"JUAN, DEBO HABLAR CONTIGO"

"Juan no está aquí, Arthur"

"Oh"

+++~~~* HETALIA! Las Crónicas de México! *~~~+++

Después de entrar decididamente a la oficina del mexicano y encontrarse solo con su hermana, Arthur se compuso y volvió a ser un caballero para hablar con María.

La chica en cuestión había estado viendo papeleo hasta que la puerta se abrió de golpe y un inglés la interrumpió.

"¿Qué querías con mi hermano, Arts?"

"Bueno, quería hablar" repitió el inglés. "¿recuerdas que me dijo que le avisara si quería venir de vacaciones?"

María alzó una ceja. "Si, ¿y por eso casi rompes la puerta?"

"Bueno, conoces a tu hermano. A veces se pone todo… histérico"

"Y mira quién lo dice. Entonces, ¿vienes de vacaciones?"

Arthur asintió "Así es. ¿Está bien?"

"Hey, por mí puedes hacer lo que se te dé la gana" Dijo María, regresando a sus papeles "Mientras no te metas en problemas"


Pocos días después, un obviamente turista Arthur comenzó su viaje por México.

¿Pero qué iba a hacer un país tan estricto y exacto como Arthur en un país tan caótico? Lo que siempre quiso hacer! En cuanto aterrizó su avión, tomó la enorme mochila que traía y fue al sur, a la selva. Siempre había oído cosas maravillosas de las selvas mexicanas gracias a muchos de sus compañeros europeos. Aparentemente eran una atracción natural.

Así que, como buen conocedor del mundo, Arthur simplemente tuvo que ir a las selvas del sur.

Más fácil dicho que hecho.

Después de pasar tres horas pidiendo aventón, medio perderse hasta llegar a un pueblito y no entender ni una sola palabra de los locales, Alfred se adentró en la selva.

Solo.

Soooooooolo.

"Oh, fuck… Esto ya no me parece tan buena idea" Comentó el inglés, mientras se hacía camino a través de los arboles de la selva. "Hace calor y no sé donde estoy y AGH! I bloody hate this!"

En retrospectiva, esto ya no era una buena idea.

Las horas pasaron, el sol comenzó a bajar y Arthur no encontraba lugar para acampar. Hubiera esperado llegar a algún asentamiento a al menos a algunas ruinas después de caminar tanto tiempo. Pero ahora, solo deseaba un lugar donde caerse.

"UGghhhh… Esta idea fue una total-"

Entonces, se oyeron movimientos en los arbustos.

Nervioso, el inglés se detuvo en seco y procuro no moverse. Miró a todos lados, tratando de encontrar la fuente del sonido, pero parecía venir de todos lados.

Se movieron más arbustos. Volteó rápidamente, pero el movimiento se oyó detrás de él. Cuando intentó voltear de nuevo, un enorme cuerpo lo derribó fuertemente.

Se encontraba frente a frente con un enorme jaguar que lo sostenía en el suelo.

No se movió, no hiso un sonido, estaba aterrado.

Sin embargo, algo pasó. Justo cuando el jaguar estaba olfateando su rostro, sin duda para ver si era una presa que pudiera comer, una voz hizo a la fiera detenerse y levantar la mirada.

"Balam! ¿Qué te he dicho? ¡Nada de atacar viajeros, ¿me oyes?"

Ante tal exclamación, el jaguar retrocedió del inglés y se sentó como si fuera un perro entrenado. El inglés, aliviado, se levantó del suelo apresuradamente sin darle la espalda al jaguar.

"¿Estás bien, Arthur?"

Esa voz, la misma que había ordenado al jaguar retroceder, le parecía muy familiar. Cuando volteó para ver quién era, se encontró con una sonrisa y unos ojos que siempre conseguían alegrarlo.

"¿Xochitl?"

"Si. ¡Hola, Arthur!" dijo la sureña, con una sonrisa. Luego, cambió la expresión a una de severidad y miró al jaguar. "¡Y tú! ¡Eres muy malo, Balam! ¡Casi te comes a mi amigo!"

El animal bajó las orejas y la mirada, como si se disculpara.

"Deberías. Ahora vete a casar a otro lado"

El jaguar obedeció, levantándose y huyendo hacia las profundidades de la jungla. Arthur estaba impresionado pero agradecido.

"How did you do that?" preguntó, con toda la impresión que pudo

Xochitl ladeó la cabeza y sonrió. "Son mis animales, me tienen que respetar ¿o no?"

"Su…Supongo que tienes razón…"

"No me dijiste que venías de vacaciones"

"Ah!" Después de tal susto, Arthur ya ni se acordaba a lo que había venido. "Bueno, es que fue espontaneo. Quería ver algunos sitios naturales e históricos, you know?"

