¡Hola a todos! Jesucristo, antes de la tarea y del resto de mi vida, estoy muy contento de poder seguir con esta historia, este capítulo me quedó bastante bien y casi llegué a 4000 palabras, así que espero les guste y me digan qué les pareció, aunque realmente, ¡está bien si no quieren decirlo! A mí me está gustando mucho esto y la dirección que va tomando.

Sin embargo, siempre comparto mi trabajo con ustedes, así que disfrútenlo.


Joven y atrapado

Capítulo 20: ¡A por los puntos!

Shidou se había relajado bastante al ser abrazado por Miku, tal vez es porque ser abrazado era un gesto amable y muy personal, también era íntimo y si lo hacía su pareja, era mejor, sin duda. Pero ese era el problema, ella no era su verdadera esposa y todo esto resultó demasiado nostálgico para él, ya que quería estar con Tohka.

Sin embargo, se repitió que no debía ser así, su relación pendía de un hilo, así como la de los demás y realmente no estaba seguro si había ganado algún punto con todo esto, para terminar, la fiebre sí afectaba a su cuerpo, realmente se sentía pesado, un tanto aturdido, con mucho desgano y con dolor de cabeza.

Es decir, síntomas normales de una persona normal con fiebre, algo que no estaba incorrecto, ¿verdad?

A excepción de que él tenía poderes de espíritu, además de una regeneración milagrosa gracias a su hermanita y a su ángel Camael, que tanto le salvó la vida en años anteriores y más peligrosos, así que su condición no era comprensible.

Como le había dicho Miku, todo esto era realmente extraño, aunque no tanto si tomamos en cuenta que él ni siquiera debería de estar aquí, ocupando este cuerpo, bueno… Está bien, tal vez una fiebre no es tan extraño como pensaba.

No era tan molesto, después de todo había sufrido de fiebre por no dormir en otras ocasiones y había faltado al trabajo, eso era malo, pero lo dejaba pasar fácilmente una vez estaba en la cama, siendo atendido por su esposa.

Y esto se volvía a repetir con ligeros cambios ahora mismo, sin embargo, se sentía tan… ignorante, no tenía el don de la palabra para ser tan extrovertido y arriesgarse a sacar conversaciones de donde fuera, aunque debería de poder porque estaba con la mujer que tenía una sortija muy bonita, igual que la suya.

Así que el silencio le molestaba, de no estar enfermo, tal vez sería incómodo para Miku también, quien se acostó en la cama para descansar, porque sabía que aunque extraño, Shidou debía descansar con mucho más razón.

—Darling, acuéstate conmigo, hoy no debes hacer nada más que descansar, también si necesitas algo, yo estoy a tu ser-vi-cio —dijo con un tono divertido en su voz, luego soltó una risita.

—Ah, sí… Gracias, Miku… —dijo con una pequeña sonrisa y derrotado, se acostó a su lado y puso las manos encima de la sábana blanca, así como se puso la toalla húmeda de nuevo en la cabeza—. ¿Estás segura?

—¿Hmm? ¿De qué? Ah, ya entiendo, claro, claro —dijo motivada con una idea que él no podía imaginar, sonrió y dejó la cama.

—Eh, no, no, espera, Miku…

—No, no, aguarda aquí, Darling, tienes razón, no puedo decir simplemente eso, ¿verdad? No estaría a juego. —Ella se alejó de él hasta llegar a la puerta—. Volveré pronto.

—Miku… Ahh, ¿en qué estará pensando?

Shidou decidió quedarse en cama, la fiebre seguía ahí y entre más pensaba, más duro se volvía, así que solo suspiró, intentando relajar sus músculos, estaba enfermo, pero debía de ganar puntos, sin embargo, él era el único siendo atendido.

Sin embargo, sus sentidos volvieron cuando Miku volvió a abrir la puerta, naturalmente giró la cabeza para ver ahí, y lo que se encontró le hizo incorporarse un poco en cama, la toalla húmeda cayó de su cabeza, así como abrió la boca al mismo tiempo.

—Oh, Shidou-sama, déjeme servirlo mientras se encuentra enfermo, yo cuidaré mucho de usted —dijo ella con cierto tono de respeto, pero estaba sonriendo pícaramente y con ese atuendo de sirvienta, claro que le quedaba el papel.

—M-Miku… ¿Qué haces…? —preguntó muy impresionado, sobre todo no entendía por qué tenía una de esas ropas y por el escote, sabía que no era el que usaba la servidumbre de la idol.

Miku no le hizo caso y se acercó a la cama, luego lo observó mientras ponía un dedo cerca de sus labios.

—¿Hmm? ¿Qué es lo que sucede, Shidou-sama? —preguntó un poco divertida mientras lo veía tan nervioso—. Estoy haciendo mi trabajo, es usted quien se comporta extraño, como si algo… lo molestara. No se preocupe, puede decírmelo, puede decirle todo a Miku Izayoi…

Ella fue gateando hacia él, Shidou pudo ver parte de sus pechos por culpa del escote, al cual debería estar realmente agradecido con el diseñador de esa prenda, pero nunca lo admitiría de ser cierto esto.

Él retrocedía mientras ella avanzaba como un gato, uno que arrinconaba a un ratoncito asustado que, por cierto, le recorría la adrenalina y la calentura.

