Aclaración: Nada de esto me pertenece, los personajes son de las fabulosas CLAMP. La idea sólo es mía y es sin intenciones de lucro.

Resumen: Él necesitaba una esposa y una madre para su hijo… ella era la indicada ¿Podrá surgir un amor truncado en el pasado con una mentira? O ¿Acabará con los dos y su futuro juntos?


Matrimonio Ficticio


Naoko POV

Me mordí el labio y deseé no haber volteado la cabeza. Mi dulce tortura se pavoneaba enfrente de Himura Aino, la nueva celebridad del colegio… aunque él no necesitaba pavonearse ante ella, ya que la podía tener a sus pies cuando quisiera. Y eso era tan frustrante y doloroso.

Tan sólo era loca de las historias de terror y nadie se fijaba en mí sino era para eso.

Para contar historias de terror.

Suspiré.

Lo conocí hace dos años cuando acababa de mudarme a Tomoeda, a mi padre lo habían trasladado desde Osaka para que pudiera ocupar un puesto un poco más alto del que tenía. No me quejaba, siempre habíamos tenido, comida, ropa, techo y algunas comodidades, pero yo sabía que él podía llegar a ser mucho más de lo que ya era. Éramos una familia grande: mi padre, mi madre, dos hermanos mayores que yo y dos hermanas menores que yo. Para los tiempos modernos, eso era mucho y mi familia no estaba para darse la gran vida.

Pero éramos felices.

Al menos yo lo era.

¿Qué había pasado?

Bueno, pues él. Siempre he creído que mis libros eran lo único que necesitaba. Sólo eso… hasta que lo conocí a él. Era atento, amable, caballeroso, galante y condenadamente apuesto. Sus increíbles ojos azules y su sonrisa de ensueño. Él me ayudó cuando los niños me molestaban por mis lentes de botella y mi cuerpo flacucho. Él me ayudó a levantarme cada vez que una niña me tiraba y se reía de mi poco desarrollado cuerpo.

-"No les hagas caso, la belleza que importa es la de tu alma"-

Y aunque siempre andaba con niñas muy lindas siempre creí en sus palabras. También era él el que seguía mis historias y conocía todos los libros que yo había leído y me recomendaba nuevos. Nos podíamos pasar horas platicando y él no huía, no se aburría y siempre tenía una sonrisa para mí.

Excepto cuando estaba ella.

Kinomoto Sakura.

Al parecer era la persona más querida para él y eso no lo podía entender. Siempre con todas sus novias, o aventuras, era tan simple. No sentía amenaza alguna, porque cada vez que necesitaba de él, ahí estaba para mí. Excepto cuando se trataba de Sakura. Todo su mundo parecía reducirse al de ella, cuando ella reía, él lo hacía, cuando ella lloraba, él golpeaba a quien la hubiera hecho llorar. Si estaba hablando con alguien, cuando oía el sonido de su voz nadie existía más que ella.

Y bueno ¿Quién era ella?

Nunca los había visto dándose un beso o algo… era cierto que se trataban mejor y se daban más cariños que los mismos novios y que parecían tenerse más confianza, intimidad y amor que la mayoría.

Y era eso lo que no soportaba.

Ahora con mis diecisiete años, podía verlo con otras chavas, besándose, acariciándose y más. Pero no con ella, no soportaba que estuviera cerca de él. Y la razón era muy simple, con todas las demás no tenía que luchar porque él no les dedicaba mucho tiempo. Pero no con ella.

A ella jamás la podría vencer y jamás la podría apartar de él.

Y por eso la odiaba.


Eriol POV

-"Suiyei"- saludé cuando estuvo delante de mí.

-"Siento molestarlo señor, pero aquí están algunos papeles que tiene que firmar el joven y no sé qué hacer"- tomé los papeles y los leí.

-"Son solo autorizaciones de compra-venta. Yo los puedo firmar"- ella asintió quedadamente y espero con paciencia a que firmara cada uno de los documentos que aseguraban otra buena inversión para los Li, ya que así lo debió de haber planeado Shaoran-"Sólo asegúrate de anexar la carta poder que hay a mi nombre para que los papeles tengan validez"-

-"Sí, señor. Gracias"- Suiyei se dirigió a la puerta pero antes se giró un poco y me miró con duda.

-"¿Necesitas algo más, Suiyei?"-

-"Señor, me preguntaba ¿Cuándo regresa el señor Xiaolang?"- me miró apenada por unos segundos-"No quisiera inmiscuirme, pero han pasado dos semanas desde que regresamos de vacaciones de año nuevo y él aún no ha venido"-

Me recosté mejor en el respaldo de mi sillón y la observé con seriedad.

-"La familia Li está pasando por momentos difíciles. Shaoran vendrá, Suiyei"- ella asintió y salió de mi oficina.

Pasé mis manos por mi cabello.

Estábamos a mediados de Enero y las cosas seguían igual o peor. Sakura se negaba a ver a Shaoran y él, sólo se la pasaba en su casa encerrado en su estudio, haciendo… los dioses saben lo que ha estado haciendo. Sólo salía de ahí cuando Ying Fa iba a verlo…

Y lo que más me preocupaba, era que Sakura seguía con Hesai.

-"Vaya, hace mucho que no te veía con la cara tan descompuesta"- levanté la mirada y me encontré con la bruja de Naoko.

-"Hoy no estoy para soportarte, así que vete"- sonrió con burla y se acercó lentamente hasta quedar enfrente de mi escritorio. Puso sus dos manos en él, se recargó e inclinó hacia mí.

-"Oh, mi querido Eriol ¿Estás perturbado, cariño? ¿Mucho trabajo? ¿O acaso hay algo más?"- odiaba que me conociera tan bien.

No podía negar que ella sabía muchas cosas de mí, si bien no las más elementales, sabía cosas. Y eso me hacía enfadarme conmigo mismo.

-"Vete, Naoko"- hice un movimiento con la mano y ella sólo sonrió.

-"Te recuerdo que eras tú el que me quería aquí en China"- fruncí el ceño y esperaré a que se fuera-"Por cierto… salúdame a Shaoran, dile que le deseo pronta recuperación…la desorientación no debería de ser para gente joven como nosotros"- y salió riéndose.

Ah, maldita bruja.


Shaoran POV

Observé los documentos, fruncí el entrecejo y mi cuerpo comenzó a temblar de preocupación ¿Cómo era posible que se me hubiera olvidado? Bueno, además de lo obvio, esto era importante y aun así lo borré de mi mente como muchas otras cosas.

-"¿Señor?"- observé al mensajero del consejo.

-"¿Cómo te llamas?"-

-"Mao Hu"- asentí.

-"¿Qué exactamente haces para el consejo"-

-"Dependiendo. Generalmente, me encargó de la logística de la seguridad del consejo pero ahora me enviaron a entregarle este sobre"-

Lo observé con atención y no parecía intimidante para encargarse de la seguridad de esos viejos rabos verdes. Era flacucho, de lentes y de mirada inocentona. Nada como la mirada de matón a sueldo de Xiake.

-"Gracias"- negó.

-"No señor, es un honor conocerlo al fin. Sé que es el presidente del consejo, pero nunca lo había visto"- hice una mueca.

Tenía veinticinco años ¿Qué esperaran? ¿Qué me encerrara con los viejos raquíticos de las familias asiáticas a tomar el té? Sí, cómo no.

-"Puedes retirarte"- asintió y salió de mi despacho.

Me jalé un poco los cabellos.

El mundo seguía girando y yo me negaba a subirme de nuevo en él, tal vez si no me subía, podía detener el tiempo hasta que las cosas se arreglaran y así podría retomar mi vida. Tal vez, con el tiempo, Sakura regresara y aun siguiera amándome.

Tal vez con el tiempo, borraría los recuerdos.

Suspiré.

Sabiendo que eso no pasaría y deseándolo con todas mis fuerzas.

En mis manos tenía el recordatorio de que en tres semanas tenía que llevar a mi hija ante un montón de viejos para que ellos comprobaran que era mi hija. Totalmente absurdo, si me lo preguntan, nadie desconfiaba que fuera mi hija ¿Qué no era igualita a mí? Sí, lo era, excepto por los ojos que eran de su madre, de sus dos madres ¿Pero eso qué? ¿Acaso no era yo el presidente del consejo? ¿No era el jefe de una de las familias más importantes de Asia? Si no es que la más importante… y está bola de viejos…

¡Maldición!

-"¿Cuándo pensabas decirle a tu madre que tu esposa te había dejado?"- levanté la mirada aterrorizado.

¡Demonios!

-"Madre"- dije lentamente y con voz baja.

Me levanté de mi escritorio y crucé el estudio hasta estar ante esta imponente mujer.

-"Buenas tardes, madre"- hice un pequeña reverencia y mantuve mi mirada en mis pies.

Oí como suspiró y con uno de sus delgados dedos sujetó mi barbilla y me hizo levantar la mirada. La suya era negra, profunda, a veces amenazante, pero ahora estaba llena de ternura y eso me conmovió.

-"¿Qué pasó, Xiaolang?"-

-"Metí la pata"- fue la mejor manera en que lo pude describir. Tal vez no fueran las palabras finas y las que me enseñaron, ni siquiera era correcto dirigirme así a mi madre.

-"Bueno, no debe de ser algo que no se pueda arreglar"-

Me miró con sabiduría y yo sólo atiné a abrazarla. Muy pocas veces en mi vida había abrazado a mi madre, las podía contar con los dedos de la mano. Pero ahora me parecía lo correcto y lo que necesitaba.

-"¿Ya hablaste con ella?"-

No sé cuánto tiempo pasó pero su pregunta rompió el silencio y mi corazón se retorció, por enésima vez en el día.

-"Lo intenté los primeros días, pero ella nunca me contestó"- dije separándome de ella y yendo a llenar un vaso de Whisky.

-"Así que lo dejaste de intentar"- me encogí de hombros.

-"Sí, madre"-

Escuché sus pasos detrás de mí.

-"Se puede saber ¿Por qué tampoco me habías dicho que dentro de tres semanas son los exámenes de mi nieta?"-

Suspiré.

-"Me acabo de enterar, madre"- bueno, me acaban de recordar, pero eso no lo necesitaba saber.

-"Bueno, son exámenes rutinarios. No tienes nada de qué preocuparte. A ti también te los hicieron cuando naciste, aunque la tecnología no estaba tan avanzada, necesitaban comprobar que eras el hijo de Hien"- yo sólo asentí.

No era tan fácil.

-"Madre ¿A usted no le hicieron ninguna prueba, verdad?"- me miró con el ceño fruncido cuando volteé a verla.

-"¿Por qué alguien dudaría de mi maternidad?"-

Cierto.

-"Era por comprobar"- me observó por unos segundos más antes de desviar la mirada.

-"No quieres que Sakura pase por nada de esto ¿Verdad?"- negué.

No pudiéndole decir nada.

Nadie podía enterarse que Ying Fa no era hija de Sakura, lo sabíamos ya muchas personas, y respetaba y quería a mi madre, pero sería muy peligroso que se enterara.

-"¿Ya sabe Sakura?"-

-"¿Saber qué?"- tomé otro sorbo de mi vaso.

Últimamente el Whisky se había vuelto mi amigo.

-"Lo de los exámenes"-

-"Madre, no me contesta ¿Qué quiere que haga? Tal vez envié un mensaje con Eriol o algo"- me encogí de hombros, doliéndome que no pudiera hablar con ella.

-"No seas tonto, Xiaolang"- regañó-"Esto lo tiene que saber por ti, porque deben de estar juntos en esto. Aún no se ha corrido la voz de su separación, pero una vez que pase va a ver muchos problemas"-

-"¿Qué problemas podrían tener las demás personas con mi separación? Creo que los que sufrimos somos nosotros"- mascullé con desesperación y desagrado, ella negó.

