Capitulo 21.- Mía

Todo habia vuelto a la normalidad en el monte de las ánimas, toda la gente estaba contenta, la miko estaba viva y su youkai habia regresado hacer el de siempre.

Era de noche y las luciérnagas inundaban la aldea, hay en la cabaña mas apartada de todas, platicaba una pareja, Sesshomaru no quería que Rin se casara y se negaba a recibir a Taske. Kagome habia dejado a Inuyasha con Rin aquella noche, ya que presentía que discutiría con Sesshomaru y no quería que su hijo los escuchara gritar.

- Sesshomaru se razonable... Rin y Taske se aman y el es muy fuerte la protegerá.- Dijo Kagome por milésima vez, pero nuestro youkai solo gruñía.- Sesshomaru... tu quieres mucho a Rin ¿Cierto?- ante aquella pregunta aquel demonio de ojos ambarinos asistió- Entonces tu quieres que ella sea feliz – el volvió asentir – y si su felicidad es casarse con Taske ¿ Que harás?

Los ojos de Sesshomaru miraron directamente a Kagome quien esperaba su respuesta, pero lamentablemente el no podía articular una palabra. Cuando por fin reacciono contesto

- No me importa, Rin no se casara... no doy mi consentimiento, no importa con quien quiera casarse la respuesta es no.- Sesshomaru vio a Kagome ponerse de pie con la mirada oculta tras su flequillo , cuando ella levanto la vista, Sesshomaru sintió su corazón atravesar, Kagome lo miraba fríamente y por lo visto estaba enojada.

- Eres un tonto Sesshomaru... muy bien yo esperaba que aceptaras por las buenas pero como no quieres hacerlo no me queda otra alternativa...- Sesshomaru la miro sin comprender- Yo ya di mi consentimiento... Rin se casara con Taske, digas lo que tu digas y si te atreves arruinar su boda, no volverás a verme ni a mi ni a Inuyasha

Aquella amenaza hizo enfadar a Sesshomaru, pero cuando iba a reclamar se acordó que habia estado apunto de perder a Kagome y supo que si la perdía no podría vivir. Sesshomaru suspiro resignado y le dio la espalda, para no mirarla

- Esta bien... mañana hablare con Taske para imponer mis condiciones para la boda.

Kagome lo miro feliz y lo abrazo por detrás. Sesshomaru al sentir ese calido contacto se sintió feliz. Kagome lo volteo para quedar frente a frente.

Lentamente le quito la armadura tan pesada. Sesshomaru no dijo nada ni hizo nada mientras Kagome le quitaba la armadura ya que ya era hora de dormir y pensó que la intención de Kagome era que el no durmiera con esa molesta armadura. Pero...

Kagome lo beso, lentamente con su lengua inundo la de Sesshomaru dejando su sabor dulce y embriagante, sus tersas manos bajaron del cuello hasta el haori y lo desato. Aquella acción tomo desprevenido a Sesshomaru. Quien la miro confundido, pero ella solo le sonrío e hizo que se sentara. Una vez en el suelo, Kagome le quito las vendas.

- Tu herida ya sano- dijo con una sonrisa picara, pues sabia que Sesshomaru habia pensado en otra cosa. Claro que ella quería pero habia que provocarlo un poco, Kagome aun tenia le traje de sacerdotisa desecho y lleno de sangre así que se dirigió a una caja de madera y saco un extraño kimono chino que le habia dado su mama para esa noche. – Voy a bañarme me siento sucia – dijo con tranquilidad y salio, Sesshomaru la miro sorprendido, confundido y pensativo.

- Definitivamente esa mujer es... un misterio- susurro, se puso de pie y la siguió discretamente lo que no sabia es que Kagome podía sentir si presencia.

La observo oculto entre las sombras, Kagome deslizo tranquilamente su traje de sacerdotisa Sesshomaru no pudo observar mas que sus piernas, ya que su cabello cubría la espalda y nalgas de la miko, Kagome salto al lago al salir miro la luna, paso media hora y por fin Kagome salio del lago fue entonces cuando Sesshomaru admiro el cuerpo perfecto de la joven.

