov sugar.
Pov indigo zap.
No estoy muy segura de ser de alguna utilidad en estos casos, que podría decirle, ya estábamos en su cuarto, ella estaba sobre un pequeño sillón que antes no tenía, creo que es parte de las ventajas de estar lesionada.
-Y… supongo que quieres hablar de lo que pasa con sunny y conmigo ¿cierto?
-Meh. – solo se me quedo viendo, parecía que quería que le confesara algo, pero luego suspiro y se desinflo en su lugar.
¿Cómo lo haces?
-¿Hacer que? – comenzó a frotarse un brazo, no parecía querer ser clara.
-Cuando pelean ¿Cómo lo resuelven? – No me esperaba esa pregunta ¿Qué podría decirle?
-La verdad… nosotras no peleamos… no así por lo menos. – levanto una ceja.
-No trates de engañarme, se cómo eres tú, y se cómo es sugar, es más que obvio que deben discutir bastante. – no pude evitar comenzar a reír.
-Aaaaah perdón, pero es que, no recuerdo cuando fue la última vez que tuvimos una "pelea" – de nuevo su cara me decía que no me creía. – estoy siendo completamente honesta contigo, no discutimos por ese tipo de cosas, por diferencias de opinión o nada por el estilo.
-¿Es enserio? No sé, si tú quieres ir a algún lugar y ella no ¿Qué hacen?
-Bueno, difícilmente ha pasado eso, sé que cosas le gustan, ella sabe cuáles me gustan a mí, si le propongo ir a algún lado al que ella no quiera ir me da razones, incluso me sugiere otras opciones, pasa lo mismo conmigo… no sé, creo que ya pasamos ese bache. – ella se quedó pensando un momento, luego se me quedo mirando.
-Supongo que nosotras no somos tan afines—me volví a reír, realmente no estaba poniéndome atención, de nuevo me miro confundida.
-Es su primera discusión, habrá otras, créeme, si quieres un consejo, y uno bueno, creo que deberías quitarte un poco de orgullo y disculparte. – de nuevo se puso pensativa. - no lo pienses, solo hazlo, además, no puedes negar que ya sientes su ausencia. – se abrazó a si misma. – ella está igual, así que no prolongues su sufrimiento.
Después de esto, me fui a mi casa, tuve que tomar un taxi, no recordaba lo lejos que estaba su casa, pero al menos pude darle una mano, o al menos eso creo, me pregunto si sugar habrá tenido suerte, solo lo sabré hasta que llegue a casa, por ahora este problema ya solo podría resolverlo sour.
Fin Pov indigo.
Pov Sour sweet.
Una cosa es que lemon me diera un regaño, y otra que indigo haya venido a darme consejos, lo peor de todo esto, es que ambas me habían abierto los ojos ¿será que mañana me voy a morir? ¿se acabará el mundo mañana? Como sea, a lo que realmente le tenía miedo… si, tenía miedo, miedo a que sunny se vaya de mi lado, debía cambiar eso, debía solucionar esto, y solo había una cosa por hacer.
Al otro día.
Realmente este tipo de cosas no son lo mío, pero al demonio, vale la pena, hice lo posible por llegar temprano, lo peor de todo es que sería lo mismo que en san Valentín, si en esa ocasión no hubo revuelo, en esta ocasión tampoco, eso espero al menos, después de unos minutos llegaron sugar e indigo, quienes se me acercaron a saludarme.
-Te vez nerviosa, supongo que su charla fue fructífera. – indigo solo rio un poco y se dio la vuelta para alejarse un poco, sugar por otro lado noto que tenía algo detrás de mí, era muy obvio. - ¿le trajiste una ofrenda? Eso ayudara un poco.
Después de decir eso se dio la vuelta para mirar a donde ahora sunny y lemon estaban llegando, hi ce el esfuerzo para levantarme rápido, me apoye en mis muletas y luego tome el ramo de flores que había tratado de ocultar, las recién llegadas se dieron cuenta enseguida, lemon dio unos pasos a la izquierda dejando sola a sunny, me acerque a ella, estaba sorprendida, luego se sonrojo y trato de dar la vuelta.
-¡No te atrevas a dejarme así! – no sé de dónde salió eso, todo el mundo volteo a mirarnos, ahora me daban ganas de salir huyendo también, pero ya era tarde, la vergüenza ya no era una opción.
-Solo me dirás que lo sientes, que no lo harás de nuevo y me darás ese ramo ¿cierto? – seguía sin sonar molesta, seguía sonando triste, suficiente para mí.
-No, lo que diré es que soy una estúpida, una insensible y una egoísta. – por fin se dio la vuelta. – no voy a decirte que lo volveré a hacer ¡porque definitivamente lo volveré a hacer! La única diferencia es que las estupideces que hare no serán para hacerte llorar, no serán para herirte, porque no tenerte cerca me hace sentir menos que nada… - ahora sé que comencé a llorar, y todos lo estaban viendo, me limpie los ojos con la manga de mi saco y cuando recupere la visión sunny está frente a mí, también con lágrimas, pero sonriendo.
-Esto no es lo tuyo, pero lo agradezco de corazón. – tomo el ramo y luego me abrazo, se separó un poco para darme un pequeño beso en los labios y limpio los rastros de lágrimas que quedaban. –pudiste hacer esto a la salida… ¿Qué hare con un ramo de aquí a la salida?
-Ahora es tu … - me di la vuelta y vi algo que no creí que sería bueno de ninguna forma, no solo todos ya se habían ido, incluso sugar e indigo estaban en completo silencio.
-Este tipo de actos no son propios de unas señoritas de su edad… - cinch lo había visto todo aparentemente, estaba cruzada de brazos mirándonos de manera muy, muy, muy seria. – voy a dejar pasar esto ya que, están fuera de las instalaciones. – su tono era de mucha paciencia, estoy segura de que, si se dejaba llevar nos escupiría fuero o algo parecido, estaba por decir algo, pero. – a sus salones… ahora. – para cuando comencé a avanzar la mujer me tomo por el hombro, sunny me miro preocupada, pero le indique que se fuera, lo cual hizo.
-No volverá a pasar. – fue lo único que dije.
-Tengo entendido que estará un mes así, procure no extender su convalecencia señorita. – por fin me soltó, avance tan rápido como pude al dar la vuelta por un pasillo sunny me esperaba aun con el ramo en mano.
-Esa mujer realmente tiene los ojos puestos en ti. – su tono volvía a ser alegre, no me importo que se burlara, mientras la volviera a escuchar así, bien valía la pena.
-Que se aguante, los míos están puestos en ti. - me acerque para besarla de nuevo para después continuar con nuestro camino, cada una a su salón, este era un momento en el que me hubiera gustado caminar de la mano con ella, pero las muletas simplemente no me dejaban, pero solo caminar junto a ella, me era suficiente, por ahora por lo menos.
