¡Genteee..! :D El capítulo que esperábamos con par de cosas que estaban pendientes.

POR CIERTO: Nuestra historia está en la categoría MEJOR TRAMA ORIGINAL de los PREMIOS DEL GRUPO de Facebook FANFICTION ADDICTION (twilight) :$ hay muchos fics super buenos con autoras populares y yo aun soy recién llegada jaja así que eso ME ALEGRÓ MUCHO.

Cuando sepa la fecha y cómo sera la votación, lo colocaré en mi perfil porque sería MUUUY GENIAL si pasaran a apoyar a "DE CABEZA" :$ Gracias de antemano. Su apoyo es mi mejor recompensa aquí :)

ENJOY :)


—¡Bella!— Grité una vez más intentando sacudirla un poco para ver si así obtenía alguna reacción pero no funcionaba.

Sentí temblar mis manos y miré desesperadamente a los lados para buscar ayuda pero dudaba mucho que la pareja de ancianos y el par de personas trotando en el sendero pudiese hacer mucho por mí. No podía dejar que el pánico me consumiera... no... no podía... no podía, no podía ¡No podía!

Finalmente una idea iluminó mi mente, saqué mi celular rápidamente y marqué. Apenas escuché respuesta comencé a hablar.

—¡Alice! Algo pasó con Bella, se... puso pálida y parecía... tener náuseas— Tartamudeé con la cabeza hecha un desastre.

—¡Edward! Un par de horas en una cita contigo y ya le dan ganas de vomitar ¿Qué estás haciendo hermanito?— Me interrumpió ella en tono jocoso.

—No Alice, ella... se desmayó... no responde...

—¡Oh! Entonces ya la tienes embobada, ¿verdad? ¡Eso galán! ¿Acaso ha sido tu pericia al besar?— Continuó aun con risas.

—Maldita sea ¡Alice! ¡Bella está inconsciente! ¡Ayúdame!— Esperé un par de segundos hasta finalmente escuché algo parecido a un forcejeo, rápidos pasos y su respuesta.

—Vamos para allá.

A duras penas tuve cabeza para lanzar todo a la canasta, incluyendo el bolso de Bella que aun sostenía su bufanda, y cargué a Bella en brazos cuando vi a Jasper corriendo en mi dirección ¡Diablos! Nunca estuve tan alegre de ver al maldito rubio mimado.

—Alice está trayendo el auto, vámonos— Exclamó tomando las cosas y trotamos lo más rápido posible hacia la carretera. Afortunadamente no tuvimos que caminar mucho porque Alice había metido el carro hasta gran parte del sendero, que era sólo para peatones y ciclistas, y pude acomodarme con Bella en el asiento trasero y Jasper de copiloto.

—¿Qué mierda pasó con ustedes Edward?— Gritó Alice pisando a fondo el acelerador y esquivando autos por doquier. Pude sentir el ligero tono de pánico que también la invadía a ella y me empeñé en mantener la calma. Alguien tenía que hacerlo.

—No lo sé, todo estaba bien. Comimos, estábamos bebiendo un poco de tequila y lo siguiente que vi fue su rostro pálido y su cuerpo cayendo inconsciente— Dije tratando de resumir todo.

—¿Sabes si está enferma? ¿Si le sucede algo?

—No... No lo sé— Respondí, recordando que justamente esa era la pregunta en la que estaba, y luego recordé algo más —Su brazo, tiene la marca de una inyección en su codo pero no tengo idea de qué se trate— Subí nuevamente la manga de su vestido para mostrarles la bandita.

Pude ver la cara de Jasper por el espejo lateral del carro y se veía bastante contrariado, como luchando entre hacer o no algo, y se mordía su puño distraídamente.

Al poco tiempo nos detuvimos frente a la sala de emergencias del hospital y Jasper me abrió la puerta para poder llevar a Bella. El lugar no estaba tan repleto y apenas entré una enfermera llegó hasta a mí, me indicó la camilla donde debía ubicar a Bella y no perdió tiempo para comenzar a conectar cables y colocar una vía en su muñeca. Un doctor de piel morena y ojos amplios llegó minutos después, auscultándola y pidiéndome que por favor me retirara y llenara unas formas.

¡Estúpidas formas! ¿En serio creen que es el mejor momento para pedirme que me siente a escribir? ¿En serio? En ese momento sentí las manos de Alice empujándome por el torso y jalándome hacia la sala de espera así que, tan cansado como estaba, sólo cedí. Una vez allí, llené todos los datos que conocía sobre ella y se los pasé a la enfermera que estaba cerca de allí.