-"Ah, hijo…. ¿Estás consciente de que no tienes un heredero? ¿Qué si saben de tu separación, querrán saber cuándo te casas de nuevo?"-

Cerré los ojos.

Era algo que no había pensado.

-"No me casaré de nuevo"- nunca sustituiría a Sakura…

Ella siempre sería mi esposa, no importaba que ella ya no lo quisiera.

-"Eso no está en discusión… pero si no tienes herederos, la fortuna Li pasaría a formar parte de las familias de Asia y alguien tomaría el control de las empresas, alguien que no es un Li"- me dijo algo consternada por la sola idea de que otra persona ajena a la familia tomará el control, que otra persona que no fuera un Li, pudiera mandar sobre los que sí lo somos.

¿Por qué no se me había ocurrido a mí?

Obvio, otra vez.

Y la verdad no me importaba.

-"Ya veré que hago, madre. No se preocupe"-

Ella me miró con intensidad, pero no dijo nada más… sólo se acercó, besó mi mejilla y se fue. Dejándome solo con mis pensamientos y era algo que agradecía. Miré el teléfono con aprensión sabiendo que tenía que hablar con ella, porque necesitábamos ponernos de acuerdo, porque necesitaba saber que los exámenes…

Porque necesitaba escuchar su voz otra vez.

Levanté el teléfono con gesto ansioso y marqué el número que ahora me sabía de memoria.

-"¿Sí?"-

-"Hesai"- oí su respiración algo agitada del otro lado y aunque su voz fue amable cuando me contestó, sabía que había un deje de molestia e incomodidad en su voz.

-"Señor, Li ¿Puedo ayudarlo?"-

-"Sí, comunícame con Sakura"- él suspiró.

-"Ella no quiere hablar con usted"- y era cierto.

Las cientos de veces que he tratado de hablar con ella obtengo el mismo resultado.

-"No me importa, Hesai. Dile que es acerca de Ying Fa"-

¿Sí era una mala persona por utilizar a mi hija para escucharla?

Lo era, cierto.

Pero también era cierto que no podía seguir esperando por oír de nuevo su voz y que era importante lo que tenía que decirle.

-"Diga"-

Mi corazón dio el acostumbrado vuelco al escuchar su voz y mis terminaciones nerviosas se pusieron a cantar al igual que mis células. Llevaba casi un mes sin escucharla…

-"Sakura"- dije su nombre como una reverencia…

Oh, como la amaba y la extrañaba.

-"Dilo ya"- el baile de mi cuerpo murió al escuchar el tono frío de su voz.

Un mes sin hablar con ella y sin escucharla. Un mes sin su vida y sin su cuerpo… un mes sin su alma y sin su amor ¿Cómo había podido sobrevivir a esto?

-"Me acaban de citar para los exámenes de Ying Fa, pero no te preocupes no creo que nada malo pase, pero necesito que platiquemos. Necesitamos ponernos de acuerdo y saber que vamos a hacer"- lo dije todo rápido y sin pausas.

No contestó de inmediato y yo empecé a entrar en pánico.

Háblame.

-"De acuerdo… nos vemos esta tarde"- y colgó.

No dijo a qué hora ni nada más… pero no pude evitar sentir todas aquellas emociones porque por fin vería de nuevo a Sakura.


Observé con aprensión, ansiedad y una serie de emociones que revoloteaban alrededor de mí sin poderlas detener, traté, inútilmente, de no crear ninguna fantasía extraordinaria y por demás irreal al observar la camioneta cuatro por cuatro que entraba por la puerta principal. Sonreí con nostalgia al recordar porque tenía esa camioneta. Cuando supe que Sakura aceptaría ser mi esposa la compré pensando que con el tiempo pudiéramos ser una familia feliz. Sakura, mi hija y yo. Ir pasear, salir de excursión, de día de campo…

Suspiré.

La mayoría del tiempo los sueños, son sólo eso.

Hesai detuvo la camioneta enfrente de mí, no me moví, tan sólo esperé a que ella apareciera. Hesai salió y rodeó la camioneta sin verme para abrir la puerta de atrás. Mi corazón se detuvo unos segundos al observar como tomaba su mano y la ayudaba a bajar… al observar como esa hermosa sonrisa que le dirigió a él se desvanecía al notar mi presencia, y aún así, no pude ser capaz de no maravillarme de lo hermosa y perfecta que seguía siendo. La manera en como el viento jugaba con su sedoso cabello o como las sombras proyectaban perfectamente cada rincón de su rostro haciéndola ver fuera de este mundo, y la manera tan armoniosa de mover de su cuerpo y de cada curva que tenía.

Cada curva que yo conocía muy bien hasta el punto de volverme completamente demente y sin razón.

-"Gracias, Hesai"-

Ah, sí. Olvidaba lo angelical de su voz y la manera en como oía campanitas cada vez que hablaba ¿Olvidar a esta mujer? ¿Conseguirme otra esposa? La riqueza de la familia Li tendría que ir a manos de alguien más, porque jamás haría eso.

-"¿Y bien?"- traté de no demostrar el temblor de mi cuerpo por la fría expresión de su rostro.

-"Mejor entremos"- ofrecí esperando que iluminara mi obscura casa con su presencia.

Me miró unos segundos y se encogió de hombros pasando al lado de mí, sin mirarme. Suspiré, sería una larga charla.

-"Buenas tardes, Señor Li"-

Observé a Hesai. Ahí parado todo altivo y en pose de defensa, se encontraba el guardaespaldas de mi esposa, el guardaespaldas enamorado de mi esposa, el guardaespaldas que yo pagaba enamorado de mi esposa.

Bah.

-"Aun sigue siendo mi esposa"- me limité a decir.

No observé su reacción, no me importaba. Hesai tenía que saber que había cosas que no se sobrepasaban y esta era una de ellas, ella era un Li, y aunque en este momento, y por toda la vida, aborreciera ese nombre, jamás se lo quitaría porque no lo permitiría.

Me apresuré a seguir a Sakura que paso de largo la sala, como era de esperarse, incluso a mi me dolía y me daba asco hacia mi estar o pasar por ahí, y se dirigió a mi estudio. Cuando entré, ella ya estaba sentada en un lado del sillón que había ahí. El sillón en donde muchas veces hicimos el amor… bah, malditos recuerdos insanos.

-"¿Gustas beber algo?"- me apresuré al mini bar que tenía ahí.

-"No es una visita social, dime ¿Qué pasa con Ying Fa?"- hum…

Tomé de un jalón tres vasos de Whisky… yo sí que los necesitaba. Respiré profundamente varias veces dándome el valor necesario para hablar con ella sin caer en la tentación de arrodillarme y suplicarle para que me perdonara… mi hija, nuestra hija, debería de ser más importante de momento.

-"En la mañana recibí estos documentos"- los tomé de mi escritorio y se los di. Ella siguió sin moverse de su lugar y siguió con la misma expresión en su rostro.

-"¿Qué dicen?"- los comenzó a hojear.

-"Pues, resumiendo, que Ying Fa y yo nos tenemos que hacer exámenes que comprueben que estamos relacionados sanguíneamente, algo que compruebe mi parentesco"-

-"Ying Fa es igualita a ti"- oí que dijo con voz baja y queda.

-"Si, lo es. Pero los ancianos les gusta ver pruebas más oficiales"- me encogí de hombros, no es que importara...de todos modos, lo más seguro es que perdiera el puesto que tenía.

No pensaba casarme de nuevo.

-"¿Alguna posibilidad de que descubran lo mío?"- me miró con gesto horrorizado, mostrándome por primera vez otra emoción. Tuve tantas ganas de llegar a su lado y consolarla.

-"No"- negué no cediendo a mis impulsos-"Mi madre dice que no pueden dudar de tu maternidad. Eso es verdad, el certificado de nacimiento esta a tu nombre y todas las cosas del hospital también. No aparece ningún dato de Ying Fa como madre de nuestra hija, en todos los papeles estás tú. Tú fuiste la que estuvo en el hospital… todo lo arreglé para que fuera de esa manera"-

-"Ah"- jugó con los papeles en su regazo.

La observé absorbiendo cada segundo que pudiera pasar con ella.

-"¿Cuándo son?"- preguntó susurrando.

-"Dentro de tres semanas… "- asintió.

-"¿Algo más?"-

Negué no sabiendo con que más retenerla ¿Decirle que me obligarían a casarme de nuevo por no tener un heredero? ¿O que no pensaba darle el divorcio? ¿O porque demonios seguía viviendo con Hesai cuando podría comprarle otra casa si así ella lo quisiera?

Creo que ninguna era una buena opción.

-"Bien"- se levantó-"Tengo que recoger algo de mi habitación"-

-"Es tu casa"- susurré cuando ella se dirigía a la puerta.

-"No, ya no"- y salió.

Apreté el vaso con furia y dolor. Las emociones que revoloteaban en mí, estallaron y no pude controlar el impulso de aventar contra la pared el vaso y que se rompiera en fragmentos. Tampoco pude controlar la reacción de salir tras de ella, subir las escaleras de dos en dos y llegar a nuestra habitación. Ella venía saliendo de su armario con algo de ropa en la mano que tiró al verme ahí.

-"Tienes que escucharme"- pedí.

-"No tienes nada que decirme que ayude"- negó.

Apreté los puños mientras observaba como levantaba la ropa con gesto autónomo y la metía en una bolsa. No era culpable… por segunda vez en mi vida no era culpable de lo que me acusaba. No lo era.

-"¡No fue mi intención! ¡No me acuerdo de nada!"- grité. Y ella se rió.

Algo sin vida y carente de alegría.

-"No me digas"- dejó la bolsa en la cama y se giró a verme con expresión burlona y con rabia en su mirada esmeralda-"¿Ahora resulta que no te acuerdas de nada? ¿Quién crees que soy? No me salgas con el cuento de siempre"-

Agitó su mano quitándole importancia.

-"¿Cuento de siempre?"- dije entre dientes.

-"Sí, claro… fue lo mismo que dijiste la otra vez, y, sinceramente, Shaoran, ya estoy harta de tus mentiras y de tu vida"-

Eso dolió.

Como si mil cuchillos me atravesaran y dejaran desangrándome.

-"Así que… dejemos las cosas por la paz… sigue con tu vida, yo seguiré con la mía y sólo nos ocuparemos de nuestra hija. Total… ya tienes a alguien que te caliente la cama"-

Crucé los tres pasos que me separaban de ella y la tomé por los hombros. Sus ojos reflejaban el dolor que sentía y toda la traición que veía en mí, y no podía culparla, claro. Era culpable, sí. Pero por ser un imbécil… pero nada más.

-"Nadie más calienta mi cama, no puedo creer que pienses eso de mí"- susurré.

-"¿Qué no lo piense?"- me preguntó burlona.

La sujeté con más fuerza y la acerqué más a mí, ella no opuso resistencia y lo agradecí. Necesitaba sentir su calor cerca, su aroma a flores silvestres, sentir su piel suave y cremosa en mi tacto. Sentir su sabor en mis labios y rodearme de su calidez y su amor. Necesitaba de ella tan desesperadamente que cada célula de mi cuerpo estaba gritando eufórico por sentirla así de cerca. Aunque ella me odiara.

Tuvimos una batalla con la mirada. Aún estaba demasiado enfadada y dolida… y, desgraciadamente, eran las únicas emociones que podía ver en ella. Nada más. Ya no había ese destello en su mirada cada vez que me veía o la tenía así de cerca, ni siquiera había en sus ojos un poquito de lastima hacia mi patética existencia.

-"No… "- comenzó a replicar.

Y la besé, porque era lo único que podía hacer en este momento y porque estaba aquí y no podía si quiera pensar en no besarla.

Su cuerpo se aferró al mío y fue como un bálsamo, esperaba una patada o un golpe o más insultos, pero era bastante grata la manera en que sus pequeñas manos aferraban mi cabello acercándome más a ella y la forma en que sus labios bebían de los míos.

Dioses, como la amaba.

