Hola! Qué tal?^^
Yo con mucho calor e intentando relajarme un poco, aunque parezca mentira XD
Después de las confesiones de Black Star, qué pasará ahora? Parece que la pobre Maka no levanta cabeza… V-V
En fin, dentro capi!
Disfruten leyendo!^^
Pd. Mil gracias por hacer que el fic llegue y supere los 200 rvws! *miles de abracitos virtuales a todos vosotros* :)
**..**
"La esperanza es el sueño del hombre despierto"
Aristóteles.
Sueño XXI: Vulnerable.
-¿Seguro que estás bien?
-…
-Maka.
Miro a Soul. Desvío la mirada poco después.
-Sí, estoy bien. Ya te lo he dicho. Solo…he dormido mal.
Aun a pesar de estar en este mundo, donde todo puede ser distinto, donde no tengo por qué preocuparme por aquellas cosas que me atormentan al otro lado, hoy la sensación de asfixia no se me va del cuerpo.
-¡Buenos días!
-Oh, joder, Black Star-se quejó Soul cuando nos lo encontramos a él y a Tsubaki de camino al Shibusen-¿Cuántas veces te he dicho que no me grites a primera hora de la mañana?
-Ja, ja, ja. Vamos, no seas así, viejo. Ya que nos toca madrugar, ¡hay que ir bien despejado!
-Te lo recordaré antes de que te quedes frito sobre el pupitre.
-Uy, no. Eso es sagrado.
-Como tu eterna presencia, ¿verdad?
Black Star sonrió de cabo a rabo.
-Qué bien me conoces, viejo.
Solo cuando Black Star se gira para mirarme, me doy cuenta de que me le he quedado mirando, seguramente más de la cuenta.
-¿Pasa algo, Maka?-me pregunta, aún con una sonrisa pintada en los labios.
"-Me quedé por ti-dijo, como si me hubiera leído los pensamiento.-Aun a pesar de todo, me daba miedo alejarme de ti. No sabía si sería capaz de seguir adelante sin ti."
Sacudí la cabeza.
-No, no es nada…
-¿Se puede saber qué os pasa por la mañana?-Black Star me echó el brazo por encima del hombro, como el Black del otro lado acostumbraba a hacer-¿Cómo vais a aguantar el resto del día si estáis tan apagados ahora?
-A diferencia de ti-intervino Soul-No tenemos una fuente inagotable de energía, y menos a estas horas-frunció ligeramente el ceño-Y suelta a Maka.
-Ooohhh…-Black Star me abrazó-¿Celosillo?
Soul torció el gesto.
Black Star me soltó, y sin ser consciente de ello, le agarré del brazo.
Me miró con una interrogante. Sacudí nuevamente la cabeza y le solté.
-Deberíamos ir yendo a clase. O a este paso llegaremos tarde-dije entonces.
-Tiene razón-me secundó Tsubaki.
Retomamos el camino. Y según nos aproximábamos a las endemoniadamente largas escaleras del Shibusen, Black Star volvió a darnos un susto debido a lo estridente de su voz.
-¡Ya sé!-gritó-Como parecéis un par de flor mustias, yo, el gran y poderoso Black Star, ¡os propongo el privilegio de hacer una misión conjunta conmigo!
Tsubaki rió.
Soul me miró.
-¿Qué te parece?
Me encogí de hombros y me obligué a sonreír.
-Con tal de que no vuelva a gritar, por mí sí.
Todos ya satisfechos, subimos las escaleras.
Intenté no darle muchas vueltas al hecho de que, probablemente, este Black Star era más ruidoso, llamativo y egocéntrico que el del otro lado (que tampoco es que se quedara corto) por el hecho de que su padre siempre le había considerado alguien despreciable y que no merecía atención ni amor.
*.*.*
Curiosamente, o quizá es porque Black Star no quería coger cualquier misión que pudiera tachar de "sencilla" o "aburrida", solo quedaba una misión por equipos, pero era para tres Técnicos, por lo que recurrimos a Kid y las hermanas Thompson, los cuales, a pesar de que Kid se mostró reacio en un principio, terminaron aceptando encantados.