Casi podía sentir como los minutos pasaban y se estiraban pesadamente sobre mi. Me sentía muy confundido. Primero estabamos allí, riendo y pasando un buen rato, y ahora estaba en la sala de espera de un hospital esperando noticias de ella. Las extrañas visitas de Bella al hospital sólo me hacen pensar que el doctor saldrá en cualquier momento a decirme que tiene alguna enfermedad grave.

Jasper y Alice estaban a unos metros de mi, hablando en murmullos, y sentí unas ganas enormes de agarrar a Jasper por los hombros y estrellarlo en una pared para que me dijese todo de una maldita vez pero me contuve.

Después de un buen rato de pasar ansiosamente mis manos por mi cabello y caminar por toda la sala de espera, el doctor de piel morena finalmente se acercó a mí, se veía bastante calmado pero... se supone que los doctores deben verse así todo el tiempo, ¿no?

—¿Familiares de la señorita Swan?— Inquirió dudoso mientras Alice y Jasper se acercaban a nosotros.

—Si— Afirmé. Definitivamente no iba a dejar que me sucediese lo de la otra vez, no señor.

—Usted es...

—Su esposo— Continué sin siquiera pensarlo y apenas noté la extraña mirada que Alice me daba.

—Bien Sr. Swan, soy el Dr. Cheany. Puede estar tranquilo, su esposa está bien. Cuando la enfermera introdujo los datos de su esposa en el sistema notó que ya tiene un archivo en este hospital. Parece ser que su esposa es donante de sangre. Esta mañana le extrajeron una gran cantidad y, por los síntomas que presenta, seguramente no cumplió con las indicaciones de poca actividad física, mucha ingesta de nutrientes y, sobre todo, nada de alcohol.

—Estuvimos bebiendo tequila hace un rato— Lo interrumpí en un murmullo recordando todo.

—Eso pensamos. No se preocupe sr. Swan, ella estará bien, sólo recuerden que es muy importante seguir las indicaciones, especialmente para donantes tan regulares como ella— El tono profesional del doctor me tranquilizaba bastante y finalmente pude respirar más tranquilo.

—La sra. Swan sigue dormida y le estamos administrando un suero para hidratarla. Le recomiendo que espere unos minutos más y la enfermera le dirá cuando pasar— ¿Esperar? ¡Claro doctor! Es mi pasatiempo favorito... al igual que el sarcasmo —¡Por cierto! La enfermera se tomó la libertad de llamar al contacto de emergencia de la Sra. Swan, espero no le importe.

—¿Quién es su contacto de emergencia?— Pregunté sin siquiera pensar que eso es algo que, siendo su esposo, yo debería saber. En ese momento, un escandaloso grito fue todo lo que necesité para responder a mi pregunta.

—¡EDWIN CULLEN!— ¡Diablos!

—Olvídelo. Ya me acordé.

—¿Se puede saber qué diablos le hiciste a mi hermana?— Terminó de gritar Nessie cuando llegó hasta donde Alice, Jasper y yo estábamos. Aparentemente ese grito ahuyentó al mismo doctor. "Lo entiendo doctor, lo entiendo".

—Se desmayó, ella... estábamos bebiendo tequila y...— La expresión de enojo de Nessie cambió a puro temor cuando pareció entender muy bien todo antes de que pudiese explicarle algo más.

—¿Cómo se le ocurre beber tequila el mismo día que dona sangre?

—¡Tu sabías! Bueno... el punto es que su cuerpo no lo soportó y se desmayó, pero el doctor dice que ya está bien.

Nessie dio un par de respiraciones profundas, mirando hacia los lados para calmarse, y allí pude reparar en su atuendo. Tenía unos shorts grises muy pequeñitos, una blusa de la pantera rosa media cubierta por un largo sweater que se extendía hasta sus pies y unas pantuflas grandes con caras de conejos rosados. No pude evitar reírme un poco al verla porque... ¿Qué diablos? ¡Se veía chistosísima!

—¿Qué? Son las diez de la noche y ya yo estaba acostada. Sigue riéndote y te alegrarás de estar en un hospital Cullen— Susurró para mí y luego volteó para presentarse a Alice y Jasper.

Me senté en una de las duras y frías sillas y continué riéndome de lo ridícula que se veía ¡Me vale una mierda su amenaza!

—¿Edward? ¿Qué estás haciendo aquí?— Una voz familiar llamó tras de mí y volteé inmediatamente a verlo.

—¡Papá!

