-"mírate nada más, cuando será el día que te empieces a comportar Akira"

-"cuando me aburra"-decía el chico con indiferencia. –"… además es un tatuaje permanente, ya da igual que me regañes ahora padre, ya está hecho"

-"que diría tu madre si estuviera viva y te viera así"

-"tengo que irme a la escuela, no querrás que llegue tarde, o sí?"

-"dile adiós a tu motocicleta, no la volverás a usar hasta que aprendas a respetar"

-"nos vemos padre"

Solo reía al escuchar el intento de castigo, mientras caminaba por las calles hasta encontrarse con sus amigos.

-"y que pasó con tu motocicleta Akira?"

-"me la fiscalizó mi viejo, pero me da igual, tengo otra nena custom guardada para estos casos. Mi padre con tal de mantenerme callado no controla mis gasto y siquiera notó que compre otra"

-"bien, nos vamos a la escuela o qué?"- dijo uno

-"vayan ustedes, hoy llegaré tarde…"

-"entonces te acompañamos y no entramos"

-"que quiero andar solo, eh? Ya no molesten y Taisuke, dame tu moto"

-"que?! Ni lo sueñes, y yo en que andaré"- la mirada no se hizo esperar. –"está bien, cuídala"

-"no seas marica Taisuke, no me pidas eso"- arrancó y se fue.

-"oye, no crees que Akira ha estado actuando un poco raro estos últimos días?"- comentó uno de los chicos, una vez que el pelirrojo se fue.

-"tienes razón, se suponía que íbamos a hacerle algo a Tenoh en esta semana, pero nos obligó a no hacerle nada. Él es siempre el que está planeando fastidiarle y ahora nos ordena que no hagamos nada"

Mientras manejaba, en su mente volvía la imagen de la rubia en el suelo, y lo que le dijeron cuando la llevó al hospital.

-"calma, tuvo una recaída, se harán más frecuentes hasta el final"- logró escuchar cómo le comentó una enfermera para tranquilizarlo con sus insistentes preguntas acerca del estado de la rubia, dando por hecho que el chico estaba al tanto.

Final? A que se había referido con final, es que acaso la enfermedad que tenía mal a Haruka le acabaría matando? No, ella no podía morir, no podía creer eso. Sentía que aun quedaba mucho odio y resentimiento que descargar en ella. El solo imaginar que había una posibilidad de que muriera le llenaba de coraje y rabia.

-"sí, eso es, fue solo un mal estar, Tenoh es como un estúpido roble y no le pasará nada. Todo seguirá como siempre, aun me quedan muchas cosas por hacerle, sé que está bien… estará bien"

.

Escuchó una risa en la sala. Cerró su libro y se dirigió a donde provenía, encontrándose con la rubia sentada en el suelo, viendo atentamente a la televisión.

-"que ves amor?"- preguntó abrazándole por la espalda para ver también la pantalla.

-"mis padres lo encontraron hace unos días y me lo entregaron. Es el video de mi cumpleaños cuando cumplí siete"- dijo con una sonrisa atenta.

La imagen mostraba a un montón de niños jugando en el jardín de su antigua casa, globos, pastel, gorros, gritos y risas. De pronto enfocan a una pequeña niña rubia con una jardinera y polera de rajas corriendo tras una pelota nueva, jugando con un chico de cabello rubio claro que recibía con las manos la pelota que acababa de patear la pequeña.

-"jajaja, eras preciosa amor. Tienes una cara de traviesa que no te la puedes"- dijo divertida la chica.

-"hey! Espontanea me gusta más como suena. Ese chico de ahí con el que estaba jugando era mi compañero de maldades. Mi mamá al principio pensaba que él me influenciaba, pero cuando me pilló con las manos en la masa se dio cuenta que el cerebro de todo era yo"- ambas rieron.

-"porque no me sorprende"

-"si, la pasaba bien. Eso fue cuando vivía en Tokio, después nos mudamos por asuntos laborales de papá y no lo volví a ver. Cuando me fui de casa y volví a vivir acá lo busqué, pero ya todo había cambiado, ya habían pasado siete años. Además como lo trataba con sobrenombres distintos ya no recuerdo con certeza su verdadero nombre, es que soy muy despistada" – de pronto escucharon cómo en el video su madre ya le regañaba por haber arruinado el pastel al lanzar el balón equivocadamente.

