Capítulo 21
Al ver la puerta del otro lado, Hermione la abrió lo más despacio posible, para que Remus no se diera cuenta. No vio a nadie en la habitación, y entró confiada. Con su varita, bajó las luces y convocó velas flotantes para que iluminaran el ambiente. Fue entonces que la puerta del cuarto se abrió dejando paso a un cansado Remus con unos cuantos pergaminos en los brazos.
El hombre se sorprendió al encontrar el cuarto en esas condiciones y mientras dejaba los pergaminos en el escritorio escuchó la voz de Hermione en susurro sobre su oído derecho.
"Estoy lista para la clase de apoyo, profesor"
Remus se volteó con tanta agilidad que Hermione no se dio cuenta cuando terminaron ambos sobre la cama, ella debajo de su cuerpo, fuerte y ahora excitado.
"¿Por donde hemos dejado la última vez, señorita Granger?" – Murmuró él observando a Hermione a los ojos con deseo contenido. Sus manos a los costados de la cabeza de Hermione y sus piernas entre las de ella.
"No lo recuerdo, creo que deberemos comenzar todo de nuevo" – Sonrió juguetonamente. Él no espero ni dos segundos para comenzar a saborear delicadamente la piel de Hermione, su lengua pasando por aquellos lugares más sensibles que hacía que la chica gimiera en anticipación.
Dios como amaba a este hombre. La conocía a la perfección y aún así, nunca sabía que era lo que le esperaba en cuanto comenzaban este juego de seducción, una competencia, para saber quien es el primero que se rendía ante la tentación de ambos cuerpos, sudados, y extremadamente ansiosos por complementarse en uno solo.
Hermione delicadamente colocó sus manos sobre la cintura de Remus para subirlas despacio hacia sus hombros, por debajo de la camisa. Remus gimió de placer en el cuello de Hermione, ante la caricias de ella. Su amante, su mujer, tu amiga. Ella lo era todo para él. Le había dado tanto que no podía hacer más que darle lo que ella deseaba en el momento que lo quisiera. No importaba frente a quien o a quienes debía rendir cuenta. Hermione era suya, y nadie le iba a decir o hacer sentir lo contrario. Era suya, en cuerpo y alma, pero sobre todo en corazón.
La camisa de Remus había quedado en el olvido en algún punto de sus apasionadas caricias, al igual que la túnica transparente de Hermione. Remus repartía besos por el cuello y los hombros desnudos de ella, y suministraba caricias con sus manos expertas por las piernas de ella. Hermione intentaba ahogar los gemidos en su garganta. No quería hacerle saber que él estaba ganando esta vez, era muy orgullosa para eso, pero aún así, sabía que si dejaba salir esos gemidos, Remus sabría que estaba en el lugar indicado y continuaría con sus caricias y besos y eso era precisamente lo que ella quería, que no se detuviera nunca.
"Dios Remus" – Dejó salir pro fin, y Remus sonrió para dentro. Esta batalla era definitivamente suya. Con mucho cuidado fue tirando del a cinta roja que permitía al corsé quedar bien fijo en su lugar. Mientras lo hacía Hermione sentía como su cuerpo se iba aflojando de la presión de la ropa. Aún así sentía ahora la mano de Remus subir por la parte interna de su muslo. – "Ah" – dejó salir del puro placer que podía hacerle sentir ese simple roce de pieles.
"te amo" – Le susurró él al oído antes de quitar por completo lo que obstruía su vista del perfecto cuerpo de Hermione, a su parecer.
Tus labios entreabiertos
Con un leve zumbido al respirar
Tu cara sin gestos
Tus pechos pretextos
De una posible maternidad
Toda tu dormida allí
Después de la estampida
De dos cuerpos y el amor
No podía dejar de observarla. Es que era tan perfecta. Allí dormida, entre sus brazos respirando pausadamente el perfume que el cuerpo de él despedía solo para ella. Porque Hermione se lo había dicho tantas veces ya, Remus olía a menta y flores silvestres. Algo en ello lo hacía sumamente deseable, le dijo Hermione una vez en una situación similar.
Tu vientre haciendo un hueco
Para guardar mis pistilos de agua luz
Tus pies descubiertos
Tus brazos abiertos
Tu ombligo el universo todo en ti Y yo me fumo tu aliento
Después de la batalla
De dos cuerpos y el amor
Acariciaba su hombro y brazo que estaban rodeando su cintura, es que la piel tostada de Hermione hacía perfecto contraste con la blanca de él. La suavidad de su piel, era exquisita. Sentir la sensibilidad con que ella lo tocaba luego de hacer el amor, hasta quedar dormida.
En tus uñas hay rastros de mi piel
Y en mi piel hay sudor del compartido
Es sudor de sal que sabe a miel
Son tus manos arañando en lo prohibido
Despacio salió de la cama y sin saber porque se sentó en la silla que reposaba junto a la cama. Le encantaba observarla así, tan tranquila y sin preocupaciones. ¿cómo es que habían terminado así? Así de juntos, amándose tanto, y sintiendo que día a día el amor que se tenían iba creciendo más y más.