-¡Misión en equipo! No es algo que podamos hacer a menudo, ¿verdad?-Liz y Patty parecían realmente entusiasmadas, lo que solo contribuía al propio entusiasmo exagerado de Black Star.
-Aún podemos echarnos atrás, ¿sabes?-me dijo Soul aparte.
Sonreí. Casi parecía que ni él mismo quería ir. Le di un apretón con mi mano entrelazada a la suya, un pequeño anclaje que impedía que me viniera abajo.
-En realidad no-le hice ver; estaba casi segura de que las hermanas y Black se nos echarían encima en caso de negarnos, más que nada a estas alturas-Pero creo que irá bien. Será una buena distracción-confesé.
Soul suspiró.
-Si tú lo dices…-se encogió de hombros-Pero más te vale estar centrada, o nos retiramos de la batalla. No quiero que acabes herida. ¿Me has entendido?
-Perfectamente, señor.
Aquello le hizo sonreír.
-Los dos tortolitos de ahí-nos llamó Black Star-Dejad las manitas para otro momento.
-No estamos…-nos cortó.
-¡La aventura nos espera!
*.*.*
Ya por el simple hecho de que en la misión pedían un equipo constituido por tres Técnicos y sus respectivas Armas, indicaba que no se trataría de algo fácil. Podría deberse a tres factores, principalmente: Kishines de alto rango, kishines de varios niveles inferiores e intermedios en gran cantidad, o ambas cosas juntas.
Y si bien la propia misión no era muy clara en cuanto a información, tampoco era tan raro en misiones de clase alta. Muchas veces era la falta de información el gran peligro de la misión.
Había habido avistamientos esporádicos de varios kishines, de niveles inferiores a niveles demasiado superiores, en una de las zonas colindantes con el bosque que rodaba la parte oeste de Death City.
Debido a la relativa proximidad con la ciudad, no se les podía dejar campar a sus anchas, por lo que más valía ser previsor, y es por eso que nos habían mandado para exterminarlos.
-Pero es raro-comentó Kid, mientras nos dirigíamos al último lugar en el que se avistaron-No hay suficientes datos como para saber si se tratan o no de muchos kishines. Fueron avistados por personas distintas. Podrían tratarse siempre de los mismos, por lo que no tendría por qué haber muchos.
-Cierto. Pero sí especifica que son de distintos niveles-añadí-Y los de niveles superiores, sean muchos o pocos, son el mayor peligro.
-Mm…-pero Kid le seguía dando vueltas a algo.
-Si sigues así, te va a salir humo de la cabeza-le dijo Black Star.
-Cosas que tiene el usar la cabeza a menudo.
-¿Estás insinuando que yo no lo hago?-preguntó con cautela, casi como si no estuviera seguro de que se estaba metiendo con él.
-Exactamente.
Black Star se mostró molesto, pero se le pasó rápidamente cuando Kid volvió a retomar la conversación anterior.
-Lo que no me gusta…es eso de avistamientos "esporádicos".
-Bueno, no es tan raro, ¿no?-intervino Soul-Los kishines son capaces de aparecer y desaparecer. Es un método de camuflaje que tienen algunos de ellos.
-Sí, y precisamente por eso es algo que viene implícito, porque es algo que se sabe. ¿Por qué ponerlo entonces?
-Quizá porque el modo en que aparecen y desaparecen no es el habitual-se atrevió a aventurar Tsubaki.
-Exacto.
Me tensé.
-¿Crees que es la intervención de alguna bruja?-inquirí-¿Algún tipo de barrera?
-¿Medusa?-añadió Soul, lo que hizo que me estremeciera.
-Mm… Podría ser… En tal caso-Kid nos miró a todos. Parecía haberse puesto al mando de la misión sin que nadie dijera nada; tampoco es como si nos fuéramos a quejar al respecto. A fin de cuentas, él era el que más cabeza tenía para estas cosas, como acababa de demostrar-Estad atentos ante cualquier posibilidad. En caso de avistamiento de bruja, y si es demasiado fuerte, nos retiramos, siempre que nos sea posible, para pedir refuerzos. ¿De acuerdo?
Todos asentimos.
Ante la posibilidad de vérnoslas con una bruja (sin haber completado todavía las noventa y nueve almas de kishines), y que esa bruja pudiera ser Medusa, hacía que me temblara todo el cuerpo.