-"ah… sí que tu mamá tenía paciencia contigo"- le dio un fugaz beso y luego miró el reloj mural. –"es hora de comer y ya está lista la comida"- la rubia dio un último vistazo a la pantalla, y sonrió divertida al ver como el chico que solía ser su amigo reía avalando su travesura.

Estaban sentadas conversando, cuando la rubia no pudo evitar preguntarle si sabía algo de sus padres. Ya habían pasado días de lo acontecido con sus padres y no habían tocado el tema.

-"no, los he llamado, pero no me contestan. Pero no importa, si ellos no quieren ceder nada se va a arreglar, porque yo no lo haré"

-"pero son tus padres, y no quiero que pierdan su relación por esto"

-"yo tampoco, pero ya no depende de nosotras"

Ya en clases, la rubia observaba sin ser descubierta a la chica. Aunque quisiera hacerse la fuerte sabía que esto le afectaba más de lo que quisiera aparentar. Simplemente no era normal que le fuera indiferente el hecho de la enorme discusión con sus padres. Haruka pudo notar lo fría con sus emociones que podía llegar a ser la chica. Se sintió responsable por lo que ocurría, deseaba poder hacer algo por la situación, por ella.

-"Haruka, enserio no tienes que ser tan complaciente conmigo, ya te dije que estoy bien"-dijo la chica recibiendo el gran almuerzo decorado de las manos de la rubia, mientras estaban bajo el árbol.

-"de que hablas, siempre he sido así de atenta…"- la mirada inquisidora de la chica le hizo continuar. –"… muy bien, es solo que no puedo creer que estés tan bien como aparentas"

-"tal vez sea difícil de creer que estoy bien después de lo de hace una semana, pero si estoy contigo me da igual lo demás"- la rubia sonrió con esas palabras, pero no la dejaban del todo tranquila.

-"Haruka"- ambas voltearon a ver a quien llegaba.

-"hola Melissa, que sucede?"- preguntó amablemente.

-"es Akira, lo escuché hablar con sus amigos, está planeando algo en tu contra, creo que planean hacer que te castiguen"

-"ese estúpido…es que no se cansa? Ya va a ver…"

-"Haruka, no"- la mano de la chica detuvo su camino. –"te pido, por favor no hagas estupideces… recuerda que aun deberías estar en reposo"

-"tranquila, solo iré a ver qué sucede, enseguida vuelvo"- se fue dejando a la chica con su compañera.

-"me pregunto porque Akira siempre busca provocar a Haruka"- comentó Melissa

-"no sé, pero espero que Haruka no se meta en problemas"

-"hola chicas"- llegó Rui a la conversación.

-"hola Rui, bueno yo solo venía a avisar, debo volver a trabajar con Sarah, o si no me regañará por dejarla sola. Nos vemos"- se despidió dejándoles solos.

-"y Tenoh? Creí que estaría comiendo contigo"- observó el chico.

-"no, fue a solucionar un problema con Akira"- respondió la chica. Desde aquella vez en el hospital se habían vuelto un poco más cercanos.

-"él no se cansa nunca de molestarla, verdad?"

-"si, no entiendo porque aun sigue empeñado en molestarla"

-"bueno, sé que no le agrado a Tenoh, pero cualquier cosa que necesite puede contar conmigo. Después de todo, es tu…tu novio"- esto último dudó en decirlo, y cómo decirlo, pero prefirió decirlo en género masculino para su comodidad.

-"gracias"- así se quedaron conversando, mientras Rui fingía estar agradado con la situación, pues se dio cuenta que así era la única forma de acercarla.

Mientras tanto Haruka caminaba molesta hasta donde se encontraba Akira y su grupo, en la alberca de la escuela. Vio como los chicos reían mientras escribían en la pared algo con spray. Se acercó y pudo ver que escribían cosas groseras acerca de Michiru, insinuando que algo había ocurrido con Akira.

-"Tenoh? Pero que agradable sorpresa, y qué opinas, si que soy un artista, no crees?"- volteó al advertir la presencia de la rubia, mientras le mostraba los dibujos que había hecho.

-"madura de una vez y deja estas estupideces infantiles"

-"que? Yo creí te gustaría ver como adulo las buenas curvas de Kaioh, después de todo algo pude comprobar aquella vez"- sonrió mostrándole su mano. Haruka se molestó y se acercó, alertando a los amigos de Akira.

-"eres un…"- se detuvo y puso una mano en su pecho, advirtiendo un leve mal estar.

