Bueno mis lectoras lo prometido es deuda jeje y aki sta el ultimo capi de la MARATHON ke les hice jejej y espero la hayan disfrutado un xorro jejeje

Nos leemos pronto

Recuerden de que nada me pertenece. La historia pertenece a Nora Roberts y los personajes a Stephanie Meyer

Capitulo 21

Emmett llegó a casa de Edward a las ocho y catorce minutos. Su última reunión del día con el comisario se había prolongado hasta pasadas las siete, v apenas había tenido tiempo de pasarse por casa, cambiarse y volver a ponerse al volante de nuevo. Se había dicho más de una docena de veces que haría mejor quedándose en casa, dejando los informes y los archivos a un lado y pasando una velada tranquila para relajarse y aclarar sus ideas. La conferencia de prensa a las nueve en punto del día siguiente sería un calvario, y debía estar despejado. Sin embargo allí estaba, sentado en su coche, sintiéndose ridículamente nervioso e inquieto.

Había perseguido a un asesino en serie por un edificio de apartamentos abandonado sin sudar una gota, había interrogado a homicidas feroces y fríos sin que le temblara el pulso, pero ahora, mientras la bola blanca del sol se hundía en el Cielo, temblaba como un colegial.

Odiaba los cócteles. Las conversaciones banales, la ridícula comida, las caras remilgadas, todas ellas fingiendo entusiasmo o hastío, dependiendo del estilo. Pero no era la perspectiva de pasar unas horas codeándose con extraños lo que le inquietaba. Era el hecho de estar con Rosalie sin el amortiguador del trabajo interponiéndose entre ellos.

Ninguna mujer le había hecho sentirse como Rosalie. Y no podía negar, al menos ante sí mismo, que se sentía profundamente turbado por ella desde el instante en que le había visto su retrato. De poco le servía decirse que era una mujer superficial y caprichosa, acostumbrada a que los hombres cayeran rendidos a sus pies. No le había servido de nada antes de descubrir que era mucho más que eso, y ciertamente no le servía de nada ahora.

No podía decir que comprendiera a Rosalie, pero estaba empezando a desvelar todas las capas y contrastes que hacían de ella lo que era. Y estaba seguro de que serían amantes antes de que acabara la noche.

La vio salir de la casa, una descarga de azul eléctrico con el vestido corto sin tirantes que se le ceñía al cuerpo, la larga cabellera negra y las piernas interminables y perfectas. ¿Trastornaba a todos los hombres que la veían?, se preguntó Emmett. ¿O es que él era especialmente vulnerable? Llegó a la conclusión de que cualquiera de las dos respuestas sería demasiado dura de asumir, y salió del coche. Ella giró la cabeza al oír el ruido de la puerta y su cara en forma de corazón se iluminó con una sonrisa.

—Pensaba que no vendrías —se acercó a él sin prisas, y le dio un rápido beso en los labios—. Me alegro de que estés aquí.

—Te dije que te llamaría si no podía venir.

—Sí, es cierto —pero Rosalie no contaba con ello. Había dejado la dirección de la fiesta en la casa, por si acaso, pero se había resignado a pasar la noche sin él. Sonrió de nuevo y alisó con la mano la solapa del traje de Emmett—. Yo nunca espero una llamada. Tenemos que ir a Georgetown. ¿Llevamos mi coche o el tuyo?

—El mío —sabiendo que ella esperaba que dijera algo sobre su aspecto, Emmett guardó silencio deliberadamente y rodeó el coche para abrirle la puerta.

Ella se montó, deslizando suavemente las piernas dentro del coche. Él deseó posar las manos allí, justo donde el bajo del vestido rozaba sus muslos, donde la piel sería tierna como un melocotón maduro y suave como satén blanco.

Cerró la puerta, rodeó de nuevo el coche y se sentó tras el volante.

—¿A qué parte de Georgetown? —se limitó a decir.


OOH jeje algo me dice ke esa cena sera interesante jejeje

bueno pa que miren que no soy mala les adelantare algo jejeje esq no me aguanto las ganas :D

Cap 22...

Deseaba marcharse inmediatamente. Quería sacar a Emmett de aquel traje negro. Quería tocarlo, acariciar su cuerpo. El deseo se arrastraba por su piel como una ardiente erupción. El champán que bebía a sorbos, lejos de refrescarle la garganta, servía sólo para hacer bullir su sangre.

—Mí querida Sarah...

—Aro, qué alegría verte.

Rosalie se apartó, bebió un trago y sonrió al hombre elegante, moreno y de voz cremosa que se inclinaba galantemente sobre la mano de su anfitriona. Mediterráneo, pensó, a juzgar por el encanto de su acento. Parecía tener unos cincuenta años, pero se conservaba bien.

—Estás particularmente encantadora esta noche —dijo él, demorándose sobre la mano de la anfitriona—.Y la hospitalidad de tu casa es, como siempre, incomparable. Al igual que tus invitadas —volvió hacia Rosalie sus ojos pálidos, de un azul argénteo, con expresión sonriente—. Perfectas.

—Aro —halagada, Sarah sonrió con coquetería y se giró hacia Rosalie—. Creo que no conoces a Aro, Rosalie. Es terriblemente encantador, así que ten mucho cuidado. Embajador Vulturi, quisiera presentarle a Rosaie Hale, una buena amiga.

—Es un honor —él alzó la mano de Rosalie. Sus labios eran suaves y cálidos—.Y un placer.

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Aro los vio marcharse, fijándose en el modo en que Emmett posaba la mano sobre la espalda de Rosalie para conducirla por entre la multitud. Tendría que castigar al policía por tocarla.

Rosalie era suya, pensó apretando los dientes dolorosamente para sofocar la rabia. Le estaba destinada a él. Lo había sabido nada más tomar su mano y mirarla a los ojos. Era perfecta, impecable y hermosa. No sólo le estaban destinadas las tres Estrellas, sino también la mujer que había sostenido en sus manos una de ellas, que quizá la había acariciado. Ella comprendería el poder de los diamantes. Lo haría más fuerte.

Rosalie Hale, pensó Aro, sería, junto con las tres Estrellas de Mitra, el mayor tesoro de su colección. Ella le llevaría las Estrellas. Y luego sería suya para siempre.


OMG jeje ke opiinan? jeje spero ke les haya gustado mi adelanto jeje y espero muuchos reviews ke klamen el capitulo 22 jejejeje

nos leemos jeje ;]

byee