No pos... Sorry(?) La Universidad terminó siendo una adversaria bastante complicada, mucho más complicada que dar con el paradero de Mamoru en este fanfic. XD

"¿Qué será de la bella investigadora lunar que salvó al joven secuestrado? ¿Escuchaste de sus aventuras y problemas para poder encontrarlo? El viento me dijo que hoy antes del trabajo iría al hospital a visitarlo."

¡Disfruten!


- Adelante. – La puerta de la habitación se abría despacio y una rubia aparecía tímidamente detrás de ella. Mamoru sonreía al verla. – Buen día, Moon-009. –

- Llámeme Usagi. – Pedía la chica. - ¿Cómo se encuentra? – Preguntaba aún en la entrada.

- Mejor. – Respondía el chico.

Cuatro días han pasado desde la operación que la investigadora y compañía llevaron a cabo para rescatar a Mamoru. Luego de eso el joven fue derivado a un Hospital de forma inmediata. Daba gracias que ahora estuviera mejor de ánimo y salud.

- ¿Y Chibiusa? Pensé que estaría haciendo guardia al lado de usted. – Usagi se extrañaba de no ver a la pequeña en aquel sitio haciéndole compañía a su padre.

- Salió con Setsuna y Hotaru. Fueron a comprar algo para comer, dijeron que volverían luego. - Suspiró viéndose superado. - Pero tienes razón, no se ha querido marchar de mi lado e incluso anoche se quedó a dormir acá. – El joven reía por la actitud de su hija, aunque esperaba aquella actitud por parte de la niña. – Lo bueno de tenerla haciéndome compañía es que la veo más tranquila y feliz. –

La rubia también se sentía feliz. Y es que saber que pudo volver a juntar a padre e hija le entregaba una sensación de satisfacción enorme.

- Gracias, Usagi Tsukino. – Mamoru estiraba su mano.

- No me agradezca, solo hice mi trabajo. – Usagi tomaba la mano y sellaban un saludo cordial.

- ¡Ejem! – Más el saludo duró menos de lo esperado viendo la llegada de cierta pequeña a la habitación. - ¿Qué pasa acá? – Preguntaba la pequeña de cabezo rosado.

- Chibiusa, te dije que no debíamos molestar. – Hotaru andaba del brazo con su amiga.

- Yo no molesto a papá. – Chibiusa saltaba a la cama del joven y lo abrazaba cariñosamente. - ¡Mamo es solo mío! –

- No te comportes de esa manera frente a la investigadora… - Pedía el pelinegro.

- ¡Usagi! – Setsuna llegaba finalmente y se encontraba con la agradable presencia de la rubia.

- ¡Setsuna! – El abrazo fue inminente. - ¡Ya te extraño! ¡Mi departamento es tan aburrido! –

- Las puertas de mi hogar siempre estarán abiertas para ti. -

- Pero las del departamento de papá nunca. – Chibiusa dejaba en claro eso por cualquier escenario posible y futuro. El grupo no pudo más que reír ante su comentario.

- ¿Hoy vendrás a la junta? – Preguntó la investigadora a la mujer mayor.

- No podría dejar solas a las niñas y a Mamoru. –

- A Mamoru lo dejas con las enfermeras y quedará feliz. – El comentario de Usagi avergonzaba al joven.

- Creo que deberás tener un ojo encima de las enfermeras. - Hotaru aconsejaba a su amiga y la otra asentía.

- Aun así estaría preocupada. – Decía Setsuna lanzado unas miradas a Mamoru y a las pequeñas.

- No te preocupes por mí, estaré bien. No creo que me molesten las niñas, ya que podríamos pedir una televisión y ver Cachorros Aventureros. – Hotaru y Chibiusa pensaron que aquella idea era la mejor del mundo. – Así que no te preocupes y anda a divertirte con todas. –

- Mamoru… - La morena agradeció con una gran sonrisa.

- ¡Bien! ¡Entonces está dicho! – Usagi observó su reloj. – Lamento que mi visita sea tan corta, pero tengo cosas que hacer. –

- No te preocupes. – Decía el joven. – Ha sido todo un agrado tenerte acá. –

Aquello hacía sonrojarse a la investigadora.