Carlisle llevaba su atuendo de cirujano y se acercaba rápidamente a mí desde el pasillo siguiente. Su entrecejo estaba fruncido y eso es algo bastante raro en Carlisle. Se sentó a mi lado y me tomó por los hombros examinando mi rostro y mi cuerpo atentamente.

—Papá, estoy bien. Es que... una amiga se desmayó y la traje al hospital— Le expliqué para que se quedara tranquilo y me dio una sonrisa. No iba a decirle que era "mi esposa" la que estaba allí dentro.

—¡Ah! ¿Ella está bien? ¿La atendieron? ¿Quieres que vaya a verla?"

—Bueno, parece que sólo donó sangre esta mañana y le cayó mal el alcohol, pero en realidad me gustaría...

—¡Hola! Creo que no nos han presentado, soy Nessie Dwyer— Fui interrumpido de repente por Nessie quien ahora estaba a mi lado, con una gran sonrisa y mirando a mi padre con los ojos brillantes, como si estuviese viendo a una estrella de cine o algo. Extendió su mano hacia él y mi padre no dudó un segundo en tomarla.

—Mucho gusto, Carlisle Cullen— Respondió mi padre con el mismo tipo de sonrisa. ¿Qué diablos es esto? ¿En qué momento me lanzaron a la dimensión desconocida?

—¡Oh! Edward no me dijo que tiene un hermano— ¿Acaba de decirme Edward? Ok, esto está oficialmente raro.

Me sentí como una vela allí parado, alumbrándoles, o tal vez un pescado porque estoy bastante seguro de que mi boca colgaba abierta por lo que sucedía ante mis ojos pero logré despertar al instante.

—No es mi hermano, es MI PAPÁ— Enuncié claramente mirando a Nessie —Ya sabes, el esposo de MI MAMÁ— Hice lo mismo esta vez mirando a Carlisle.

—¡Oh! ¡Estos niños!— Contestó Nessie riendo un poco y sacudiendo su mano hacia mí como si no fuese nada ¿Cuáles niños? ¡Yo soy mayor que ella!

—Papá ¿Puedes ver a mi amiga?

—¡Oh, claro!— Carlisle finalmente pareció despertar y después de darle una sonrisa más a Nessie, nos dirigimos hacia el área donde estaba Bella.

Le di una mirada de reproche a mi padre en el camino pero este sólo se encogió de hombros y me dijo —¿Qué?

Cuando llegábamos a la parte donde sabía que estaba Bella y estaba a punto de jalar la cortina que la separaba, el doctor Cheney apareció de la nada y se interpuso ante Carlisle.

—Cullen ¿Qué estás haciendo? Ya me encargué de esta paciente.

—Hey Cheney. Lo sé pero sólo necesito chequear algo aquí, un favor personal. No te importa, ¿cierto?— Contestó Carlisle en tono jocoso dándole una ligera palmada en el hombro al Doctor Cheney.

—No— Su respuesta fue clara pero por su expresión parecía que en realidad le molestaba muchísimo. Parece que Carlisle se ganó un enemigo en el hospital. Sin embargo, el Doctor Cheney, aunque muy renuentemente, se hizo a un lado.

Una enfermera se aproximó a Carlisle pidiéndole unas indicaciones y aproveché la oportunidad para correr un poco la cortina y pasar a ver a Bella.

Estaba acostada en la camilla, con una vía en su muñeca y una bolsa de suero a la que ya le quedaba muy poco. Había recobrado un poco más el color y al acercarme a ella pude ver que estaba parpadeando y comenzaba a despertar.

—Bella...— Susurré inclinándome un poco hacia ella y colocando mi mano en su mejilla.

—¿Qué pasó?— Su voz sonaba un poco áspera.

—Te abalanzaste sobre mí para besarme pero yo te esquivé y te golpeaste la cabeza.

—¿Ah?

—Te cayó un ladrillo del cielo

—¿Qué?

—Nessie te golpeó sin querer con un martillo.

Está bien, debo admitirlo, era divertido confundirla y jugar con ella estando tan vulnerable pero ya me daba remordimiento de consciencia, y esa última de verdad pareció creérsela así que di un pesado suspiro y le dije la verdad.

—Estábamos hablando y bebiendo, y luego te desmayaste. Alice y Jasper me ayudaron a traerte al hospital. Si sigues así empezaré a creer que estás huyendo de mi.

Por la mirada en sus ojos pude ver que ya había entendido y recordado y un suspiro también abandonó sus labios.

—Siento haber arruinado la cita, todo estaba genial, de verdad que si...

