Capítulo 21: Shaka de Virgo estaba concentrado en su meditación pero por los últimos incidentes ocurridos en el Santuario y en especial en Jamir, el rubio de La India, todos estos sucesos estaban llamando su atención, la invasión de los "Gigantes", las "Tropas de Élite" del Dios y Rey Cronos, el peligro que se cernía sobre el Santuario, el asunto del Patriarca y luego estaba Aioria de Leo, el hermano del "Traidor" Aiolos de Sagitario, el cual había sido dado por muerto, asesinado por una supuesta "rebelión" contra Athena, pero que aún no se sabía la verdad y eso tardaría su tiempo en salir a la luz. Pero sobre aquel "hermano de la traición", Shaka estaba concentrado en él, en aquel chico de Liberty City, Claude y los dos jóvenes que vinieron de París, Francia, Portadores de los "Prodigios", ¿serían ellos un buen Aliado contra el enemigo que amenazaba la paz en el Mundo?.
- "Una fuerza que odia a la Humanidad, aquella que viene de un Alma teñida de negro. Este Cosmos Oscuro ha absorbido este Odio hacia la Humanidad, está reviviendo aquellos Seres del Mal que causan calamidad en el Mundo habitado por la Humanidad".- Pensaba el rubio hindú, mientras que mantenía los ojos cerrados y mantenía su concentración, observando la maldad de aquel personaje que estaba a cargo de destruirlos.- Hay que frenarlos y el único que puede lograrlo, soy yo, Guardián del Sexto Templo, Shaka de Virgo.- Juró el rubio, quien se puso de pie, aún manteniendo sus ojos cerrados.
A su vez, en la Sala del Patriarca, éste se hallaba sentado en el Trono, sus ojos brillaban dentro del Casco Dorado, ante él, a sus pies, un personaje se hallaba arrodillado ante su persona.
- Tengo que admitírselo, ya estaba enterado de que algo así podría ocurrir, pero jamás creí que fuera verdad, pensaba que era una simple leyenda. Todo lo que he dicho es verdad, todas y cada una de mis palabras.- Sostuvo aquel personaje, sin levantar la cabeza, en señal de respeto hacia el hombre de máximo poder.
- ¿Entonces, hay una manera de evitar el Cosmos Oscuro de los Titanes?.- Quiso saber el Patriarca, mientras que sus ojos resplandecían dentro del Casco Dorado.
- Nunca dije que se podría evitar.- Respondió Shaka y comenzaba a verse escenas del Universo.- A lo que me refiero es que el Cosmos que es la Fuente de nuestro poder, es como una pequeña "Llamarada" dentro de nuestros cuerpos, pero al elevarlo al máximo, se convierte en una explosión, cuya fuerza es incomparable. El Mundo se torna oscuro gracias al Maligno Cosmos que nos rodea. Esto torna a esta hermosa fuerza en sombras si rodeamos a la Tierra con nuestra luz, lograremos transformar esa Maldad en Bondad.- Explicó lo que podrían hacer al respecto con el enemigo.
- ¿Usando a esta Técnica podremos derrotar a todos los Titanes y recobrar nuestra paz en la Tierra?.- Preguntó el Patriarca con un tono de seriedad y bajando un poco la mirada.
- Eso es imposible: El Poder de nuestro enemigo es tal que a pesar de que dejemos caer toda la intensidad de nuestra Luz sobre ellos, no podremos purificar su Maligno Cosmos pero podremos sellarlos con ese Poder.- Sostuvo Shaka y de ahí, el Patriarca volvió a alzar una mirada seria.
- No será sencillo generar un Cosmos con esa intensidad, solo podremos lograrlo si estamos dispuestos a entregar nuestras vidas, de lo contrario, todos moriremos. No podemos predecir el Futuro pero si existe la posibilidad de que todo esto acabe con la muerte de un solo Santo, entonces...- Sostuvo el hombre de máximo poder, mientras que se levantaba e intentaba razonar con Shaka, pero éste tomó la última palabra.
- Yo lo intentaré.- Fue la determinante decisión del rubio de La India.
- Shaka, desde el Principio, tú estabas dispuesto a sacrificarte.- Intentó el Patriarca en detenerlo a toda costa.
- Pero prefiero que esa tarea me sea encomendada, ahora debo prepararme para el viaje que emprenderé.- Finalizó el Caballero de Virgo.
- ¿Un viaje? ¿Abandonarás el Santuario?.- Preguntó el hombre del Casco Dorado.
