Hola, aquí de nuevo, este capi esta especialmente dedicado para Ángeles, nena, la idea me llegó cuando leí el ultimo de tus reviews y la verdad no me pude resistir a incluirlo, espero que te guste.

Capitulo21: Jugando el todo por el todo

El pelirrojo salía a paso veloz de aquel restauran, le dolía en el alma el haber tomado esa resolución, pues quería a Sasuke, desde la primera vez que le vio en el ultimo grado de la secundaria; al instante supo que serían algo mas que simples amigos; sus personalidades eran muy parecidas, por lo que podían congeniar perfectamente, si bien no le costó trabajo el acercarse a él, tampoco le tomó mucho tiempo el convertirlo en su novio, afortunadamente su forma de ver la vida era casi idéntica, por lo que no les hacia falta hablar para entenderse, actuaban igual, por lo que casi parecía que se leyeran la mente. Crecieron juntos, teniendo claro que algún día formarían el matrimonio "perfecto", con los hijos "perfectos", y profesiones "perfectas".

Que lejos se veía todo aquello ahora; desde que ese rubio apareció en sus vidas todo se había venido a bajo; tantos años de planeación destruidos en ¿Qué? ¿Menos de diez días? Y dolía, dolía mucho por que aunque quisiera negarlo; Sasuke ya no era el mismo, tenía un brillo diferente en la mirada y sabía que no era él el causante de esa nueva característica en su "ex" prometido.

Podría parecer tonto, darle la libertad así, pero se estaba jugando el todo por el todo; dejaría que el azabache pusiera en claro sus sentimientos, que buscara al rubio y se probara a si mismo; si luego de eso volvía a él, entonces su relación sería irrompible; sin embargo si no volvía, con todo el dolor de su corazón aceptaría su derrota, pues de sobra sabía que a la fuerza ni los zapatos entran.

"Espero de verdad que tomes la decisión correcta, Sasuke" pensó con melancolía al momento de trepar al coche y tras unos momentos contemplando el lugar, emprendió camino lejos del restauran.

N&S

"No estoy triste" es lo que se repetía una y otra vez el rubio recostado sobre su cama, mirando el techo como si fuera lo mas importante del mundo; de una u otra forma debió esperarse la reacción de Sasuke; venga ¿En que cabeza cabe el que mantuviera la esperanza de que podría llegar a formalizar con el Uchiha? Contando con los antecedentes que éste tenía. Es que ¿Cómo pudo ser tan idiota como para dejar que todo se le fuera de las manos? ¿En que momento se enamoró de Sasuke? Tal vez fue desde la primera vez que lo vio; aunque pensándolo bien, eran mas los nervios de creer que lo podía descubrir, eso le impidió que lo analizara bien, pero; luego de la borrachera que se puso el de ojos negros, hizo que se soltara un poco y el semblante de traer un palo metido por el culo desapareciera; sí, había que aceptarlo, a Sasuke le sentaba bien tomarse unas copas, así se desinhibía y actuaba como su corazón dictaba.

Pero eso no era a lo que el rubio quería llegar, había aceptado ya su idiotez, se enamoró de un estúpido psicólogo anticuado, sí, por que no había otra forma de llamar a alguien tan cerrado, tan metódico y analista; si es que ni Shikamaru se comportaba así, y mira que el Nara se pensaba mucho las cosas antes de actuar; como sea, volviendo al punto; ya llevaba tres días dándole vueltas al asunto, desde que salió de aquella oficina.

¿Le dolía? ¡Por supuesto que sí! Dolía como el infierno, casi podría asegurar que era más doloroso que su ruptura con Neji y eso que estuvieron a punto de casarse; sin embargo, en esta ocasión no se dejaría caer.

"Me hare pasar por un hombre normal, que puede estar sin ti, que no se siente mal y voy a sonreír, para que pase desapercibida mi tristeza."

Sabía que Sasuke continuaría con su magnifica y planificada vida, sin mirar atrás, pues ya nada les ataba, los papeles del divorcio estaban firmados, no había mas nada que hacer, ningún pretexto para volver a verse.

