CUARENTENA
XXI
"La muerte de un ser querido"
by yesterdayForgetful
[CREEK, el último capítulo]
Abrí mis ojos con pesadez y cansancio. Sentía un dolor punzante en la parte de mi hombro y mi brazo, pero no era capaz de recordar que había pasado. Estaba moviéndome… Más bien, alguien me estaba arrastrando mientras yo estaba casi inconsciente. Intenté soltarme de ese alguien pero no podía ni abrir bien los ojos.
—Tranquilo, ¡ngg! Todo está bien, ¿si?— Reconocí su voz aguda e irritante, Tweek me había tomado fuerte de los brazos y me arrastraba hasta un callejón. No tenía idea de donde estábamos ni que pasaba.
Todo daba vueltas en mi cabeza y no escuchaba más que un zumbido aturdiéndome los oídos. Intenté recordar y lo descifré… Me había desmayado y había caído al suelo. Ahora Tweek me ponía en un lugar seguro.
Me apoyó contra la pared del callejón, en medio de dos contenedores de basura inmensos, y tomaba con sus temblorosas manos mi rostro revisando si no tenía alguna herida.
—¡Oh, por Di-Dios! ¡Estas sangrando!— Me dijo muriéndose de miedo y por puro instinto tocó mi herida aun temblando. Gemí bajo, supuse que tenía una cortada en la frente. Agarré su mano para evitar que me tocara de nuevo y nos mantuve así. Él debía calmarse y yo también.
—Tweek… ¿Dónde está Stripes?— Le pregunté exhausto, el sonido regresaba, pero mi visión era borrosa y todo giraba a mi alrededor.
Tweek abrió los ojos sorprendido y no se atrevía a hablar. Empecé a temer lo peor... Apreté su mano más fuerte para darle ánimos e intenté calmarme mientras me sentaba mejor y apoyaba toda mi espalda contra el muro de ladrillos.
—Craig… Y-yo… No sabía que hacer…— Perdí su mirada de un momento a otro, sentía sus temblores a través de su mano. Tweek pasaba por un momento difícil, pero que se pusiera todo nervioso solo me alteraría a mí y no pasaría nada bueno.
—Tranquilízate, vamos a buscarlo, debe estar por ahí. De seguro solo se escondió y…
Claramente escuché que Stripes gritaba a lo lejos, un grito fuerte y claro lleno de terror. Tweek se alarmó de inmediato y quiso levantarse, yo lo detuve y le obligué a verme a los ojos.
—¡Es él! ¡Craig es él! ¡Es Stripes! ¡Tenemos que hacer algo!
—¡Tweek, relájate! Debes controlarte.
—¡Déjame ir por él! ¡Te prometo que regresaré pronto!— Me dijo con lágrimas en los ojos, él estaba más alterado que yo. De la nada, otro grito se escuchó, pero esta vez Stripes gritaba mi nombre.
—¡Yo iré también!— Le dije con voz firme e intenté levantarme, pero en cuanto hice un poco de fuerza sentí que la cabeza iba a explotarme. Caí sentado y gritando de dolor. Tweek de nuevo me agarró del rostro y me preguntó cómo mil veces que si estaba bien.
—Ve por Stripes, yo estoy bien… Solo necesito descansar un poco, en cuanto sienta un poco de alivio iré por ti y Stripes— Le dije tomándome de la cabeza, abrí mis ojos y vi los suyos llenos de preocupación. Estaba tan cercas de mí que hasta podía sentir su respiración agitada en mis mejillas. —¡Ya vete! ¡Stripes está en peligro!— Hasta el grito me dolió, era un dolor de cabeza como mil migrañas. Llegué a pensar que Tweek se sentía así de vez en cuando.
Cerré los ojos con fuerza y cuando los abrí, Tweek ya se encontraba corriendo y saliendo del callejón. Creo que pude ver que llevaba un hacha, debía ser la que cargaba hace unos momentos.
Cuando él desapareció de mi vista, intenté levantarme de nuevo. Me agarré bien fuerte de los contenedores de basura que tenía a los lados e intenté levantarme con la fuerza de mis brazos. Dio resultado.
Di pasos absurdos al principio, pero después empecé a moverme un poco más rápido. Tomé una tubería oxidada que estaba tirada por el callejón y me dirigí hacia donde había escuchado el grito de Stripes. De seguro, Tweek estaba a punto de llegar.
Cuando salí del callejón, iba caminando y apoyándome al mismo tiempo en la pared. Nunca antes me había sentido tan jodido, pero poco a poco iba recobrando fuerzas.
Estaba a punto de dar vuelta en una esquina cuando algo raro pasó…
Un chico rubio y de estatura media cayó a mis pies, arrastrándose y viendo algo con pánico. ¿Quién era ese chico? ¿De qué escapaba?