- Iré a lo que es un "Segundo Santuario" para mí.- Respondió Shaka.
- Está bien, Shaka, te lo encargo, pero no irás solo.- Impuso el Patriarca sus condiciones para el rubio.- Necesitarás entrar en un profundo estado de concentración para elevar tu Cosmos al Máximo, durante ese período de tiempo, estarás indefenso del ataque del enemigo, por lo que necesitas a alguien que te proteja.- Sostuvo el hombre, mirándolo con esos ojos brillantes.-
- Gracias por su preocupación. Con su permiso, me retiro.- Agradeció el joven y de ahí se retiró del lugar, saliendo de la "Sala del Patriarca".
Pronto, mientras que Shaka se retiraba del lugar, el Patriarca se le quedó mirando.
- "Conozco bien el Mundo de los Titanes, entiendo que si pretendes detener esto, es que tienes la suficiente confianza para enfrentarte a un Dios, qué hombre tan temible".- Pensó el Patriarca para sus adentros, sintiendo que Shaka iba en serio.
- No hay por qué temer, un simple Humano no llegará jamás al Nivel de un Dios. Toda la información que tus Sentidos captan, yo soy capaz de detectarla, porque nuestros Cosmos están unidos.- Se escuchó y vio la figura del Dios Cronos detrás del Patriarca.
- Deduzco entonces que sabes lo que pienso y estás enterado de la persona que enviaré con Shaka.- Alegó aquel hombre.- Así es, por lo que enviaré a alguien de gran poder, no importa quién sea, morirá sin remedio. Quién acompañará a Shaka es una persona que guarda un gran rencor contra ellos, los Caballeros Dorados. La Muerte de Shaka de Virgo y con gusto observará...- Finalizó el Patriarca, mientras que daría a conocer sus siguientes planes.
Vitar Pradesh; India: Ubicado en las zonas boscosas de La India, un enorme templo budista se alzaba junto con unos bellos árboles de Sales, cuyos pétalos salían volando por los vientos, bajo el Sol de aquel día y con una llegada muy importante, alguien que regresaba a su Patria para cumplir una misión de suma importancia.
- Y tú al poseer el mismo nombre, ¿también has venido a este lugar para morir? ¿Así que a ti, Aioria de Leo se te otorgó la misión de protegerme?.- Preguntó Shaka, quien protegió con una gran capa blanca, se hallaba arrodillado en el piso, con los ojos cerrados ante su misterioso "invitado".
- A decir verdad, ahora hago de todo un poco, debes ir a las Islas Minos o a China, ahora debo viajar al rincón más oscuro de La India.- Sostuvo el personaje con otra capucha.
- Además, algo que me causa gracia es que vine con la tarea de evitar que muera un Caballero Dorado. No vine a este lugar para morir, sino para elevar mi Cosmos a toda mi capacidad. Este lugar es mi "Segundo Santuario", ya que de aquí fue donde Buda murió para alcanzar el "Nirvana", decidí venir a este lugar para poder meditar tranquilamente y encender mi Cosmos al Máximo.- Sostuvo Shaka con tranquilidad en su voz, mirando hacia el edificio.
- Pues yo aún pienso que has venido para morir. Puedo notar que deseas incrementar tu Cosmos de una manera muy agresiva, sin estar completamente seguro que éste método servirá para sellar a los Titanes y si te atacan durante tu Meditación, no tendrás más opción que morir.- Dijo con una sonrisa burlona aquel personaje de la capucha.-
- ¿Esta es tu gran oportunidad, no es así?.- Preguntó Shaka con los ojos cerrados.
- Así parece.- Respondió el encapuchado y se pudieron ver sus ojos debajo de esa prenda de vestir y el viento comenzaba a soplar, para quitarse aquella capucha y revelar su identidad, siendo Shura de Capricornio el misterioso acompañante, quien saltó en el aire con la "Excalibur".- Sé que no tienes una buena impresión del resto de los Caballeros Dorados, muchos menos de aquel que se encargó de castigar a su hermano, Aiolos. Además, yo también fui enemigo de tu hermano.
Pronto, de golpe, ante ellos, apareció Aioria de Leo junto con Claude, Marinett y Adrien.
- Vaya, parece que llegamos temprano para la fiesta.- Sostuvo la chica de cabellos azabache.