—Hey, tranquila. Eso sólo significa que me debes otra cita más— Le dije guiñándole un ojo y tratando de calmarla con una sonrisa que ella respondió de igual forma.

—Las que quieras Cullen— Respondió ella colocando su mano en mi mejilla y acariciando mis labios con su pulgar —Y gracias.

—Edward dónde... ¡Oh! Disculpen— Dijo Carlisle una vez que había atravesado la cortina.

—Está bien papá, ella es...

—¡Bella!— Exclamó él acercándose a Bella y sosteniendo su mano —¿Qué estás haciendo aquí?

—Hola Dr. Cullen. Sólo... paseando, ya sabe lo mucho que me gusta visitar el hospital— Bella se veía bastante incómoda paseando su mirada entre mi padre y yo y tratando de enderezarse en la camilla.

—Esperen un momento, ustedes...— Me corté a mitad de palabra porque, después de todo ¿Estaba realmente sorprendido? A estas altura, ya no —Si, por supuesto que se conocen— Dije dándole una mirada furibunda a Bella quien trataba de verse inocente.

—No parecen cosas tuyas descuidarte los días de donación Bella. Aunque... ahora que lo pienso, me pareció haberte visto donar la semana pasada y, ¿también donaste hoy? Eso es demasiado pronto— Pude ver perfectamente como Carlisle entraba en modo médico y fruncía su ceño, listo para hablar seriamente con Bella.

—No es gran cosa Doctor Cullen...

"—Tu salud es gran cosa Bella ¿Esto es por Renee?"

Ante las palabras de mi padre, Bella me miró rápidamente y por su expresión parecía estar rogando que la tierra la tragase en ese momento.

—No puedes seguir haciendo esto Bella, sólo puedes seguir ayudando a tu madre hasta cierto punto y no dejar que esto perjudique tu vida.

¿SU MADRE? Pero yo pensé que...

Bella debió notar la confusión en mí porque tomó mi mano trazando suaves círculos con su pulgar en el dorso de esta. La miré tratando de decirle que ya era suficiente y que necesitaba saber, y ella pareció entenderlo porque jaló mi cuerpo hacia ella y susurró

—Te lo explico luego.

En ese momento la cortina fue corrida nuevamente y la enfermera entró tras ella

—Disculpe Dr. Cullen la hermana de la paciente está insistiendo en venir y...

—Y la hermana de la paciente llegó ¿Ok?— Terminó Nessie dándose paso tras la enfermera quien la miró con reproche.

Nessie dio un largo suspiro y, viéndose aún muy enojada, se acercó a Bella desde el otro lado de la camilla y le dio un fuerte abrazo.

—¡Me diste un buen susto, ridícula!— Exclamó la pequeña sin soltar ni un poco su agarre —Es la última vez que dejas que ella te dañe o voy a tener que dañarla yo a ella y no me importa si es la mujer que nos trajo al mundo— Susurró más calmadamente esta vez mirando a Bella a los ojos, y ella no hizo más que mirarla de vuelta y asentir con su cabeza.

—Edward, conozco a Bella y sé que ella está bien. El suero ya se terminó así que si quieren puedo quitarle la vía y serían libres de irse. Quizás el Dr. Cheney no esté muy de acuerdo pero ya le caigo mal así que me vale— Comentó Carlisle dándonos una sonrisa a todos. Los saltos ansiosos de Bella fueron más que suficiente para responder a su oferta.

20 minutos después Nessie, Bella y yo salíamos del área de pacientes.

—¿Dónde están Alice y Jasper?— Pregunté a Nessie mientras aun sostenía la mano de Bella. Cuando salimos a la calle me di cuenta realmente de lo tarde que era. Estaba muy oscuro y al sacar mi celular, vi que ya era poco más de medianoche

—Tuvieron que irse hace un buen rato pero Alice me dijo que ella y Jasper podían arreglárselas con un taxi y me pidió que te dijera que cuides a su bebe— Dijo ella entregándome las llaves del auto de Alice ¡Dios! Ni siquiera había pensado en eso "Te debo una hermanita" —También me dijo que te manda a ti un gran abrazo y que te llamará mañana... u hoy, mejor dicho— Continuó, dirigiéndose a Bella.

Fuimos hasta el estacionamiento por el auto de Alice y en pocos minutos ya estaba estacionándome frente al conocido y viejo edificio. Todo el trayecto estuvo bastante tranquilo y silencioso, lo cual sería algo muy normal sino fuese por el hecho de que iba con las dos hermanas Swan en un espacio cerrado y ninguna de ellas dijo (o gritó) nada. Definitivamente raro.