Tomé su cintura entre mis brazos rodeándola, abarcándola toda y levantándola. Ella enredó sus piernas en mi cintura y yo aseguré que estaba en el cielo y que si podía morir en este instante lo haría con gusto porque ya tenía lo que necesitaba para conseguir la paz y era esta increíble mujer entre mis brazos. Separé un poco mi boca de la suya porque quería ver su rostro.

-"No pares, Shaoran"- pidió con ese mar de deseo en sus ojos y obedecí.

Caminé los pasos que nos separaban de la cama y caímos tendidos ahí, yo encima de ella y ella aferrándose a mí. Luché contra su blusa y su falda. Acaricié cada centímetro de su piel como una reverencia, como un altar.

-"Tranquila, amor"- susurré cuando ella jaloneó mi camisa para quitármela no pudiéndolo hacer.

-"Quítatela"- sonreí con ternura e hice lo que ella quería, me despojé de mi camisa y al sentir su pecho rozando el mío por encima de su sujetador gemí sin poder evitarlo, porque la sensación tan placentera que recorrió cada nervio de mi cuerpo al sentir el suyo era tan magnánima que simplemente me hacia delirar.

Le quité el resto de ropa con rapidez y ella hizo lo mismo. Y cuando ya la tenía en completa disposición para mí y completamente desnuda tan sólo me maravillé de lo perfecta que era y lo mucho que la necesitaba a mí lado, sin tiempo para preámbulos, por temor a que todo desapareciera de un momento a otro, me sumergí en ella y grité de placer.

-"Más"- pidió en medio de un gemido.

Y si su voz de por si era música esto no tenía con que compararlo. Era simplemente el momento perfecto. Embestí con fuerza su cuerpo y la sujeté a mí tan pegada como era posible, la besé infinidad de veces y la acaricié otras tantas. Besé su pecho y ella tironeó de mi cabello besándome el cuello y mordiéndome. Tomé un pezón entre mis labios y lo mordí ligeramente procurando no dañarla, también lo succioné mientras mi cuerpo se encontraba con el suyo… como dos piezas del rompecabezas.

Encajábamos tan bien.

Eso era.

No había nada más ni nadie más para mí.

Sólo ella.

Respiré agitado tratando de recuperar los latidos de mi corazón después del magnífico espectáculo de colores que aparecían en mis parpados cuando la pasión se desbordaba. Recargué mi cabeza en su hombro desnudo y respiré de nuevo su aroma y escuché sus jadeos tratando de recuperar el aire.

-"Esto ha sido…"-comencé diciendo tratando de explicar cómo me sentía pero ella me interrumpió.

-"Quítate"-

-"¿Sakura?"- fruncí el entrecejo cuando sus manos me empujaron por el pecho y yo me moví, salí de ella con cuidado y rodeé un poco la cama para observar cómo se paraba y se vestía rápidamente.

-"¿Qué haces?"- pregunté con verdadero temor al ver como se abrochaba su falda que minutos atrás yo había quitado.

-"Vistiéndome"-

Bueno, eso era obvio.

-"¿Por qué?"- me incorporé no importando mi desnudez, puesto que no había nadie que me conociera mejor que ella y dadas las circunstancias el estar sin ropa importaba poco.

-"¿Qué esperabas, Shaoran?"- se abrochó los dos últimos botones de su blusa.

-"No te entiendo"- admití.

Y ella tan sólo se rió.

-"¿De verdad esperabas que después de esto las cosas se solucionarían?"-

Sí, una pequeña parte de mí, si no es que todo mi ser, lo esperaba.

-"Acabamos de hacer el amor"- dije patéticamente.

-"¿Hacer el amor?"- soltó una carcajada-"Acabamos de tener sexo, fue todo"-

-"¿Sexo?"-

-"Sí, sólo eso… estoy segura que sabes diferenciar… yo lo hago… todo el tiempo"- y sin más giró sobre sus talones y salió por la puerta.

Y en ese mismo instante deseé haber muerto de las maneras más horribles que pudiera imaginar antes de sentir lo que estaba sintiendo en este momento.

La manera en que mi alma se partía en mil pedazos y el viento se los llevaba.


-"Deberías tranquilizarte"-

-"¡¿Tranquilizarme?!"- pregunté histéricamente-"¿Cómo quieres que me tranquilice, Eriol?"-

-"No ganas nada gritando y rompiendo cosas, tus padres se están preocupando"-

Lo miré con furia.

-"Me importa un comino lo que les preocupe"-mi primo negó y dio un suspiro resignado.

-"Shaoran, no hay nada que puedas hacer"-

-"¡Claro que hay algo! ¡No me iré!"- grité con furia-"No pienso irme de Japón a menos que me lleve a Sakura conmigo"-

-"Pero ella no quiere ni verte"- me dijo algo serio.

Era totalmente la verdad.

-"La obligaré a verme"- declaré.

-"No, no lo harás. Ella en este momento no entiende motivos y tú tampoco… no te creerá aunque se lo expliques un millón de veces"-

Golpeé con fuerza la puerta de mi habitación y me dediqué a pasearme por ella como león enjaulado.

Sakura tenía que escucharme, no tenía ni la menor idea de cómo había acabo en esa situación aquella noche. No recordaba haber si quiera cruzado mi camino con Himura Aino, hablar con ella o bailado, no sé como acabé en la cama con ella.

-"No, Eriol. Me niego a aceptar que lo nuestro se ha acabado"- él suspiro.

-"Sí, te niegas. Pero tampoco sirve de nada… es momento de que regresemos a China y ella no quiere verte"-

Mis padres habían decidido que las empresas en Japón no podían funcionar mejor así que era hora de regresar al hogar. A China. Ayer por la noche nos habían anunciado que en dos semanas partiríamos de Japón… y no podía irme sin Sakura.

-"No lo haré"- fue lo único que dije.

Sakura era mi mujer… y aunque tenía 18 años sabía perfectamente que quería que ella fuera mi esposa, la madre de mis hijos y sobre todo que pasará el resto de mi vida a mi lado. Porque sólo con ella había conocido lo que era vivir de verdad y ver la vida tan maravillosamente que sin ella toda la luz se extinguía y todos los sueños se morían. Yo necesitaba estar con ella y no me importaba que mis padres regresaran a China y que me dejaran aquí sin ningún recurso… ya me las arreglaría.

Recuperaría a Sakura.


Sakura POV

-"No, déjame"- rogué por enésima vez a Hesai.

-"Pero…"- le di la espalda y me acurruqué en la cama.

No escuché si salió ni note más su presencia.

¿Qué había hecho?

Has hecho el amor con tu esposo.

Oh, sí.

Me cubrí el rostro con mis manos y traté de ahogar mis llantos. No lo logré, obviamente. No había sido ni la intención ni el deseo de ir a nuestra casa y que pasara eso. Al verlo parado en la puerta sentí tanta rabia… al verlo en su estudio sentí tanta confusión… pero cuando me sujetó de esa manera lo único que quería era que no me soltara porque eso significaría que lo que nos pasaba realmente sucedía y no era un trágico sueño del que pronto me despertaría y él estaría ahí para consolarme y arrullarme… y amarme.

Y no.

No era un sueño… y ciertamente él no estaría ahí cuando me despertará.

Sentí sus brazos fuertes en mi cintura, su condenada boca en la mía y no pude soportar más. Las hormonas me estaban jugando malas pasadas. En las noches despertaba añorando su calor y en el día fantaseaba con él y sus caricias. Y tan sólo tenerlo ahí para mí me hizo olvidar que alguien más ya lo tuvo. No fui consciente de cómo llegamos a donde llegamos sólo de las miles de sensaciones de las que él era dueño en mi cuerpo.

Oh.


Eriol POV

-"Deberías ir a verlo"- fruncí el entrecejo.

-"Esta fuera de discusión"- sonrió.

-"No, amor. No lo está… él te necesita"- sus frías manos se adueñaron de mi rostro y me besó lentamente.

-"Pero…"- me cortó con otro beso.

-"Créeme… presiento que debes de ir"- miré a mi mujer con aprensión.

Tomoyo, ciertamente, siempre lograba lo que se proponía. Siempre. Y está no iba a ser la excepción a pesar de que no quería hacer lo que ella pedía. Entrar en la casa desolada de Shaoran era un infierno personal. Ver a mi primo tan mal y todo tan mal y tratar de convencerme minuto a minuto que lo que pasaba era algo que no podías evitar y que todo lo que a él le ocurría era porque se lo merecía era, de verdad, muy agotador.

Y doloroso.

Me dolía en alma tener ese pensamiento hacia Shaoran.

-"De acuerdo, de acuerdo. Sólo porque tú lo pides… sabes que no estoy contento con esto"- ella tan sólo me dedicó una de sus deslumbrantes sonrisas de triunfo que me daba a entender que poco le importaba mi descontento con la situación.

Bah.


Meiling POV

-"Vaya, no puedo creer que nunca nos hayamos encontrado en China"- exclamé claramente sorprendida-"Somos del mismo circulo y conocemos a las mismas personas"- ´él tan sólo sonrió quedamente, como si le molestara o perturbara un poco hablar de su vida allá en China.

-"Sí… pero por algo pasan las cosas"- se encogió de hombros.

Y me alegré de conocernos aquí y no allá donde todas esas tradiciones y sentidos de honor hacían difícil cualquier relación, amistosa o de amor, que quisieras entablar.

-"Pero me da gusto que al final nos conociéramos"- dijo sutilmente y mirándome con una sonrisa devastadora.

Seh, pensaba que su sonrisa era devastadora. Nunca lo había visto, pero en el momento en que mis ojos se posaron en él, pensé que no había visto nunca semejante rostro y semejante sonrisa. Incluso el de Eriol… ok, ok. Tal vez exagero… pero también era muy atractivo y me hizo cuestionarme si no me encasillaba nada más en una persona y olvidaba todo a mí alrededor.

Suspiré.

-"En fin… no me has dicho a que clan perteneces"-

-"Hum… Soy del Clan Li"-

Y si lo conociera un poco más habría detectado la manera en como palideció y sus ojos se abrieron de par en par. Hubiera detectado el pánico en su voz y el dolor que mostró al pronunciar mi apellido como si su garganta quemara.

-"¿Eres una Li?"- asentí sombríamente no pudiendo imaginar que era lo que tanto le perturbaba.

-"¿Estás bien, Huang?"- pero él no respondió.

Se limitó a mirarme como si me hubieran crecido más brazos o tuviera otro ojo en la frente.


Eriol POV

Subí con cierto desagrado los escalones que me separaban de la puerta principal. Podía oír los taladros y a la gente moviéndose de aquí a allá obedeciendo órdenes de los ingenieros y arquitectos. Detectaba el olor a pintura y a cemento fresco. Shaoran había decidido seguir con la remodelación de la casa a pesar de que sabía que nadie más que él viviría ahí. Era evidente que el sueño de que todos viviéramos como una familia feliz y grande se había ido a la mierda de un instante a otro.

Suspiré.

Tan sólo vería que estuviera vivo y me largaría de ahí.

Entré en la puerta abierta dónde los pintores, albañiles y demás trabajadores salían y entraban libremente con botes de pintura, madera, palas o cemento. Era un caos.

-"¿Joven Eriol?"- la angustiada voz de Ailina hizo que girara la cabeza.

-"Hola, Ailina ¿Ocurre algo?"- se retorció un poco las manos.

-"Sí, me alegro que haya venido. Ni Wei ni mi esposo han podido hacer algo… me preocupa cada vez más el señor"-

Me intrigué y preocupé un poco.

-"¿Qué le paso?"- ella dio la vuelta y empezó a andar por el pasillo que guiaba hasta el despacho de Shaoran, la seguí.

-"No lo sé… está así desde la visita de la señora Sakura, hace tres días"-

Así que Sakura había venido… algo que no me dijo…

Bah.