- No bajemos la guardia, chicos, Shura es muy letal con la "Excalibur".- Pidió Aioria, quien llevaba una capucha blanca y miró con seriedad al Caballero de Capricornio.-
- Eso ya lo sé, ahora iniciaré mi Meditación en el "Recibor de Nirvana", porque estaré desprotegido y cualquier Ente con intenciones de matarme ahora, buscará hacerlo dificultoso. Aioria, si lo deseas, puedes matarme bajo estos Dos Árboles, los "Sales Gemelos", no daré oposición alguna.- Sostuvo Shaka con tranquilidad.
- ¿Quieres que tu vida se apague bajo los "Sales Gemelos"?. Nada en la vida sucede por Azar, todo tiene su razón de ser.
- Si muero en este lugar, es porque así estaba escrito en mi Destino.- Sostuvo el rubio de La India, mientras que caminaba hacia el interior del edificio.
- Eso significa que la muerte de mi hermano, ¿es el destino que le otorgaron los Dioses?. No acepto esa forma de pensar. El destino que la vida de un Hombre esté regida por su destino, me parece completamente ridículo.- Sostuvo el joven, mientras que se sentaba bajo los Dos Árboles y una voz se levantaba con el viento y las hojas.
- Es una lástima que no lo comprendas, porque todo Hombre está controlado por él y no tienen forma de escapar, sin importar lo que hagan. Lo que los Dioses deciden de la vida de un Hombre, es lo que ha de ocurrir.- Sostuvo el recién llegado de Armadura Negra, quien se dirigió hacia el joven y sus amigos.- ¿Eres tú Aioria, el Santo de Athena que fue capaz de herir a Hyperion?.- Preguntó hacia el joven.
- ¿Quién eres y por qué me diriges la palabra sin presentarte primero?.- Quiso saber Aioria, pero eso sonó como una burla.
- Jajajaja, muy buena esa.- Le felicitó Chat Noir a su amigo.
- Qué insolentes son, mi nombres es Coios y soy uno de los "Doce Titanes".- Se presentó de forma severa el peli rubio.
- Ay sí, y yo soy Clint Eastwood.- Se burló Claude del rival.
- ¿Has venido a burlarte por lo que le hice a tu Camarada?.- Interrogó Aioria con seriedad.
- No es así, yo vine aquí porque te admiro.- Aquella respuesta de Coios dejó a todos sorprendidos.- Tú, siendo un simple Mortal, has retado a un Dios y has logrado salir con vida. Además le provocaste heridas a Hyperion, por eso estaba ansioso de conocerte.- Sostuvo el hombre de cabellos blancos con tranquilidad en su voz.- Deseo ver con mis propios ojos ese poder, sin embargo, no tengo tiempo, tengo otra tarea que cumplir y es la de eliminar a la persona que está interfiriendo con nuestro Cosmos.- Apuntó hacia el edificio donde estaba Shaka.- Puedo notar que estás aquí para protegerle, pero no veo que tengas intenciones de hacerlo. ¿Quieres que muera por lo que hizo a tu hermano? ¿O me equivoco?.- Comenzó con el interrogatorio.
De golpe, una misteriosa ráfaga cortante se dirigió hacia la mano derecha de Coios, la cual fue herida.
- No te preocupes, yo lo haré por ti. Este será el lugar de su muerte.- Sentenció una misteriosa persona, la cual fue la responsable del ataque.
- Qué interesante reacción tuya, pero me provoca cierta duda: ¿Qué acaso ese hombre no es tu enemigo? ¿O...es que acaso me pides que te deje asesinar al enemigo de tu hermano con tus propias manos?.- Preguntó Coios, dejando esa decisión en manos de Aioria y sus amigos.
- Esto no me gusta para nada, ten cuidado, Aioria.- Pidió LadyBug.
No hubo respuesta en el chico, allí estaba el rival.
- Siento mucho decirte esto, pero las Órdenes del Rey Cronos fueron estrictas y debo ser yo quien acabe con él. No está escrito en tu destino que puedas vengarte por lo que le hicieron a tu hermano. Lo que los Dioses dictaminan, todo Mortal debe obedecerlo.- Sentenció el enemigo, mientras que incendiaba un Cosmos Maligno y Oscuro, el cual se iba expandiendo como una marea negra.
- ¡Esa Luz tiene un color negro muy intenso! ¡¿Ese ataque no era para mí entonces?! ¡Es para Shaka, se dirige hacia el "Corredor del Nirvana"! ¡Ahí va uno! ¡¿Podré detenerlo?!.- Se preguntó Aioria, mientras que destruía uno de esos "misiles" oscuros que iban hacia su amigo..-
- ¡Maestro, el segundo!.- Alertó Claude y éste logró detener esa segunda oleada.