Acompañé a las muchachas hasta el lobby porque... bueno... es más de medianoche y son dos mujeres solas, es lógico, ¿no? ¿Qué puedo decir? Esme me crió bien.

—Ness... tengo que hablar unas cosas con Edward, ¿nos vemos arriba?— Dijo Bella mirando sus pies pero dirigiéndose a su hermana.

—¿No me van a hacer correr a un hospital otra vez?

—Ness...

—Está bien, está bien— Respondió ella subiendo sus manos como rindiéndose —Alguien necesita tener un poco de sexo— Susurró mientras subía las escaleras y Bella le lanzaba dagas con los ojos.

—Supongo que así no fue como te imaginaste que terminaría nuestra cita— Dijo dirigiéndose a mí y dándome una tímida sonrisa.

—En realidad no me sorprende.

—¿No te sorprende que hayamos terminado en el hospital en nuestra primera cita? ¿Lo esperabas? ¿Desde cuándo eres adivino a medio tiempo?— Continuó con una sonrisa más amplia.

—No. No me sorprende que la noche no quedara como la planeé... eso es bastante normal cuando es contigo— Respondí finalmente, dándole una sonrisa que pareció relajarla un poco —Entonces... eso es lo que has estado haciendo en el hospital, ayudar a tu mama— Mis palabras eran una afirmación porque ya sabía la verdad y estaba seguro.

—Si— Respondió quedamente mirando hacia el suelo como avergonzada. Era extraño no ver a Bella en su actitud fuerte y desafiante. Casi no parecía la misma chica que me llevó a tocar en una plaza y me retó a una competencia de tequila

—Eso no me suena tan mal ¿Por qué Nessie te reclamó tanto?

—Digamos que... Nessie y Renee no tienen la mejor relación del mundo.

¡No me digas! Porque hace una hora yo creía que la mujer estaba muerta. Bella empezaba a sonar toda enigmática otra vez y ahora no se me iba a escapar. Le di una mirada arqueando mi ceja y finalmente cedió

—Está bien. Sólo... creo que es un poco tarde para tener esta conversación...— Volví a mirarla, con mi entrecejo fruncido esta vez, y rectificó al momento —Pero yo no tengo ningún problema con eso ¿Tú tienes sueño? ¡Yo no tengo sueño! ¡Hablemos!" Balbuceó sentándose en el tercer escalón y palmeando el lugar a su lado para que yo hiciera lo mismo.

—Bien, te escucho— Le dije una vez que tomé mi puesto.

—Wow Cullen, empiezas a recordarme a mi psicóloga.

—¡Mentira! ¡Dejaste de ver a la Doctora Brandon hace mucho tiempo!— Gritó Nessie desde un par de pasillos sobre nosotros y asomando su cabeza por la baranda de las escaleras.

—¡Jódete Nessie, esto es privado! ¡Lárgate!— Gritó Bella a todo pulmón mirando a su hermana hacia arriba y mostrándole su dedo medio.

Cuando vimos que continuaba su camino hacia el piso 11 entre risas, Bella volteó hacia mí nuevamente y con un gran y pesado suspiro comenzó su historia.

—Decir que Renee no ha sido la mejor madre del mundo es quedarse corto. Charlie me cuenta que cuando se conocieron ella era la típica hippie de los 60, ya sabes, largo cabello, relajada, amor, paz y todo eso, pero nunca le pareció demasiado raro y siempre se veía muy sana. Sin embargo, después de que se casaron y me tuvieron a mí... Charlie dice que Renee... comenzó a cambiar.

Bella miraba fijamente sus dedos en su regazo y los flexionaba constantemente sin atreverse a mirarme. Se veía tan incómoda y esto sonaba tan serio, que una parte de mí tenía ganas de pararla y decirle que no era necesario. Pero a estas alturas era más grande mi curiosidad y mis ganas de conocerla.

—Mis padres peleaban todo el tiempo. A veces, cuando mi papá llegaba del trabajo, encontraba la casa y mi cuarto hecho un desastre y a mi toda sucia y llorando mientras que Renee estaba en la otra habitación, drogada hasta más no poder. Irónicamente, siempre mantenía mi puerta cerrada y las ventanas abiertas, según ella, para que nada de la medicina de mami llegara a mi cuerpo. A partir de allí tenía constantes recaídas, a veces estaba bien, jugaba conmigo, me compraba juguetes, y otras veces se encerraba a drogarse o desaparecía por semanas y llegaba con la ropa revuelta y oliendo a drogas y alcohol.