Duerme, duerme
Que yo aun no se si estoy soñando
Se vino el cielo a este lugar
Mientras tu cuerpo aun temblando
Duerme, duerme
Que seré el centinela de tus sueños
Que no hallaras allí uno mejor
Que del que acabo de ser dueño
Suspiró profundamente, cada segundo que veía a Hermione se enamoraba más de ella. Como si fuera la primera vez que la vio, tenía los mismos síntomas de adolescente enamorado. Cosquillas en el estómago, nervios y a veces no podía hablar porque simplemente las palabras no le salían. Pero cuando la tenía así, para él, en su cama. Todo volvía a la normalidad. Porque recordaba que ella lo había elegido a él...
Tu pelo derramado
Llenando de azabache mi colchón
Tus uñas pintadas, tus piernas cerradas
Tus pliegues en perfecto claro oscuro
Y yo creo mas en Dios
Después de la fortuna
De dos cuerpos y el amor
Lo había elegido a él de entre todos, y aún después de veinte años, se preguntaba por qué a él. Era un licántropo, huérfano, pobre. Pudo haber elegido a cualquiera, pero ella estaba en su cama ahora, como lo había estado desde su séptimo año. Ella se había casado con él, y lo que ella no sabía es que los hombres lobo, elegían a una pareja para el resto de sus vidas, y Remus había elegido a Hermione para serlo.
Duerme, duerme
Que yo aun no se si estoy soñando
Se vino el cielo a este lugar
Mientras tu cuerpo aun temblando
Duerme, duerme
Que seré el centinela de tus sueños
Que no hallaras allí uno mejor
Que del que acabo de ser dueño
"Te amo tanto, que no se que haría si te fueras de mi" – Le susurró despacio acercándose a ella con cuidado de no despertarla. Corrió un cabello que cubría su rostro y acarició su mejilla con delicadeza. - "Duerme, amor"
Se puso de pie y se dirigió a la puerta del cuarto. Con su varita hizo aparecer una rosa blanca, esas que eran las favoritas de ella. Sonrió observándola una vez antes de dejar el cuarto para preparar el desayuno para ambos.
En cuanto la puerta de cerró detrás de él escuchó unos ruidos en el lugar, así que varita en alto se volteó para encontrar lo que no esperaba aún.
"Estábamos a punto de ir a buscarte, Moony" – Dijo la voz de James que se encontraba sentado en uno de los sofá de la sala.
"¿Todo está bien?" – Preguntó Lily que tenía un libro en sus manos y estaba sobre el brazo del sofá en donde James se encontraba.
"sí, es solo que me sorprendieron. ¿Sucedió algo?" – preguntó preocupado observando a sus tres amigos. Corrió los pies de Siriusdel sillón doble y se sentó a su lado, refunfuñando éste último movió su varita para aparecer un juego de té.
"¿Varita nueva?" – Preguntó Remus algo cansado.
"Sip. Hace una semana fuimos con Tonks a comprarlas. ¿No es genial?"
"Creo, que es el mismo modelo"
"Pues claro, no iba a cambiar eso" – Se detuvo antes de agregar con voz queda. – "Ya ha cambiado demasiado"
"Estabas por preparar el desayuno ¿verdad?" – Preguntó James sonriendo.
"Así es." – Dijo Remus recordando que Hermione seguía en su cuarto. Sonrió ante esto. - "¿Han sabido algo?" – Preguntó el licántropo.
"Nada nuevo, pero me temo que Malfoy hará algo."
"¿A que te refieres?"
"Bueno cielo. Recuerda que Albus nos dijo ya, que Malfoy es la mano derecha de Voldemort, junto con Bellatrix" – Ante la simple mención de la bruja tanto Sirius como Remus no pudieron evitar fruncir el seño. – "Lo que quiero decir es que, el estúpido de Malfoy no perderá oportunidad para hacer algo, ya tiene sus espías en el colegio ¿no?"
"Sí. Ya les he advertido a los chicos sobre eso." – Respondió Remus ante la mirada atenta de los otros tres. La puerta del cuarto se abrió de pronto dejando ver a una Hermione algo adormilada, vistiendo simplemente una camisa de Remus, el cabello recogido en un despeinado moño y la rosa en su mano. – "Hola cielo" – llamó Remus rápidamente para que Hermione se diera cuenta que no estaban solos allí.
"Oh, hola." – Hermione entonces pestañó un par de veces hasta estar completamente despierta. – "¿qué se supone que hacen ustedes aquí? Deberían estar en Grimmauld Place ¿Sabían?"
"No te preocupes, nadie nos vio entrar, además, tú mejor que nadie sabes lo que estar en ese lugar" – Agregó Sirius.
"Cambiando de tema. ¿No se te ha ido la costumbre de usar las camisas de mi buen amigo Moony?" – Bromeó James observando como la morocha se ruborizaba al instante.