"Con madurez me voy a retirar y por primera vez prometo no llorar, y voy a sonreír, para que pase desapercibida mi tristeza."

Le costaría trabajo olvidarlo, de hecho dudaba que pudiera lograrlo algún día. Cualquiera le tacharía de ingenuo, infantil o exagerado, ¿Cómo alguien podía enamorarse tanto de una persona en menos de una semana? Pues había que aceptarlo, él era el rey de los tontos, por que eso le había pasado.

"Sé que nada pasará, si mañana no me vez, y tengo que asimilar que por este soñador ya no tienes interés, nunca fui tu prioridad, ni tu centro de atención, y tengo que asimilar, que si estuve, ya no estoy, dentro de tu corazón."

Sonrió resignado, estaba decidido, ya no se hundiría en su miseria auto impuesta, debía aprender de sus errores, basta de compadecerse; esa noche saldría de copas con sus amigos y ¿Por qué no? Tal vez le diera a Sai la oportunidad que tanto le había pedido tiempo atrás.

Se levantó de la mullida cama donde se mantenía recostado, tomó su celular y escribió un mensaje de texto que envió a varios destinatarios. Mientras esperaba la confirmación de los otros, rebuscó en su armario y sacó una combinación de ropas que le hacían ver muy atractivo; pantalones de mezclilla en azul petróleo, con acabado desgastado en las rodillas y camiseta negra manga corta con estampado del kanji del viento en el pecho, complementando con sus botas urbanas en tono chocolate; Sai babearía al verle.

Estaba a punto de entrar a la ducha cuando su móvil vibró varias veces, lo cogió y revisó los mensajes que le habían llegado; todos confirmaban su asistencia; respondió escribiendo que los vería en una hora en el Ichiraku. Al terminar de enviar los mensajes, aventó el móvil sobre la cama y se dispuso a bañarse.

N&S

La noche transcurría entre copas, bromas y uno que otro coqueteo por parte del rubio dirigido al pelinegro de piel pálida.

El local lucía completamente lleno, era fin de semana y se proyectaba un encuentro de box en la pantalla gigante, por lo que los aficionados acudieron a ver la pelea acompañados de varios amigos.

La mesa de Naruto se encontraba casi al fondo del establecimiento, muy pegada a la mesa de billar, la que casi siempre estaba reservada para ellos. Esa noche le acompañaban Kiba, Shino, Sai y Shikamaru.

Shino resoplaba un poco avergonzado, pues su novio gritaba uno que otro improperio en apoyo a uno de los boxeadores.

-Que problemático – exclamó Shikamaru chasqueando la lengua.

-Y que lo digas – acordó Shino hundiéndose en su asiento.

-Vamos, no sean aguafiestas, - reprendió Naruto – deberían de tener por lo menos un diez por ciento del entusiasmo que tiene Kiba, les aseguro que se relajarían muchísimo.

-Naruto_kun tiene razón – coincidió Sai con una de sus extrañas sonrisas, esas que el pelinegro mostraba muy a menudo, las cuales algunos consideraban hipócritas y algunos otros, vacías.

Naruto y Sai tenían ya tres años de conocerse, desde que el rubio entró a trabajar de paramédico al hospital; Sai se encargó de instruirlo, pues tenía más experiencia que el otro a pesar de ser dos año menor.

*Shimura Sai, era una persona bastante difícil de describir, parecía un niño pequeño siempre en busca de información, pero al mismo tiempo era como un chico pervertido que hablaba sin tapujos sobre los órganos sexuales de los demás; sus amigos y conocidos coincidían en que el comportamiento del moreno se debía en gran parte a la educación que Danzou, su padre había ejercido sobre él; podría llamarse sobreprotección o algo muy parecido, sólo que de manera mas retorcida, pues Danzou volcó toda su atención en su pequeño desde que la madre de este murió en el parto; desde ese entonces se dedicó en cuerpo y alma a cuidarlo, buscando así atesorar el legado que su amada esposa le confió al morir; y se esforzó tanto en protegerlo que prácticamente lo aisló del mundo, educándolo en casa hasta que el joven llegó a la mayoría de edad.