Mis dudas fueron resueltas cuando vi que un zombi caminaba lentamente hacia él mientras el chico rubio retrocedía aun en el suelo. Todo pasaba frente a mis ojos. No dude en actuar...
Con las pocas fuerzas que tenía le di una patada en la parte de las costillas y lo derrumbe, había sido demasiado fácil. Agarré la tubería, que más bien parecía varilla, y la acción comenzó.
Con un pie presioné su cuello y le miré desde arriba, evitando que se levantara. Fue tanta la presión que puse en su tráquea que jure que estaba a punto de reventársela y desprender la cabeza de su cuello.
Encajé la tubería en su frente y la remoliné lleno de ira hasta que de tanta fuerza termine rompiéndola. El cuerpo dejó de moverse y salió de sus orejas un líquido espeso y negro.
Regla de oro: Ataca a la cabeza.
—¿Q-quién eres tú?— Me preguntó una vocecita suave y tímida. Voltee hacia el chico al cual había rescatado y le miré fijamente, en su suéter azul claro había machas de sangre. No tenía tiempo para presentaciones, mi hermano estaba en peligro. Aventé la varilla y seguí mi camino.
—No me sigas— Me di vuelta y me marché. Después de acabar con ese zombi, mis fuerzas y ánimo habían vuelto. Era el mismo Craig de antes.
No detuve mi paso, pero él se levantó y se quedó ahí de pie. Lo ignoré y seguí caminando. Por culpa de ese pequeño incidente había perdido la localización de Stripes… Me maldije.
Caminé y caminé, luego empecé a correr por las calles. Ya había perdido de vista a aquel chico con el que me encontré antes. Nunca volví a escuchar otro grito o algún ruido. Me sentía frustrado. No traía ningún arma encima y la oscuridad de la noche no ayudaba en nada.
—¡Stripes! ¡Tweek!— Grité cuando me encontraba en el centro de una calle, el semáforo estaba parpadeando en rojo y volaban papeles por todos lados. Ese viento relajante y ese ambiente tan desolado me desesperaban.
Me quité el gorro y me despeiné sin saber qué hacer, no había nadie, absolutamente nadie. Ninguna persona, ningún zombi, nada, absolutamente nada…
La situación me desesperaba y sentía que en vez de estarme acercando me alejaba más. Estaba a punto de correr a cualquier lado cuando escuché un grito proveniente de Tweek. Rápidamente volteo hacia atrás y corro hacia el sonido de su voz.
El lugar era un edificio de dos pisos. Los malos recuerdos de aquella vez cuando Stripes y yo sentimos miedo regresaron a mi mente. Con coraje aparte esa idea y entre corriendo.
Cuando estuve demasiado adentro, mis caderas se estamparon con algo duro. Me giré en mi y toqué eso con lo que me había golpeado… Era una lavadora. Me fui guiando con las manos y encontré otra, y luego otra y otra. Estaba en una lavandería. De inmediato se me hizo presente la imagen de una lavandería muy famosa de la ciudad.
Volví a gritar el nombre de Tweek totalmente alterado y sin saber a dónde ir. Escuché un ruido en la pieza de al lado, corrí hacia aquel salón y me tropecé con canastas donde había ropa sucia. Las patee y seguí corriendo desesperado.
—¿Tweek, estas aquí?—Pregunté a la nada y esperé un segundo, la madera del piso empezó a crujir bajo mis pies. Solo eso.
—¡CRAIG!
Escuché un grito desgarrador pero no logré descifrar de quien era. Mi corazón empezó a acelerarse y me dirigí hacia aquella voz, tropezándome con muchas cosas, la mayoría eran desconocidas para mí.
A lo lejos vi un poco de luz nocturna, daba con una puerta abierta. Vi una sombra pasar y me detuve, pero escuche que Tweek decía mi nombre en murmullos y no dude en correr y entrar. El hacha estaba tirada y destilando algo parecido a sangre, Tweek estaba paralizado y tapándose la boca con las manos. Siempre viendo a un punto preciso en la oscuridad.
—¡Tweek! ¿Estás bien?— Le agarré de los hombros y esperé a que me contestara, pero él estaba temblando y muy frío. —¿Qué pasó?— Lo zarandé para que regresara en sí. Él nunca me respondió, estaba aterrado viendo algo en la oscuridad. Deduje que era un zombi.
Agarré el hacha para defender a Tweek y me puse enfrente de él. Le dije que todo estaría bien y me acerqué a la oscuridad de la habitación para asesinar a aquel monstruo.
—N-no vayas…— Me dijo con las lágrimas en sus mejillas y la voz destrozada.
Continúe con mi caminata sigilosa y poco a poco levanté el hacha encima de mi cabeza, listo para atacar. No llegué a escuchar algún sonido pero seguía alerta.