"¡Pues me hubieras dicho!" Exclamó la chica, y lo tomó del brazo "¿No crees que tendrías la mejor guía en mí? Te puedo mostrar lo mejor con gusto"

"¿En serio?"

"Claro. Y te puedes quedar en mi casa"

"Wow… Gracias" Acostumbrado a lo poco amigable de Juan y al valemadrismo de María, Arthur definitivamente prefería lo amable y alegre de Xochitl.

Era linda.


La casa de Xochitl, en comparación con la casa de Juan y María, era más moderna y pequeña. Tenía techo alto para evitar el calor y mucha decoración hecha a mano.

Sin embargo, Arthur no tuvo mucho tiempo de disfrutar la decoración.

A la mañana siguiente, muy temprano, Xochitl lo levantó para que comenzaran su tour personalizado por las junglas y las pirámides.

Algo que le llamó la atención a Arthur fue que Xochitl no se había vestido como él hubiera esperado. Normalmente, la gente se vestía de tenis, camisetas, shorts, gorras… Xochitl ni siquiera se había puesto zapatos y llevaba un suelto y ligero vestido. ¿Tan acostumbrada estaba a viajar por la jungla?

En cuanto Arthur estuvo listo, ambos salieron de la casa y comenzaron el tour. Xochitl le mostró y explicó sobre cada especie endémica en las junglas del sur, sobre como convivieron con su madre, como la gente se las arreglaba y como la gente vivía hoy. Arthur estaba embelesado, maravillado por la vista y tomando fotos a todo lo que podía.

"Mira, Arthur"

El inglés vio a la chica, después de tomar una rápida foto de un pájaro, y notó que estaba al borde de un enorme hoyo.

"What's that?" Preguntó

"Es un cenote" respondió la chica, que miraba el agua del fondo "un depósito de agua subterráneo. No encontrarás mejor agua en ningún lugar del mundo"

"Wow…" Arthur miró hacia el agua, asombrado por su brillo y transparencia "Parece muy limpia. De aquí sacaban agua los antiguos- What are you doing?"

Lo siguiente que supo, fue que Xochitl saltaba al cenote y caía en el agua con un estruendoso splash. Después de unos segundos bajo el agua, la chica salió a la superficie.

"¡Vamos, Arthur!" Le gritó le chica "¡El agua está perfecta!"

"¡¿Qué hay de mis cosas? ¿Dónde las dejo?" Arthur siempre se preocupaba por cosas poco importantes.

"¡Déjalas ahí! ¡Yo sé cómo salir de cualquier cenote!"

No muy seguro, pero determinado a no perderse esta oportunidad, Arthur dejó sus cosas en el suelo junto al cenote, se quito zapatos y calcetas, tomó un segundo para respirar hondo y se lanzó a las aguas.

Splash

Unos segundos después "AHH! It's bloody cold!"

"Lo siento" rio Xochitl "Yo la sentí bien ya que hace calor…"

"Bueno, bajo esa lógica-" pero el inglés fue interrumpido por agua que le echaban a la cara.

"Lo siento, no quise interrum-" pero a Xochitl también la interrumpió agua echada a su cara.

Y así comenzó la guerra. De agua, al menos.

A Arthur se le olvidó muy rápido que el agua estaba fría, se estaba divirtiendo mucho como para acordarse. Se divirtió como niño jugando en el agua del cenote, hasta que al fin, ambos cansados, flotaron hasta una de las piedras de la orilla para descansar.

"Ojalá hubiera conocido esto antes" exclamó un cansado inglés.

Xochitl suspiró, casi melancólicamente. "Si… Antes solo te acercabas a estas junglas para robarme cosas"

Arthur la volteó a ver, desconcertado.

"¿Recuerdas? ¿Cuándo te quedabas en Belice y luego robabas mercancías que venían para mí?"

Entonces el inglés comprendió. Había mucho de sus años de pirata que no recordaba, o que no quería recordar, pero recordaba claramente que en cuanto se hizo de territorios en Belice, lo primero que hizo fue hacerle la vida imposible a las colonias del sur. Ahora se sentía como un imbécil.

"Oh, es cierto… I'm sorry, really-"

"No importa" Xochitl le sonrió "No tenías nada contra mí. Además, hacías enojar a Antonio, te doy crédito por eso"

Confundido, pero feliz de que esto no arruinara las cosas, solo sonrió con ese último comentario "Bueno, era lo que mejor hacía en ese entonces"

La sureña rió. "Oye…"

"Hm?"

"¿Quieres conocer a mi mamá?"

"Sería un honor"

Y así, Xochitl lo guió fuera del cenote, recogieron las cosas y se encaminaron a las ruinas mayas más cercanas.

Fue emblemático.

CONTINUARÁ

La autora dice:

Hey! ¿Recuerdan que dije que iba a hacer un capítulo especial? Bueno, no recibí suficientes preguntas, así que lo dejaré para otra oportunidad.