NOTA DE AUTOR: Feliz año! Siento la tardanza en actualizar esta historia pero he estado estudiando y con los examenes finale sy ha sido un poco dificil. La semana que viene subiré el siguiente capitulo al que solo le queda el final y una ultima revisión. Es cortito y algo triste pero prometo que el siguiente será casi todo amor y paz.

Richard Castle había salido a pasear por Central Park tarde, a la 1 de la mañana, porque quería liberarse del estrés y la ansiedad que le causaba ser padre repentinamente. Estaba atrapado entre las pequeñas manitas de Alexis, se había enamorado de su hija en cuanto se vio reflejado en los ojos azules de ella hacía ya medio año pero estaba estresado, así que su madre se había quedado con ella y Rick había salido a pasear cuando escuchó un grito de mujer, salió corriendo y cuando llegó cerca de un banco había una mujer tirada en el suelo, con un tiro en el pecho y otro en la cabeza, muerta. Rick pensó que el arma debía de llevar silenciador y que tenía que llamar a la policía. 15 minutos más tarde los agentes Esposito y Ryan le tomaban declaración mientras esperaban a que llegara su nueva compañera.

-Como les he dicho ya, había salido a pasear pues estaba estresado y fue cuando la escuche gritar y enton….-Kate había desviado la mirada de los agentes un momento porque vio un Crown Victoria aparcar en la acera y de él salió Kate Beckett –ces…¿KATE?

Esposito y Ryan se giraron para ver a su compañera recién llegada a la 12, solo la conocían dos semanas pero sabían que las únicas pasiones de Kate eran su trabajo y su hijo John.

-¿Conoce a la agente Beckett?

-¿Agente?

-¡Rick! –la cara de Kate se descompuso en el momento en que vio al escritor, sintió el impulso de volver a su coche y rodear a su pequeño con los brazos pero ya no había vuelta atrás, Rick la había visto.

- Beckett el señor Castle fue quien escucho los gritos y vio el cuerpo de la víctima, ¿sigues tú con el interrogatorio?

-Sí, gracias chicos.

Cuando Esposito y Ryan estaban lo suficientemente lejos Kate se quedó mirando en los ojos azules de Rick, esos ojos que ahora le recordaban a una personita muy especial para ella sin la cual no podría vivir.

-¿Castle, eh?

-Sí, lo cambié hace como dos años cuando…

-Ya…esto…¿Qué tal estas?

-Bien, bastante bien. ¿Y tú?

-Me alegro. Yo igual. Cuéntame toda la historia, si no recuerdo mal no se te daba mal.

-Pues sali de casa a la una menos cuarto y vine aquí andando, que es lo que hago siempre que estoy estresado o enfadado, en este caso estaba estresado porque Alexis había estado enferma y no me había dejado en toda la noche así que…

-¿Alexis es?

-Alexis es mi hija, tiene 10 meses y bueno…estando aquí hacia la una escuché los gritos y vine corriendo y fue cuando vi a la víctima pero el asesino ya se había ido, supuse que habría usado silenciador porque no escuche los disparos. Ahora me puedes decir cómo es que acabas siendo detective en lugar de la mejor abogada de Nueva York

Kate no había escuchado el resto de la historia pues en cuanto Rick dijo que tenía una hija con una sonrisa de oreja a oreja y los ojos brillantes, su cabeza comenzó a dar vueltas y a pensar que John tenía una hermana pequeña y que Castle la iba a matar si se enteraba de que en más de un año no le había dicho que tenía un hijo.

-¿Kate? ¿Estás ahí?

-Eh….sí, sí. Vale Castle, muchas gracias por tu colaboración y estaré encantada de contarte mi vida pero no aquí, ni a estas horas ni en mi escena del crimen si puede ser quedamos mañana para desayunar, ¿en la pequeña cafetería a la que solíamos ir hace tres años? ¿Te acuerdas?

-Sí, vale…bien.

A la mañana siguiente después de darle el desayuno a Alexis y ponerle un precioso conjunto verde y unas converse de bebe blancas la puso en su pecho con el portador de bebes y se dirigió a la cafetería "Rose Garden" que siempre frecuentaba con Kate cuando salían, ella ya estaba allí con dos tazas de café humeante en la mesa, una sujeta fuertemente entre sus manos.

-Hola Kate

-Rick –Kate se levantó y lo besó en las mejillas después miró al bebé en el portador y no pudo evitar sonreí ante la pequeña pelirroja de ojos azules (otra vez esos ojos) y le acarició los mofletes a lo que la niña sonrió y soltó una pequeña risita.