-"Déjame, Ailina… que yo me encargo"- no sabía a lo que me enfrentaba y no me importaba. La anciana sólo asintió con la cabeza y se alejó… pero la preocupación siguió acompañando su rostro.

Abrí con lentitud la puerta y me encontré de nuevo con penumbras. La luz de la lámpara cerca de los sillones era más tenue que de costumbre y podías percibir el aire viciado.

-"¿Shaoran?"- mi cuerpo quedó por entero dentro pero nada me respondió.

Cerré la puerta con cuidado y en silencio, y me adentré en la obscura habitación. Las sombras de mis movimientos y de los muebles, proyectadas por la poca luz, le conferían un aspecto tenebroso y algo siniestro al lugar.

-"¿Qué quieres, Eriol?"- escudriñé la penumbra en busca del dueño de la voz. Shaoran se encontraba, por lo que podía percatarme, sentado en su escritorio.

-"¿Qué estás haciendo aquí?"- no quise decir ¿Qué, demonios, estás haciendo aquí? Se me hacía demasiado agresivo…

-"Al parecer es mi casa… "- ahora que me había acostumbrado a la poca luz podía observarlo mejor.

Estaba peor que el día después de que Sakura se fuera de la casa. Traía una camisa blanca abierta y sostenía un vaso de alguna bebida. Whisky, presumo… la bebida favorita de Shaoran. Aunque su rostro aun no lo alcanzaba a distinguir suponía que me miraba.

-"No me refiero a eso… ¿Qué haces aquí encerrado?"- largó una carcajada.

Una siniestra carcajada, como la habitación, que me puso los pelos de punta.

-"¿Dónde más estaría?"- se levantó del sillón y rodeó el escritorio caminando hacia mi-"Es el único lugar que merezco… la sombras… y la soledad"- dijo susurrando.

Mi pecho se hizo pequeño estrujando mi corazón.

-"Estás diciendo tonterías"- dije con voz seria.

De nuevo soltó una carcajada.

-"Si, posiblemente. Pero te cambio la cosa ¿Qué haces, tú, aquí? Pensé que mi presencia no te era grata… y además piensas que me merezco esto ¿No? No me quejo… estoy en total acuerdo contigo"-

-"Tan sólo pasaba por aquí"-

Seh, fue la respuesta más idiota que encontré.

-"Ah"- se limito a contestarme.

-"Y… sí creo que mereces lo que te pasa"- dije sin poderme contener.

Él asintió.

-"Creo que todos lo piensan… he llegado a pensarlo yo también… tal vez es un error todo… Absolutamente todo"-no me había dado cuenta de cómo arrastraba las palabras ni la forma de pararse tan precaria. Estaba borracho.

-"Que te parece si dejas de beber"- sugerí.

-"No... Así me siento menos miserable"- negó y empinó de nuevo su vaso. Bebió todo su contenido y soltó un ligero resoplido.

-"Deberías dejar de hacerte el mártir… no eres el que más sufre"- de nuevo rió.

-"Tal vez no era el que más sufría pero ciertamente en este momento parece que sí"-

-"No, Sakura…"- pero no pude continuar porque arrojó el vaso hacia uno de los estantes y se quebró.

-"¿Sakura?"- gruño-"¿Sakura sufre más que yo?"- soltó una áspera carcajada-"No me hagas reír… Sakura está bien… mejor que bien"-

Lo agarré de la camisa que traía y lo acerqué a mí con violencia, porque estaba diciendo una sarta de estupideces.

-"¿Cómo va a estar mejor que tú? ¿¡Es que no tienes vergüenza!?"- él se agitó entre mis brazos pero tan borracho estaba que no pudo soltarse.

-"Sí ella está muuuy bien… lo he comprobado yo mismo, cada milímetro de ella está muy bien"- lo alejé un poco y lo aventé, porque no era honorable pegarle a un borracho. Él se tambaleó pero no calló.

-"¡¿Qué¡?" -gritó un poco desesperado-"¡Créelo! ¡Está bien! ¡Tanto que es capaz de meterse en mi cama y después decirme que sólo fue eso! ¡Sexo!"- no pudiendo soportar más la situación y no sabiendo que hacer, me di la vuelta dispuesto a salir de ahí cuánto antes, pero un sonido seco me detuvo, me giré y encontré a Shaoran arrodillado en el suelo y sacudiéndose con violencia.

-"Tan sólo es eso para ella… sexo, ya no significo más que eso… sólo un acostón"-murmuró en medio de una desesperación nada propia en él-"¿Qué voy a hacer, Eriol? ¿Qué hago ahora? ¿Cómo vivo? Si lo único que quiero es acabar con esto"- se sostuvo el pecho con fuerza haciéndose daño-"Quiero que el dolor desaparezca"-

No me moví.

No pude hacer nada.

¿Qué debería de hacer?

¿Seguir lo que me gritaba mi lógica? Lárgate de ahí… se lo merece.

O…

Seguir mi instinto básico y reconocer que me dolía verlo ahí y que por más que quisiera separar lo que sentía no podía porque él era la única familia que tenía y que todo me gritaba que estaba mal y que me necesitaba en este momento.

-"No me abandones, Eriol. Por favor, tú no lo hagas"-todas mis dudas se redujeron en su totalidad.

¿Quién era yo para juzgar?

Me acerqué rápidamente y lo rodeé con los brazos, lo sostuve ahí contra el suelo mientras el descargaba todo el dolor que sentía y la frustración que tenía atorada en su pecho. Lo sostuve como cuando era pequeño y se caía o se le rompía un juguete.

Y decidí que era hora de averiguar que había ido mal con todo aquello.


Hesai POV

Serví la sopa de verduras en un plato y un poco de jugo en un vaso. Sakura llevaba encerrada en su habitación dos días, tan sólo daba de comer a Ying Fa, la bañaba, jugaba con ella… le hacía de madre pero nada más. Sí los primeros días que estuvo aquí era una alma en pena ahora era un cuerpo sin vida. Y me preocupaba.

El bebé me preocupaba.

Sakura casi no comía y tenía miedo que eso afectara a su hijo… ella jamás se lo perdonaría y el Señor Li… no merecía una pena más grande.

Sostuve la charola con cuidado y anduve por el pequeño pasillo hacia mi antigua habitación. Escuchaba la risa de Ying Fa. Sakura estaba con ella… y no entendía cómo era posible que no se desmoronara más. Cuando Ying Fa murió… necesité al menos de una semana recostado y con mi propio dolor. El tiempo que pasó el señor Li en el hospital con la niña y el tiempo que le tomó regresar a su casa yo lo pasé de duelo. Aún me arde el pecho de sólo pensar que no pude ni siquiera despedirme de ella. Y aunque no era lo mismo, Ying Fa había muerto y el señor Li estaba a veinte minutos de aquí, Sakura lo llevaba bastante bien… en lo que cabía. Como dije, me preocupaba que no se cuidara a sí misma.

Suspiré.

Me alegraba que pudiera al menos estar con su hija… y me dolía que pareciera un zombi cuando no estaba con ella.

-"¿Sakura?"- entré con delicadeza.

Sakura estaba en la cama haciéndole cosquillas a Ying Fa. La niña reía y reía y se retorcía debajo de las manos de su mamá… podría ser una escena encantadora de no ser por las ojeras y los ojos de profunda tristeza de Sakura.

-"Te he traído algo de comer"-

Me observó unos instantes y me dio una sonrisa triste.

-"No tengo hambre, gracias"-

-"Tienes que comer"- seguí avanzando y coloqué la bandeja en la mesita de noche al lado de ella, me frunció el entrecejo y se veía adorable.

-"Pero no tengo hambre"- resoplé.

-"Tienes que comer"- repetí-"¿O quieres que el bebé que esperas le pase algo?"-algo duro y con nada de delicadeza. Pero era la verdad… ahora tenía que ver por tres.

Abrió los ojos horrorizada y me miro con mucha pena. Asintió y se acercó a la bandeja a comer su sopa. Tomé a Ying Fa de la cama y ella rió.

-"Me la llevaré para que comas tranquila…y lo siento, no quise hablarte así"- me sonrió tristemente.

-"No, tienes razón. No importa que me esté muriendo por dentro… no puedo dejarme vencer. No ahora que tengo que cuidar de ellos dos"- observó a Ying Fa con inmenso amor y después se tocó el vientre con mirada anhelante.

Y me sentí un intruso.


Tomoyo POV

-"Al menos ahora está descansando"- abracé a Eriol rodeando su cintura. Él envolvió sus brazos alrededor de mí y besó mi frente.

-"Sí… aunque me costó mucho que lo hiciera"- suspiró-"No creía que…"- dejó la frase inconclusa y me apretó más contra él. Nos recargamos en la pared que estaba enfrente del cuarto de Shaoran. No teníamos dónde dormir, porque todas las demás habitaciones estaban en remodelación, pero Eriol se quedaría aquí y yo me iría con Sakura. Ella no quería estar con ninguno de nosotros pero nos necesitaba y era hora de que lo aceptara, además… no me gustaba nadita que estuviera sola con Hesai.

No tenía nada en contra de él pero… yo sí creía que Shaoran no era culpable, al menos no tanto como se le acusaba. Mis sentidos me decían que no era lo que parecía y que teníamos que averiguar qué había pasado… y si no me equivocaba Shaoran podría recuperar a Sakura. Pero ella jamás se perdonaría o podría regresar con él si pasaba algo con Hesai.

Sabía que Sakura era una mujer fuerte, decidida e inteligente. Pero aún era humano… y con todo el dolor en su corazón tal vez buscara refugio en Hesai. Eso era algo que no podía permitir, no sin saber que pasó en realidad aquella noche.

O dos noches.

Porque tenía la ligera sospecha de que esto estaba relacionado con el pasado.

-"Sabes, amor. Todo esto tiene un porque, sí. También creo que el destino da muchas vueltas y que esto era algo que tenía que pasar"- no dijo nada así que continúe-"Pero, por sobre todo, creo que no estamos viendo todo el panorama… hay cosas que se nos escapan de las manos y que no estamos considerando"-

Siguió sin decir nada.

Así que me quedé callada dejando que absorbiera mis palabras, era un chico muy listo, a veces demasiado considerando a las demás personas, pero sabía que tenía que tener la mente fría para verlo y en este momento no la tenía.

-"Te sientes culpable"- argumenté estando segurísima de su sentir, él no lo había expresado en voz alta, pero desde la llamada telefónica que recibí hace una hora diciéndome que Shaoran estaba mal y que él se quedaría con él, pude percibir el tono en su voz.

-"Sí, me siento muy culpable"- respiró profundo-"Estaba tan encerrado en lo que sentía Sakura que no pude ver lo que sentía él… y aún así, en ese momento no me hubiera importado porque tenía la firme convicción de que se lo merecía. Qué mal estaba… no pude notar lo mucho que estaba sufriendo, olvidé lo que sufrió años atrás, olvidé que estuve ahí con él sosteniéndolo, olvidé que es mi familia y no tengo derecho a juzgarlo… y me siento una mierda por no haberlo visto hasta que se desplomó ante mi"- levanté la mirada para observar cómo se torturaba el mismo.

-"Pero ahora estás aquí… y harás todo por ayudarlo"- asintió.

-"Todo… "- lo abracé por el cuello y lo besé profundamente.

No podía decirle otra cosa, porque le daba la razón. Nunca estuve de acuerdo en que se portara así con Shaoran. Le dije muchas veces que su primo lo necesitaba y él simplemente se negó a escucharme y a escuchar a su corazón. Y ahora pagaba eso… no me gustaba, pero las acciones de Eriol lo llevaron a esto y tenía que enfrentarlas.

Y yo estaría con él.

Porque era el deber de una pareja… era su mujer y él necesitaba consuelo por lo que había hecho, y yo se lo daría.

Porque lo amaba.


