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La nueva casa de Shinji Ikari

Romance/Comedia

Autor: Aleksast, 2013

- Vamos Misato, se supone que el rol del chico nervioso lo tengo yo… ¿qué tan malo puede ser lo que me pides? – dijo Shinji en uno de sus arranques de excesiva confianza. Misato arqueó ambas cejas en señal de sorpresa, y finalmente contestó.

- Verás, Ritsuko acaba de regresar de Inglaterra y ha adoptado un niño que vivirá a ratos aquí, en Japón, durante el tiempo que esté ella, y como su amiga me he ofrecido a cuidar de él cuando Rits esté ocupada – explicó Misato, un tanto avergonzada por lo que pretendía de Shinji – ¿sería mucho pedir si me acompañaras ocasionalmente a cuidar de él? Te va a caer bien. Anda, ¿sí?

- Claro que no es mucho pedir, Misato, estaría encantado de conocer al hijo de la Doctora Akagi, además que siempre es un placer acompañarte – contestó él sonriente, imaginándose a la rubia con un hijo pequeño – no sé por qué pensarías que no accedería.

- No sé, me daba pena que pensaras que quizás quisiera yo jugar contigo a ser papá y mamá del pequeño, pero me da gusto saber que cuento contigo – dijo alegremente tomando su mano – ayer precisamente fui por ella al aeropuerto y cuando vi ese pequeño acercarse a mí sentí algo especial ¿crees que soy muy mayor para ser madre? –

- En primer lugar – contestó él, aclarándose la garganta – siempre he querido tener un familiar menor para cuidarlo o jugar con él, y la idea de jugar a eso suena bastante tentadora, pero viéndolo por otro lado, será bueno tener un pequeño a quien servir de ejemplo – agregó con un inusual dejo de coquetería – creo que eres muy menor para ser mi madre si tu idea es adoptarme, Misato.

- Shinji, qué cosas estás diciendo, soy muy joven para ser tu madre – exclamó la mujer entre risas

- Eres lo suficientemente joven como para ser madre, en mi opinión, serías una mamá muy bonita, aunque deberías cambiar algunos hábitos – comentó él, con la confianza suficiente de una relación ya de años – apenas estás en edad ideal para ser madre, Misato, y no creo que debas preocuparte por eso.

- ¿Me estás seduciendo, Shinji? – preguntó ella, intrigada por la autoconfianza que él transmitía en lo último que dijo – ¿Shinji y yo padres? Misato Katsuragi, el chico sólo te está haciendo un cumplido, no se lo hagas más difícil – se dijo a sí misma.

- Me sorprende que me lo preguntes considerando el tiempo que nos conocemos – dijo él un tanto extrañado – no estoy haciendo ninguna propuesta, si es lo que piensas – y desvió la mirada un tanto apenado – sólo hago notar que serías una madre ejemplar, estoy seguro que encontrarás al hombre indicado para ello – y finalmente suspiró.

- Gracias, aunque no estoy buscando a ningún otro hombre, creo que todavía me faltan cosas por hacer antes de crear una familia – comentó mientras veía como Shinji se sentía avergonzado, la autoconfianza se había ido, por enésima vez.

El mesero trajo sus alimentos y ambos comenzaron a comer gustosamente. Misato veía en Shinji como un par, sorprendida y feliz de ver que en momentos era tan seguro al hablarle y escucharle, y en efecto, era tanto el tiempo que no habían estado a solas que había mucho que conversar; admiraba que él se hubiera sobrepuesto a situaciones tan traumáticas, y comenzara a ver la vida de una mejor manera. Él, por otra parte, admiraba la valentía y determinación de Misato, su capacidad de sobreponerse a cualquier reto y que fuera la primera persona que lo incluyera en su vida. Una vez terminaron, se dirigieron a pagar.