De todas las cosas que imaginé que Bella pudiese estar pasando, nunca se me pasó esto por la cabeza. No quiero ni imaginar lo que sería crecer con una madre tan temperamental y peligrosa. Coloqué mi mano sobre su rodilla, apretándola suavemente como una forma de alentarla y logró subir un poco su mirada hacia mí pero sin alcanzar del todo mis ojos.

—Esa fue prácticamente toda mi niñez hasta que tuve 4 años. En esa época Renee llevaba 5 meses sin aparecer por la casa, nunca había durado tanto tiempo fuera sin al menos una llamada de ella o del hospital para que pasáramos a recogerla. Yo era muy pequeña y lo que te digo es más que todo la idea general de lo que sé porque no lo recuerdo muy bien pero recuerdo perfectamente cada detalle de la llamada que recibí ese día.

Bella movió bruscamente su pierna derribando mi mano, y volteó su mirada hacia la puerta del edificio pero yo entendía muy bien que en realidad estaba mucho más lejos que eso. Toda su postura cambió en ese momento, enderezó su espalda y sus dedos dejaron de flexionarse para cerrarse en apretados puños.

—Yo estaba en la cocina, ayudando a cocinar a la Sra. Sue, una vecina que ayudaba a Charlie a cuidarme cuando él tenía que salir a trabajar, cuando sonó el teléfono y me ofrecí a atenderlo. Al hacerlo, reconocí de inmediato la voz de Renee. Tenía mucho tiempo sin hablar con ella así que me emocioné mucho y, después de saludarme tan afectuosamente, comencé a contarle que la Sra. Sue me enseñaba a cocinar y que la esperaría con su plato favorito, pero ella me cortó de inmediato diciéndome...— Bella hizo una pausa, como recordando algo, y su postura decayó un poco antes de continuar —Diciéndome que esa sería la última vez que sabría de ella, que yo era una niña buena y Charlie era un hombre bueno, pero que había encontrado a una familia mucho mejor que la nuestra, con un mejor esposo y una niñita preciosa que era su nueva hija. En el fondo incluso pude escuchar a un hombre hablando y una bebe riendo. Terminó diciéndome que no me preocupara por ella, que estaría mucho mejor ahora, y me deseó suerte.

¡Maldición! ¿Ésta es la mujer a la que Bella está ayudando? ¡Con razón Nessie y Carlisle se pusieron así! ¡Diablos! Bella es... mucho más enredada de lo que esperaba y... creo que comienza a asustarme, no sé por qué.

—Lloré casi a diario por varias semanas, Charlie y Sue trataban de ayudarme explicándome que ella estaba enferma y que no sabía lo que decía, que yo era la niña más preciada y querida, ¡Pero era mi madre! ¿Cómo no iba a creerle?— Las palabras de Bella salían casi en un grito, como si estuviese reclamándole al mundo una injusticia, y creo que en parte así era —Pero era niña y me recuperé. Aprendí a vivir sin Renee y me uní mucho más a Charlie, todo era bastante normal... hasta que llegó Nessie.

Aunque podía sonar despectivo, la sonrisa en el rostro de Bella y la forma en que se relajó completamente inclinándose de un lado hacia el barandal de la escalera, me hizo notar que la llegada de Nessie había sido algo bueno en su vida, y así me lo explicó.

—Yo tenía 16 años, acababa de llegar de la escuela cuando una señora tocó a la puerta de mi casa diciendo que era una trabajadora social y preguntando si aceptábamos darle asilo a mi hermana para que no pasara a manos del Gobierno, y después me mostró a una muchachita con el cabello de color verde, corto hasta las mejillas, rapado del lado izquierdo, con una ropa demasiado corta, piercings y zarcillos por todos lados y masticando chicle como vaca comiendo pasto— En este punto Bella se reía a carcajadas y, de sólo imaginarme a la pequeña Nessie aún más joven y tal como Bella la describe, yo también estaba cayéndome de la risa tras ella.

—Es en serio, te puedo mostrar una foto que aun guardo bajo llave para chantajearla en casos especiales. Fue una de las primeras cosas que hice al verla, claro, además de gritarle a Charlie para que se encargara de eso porque prácticamente mi única respuesta fue ignorar toda la situación. Al principio era una lucha entre Charlie queriendo meterla en cintura y ella gritándole durante todo el proceso.

—Pero... ¿Cómo terminó Nessie con ustedes?— Pregunté sin poder resistir mi curiosidad y aprovechando el momento de risas.