Shaoran POV

Abrí los ojos con algo de dificultad y los cerré rápidamente, la luz entraba por los ventanales de una manera infernal. Bah. La cruda es fuerte. Poco a poco fui adaptándome a la luz ¿Por qué dormía con las cortinas abiertas? Me moví incomodó en mi cama y abrí los ojos por completo. Bueno, lo de las cortinas pasaba a segundo término ¿Por qué Eriol estaba durmiendo en mi cama? Fruncí el entrecejo tratando de recordar que me había pasado. Tenía imágenes algo borrosas y no tenía claro en qué día estábamos.

Al menos no todo era una laguna negra en la que no sabes que pasa y no recuerdas nada.

Me acomodé de espaldas al colchón y cubrí mis ojos con mi brazo. En mi vida me había pasado eso dos veces, no recordar nada y perder varias horas de mi vida. Y las dos veces había lastimado a quién más amaba en el mundo, a Sakura. Tal vez… después de todo, si era que no teníamos que estar juntos.

-"¿Estás despierto?"- quité el brazo de mis ojos y volteé a ver a Eriol.

-"Sí… aunque, me duele la cabeza"- asintió despacio-"Por cierto ¿Qué haces en mi cama?"- pregunté con autentica curiosidad.

-"Sólo hay esta cama en la casa. Bueno, los ancianos tienen su cama pero sería aún más extraño dormir con ellos"- reí ante la imagen que vino a mí mente, y de inmediato deseé no hacerlo.

Las punzadas en mi cabeza iban incrementándose y lo único efectivo sería un buen masaje. Uff. Mejor no pensar en eso… los recuerdos a veces pueden ser más crueles que una pesadilla de la cual no puedes despertarte.

-"Eso tiene lógica"- admití. Volví a taparme los ojos-"Pero, no explicas que haces en mi casa"-

No dijo nada. Y yo no agregué más… las cosas entre nosotros no eran iguales y eso era lo que se me hacía extraño.

-"Pensé que te era insoportable mi presencia"- expliqué.

Eso había dicho, y si bien, no lo había dicho con las mismas palabras, así lo había interpretado.

-"Eso es cierto"- sonreí con descaro-"Lo siento, Shaoran"-

Volteé a verlo con el entrecejo fruncido.

-"¿Lo sientes? ¿Por qué?"- suspiró.

-"Eres mi familia y te di la espalda, siento eso. Siento no haberte creído, siento lo que pensé de ti y siento…"- hizo una mueca de desagrado-"… siento tener que sentirlo"- sonreí con burla.

-"Ay, primo. A veces te enredas con tus palabras"-

-"¿Estamos bien?"- ahora si solté una carcajada, por la manera tan lastimera en que lo dijo.

-"Por supuesto, somos como hermanos, y los hermanos se pelean. Tú lo sabes bien. No es la primera vez que hemos discutido ni será la última… y eso no me preocupa ya que siempre serás mi hermano"- me encogí de hombros.

-"Gracias"- hice un gesto con la mano quitándole importancia.

-"Hum… ¿Qué haces en mi casa?"- pregunté aún no sabiendo la respuesta-"¿Te piensas quedar más tiempo?"- asintió.

-"Tomoyo quiere pasar un tiempo con Sakura"- asentí no pensando más allá.

Había decidió dejar de pensar en Sakura, dolía mucho. Era momento de recuperar mi vida. No podía seguir llorando su partida, porque al parecer, ella había dejado de llorar por mí. Era momento de salir de aquí, de ir a trabajar y de volver a vivir.

Por el momento me concentraría en mí… sino… podría arrepentirme por dejarme morir, ya que sólo beber alcohol, no comer nada y no desear vivir como lo había hecho en las pasadas semanas no era otra cosa que dejarse morir. Y no haría eso…

Se lo había prometido a mi padre.

Además tenía una hija que cuidar, y no me acabaría para que ella no pudiera estar con su padre. Yo había crecido con el mío, y aunque lo había perdido muy pronto para mi gusto, había podido convivir con él, jugar con él, hablar de sentimientos, de sexo, de todo.

-"No puedes dejarte vencer, Xiaolang… por nada ni por nadie"-

Eso me lo había dicho la primera vez que Sakura y yo nos distanciamos, al principio pensé que no entendía lo que yo sentía por ella, no entendía que no podía permitir perderla cuando la amaba tanto. Y ahora creo que comprendía lo que me quiso decir.

De acuerdo, tal vez no tuviera a mi amor por el resto de mi vida y no volvería a ser feliz nunca, pero…

Aún tenía vida.

-"Hay que conseguirte una cama"- dije al aire, él rió.

-"Sí, por favor"-

Los dos seguimos ahí tendidos sin decir nada, no sé cuánto tiempo, pero fue el suficiente para enterrar todas esas cosas que me lastimaban y guardar todos aquellos bellos recuerdos en un baúl y arrojar la llave muy lejos. Me concentraría en el trabajo, tenía una dinastía que dirigir, me preocuparía por los exámenes de Ying Fa y las junta con los ancianos raquíticos, vería la manera de seguir dirigiendo todo aunque no tuviera un heredero y dejar alguno de los hijos de mis hermanas como próximo jefe de la familia Li. Era el jefe y presidente del consejo, algo debería poder hacer. También agilizaría a mis ingenieros y arquitectos para que acabaran la casa. Esta casa era de Sakura y yo buscaría algo más, algo más chico y sin tantos recuerdos. Tal vez un departamento o algo así.

Era momento de seguir adelante.

-"Necesito ayuda"- pedí a Eriol.

Sólo asintió sin decir más y yo sabía que contaba con él.


Sakura POV

-"¿Tomoyo?"- la aludida saltó a mi cuello y me abrazó con fuerza.

-"¡Hola, Sakurita!"- gritó de alegría y comenzó a dar saltitos tan propios de ella.

-"Tomoyo ¿Qué haces aquí?"- me extrañaba que estuviera aquí, ella nunca había venido al departamento de Hesai y yo no había ido al suyo. No la veía desde la noche en que se realizó la fiesta en la empresa. La noche que todo acabó.

-"Bueno, Eriol está con Shaoran"- se encogió de hombros y si vio mi expresión dolida por mencionar su nombre la ignoró-"Así que me preguntaba si me podía quedar aquí, no quiero estar sola en el departamento"- la miré aún más extrañada.

-"¿Te quieres quedar aquí?"- pregunté con un poco de temor.

-"Oh, gracias Sakurita"- ella volvió a saltar de alegría-"Eres muy amable por pedirlo"-

Y me abrazó.

¿Cuándo lo había pedido?

Bah… ¿Por qué suponía que lo tenía todo planeado?


-"Es una lugar muy lindo"- le serví su taza de té y asentí.

-"Me siento cómoda aquí"- admití.

Dijo algo por lo bajo que no entendí. Pero en ese momento caí en cuanta de algo.

-"No sé si a Hesai no le importe que te quedes aquí"-

No lo había pensado, está no era mi casa y yo acababa de invitar, bueno a falta de una mejor palabra, a Tomoyo a quedarse. El departamento de Hesai tan sólo tenía dos habitaciones y mi hija y yo ocupábamos una.

¿Cómo me metí en esto?

-"Descuida"-le quitó importancia.

Suspiré.

La puerta de la entrada se abrió revelando a un Hesai contento con bolsas del mandado.

-"Mira Sakura lo que compré"- exclamó feliz con una sonrisa hasta que se percató de Tomoyo.

Ups.

-"Tomoyo vino de visita"- él asintió con gesto formal.

-"Buenas tardes, Señorita Tomoyo"-

-"Buenas tardes, Hesai"- sonrió angelicalmente y yo me lamenté-"Le decía a Sakura que ti no te importaría que me quedara con ella un tiempo ¿Verdad que no, Hesai?"- y le agregó el parpadeo inocente.

-"Eh, no"- dijo dudosamente.

-"Bien, qué bueno. Me alegra… vez Sakurita te dije que Hesai era una buena persona y que no le importaba"- yo rodeé los ojos.

Lo que había hecho era embaucarlo, con su sonrisa, su pestañeó y su voz dulce e inocente. Hesai no hubiera podido decir: no, es demasiado escandalosa.

Suspiré de nuevo.

Esto iba a ser interesante.


-"Bueno, creo que estaremos apretadas pero sobreviviremos"- dije con una sonrisa. Tomoyo asintió guardando la maleta debajo de la cama. Maleta que ya tenía en el coche… una corazonada según ella.

-"¿De verdad no tienes algún obscuro fin?"- pregunté de nueva cuanta no sintiéndome tranquila de que ella estuviera aquí.

-"Ay, Sakura. La verdad…"- miró por la ventana con un gesto ausente-"Me he pelado con Eriol"- abrí mis ojos sorprendida y me senté en la cama mientras ella veía por el pequeño balcón que había en la habitación.

-"Lo siento mucho"- dije realmente sintiéndolo y entendiéndola muy bien.

-"Sí, yo también. Pensé que era la cosa más perfecta que me había pasado… pero, no olvídalo"- sonrió un poco decaída y evitó mi mirada.

La entendía perfectamente, y ahora, también, comprendía porque estaba aquí y no con él. Sentí un poco de dolor porque nos estaba pasando al mismo tiempo y sabía que nos dolía de igual manera, porque a pesar de todo… los seguíamos amando. No me gustaba ver a Tomoyo triste, por lo tanto tenía que hacer todo lo posible para que saliera del hoyo en el que estaba metida, porque tal vez saliendo ella podía salir yo también. Algo así como un proceso de sanación para las dos. La observé con atención y vi su mirada triste y como movía sus manos por sus cabellos.

-"Por los dioses, Tomoyo ¿Y tu anillo?"- desvió la mirada ante mi pregunta. Estaba estupefacta, el perfecto anillo que Eriol le había comprado y que ella lucía con tanta felicidad ya no estaba.

-"Ya no valía la pena"- se levantó rápidamente y me dio la espalda por unos segundos. Me mordí el labio para no decir nada. No sabía qué había pasado, pero el que se quitara el anillo era muy grave. Observé mis manos desnudas y recordé los anillos, el de compromiso y el de matrimonio que había guardado en una cajita. No podía ver los anillos y las eses entrelazadas sin pensar en lo miserable que era la vida.

-"Hum… ¿Qué te parece si salimos un rato?"-intenté cambiar el tema por el bien de las dos-"Ying Fa no ha salido mucho y me gustaría que le diera el sol. Vamos a un parque"-sugerí.

-"Sí eso sería genial"- volteó y me sonrió radiantemente.

Tomoyo era rara, pero supongo que ella sabía cómo manejar sus emociones.


Tendimos una manta y nos sentamos. Dejamos a la niña sentada al lado de nosotros con algunos juguetes y la observamos. Hesai estaba parado unos pasos atrás de nosotras en su pose de guardaespaldas que hace mucho no veía y que me hacía sentir incomoda.

-"Sakura, deja de removerte así"- miré apenada a Tomoyo.

-"Me siento rara que esté ahí parado trabajando… cuando las últimas semanas ha estado más en su papel de amigo que otra cosa"- ella hizo una mueca.

-"Sí, Sakura. Pero es su trabajo… no dudo que pueda ser un amigo y que, en estos momentos, esté haciendo el papel de eso. Pero Shaoran le sigue pagando como tu guardaespaldas y el de Ying Fa, no creo que no haya recibido dinero por todo este tiempo"- ahora fui yo la que hizo una mueca.

-"¿Crees que ha sido amable conmigo porque Shaoran se lo pidió, pagándole?"-ella negó suavemente.

-"No me refiero a eso. Creo que sí es tu amigo"- hizo una pausa-"Pero también es cierto que aún le pagan para que te cuide, y creo que no rechaza ese dinero"-

Asentí.

Lo entendía.

Era el trabajo de Hesai y le pagaban por ello, y qué bueno. Estoy segura que le pagaban muy bien, no vivía en la opulencia, pero nunca se había quejado y Shaoran era conocido por ser un buen jefe, un justo jefe… además de que, había que aceptarlo, también era generoso. Suspiré.