- ¿A dónde iremos ahora, Misato? – dijo él, una vez que se ofreció a pagar la cuenta por caballerosidad, algo que también le daba puntos a favor a Shinji según Misato, pues esos eran usos poco vistos en la actualidad. A ella le encantaba esa mezcla de caballero y jovencito que era Shinji Ikari, su sinceridad, su forma de ser, y quizás era eso lo que involuntariamente lo hacía atractivo para las mujeres, al menos en lo que correspondía a ella y las otras dos pilotos del EVA. Ambos se llevaban y se entendían muy bien, quizás por esa ausencia de la figura paterna que ambos tenían, a Shinji no le costó mucho superar la muerte de su padre después de ser juzgado por graves delitos contra la humanidad; entendía que únicamente él lo usaba, porque a excepción del decimoséptimo ángel, ningún otro piloto podía activar el EVA 01, fuera de ello, Gendo Ikari tenía nulo interés en él.

- Al parque de diversiones, ni más ni menos… necesitas divertirte un poco – dijo ella saliendo del restaurante, haciéndolo volver a la realidad, y pidiendo el automóvil al valet.

- Hay algo que quiero mostrarte – comentó Shinji sacando del bolso de su pantalón una libreta donde guardaba las tres tiras fotográficas y la instantánea – el otro día fuimos a cenar, y quería enseñarte lo bien que la pasamos, ¡incluso Rei aprendió a bailar!

- Déjame ver – dijo ella, asomando la cabeza y viendo finalmente la instantánea donde Asuka se veía feliz y veía que sus dedos sobresalían detrás de la cabeza de Shinji como si fueran cuernos, mientras que Rei sonreía y hacía notar lo bien que se la había pasado. Luego juntos veían una por una las fotografías de las tres tiras donde salían en diferentes poses; Shinji había imprimido las fotos antes de salir, mas para conservar de mejor manera las fotos iría posteriormente a un centro profesional de impresión para ponerlas en un álbum. Cada foto hacía notorio que los tres por igual se habían divertido bastante, incluso había uno donde aparecía Asuka con pose de militar y los otros dos haciendo el saludo marcial, firmes – definitivamente ustedes saben divertirse. Espero que no se desvelen tan a menudo. ¿Cuándo te compraste ese traje?

- Ese mismo día, hubieras cuando fuimos a una boutique, ellas escogiendo los trajes, yo probándomelos, y cuando salía a preguntar qué tal se me veía, gritaban como si hubieran visto a algún actor o cantante famoso, fue divertido –

- Pues no te ves nada mal vestido formalmente – dijo ella poniendo atención en la fotografía – Me imagino que esta información fue la que omitió darme Mari, pero no importa, de verdad me preocupé porque pensé que les habían robado, pero está bien. En ese traje te ves como todo un casanova Shinji, ¿no se les quedaban viendo los demás?

- Algunos, sí, no sé qué pensarían, pero creo que les sorprendía que un chico de mi edad, vestido así, fuera acompañado por dos mujeres, de hecho, los más inquietos eran los señores mayores que me miraban con cara de pocos amigos – dijo casi riéndose al recordar ser el centro de atención de muchos comensales esa ocasión.

El automóvil llegó y ambos subieron, el parque de diversiones que mencionaba Misato se encontraba en las afueras de la ciudad, durante el trayecto platicaron acerca de cómo había aprendido a bailar él y Rei posteriormente, y cuando él mencionó el incidente de Sakura, Misato endureció su semblante.

- No sé qué decirte Shinji, sólo que tengas cuidado con ese tipo de chicas, suelen ser peligrosas cuando ven su objetivo frustrado – dijo con seriedad – le diré a Mari que se encargue de protegerte de ella, ninguna mujerzuela va a andar acosando a mi querido Shinji, menos una loca desconocida – advirtió, y a él le sonó divertido eso.

- Te lo agradezco mucho, la última vez que se apareció, después de que ella mintiera acerca de que era mi novia, Asuka le lanzó un libro a la cabeza y Rei la amenazó para que no volviera a molestarme, pero dudo mucho en que desista… además, no me gusta que me traten como una cosa, y no quisiera volver a verla, fue desagradable –

- Deja eso en mis manos – dijo ella segura de que podía resolver esa incómoda situación – ese que ves allá, es el puente de la fraternidad, lo construyeron hace poco, conduce al antiguo Tokio 3 – comentó señalando un enorme puente colgante que se veía a lo lejos en la carretera – como sabrás, se hizo un área de reforestación en el que fuera el GeoFrente, con una estatua sin identidad, que de hecho está edificada en honor a ustedes, sólo que al ser la guerra cuestión confidencial, decidimos no exponerlos por su seguridad –

- Creo que preferiría que me reconocieran por lo que haré, que por haber evitado una barbarie – contestó al imaginar el monolito que alguna vez viera proyectado en los diarios virtuales – es increíble el poder que tenemos con el desarrollo de la tecnología, estudiaré para preservar nuestro planeta sin comprometer nuestra existencia.