-"Tenoh, te sientes bien?"- pregunto alarmado al verle, pero la rubia rápidamente alzó la mirada y se lanzó hacia él.

La voz se empezó a correr, un nuevo pleito entre Haruka y Akira se estaba dando en la alberca. El rumor llegó a los oídos de la chica que conversaba con Rui, y se dirigieron hacia allá. El conflicto era lo de siempre, fue bastante suave para lo que estaban acostumbrados a ver entre los dos. Los amigos de Akira, que también estaban de espectadores, se extrañaron por lo poco brutal en la forma de pelear del chico, pues casi no se golpeaban.

Haruka, al comenzar a notar que el lugar se estaba comenzando a llenar, recordó el muro. Rápidamente se levantó y corrió hasta la lata de spray y comenzó a pintar encima de todo para que nadie pudiera leer lo que decía.

-"que es lo que haces Tenoh?!"- la voz de la subdirectora le hizo voltear a verle al otro lado de la gran piscina, junto a la multitud. –"cómo es posible que estés rayando ese muro?! Suelta esa lata y ven inmediatamente a mi oficina!"

Haruka miró su mano que sostenía la lata, y luego escuchó como Akira se reía a carcajadas. Entendió que ese fue su plan desde el principio, meterla en problemas nuevamente. Apretó la lata, se llenó de enojo al ver cómo le hacía una mueca de burla al reír, mientras la subdirectora volvía a llamarle a su oficina.

-"me las pagaras!"-tiro la lata a un lado y se lanzó hacia él, cayendo ambos a la piscina, para continuar lanzándose manotadas, mientras trataban de mantenerse a flote.

-"Deténganse! sáquenlos de ahí!"- gritó la subdirectora entre el bullicio de todos los alumnos.

-"te… odio, Tenoh"- dijo hundiéndole la cabeza unos segundos, luego la rubia retomaba aire y hacía lo mismo con él.

-"eres… un maldito hijo…de…!"- parecía no importarles ya que la subdirectora les ordenara salir.

-"ya...ya! basta los dos, sepárense"- dijo el encargado de el aseo de la piscina agarrando a la rubia, mientras uno de los amigos de Akira lo hacía con él.

Una vez que salieron del agua, empapados, tosiendo tratando de recuperar el aliento, la subdirectora habló furiosa.

-"LOS DOS!!!!! A mi oficina AHORA!!"- gritó y se dio media vuelta. –"los demás los quiero en sus salones de clases INMEDIATAMENTE!"- sin protestar nadie se fueron todos.

Caminaron los dos siguiendo el camino que había hecho la subdirectora, fastidiados, dirigiéndose miradas que sacaban chispas, mientras cada paso dejaba salir agua de sus zapatos. Michiru, que había visto todo, se excusó de Rui, quien le insistió que no fuera, pero aun así fue donde la rubia a alcanzarle el paso, mientras los amigos del pelirrojo hacían lo mismo.

-"Haruka… en que estabas pensando?"

-"me provocó"- se excusó, alejándose del chico, mientras él lo hacía con sus amigos.

-"pero siempre lo hace, creí que no caías en esas cosas infantiles que Akira hace tratando de fastidiarte. Sabes que solo lo hace para eso"

-"lo sé, pero… ahh! Me saca de quicio"

-"Akira, que fue eso? Peleaste como una niña"- le recriminaba a su amigo.

-"si, de haber querido habrías destrozado a Tenoh"- comentó otro

-"ya cállense!! No hablen estupideces"

-"creí haber sido clara cuando dije a sus salones…AHORA!!"- interrumpió la autoridad.

Los dos chicos entraron, se podían escuchar desde afuera los gritos de la mujer con regaños. Nunca le habían visto tan furiosa. Los envió a esperar afuera mientras deliberaba que debiera hacer. Esperaban con un tenso silencio, cuando escuchó una voz conocida en la oficina hablando con la secretaria. El padre de Michiru.

-"Señor…"- se acercó en un acto de valentía. El hombre le miró en silencio. –"puedo hablar con usted?"

-"no hay nada que hablar muchacha… con permiso"

-"por favor…"- pero la secretaria interfirió.

-"ya basta Haruka, vuelve a sentarte afuera y espera tu castigo"

-"castigo?"- preguntó curioso el hombre.

-"si, castigo"- dijo Akira entrando también.

-"Mierda, no" – pensó la rubia al ver que el chico continuaría hablando.

