-No me lo creo…es imposible… ¡tendrá cara! Encima de que…-le dio una patada al suelo y luego lanzó un grito colérico y rabioso al aire del camarote.

-Enfurruñándote no arreglarás nada…-su amigo suspiró. Aquella convivencia no acabaría muy bien. Al menos para los nervios de su comandante.

-¡Me da igual! ¡Me importa todo una mierda! Estoy cansado de ir detrás de ella para que luego tenga que ver estas cosas…

-Es normal Ace…después de lo que pasó, no esperarás que ella te abra las puertas de su vida de par en par de nuevo. También habrá tenido algo, como tú has tenido lo tuyo.

-Sí pero yo no voy por ahí restregándoselo. Y menos presumo de delante de ella.

-Y ni lo intentes…-ironizó el rubio.

-Creo que en ese aspecto he hecho lo correcto…-el moreno siguió como si no hubiese escuchado.

-No te lo niego.

-Muy bien,-se levantó del sofá como si tuviera la más genial de las ideas- si quiere jugar al juego de los celos, juguemos. Yo también me sé las mías.

-Ni se te ocurra…-le advirtió su capitán.- ¿Quieres recuperarla?

-Ahora mismo preferiría que se fuera…

-Uf…-lo miró con cara de circunstancia. "Es cabezón hasta la saciedad a veces…"pensó.

-Me está pisoteando el poco orgullo que me queda…me está humillando como le da la gana y se está riendo de mí y de todo lo que le he dicho…

-Si tan solo la entendieras…-susurró el rubio, más para sí que para el mundo.

-¡Esa maldita mujer se ha pasado de la raya! No le voy a volver a permitir que me hable como si fuera un don nadie… ya estoy harto de sus estupideces…

-Te arrepentirás de lo que estás diciendo.

-¡Ni hablar!

-¿Acaso os gusta haceros daño el uno al otro? ¡Parad de una vez!-esta vez el capitán parecía que perdía los nervios. Aun a pesar de la serenidad que se reflejaba en su rostro.

-Creo que me esforzado bastante por esto.-el pecoso asintió dos veces.

-No lo suficiente Ace…estás siendo egoísta…-le reprendió cual niño pequeño.

-¿Egoísta yo?

-Sí, ahora mismo estás pensando en lo que a ti te conviene. En mi opinión ella se ha esforzado en intentar arreglar esto más que tú, por el simple hecho de venir aquí y aceptar tu invitación a este barco, e incluso por el hecho de hablar contigo fíjate. Otra no te hubiese dado tal consuelo…no has hecho más que ella eso te aseguro…

-¿Cómo que no? ¿Acaso no te parece suficiente aguantar el tipo delante de "ese"? ¡Si tan agusto está con él que se vayan juntitos! Y que no me dé tantos rodeos…

-Te costó hacerte con ella y enamorarla, es lógico que te cueste recuperarla.-suspiró al ver como Ace pasaba de sus palabras y lo miraba con el ceño fruncido.- ¿Sabes cuál es tu problema?

-¿Cuál? Deslúmbrame.-ironizó cruzándose de brazos y apoyándose contra la puerta cerrada.

-Que no te has parado a pensar en lo que ella quiere, en lo que siente…

-¿Cómo que no? Quiere cumplir su sueño, eso es lo que quiere, el problema que tiene es que juega a dos bandas.

-Que yo sepa, ella no está contigo, por lo tanto no está jugando a ninguna…Y el problema que tú tienes es que todavía piensas que te pertenece…

-¡Por supuesto que no me pertenece! Puede hacer lo que quiera.

-Según como te estás poniendo diría que no puede hacer lo que ella quiere…

-…-

-A ver… ¿la quieres? ¡Pues despierta! No se trata de demostrarle o de implorarle que te perdone con un beso, un abrazo o una noche…ni dos, ni tres…piensa un poco. ¡Eso no es lo que ella quiere! ¿Entonces qué querrá?

-Reírse de mí…-ironizó.

-Piénsalo. Y no hagas algo de lo que luego puedas arrepentirte comandante…-aquello le hizo recordar su acto impulsivo cuando fue tras Teach, tres años atrás…y a lo que le llevó…

-No puedo estar detrás de ella toda mi vida…-suspiró cansado

-¿Pero sabes que lo estarías verdad…?-Ace calló. Sabía que muy en el fondo Marco tenía toda la razón del mundo. Sabía que la buscaría hasta donde fuese con la simple excusa de volver a verla- ¿Crees que quiere de ti que la sigas como un perro faldero?-el moreno se encogió de hombros-Piensa más… ¿qué quiere ella? ¿Un tipo inseguro y que le "asusta" hasta su propia sombra?