- Me parece algo muy honorable de tu parte, estoy segura de que lo lograrás – orgullosa de él, sonrió, y señaló – yo también quiero ver la tierra que mis padres veían antes del segundo impacto, sería fabuloso – agregó – ya estamos llegando, ¿puedes ver esa montaña rusa? Ahí es.

- Es enorme – exclamó al ver el tamaño del parque – nunca he ido a un parque de diversiones, supongo que debe ser emocionante ver la ciudad desde allá arriba – dijo señalando el punto más alto del juego mecánico.

Llegaron a la entrada y se estacionaron prácticamente cerca de la entrada, había mucha gente que visitaba recurrentemente el sitio al ser fin de semana y no laborar la mayoría de las oficinas, Misato compró los tickets en compensación del desayuno que pagó Shinji, y decidieron comenzar por la atracción principal, la montaña rusa más grande del mundo.

Mientras tanto, Rei y Asuka estaban desayunando amenamente en casa, platicando acerca del gran día –el miércoles– cuando celebrarían el cumpleaños de Shinji Ikari "a lo grande".

- Sólo espero que Misato no esté poniéndole las manos encima – dijo Asuka – esos dos tenían algo antes de que yo llegara.

- Eso es muy probable – dijo Rei, analizando el caso – según supe, Rioji Kaji sugirió que entre Misato y Shinji ya había pasado algo.

- Pues el muy desvergonzado preguntó si Misato seguía siendo una fiera en la cama, aunque no creo que haya sucedido eso, aún, entre ellos dos – recordó aquella vez que tuvieron que usar el nuevo EVA 02, y el irreverente comentario del que fuera su amor platónico.

- Es una posibilidad, insisto, entre tantas – decía Rei, concentrada en comer su cereal – pero no nos desviemos del tema. ¿Qué es lo que tienes en mente para comenzar?

- Tengo ya la reservación del hotel lista para las ocho de la noche, y conseguí una pastilla para dormirlo unos instantes en lo que lo llevamos a la habitación y le ponemos los grilletes que están en la cama – dijo Asuka frotándose las manos – será nuestro prisionero.

- Interesante, ¿pero no se te hace un poco violento que él no pueda defenderse? Tiene que haber voluntad de su parte, no tiene que ser un acto traumático Asuka, de todas formas hablamos de nuestra primera vez, y no queremos que vuelva a quedar trastornado – expuso la peliazul mezclando con la cuchara su alimento como niña curiosa – creo que podemos hacerlo de otra forma.

- Explícate – dijo la alemana, dejando de lado su pose maquiavélica – yo ya me había emocionado en conseguir un uniforme militar con escote para la ocasión.

La peliazul expuso cada paso que harían después de ir al cine, con todo lujo de detalles, para cumplir su objetivo requerían brindar con algo por el cumpleaños de Shinji en esa habitación, y después ellas harían el trabajo de irlo estimulando poco a poco.

- Debes estar dispuesta a tomar la iniciativa Asuka, y él naturalmente irá reaccionando, para ello, necesitamos ver ejemplos y traje dos videos para saber qué hacer, a falta de práctica – dijo Rei, mostrando dos CD's – a menos que tu tengas más experiencia en esto.

- ¿Por quién me tomas, Rei? – preguntó indignada la pelirroja – ¿estás proponiendo ver esos videos conmigo? ¿ahora?

- Así es, con la gran ventaja de que no está Shinji y tenemos tiempo libre – dijo despreocupada – tampoco es que sea lo más ordinario del mundo, pero no encuentro otra alternativa.

- Ni con Hikari tenía tanta confianza como para hacer semejante cosa – reclamó ella, mirando con miedo a Ayanami – es cierto, nosotras estamos en las mismas condiciones y no tenemos ni idea de cómo hacerlo.