- Espero que te recuperes pronto, Mamoru. – Se despedía del resto y partía a terminar sus labores.


- Tú primera. - Dos rubias sostenían en sus manos una carpeta plateada con la sigla AIL en el medio. Moon-009 alentaba a su compañera a abrir primera la suya.

- No lo sé. - Venus-008 se mantenía insegura. - ¿Qué pasa si no resulta? –

- Lo intentamos el siguiente año. – Afirmaba la otra chica. - ¡Pero vamos! ¡Ábrela! –

Ambas parecían muy ansiosas.

- ¡Está bien! – La de Fedora negro arreglaba su sombrero inclinado y respiraba hondo, para luego abrir su carpeta, pero cerrar los ojos al instante de hacerlo. - ¡¿Qué dice?! –

- ¡Léelo tú, yo también los cerré! – La otra investigadora tampoco miraba.

- ¡Aceptaron tú solicitud! – Naru que pasaba por allí fue la primera en ver los resultados de la propuesta hecha por Venus-008. - ¡Te puedes ir de intercambio a Inglaterra! –

- Wait for me, England! – La investigadora venusina podría conocer una nueva cultura gracias a que aceptaron su petición. - ¡¿Qué dice la tuya?! –

- Solicitud rechazada. – Sonrió amargamente.

- Moon… - Naru y Venus-008 se mantuvieron en silencio.

- ¡Pero no importa! – La otra rubia volvía a tener de inmediato su humor de siempre. – Acabo de resolver mi primer caso y me falta experiencia para ser trasladada a otro país. ¡Esperaré ansiosa el otro año para volver a postular! – Debía aceptar también que sería muy complicado que la mandaran de intercambio a Rusia viendo que ella no manejaba ni el idioma de ese país.

- Ya se nos está haciendo tarde. – Minako se quitaba el sombrero negro y lo colgaba en el perchero de su oficina. – Las chicas se enojarán si somos impuntuales. –

- Tienes razón. – El par de rubias se alistaron para partir.

- Pásenla muy bien. – Naru se despedía de las chicas.

- ¡Te traeremos pastel! – Usagi y Minako abandonaban la AIL.


La puerta era golpeada por un par singular y eran recibidas por la dueña de casa.

- Llegaron tarde. – Rei aparecía de mala gana frente a sus amigas. – Deberán celebrar acá afuera. – Bromeaba dejando la puerta abierta para que las otras dos entraran.

- ¡Acá está el alma de la fiesta! – Minako aparecía triunfal frente al grupo.

En el salón estaban sentadas Rei, Michiru y Ami en silencio.

- Ustedes necesitaban que llegara pronto. – La rubia se sentó entre ellas.

- ¡Hola a todas! – Usagi pasaba y saludaba a cada una. - ¿Qué tanto han estado hablando? –

- De nuestros viajes. – Comentó amable la cantante.

- ¿Viajes? – Ninguna de las dos rubias sabía algo acerca de supuestos viajes por parte de las otras chicas. - ¡Cuenten! –

- Decidí que era hora de internacionalizar mi carrera musical. – Hablaba Rei. – Así que viajaré a Corea del Sur para realizar un tour. –

- Pregúntenle por el nombre del tour. – Incitaba Michiru al par.

- ¿Cómo se llama el tour? – Preguntaban curiosas las rubias investigadoras.

- Bueno… - La cantante había conversado con el par de nadadoras y les había pedido no seguir indagando en el nombre que le había puesto a su gira. – Es algo secreto. – Decía algo avergonzada.

- ¡Vamos! – Insistía Usagi.

- Se llama M9. – Respondió enojada Rei al verse obligada a revelar el nombre.

- ¿M9? ¿Eso te daba vergüenza decir? – Minako no encontraba lo vergonzoso en eso. De hecho, no le encontraba sentido a una letra y número. – Le hubieras puesto algo como "La candente aventura de Rubí en Corea". – Sí, ese le parecía mejor a ella.