No quería enfrentarla. No podía. Pero aquí, en caso de estar Medusa, podría significar que también estaría mi amiga Chrona, por lo que podría salvarla de las garras de esa mujer, y eso me impulsó a seguir adelante.
Ya bastante adentrados en el bosque, con el sol medio dormido y la luz del atardecer, noté vibraciones de almas.
-¿Las notáis?-dije en voz baja.
Kid y Black Star asintieron en silencio.
Sin mediar una palabra, nuestros compañeros se transformaron en Armas en nuestras manos.
-Tranquila-resonó la voz de Soul en mi cabeza.
-Sí.
Nos dispersamos, pero aún a una distancia en la que pudiéramos vernos y comunicarnos de un modo u otro. Podía sentir una ligera vibración, pero aún parecía demasiado lejana.
-¿Veis algo?
-Todavía nada.
-Aún deben estar lejos…
Entonces un grito perforó el aire, y antes de que me diera cuenta, algo había arremetido contra mí, tan deprisa, que no pude ver qué era, pero gracias a mi instinto y a la práctica, coloqué a Soul delante de mí por pura inercia y me protegí del golpe. Aunque eso no evitó que acabara retrocediendo varios metros.
-¿Qué ha pasado?-quiso saber Soul.
-N-no lo sé-dije, tensa-No… no lo he visto venir. Ni siquiera lo he sentido.
-¡Maka! ¿Estás bien?-me preguntan mis otros compañeros.
-Sí…
-¿Qué ha sido eso?
-No lo…
Otro alarido, y de pronto aparecen varios kishines que arremeten contra nosotros, de forma demasiado coordinada, intentando separarnos.
-Mierda…-oí maldecir a Soul-Son kishines de nivel superior.
Tenía razón. Por el momento solo contaba cinco, pero el hecho de que sintiera sus almas como si aún estuvieran a kilómetros de aquí, cuando era evidente que estaban a tan solo unos metros, no me hacía descartar que hubiera más por aquí cerca.
No me cabía duda alguna. Alguien estaba interfiriendo de un modo u otro, sirviendo de defensa a los kishines, porque de haber podido percibir bien sus almas, no nos habrían pillado desprevenidos.
Pero no parecía una barrera del todo fuerte, si aun así podemos sentir, aunque lejana, sus almas. De no haber sentido nada creo que casi podríamos habernos dado por muertos. Quizá no se trate de una bruja…o de una bruja no demasiado fuerte…
En tal caso, me pregunto si no ha sido una completa locura querer hacer esta misión a ciegas solo nosotros, aún estudiantes en proceso de convertirnos en los mejores Técnicos.
-¡A cubierto!
Una intensa polvareda se levanta cuando esquivamos los zarpazos de los kishines. Escucho árboles venirse abajo, lo que solo contribuye a la falta de visión.
Me obligo a concentrarme y a adaptarme al hecho de notar la distancia de almas distinta de lo que debería ser. Pero cuando doy con ello, aun a ciegas (solo tengo que tener cuidado con los árboles), soy capaz de rebanar uno de los kishines, el cual grita de dolor.
No he conseguido matarle de un solo golpe, ya que el ataque ha sido casi a ciegas, pero Black Star emerge de la humareda y le da el golpe de gracia.
Choco mis nudillos con los suyos y volvemos a separarnos.
-Kid, ¡cuidado!
Ante la advertencia, Kid vira sobre sí mismo, evita en mayor medida el ataque, y es capaz de volarle la cabeza a un kishin con un par de disparos. Menuda potencia de fuego.
Para cuando me quiero dar cuenta, hemos acabado con los cinco kishines. Pero apenas somos capaces de recuperar el aliento y la vista al dispersarse el polvo por el aire, cuando aparecen más kishines, esta vez en mayor cantidad, pero de menor nivel.
Me obligué a concentrarme, mientras notaba cómo el sudor se enfriaba en mi piel.