Deseoso de conocer más sobre la vida y ampliar sus horizontes, Sai se decidió a imponérsele a su padre, ya no quería vivir mas atreves de los libros o la ventana. O le permitía estudiar en una universidad publica y rodearse de gente; o se vería obligado a escapar de casa y entonces si no le volvería a ver nunca mas. Danzou muy a su pesar y venciendo sus miedos, permitió a su hijo matricularse en la universidad de Konoha y después de eso trabajar; aun así no se quedó de brazos cruzados, se aseguró de conocer y evaluar durante todos esos años a las personas que tenían trato directo con su vástago, pues no permitiría que éste fuera mal influenciado por ningún barbaján; además de que su unigénito tenia capacidades gestantes y no quería que algún desgraciado se aprovechara de la ingenuidad de su hijo y lo envolviera en sus garras.

Para Naruto fue difícil adaptarse a Sai en un principio, la mayoría de los compañeros en el hospital le rehuían. Antes de conocerlo había escuchado anécdotas extrañas sobre el pálido chico, donde le tachaban de parco, hipócrita, y hasta de retrasado mental; lo que el rubio tenia a su favor, era que no le gustaba juzgar a la gente, ni dejarse llevar por habladurías, él le dio la oportunidad a Sai para que congeniaran, después de todo sólo serían compañeros de trabajo y su trato no trascendería fuera de este. Que equivocado estaba con eso, pues tan pronto Danzou se enteró del nuevo compañero que su hijo tenia, aprovechó los contactos que tenia por ser jefe de la policía y lo investigó; al descubrir que era un chico de confianza, le invitó a cenar para intercambiar impresiones y al notar que el rubio era un buen tipo, no impidió a Sai que se relacionara con él, por su parte a Naruto, aunque Sai a veces le sacaba de quicio, no se arrepentía de haberle convertido en un amigo cercano.

-Naruto, acompáñame a la barra por unas cervezas – pidió Shikamaru.

El de ojos azules le miró extrañado, pues el de coleta había utilizado un tono de voz que conocía perfectamente bien, era el que utilizaba siempre que quería reprenderlo.

-Ok, vamos – asintió.

Los otros tres no dijeron nada, muy entretenidos en la pantalla gigante.

Naruto pensó que irían directo a la barra, pero Shikamaru se dirigió a los baños y hasta ahí le siguió él.

-¿Qué pasa Shikamaru? – preguntó cuando ya ambos estaban dentro de los baños. – Creí que querías que fuéramos a por cervezas, aunque no haz ingerido una gota de licor en toda la noche ¿Por qué?

Shikamaru se sonrojó ante la observación de su amigo, pero se recompuso enseguida.

-Eso… eso te lo contare después, – respondió zanjando el tema – lo que quiero saber es ¿Qué te propones ahora Naruto?

El rubio arqueó ambas cejas en interrogación, pues no entendió a que se refería el otro.

-No te hagas Naruto – reprendió con severidad – haz coqueteado toda la noche con Sai, ¿No se supone que estabas muy enamorado de Sasuke? ¿Por qué ahora muestras un repentino interés por Shimura? – preguntó con seriedad; Sai había entrado a su circulo de amigos hacía un par de años y le había tomado aprecio, así que no iba a permitir que el atolondrado de Naruto se burlara de él.

El rubio suspiró con pesadez, recargando la espalda en la pared del baño, muy cercano a la puerta, cruzó los brazos sobre su pecho y respondió.

-Lo de Sasuke no se dio, – confesó tratando de ocultar su pesar – y Sai siempre se ha mostrado interesado en mí, así que pensé en darle una oportunidad.

Shikamaru analizaba las expresiones de su amigo, era fácil leerlo, pues inconscientemente se delataba, era demasiado transparente.