- Como sea, está mejor así si no entendieron. – Rei se salvaba por ahora.

Las rubias ahora miraban ansiosas a Michiru. – ¡Cuenta! –

- Está bien. – La mujer arreglaba en un movimiento el cabello rebelde que caía sobre su hombro. – Haruka y yo nos tomaremos unas vacaciones. –

- ¡Qué suerte! – Pensar que Usagi no podía tomar las suyas cuando quisiera, sino cuando la agencia lo estimara prudente.

- ¡Espera! ¿Eso quiere decir que no participarás en el campeonato del Centro Acuático Coral? - Preguntaba Ami.

- No... - Respondía sonriente la mujer. - Dejaré que este año ganes todos los trofeos. - La otra nadadora solo pudo reír.

- ¿Y a dónde irán? - Minako estaba más ansiosa de saber el destino de la pareja.

- Al Caribe. – Michiru se lucía. – Será como una Luna de Miel. – Decía mostrando luego el anillo resplandeciente de su mano.

- ¡Se casarán! – Gritaban todas sin excepción.

- Algo así. – Decía la de melena ondulada muy sonriente.

- ¡Yo seré la madrina! – Peleaban las rubias por el puesto de honor.

Las otras tres reían por su reacción.

- ¿Y tú? – Todas las vistas se desviaban hacia Ami, que viéndose como el centro de atención, se sonrojó un poco.

- ¿Yo? – La chica pensaba luego de haber escuchado a sus amigas que su viaje no era la gran cosa. – Luego de terminado el campeonato en el centro acuático, viajaré como representante de Japón a las Olimpiadas que se llevarán a cabo en Sudamérica. -

- ¡Eso es genial! – Decía Usagi. - ¿Saldrás en la televisión? –

- Al parecer sí. –

- Entonces te apoyaremos desde la lejanía. – El grupo afirmaba lo propuesto por la rubia. – Ya que debes triunfar. –

La nadadora se sentía feliz de tener el apoyo de sus amigas.

- ¡¿A qué se deben tantos gritos?! – Aparecían finalmente Makoto y Haruka trayendo aperitivos y tragos por montón. – Tenían que ser ustedes dos. – Decía la rubia de melena corta.

- Las estábamos esperando. – La castaña mostraba sus preparaciones. – Hice mucho para celebrar. –

- ¡Alto allí! – Pedía Usagi de pronto. – Si Haruka y Michiru se van de vacaciones al Caribe, Ami partirá a Sudamérica, Rei irá a Corea del Sur de gira, Minako será trasladada a Inglaterra… - Todo apuntaba a que se quedaría completamente sola. – Ya dime a dónde te vas tú, Mako. –

- ¡¿Yo?! – La castaña palideció. – Estás loca, yo me quedo acá en Japón. ¡Nunca me subiría a un avión! ¡Me aterran! –

- Pero hay algo que debes contar a todas. – Aseguraba Rei.

En silencio el grupo esperaba expectante la respuesta de la chica, aunque dos de las presentes ya sabían cuál sería.

- Rei y Ami me ayudarán con un proyecto. – Rascaba su nuca. – Es un sueño que he tenido siempre. –

- ¡Cuenta! – Ya todos estaban expectantes.

- Abriré una pastelería… - Decía sonrojada.

- ¡Pastel gratis! – Celebraba el grupo la magnífica noticia.

Más aún faltaba alguien en aquella pequeña fiesta y era quien llamaba a la puerta.

- Ya sé quién es. – Usagi partía contenta a abrir.

- Disculpen la demora. – Setsuna se mostraba agitada. – Me llamaron del trabajo y tuve que ir a una reunión urgente… -

- ¿Pasó algo en tu puesto? – Preguntaba Haruka.

- No, me acaban de salir con una sorpresa. –

- ¿Cuántas más sorpresas escucharemos hoy? – Preguntaba Minako a Rei.

- Debo partir en una semana a Estocolmo, Suecia. Se llevará a cabo el mes de la Medicina allá y habrá una gran convención. – La morena parecía preocupada por aquella repentina noticia. – Tendré que ir con Hotaru. –

- ¡Pero eso es asombroso! – Decía emocionada Ami. – Una oportunidad como esa no se da siempre. –

- Más pareces desanimada. - Michiru conocía bastante bien a Setsuna como para saber que algo la molestaba.