-"… le sorprendieron rayando las paredes de la escuela con una lata de spray. Le dije que no lo hiciera pero no quiso escucharme"- la cara de seriedad del hombre exaspero a la rubia.

-"no, no fue eso… yo le puedo explicar Señor"

-"además me tiró a la piscina, toda una chica rebelde"- el hombre alzó una ceja y luego miró a la rubia.

-"cállate!, no es eso…mire, verá…"

-"ya basta los dos, les dije que esperaran afuera… la directora no se encuentra en este momento señor Kaioh, pero puede hablar conmigo si lo desea"- dijo la subdirectora.

-"claro"- dijo secamente

-"hablar…hablar de qué?"- preguntó la rubia temiendo lo peor.

-"vuelve afuera Tenoh, es una orden. Venga conmigo"- dijo la subdirectora cerrando la puerta de su oficina.

-"uhh… sí que se veía denso ese viejo. Se nota que no le agradas"

-"si que eres un imbécil Akira, que acaso no puedes mantener tu bocota cerrada. Lo arruinaste todo"- dijo volviéndose a sentar.

-"entonces me siento satisfecho"- también se sentó.

-"porque sigues con esta estupidez, ya madura de una vez!"

-"porque no me canso de hacerte infeliz"

-"pero porque, que te hice?"

-"ese es el problema… que no lo recuerdas"- el rostro de la rubia que antes mostraba enojo ahora cambiaba a uno confundido.

-"como? Recordar que… lo de Mai? Ya te dije que no tuve nada que ver con eso"- de pronto interrumpió la conversación al ver que el señor Kaioh salía de la oficina. –"señor, de verdad quisiera hablar con usted… por favor"

-"ahorra tus palabras, no estoy interesado en escucharte"- dijo sin mirarle mientras continuaba caminando.

-"pero…"

-"vete!"- le dirigió una mirada iracunda que la detuvo, a lo que el hombre continuó ahora sin ser seguido.

La rubia volvió y se sentó pesadamente en el asiento junto al pelirrojo soltando un suspiro. El chico, que le miraba de forma graciosa iba a hacer un comentario, pero la subdirectora salió con unos baldes y brochas.

-"bien, les gusta arruinar los inmuebles de la escuela? Les gustará entonces reparar su error. Pintarán no solo el muro que arruinaron, si no que pintarán toda la alberca"

-"QUE?"- dijeron al mismo tiempo.

-"que se volvió loca?!"- dijo el chico, pero la mirada de enojo de la mujer le hizo retractarse.

-"espero que no hayan hecho planes para hoy, porque no se irán hasta que esté todo terminado"- dicho esto se fue.

-"brillante plan genio"- bufó la rubia tomando los baldes de pintura.

-"cállate idiota!"

Pasaron horas y aun les faltaba más de la mitad. Pactaron no pelear para acabar lo antes posible el castigo. Ya habían acabado las clases y Michiru debió irse sola a la casa. Por momentos intercambiaban palabras ofensivas, pero trataban de controlar sus ganas de golpearse.

-"Akira"

-"que quieres idiota"

-"hace un rato dijiste que el motivo de que me fastidias era algo que no recuerdo"- dijo dejando de pintar.

-"ahh…que buena memoria Tenoh"

-"entonces?"

-"entonces nada idiota, solo sigue pensando"- dijo comenzando a molestarse.

-"que fue lo que te hice? No puedo disculparme porque no se qué te hice. Si fue por lo de Mai…"- el agarré de el pelirrojo le impidió seguir hablando. Le tomó por la camisa y le dio una mirada colérica.

-"quien te crees que eres! Mai no fue nada… simplemente te odio Tenoh, y te odio por olvidarme!! Y te crees con el descaro de preguntarme porque te fastidio. Te mereces eso y mucho más!"

-"de que hablas? Olvidarte? Desde que entre a la escuela me has molestado sin motivos"

-"de verdad eres una idiota… ni siquiera fuiste capaz de reconocerme ese día… me prometiste que nunca me dejarías solo, pero mentiste! Como todos!"

-"prometerte? No… es imposible"- la cara antes de duda ahora cambiaba a incredulidad.

-"ahora lo recuerdas?"- preguntó sin soltarle.

FLASHBACK

Un niño de cabellos rubios claro vestía de pantalón, abrigo y corbata negra, formalmente, mientras agachado, con una rama hace rayas en la tierra del parque sin prestar mayor atención, su mirada estaba perdida y triste.