-Eii!-le miró ofuscado. Marco rió.

-Piénsalo…no se trata de pensar en ti, sino en ella…no solo en su sueño, sino en todo lo demás, piensa en ella como mujer, no como en una niña… ¿Qué crees que necesita Nerumi para ser feliz?-y salió de la habitación dejándolo solo…

-Genial…-se levantó de su asiento y se colocó el sombrero ofuscado-entonces lo intentaré una vez más…la última…

….

De nuevo había caído la noche, el barco llegaría a la siguiente isla al amanecer para intentar recuperarse del ataque de Teach. Y después de su conversación con Marco, además de darle vueltas a la cabeza sobre su situación con ella, Ace se había quedado totalmente dormido.

Nerumi fue directa a la habitación de Marco para dejar allí el aparato que había usado por la tarde. Sabía que todos estaban cenando, así que como no estaría allí sería el mejor momento para dejarlo. Abrió la puerta, sus maderas crujieron. Encendió la luz y gritó.

-¿Pero que hace aquí?-se preguntó a sí misma cuando lo vio durmiendo como un bebe, echado sobre la mesa.-está por todas partes…-susurró para no despertarlo. Se acercó a la mesa y dejó el teléfono encima, lo miró, y en su rostro se dibujó una media sonrisa por el mini charco de babas que tenía alrededor de su boca abierta de par en par. De repente negó con la cabeza, "¿Por qué sonríes Nerumi? Tienes que ser dura…" habló consigo misma. Así que salió de la habitación y pegó un portazo. Instantáneamente, Ace dio un brinco en la silla despertándose.

-¡Mmmm! ¡Qué gran siesta!-se desperezó y bostezó un par de veces antes de levantarse de la silla-¿Qué habrá sido ese ruido?-volvió a bostezar, todavía somnoliento, y se frotó los ojos.-Bueno…creo que va siendo hora de comer…-y salió de la habitación en dirección al comedor.

….

-¡Eiii! ¡Comandante! ¡Sigues vivo!-el moreno miró a Jozu con cara de pocos amigos.

-Creo que se acaba de despertar-Marco lo miró riéndose.

-¿Qué os pasa? Dejad que tenga la cara que quiera.-se sentó a su lado en el banco y cogió la primera pieza de carne que vio.

-¡Es verdad Jozu! Está enamorado…dejémosle.-rió el rubio.

-No os enamoréis nunca…-advirtió de mala gana.-a las mujeres no hay quién las entiendan…son un problema.-se tragó el trozó de carne y luego bebió un gran sorbo del líquido de su jarra.

-¡Ni que lo digas!-casi se atragantó con el líquido tras escuchar una voz femenina detrás de él, "mierda Ace… ¡¿porque siempre la lías?" Se giró poco a poco, pero cuando se dio la vuelta ya no había nadie.

-¿Me estoy volviendo paranoico? ¡Qué rayos…!-pero no terminó de maldecir, porque Marco le señalaba su izquierda y a él le dio por mirar.

-¿Nerumi no te sientas con nosotros?-preguntó Jozu.

-Me encantaría, pero creo que soy un estorbo para cierta persona…-su tono fue despectivo, Ace resopló con fastidio-así que me marcho a mi habitación. Allí cenaré sin la presencia de alguien que me considere un problema…

-¡Vale muy bien, se acabó!- Ace le dio un manotazo a la mesa y se levantó enfadado alzando el tono de voz. La peli castaña ignoró el gesto, subió las escaleras y salió del comedor. Él también se levantó y fue tras ella, sin embargo esta vez su enfado era bastante evidente. Esta vez era el colmo, la gota que rebasa el vaso lleno, no solo se dedicaba a pisotearle el orgullo en la intimidad sino también delante de los suyos. Había llegado a un límite en el que la humillación era hasta odiosa, doliéndole hasta un punto demasiado fuerte como para ignorarlo. Esta vez le aclararía ciertos aspectos a esa niña malcriada y caprichosa que creía tener aires de gran mujer. No se volvería a atrever a jugar a sus anchas con él. Estaba cansado, enfadado y se sentía terriblemente rabioso. Y la culpa pasó a un segundo plano…

Sintió que él venía detrás por lo que aligeró el paso, llegó a su habitación y cerró la puerta, sintiéndose por unos instantes refugiada entre aquellas cuatro paredes…se había excedido, pensó con la respiración agitada por la carrera y la angustia en su pecho…pero su cabeza le dictaba que no debía arrepentirse de aquello, ni de lo anterior…él se lo merecía…Ace se merecía aquello y más por todo lo que ella había sufrido… Al minuto, él llamó, sobresaltándola. Más aun cuando empezó a golpear la puerta. Estaba enfadado y por un instante, el miedo se apoderó de su cuerpo y por instinto se refugió abrazándose a sus rodillas para mirar la puerta, que pronto caería si sequía en aquel estado.