—Pues... Nessie y su papá eran la familia de la que Renee me habló en su llamada. Tengo entendido que con ellos pasó igual. Al principio era todo color rosa, felices, hasta que los vicios de nuestra madre comenzaron a darse su puesto. Phil, el papá de Nessie, fue mucho más comprensivo que Charlie y constantemente salía a buscar a Renee y a rogarle que buscara ayuda y volviera con él pero Renee sólo lo hizo sufrir. Nessie creció sabiendo perfectamente la clase de mujer que era nuestra madre y su respuesta fue revelarse contra todo eso, se volvió rebelde, se metía en problemas y le gustaba mucho la calle, pero jamás en su vida ha probado una pizca de droga.

Si había quedado impresionado con la historia de Bella, Nessie no se quedaba atrás. Aunque la mayor parte de mi estaba centrado en Bella y todo lo que me contaba, no podía evitar pensar ¿En qué diablos me he metido con esta mujer?

—En resumen, Renee sólo desapareció, al poco tiempo Phil sufrió un infarto y Nessie, al no tener ningún otro familiar cercano, fue a parar a mano de su hermana— Dijo Bella señalándose con una pequeña sonrisa. Después de todo eso, ella aun podía sonreír —Fue muy difícil adaptarnos la una a la otra pero la difunta abuela Swan nos ayudó mucho y en la escuela terminamos cubriéndonos las espaldas así que nos convertimos en lo que nos ves ahora: Unas hermanas desastrosas. Pero la quiero muchísimo y estoy bastante segura que haría cualquier cosa por ella— Terminó entre risas y volviendo a mirarme a los ojos después de mucho tiempo.

—No se lo digas o podría tomárselo en serio si alguna vez se le ocurre deshacerse de alguien— Dije siguiéndole el juego y presionando sus costados para hacerle cosquillas. Funcionó —¿Cómo es que volviste a contactar a Renee?— Paré las cosquillas y su sonrisa decayó al momento.

—No lo hice. Hace un año estuve de vacaciones en Forks cuando recibí una llamada, era Renee hablándome desde un hospital en Seattle. Me dijo que sufría de un cuadro de insuficiencia renal y anemia a causa de la droga y que necesitaba urgente que sus hijas la ayudaran con transfusiones. Mi respuesta inmediata fue reservar un vuelo para ir con ella pero cuando le conté a Nessie… ella pensó todo lo contrario y se desentendió completamente. En ese momento logré ayudarla pero antes de poder hablar más con ella, se había ido. He pasado todo el año de esta forma, siempre me dice que será la última pero nunca es así.

—Tenemos meses conociéndonos ¿Por qué nunca me lo habías mencionado?— Su postura volvió a cambiar, pareció tensarse nuevamente y se levantó de las escaleras como un resorte mirando hacia abajo mientras me hablaba.

—¿Sabes por qué? Porque no necesito leer mentes para saber lo que tienden a pensar las personas, sé lo que piensa Renesmee y sé lo que piensa el Dr. Cullen ¡Ayudar a Renee no me define! Lo hago y es asunto mío pero no me da la gana de soportar la lástima en los ojos de otro cuando saben la verdad y definitivamente no me da la gana de ver esa misma lástima en tus ojos cada vez que me mires ¡Ayudar a mi madre NO me define! Y si tú crees que...

Me levanté bruscamente tomándola por los brazos y poniéndome a su nivel para mirarla directo a sus ojos, esto detuvo inmediatamente su ataque y se concentró en mí. Tenía su boca ligeramente abierta, jadeando como si hubiese terminado de correr un maratón. Su entrecejo estaba fruncido con fuerza y no aguanté las ganas de llevar mi mano hasta su rostro y suavizarlo. Bella cerró sus ojos y puedo jurar que nunca la había visto tan vulnerable, accesible y hermosa como ahora.

Finalmente, sin siquiera considerar cómo me respondería, si estaba bien o mal. Tomé su rostro entre mis manos y junté mis labios con los suyos, esperando con toda mi alma que ella lograra entender algo que ni siquiera yo conocía o entendía. Puse una de mis manos en su cuello, sintiendo que su cabello que estaba mucho más largo desde la vez que se lo cortó, y guié su rostro hacia arriba, colocando mi otra mano en la parte más baja de su espalda y estrechándola fuertemente contra cada parte de mi cuerpo sin separarnos ni un centímetro.

Sus labios eran suaves y... no me estaban respondiendo ¿Por qué no me estaban respondiendo? Despegué ligeramente mi boca de la suya, sólo lo suficiente para poder hablar y que ella me entendiese.