-"Chispita! Chispita! Por fin te encuentro. Todos te están buscando"- llegó a su lado agitada por correr hacia él, una pequeña de su misma edad, cabellos cenizos y ojos verdes que le veían, acompañados de una sonrisa para tratar de subirle el animo a su amigo.

-"que no me digas así… dime Rayo como siempre"- frunció el ceño sin quitar la vista del suelo. La rubia le vio y se agachó a su altura.

-"siento mucho lo de tu mamá. Ella te estará cuidando siempre desde ahora"- puso la mano en su hombro y le dedicó una tierna sonrisa.

-"no Haruka, ella ya no está, y mi padre se volverá a ir como siempre…estoy solo, solo!!"- sus ojos se empañaron y comenzó a llorar.

-"eso no es cierto Rayo, porque yo nunca te dejaré solo, siempre seremos amigos, no?"- el niño le miró y la rubia le secó las lágrimas con su mano.

-"lo prometes?"

-"si, lo prometo Chispita! Los mejores amigos como siempre!"

-"que me digas rayo!! Jajaja"- ambos rieron y se dieron ese saludo que habían inventado hace tiempo.

FIN FLASH BACK

-"pero mentiste!! Tú y tu familia se mudaron y no supe más de ti. Te enviaba cartas y después dejaste de responderlas. Pasaron los años y nunca perdí la esperanza. Pero cuando volviste a vivir a Tokio, ese día cuando te vi…"

FLASH BACK

-"escucharon? Un alumno nuevo ingresó a la escuela"- comento un amigo del pelirrojo.

-"JA, debe ser otro ñoño mimado. Como se llama?"- respondió al comentario Akira.

-"Tenoh Haruka"- la cara de sorpresa del chico al escuchar ese nombre no se hizo esperar.

-"Haruka?"

-"lo conoces Akira?"- uno de los chicos preguntó curioso por la reacción del pelirrojo, pero no hubo respuesta, el chico se levantó y se fue rápidamente.

Una chica de cabellos cenizos, con el uniforme masculino de la escuela, caminaba por los pasillos con las manos en los bolcillos y desinterés. Quienes le veían confundían su verdadero género, en especial las chicas que ya comentaban lo 'guapo' que era el 'chico nuevo'. La rubia solo reía en su interior al escuchar los murmullos. Pero una voz agitada nombrarle le hizo voltear.

-"Haruka Tenoh"- dijo el pelirrojo para asegurarse que era ella.

Su corazón estaba acelerado, después de tantos años la tenía de nuevo frente a él. Se sorprendió poco del hecho de su forma de vestir, la conocía. Cuando la chica volteó, él esperó expectante a su reacción. Silencio por un par de segundos. La rubia levantó una ceja y rompió el silencio.

-"te conozco?"- preguntó arrogante.

El chico sintió como se le helaba la sangre. Él siempre en su interior había esperado el momento de volver a verle y ella lo había olvidado. Habría podido perdonarle su ausencia en todos estos años con un simple abrazo de reencuentro, pero ella ya lo había olvidado. Su corazón se llenó de odio por la persona que aun le miraba de manera fría esperando una respuesta. Apretó sus puños, dio media vuelta y se fue.

-"te odio Haruka Tenoh…te odio"

FIN FLASH BACK

-"Rayo? Tú eras Rayo?"- la cara de sorpresa de la rubia no podía ser más. Le miró detenidamente, con ese cabello rojo intenso, y todos esos aros lo hacían ver como otra persona, pero detrás de eso pudo ver esos ojos azules que le habían acompañado en su niñez como su mejor amigo de años, esos ojos que nunca se dio el tiempo de ver con detención.

-"resultaste ser como todos los demás"- esta vez sus palabras fueron con un tono de decepción. Lo soltó y lo empujó, para luego darle la espalda.

-"Akira… yo… lo siento"- agachó la cabeza sintiendo. –"puedo entender que me odies… nunca quise hacerte esto. No tengo justificación para lo que te hice. Cuando me fui de Tokio, al principio me alegraba mucho mantener el contacto contigo, pero cuando comencé a crecer, los problemas con mis padres empezaron a surgir. Me expulsaron varias veces de distintas escuelas, mis padres ya no sabían que hacer conmigo y nos volvimos a mudar, y deje de recibir cartas. No supe como contactarte después. Pasaron los años y volví a Tokio, pero no recordaba tu verdadero nombre, solo los sobrenombres que siempre te daba. Cuando te vi por primera vez, nunca creí que eras tú, estas tan cambiado…"

-"tú también lo estás"- dijo con nostalgia aun sin verle.