Si evitamos que se nos acerquen demasiado (podrían arrancarnos algún miembro), no debería sernos muy difícil matarlos. Pero el hecho de estar ya cansados por la batalla anterior, que además requería más concentración, no jugaba a nuestro favor. Y a esto había que sumar que ahora no sentía las almas de aquellos kishines. La barrera que los oculta a nuestra percepción no debía ser lo suficientemente fuerte como para ocultar por completo a un kishin superior, pero sí a estos kishines inferiores, carroñeros, por lo que iba a ser un problema en caso de que nos acorralaran o vinieran por distintas direcciones. Cualquier ataque sorpresa podría ser catastrófico.
Además, los árboles, tanto los que están en pie como los caídos, nos limitan mucho la movilidad.
Hay que salir de aquí.
-¡Salgamos del bosque!-exclamo, para que Black Star y Kid me oigan-¡Abriré un hueco! ¡Estad preparados!
Mi Arma era la que mayor diámetro de alcance tenía, por lo que es lo mejor que podía hacer.
-Vamos, Soul.
Creí escucharle reír.
-Cuando tú digas.
No solía hacer ataques a gran escala, principalmente porque aún no controlaba del todo la desviación, aparte de desequilibrarme, pero ahora es lo mejor que podíamos hacer.
Con ágiles movimientos, esquivé monstruos oscuros y me subí un instante a un árbol, para luego descender con la guadaña en alto.
-¡Aaahhh!-con un grito rasgándome la garganta, blando la guadaña contra los kishines que tengo enfrente, y una fuerte onda expansiva los destruye o los hace salir volando, dejando libre un pequeño camino que lleva fuera de la arbolada-¡Ahora!
Tal y como me esperaba, pierdo el equilibrio debido al impulso, pero entonces noto una mano en la espalda, empujándome hacia delante, haciendo que mis pies vuelvan a tocar suelo, y me giro para ver un instante a Black Star, que me sonríe y me grita un "¡Bien hecho!" para luego salir corriendo en la dirección limpia de kishines, tras de Kid.
Antes de que los kishines vuelvan a agruparse para cerrarnos el paso, corro todo lo que mis piernas dan de sí, y casi siento alivio al volver a ver y sentir la luz del atardecer, ya sin estar opacada por las copas de los árboles.
Pero no tengo tiempo para nada más. Nos ponemos en posición de ataque, ya que los monstruos no tardan en salir en pos de nosotros. Pero ahora en campo abierto, para estos seres carroñeros, tenemos la ventaja, por lo que, minutos después, los hemos matado a todos.
Aún tensa y con la respiración agitada, no solo centrándome por si pudiera sentir algún otro alma, sino también forzando la vista, intento vislumbrar si hay más kishines, pero no parece ser el caso.
Y solo cuando tanto Black Star como Kid bajan las armas, yo también lo hago.
-Ah… Eso ha sido más agotador de lo que pensaba-se quejaba Kid, pero ya más tranquilo, ahora que había terminado la batalla.
-¿Bromeas? ¡Ha sido genial!-exclamaba extasiado Black, como si sus energías nunca tuvieran fin, como si las pequeñas heridas y el cansancio que tenía, como los demás, no hicieran mella en él-¡Ojalá todas las misiones fueran así!
-No digas tonterías-le dije, intentando regular la respiración-No podríamos aguantar este ritmo a diario. No con nuestro actual nivel. Aunque-sonrío-No ha ido nada mal.
-Debo darte la razón-asiente Kid.
-¡Pues eso!-exclama Black, sintiéndose más victorioso que ninguno.
-A veces me canso solo de verle-escucho una voz a mi lado.
Contengo una risa.
-Y que lo digas, Soul.
Éste había vuelto a transformarse en humano, seguido poco después de Tsubaki, Liz y Patty, que también parecían cansados.
-¿Seguro que ya no hay peligro?
-No podemos estar del todo seguros… Pero por el momento parece que sí.
-Pero yo no diría que la misión está finalizada-dijo Kid. Todos le miramos-Tenemos que encontrar el origen de la barrera que nos impedía ver las almas de los kishines.
-Cierto…
-De todas formas, que cada uno recoja las almas que le corresponden. Eso también nos dará algo de tiempo para reponer fuerzas.
A pesar del caos que había sido la batalla, y ante la duda de cuántos kishines había abatido quién, y como somos amigos, terminamos por repartir las almas (por supuesto, de tal forma que a Kid le tocara un número par de ellas).