Naruto, – pronunció con parsimonia – sé que te duele el que no haya funcionado con Sasuke, poniéndose a pensar, era de esperarse, pues no se suponía que te interesaras en él románticamente; – Naruto mantenía la mirada baja y comenzaba a castañear un poco – como sea, si haz aceptado que no tendrás ninguna relación con Sasuke, me parece bien, lo que no entiendo es por que le estas dando entrada a Sai, es decir, tú y él tienen ¿Qué, tres años de conocerse? Y si hasta ahora no se a dado nada entre ustedes, es por que no debe ser, no creo que compaginen de esa manera, aunque Sai siempre se haya sentido atraído hacia ti; tú nunca le haz visto de otra forma que no sea como amigos. Así que piensa bien las cosas, hazle un favor a él y háztelo a ti mismo, no te precipites, necesitas vivir un periodo de duelo y sanar tu corazón antes de enfrascarte en otra relación que seguramente se ira a la mierda, pues tú no estas preparado para mantenerla a flote.

Naruto le escuchaba atentamente, Shikamaru siempre había sido mas listo que él y le sacaba de cuanto problema se metía, le debía mucho y la única manera de corresponder esa amistad, era no preocuparlo más.

-Tienes razón Shikamaru, soy un cabezota impulsivo.

-Así es, pero me tienes a mí para jalarte las orejas.

-Gracias, gracias por eso.-No te preocupes, para eso estamos los amigos – el rubio suspiró profundo, calmando los ánimos – ahora volvamos, que los chicos seguro estarán esperando las bebidas.

-Espera Shikamaru – le detuvo antes de que saliera – hablando de bebidas, hay algo que quiero preguntarte.

-¿Qué cosa? – inquirió girándose.

-¿Por qué no haz tomado en toda la noche? – El Nara se volvió a sonrojar y desvió la mirada – vamos, cuéntame ¿O acaso no me tienes confianza?

-Yo… - titubeó tragando saliva –… el lunes me desmaye en el trabajo, los compañeros me llevaron a realizarme un chequeo, me hicieron algunas pruebas y yo… estoy embarazado – musitó.

-¡¿De verdad? – Exclamó emocionado, brindándole un abrazo al de coleta – felicidades ¿Asuma lo sabe?

-No – murmuró aferrándose al otro.

-¿Cómo que no, por que no? – cuestionó separándose y mirándolo extrañado.

-No sé como decírselo – confesó acongojado.

Era extraño que Shikamaru se mostrara así, pues siempre era muy centrado y seguro de si mismo.

-Yo no le veo el problema, sólo díselo.

-No es tan fácil … – respondió encorvándose – fue un descuido mío, él no quiere tener hijos, al menos no ahora; tu sabes el trabajo que me costó conquistarlo, lograr que dejara de verme como el chiquillo al que le servía de asesor; a pesar de mi carácter apático y holgazán, luche para que él me aceptara y aun así me dejó muy en claro sus condiciones; por eso me prefirió por encima de Kurenai, por que ella se quería casar ya y tener hijos. – su voz parecía quebrarse en ese instante, pero se recompuso enseguida, abrazándose a si mismo como consuelo - ¿Cómo le voy a salir yo ahora con que estoy embarazado? No sé como vaya a reaccionar cuando se entere.

-Tranquilo Shikamaru, – le apoyó abrazándolo de nuevo – no te preocupes, si bien Asuma no quería tener hijos, eso fue hace un año, cuando iniciaron su relación, tal vez ahora haya cambiado de parecer.

-No lo sé ¿Y si no es así? Si se enfada conmigo no sé que voy hacer.

-Mira, hagamos una cosa, busca el momento adecuado para decírselo – aconsejó separándolo de nuevo, cogiéndolo por los hombros y viéndolo a los ojos – yo te apoyare en todo, estaré contigo siempre, tanto si él se hace responsable como si no lo hace, y te juro que le pateare el culo si llega a rechazarte.

-Gracias – susurró con ojos brillosos.

-Ya, no tienes por que agradecer, y dime ¿Cuánto tienes?

-Poco más de dos meses – pronunció tembloroso.

No cabía duda de que eso del embarazo provocaba muchos cambios, sobre todo emocionales, quien le iba a decir que llegaría a ver a su amigo tan frágil y voluble, se veía tan necesitado.