-"no sé qué hacer para enmendar mi error… aunque con todo lo que me has hecho estamos a mano, no?"- dijo sonriendo, pasando su mano por la nuca, pero la seriedad del chico le dio a entender que no estaba funcionando.

-"mereces eso y más"

-"Akira, se que tal vez no me perdones, y lo entiendo… decepcioné a la única persona que siempre creyó en mí… pero quiero que sepas que siempre te quise como mi mejor amigo y nunca te olvidé. Siempre soñé con encontrarme nuevamente contigo, no de esta forma, claro, pero a pesar de todo me alegra haberme cruzado de nuevo contigo"- el chico solo escuchaba y no decía nada. – "…y espero que alguna vez podamos volver a ser amigos"

El chico solo le miraba con seriedad, mientras la rubia esperaba a su reacción. De pronto el pelirrojo caminó hasta el balde de pintura, seguido por la confundida mirada de la rubia. Lo tomó y le arrojó el contenido a rubia, manchándole por completo con pintura gris.

-"ahora tal vez podemos estar a mano"- dijo con rostro burlón mientras veía la expresión de la rubia con toda esa pintura encima. –"estás lejos de estar a mano Tenoh"

La chica tomó el otro balde y también le aventó la pintura, embarrándolo también de gris. El pelirrojo era ahora el que tenía la expresión de sorpresa al no tener tiempo para esquivarlo. Tomó la brocha con pintura blanca y le empezó a pintar, acto que imitó la rubia. Después de unos minutos comenzaron a reír ya todos embarrados.

-"creo que a la subdirectora no le va a gustar este desastre"- comentó el pelirrojo al ver como habían dejado todo el piso y paredes con pintura.

-"bueno, ya nos metimos en líos, uno más no nos va a matar… dejemos esto y terminemos mañana, ya es muy tarde"- dijo la rubia tirando la brocha al suelo.

-"vaya, había olvidado lo mala influencia que eras Tenoh… que te parece si salimos a tomarnos algo, solo tú y yo"- dijo caminando, dándole la espalda. La rubia sonrió. –"ni creas que te perdono, es solo que necesito un trago después de pintar tanto… además tu invitarás"

La rubia sonrió y le siguió. Se dirigieron hacia la mansión de Akira a darse una ducha, donde Haruka llamó a Michiru que llegaría tarde porque saldría con un amigo. La chica se extrañó, pues no le conocía ningún amigo que no fuera Setsuna, pero no le quedó más que pedirle que se cuidara y no llegara tan tarde. Después de una ducha, comenzó a ver los portarretratos, reconociendo al niño de cabellos rubios que recordaba de su infancia.

-"si que has cambiado Akira, con ese cabello y todos esos aros"- dijo en son de burla.

-"y tú que hablas 'niñito'"- dijo riendo. –"ya vamos"

-"como digas Chispita"

-"que no me digas así!!"

En el bar bebieron hasta altas horas de la noche, riendo, acordándose de sus travesuras infantiles. Ya era de madrugada y ambos estaban bajo las influencias del alcohol, sincerándose y haciendo brindis a cada minuto.

-"tu… tú eras mi mejor amiga"- decía con dificultad por el alcohol.

-"tú también Rayo, pero ya verás… volveremos a recuperar el… el tiempo… TODOS!! UN SALUD POR MI AMIGO RAYO! YO INVITO!!"

-"SALUD!"- todos los presentes del bar respondieron en conjunto alzando sus vasos.

-"jajaja, te quedarás en la ruina Tenoh"- reía el chico mientras bebía al seco su vaso.

-"donde voy no necesito el dinero Akira, y está para gastarlo, no?"

-"salud por eso Tenoh! Ya te extrañaba"

Tuvieron las típicas conversaciones producto del alcohol, desde Michiru hasta Mai, pasando por sentimentalismo a recriminaciones como vasos en sus manos, desahogando sus pensamientos y agobios existenciales. Pasaron por lo menos por cinco bares distintos.

Caminaron hasta el estacionamiento, ambos muy borrachos. Haruka tenía dificultades para encontrar las llaves del auto.

-"jajaja, estás muy borracha para conducir Tenoh"

-"no, no…sé que puedo…soy una experta al volante"- respondía mientras las encontraba, embozando una sonrisa.