—Swan ¿Necesitas que te explique la dinámica de un beso o planeas responderme ahora?— Murmuré sonriendo y tratando de controlar mi sonrisa.

—Mmmmmm— Un extraño pero sexy gemido fue su única respuesta y sentí muy bien como mi amigo allá abajo se paraba en atención.

Las manos de Bella encontraron su lugar alrededor de mi cuello y presionó su cuerpo aún más contra mí. Estas vez sus labios se movían tan ansiosamente como los míos, hambrientos por todo el tiempo que habíamos perdido ¿De verdad pasamos meses solamente hablando cuando pudimos haber estado haciendo esto? ¿Qué tan estúpidos somos?

Moví la mano del rostro de Bella y, teniendo mucho cuidado de no tropezar y no rodar por las escaleras, la moví hacia la pared y la presioné contra ella acorralándola con mi cuerpo (digan lo que quieran pero eso es difícil si tienen una hermosa mujer pegada a su boca besándolos y gimiendo toda sexy)

Mordí su labio inferior suavemente y aproveché su suspiro para inhalar profundamente su dulce aroma a chocolate y pasear mi lengua por la parte interna de sus boca, ella respondió encontrando mi lengua con la suya y, francamente, esta mujer debe ser una genio en tareas múltiples porque de pronto sentí como su pierna derecha se enganchaba a mi cadera así que, mientras ella acariciaba los cabellos en la parte de atrás de mi cuello, coloqué mi mano en su muslo descubierto por su vestido y lo acaricié suavemente.

Sus labios sabían a gloria y no podía dejar de besarlos aunque quisiera, sentía que realmente teníamos toda la noche para esto... Hasta que un 'adorable' y escandaloso grito retumbó desde las escaleras por encima de nosotros.

—¡Eso Edwin bésala! ¡Quítale lo loca a besos! ¡WUUUUU!— Les juro que estoy casi seguro que la voz de Renesmee se escuchó por todo el edificio ¿Cómo lo sé? ¡Por los gritos de queja que, literalmente, se escucharon desde varios pasillos sobre nosotros! (incluyendo unos "Cállate perra" y "Déjame dormir").

—¿Esa es la hermana que dices querer tanto?— Murmuré a Bella alejándome un poco de ella para mirarla a los ojos pero dejando que nuestros labios siguieran tocándose.

—Sí. Aunque ahora no recuerdo muy bien por qué— Respondió ella de la misma forma. Después se separó mucho más de mí y miramos hacia arriba donde pudimos ver la cabeza de Nessie asomándose desde uno de los barandales más alejados y cubriendo su boca con su mano, seguramente para ocultar su risa.

—¡Jódete Nessie!— Gritó Bella nuevamente mostrándole el dedo a su hermano ¿Está mal que me haya provocado lamer ese dedo?

—¿Qué? ¡Sólo digo! ¿Sabes hace cuanto tiempo que nadie te da una buena...

—¡Renesmee!— Gritó Bella con más potencia despertando más quejidos de sus vecinos.

—Está bien, está bien ¡Suerte con esa Edwin!— Terminó Nessie, despidiéndose con la mano y subiendo los escalones que aún le faltaban.

Bella y yo nos miramos y continuamos besándonos un poco más entre risas. Nos despedimos y fui hasta el "bebe" de Alice para ir a mi dormitorio. Este día terminó siendo muchísimo más largo de lo que esperaba. Me sentía increíblemente genial por haber besado a Bella, definitivamente sentirla tan cerca era algo que no tenía precio, pero mi mente vagó nuevamente hasta su historia, lo enredada que ha sido y continúa siendo su vida y no pude evitar volver a pensarlo ¿En dónde diablos me he metido con esta mujer? Toda su vida es muy intensa y requiere... ¡tanto! Ella se merece a alguien que la sepa ayudar y proteger, y yo ni siquiera he acabado de resolver mi propia vida ¿De verdad estoy preparado para asumir todo eso también?

Di un largo y pesado suspiro mientras estacionaba el auto frente al campus de la universidad. "¿Qué voy a hacer contigo Bella? ¿Qué voy a hacer ahora?"


Oh-oh! ¿Qué va a hacer hora? ¡Buen punto!. ¡BAM! Varias cosas mega IMPORTANTES en este cap, tengo MUCHAS GANAS de saber que piensan (lo bueno, lo malo, TODO) ¿Qué tal Renee? ¿Y el besote? :$ Por cierto, yo también le hubiese guiñado un ojito al Dr. Cullen ¿Y ustedes? Jajaj lo siendo Ed :$.