-"¿No has pensado en irte a otro lugar?"- me preguntó delicadamente temiendo mi reacción.

-"¿Adonde puedo ir?"- contesté tristemente-"Me gustaría regresarme a Japón. Pero no voy a dejar a mi hija y tampoco condenaría a Shaoran a no verla. Además no quiero regresar a casa de mi papá"-

-"Pero podrías comprar algo por aquí"-

-"No tengo dinero"-

-"Sakura"- dijo lentamente mi nombre con algo de ternura y un poco de exasperación-"Eres una Li"-

-"No, no lo soy"- me puse a la defensiva.

-"Sí, lo eres. Y aunque no te guste lo seguirás siendo siempre"- abrí la boca para replicar y ella levantó la mano, pidiéndome sutilmente que guardara silencio-"Bueno, de acuerdo si no lo quieres aceptar es cosa tuya pero Ying Fa sí lo es, y no es justo que la tengas encerrada en un pequeño departamento sin sus juguetes, sin lo que está acostumbrada"-

Miré a mi hija de seis meses.

-"Tomoyo no seas exagerada"- me reí-"¿Acostumbrada a qué?"-

-"A su papá"- me quedé quieta, sí… tenía razón.

Shaoran antes de irse a trabajar pasaba a darle los buenos días, constantemente llamaba en el día para saber como estábamos y siempre le pasaba a su hija que no hacía más que balbucear y reír de las tonterías que seguramente le decía o los ruidos que hacía por teléfono. Los fines de semana no iba a la oficina y estábamos en el jardín, en el parque o en cualquier lugar juntos. La bañaba, la cambiaba, jugaba con ella, le daba de comer y en las noches iba dos o tres veces para ver como estaba.

-"En eso no puedo hacer nada"- desvié la mirada.

-"Lo sé… pero la niña es una Li y debe de vivir como una"- suspiré.

-"¿Qué propones?"- le dije sonriendo dado que seguramente ella ya tenía una solución o muchas soluciones.

-"Pues… seguramente tienes una cuenta de banco en la que Shaoran te deposita mes con mes ¿No?"- asentí.

-"De hecho tengo varias"-admití-"Nunca las use para algo muy grande. Compraba cosas para Ying Fa, para mí o para el mismo Shaoran"- dije con algo de dificultad porque aun me dolía recordarlo a él y a todo lo que vivimos.

Recuerdo una ocasión en que vi una corbata tan hermosa y supe que se la tenía que comprar. O un suéter que me quito el aliento. Recuerdo que me sonrió con aquella sonrisa torcida suya que hacía, o que hace, que mis piernas se conviertan en gelatina cuando con saltitos le dije que se lo probara. Como guante… le quedaba muy bien.

-"Bueno, pues seguramente con ese dinero puedes pagar un departamento para ti y para Ying Fa"- hizo una mueca-"Y para mí… por algún tiempo. De hecho podemos cooperar para eso"- asentí.

-"No estaría mal"- ya era hora de dejar de causarle molestias a Hesai.

-"O podrías regresar a tu casa"- la miré algo horrorizada y enfadada por esa sugerencia.

-"No pienso vivir con Shaoran nunca más"- ella sonrió.

-"No digas nunca. Pero me refiero, es tu casa. Sácalo de ahí"-me mordí el labio-"No sé porque no lo corriste a él y te fuiste tú. Generalmente eso pasa… además esa es la casa de Ying Fa dónde está acostumbrada a estar y dónde es el derecho, de ti y de tu hija, de vivir ahí. Shaoran bien pude ir a cualquiera de las otras casa de los Li o comprarse una"-

Era cierto.

Pero tampoco quería regresar a esa casa. Dónde todo había terminado. No podría pasar por la sala, sentarme en el sillón en el que…

Oh.

Guardé, de nuevo, ese dolor y esos recuerdos en el fondo y me dediqué a otra cosa. No era bueno que me derrumbara en medio del parque. Miré como Tomoyo sacaba cosas de una canasta. Había sido su idea hacer un día de campo aquí en el parque que estaba cerca del departamento de Hesai. Sacó algo de comida y una botella de vino.

-"No sé porque no trajiste agua"- sonrió.

-"Hay que celebrar"-

-"¿Qué hay que celebrar?"- pregunté con genuina curiosidad.

-"Que estamos vivas"-

Bueno, sí. Lo estaba. Pero aún estaba vacía y estaba segura que era un sentimiento que no podría quitar nunca.


Shaoran POV

-"¿En cuánto tiempo va a estar lista?"-pregunté al ingeniero Akusa.

-"En unas dos o tres semanas"- dijo revisando sus papeles. Metí las manos en los bolsillos y le eché un vistazo a la casa. El piso de en medio y el de arriba estaban sin paredes… y se veía muy vacía. Desde que la mandé construir no la había visto así. Eriol y yo estábamos durmiendo en el despacho. Habíamos instalado dos camas King Size. Era un despacho grande y nos gustaba dormir en camas grandes. Había decido que ya era hora de que empezaran a arreglar también el tercer piso y como Eriol ya llevaba tres días aquí ya no podía dormir en mi cama.

Era extraño.

-"Bien, se lo agradezco Ingeniero"- él asintió y se marchó al interior de la casa.

-"¿Irá a la oficina, Señor?"- giré la cabeza y observé a Wei.

-"Por hoy no, Wei. La próxima semana regresaré"- asintió y me observó unos segundos-"Di lo que quieras, sabes que confío en ti"-

-"Yo creo en usted, señor"- sonreí con tristeza.

-"Gracias"- sólo asintió y se fue.

Había hecho pasar a los tres ancianos que cuidaban de mi, algunos malos momentos. Ellos siempre habían estado conmigo, en la muerte de papá y en cada etapa de mi vida. También por ellos no podía dejarme vencer.


Hesai POV

-"No es necesario"- repetí.

Esto no me podía estar pasando. Sakura quería irse de aquí porque, según ella, causaba problemas. Pero no entendía que yo no tenía absolutamente ningún problema con ella o con Ying Fa, yo adoraba que estuvieran aquí. Yo no quería que se fueran.

No podía perderla otra vez.

-"Mira, Hesai. Has sido muy amable con nosotras, con las tres"- sonrió-"Incluso has aguantado a la latosa de mi amiga que lleva una semana aquí y piensa quedarse conmigo por más tiempo. No podemos seguir molestándote, Hesai. Has sido muy bueno, no podemos seguir abusando así de ti"- se acercó y colocó su pequeña mano en mi mejilla sonriendo.

Ah.

-"No, Sakura. No es necesario. La señorita Tomoyo puede quedarse el tiempo que sea, si lo que te molesta es el espacio puedo dormir en el sofá"-

¿Desesperado?

Un poco.

Ella emitió una risa angelical y encantadora.

-"No seas tonto Hesai"-

-"No es ser tonto"- ella volvió a reír.

-"Haremos esto. Aún no sé ni siquiera a dónde iría, así que aún tenemos unos meses… ¿Nos aguantarías unos meses más?"-

La aguantaría toda una vida.

-"Sí, Sakura. Todo el tiempo que quieras"- se puso de puntitas y me dio un beso en la mejilla.

Ah, me sentí volar y sentí que ahí donde sus labios habían estado dos segundos cosquilleaba. Dio la vuelta y se perdió en el pequeño pasillo que llevaba a su habitación. La amaba tanto, que tal vez era hora de que hiciera algo para que se quedara conmigo para siempre.

Suspiré.

-"No lo pienses"- di un pequeño salto. No la había visto y ni siquiera la sentí venir… y además ¿Cómo era posible que supiera lo que estaba pensando?

-"No sé de qué habla, Señorita Tomoyo"- ella sonrió tristemente y se acercó un poco más.

-"Sí, lo sabes. Ese es el problema"- tocó mi brazo y no supe que decir-"No es posible"- me alejé de ella y la encaré.

-"De verdad, no sé de qué me habla"-

-"Sí lo sabes. No puedes intentar nada con ella, Sakura no es para ti"- fruncí el entrecejo y apreté los puños.

-"¿Por qué no es para mí?"- terminé por aceptar el tema que ella había impuesto y dejé de hacerme el tonto, porque sí sabía de lo que hablaba-"¿No soy lo suficiente para Sakura? ¿Lo dice porque sólo soy un empleado?"- dije enfadado.

-"No, Hesai no es nada de eso"- sonrió un poco, sin signo de burla o algo parecido-"Nadie es para Sakura… nadie excepto Shaoran y nadie nunca lo será"-hice una mueca.

-"¿Acaso no es la persona que más le ha causado daño en su vida? ¿Dos veces?"- ella abrió un poco los ojos sorprendida de la información. Sakura en un momento de depresión, había veces en las que era más aguda, me contó todo. Absolutamente todo. Así que no me podían decir que el Señor Li era para ella, él no la amaba lo suficiente para protegerla de todos y de él mismo.

Yo jamás le haría daño. Nunca.

Primero me mataría que hacerle daño.

-"Ella merece ser feliz"- declaré y me di la vuelta.

No pensaba escuchar más de lo que tuviera que decir.

Estaba convencido de que podía hacer feliz a Sakura.


Eriol POV

-"Suiyei, la próxima semana ya vendrá Shaoran, así que ya no me tendrás que soportar"- ella sonrió.

-"No es ninguna molestia, Señor. Creo que el que más se alegrará es usted… ya no tendrá que hacer el trabajo de los dos"- sonreí.

Era totalmente cierto.

-"Bueno, sí. Eso también"- firmé los últimos documentos que tenía firmar y decidí que era momento de que Suiyei con toda la sabiduría que poseía me ayudara.

Además de que era la persona en la que más confiaba Shaoran después de mí en la empresa y eso era mucho decir.

-"Suiyei ¿Te pudo preguntar algo?"-

-"Claro, señor"-

-"Hum… ¿Cómo ves a la gerente de Japón?"- ella hizo una mueca.

-"¿A Yanagisawa Naoko?"- asentí-"Es un buen elemento"- se limitó a decir y yo enarqué una ceja. Ella sonrió y se quitó las gafas que llevaba y se recargó más en el sillón. Acomodándose y dándome entender que ahora estábamos en confianza.

He de aceptar algo.

Suiyei y yo tuvimos algo hace mucho tiempo… unos tres años, más o menos. Ella era cinco años mayor que yo y era una increíble mujer. Además una mujer que sabe lo que quiere y no quiere nada de mí. Más que algo de amistad y una relación de trabajo buena.

-"¿La verdad, Eriol?"- asentí. Hace mucho que no hablábamos como amigos y se sentía bien.

-"Sí, por favor"- suspiró.

-"Es un buen elemento, sí. Pero no es de fiar"- me recargué en el escritorio poniéndole mucha atención-"Es buena en lo que hace, relaciones. La función de un gerente general, más que cualquier cosa, son las relaciones públicas y saber leer lo que firma"- asentí divertido dándole la razón.

-"Estoy de acuerdo"-

-"Es muy diferente a las funciones del señor Li, por ejemplo, o las tuyas. Ustedes al ser accionistas tienen que estar pendiente de todo, comprar, jugar en la bolsa, cosas así. Pero un gerente general no. Ellos tienen a alguien que haga todo eso, además como no son sus empresas no tienen que jugar con el dinero, sólo lo tienen que cuidar y poner mucha atención en la imagen de la empresa. En eso, Yanagisawa Naoko es excelente"- asentí.

-"¿Por qué dices que no es de fiar?"- sonrió.

-"A eso iba"- señaló-"Tiene un excelente trato con las personas que están a su nivel, hablando jerárquicamente. Con algunos jefes de departamento generales, se lleva magnifico, con los otros gerentes que pueden estar de visita o arreglando alguna cosa también. Y maneja a la prensa con maestría. Pero… no es así con las personas que están debajo de ella"- hizo una mueca cuando lo dijo.