-Nerumi, tengo que hablar contigo abre la puerta.-lo oyó, pero ella no contestó.- ¡sé que estás ahí abre la puerta! ¡Tu humillación ha llegado demasiado lejos!-gritó. Pero nada.-Si no la abres tu, la abriré yo…-ella siguió sin contestar.- ¡Genial! ¡Tú lo has querido!-estaba totalmente decidido a girar el pomo de la puerta e incluso tirarla abajo de una patada si tenía el pestillo echado para poder soltarle un sermón de los gordos, cuando las palabras de Marco aquella tarde, retumbaron en su cabeza e hicieron que se detuviera en seco…"…No se trata de pensar en ti, sino en ella…no solo en su sueño, sino en todo lo demás, piensa en ella como mujer, no como en una niña…¿Qué crees que necesita Nerumi para ser feliz…?"

"¿Feliz?" Y de pronto la culpa volvió. Desde luego que quería hacerla feliz, pero ¿porqué tenía la horrible sensación de no haber pensado en eso en todo aquel tiempo? La rabia había desaparecido y en su lugar solo sentía repulsión hacia sí mismo y su comportamiento. ¿Desde cuándo estaba dispuesto a hacerle daño? ¿Cuándo había perdido el control de aquella manera? ¿Él?… que mataría a cualquiera que se atreviera a hacerle daño… ¿Desde cuándo la insultaba de aquella manera en sus pensamientos? A ella…a la mujer que más quería encima de aquel mísero mundo…la que daba luz a su oscuridad…por la que llevaba perdiendo la cordura tantos años…Se maldijo a sí mismo una y mil veces…Luego, suspiró y tras sosegarse un poco, se sentó tras la puerta y apoyó su espalda en el marco de la misma. Ahora le tocaba a él confesarse aunque no fuera bueno en ello. Ahora le tocaba a él entenderla a ella, tal y como Marco le había aconsejado aquella tarde…sería el momento de confiar…