-¿Es seguro volver al bosque?
-Tenemos que ir a por las almas que han quedado ahí, así que…
Iba de la mano con Soul, más que para tranquilizarse o como una muestra de cariño, por comodidad y rapidez en caso de que tuviera que convertirse en guadaña sin previo aviso ante una amenaza inminente.
Por suerte, nada ocurrió tras la recolecta de almas, y la verdad es que había podido recuperar el aliento y me obligué una vez más a centrarme.
-Los kishines salieron de esa parte del bosque-señalé-Al menos los de nivel superior. Además, sentí sus almas, aunque más lejanas de lo que debiera debido a la barrera que intentaba ocultarlas, aunque sin éxito del todo, en esa dirección. Será mejor que vayamos hacia allí.
Todos estuvieron de acuerdo.
Mediante señales mudas, volvimos a separarnos por equipos, para cubrir más terreno.
No sentía nada, y tampoco veía nada fuera de lo habitual. Había ciertos destrozos en la arboleda, pero parecían haber sido causados por los monstruos que habíamos matado anteriormente, corroborando pues que habían venido de esta dirección.
Entonces, de pronto, siento una fuerte vibración. Algo que me aturde por un instante, pero para cuando vuelvo en mí, noto el peso de la guadaña en mis manos. Soul había sido más rápido que yo en reaccionar.
Ante aquello, nos volvimos a reunir todos.
-¿Lo habéis sentido?
-Sí. Creo que hemos atravesado la capa más profunda de la barrera.
-Es decir, ¿la hemos roto?
-No necesariamente tiene que significar eso. Pero si estamos dentro del núcleo de la barrera, quiero decir que estamos en la misma capa de protección que quien la creó, por lo que debe estar por aquí, y ahora podremos sentirla-convino Kid.
-La bruja…
-Sí-asintió-¿No lo sentís? Hay un alma bastante poderosa, hacia el noreste de aquí. Al menos, más poderosa que la de cualquier kishin. Pero nunca me he enfrentado a una bruja, así que no sé si es lo suficientemente poderosa como para ser una bruja promedio-Kid me miró-¿Tú qué opinas, Maka?
Sé que me preguntaba, no solo por el hecho de que era, de entre todos los presentes, la que mejor percibía almas, sino también por el hecho de que yo ya había percibido el alma de una bruja con anterioridad (aunque más tarde de lo que me hubiera gustado, ya que también había ocultado su presencia), en una iglesia llena de cadáveres. El alma de Medusa, una de las brujas más poderosas que existían.
-Mm…-lo medité, mientras me centraba en el alma que flotaba, sola, algo alejada de nuestra posición-Creo que es de bruja-terminé por decir-Pero… no estoy segura. Quiero decir…es de bruja. Noto la misma esencia que el alma de Medusa, además de que siento la magia de bruja que le rodea, pero parece más débil. Bastante más débil.
-Bueno, también hay que tener en cuenta que Medusa es muy poderosa.
-Cierto-dijeron al unísono Liz y Patty.
-Quizá se trate de una bruja en formación. Ya sabes, que aún no he desarrollado todo su potencial. No debería suponer un problema.-dijo Soul.
-Aun así, ha creado una barrera para proteger y esconder kishines en las proximidades de Death City. No podemos pasarlo por alto. Y si se trata de una bruja de ese calibre, creo que podemos encargarnos de ella.-habló Kid.
-Pero… No deberíamos matarla.-intervino Tsubaki.
-Tsubaki tiene razón-secundó Kid nuevamente-Su alma aún no está madura, y no nos serviría de nada. Además, aún no hemos completado las noventa y nueve almas de kishines.
-Entonces, ¿la tomamos como prisionera?-inquiero.
-Es lo mejor que podemos hacer, dado que, poderosa o no, sigue suponiendo un peligro, aunque solo sea porque nos anula la visión de almas de kishines con sus barreras.
-Además, podemos sacarle información sobre Medusa.-añadió Black Star, haciéndose el elocuente.
Kid casi parecía sorprendido, como si dudara de que Black Star pudiera decir algo razonable.
-Bien visto, Black Star.