"Tampoco se te ha ido lo tímida" – Puntualizó Lily sonriendo.
"Es que... no creo que les hubiera agradado verme con la ropa en la que llegué aquí" – Hermione llegó finalmente a los sillones y Remus la atrajo para sentarse sobre él. La camisa le quedaba aún más grande de lo que podía recordar. Sonrió Remus para sus adentros.
"Viniste desde tu cuarto hasta aquí, precariamente vestida?" – Preguntó Sirius con asombro y falsa desaprobación.
"Nop. Es que, mi cuarto y el de Remus se comunican, por medio de un cuadro." – Explicó Hermione.
"Vaya, y pensar que creí que Dumbly no iba a aceptar una relación alumna profesor, y mucho menos Minerva."
"Es que, ya no soy una alumna Padfoot" – Comentó Hermione jugando con los dedos de Remus. – "Estoy en cubierto, así que no hay porqué hacer tanto escándalo. Además, Albus me dijo, que el director no puede sospechar, ni recibir ninguna queja de ninguna relación entre alumno-profesor."
"Eso quiere decir que mientras ustedes sean discretos todo estará bien." – Finalizó Lily recibiendo un asentimiento de Hermione. – "¿Dónde está la muchacha que falta?" – Preguntó de la nada.
"Seguramente en su cuarto durmiendo. Nadie se suele levantar tan temprano."
"Excepto tú" – Dijo Remus besando la mejilla de Hermione.
"Excepto yo" – Sonrió- "Y hablando de eso, tengo que irme. Debo ir a clase de Runas" – Dijo poniéndose de pie y caminando hacia la puerta del cuarto de Remus.
"Hermione, son apenas las siete, tienes más de una hora hasta que la clase comience"- Le dijo James.
"Debo encontrarme con Malfoy antes" – Explicó seria. – "Así que cuanto antes termine con esto, mejor. Nos vemos luego ¿bien?" – Todos asintieron y acto seguido se perdió tras la puerta.
"Está exactamente igual que en la escuela ¿no creen?" – Dijo Lily
"Sí, pero a la vez es distinta." – Comentó James. – "es como si fuera otra, al mismo tiempo de ser nuestra Hermione."
"Es que, es otra Prongs" – Explicó Sirius. – "Es verdad que la conocimos en nuestros años de escuela, y ahora que recuerdo como eran y como es ahora, Hermione y Ginny tuvieron que hacer un gran esfuerzo para adaptarse a nuestro tiempo"
"Y hablando de eso. ¿puedes explicarme que vas a hacer con Ginny?"
"No voy a hacer nada, lo nuestro ya no existe."
"Me das lástima Padfoot, ella está muy mal. Deberías verla" – Le aconsejó Remus.
"Lo he hecho, se sonríe y carcajea a menudo, hablaba con todo el cuerpo estudiantil y siempre está feliz."
"Está bien. ¿La has visto de verdad? Dentro de ella, en los ojos, está ese deje de tristeza Sirius" – Agregó Remus ahora mas que serio. Sirius era su amigo y Ginny también. Además ambos estaban hechos el uno para el otro. – "Está sufriendo y es lo bastante obstinada para demostrarle al mundo entero que no es verdad que le duele el corazón"
"Tú la conoces mejor que nadie Remus" – Dijo Sirius bajando la mirada. – "Lo haces desde que llegaste a Hogwarts. Ella es la hija de Arthur y Molly, nuestros amigos, nuestros aliados en esta guerra. Claro que sabes lo que le pasa por la cabeza."
"Es posible, pero solo una persona sabe lo que le pasa por el corazón, y créeme que no es ella específicamente." – Se puso de pie y se dirigió a su cuarto. – "Tengo que dar clases a la primera hora, gusten de quedarse aquí, y hacer lo que quieran" – Pero antes de ingresar se volteó con una mirada pícara hacia James y Lily – "Pero por favor, no en mi cuarto"
Hermione salía poco después de su propio cuarto, vestida con su uniforme completo y arreglado, su mochila en el hombro, y la rosa blanca en mano. Caminó despacio un par de pasos hasta que alguien la alcanzó. Sin embargo no detuvo sus pasos, sabía de quien se trataba, esas pisadas llevaban la marca Malfoy, arrogancia y elegancia. Pocos pasos después, el rubio caminaba a la par de Hermione.
"Tenemos que ir a ver a Dumbledore, Granger" – Dijo sin verla, o eso pensó ella, pero la observaba por el rabillo del ojo. Está distinta al primer día de clases. A como era antes. Pensó el rubio pero lo dejó pasar.
"Lo sé, pero ¿Crees que pueda ir a desayunar primero, o te molestaría mucho?"
"No, está bien" – respondió él sumiso. ¿sumiso? Esto es el colmo ¿Qué diablos le sucede a este sujeto? Pensó Hermione con el seño fruncido.
Al llegar al gran comedor, se encontraron con que menos de la mitad del cuerpo estudiantil estaba allí, y claro que muy pocos, o casi ningún, profesor. Hermione caminó hasta su mesa sin prestarle atención a Draco, quien se encaminó a la suya propia, donde lo esperaba Blasie.