-Nerumi…-su tono se había calmado-¿estás enamorada de Mihawk?-ella no respondió, pero como había bajado el tono de voz, se acercó a la puerta para escucharlo mejor.-no me enfadaré si lo estás…no soy quién para exigirte nada, ni para prohibírtelo…-aunque por dentro quisiera…ella no era suya…-sé que no vas a abrirme las puertas de tu vida de par en par después de lo que te hice…solo quiero que, no me hagas estás cosas…me duelen…-se sinceró. La joven abrió los ojos de la sorpresa- aunque te parezca el tipo más fuerte del mundo, me duele pensar que otro te tiene, o que estas mejor con otro que conmigo…puedes llamarme egoísta, me da igual.-aquel nudo de su garganta se fue aflojando a medida que hablaba-Y…no quería decir que las mujeres sois un problema, es decir, sé que lo dije, pero la frase no iba en ese sentido, he dicho que sois un problema porque os cruzáis en nuestro camino y lo trastocáis todo para bien o para mal…-resopló-creo que me estoy haciendo un lío…-se agarró la cabeza intentando pensar lo que decía. Detrás de la puerta, Nerumi sonrió.-verás, Elizabeth decía que al lado de todo gran hombre siempre, siempre debe de haber una gran mujer…cuando era un niño jamás pensé que eso era cierto hasta tal extremo, pero luego te volví a encontrar y…-suspiró para continuar-sé que no soy perfecto, que soy impulsivo, egoísta, orgulloso, un horrible pirata con ganas de matar a quién se ponga por delante en cada asalto y que la gran mayoría de las veces no acierto contigo en las frases o contestaciones que digo…quizás,-el ritmo de su voz era lento y tranquilo- sea cierto que ya tuve mi oportunidad, que mi momento se acabó y que es mejor que estés con otro…pero si es así, por favor, que yo no lo vea…no soportaría la idea de hacerlo…no ver como te pierdo de nuevo…-Nerumi se había sentado al igual que él tras la puerta. No hablaba, solo escuchaba…-mira...cambiaste mi vida hace mucho tiempo, mi mundo…desde entonces jamás he llegado a ser del todo libre, y en realidad, he terminado prefiriéndolo. Tener a alguien con quien poder contar siempre, a alguien que me entienda, que me escuche, que siempre espere por mí, que me haga sentir día a día que vale la pena mi vida, que mi existencia tiene algún sentido en este mundo. Tú me enseñaste eso… Sé que fui un completo idiota diciéndote aquello cuando nuestro hijo se fue…porque, la verdad es que…cada hijo es único, es el mayor regalo que te da la vida, es algo que hace que te sientas orgulloso y hace que haya valido la pena el esfuerzo que supone construir algo tan valioso, algo que me hubiese gustado construir solo contigo…-se le dibujó una sonrisa triste en los labios-créeme…me hubiera encantado ver a un mini Ace con tus ojos verdes llamándome papá…hubiera sido el hombre más feliz de la tierra, teniéndoos a los dos conmigo…me arrepentiré toda mi vida de haberte arrastrado a aquella maldita guerra Nerumi…-dos rastros de lágrimas rozaron sus mejillas llenas de pecas. Que de nuevo veían la luz y que solo iban dirigidas a ella. Era el momento de soltarlas pues nadie estaba presente, además se trataba de su hijo…-eres una mujer magnífica, y no es justo que alguien como yo te hiciera sufrir tanto…pero,-hizo una pausa para calmarse- te prometo por mi vida que no hay nadie en este mundo que esté más enamorado que yo de ti, y que si lo que quieres es seguridad y compromiso, por mí, dejaría esta vida que llevo y me iría contigo donde quisieses ahora mismo…te amo Neru…-hizo otra pausa, para recomponerse un poco. Ella al otro lado de la habitación tenía la mirada perdida y el rostro empapado de lágrimas-y…no te culpo…-continuó-yo también he estado con algunas mujeres en estos tres años, y alguna sí que me ha hecho sentir especial…pero, siempre sentía que faltaba algo. Siempre había algo que buscaba en ellas y que no encontraba…-hizo otra pausa-supongo que lo que buscaba era esa seguridad que tú en el fondo me trasmitiste siempre. Sabía que todas esas mujeres solo buscaban, como tú dijiste antes, saciar su "calentón", estaba claro que si un tipo mejor que yo se les presentaba, correrían tras él como si la vida les fuera en ello… No tenían nada… ni tu forma de ser, tu carácter, tus berrinches, tu sonrisa, tú forma de reír restándole importancia a los problemas, tú forma de sorprenderte del mundo que te rodea, ni siquiera tenían tu forma de hacer el amor…esos fueron mis calentones…pero tú no lo eres, si lo fueses, ya habría pasado algo entre los dos, pero por encima de todo, te respeto, jamás te tocaré si no quieres que lo haga…-una pausa más-mira…sé que lo hice mal y lo siento…jamás serás una cualquiera, jamás cualquiera me ganará como tú lo has hecho. No quiero que seas mi juego, quiero que seas mi vida, que formes parte de ella. No te quiero para que seas solo la madre de mis hijos, te quiero porque sé que serías la única capaz de soportarme todos los días, la única capaz de hacer que me enamore de lo que no conozco, incluso eres capaz de que yo esté a tus pies con solo guiñar un ojo, de que me vuelva blando como un maldito oso de peluche, eres capaz de hacer que arriesgue mi vida por ti y tu, de arriesgar la tuya por mi…Eres la chica más mimada y guapa que he visto en mi vida.-Nerumi rió entre lágrimas-la que más se enfada y la más divertida, estás loca y tus cambios de humor me matan…-esta vez, él también sonrió.-Eres la mujer de mis sueños Neru…con la que lo quiero compartir todo…desde desayunar contigo, hasta morir contigo…-se levantó del suelo y se sacudió el pantalón-no quiero tu perdón…te quiero a ti…-y se marchó pasillo abajo como si se hubiese quitado un gran peso de encima, por primera vez en mucho tiempo, ese remordimiento y esa culpa que causaba estragos en su mente a veces, se había desvanecido…y quizás no lo perdonaría jamás, pero al menos, le había demostrado lo que sentía por ella y sobre todo, había sido sincero…

Se había secado las lágrimas. Ya no escuchaba su voz detrás de la puerta, se sentó en la cama y miró el suelo con una sonrisa triste. "No es suficiente…tengo que seguir aguantándome las ganas…pero…"pensó y se mordió el labio, y estrujó las sábanas entre sus manos.

-Quiero saber que harás…si esta vez…me marcho yo…

Aquí el 21! Espero que les haya gustado la "reconciliación" de Ace, que ya era hora xD

Un besoo! :D