Eso debía doler…

Cuando el chico maravilla se tensó, la risa solo aumentó de volumen, pero el payaso quería escucharlo cantar. Quería que Robin cantara y no se detendría hasta haberlo logrado de una u otra forma.

Robin cerró los ojos. Estaba recostado en una mesa metálica, pies y manos atadas, cinturón, capa y guantes lejos. Una navaja, unas tijeras y un clavo yacían a su lado, esperando por ser utilizados para jugar.

El Guasón reía mientras el pequeño se tensaba y trataba de alejarse. El psicópata tomó la navaja y la movió entre sus dedos.

"Vaya, eres más fuerte de lo que creí," dijo sonriendo, "mucho más divertido, ¡Solo quiero escucharte!" clavó la navaja en su costado, Robin apretó los dientes, "¿Por qué has de ser tan silencioso?"

El Guasón sacó la navaja y cortó la playera del héroe, cuando tuvo su cuerpo al descubierto se puso a carvar con la navaja en su piel.

Robin se mordió la lengua.

No lo haría.

No gritaría solo para darle la satisfacción a ese maniaco.

"Vamos, Robbie," siguió el payaso, "prometo que me detendré en cuanto lo hagas."

Robin abrió la boca y el Guasón se detuvo, lo miró expectante, emocionado…

"Batman te pateará tu triste trasero," escupió Robin, un poco cansado pero sonrió ante la cara perpleja del Guasón.

"¡Eso NO era lo que tenías que decir!" rugió el príncipe del crimen, apuñalando a Robin en un hombro, haciendo que al joven se le escapara un grito, "ahora, eso está mucho mejor."

Sacó la navaja, tarareando una estúpida canción infantil, y continuó adornando el abdomen de su víctima, mientras éste trataba inútilmente de liberar sus manos.

"…se puso pomada, se amarró un trapito," el Guasón cambió la navaja por el clavo, "Vamos, Robin, canta conmigo, ~y a la pobre rata, le quedó un rabito~" enterró el clavo en la pierna del muchacho, haciendo que se tensara y gritara de dolor.

"Oh, si Batsy nos viera, ¡nos llevamos tan bien!" entonces tomó la navaja otra vez, "lastima que la diversión no dure para siempre. Me pregunto si conseguiría otra avecita tan divertida como tú."

La mirada que le envió, hizo que Robin se estremeciera, el payaso puso la navaja en su cuello y sonrió como niño en dulcería.

"Te extrañaré, pequeño" dijo, "nadie le había dado una paliza tan rápido a Harley como tú. Lastima que no se pudiera despedir."

CRASH!

"Oh, ¡Papi ya está aquí!" gritó el payaso, "¡él sí podrá decir adiós!"

Tomó a Robin por el cuello del traje, cortó las cuerdas y lo obligó a caminar frente a él. Si no fuera porque el Guasón lo tenía firmemente agarrado, Robin estaría en el suelo.

De pronto cayó y se golpeó, el Guasón disparaba a las sombras.

¿De dónde había sacado la pistola?

Daba igual, Robin solo podía pensar en mantenerse despierto. Por alguna razón sentía que si se permitía caer inconsciente, no volvería a despertar. Sus ojos luchaban por cerrarse, él luchaba por mantenerlos abiertos.

Las heridas quemaban, aunque no tanto como las que Dent le había hecho, su cabeza daba vueltas y su cuerpo perdía sangre a cada segundo.

"¡Robin!"

Batman… Bruce…

"Robin, aquí estoy, no te preocupes. Mantente conmigo, solo quédate conmigo."

Sintió como los brazos de alguien lo cargaban, escuchó el sonido del batimovil. A pesar de mantener los ojos medio abiertos, lo único que veía eran siluetas borrosas.

Llegaron y Alfred lo vendó.

Genial, más vendas…

Su primer encuentro con el Guasón no estuvo tan mal… Pero es muy diferente un encuentro a toda una 'sesión de juegos', como él lo llamó.

Escuchó un sonido metalico y se tensó, sintió como alguien lo tomaba de la mano y la apretaba suavemente.

"Dick…" susurró Bruce, "está bien, aquí estoy, estás a salvo."

S.s-S.s-S.s-S.s-S.s-S.s-S.s-S.s-S.s-S.s-S.s-S.s

"¿Quién es tu compañero Batsy?" preguntó el Joker fingiendo pucheros "¿Por qué no nos habías presentado?"

"Awww! ¡Es tan lindo!" dijo Harley, girando su maso a un lado, "¡Ya quiero jugar con él!"

Batman miró a Robin y asintió con la cabeza. El pequeño se lanzó a Harley mientras su mentor atacaba al Guasón, pero el Guasón llamó a sus matones y logró escapar.

Harley lanzaba golpes con su maso pero Robin los esquivaba y sonreía a su oponente.

"Fallaste," dijo, "fallaste de nuevo," se agachó y giró por entre las piernas de Harley, "¿Segura que no prefieres lanzar pasteles?"

Harley bufó, y cargó contra él, gruñendo cuando lo miró bostezar.

Robin sacó un batarang de su cinturón y lo lanzó a las manos de Harley, haciendo que perdiera su maso. Saltó y la golpeó detrás de la cabeza, haciéndola caer y se sentó en su espalda. Le puso unas esposas y le sonrió.

"Terminó el juego," mencionó, "fue divertido, ¿no lo crees?"

"Bien hecho," dijo Batman, acercándose," ahora es tiempo de-"

"¡JUGAR!"

Batman se convirtió en el Guasón, Harley desapareció y Dent tomó su lugar, agarrándolo de las muñecas impidiéndole moverse. Trató de patear, pero algo lo detuvo, bajo la mirada y se encontró con Tony Zucco agarrando sus tobillos. El Guasón sacó la navaja y se acercó.

"Veamos qué tal canta esta avecita," rió, y lo apuñaló.

Dick se sentó sobresaltado, sus manos fueron directo a su estomago, ardía mucho. Le picaba.

Ya estaba en su habitación, encendió la luz de su mesita de noche y se levantó la playera de su pijama para encontrarse con vendas.

Poco a poco se las quitó y vio por qué le dolía…

En su abdomen había pequeñas "G's" acompañado de una que otra carita sonriente, cortadas profundamente para dejar marca.

Suspiró.

'Es parte del negocio,' pensó.

Se acurrucó debajo de las cobijas de nuevo, abrazó a Zitcka e intentó ignorar el dolor de su abdomen.

Esas no serían las primeras, ultimas, ni únicas marcas que tendría al ser Robin.

Sonrió para sí mismo.

Se encargaría que valieran la pena.


Lamento que esté muy corto... y un poco... incoherente...

Esto va dos días después del último cap, el Joker o secuestra un día después de que venza a Harley y se dedica a adornarlo... Uy... El próximo estará más largo y conocerá a sus mejores amigos! :D

Gracias por Reviews y eso, tengan un bonito día.