Hermione, se acomodó en su lugar que no era otro que enfrentada a la mesa de Slytherin y de vez en cuando observaba al pasar a los dos Slytherin que susurraban en voz baja. Hermione suspiró y luego de tomar un poco leche, se amarró el cabello en su ya típico moño flojo, que gracias a la forma de su cabello, quedaba amarrado sin ninguna cinta.
Sacó de su mochila un cuaderno delgado y comenzó a leer lo que allí decía, anotaba de vez en cuando con una lapicera de pluma muggle y releía lo recién escrito. Sin darse cuenta comenzó a jugar con la rosa blanca rozando su cuello con sus pétalos o pasándola por su mejilla. Suspiró cansada y se colocó un mechón de cabello plateado detrás de su oreja, pero parecía estar empecinado en quedarse delante de sus ojos.
Cerró el cuaderno despacio y colocó su rosa sobre la cubierta, terminó su plato de tostadas con mermelada y lo corrió de la mesa para poder apoyarse sobre sus codos y soñar despierta.
Algo voy a tener que hacer con ellos dos – Pensó refiriéndose a Ginny y Sirius. Por la puerta atravesaba el profesor Lupin llamando la atención de las aún dormidas alumnas. Hermione posó su mirada un solo instante en él y luego continuó en sus cosas. –"y ustedes van a ayudarme."
"¿En que estás pensando?" – La voz de Remus llegó a su mente, mientras él se sentaba como si nada estuviera pasando, para desayunar.
"no sé, pero creo que esto no puede seguir así. El otro día sorprendí a Ginny hablando con Zabini, y créeme no le estaba pidiendo los apuntes de transformaciones." – Remus hizo un gesto de disgusto, pero luego, observó al techo del lugar, las lechuzas estaban llegando. Hermione al igual que él recibieron su edición matutina de El Profeta.
"cuenta conmigo, y con Lily y James. Ellos piensan también que no está bien lo que le está haciendo a Ginny"
"bien, pronto hablamos..."- se detuvo y leyó la primera página. No pudo evitar levantar la mirada y observar a un Remus pálido, estático y... – "en mi cuarto en diez minutos"
Hermione se puso de pie, tomó todas sus cosas lo más rápido que pudo y se fue del lugar. Sin embargo algo la detuvo, o mejor dicho, alguien.
"Granger ¿dónde se supone que vas? Tenemos que ir donde el director para..."
"Me interesa un bledo para que tenemos que hablar con Dumbledore. Tengo cosas mucho más importantes que hacer que pasarme una mañana contigo ¿Lo comprendes?" – No gritó, ni se enfadó. Simplemente habló en untono bajo y calmado, como quiencuenta lo que hizola noche anterior.Acto seguido y despreocupada si Malfoy la seguía o no, se dirigió hacia la torre de Gryffindor que era más cercana en este momento que su cuarto. Dijo la contraseña rápidamente, dejó todo en los sillones y corrió hacia el cuarto de Ron y Harry. No tocó, tampoco le importaba si estaban o no despiertos. Se dirigió hacia la cama de Harry y descorrió las cortinas. – "Harry" – Susurró. – "Demonios ¡Harry!" – Dijo más fuerte.
"¿Qué sucede... ¡Hermione?"
"Sí, vamos, lávate la cara y vamos, despierta a Ron también." – vio que Harry la observaba sin saber que era. – "¡Ahora!" – Acto seguido dejó la habitación con Harry saltando de su cama y yendo donde Ron, ella se encargaría de despertar a Ginny.
Mientras bajabacon Ginny algo aún dormida y con su pijama puesto, se encontró que los chicos bajaban en un estado parecido.
"bien vamos" – Se acercó al cuadro que se parecía a su sala común y dijo su nombre completo. El retrato se abrió mostrando un pasillo muy parecido al que comunicaba su cuarto al de Remus. – "No tenemos tiempo, dense prisa"- mientras Ginny lideraba el trayecto hacia la sala común de Hermione, ella tomaba sus cosas y se cercioraba que nadie más los hubiera visto.
En cuanto alcanzó su propia sala común, los tres chicos estaban esperando una explicación de parte de la morocha. Sin embargo en cuanto ella iba a mostrarles el periódico, del cuarto de la planta alta, hicieron su aparición Remus, Sirius, James y Lily.
"papá, mamá" – Dijo Harry acercándose a los pies de la escalera y abrazar a sus padres y luego a Sirius a quien le habló después. – "¿Qué está pasando aquí?"
"no lo sé, solo que Moony, nos pidió que viniéramos aquí. Y por cierto, buena ubicación Hermione." – La aludida sonrió sabiendo a que se refería con esa acotación.
"Vamos, sentémonos que tenemos algo que decirles." – Dijo Remus. Aún estaba pálido pero podía verse un brillo especial en su mirada, Hermione por otro lado, no dejaba de sonreír.