- Muy bien hecho, Santo de Athena y Aliados.- Felicitó Coios a sus rivales.- Pero aún te falta uno, ¡el último Rayo de Luz!.- Exclamó éste, viendo el ataque.
- ¡Tengo que alcanzarlo, listo!.- Gritó Aioria, interponiéndose en el camino de la ofensiva, pero cayendo y destruyendo el piso.
- Utilizó su cabeza para detener el último de mis ataques, asombroso.- Felicitó aún más Coios al joven.- Si proteges de esa manera a la persona que odias, está ahí dentro y a tus amigos, es tu prueba de fidelidad al Santuario. Está bien, si deseas retarme, no tendré compasión contigo ni con tus compañeros. Lucharé con todo mi poder, vengan aquí.- Aceptó el duelo y tras colocarse su Casco Negro, los retó a pelear.
- "A pesar de poseer una mirada pacífica, siento un Cosmos Destructivo en su interior".- Quedó Aioria asombrado.
- ¿No vienen? Tendré que ir por ustedes entonces.- Finalizó Coios y de un rápido movimiento, golpeó al Caballero de Leo y a sus amigos, destruyendo el piso con una fuerte pisada.
- ¡¿Cuándo fue que nos golpeó?! . Tan solo vi un Resplandor Negro y en un momento de ese lapso de tiempo, recibí su ataque. Además, golpea con más fuerza y su velocidad también aumenta.- Quedó Aioria asombrado del poder de su enemigo.
- Les demostraré mi "Técnica Secreta", mi Cosmos también aumenta, es una buena oportunidad.- Sentenció el peli blanco y alzó su Arma en los Cielos.- El poder de mi "Soma" me da la Capacidad de crear una Espada capaz de de atravesarlo todo: ¡"RÁFAGA DE ÉBANO"!.- Finalizó y de ahí lanzó su ofensiva contra Aioria.
Sin embargo, el joven utilizó sus fuerzas para contrarrestar el ataque, siendo impactado por el golpe enemigo y cayendo al piso, ensangrentado.
- De no haberme interrumpido en mi misión, habrías salido ileso. Tengo una tarea que cumplir y con esto la habré terminado.- Sostuvo aquel hombre de cabellos rubios, quien iba a dar el golpe final, pero de ahí, el "Yo-Yo" de LadyBug lo apresó por sorpresa a Coios junto con los golpes de la barra de metal de Chat Noir, quien quedó aturdido y de ahí, por el humo provocado, Aioria y Claude daban su golpe contra la siguiente ofensiva enemiga, destruyéndola.- ¿Continúas con la intención de protegerle a pesar de haber recibido mi ataque? ¿Derramarás la misma sangre que tu hermano, con tal de protegerle?.- Preguntó Coios, manteniendo la tranquilidad, pero estando sorprendido por lo ocurrido.
- Si es así el destino que eligieron los Dioses, es el de morir protegiéndole.- Sostuvo Aioria, quien se intentaba levantar del piso.
- Deja de levantarte y podrás escapar de él, ¿por qué persistes?.- Preguntó el rubio a su rival.
De ahí, el Santo del Templo del León se logró poner en pie.
- Porque yo no permito que nadie escoja mi destino, ni tampoco el de mis amigos, porque sería aceptar que el destino de mi hermano desde que nació, fue el de convertirse en un Traidor.- Sostuvo Aioria con seriedad y firmeza, viéndose imágenes de su difunto hermano Aiolos con la Armadura Dorada de Sagitario.- Mi hermano fue un Santo de Athena tan imponente, que nadie era capaz de mirarle de frente. El destino es algo que nosotros mismos hacemos, los Dioses no tienen derecho de hacerlo por nosotros.- Finalizó el joven de Leo hacia su rival, listo para el siguiente round en la Batalla de La India.
Perdón por la demora, pero he estado ocupado y por un tiempo pensaba en no seguir más con este historia, ya tendría que estar en la mitad y son 81 capítulos, creo, del manga de "Episodio G", tendría que haberlo dejado para antes, pero no importa. Igualmente seguiré hasta donde pueda, pero eso no significa que vaya a cancelarlo, no, lo seguiré.
Por cierto, para los anónimos, les pido perdón, veo sus reviews y todo, pero he activado el "Moderador de Reviews Anónimos", ya que he tenido problemas el año pasado y éste con varios trolls que me han estado molestando. No todos los anónimos son malos, pero tengan cuidado con los trolls. Sin más que decir, les deseo a todos un buen fin de semana y nos veremos en el capítulo que viene.