- Estoy acostumbrada a dar charlas acá… - La morena parecía desalentada. – Pero hacer una presentación frente a representantes de 30 países diferentes me aterra. –

El grupo comprendía totalmente bien su situación.

- ¿Usagi? – La mujer que fue recibida por la rubia la llamaba al verla perdida observando el horizonte lejano. - ¿Qué te ocurre? –

Estaba muda de pronto.

- ¿Todo bien? – Las chicas se asustaban por ella.

- Tienen tantas cosas importantes que hacer… - De pronto comenzaba a sentirme deprimida. – Me dejarán. – Pensó bastante triste. – Y yo pensaba que ya había ganado un gran grupo de amigas. –

- No digas eso. – Minako se acercaba a consolarla. – Todas estaremos preocupadas por ti donde sea que estemos. –

- Claro. – Rei continuaba. – Mi gira será cancelada en cualquier momento si algo te pasa. –

- También nuestras vacaciones. – Aseguraban Michiru y Haruka.

- Las olimpiadas no serán eternas. – Ami alentaba a su amiga. – Solo espera por nosotras. –

- Y mi pastelería siempre tendrá las puertas abiertas para atenderte, Usagi. – Makoto no dejaría sola a su amiga. – Yo aún estaré acá. –

- Claro que me preocupa no poder recibirte en mi casa mientras esté en Suecia, pero te juro que te llamaré todos los días, sin importar el cambio de horario, para saber cómo te encuentras. – Setsuna terminaba diciendo. - ¡Así que arriba los ánimos! –

- Chicas. – Pero más que subirle el ánimo, Usagi lloraba a mares. – Son las mejores. –

"Tsukino, Usagi Tsukino me llamo. Tengo 21 años y trabajo para la AIL. Soy una investigadora que forma parte del SS-10 y resolví mi primer caso hace cuatro días. Siempre pensé que la vida de una investigadora sería sencilla el día en que cambié el nombre de mi padre por el mío en aquella hoja de reclutamiento. Pero vean que terminé equivocándome. Me corrieron de mi casa y terminé viviendo mucho tiempo sola en un departamento con mi gata Luna. Me mantenía del sueldo escaso de mi trabajo y debía soportar la burla de mis compañeros al no tener casos que resolver. Más siempre el que espera paciente termina siendo recompensado y cuando menos me lo esperé, recibí la misión de mi vida. Encontrar a Mamoru Chiba me tomó tiempo y podría decir que casi no lo logro. Conocí a muchas personas buenas y a otras bastante malas. Pero me quedo con aquellos que a pesar de mi lento avance, siempre estuvieron apoyándome, sabiendo que podría lograr mi cometido. Gracias a mis amigas pude sortear todo y Mamoru se recupera tranquilo junto a Chibiusa. Quizás todas partirán pronto a diferentes labores y viajes, pero tengo la certeza de que cuando el destino vuelva a poner un caso en mi camino, las tendré conmigo para demostrar que Moon-009 es la mejor investigadora del mundo."

- ¡Foto! – La instantánea retrataba a un grupo feliz de amigas y era el recuerdo de una importante etapa en la vida de Usagi.

¡Fin!


- No me vean, yo no estoy llorando... *Saca la tercera caja de pañuelos* ¡Terminé! ¡Y estoy tan feliz! Nunca pensé que terminaría una historia tan extensa y que me encariñaría tanto con ella. Como dije al principio: Un Fanfic AU nacido luego de escuchar una canción. Que primero comenzó como dibujitos en mi croquera y que se volvió en este historia, bastante diferente a como era en un principio, pero que agradezco a todas las fuerzas del universo que se tornara a como es ahora. Espero que algo hayan sacado de cada frase escrita, ya que iban cargadas de mensajes de mi parte. ¡Que la Luna los guíe e ilumine vuestros caminos! Se despide una fan contentísima. -

¡Suerte!