-Hombre, ¡por supuesto!
-¿Vamos?
Todos asentimos.
-Vamos.
Siguiendo el rastro que dejaba el alma de la bruja, nos fuimos internando más en el bosque, hasta que salimos a una nueva explanada. Y allí, a lo lejos, se vislumbraba a alguien.
-En posición. Y recordad, sigue siendo una bruja. Nada de bajar la guardia.
Con mi Arma fuertemente agarrada, sintiendo cómo una vez más se me tensaban todas las fibras del cuerpo, notando cómo el cansancio de las luchas anteriores me limitaban un poco, avancé, dando un paso tras otro, cautelosa, en dirección de la bruja, franqueada por mis amigos.
Pensamos en dar un ataque sorpresa, pero dado que se trataba de una zona libre de cualquier cosa con la que pudiéramos cubrirnos, y el hecho de que era difícil que escapáramos de la detección que pueden tener gracias a su magia, preferimos ir de frente, con pies de plomo, con la intención de reducirla y llevarla a Death City, junto a Shinigami.
Contábamos con la ventaja del número y ser más rápidos, por lo que no podíamos desaprovecharlo.
Según nos íbamos acercando, su figura se iba haciendo más visible.
Lo primer que vislumbré fue el sombrero de bruja, puntiagudo, pero la punta doblada en espiral. Después, vi que se hallaba sentada en el suelo, de espaldas a nosotros. Pero aun así, su cuerpo parecía muy pequeño. Fue entonces cuando me fijé que se trataba de una niña.
Cuando nos detectó, se giró, haciendo que pudiera verla la cara.
Sentí cómo el mundo se paraba a mi alrededor. Me quedé petrificada en el suelo, notando cómo me temblaba el cuerpo, cómo empezaba a hiperventilar.
-¿Maka? Maka, ¿qué ocurre?-escucho la voz de Soul, pero demasiado lejos, distorsionada.
Soy incapaz de apartar la mirada de la niña, y para cuando soy consciente de mi propio cuerpo, Soul ha resbalado de mis manos y he echado a correr en su dirección, con una desesperación que me carcomía las entrañas como la falta de aire.
Escucho las voces de mis amigos, llamándome a gritos, pero yo no les hago caso. Son como una marea que viene y va.
La niña no se mueve de su posición. Y para cuando llego a su altura, me dejo caer de rodillas al suelo, apenas sintiendo dolor en las rodillas por la gravilla clavada en la piel, alargando los brazos hacia ella, abrazándola fuertemente contra mí.
Para cuando quise volver a tomar aire para respirar, un sollozo estalló en mi garganta y rompí a llorar, mientras me acunaba con ella en brazos. Berreaba como si yo fuera la niña en vez de ella.
El pecho me oprime, pero soy incapaz de soltarla. Solo cuando noto cómo me devuelve el abrazo, la aparto ligeramente de mí. Apenas soy capaz de verla bien por las lágrimas que me empañan los ojos, pero es ella. Y me está sonriendo.
-Oh, ¡qué sorpresa!-sonríe-Hola, Maki.
Me asfixio. Me asfixio. Me asfixio. Me asfixio.
Me duele. Me duele. Me duele. Me duele…
-¡Maka!
Giro la cabeza para ver a mis amigos, apenas a unos metros de nosotras.
-¿¡Se te ha ido la maldita cabeza!?-me increpa Soul, con uno de sus brazos convertidos en la hoja de una guadaña-Suéltala.
-N-no-replico.
Aquella respuesta parece dejarle atónito. Entonces me pregunto si en realidad no se había dirigido a mí con esa última palabra.
-Maka-interviene Black Star, serio como nunca-Es una bruja. Apártate de ella-tenía a Tsubaki, transformada en Arma, delante de él, en modo defensivo.
-Maka-la voz de Kid era dura-Recuerda nuestra misión-no contesto-Es una bruja. Es peligrosa. Tenemos que capturarla. O, en el peor de los casos…
Entonces la suelto, me pongo en pie, colocándola detrás de mí, como si fuera un escudo en vez de un manojo de nervios y lágrimas.
Me enjugo las lágrimas, y les miro, furiosa.
