CAPITULO 21

(Pov Nicolo)

Desperté algo desorientado, me había quedado dormido en el sofá.

Miré la copa de ginebra sin acabar, de la otra noche, tenía la boca pastosa.

Me levanté del sofá y fui hacia la habitación, me crucé con Esme la criada.

-Prepara el desayuno-.

-si señor- dijo obediente bajando la mirada-.

Entré en mi habitación y ella estaba despierta y llorando sollozando y removiéndose todo lo que le era permitido.

-¿Has pasado buena noche?-.

-Nicolo...- dijo en un jadeo-.

Solté sus piernas y apagué la televisión.

Estaba hinchada, húmeda y dolorida.

Desabroché mi pantalón y la sujeté de las caderas, ella alzó la suya encontrándose de lleno con mi polla completamente erecta y lista para una ronca. Cerró sus ojos y jadeó.

Lo mío no eran los besos, había perdido la práctica se podría decir. Comencé a moverme contra ella y moverme de verdad rápido y sin pausa hasta que se corrió, no tardó demasiado.

Me separé de ella y entré de lleno otra vez, gimió casi gritando y me corrí en ella sujetándola con fuerza de las caderas.

-¿Ves todo lo que me necesitas niña?, sin mí no eres nada-.

Asintió cerrando los ojos.

-Eres mi esposa, compórtate como tal y dejaré de castigarte...-.

-Lo haré- gimoteó-.

-Muy bien-.

Le mordí los labios y me puse la ropa de nuevo.

Llamaron a la puerta de la habitación.

-Si- dije-.

-Señor- dijo al otro lado Esme- la señorita Rosalie, está esperándole-.

"Mierda..."-.

Miré a mi joven mujer, que me miraba fijamente.

-¿Quién es Rosalie?-.

-Una amiga-.

Me bajé de la cama y le solté las manos.

-Dúchate... voy a ver que quiere-.

-¿Que amiga?-.

Respiré hondo saliendo y cerrando la puerta detrás de mí.

(Pov Eva)

Me alcé de la cama y respiré hondo, estaba mucho mejor que anoche.

Quizás era verdad... quizás le necesitaba...

Negué con la cabeza y me levanté de la cama, fui a la ducha y me duché rápidamente. Me desenredé el cabello y me puse una de sus camisas, estaba en su habitación.

Olisqueé las mangas, olía bien... a él...

Negué de nuevo y salí fuera. Me quedé quieta en el pasillo al escucharla...

-..Sabes de sobra que una niña no puede satisfacerte-.

-Eso no es asunto tuyo-.

-Sí lo es... son tantos años...-.

Ambos me miraron. Palidecí al ver a esa mujer, alta, rubia, adulta pero jodidamente sexy...

-Hola- dijo Niocolo-.

-Hola- dije mirándole-.

-Ella es mi esposa Evangeline Witrón Casannova, ahora Evangeline Denali -.

-Un placer- dijo con suficiencia fumando su cigarrillo-.

Me acerqué a MI MARIDO y me puse a su lado.

-¿Que quiere?-.

-La señorita Hale ya se iba- dijo Nicolo mirándola fijamente-.

Esa mujer se giró y se fue por donde vino.