-Es muy guapa y tiene tus ojos Rick.

-Sí, es en lo primero que me fije cuando su madre la trajo a casa con cuatro meses y me dijo: "ahí la tienes yo no quiero bebes"

-Oh, eso debió de ser duro….ser padre soltero y esas cosas…¿no?

-Sí, ser padre soltero es horrible pero para mí fue más fácil ya que trabajo en casa y bueno, mientras escribía le podía echar un ojo y mi madre me ayudaba, al ser madre soltera también pues supo lo difícil que era. Había veces que me desmoronaba y no quería seguir cuidándola quería dejarla con alguien como su madre me la había dejado a mi pero entonces ella me miraba con esos ojos que son como los míos y me sonreía y yo…yo no puedo resistirme a esos ojos.

-Lo entiendo –Kate lo miró a los ojos y no solo vio amor (por Alexis) si no dolor, rabia y pena, todo dirigido hacia ella y ella sabía perfectamente que había hecho así que se decidió a hablar y no solo a contarle una parte de la verdad: Rick….yo….siento muchísimo lo que pasó entre nosotros y se que no te di una buena explicación cuando te dije que lo nuestro se había acabado pero ahora si tengo la oportunidad de decirte todo esto, te deje porque tras lo de mi madre no era yo, no he vuelto a ser la misma, sabía que mi única preocupación y obsesión sería encontrar a su asesino hacerle justicia y no quería hacerte daño a ti siendo incapaz de estar contigo, no te deje porque no te quisiera, por supuesto que no, nunca dejaré de hacerlo Rick pero….en mi cabeza pasaban tantas cosas que no quería que tu compartieras nada de eso conmigo y sé que fue egoísta y tonta pero no podía. He intentado tener una relación este último año y no ha funcionado, no solo porque yo no podía centrarme solo en la relación sino porque ese hombre no eras tú. Se que estas enfadado conmigo pero me lo merezco, estoy tan orgullosa de que por fin consiguieras ser un gran escritor y de que estés cuidando de esa niña que….me hace más difícil decirte esto porque se que me vas a odiar más

Kate tenía lágrimas en los ojos que empezaron a caer por sus mejillas y Rick las apartó con sus pulgares mientras sacudía la cabeza de un lado a otro: nada, nada podría hacerme odiarte Katherine Beckett, tu tampoco has salido de mi cabeza nunca, cuando me dejaste y después de encerrarme a beber y gruñir salí a enrollarme con tías, a ahogar tu amor pero no podía y no puedo arrepentirme porque eso me dio a Alexis pero nada podría hacerme odiarte Kate.

-¿Ni siquiera haberte ocultado algo durante un año y tres meses?

-¿El qué?

En ese momento Kate lo vio, vio a su padre en la puerta con John en su carricoche, esperando a que ella le hiciera una señal para entrar y así lo hizo.

-Quiero que no me odies, cuando lo descubrí estaba muy confusa y para cuando quise decírtelo tú ya no vivías en el mismo sitio y no tenías el mismo móvil, joder, ni siquiera el mismo apellido.

Y Jim llegó a donde estaban ellos y Rick se encontró de frente con Jim, que le sonreía, el le sonrió también antes de bajar la mirada al carrito donde un niño de pelo castaño claro y piel clara intentaba levantarse de su asiento para abrazar a Kate y de repente el niño lo miró y en los ojos de Rick brilló una "luz" que solo brillaba con Alexis y con la que Kate supo que al menos John iba a encontrar amor en Castle. Rick se quedó petrificado en el asiento y más cuando el pequeño le sonrió, una sonrisa que él conocía muy bien de las contraportadas de sus libros. Alexis, que estaba sentada en el regazo de Castle comenzó a reír y a señalar a John que ya había conseguido librarse de las ataduras e intentaba escalar las piernas de su madre para llegar a su regazo también.

-¡¿TENGO UN HIJO QUE PARECE TENER MÁS DE UN AÑO Y ME ENTERO AHORA?

-Castle….te lo he explicado, para cuando quise decírtelo no estabas localizable en ningún sitio, tú mismo dijiste ayer que te cambiaste el apellido poco después de que lo dejáramos y….yo estaba como de siete meses cuando quise decírtelo.

Rick, dejó unos billetes en la mesa dijo: "necesito calmarme, nos vemos en la comida, aquí mismo y tráelo a él por favor", acarició la cabeza de John y se fue a dar un paseo con Alexis mientras llamaba a su madre.