-"nunca escuchaste que si vas a beber, entrega las llaves? Pásamelas"- decía estirando la mano.

-"ni lo sueñes Chispita… este bebe solo lo manejo yo… y sube"

Un ruido fuerte la despertó alarmada. Se despertó y se levantó a ver que era, cuando pudo escuchar risitas.

-"shhh… Kaioh te oirá y te castigará jajaja"

-"naa, que crees… cuidado con el…florero"- demasiado tarde, el chico ya lo había botado. Trataron de aguantar la risa.

-"Haruka?"- preguntó confundida al divisarla con otra persona. –"A Akira?"- sus ojos debían estarle engañando.

-"mira quien es… el motivo de mi vida… no es hermosa?"- dijo la rubia con una hermosa sonrisa.

-"bueno…"- la respuesta del chico fue interrumpida.

-"mejor tu no opines… aun recuerdo lo de esa vez"

-"Haruka! Estas ebria"

-"si… ebria de amor jajaja"- ambos no paraban de reír mientras la chica comenzaba a enojarse. –"Michiru, recuerdas a Akira?... resultó ser mi amigo de la infancia, puedes creerlo?"

-"será mejor que te acuestes"- se acercó la chica.

-"jajaj te van a castigar Tenoh"

-"apuesto que esto fue tu idea Akira"- dijo molesta.

-"uhh… empezó el drama y es momento de retirarme, lo que menos quiero es que una nena me sermoneé. Nos vemos!"- salió del departamento cerrando la puerta, dejando a ambas solas.

-"alguna vez te dije que te amo Michiru?"

-"si amor, pero será mejor que te vengas a acostar, ya es tarde y mañana hay clases"

Con dificultad logró hacer que durmiera. Al otro día debían levantarse temprano, pero Haruka se rehusaba.

-"noo, mi cabeza. No quiero ir"- respondió cubriéndose la cabeza con una almohada.

-"bebiste, te divertiste y ahora debes asumir las consecuencias, así que levantate"

Después de arduos esfuerzos, y una larga ducha fría, figuraban ambas en la escuela, la rubia con unos lentes oscuros caminaba con pereza junto a la chica, que reía por el estado de la rubia, quejándose a cada momento de lo mal que se sentía.

-"Haruka"- una voz familiar les hizo voltear.

-"Mamá? Papá?"- dijo la rubia confundida.

-"hola señores Tenoh"- saludo la chica.

-"hola linda"- le dirigió una sonrisa a la chica, que luego se esfumó al dirigirse a su hija. –"se puede saber qué hiciste esta vez Haruka? Tu subdirectora nos mandó a llamar"

-"demonios…"-susurró al recordar el incidente de la pintura.

-"que sucedió?"-le preguntó la chica en voz baja.

-"olvide mencionarte algo"- respondió en un murmuro. –"… no pintamos precisamente los muro, ni terminamos el castigo"- la chica le miró confundida y sorpresa.

-"pero si son los Tenoh"- se escuchó una voz a sus espaldas, proveniente del padre de Akira.

-"señor Hibiki, cuánto tiempo!"- dijo Saito recordando al hombre con quien tantas veces tuvieron que compartir las 'cordiales invitaciones' de parte de la escuela, producto a las travesuras de sus hijos. –"no sabía que su hijo estaba en esta escuela"

-"si, así es, y al parecer la vieja rutina no se acaba"

-"señores, la subdirectora los espera junto a sus hijos"

-"Akira! Ven acá"- llamó el hombre para entrar. El pelirrojo, también con lentes oscuros se acercó.

Los padres se fueron dejando solos a los chicos, generando una situación un tanto incómoda, que lo presenciaba divertida la chica.

-"em… bueno…con respecto a lo de ayer"- la rubia se aventuro a decir, mientras se pasaba la mano por el cabello.

-"si… eso… eso nunca sucedió, sí?"- la rubia soltó el aire aliviada.

-"si, jamás ocurrió"

-"si alguien se entera de las cosas que te dije juro que te mataré Tenoh"

-"lo mismo digo Akira"

-"es que debo mandarles una invitación por escrito para que pasen? Adentro!"- dio aviso la subdirectora.

Michiru podía escuchar desde afuera como eran sermoneados por sus padres y subdirectora. La chica solo movió su cabeza de un lado para otro y se fue a su salón.

Terminadas las clases, Haruka le había explicado lo sucedido a la chica, quien solo reía mientras le contaba.