"Bien, los escuchamos ¿Por qué tanto misterio?"
"Por esto" – Hermione le tendió el periódico a Ginny que se encontraba sobre Harry y junto a Ron, mientras que Remus le tendía el propio a los más adultos. Lily ahogó un gemido de exclamación James dijo algo in entendible y Sirius se dejó caer sobre el sillón. Harry miró a su amiga y luego a Ron, Ginny se decidió leerlo en voz alta.
EXTRAÑO SUCESO EN CALLEJÓN DIAGON
En un pequeño y controlado ataque, gracias a los miembros del ministerio, nos hemos encontrado con extraños sucesos, y aún a pesar de ir en contra de las órdenes de no publicarlo, creímos que sería apropiado que el mundo entero se enterara. Entre los pocos prisioneros que terminaron en aquel paupérrimo y fallido ataque, los enviados de nuestro periódico notaron un hecho increíble. Luego de haber creído durante los últimos dieciséis años, que un mago fue asesinado, hoy creemos en el derecho a la duda. El mago teóricamente asesinado, Peter Pettigrew, quien fue conmemorado con una medalla al honor y otorgado el título de mago de primera clase de Merlín, fue visto en la escena de aquel ataque, dos noche atrás.
Es posible que sea un truco, como afirma el mismo ministro de la magia, alegando que pueden estar utilizando un hechizo antiguo para hacerse parecer a un héroe de guerra trágicamente asesinado por su ex amigo y traidor. Otros creemos que es posible que no haya muerto y que existan explicaciones ante este hecho nuevo y que da pie a la duda inevitable.
Dentro de dos días, se llevará acabo, por decisión del Wizengamot, un interrogatorio a sala cerrada, hasta poder aclarar las dudas que han estado invadiendo nuestra mente con tanto irreales como muy válidas posibles excusas a este suceso...
"no puedo creerlo" – Dijo Ron. – "Esa rata endemoniada piso el palito" – Se puso de pie y en un acto reflejo abrazó a Hermione elevándola en el aire.
"Sí Ron. Esta vez va a caer. No pudimos atraparlo la última vez, esta va a ser distinto." – Decía Hermione feliz. Ambos se detuvieron a observar a Harry que seguía con Ginny en su regazo. – "¿Harry?" – Ginny se puso de pie y se sentó en el lugar de su hermano. Harry muy despacio se puso de pie también, pero no fue a sus padres, fue directo a Sirius. Lo abrazó con tanta fuerza que él casi lo estaba ahogando, pero el animago no se quejó. Sentía exactamente lo mismo que Harry respecto a esta noticia. Estaba feliz, y Harry estaba igual. El chico comprendía lo que Sirius sintió al escuchar la noticia. Recordando lo que había sucedido ese tercer año en la casa de los gritos. Todo lo que allí supo no lo podía cambiar por nada del mundo, y ahora. Parecía que todo se estaba volviendo a como debió haber sido siempre.
"Creo que se han enterado de la noticia" – la voz del director se hizo presente en el lugar. Todos voltearon a verlo, quien cargaba con una amplia sonrisa y un brillo especial en su mirada. – "en dos días, deberé ir al interrogatorio, he avisado a Andrómeda y por eso necesito que ustedes también vengan."
"Esa rata podrá dar cualquier testimonio ¿Verdad?" – Ginny había mantenido su mente fría. Y Dumbledore asintió ante este comentario.
"sí, y todos sabemos lo fácil que es manipular a personas como Frudge para Voldemort. Es por eso que vine." – Dumbledore esperó la reacción de los presentes.
"Pero ¿Nosotros que debemos hacer?" – Preguntó Harry.
"Harry, tus padres están vivos, pueden atestiguar en contra. También lo está Sirius y Andrómeda podrá explicar que es lo que ha sucedido con los Potter desde que aparentemente Voldemort había muerto."
"¿no es muy peligroso Albus? Quiero decir, estoy de acuerdo a que Peter sea encarcelado e incluso que se le de el beso del dementor. Pero, eso nos dejaría a nosotros al descubierto e incluso volverían a perseguir a Sirius aunque nos cansemos de explicarles que no fue él que se supone que nos asesinó." – Razonó James.
"es precisamente esa la razón. Si Peter los ve ahora, va a confesarlo todo, no creo que quiera tenerlos de enemigos." – Dijo Hermione.
"Recuerda Mione, que él nos traicionó, sus amigos de toda la vida."
"entonces, aún mejor. Peter tendrá que elegir entre ustedes y él. No podrá mentir frente a todos nosotros. Y si lo hace, estamos todos para decir que es mentira. ¿Cómo va explicar Frudge y su gente que Peter estuvo vivo todo este tiempo?"
"A menos que hubiera sabido siempre que lo ha estado" – Dijo Harry de pronto.
"¿Qué quieres decir hijo?"
"Digo que, puede ser la posibilidad que Frudge, esté del lado de Voldemort ¿no es posible Profesor?"