-Bien, vamos ahora a con los chicos, que seguro estarán desesperados.

El Nara asintió respirando profundo un par de veces, no quería que los otros notaran nada raro en él. Ya mas tranquilo caminó hacia la puerta y Naruto fue detrás de él.

N&S

Para Sasuke las cosas no habían pintado nada bien desde que Gaara le dejó en el restauran, aun no sabía que decisión tomar, pues si bien le dolía el estar separado del pelirrojo; por extraño que pudiera llegar a parecer, extrañaba aun mas a Naruto; cada vez que sonaba el teléfono o que una puerta se abría, su corazón brincaba pensando que podría tratarse del rubio, lo visualizaba y añoraba gran parte del día, y ni que decir por las noches; los sueños recurrentes de él formando una familia con el rubio, le hacían despertar bañado en sudor y con un agudo dolor en el pecho, al sentirse vacio sin poder contemplar físicamente la sonrisa en aquel agraciado rostro.

La situación se estaba volviendo insostenible, los programas de radio que siempre le cortaban el estrés, ahora ejercían el efecto contrario, pues no podía emitir consejo profesional cuando él se encontraba en la misma disyuntiva que sus radioescuchas, prendado de un amor novelesco y alocado, queriendo sentir la chispa y las mariposas en el estomago, echando por tierra sus propias creencias.

Aturdido y cansado de tantos sentimientos confusos decidió que tenia que hablar con la única persona que siempre le apoyaba; no le había comentado nada sobre la separación "momentánea" que tenia con Gaara, ni sobre los confusos sentimientos que experimentaba hacia Naruto. No quería preocuparlo, sin embargo, ya no podía más, necesitaba ayuda y nadie mejor que su hermano mayor para orientarlo.

Estaban por dar casi las doce de la noche, venia saliendo del programa de radio y se dirigía directamente a su casa. El taxista le dejó justo en la puerta; tomó sus llaves y las insertó en la cerradura, ésta cedió permitiéndole la entrada; las luces del vestíbulo aun se encontraban encendidas, a pesar de eso no llamó a nadie de la servidumbre, pues seguramente se hallaban durmiendo a esa hora. Dejó su maletín en la sala y se encaminó hasta el despacho de su hermano, Itachi no acostumbraba a dormir temprano, por lo que seguro lo encontraría ahí.

-¿Hermano? – llamó antes de entrar, pero no recibió respuesta, abrió la puerta dejando a la vista la oficina vacía. "Seguro que acaba de subir a su recamara" pensó volviendo sobre sus pasos y subiendo por la escalera, siguió el pasillos hasta la puerta del fondo.

-Arghh – escuchó un quejido lastimero, lo cual le asustó al principio.

Su intención era tocar y ver si su hermano se encontraba despierto.

-Mjmhh – Y al oír aquel lamento creyó que algo malo le estaba ocurriendo a Itachi.

-¡¿Itachi? – preguntó abriendo la puerta rápidamente.

Nada le preparó para lo que estaba viendo en ese momento; su hermano mayor estaba completamente desnudo, recostado en la cama y entre sus piernas tenia el cuerpo igualmente desnudo de un rubio de apiñonada piel.

-¡Naruto! – jadeó el menor sorprendido.

Continuara. ..

Venga, no se pueden quejar, hice un esfuerzo y eso fue lo que quedó, de verdad, gracias mil a ls que me dejaron un comentario animándome a seguir, de verdad que son muy importantes para mí.

*Shimura es el apellido de Danzou y como Sai interpreta a su hijo, es por eso que le puse el mismo.

Seguiré dándoles el coñazo y recomendándoles que pasen a leer mi fic: Sólo duermes ¿Verdad? que ya esta terminado, hasta que me digan, ya Kallen, como tiznas, ya lo leímos.

Ok, nos vemos en el próximo.

Lo olvidaba. ¿Quieren ver la reaccion de Asuma al enterarse que será papá? pues si no quieren se friegan por que de todas formas pienso ponerlo hum... pos estas...

o_O