Mis ojos se fueron acostumbrando a la obscuridad y pude ver algo tirado en el suelo. Parecía un zapatito…
¡STRIPES!
Solté el hacha temblando de miedo y me acerqué, me arrodille y toqué un bulto tirado en el suelo.
Un nudo en mi garganta se hizo presente… Toqué algo líquido y lo puse a la luz de la luna para verlo mejor. Era sangre. Había un charco de sangre tibia que mojó mis rodillas. Entré en estado de shock.
—T-tu lo…
—¡Craig, perdóname!
—Tweek tú… Tú mataste a mi hermano— Le dije con la voz espantada sin poder dejar de ver el cuerpecito de Stripes tirado en el piso, con una cortada causada por el hacha en su pequeño hombro. Había muerto de dolor y desangrado, me sentí fatal. No estuve ahí para consolarlo en sus últimos momentos de vida… y lo que es peor, no estuve ahí para salvarlo.
—¡Yo no sabía que él estaba ahí! ¡Perdóname, Craig! ¡Perdóname!— Tweek me agarró y me suplicaba con un llanto incontenible. Le miré el rostro y sentí unas ganas de llorar muy grandes. Mis ojos se pusieron calientes y poco a poco las lágrimas llenaron mis ojos y avisaban con recorrer mis mejillas.
—¡Suéltame! ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué lo asesinaste?— Me solté de un manotazo y esta vez fui yo quien le agarró de las ropas, estrellándolo contra la pared más cercana y lastimándole el cuello con el agarre.
—Cra-craig… yo no sabía que él…
—¡Stripes está muerto! ¡Sin vida, ya no va a regresar! ¡Tú lo causaste!— Le grité en la cara y cuando ya no podía más lo solté y le di la espalda, viendo el cuerpo de mi pequeño hermano sin vida. Me acerqué hacia él y lo agarré en mis brazos, era tan pequeño y frágil…
Miré su cuerpo mutilado, era lo peor que jamás pude haber sentido… Y más si venía de Tweek. Él había acabado con la vida de la persona que yo más quería en este mundo…
¡JAMÁS SE LO PERDONARÍA!
NUNCA.
—Vete de aquí… Lárgate. Ya no quiero verte ni saber de ti… por mi estarías mejor muerto, Tweek— Aunque esas palabras eran como flechas venenosas, no fui capaz de detenerlas. Sé que herí a Tweek pero no podía contenerme.
Él salió corriendo y llorando mientras yo abrazaba más fuerte a Stripes. Por fin había roto en llanto, estaba asustado, tenía mucho miedo. Siempre pensaba que esto no me iba a pasar, que era imposible, pero por confiarme tanto… Ahora las cosas acababan así.
Me aferré al cuerpo de mi hermano muerto y sollocé, gemí y lloré como nunca antes. Llorar no servía para nada en esos momentos, Stripes ya estaba muerto.
Y Tweek fue quien lo mató.
Al final terminé con los ojos hinchados y rojos, marcas de lágrimas en mis mejillas y el semblante serio. Dejé a Stripes en el suelo y yo fui quien cerró sus ojos muertos, le sonreí y le acaricié el costado de la cara. Me despedí de él con un beso en la frente, sentí que volvería a llorar así que salí de ahí con todo y hacha.
En el cielo, la noche se estaba yendo y un nuevo día empezaba. No me importaba a donde se había ido Tweek, no me importaba si había sido un accidente o no… La cosa era que Stripes estaba muerto ya. Esa felicidad que sentía con él NADIE me la iba a regresar.
Ahora tendría que salir de esa ciudad infestada y sobrevivir. Suspiré con la mirada triste y fije mi nueva dirección. Empecé a caminar con el hacha en mi hombro y el sol empezó a salir.
Stripes estaba muerto para mi… y Tweek también.
N/A: Hasta puedo imaginar que esto podría acarrear una secuela… No lo sé, dejar las cosas llenas de suspenso o… bueno, no lo sé realmente, solo mencionaba... porque si esto no tiene secuela, en ese capítulo final pondré que pasó sobre el bombardeo y todo eso.
Y si la ciudad South Park es bombardeada, TODOS morirán.
TODOS.
No se preocupen jaja, aun falta el DIP y después el capítulo final y "Cuarentena" se acabara. Así que si les interesaría que hubiera una secuela (en este caso, creo que los personajes tendrían un final feliz y la historia no sería tan larga), es mejor que lo vayan diciendo desde ahora.
Aunque en lo personal, a mi si me gustaría poner secuela y un final feliz.
[EXTRA]
-Al principio dudaba si poner la aparición de Butters.
-El mismo día en que leí este capítulo, tuve una pesadilla donde mi hermano menor fallecía.
-Use la canción "Full moon" de The Black Ghosts para inspirarme mejor.