- Deja de quejarte, acabemos de desayunar y cerremos las persianas, lo único que nos falta es que alguien venga a espiarnos haciendo esto – contestó la chica de ojos carmesíes volviendo la mirada a su cereal sabor canela – esto está delicioso.

Asuka no podía creer que Ayanami creyera que un simple cereal fuera una delicia, ni que la acabara de invitar a ver videos para adultos con "fines educativos".

El tren iba llegando a la cúspide de su trayecto, al punto más alto donde podía verse incluso algún edificio sobreviviente de la guerra en Tokio 3, Shinji tenía la sangre helada y Misato no estaba muy tranquila que digamos, ambos se sujetaron al barandal y comenzó el descenso vertiginoso que suponía ser la segunda parte del suplicio, digo, del juego. Cuando descendieron ambos iban temblorosos y pálidos, ni pelear contra un ángel había sido más terrorífico que moverse a tan alta velocidad de arriba abajo.

- La vista hizo que valiera la pena – dijo Shinji tartamudeando – pero es demasiada adrenalina para mí.

- lo mismo digo, Shinji, creo que estamos hechos para otro tipo de emociones fuertes que no impliquen ir hacia el suelo a más de 100 kilómetros por hora – comentó ella agotada – creo que será mejor ir a ese juego – señaló un gran túnel, un clásico de todo parque de diversiones: el río del amor.

- ¿Por qué no? Necesito reponerme o me va a dar algo – contestó Shinji, y de la mano avanzaron hasta la entrada de la atracción, abordaron su barcaza y fueron avanzando lentamente, no sin notar que uno que otro pasante los veía pasmado al estar juntos, pero no le dieron gran importancia y finalmente comenzó el recorrido.

Misato mantenía un brazo en los hombros de Shinji, ocasionalmente le acariciaba la mejilla o le daba palmaditas en el hombro izquierdo, él no se sentía incómodo con la cercanía de su tutora, a quien le tenía una genuina confianza, sino estaba a gusto, sin nervios de por medio, sabiendo que esa era la forma en que Misato le demostraba su afecto, a veces de manera inocente, otras tantas de manera sugestiva, pero en ese instante se sintió como un niño consentido a quien ella le hacía cariños.

- Hace tiempo que quería estar contigo así, eres tan lindo – dijo ella mientras le acariciaba el cabello y él se dejaba hacer.

- Se siente tan bien – mencionó emocionado y con calma, su tutora lo consentía y eso era lo que a él le hacía falta – yo también te extrañaba, Misato.

El recorrido finalizó y las parejas de enamorados fueron saliendo de la atracción, inmediatamente después Shinji y Misato fueron a los go-karts donde compitieron contra autos de más parejas, ella conducía rápidamente y él iba indicando por donde rebasar a los demás, así, con una buena coordinación piloto y copiloto ambos lograron llegar en primer lugar, siendo el premio una gorra con el logotipo del parque y un cupón para la heladería que estaba cerca.

- Tú te quedas la gorra, ahora vamos por el helado – dijo ella, poniéndosela como a un niño pequeño, lo tomó de la mano y así fueron por su otro premio, un helado de chocolate en barquillo, Misato, a sabiendas de que Shinji quería también, decidió compartirlo.

- No es necesario, Misato, en serio – dijo él nervioso – puedo comprar otro.

- Abre la boca, Shinji – dijo ella acercándose con el helado en la mano – aquí viene el avión, permiso para entrar en el hangar.

- Permiso concedido – tartamudeó él y abrió la boca para degustar el helado que le daba ella – está rico.

- ¿Ves? – dijo ella, y comió un poco del helado – hace tiempo que no comía chocolate, sin embargo tú le has dado un toque delicioso – y le guiñó el ojo – ahora prueba – y le volvió a meter el helado en la boca.

- Mmm – tragó finalmente, después de saborearlo con su lengua – casi se acaba – alcanzó a decir – ¿soy yo o acabo de sentir a qué sabe Misato? – no pudo decir otra cosa después porque inteligentemente la mayor había tomado el último bocado en su boca y se había dispuesto a compartírselo boca a boca, lo cual Shinji disfrutó bastante, llegando a la conclusión de que Misato Katsuragi tenía un sabor muy rico.