-"que pequeño es el mundo"- decía la chica.

-"si, pero aunque sea por el alcohol, al menos se que Chispita aun me quiere, jajaja"

Haruka fue a dejar a Michiru al departamento y le explicó que tenía que hacer algo y volvía.

.

-"Tú qué haces aquí?"-dijo molesto y sorprendido el hombre al ser abordado afuera de su auto. –"vete y déjame en paz"- abrió la puerta trasera del auto para subir, pero la voz suplicante de la rubia y la mano en su hombro lo detuvo.

-"por favor señor Kaioh, se lo ruego. Debo hablar con usted"

-"no tengo nada que hablar contigo"- respondió secamente.

-"por favor, ella es su hija aún"

-"yo no tengo hija"

-"si la tiene, se llama Michiru Kaioh"- el hombre dudo. –"… por favor"

-"sube"- la rubia, tomando el riesgo, subió. –"vamos Edward"- indicó a su chofer. Luego volteó a la rubia–"habla"

-"ella no me lo quiere decir, pero sé que esto la tiene mal"

-"ella decidió, que asuma las consecuencias"-interrumpió

-"pero porque ustedes le hicieron hacerlo. No tiene que decidir, no es necesario elegir entre uno u otro cariño. Ustedes siempre van a ser sus padres"

-"entonces aléjate de ella"

-"lo siento señor, pero no puedo hacer eso"

-"entonces no tenemos nada más que hablar"

-"entiendo que los padres quieren lo mejor para sus hijos, pero ella es feliz tal cual es"- silencio. –"ella los quiere mucho, siempre me lo ha dicho, y no quiero que los pierda, menos cuando ya no esté…"

-"a que te refieres"-preguntó confundido el hombre.

-"tengo una enfermedad que no han encontrado cura, y moriré en un par de meses"- eso sorprendió al hombre. –"ella trata de hacerse la fuerte, pero sé que por dentro aun no puede aceptar la idea… y lo que menos quiero es que ella sufra más"

-"no sé qué decirte muchacha, lo siento mucho"- Shin estaba un tanto desconcertado con esa información, no se esperaba algo así.

-"de verdad no quiero que sufra, no quiero que esté sola. Ustedes son sus padres, y aunque ahora estén molestos y no lo quieran ver, ella es la misma Michiru que criaron, con sus mismos valores, no ha cambiado. Es solo que se enamoró de alguien que no esperaban. Créame que se lo que es no llenar la expectativa de los padres, con los míos no tenía muy buena relación por eso mismo. Es por eso que me fui de mi casa para mejor. Aunque eso mejoró en algo nuestra relación, pues nos veíamos menos por lo que las discusiones también eran menos, aun así no podían aceptar mi realidad, a pesar de que yo sí estaba bien siendo así. Tuvo que pasar una enfermedad que me va a matar dentro de poco para saber que el caso no es que me entiendan, sino que me acepten como soy. De haber entendido eso antes, no habríamos perdido el tiempo con pleitos que ahora simplemente son tontos. ¿Qué es lo que ustedes esperarán para darse cuenta de eso? No le hacemos daño a nadie siendo felices nosotras."

El hombre escuchaba con atención cada palabra. El silencio era prolongado.

-"eso es todo lo que querías decirme?"- habló Shin.

-"si… es todo. Espero que entienda que al final lo que importa es el amor, y saber que me voy a morir me hace darme cuenta de eso, y es lo que me aferra a seguir viviendo. Y sé que mis padres se arrepienten de no darse cuenta antes de eso."- dicho esto se bajó del auto, que en un par de segundos se fue.

-"espero que alguna vez puedan entenderlo, sé que me escuchó"


Haruko Hinako: si que les llueve sobremojado, espero que sea una antorcha de juguete jajaja. Saludos!

shane-tenoh: bueno, acá está un poco la duda de Akira y su verdadero motivo por el odio. Saludos!

serenatenoh: si..la mamá de haru es muy pro... pero cn los viejos de Michiru igual hay q entenderlo, fue la primera reacción y se encuentran con su hija toda revelada, jajaja. Esperemos a que cambien de parecer. Saludos!

Satsuki chan: siii ese caracter es 100% heredado de la madre jajaja, es una señora de temer. bueno el rumor les llegó a los padres por parte de los empleados que tenían ordenes de vigilarla, así que, para desgracia de Rui, no se lo puede atribuir. Saludos!

Saludos a los anonimos tb!