-"¿Te ha tratado mal?"- pregunté exaltado.

-"Lo intentó, sí"- admitió y su semblante cambió a uno divertido-"Pero, obviamente, no le funcionó"- reí.

Eso debió de haber sido divertido y lamentaba habérmelo perdido.

-"También he sabido que no es nada agradable con su secretaria y ni con las demás, con la recepcionista o con todos los demás empleados. Pero son cosas que se dicen por debajo. Al fin de cuentas es una gerente y sí tiene más nivel, por así decirlo, que muchos. A eso agrégale que es esposa de An Lo Chung"-

-"Así que ya lo saben"- atiné a decir.

-"No fue algo que supiéramos… ella lo dijo. Se lo dijo a alguien para intimidarlo"-

Fruncí el entrecejo, creí que no quería que nadie se enterara, y ahora todo el mundo lo sabía. Será que ella no sabe que todos saben.

-"Vaya… me había concentrado en mantenerla al margen y he sabido todos sus movimientos financieros pero nunca me ocupé de algo tan trilladlo"- admití un poco avergonzado, porque había tenido cosas más importantes que hacer.

-"¿Puedo preguntar ahora yo algo?"- asentí-"¿Por qué tanto interés por ella? Es un empleada más… de hecho, es imprescindible" reí ante el tono huraño que usó.

-"Ella, Shaoran, Sakura y yo fuimos compañeros en la preparatoria"- abrió los ojos sorprendida.

-"Wow"-

-"No sólo eso, de hecho… por ella Shaoran y Sakura se separaron la primera vez"-dije teniéndole mucha confianza.

-"¿De verdad?"-

-"Sí"-

-"Pero"- frunció el entrecejo-"¿Cómo logró eso?"-

-"Bueno. Hizo que Shaoran despertara al lado de alguien más y que Sakura los descubriera"- me quedé unos segundos callado ¿Acaso… acaso no era eso lo que había pasado exactamente en la fiesta de Navidad? En ese momento todo estaba más claro, fue como si una bombilla se encendiera dentro de mi cabeza.

-"¿Y cómo logró eso?"-a pesar de estar perdido en mis pensamientos contesté.

-"Con una especie de droga, creemos nosotros"-

-"Qué gente más enferma"-

Sí, así es.

Y todo estaba igual.

Y yo era un imbécil porque no lo había pensado.


Meiling POV

-"¿Con que eso es lo que te atormenta?"- Huang asintió con gesto desesperado.

-"Sí, no puedo sacármelo de la cabeza. Fue algo estúpido, él no tenía la culpa de nada y mucho menos ella. Tan sólo eran felices y esa mocosa lo arruino todo por un capricho"- hice una mueca.

Lo que había hecho Huang era realmente mezquino. Separar a una pareja que se amaba sólo por un capricho de alguien es… horrible.

-"¿Por eso huiste?"- pregunté un poco enfadada. Él asintió lentamente y desvió la mirada.

-"Si, y es de cobardes. Ya antes había pensado en venir… hace muchos años vine con mi madre y a ella le encantaba París. Decía que no había nada más bello que la Torre Ifel en la noche o el Louvre. Le encantaba y yo quería revivir momentos que pase con ella. Se fue demasiado rápido"- por mucho que pudiera estar enfadada por la manera en que había salido de China o lo que hizo, no quitaba que sintiera por él algo que no podía explicar. Y la tristeza en sus ojos…

Oh, dioses.

-"Lo lamento"-

-"No es algo que lamentar, está hecho"- suspiró-"Por eso quería venir para acá y, estúpidamente, me involucré en algo que no debí de haber ni siquiera pensado. Sí, ella me gustaba… y mucho"- hum ¿Ese coraje en mi pecho, eran acaso, celos?-"Pero ella era feliz y arruiné eso"-

Me acerqué y lo abracé.

-"Descuida… todo estará bien"-

Me devolvió el abrazo pegándome a él lo suficiente para que pudiera sentir cada parte de su cuerpo, me estremecí de placer y sólo tenía en la mente que tal vez pudiera ayudarlo a que encontrara el valor de regresar a China y arreglar las cosas que había descompuesto.

Aunque también, no podía quitar la sensación que causaban sus manos y su cuerpo pegado al mío, una sensación que no había sentido con nadie, ni con Eriol, y que me hacía tener esperanzas de que tal vez… había encontrado mi lugar en el mundo.


Yintian POV

-"Sólo un café"- asentí anotándolo en mi libreta.

Di la vuelta y volví a la cocina.

-"En la mesa seis quieren un café y en la siete un sopa de camarones"-

-"Yo voy"- dijo Ling felizmente y salió con el pedido rápidamente y con una sonrisa.

Wen Sun me miró con una sonrisa que fui incapaz de no regresar. Él me había dado trabajo y asilo. Hace dos semanas que me había encontrado fuera de su pequeño local muriéndome de hambre. Me dio de comer y me invitó a trabajar con él. Era un señor enorme… pero tenía buen corazón, era el cocinero del local y su esposa la administradora, su hija Ling era mesera igual que yo. Los tres me habían brindado un hogar al cuál pertenecer. Wen Sun y su esposa Maiya me habían tratado como si fuera su hija e incluso me habían tratado mejor que cualquiera de mis familiares.

Suspiré recordando a los ancianos tíos míos, que eran los únicos que no me veían con asco y como si fuera un estorbo.

Cómo había metido la pata.

Ellos eran los únicos que se habían preocupado por mí y yo les había pagado de la peor manera, arruinando su confianza hacia mí. Aún recordaba la cara de mi tía Ailina cuando todo sucedió… no olvidaré la decepción y la tristeza que vi en sus ojos. Me dolía en el alma…

-"No deberías tener esa carita tan triste"- observé al señor Wen Sun y sonreí con tristeza.

-"No puedo hacer nada con las recuerdos… me atormentan"- asintió comprendiéndolo y con su cara bonachona se acercó y colocó una mano en mi cabeza y habló con voz lenta y dulce como si se tratara de un niño.

-"No, esos no los puedes eliminar, pero puedes crear nuevos… y puedes tratar de arreglar los viejos"-negué.

-"Es imposible que regrese a esa casa…no tengo el valor. No puedo mirar a los ojos a mis tíos o a Shaoran… o a Sakura"-las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos sin poder evitarlos.

-"Pero, niña. Podrías arreglar las cosas, todo tiene arreglo menos la muerte… dime ¿Mataste a alguien?"- dijo divertido.

Negué.

-"Entonces tiene arreglo"- lo abracé sintiéndome perdida.

Era una cobarde.


Shaoran POV

Tomé un vaso de Whisky como era costumbre, al menos, últimamente. Lo bebí por completo y maldije que fuera lo suficientemente fuerte para que no tuviera efectos en mí. Aunque había decidió dejar de perderme en alcohol, porque no llevaba a nada bueno, a veces me gustaría que un vaso me relajara y no tuviera que beber cinco o seis o la botella entera.

-"Oye"- salté un poco porque no había escuchado a Eriol entrar en el despacho, ahora dormitorio.

-"Dime"-me serví otro vaso y le serví uno a él, aceptó apresurado y lo bebió de un sorbo. Al parecer no era el único medio desesperado.

-"Necesito preguntarte algunas cosas"- asentí dando un sorbo y caminando hacia mi escritorio y recargándome en él-"Antes que nada… trata de recordar muy bien y… tomate tu tiempo"- sonreí con burla.

-"De acuerdo"- asintió con gesto sombrío.

-"¿Recuerdas que pasó esa noche?"- me pues rígido en unos segundos.

-"No quiero hablar de eso"- porque sabía exactamente de qué noche estábamos hablando.

-"Por favor, Shaoran. Es importante"-suspiré y desvié la mirada.

-"Recuerdo haber refunfuñado porque no quería estar en la fiesta"-dije haciendo memoria de lo que había pasado esa noche.

-"Eso lo recuerdo yo también"- arrugue la frente.

-"También recuerdo estar bebiendo… junto a la barra"- un dolor de cabeza me invadió tratando de sacar más imágenes. Todo era borroso y estaba confundido, tenía algunas escenas en mi cabeza pero no sabía su orden y no sabía si eran reales.

-"¿Qué más?"-

-"Todo resulta muy confuso"- admití.

-"Bueno ¿Qué paso cuando te despertaste? Quiero decir ¿Cómo te sentiste?"-

-"Como una mierda"- hizo una mueca.

-"No, no. Físicamente"-

-"Muy desorientado y con frío"- sonreí sin sentirme realmente con ánimos de diversión-"No sé, Eriol. Todo era confuso e incluso veía un poco borroso. Me levanté con dificultad, a pesar de hacerlo rápido sentía mis brazos y piernas algo adormiladas y con falta de coordinación"-

-"¿Recuerdas que te haya pasado en alguna otra ocasión?"- me pasé la mano por los cabellos no entendiendo a dónde quería llegar con esto.

-"No sé… no creo"- emitió un gruñido exasperado.

-"Piensa, Shaoran"-

Le gruñí de vuelta enojándome.

¿Cuál era el motivo de esta, maldita, platica?

¿Por qué me atormentada?

¿No entendía que me sentía como una mierda por haber lastimado a la persona que más amaba?

¿Qué ya la había lastimado lo suficiente para que no quisiera nada conmigo? Oh, claro. Sólo sexo.

-"Basta, Eriol"- dije incorporándome-"No quiero hablar de eso, me duele demasiado"-

-"Necesito saber"- lo miré feo.

-"¡No entiendes que no soporto haberla hecho sufrir dos veces! ¡De la misma manera!"- cerré los ojos-"No puedo recordar ninguna de las dos veces y tú quieres que…"- me quedé callado.

Oí un ruido ahogado y arrugue la frente. Me removí inquieto enredándome con las sabanas ¿Qué hora era? ¿Cuándo había llegado a mi casa? Abrí los ojos con algo de dificultad por que la luz era muy intensa y me dolía la cabeza. Lo primero que vi cuando la luz se disipó un poco fue un gran ventanal con cortinas naranjas, bastante exóticas y lindas. Pero... ¿Cuándo habían cambiado mis cortinas verdes por unas naranjas? Y ¿Cuándo habían quitado los demás ventanales? Hum.

Tal vez no estaba en mi casa después de todo.

Me incorporé con dificultad, sintiendo todos los músculos de mi cuerpo, agarrotados y duros. Sacudí la cabeza y tomé nota: era un error sacudir la cabeza porque te causaba un dolor increíble. Me tallé los ojos cuando me pude sentar y miré mis manos para ver si ya enfocaba bien. Si, mis manos ya las veía con claridad y todo mi cuerpo también ¿Cómo era que había acabo desnudo?

Me rasqué la cabeza y me sobresalté cuando escuché ese ruido ahogado.

Giré la cabeza.

-"¿Sakura?"- me traté de levantar y lo logré con un gran esfuerzo. Me acerqué a ella y conformé avanzaba ella retrocedía-"¿Qué pasa?"- ella tan sólo se quedó ahí sin decir nada.

Con las manos en su boca y con sus ojos verdes llenos de lágrimas. Traté de acercarme de nuevo a ella y de nuevo retrocedió.

-"¿Cómo pudiste?"- dijo con voz ahogada.

¿De qué demonios me hablaba?

Me pasé las manos por el cabello sintiendo que un tren me había arrollado y de pasó un camión me había pasado rematándome.

-"Mira, deja que me vista"- me di la vuelta y me quedé helado.

Himura Aino estaba durmiendo plácidamente en la cama de la cual me había levantado. Y estaba desnuda. Al menos la parte superior de ella lo estaba. Traté de procesar la información y me horrorizó la conclusión a la que llegué.

No, no, no.

Esto no me podía estar pasando.

-"¿Cómo pudiste?"- repitió y me volví rápidamente, lo que ganó que casi me cayera. Sakura salió corriendo y yo me quedé ahí como estúpido dos segundos.