Su blanca piel iluminada por la luna parecía seda, sus anchas cadera y pequeña cintura, recorrió con su mirada ambarina el cuerpo de la joven, hasta llegar a su busto, sus senos eran medianos, redondos, sus pezones erectos y rosados. Sesshomaru se lamió los labios.

- Kagome... esta noche serás mía- dijo y se dio la vuelta para regresar a la cabaña.

Estaba sentado con las piernas cruzadas cuando ella entro, llevaba un kimono sencillo rojo de seda. Sesshomaru le sonrío pícaramente y la miro con deseo, ante esa mirada la miko se sonrojo.

-¿ Nos dormimos ya? – pregunto tímidamente Kagome, el demonio ambarino se puso de pie, la tomo por la cintura y la atrajo a su cuerpo y la beso, con pasión, con amor y deseo.

Kagome lo rodeo por el cuello y lo atrajo aun mas. Las manos del youkai recorrieron lentamente las curvas de la miko, aparto su boca de la de ella, y la puso de espaldas a el, comenzó a besar su cuello, lenta y deliciosamente, unos suspiros se escapaban de la boca de Kagome. Unas hábil mano de Sesshomaru desato la cinta que mantenía en su lugar el kimono y lo abrió, dejando a la miko en una especie de bata.

Comenzó acariciar su cuello y deslizo sus manos hasta los pechos de la mujer sin dejar de besar su cuello, sus manos describieron círculos que poco a poco se fueron acercando a sus pezones.

Kagome se estaba muriendo, quería que el tocase sus pezones ya, pero Sesshomaru la torturaba describiendo círculos tenues alrededor de ello. Ella no paraba de suspirar.

Cuando por fin Sesshomaru toco sus pezones Kagome gimió de placer, pero ese placer fue pequeño a comparación del que sentiría justo después cuando una mano tocaba su zona intima, acariciando su clítoris, lentamente para hacerlo después mas rápido.

- Sesshomaru... Ah...- unos dedos se habia introducido en su interior, inundándola de un placer único, Kagome ya no pudo resistir y se volteo, le quito la camisa y desato el nudo del pantalón, comenzó a besar los pectorales del hombre deslizándose hasta abajo, fue cuando noto un enorme bulto en el pantalón de Sesshomaru.

Kagome saco el miembro y lo beso, después saco la lengua y comenzó a lamerlo y lamió aun mas el glande, haciendo que Sesshomaru comenzara a gemir. Después lo introdujo dentro de su boca, ( aclaremos no le cupo todo) y comenzó chaparlo.

Sesshomaru no podía creer el placer que estaba sintiendo, pero ya no podía mas así que tomo a Kagome y la acostó en el futon, comenzó a lamerle los pezones de los cuales salio un poco de leche ( recordemos que Inuyasha aun es un bebe y no lo han destetado) Kagome no parada de gemir, fue entonces cuando Sesshomaru se dirigió a su zona intima y comenzó a lamer los labio vaginales he introdujo la lengua. Cuando comprobó que Kagome estaba lo suficientemente húmeda, le dijo:

- Kagome... esta noche serás mía, y solo mía- Kagome solo lo rodeo con los brazos y lo beso

- Hazlo... por favor- Sesshomaru introdujo su miembro y Kagome Soltó un quejido. La miro y ella sonrío, entonces comenzó un mete y saca lento, mientras Kagome se acostumbraba a la nueva sensación.

Entonces Sesshomaru comenzó un rápido movimiento, Kagome comenzó a gemir con mas fuerza, quería mas y mas.

- Sesshomaru dame... mas – Sesshomaru sonrío lujurioso y aumento la velocidad, de repente paro y alzo a Kagome y la coloco encima de el y comenzó una cabalgata rápida llena de deseo y pasión.

Kagome echo la cabeza hacia atrás cuando sintió que su alma salía de su cuerpo y soltó un gran gemido, mientras sentir como un liquido se derrababa en su interior.

Ahí en la cabaña mas alejada de la aldea una hermosa pareja descansaba abrazados, el uno con el otro.

- Sesshomaru ... te amo

- Yo también te amo... Kagome mi Kagome.

Una hermosa luna apareció en el hombro derecho de Kagome ya era la mujer de Sesshomaru, para toda la eternidad.

Hola a todos, no me maten lo siento es que son la universidad no he podido escribir.... se aceptas jitomatazos no soy buena con los lemon