-No le pondréis un dedo encima-declaro-Por encima de mi cadáver.
Entonces noto cómo ella me tira ligeramente de la chaqueta, y me giro para mirarla. Tiene una extraña sonrisa pintada en el rostro.
-¿Por encima del cadáver de quién, Maki?
La cabeza me retumba. Noto cómo el mundo converge y da vueltas a mi alrededor, sintiendo cómo mi cuerpo cae y se desvanece.
Y todo se tiñe de negro.
*.*.*
Me despierto de golpe, chillando a pleno pulmón, el sudor frío cubriéndome todo el cuerpo, las lágrimas mojando mis mejillas, el corazón convulsionando como si quisiera salírseme del pecho.
-¿Maka? ¡Maka!
Apenas soy consciente del momento en que Spirit entra en mi habitación, se sienta en mi cama y me abraza con fuerza.
Sollozo, histérica, mientras los gritos mueren en mi garganta, opacados por el abrazo de Spirit.
Y vuelvo a sentirme vulnerable. Tan sumamente vulnerable…
-Papá…-lloriqueo, hipando-Papá… Papi…-entierro la cabeza en su pecho-Papi…
Noto cómo una de sus manos acaricia mi cabeza, y junto con su abrazo, por un momento, creí sentirme segura otra vez. Pero sabía que eso no era más que algo efímero.
-… ¿Han vuelto las pesadillas? Ay, mi niña…-le oigo susurrar en mi oído-Y yo que creí que por fin te habías librado de ellas… Makita… Tranquila, papá está aquí.-me vuelve a acariciar la cabeza, y yo dejo que me proteja-Aunque supongo que por estas fechas siempre te pones peor, ¿eh…? Pero no te preocupes. Yo estoy aquí… Papá está aquí…
Vuelvo a sentirme vulnerable.
Vuelvo a sentirme una niña estúpida y egoísta de doce años.
Porque me estanqué en esa edad.
*.*.*
El par de horas que faltaban para el amanecer, Spirit las pasó conmigo, ambos despiertos, viendo la televisión, en el sofá del salón, cuando se me pasó el ataque de pánico.
No me obligó a desayunar, y yo se lo agradecí.
Cuando fue primera hora de la mañana, hizo una primera llamada al Shibusen para decir que hoy también me ausentaría. Y una segunda llamada para decir que él volvería a ausentarse hoy en el trabajo.
No se lo dije, pero internamente, le di las gracias por quedarse conmigo hoy. No quería quedarme sola.
No quería pensar en lo que pasaba en el otro lado. Debí perder el conocimiento, pero todo lo que había desencadenado eso había sido espantoso, y no quería rememorarlo.
Por lo que me pasé el día intentando distraerme con Spirit. Vimos algunos capítulos de series que veíamos juntos, jugamos en modo cooperativo con la consola (a pesar de lo malos que éramos trabajando en equipo), e incluso sacamos algún juego de mesa.
La verdad es que era un cuadro de chiste, pero no me reí, y una vez más agradecí infinitamente que estuviera conmigo.
Aunque comí poco, comí, a la hora de la comida, y Spirit sonrió como si su hija hubiera conseguido superar el mayor de los retos a los que podría haberse enfrentado. Al verle así, me comí una manzana de postre, solo para complacerle.
Por la tarde, por supuesto, vino lo peor.
Primero llamó Chrona por teléfono, y lo primero que dijo fue que si quería que se pasara por mi casa. La dije que no, que gracias de todas formas. Al final, solo pudo decir:
-L-Lo…s-siento.
-Ya… Yo también.
Después llamó Kid, que me reprochó varias veces el no ir a clase porque no dejaba de preocupar a Chrona. Quise alegrarme porque parecía que Kid ahora hacía más caso a Chrona, pero en aquellos momentos me sentía incapaz.
-Sí, lo siento. Volveré en cuanto esté mejor.
-Eso espero-luego suavizó el tono-Mejórate, ¿vale? Nos tienes a todos preocupados, no solo a Chrona, ¿sabes? En realidad, Black Star está bastante raro.-hizo una pausa-Ayer se pasó por tu casa, ¿verdad? ¿Ocurrió algo?
Suspiré contra el auricular.