"Hoy en día Harry, todo absolutamente es posible. Y no podemos descartar esa suposición. Pero, tampoco hay de que descartar, que no todos los del Wizengamot son como él, y, que frente a las pruebas hasta el más corrupto debe ceder."
"Si me dice que Peter va a recibir lo que realmente merece, yo estaré presente." – Dijo James serio y tomando la mano de su esposa para detener el constante tembleque de su mano.
"También iré yo, Albus." – dijo Lily
"no creo que haga falta decir que estoy dentro." – Se aseguró Sirius.
"También queremos ir" – Dijo Hermione, observó como el rostro de Remus se contorsionaba y Albus suspiró despacio.
"Lamento decirle a ambas que no va a poder ser. Tienen sus responsabilidades aquí, y además, si Peter las reconoce..."
"no podrá hacerlo, se supone que todos tienen un hechizo para que se olviden que nosotras estuvimos alguna vez en el pasado ¿No es verdad?"
"Voldemort ha logrado vencer ese hechizo Ginny. Y estoy seguro que si él pudo hacerlo, también lo ha logrado con sus seguidores"
"No importa lo quiero ver pagar" – murmuró Ginny. – "aunque tenga que tomar cualquier poción para parecer a otra persona."
"Las pociones multijugos tomas un mes en prepararse."
"Albus, Ginny tiene razón. Nos incumbe tanto a ellos como a nosotras. Queremos ir, verle a la cara y que sienta el miedo de vernos, y saber que somos nosotras"
"No quiero que nada te suceda Ginny..." – Comenzó Sirius. La colorada lo observó con la mirada triste pero no le respondió, solo volteó nuevamente a su director.
"Albus, no puedes dejar que esperemos aquí como si fuéramos niñas, nos merecemos esto."
"Bien, podrán venir, pero quiero que recuerden que este tribunal no está abierto al público y eso quiere decir que deberemos presentar una buena excusa para dejar que se queden."
"¿Podré ir yo también?"
"Harry, no depende de mi eso" – Dijo Albus observando a sus padres.
"Mamá, papá. Por favor, quiero verlo, quiero verlo escuchar la sentencia, y saber que nunca va a poder escapar de nosotros."
"Harry, sabemos lo que hassufrido, pero, sería peligroso para ti ir allí..."
"él me dejó sin padres, él me buscó, se hizo pasar por la mascota de Ron y quiso matarme, si no hubiera sido por él, hubiera tenido al menos un padrino con el cual vivir."
"Eso es." – dijo Hermione. – "Tengo la excusa perfecta" – Todos voltearon a verla. – "Miren, en tercero, Peter apareció para matar a Harry, bueno no apareció, siempre estuvo pero como rata. La rata de Ron." – En ese comentario la mirada de Harry se iluminó.
"Nos enfrentamos a él en la casa de los gritos, Sirius, Remus, Ron, Hermione y yo. Incluso Snape apareció allí"
"El profesor Snape" – corrigió Dumbledore pero de seguro Harry no lo escuchó.
"Si podemos atestiguar que Scrabbers era Peter, el registro de animagos e incluso hacerlo convertirse en uno, será más fácil comprobar su culpabilidad. Con eso tendremos medio caso de Sirius resuelto" – Explicó Ron, algo eufórico.
"Después aparecen Lily y James, alegando que Peter fue el traidor, explicaran el cambio a último momento de guardián y que por eso nadie lo supo. De ese modo será otro cargo para Peter y otro menos para Sirius." – Continuó Hermione.
"Y finalmente, Sirius podrá declarar que él fue tras Peter y no al revez como se pensó entonces, de ese modo Peter estará pudriéndose por el resto de su vida" – Terminó Harry. Ninguno de los tres prestaba atención los restante en la habitación. Lily y James, que no había conocido este aspecto de Hermione observaban igualmente desconcertados por su hijo y el pequeño Ron. Ginny observaba seria, pero se notaba el brillo de orgullo por esos tres. Sirius definitivamente, se había olvidado lo que era estar con esos chicos, pero Remus y Dumbledore observaban a los Harry, Ron y Hermione con placer.
"Remus" – Llamó James a su amigo en un susurro para no interrumpir la aún conversación entre los tres amigos.
"Siempre ha sido así Prongs. Y cuando se embalan, no hay quien los pare hasta obtener lo que desean." – Sonrió Remus, pero luego regreso a Hermione y tomó su mano haciendo que se sentara sobre él. – "Mione, tranquila. Respira un poco."
"Pero ¿Y si aún así no les creen?" – Preguntó con preocupación Harry.
"si eso sucede Harry" – comenzó Ginny seria, observó a Sirius una décima de segundos y luego volvió a hablar. – "Yo estoy dispuesta a decirles a esos del consejo lo que ha sucedido, nuestro pequeño viaje cuando nos enfrentamos al ataque en el expreso, nuestra interacción en el pasado, y porque los Potter no han muerto cuando se suponía que lo haría, y si Hermione no quiere hacerlo..."