No importaba el dolor de mi cabeza o la descoordinación tan impropia de mí. No importaba nada de eso. Me vestí con rapidez encontrando mi ropa en un rincón al lado de la cama. No miré a Himura, no miré nada más. Tenía que alcanzar a Sakura y explicarle.

No sabía qué.

Porque no recordaba nada.

-"¿Shaoran?"- salí de mis recuerdos cuando Eriol habló.

-"Pasó exactamente lo mismo"- murmuré. Me miró apremiante para que continuara-"Desperté con alguien que no recordaba si quiera haber hablado con ella y si lo hice no recuerdo haberle pedido nada ni haber hecho nada. Las dos veces estaba tan desorientado, la luz me lastimaba y parecía que un camión y un tren…"-

-"… te habían arrollado al mismo tiempo"- terminó la frase por mí y yo asentí.

-"Sí, así me sentí"- negué-"¿Coincidencia?"- pregunté mirando a Eriol con algo de horror pintado en mi rostro.

El rostro de Eriol era un poema. No sólo tenía horror expresado, sino también, algo de incredulidad y mucha furia. Muchísima furia. Sus ojos se habían obscurecido y reflejaban un insistió asesino increíble. Me sorprendí bastante.

-"No, Shaoran. Las coincidencias no existen"- endureció el semblante-"Pero tampoco era algo inevitable"-



Notas de Autora: Hola!!!!!!! Cómo han estado?? Eh?? Pues yo aquí apurándome para terminar este capítulo. No me odien… seguramente me maldijeron un poco y se acordaron de mí otro tanto. De verdad que no me odien. Acabe la escuela, oficialmente, la primer semana de Diciembre, pero ya saben, aún tuve un examen el siete de diciembre… sí, fue el último de mi vida universitaria, no digo que de mi vida, porque aún quiero una maestría y voy a idiomas. Así que el último no. En fin. Así que desde ese lunes he podido escribir. Llevo casi quince días escribiendo como loca para que el capítulo quede… ya sabe, además lo reviso como tres veces para ver todos los errores e incoherencias que puedan surgir.

Bien, después del choro.

¿Qué les pareció el capitulo? Bueno, los problemas siguen y se han empeorado. Sakura está mal y Shaoran por igual, es obvio que los dos sufren y lo seguirán haciendo, al menos unos dos capítulos más. Repito, no sé cuántos falten, pero no pasan de cinco. Eso sí lo aseguro… ya tengo otra historia en mente, de hecho ya tenía los primeros capítulos, pero con la muerte de mi compu hace unos meses se perdió. Bah.

Eriol y Tomoyo ya han empezado a armar el rompecabezas, estoy segura que la mayoría de ustedes ya lo armó y sólo está esperando a que estos cabezotas lo entiendan.

Muchas Gracias a las personas que han seguido mis locuras hasta ahora, y gracias a las que se toman el tiempo, y la molestia, de dejarme un comentario. Muchas gracias, gracias!!!!!!

Gracias a: Nanda 18 (Eriol sabe la verdad, sí. Pero no estaba en eso, él mismo lo dijo, tiene en la cabeza cosas más importantes), , Ashaki, LMUndine, The Crazy Grils, Xenaigel (jajajaja me encantó: "encerrado en el estudio hecho un asco…"), Sakumon (Gracias!!!!!), Bery-Malfoy, Moonlight-Li, lulucy6 (Gracias por seguir mi historia), Pituk (No creo que Shaoran pueda ser civilizado y no creo que puedan hablar por el momento), Chii hime chan, Ana (lo siento pero no me gusta dar adelantos… espero que el capitulo te guste mucho y que no haya sido demasiada la espera), BBGril (bueno, más vale tarde que nunca), Barbara, Clyo-Potter (Jajajaja seh, Shaoran es un imbécil… pero también está sufriendo), Karen, Angie Cullen Li (es el capítulo más largo que he hecho espero que te guste), Mayi (Palabra de autora loca, el fic tendrá un final feliz), Ivi Queen.

JLi-Kinoli: No puedo negar que así te reconozco. Bueno, dime, por favor ¿En qué te confundes? Porque, según yo, le pienso mucho para que no se confundan y el que te confundas me hace pensar que tal vez no seas la única y esté enredando mucho las cosas. Yikiantian?? Me gusta, no sé que significa pero supongo que algo malo. Tal vez no sea la mala, mala, mala. Hemos visto que la ha pasado mal y está arrepentida. Eso es el principio. No serías la única en cachetearla, la verdad. Gracias y espero que el capitulo te guste.

GReEn P .hiME: Seh, el pasado nos sirve para muchas cosas, y en este caso, nos sirve para entender el por qué de toda la historia… y gracias a él podremos resolver los problemas de la historia. Me encantó lo de un capi muy, muy largo… jajaja creo que mis capítulos son largos, y esté, creo, es el más largo que he hecho. Jajaja…. Ya acabe la Uni y se siente genial, un dato interesante, si también quieres hacer tesis… yo creo que un año antes tienes que empezarla, un año antes de que termines, así no tendrás tantos problemas, créeme, conocimiento aprendido con base a golpes. Yintian ya no da más y ahora sólo falta algo de valor de su parte, en cuanto a Hesai, bueno, el próximo capítulo veremos más de él y lo entenderemos, también se arreglara su situación. Gracias y suerte.

Didi: Sí, se merece lo que le pasa, me refiero a Yintian, cuando una persona no entiende, que las cosas no pueden ser siempre como las quieran son bastante desagradables. Yintian aprenderá por las malas, pero aprenderá. Tommy y Eriol serán los que ayuden, sí. Son nuestros héroes. Jajajaja… gracias y suerte a ti también.

Chio: Yo sé que la flaca es de temer, pero sólo quería exponer un hecho, no dejaría la historia. Me alegro que algunas cosas hayan quedado aclaradas con el capitulo pasado, con este debe de haber más cosas que puedas conectar, porque efectivamente, todo está conectado. Bueno, sí. Eriol se tardó un poco en reaccionar, pero necesitaba la cabeza fría y no la tenía, aún estaba influenciado por todo lo que había pasado, pero gracias a la intervención de Tomoyo y de lo mal que vio a Shaoran pudo reaccionar. Eso me gusta… que se perfecto pero siga siendo humano, jajajaja. Seh, ten mi palabra que las dos sufrirán, una más que otra. Gracias por los ánimos y las felicitaciones y te deseo suerte desde ahorita para el próximo diciembre, con tu fin de carrera. Y entendiste muy bien, muy bien. Así es la vida de Hesai. Y claro sys son geniales y serán nuestro favoritos, o al menos de las familias parejitas. Cuídate!!!!

Sayuri Noa: Lo lamento, lo del tiempo prolongado. No era mi intención, a veces, la vida me absorbe demasiado… jajajaja. No sé, Sakura lo perdonó una vez y no muchas hacen eso, me refiero a nosotras las mujeres o las personas en general, no perdonan con facilidad. Bueno ya vimos que Hesai está creándose conflictos emocionales fuertes y será deber de Tommy ayudarle. Y sí, la Ying Fa de Hesai es la madre de la pequeña Ying Fa. En el próximo capítulo Shaoran se enterará de su nuevo hijo y a ver qué pasa. No, no. Naoko no adora a Shaoran… y lo de volver a tropezar con la misma piedra se refería a que volvió a engañar a Sakura, aparentemente. Y ya sé que tarde pero aquí esta!!!!!!!! Suerte y saludos.

Lain Potter: jajajajaja Castrar al ambarino?? No, pobre de Sakura… y de él, claro está. Aunque claro estoy totalmente de acuerdo en que castres a los encargados de tu sueldo, a ellos sí que sí. De hecho puedo ayudarte o puedes pedir ayuda al consejo de guerra perteneciente a este fic. Se formó con la intensión de hacer sufrir y torturar a Naoko y a Yintian, y sus miembros tienen cada idea que podría ser muy útil contra esos sujetos. Pero espero que para estas alturas, un mes después ya te hayan pagado. Cuídate y feliz Navidad a ti también!!!!!

Sonia : Gracias por esperar mi fin y las actualizaciones, sé que últimamente deberían colgarme por tardarme tanto, pero bah, la escuela quita demasiado tiempo. Seh, habrá reconciliación porque soy una cursi empedernida, al menos muy dentro, y no puedo soportar finales tristes. Hay varios, de varios fics que digo ¿Qué? ¿Cómo demonios lo acaban ahí? Y me traumo, no, no. Habrá final feliz. Jajjajaja descuida… ya sufrirán las dos, no te alteres tanto, jajajaja. Fue casi a finales de diciembre pero aquí está. Cuídate y espero que en el manicomio dónde estás puedas leer mis locuras.

Ifanycka: Seh me tardé un poco, pero bueno. Gracias por los buenos deseos y las felicitaciones, se siente bien acabar una etapa de tu vida… jajajaja. Espero que el capitulo te haya gustado y haya valido la pena esperar todo un mes. Suerte y gracias!!!!!!!!!!!!!!!

Beabi: jajajaja… sí la niña necesita aprender a respetar que lo que no es suyo, no lo es, y ya. No hacer berrinches ni armar gáleo… bueno, pobre, ya está sufriendo y aprendiendo y jajajajaj ganado vacuno, estuvo genial. A Naoko ya tengo su sentencia… no sé si sea suficiente… jajajaja tal vez le agregue un poco de más de sufrimiento…. No te preocupes, el bebé esté bien, ya estará bien, no tendría corazón para hacerle algo. Seh, la debió botar desde que empezó hacer cosas malas y raras. Sakura no es su media hermana, Ying Fa era su media hermana, la mamá de la bebé de Saku y Shaoran, pero Sakura no tiene parentesco con Hesai. Gracias!!!!!!!!!!!

Zury: Si!!!!!!!!!!!!! Ya casi me titulo!!!!!!!!!!!! Bueno, falta la tesis pero ya llevo casi todo… hum, más o menos… jajajaja. No eres la única que piensa que debieron de correr a Yintian desde antes que todo pasara, y que tenían razones para correrla. No, el padre de Hesai y de Ying Fa no es un Li, era del circulo de Shaoran, pero no es un Li. La clave para la reconciliación es la ayuda de sus amigos, de las locuras e intervenciones de ellos. Jajajajaj Has descubierto casi todo…. Suerte!!!!!!!!!!!!!

Carim: claro, nunca abandonaría!!!!!!!!! Ya dije, a menos que no quede de otra, tu sabes. Bueno, me esforcé mucho para terminar este capítulo y que estuviera antes de Navidad, uff. Jajajajaja… las almohadas son buenas para descargar coraje ya sea gritándole o pegándole. Oh, Shaoran se enterará no de la mejor manera, lo del bebé. Tal vez tu amado, nuestro amado Eriol haya tenido algo que ver… tal vez quien sabe. Jajajajaja. Sí, mucho cuidado con los virus y esas cosas son de estar alerta, es malo… dependemos mucho de la tecnología… bah… Cuidate!!!!!!!!

Cinat06: De corrido? Bueno, gracias. Al menos sé que entretiene un poco… j ojo jo. Sí, es una montaña rusa, muy bueno, muy malo, y regular. Así será… creo que así es la manera en la que me expresó. Jajajaja… a Shaoran también le dio mucho horror despertar al lado de Yintian. Suerte y espero que el capitulo te guste!!!!!!!!!!

Nisicrita: gracias!!!! Y qué bueno que te haya gustado mi locura… así la llamo. No eres las únicas que las llaman así, con el nombre de "z". Todas piensan lo mismo, pero creo que la que tiene que sufrir más es Naoko. Aunque todavía falta conocer un poquito más de ella… y de Hesai. Jajajaja… No me molestan las ideas descabelladas… jajajaja creo que tengo unas propias.

Bueno, gracias de nuevo por seguir esto y prometo esta vez no tardarme más de tres semanas.

Cuídense!!!

Kary