-No, nada. Nos vemos, Kid. Gracias por llamar.
Y cuando en un momento dado de la tarde sonó el timbre de la puerta, me hice un ovillo en el sofá, como si esperara alguna clase de castigo, mientras Spirit iba a abrir la puerta.
-Oh, hola, Black Star.
-Hola, señor Albarn.
-¿Has venido a ver a Maka? Pasa, pasa…
Me incorporé en el sofá para ver a Black Star aparecer en el salón. Debí dejarle más preocupado todavía ayer, pero después de haber sido incapaz de decirle nada ante todo lo que me confesó, y a lo que admito no había pensado en absoluto debido a lo que había pasado en el otro lado… pensé que no volvería.
-Bueno… La verdad es que pensaba salir a comprar algo para la cena-Spirit sonrió-Makita, te dejo a buen recaudo. Ahora vuelvo.
Y antes de que me quisiera dar cuenta, había salido escopetado por la puerta principal.
Ay, Spirit… Estúpido bobalicón bonachón… Habrá pensado que lo mejor era dejarme a solas con un amigo, que me sentiría mejor, que podría desahogarme de un modo que no se puede hacer con un familiar.
Tenía razón, pero en aquel momento, me sentía incluso peor que ayer como para enfrentarme a absolutamente nada.
Terminaré por decirlo todo.
-Hola-me saludó.
-Hola-le respondí.
Black se sentó una vez más a mi lado. Y mientras pensaba qué podría decirle sobre lo que me contó ayer, él tomó la palabra.
-¿Por qué hoy no has ido a clase? Me dijiste que irías.
-Eh, sí, mm… Es que… Me he levantado fatal y…
-Ah…-Black Star suspiró; parecía muy, pero que muy cansado-Puedo entender que no quieras verme, pero tienes preocupados a Kid y Chrona. Especialmente Chrona. Y por cómo estaba, algo me dice que ella sabe algo de lo que te pasa-claro, porque fuimos a la misma primaria-¿No tengo derecho a saberlo?
-No es eso…-dije, jugando con una de las borlas de uno de los cojines del sofá-Es solo que… No puedo.
-Maka-me cogió la mano, suavemente, haciendo que soltara el cojín y le mirara-Por favor, déjame ayudarte. No tienes que decirme nada a lo que te dije ayer. No importa. Si te supone un problema, olvídalo. Pero, al menos déjame ayudarte como amigo-apretó más mi mano; juraría que estaba temblando-Por favor…-suplicó.
No quería. No quería decirlo. No quería hablar de ello. Pero también sabía que Black Star, que me había estado apoyando durante todo este tiempo, merecía saberlo. Y una parte de mí, en el fondo, quería soltarlo todo. Contárselo a alguien del que sabía que solo recibiría apoyo incondicional, un salvavidas que necesitaba como nada en el mundo en aquel momento.
Siento cómo todo lo que llevaba encerrando durante años aflora a la superficie, y siento que me va a hundir con su peso.
Y vuelvo a sentirme vulnerable. Y por eso se lo cuento. Se lo cuento todo.
Le hablo de ella. De Ángela, mi hermana pequeña que murió hace tres años.
**..**
Espero que les haya gustado! Dejen sus comentarios para que sepa su opinión!
…Bueno. Por partes. Jajajaja XD
La verdad es que a mí me encantan las escenas de acción, pero considero que no se me da bien escribirlas (imaginarlo es todo más fácil y más dinámico XD). De todas formas, me gusta el capi porque me encanta verlos trabajar en equipo :)
Ahora bien, como ya comenté en el capi anterior, estamos en la recta final del fic (aunque no sé qué duración de capis es jajaja XD), porque ya se está empezando a descubrir todo. Sin ir más lejos, al final de este capi se descubre uno de los mayores, sino el mayor secreto/misterio de la historia: la sombra de una hermana pequeña muerta de Maka. Espero haberles sorprendido en este aspecto :)
Hay que contar bastantes cosas al respecto (el próximo capi será importante porque revelará mucho, o al menos esa es la intención :P), así que ya saben, dejen sus queridos reviews que yo los recibiré con mucho gusto ;)
Como siempre, muchas gracias por leer y comentar!
Bye~!^^