"Olvídate de eso Ginny, porque estamos juntas en esto. Recuerda bien, si tu saltas yo salto" – Le dijo seria.
"Pasado mañana, ustedes cuatro faltarán a las clases, para asistir al interrogatorio, eso si ustedes están de acuerdo. También hablaré con Molly y Arthur." – dijo Dumbledore antes de asentir con una media sonrisa. – "Si me disculpan tengo que atender algunos asuntos referidos a mi puesto de director, espero verlos a todos, o al menos los presentables en el almuerzo hoy. Y mi consejo, es que los cuatro de ustedes se marchen ya a sus clases." – Sin mas dejó el lugar por donde había entrado.
"Diablos, debo ir a cambiarme"
"Harry, el vocabulario"
"Lo siento mamá" – Harry y Ron salieron disparados por el retrato que tenía la imagen de la sala común de Gryffindor. Mientras que Ginny seguía sentada en su lugar.
"Gin ¿Tu no tienes que ir a clases también?" – Preguntó Hermione aún sobre el regazo de Remus ahora colocando los brazos de él alrededor de su cintura haciendo que el hombre la atrajera aún más a él.
"sí, pero ¿cuál es el apuro?"
"No puedo creer que estés exactamente igual que cuando venias al colegio con nosotros." – Dijo James sonriendo divertido mientras Ginny ponía sus pies debajo de ella y se acomodaba lo más cómodamente posible sobre el sillón doble ahora para ella sola.
"No soy exactamente igual James. Antes tenía alguien conmigo. Pero ahora no." – No observó a Sirius, no necesitó hacerlo para saber que había fruncido el seño. – "Pero no te hagas problema por eso. Pronto no tendré que estar sola."
"¿A que te refieres?"
"Ah, me han invitado al baile de Navidad."
"Pero eso hasta dentro de un mes. Además¿ya se ha decidido algo así?" – Preguntó Lily observando a Hermione.
"Eso, querida amiga no es del todo verdad"
"¿cómo sabías que habría fiesta de Navidad Ginny? McGonagall me mandó una lechuza esta mañana para poder reunirnos sobre ese tema con Albus"
"Hermione, vamos. Me nombraron prefecta de Gryffindor hace un año, y... lo estuvimos discutiendo con los demás prefectos. Lo que quiere decir que, si sabemos tratar el tema con delicadeza, nos permitirán hacerla"
Hermione miró su reloj que daba las ocho menos diez. En ese momento la morocha se puso de pie.
"Niña es hora de ir a clases"
"Bien" – Se puso de pie y tomó su varita. Acto seguido y pronunciando un par de hechizos inentendibles, Ginny vestía su uniforme completo e impecable. – "Vamos" – Se acercó a la puerta de salida pero luego se reprendió. – "Me falta algo" – con otro movimiento de su varita su mochila apareció en su hombro. –"Nos vemos en el almuerzo Remus, chico, nos vemos después. Black" – saludó con algo de dolor a Sirius. En cuanto la puerta se cerró Hermione observó a Remus y luego negó con la cabeza, besó los labios de su marido y se dirigió a donde había dejado su mochila.
"nos vemos luego" – Saludo a todos con un movimiento de cabeza y los dejó allí.
"¿Auch?" – dijo de pronto James. – "Eso me dolió a mi, amigo"
"¿qué quieres que haga Prongs?"
"no le sé, solo que un mocoso con las hormonas a flor de piel va a quitarte a tu mujer, tu esposa¿sabes quien es? Y que ella está dispuesta a, dejar que te la quiten."
"Mira James lo que yo haga..."
"no te equivoques Sirius. Ginny es mi amiga y la he visto sufrir por tu culpa, no quiero que la lastimes más ¿Está claro? Si es necesario voy a encerrarte con ella en un armario y hasta que no arreglen sus diferencias, o mejor dicho, hasta que tu no cambies tu actitud de viejo amargado, no los voy a dejar salir" – Luego de su discurso, Lily se puso de pie y se dirigió al cuarto de Hermione para luego ir al de Remus.
"Las mujeres tienen carácter"
Ginny caminaba por el pasillo para dirigirse a su clase de transfiguración. Esta era una de las que no compartía con ninguno de los otros chicos, dado que solo ella deseaba estudiar para sanadora. Suspiró cansada, aún le quedaba un pasillo y una escalera para llegar a destino. Era la última clase del día, y estaba realmente cansada, además estaba el hecho que no había hecho nada más que pensar en lo que vendría para James, Lily y... Sirius.
Sintió algo que le rozaba la nuca y se volteó de inmediato, había aprendido la lección como para dejar pasar algo así. Allí delante de ella había un jazmín flotando y del tallo una tarjeta pequeña de color verde pastel. Ginny sonrió un instante y luego tomó la flor junto con su tarjeta.
"Lo que yo quiero, corazón cobarde, es que mueras por mi. Y morirme contigo si te matas. Y matarme contigo si te mueres porque el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren" – Ginny dejó escapar una leve risa. Era obvio de quien provenía esta nota, no necesitaba leer la firma.
Guardó la nota entre su libro de anotaciones que ese momento llevaba en la mano y la flor la colocó en su cabello. Acto seguido volvió a su camino, que estaba llegando sobre la hora. Detrás de una columna, un perro negro y bastante grande mostraba los dientes ante el hecho que Ginny estaba... ¿Enamorada? Ya lo iba a escuchar. Y sin mas volteó para el otro lado, directo a la estatua del mago manco y emparchado, y de allí a su cuarto.
Sirius entró a la sala común que compartía con Lily y James, hecho una fiera enjaulada. Allí sentados buscando algo en unos libros estaba el matrimonio Potter que se pusieron de pie al instante con las varitas en alto y apuntaban a Sirius.
"Padfoot ¿qué es lo que tienes?"
"Ese mocoso..." – Lograron entender los otros dos.
"Retrocede porque me parece que vienes refunfuñando desde antes." – Dijo Lily que se sentó a su lado y posó su mano en el hombro de Sirius.
"Es peligroso que esté sola, aún siendo Hogwarts, es peligroso" – Seguía en le mismo tono. James miró a su esposa con una ceja levantada y comentó.
"Creo que habla de Ginny" – Lily asintió volviendo a ver a Sirius.
"Voy a matarlo, de veras lo haré"
"¡Sirius!" – Exclamó la colorada. – "Detente, habla claro y todas las palabras porque no se puede entenderte"
"Hay un tonto mocoso lleno de hormonas adolescentes que le manda flores y poemas a mi esposa" – Dijo de un tirón. Lily se echó hacia atrás comprendiendo y miró James con mirada de entendimiento, la cual el morocho devolvió.
"Sirius, te dijimos que eso iba a suceder"
"Incluso, recuerdo que dijiste que querías que ella tuviera a alguien de su misma edad para cortejarla y que la pudiera hacer feliz. ¿recuerdas eso?"
"Es verdad, dijiste que no eras un buen partido, por el hecho de que eras un cuarentón convicto y perseguido por el ministerio."
"bien, bien. Ya entendí" – Sirius se puso de pie pasando una mano por su cabello, estaba desesperado y muy celoso. – "Pero es que, los chicos de ahora son peores que nosotros a su edad"
"No lo sé." – Dijo Lily observando detenidamente a Sirius, esto iba a ser una buena información para Hermione. – "No creo que haya alguien peor que ustedes dos"
"Oye¿De que lado estas tu, amor?" – Le llamó la atención James.
"Lo siento. Pero Sirius, no puedes pretender que ella aún después de lo que has dicho y hecho, sigua deseando pasar el resto de su vida contigo, es decir, tu no la comprendes a ella"
"Y ella no me comprende a mi. Si lo hiciera, entendería que lo hago simplemente porque..." – Pero se detuvo. ¿por qué lo hacía? Ginny y él era marido y mujer, ella misma le dijo que lo había amado desde antes de viajar a su tiempo, ella lo había aceptado así, y Ginny misma había dicho que ellos dos estaban destinados a estar juntos, por eso ella había viajado al pasado.
"Sirius¿por qué haces todo esto?" – Preguntó Lily pero James respondió a su pregunta.
"Lo haces por el qué dirán, porque no quieres que tachen a Ginny de la sociedad mágica, porque no deseas que ella sufra lo que tú, al hacerle frente a tu familia. Porque no crees que Molly acepte tu relación con su pequeña. Pero por sobre todas las cosas... tienes miedo que Ginny se canse de ti, y de no poder estar libre contigo como lo haría con cualquier otro y te deje solo, otra vez." – Sirius bajó la mirada avergonzado, Lily miró a su esposo sorprendida, quien le devolvía una mirada de entendimiento y tristeza.
"Sirius, no puedes pensar en esas cosas, ella..."
"Si puedo hacerlo, es más, lo estoy haciendo. Cada segundo que pasa pienso que ella sería mucho más feliz con alguien distinto a mi, porque ella y yo somos muy distintos, pero luego no dejo de pensar que ella es mía y que le estoy arruinando la vida, se la estoy cagando" – Dejó salir, se notaba el dolor en su voz y no levantó la mirada porque sabía que comenzaría a llorar en cualquier momento.
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espero que les guste el capi, es un tanto largo, jajaja de verdad ha dadosu esfuerzo subirlo, no he podido abrir la pagina por una semana y luego se me borró elcapi y tuve que volver a escribirlo, espero que les guste de verdad.
Por otro lado, les pido por favor que me dejen sus reiwes, son de verdad hiper importantes para mi, porque es la forma en que veo como voy con la historia, aunque sea un 'bien' o 'mal' pero de verdad háganlo...
Gracias a Joy Evans, rasaaabe, HoneyBeeM, LenaLevineBernal, ginnycristypor sus reviews y nos veremos la proxima, que espero sea prontito.
Un saludo grande a todos,
Ivita black
M.O.M.