—M-Miku…

—Oh, Shidou-sama, ¿qué es lo que pasa? Ya me he acercado mucho a usted antes, ¿o no lo recuerda? —preguntó con cierto tono sexy mientras llegó a arrinconarlo, Shidou no podía huir—. ¿Hay algo que pueda hacer por usted? Porque creo que tiene un especial interés en mi… en mis pechos.

—¡N-No, no estaba viéndolos! —dijo al mirar a otro lado, muy sonrojado y nervioso.

—¿No? —preguntó un poco triste, ella entonces se tomó sus pechos y los juntó un poco, así como los alzó un poco, haciendo resaltar bastante su busto, más de lo usual—. Pero si son especialmente para Darling, ¿no te gustan?

«¡Maldita sea!» Shidou vio con sus ojos por unos segundos, pero se alejó de nuevo, sin embargo, no pudo soportar ni un segundo más sin ver eso, así que volvió a verlos rápidamente y regresó a ver a la pared. «¡Maldición!»

—¿Estás seguro? —preguntó con un tono melodioso, luego hizo una sonrisa un poco pervertida.

—S-Sí, no los… no los estaba viendo… ni nada…

—¿Hmm? Bueno, no los veas, si no te gustan.

«¡Maldita sea, los puntos!»

Y como si Miku supiera de su fuerte necesidad de satisfacer a sus demandas, no lo pensó, lo hizo. Atrajo su cabeza hacia sus pechos, estos eran firmes y suaves, no tanto como los de Tohka, por supuesto, pero eran geniales e instintivamente, su cuerpo reaccionó.

Rodeó a Miku con sus brazos y aun en sus pechos, movió su cabeza de un lado a otro con una sonrisa, ella también fue feliz y se aseguró de abrazarlo también.

«Esperen, ¿¡qué acabo de hacer?!» Shidou se detuvo estrepitosamente, causando cierta confusión en Miku, normalmente solía hacerlo un poco más y después dar un cumplido, pero Shidou no habló, solo se detuvo.

—¿Darling?

«Diablos». Ahora sí pensó que todo se había ido al caño, tanto que no pudo reaccionar, sumado a que estaba enfermo y debilitado de cierta forma, no podía pensar claramente, el tono de Miku fue hasta de cierta desconfianza. «No, tal vez estoy exagerando».

Entonces, con algo de nerviosismo por ser atrapado actuando muy raro, se alejó de esos grandes bultos para ver el rostro de la idol, pero ella le vio con cierta desconfianza, así que Shidou se escondió en sus pechos como para arreglar la situación.

«¡Maldición, no exageraba! Esto es malo, ¿qué pasará si descubre que no soy su esposo?»

—Darling, espera. —Ella misma lo alejó de sus pechos y lo obligó, usando su propio peso, a acostarse en la cama—. ¿Estás bien? Creo que estás muy cansado, ¿verdad?

—Eh… Yo… No. No es eso, es solo que, bueno… Sí, eso es… Supongo.

Miku sonrió por su respuesta, le resultaba raro, pero era su esposo, no había dudas. Dejó de estar encima de él y se levantó para quitarse su ropa de maid, quedando solo con su sostén rosa y sus bragas del mismo color, los ojos de Shidou se abrieron bastante.

«No, no, no». Shidou miró a otro lado, imaginando el cuerpo de Tohka. «Eso es, eso es, ¡eso es lo correcto!»

Shidou tenía métodos pervertidos para salvarse de situaciones pervertidas, al parecer, funcionaba.

La mujer voluptuosa regresó a la cama y abrazó a Shidou, quedando su cabeza recostada ligeramente en su hombro, el contacto de su piel era maravilloso, no estaba comparándolo con Tohka, porque no podía pensar en nada más de lo suave que era su piel blanca, pero era una mujer muy hermosa.

Estas reacciones masculinas eran imposibles que no se desataran, pero Shidou seguía pensando en Tohka, eso le ayudaba a concentrarse en otra cosa que no fuera la suave piel, los pechos grandes y el cuerpo de curvas de Miku que le encantaría explorar…

«¡Maldición!»

—Darling, perdón, solo quería alegrarte un poco —dijo con una voz suave y más tranquila, también tenía una pequeña sonrisa mientras miraba al techo, igual que él—. Tienes fiebre, estás enfermo, eso es tan raro, tal vez porque siempre he visto a Darling estar bien y luchando, a pesar de todo, y yo… Todas esas veces, no podía ayudarte tanto como lo deseaba.

La voz de Miku fue nostálgica y sus palabras le dolieron en la cabeza al hombre, porque tuvo unos recuerdos veloces en los que la DEM trató de matarlos a ambos en varias ocasiones, incluso Mana fue su enemiga y eso era mucho más raro que todo lo que pudiera pensar.

—Por eso, me siento extraña al verte así, pero al mismo tiempo… Quiero apoyarte ahora de esta forma —dijo un poco más animada y con los ojos cerrados, mientras el hombre de cabello azul se le revolvió al estómago.

Empezaba a conocer más de cómo fue su relación con Miku, al menos, en este mundo al que no pertenecía y en el que Tohka nunca existió. No eran recuerdos lindos, pero eso también le ayudaba a comprender muchas cosas, sobre todo, el peligro de estar juntos y de que ella fuera tan conocida.

«Esa pelea con Mana… Fue cerca de la mansión de Miku… Incluso salir conmigo para una idol como ella, ¿no eso también está mal?»

No tuvo que pensarlo mucho para afirmarlo él mismo, las idols no deberían tener parejas o al menos, no es normal que lo tengan, además de que ella era muy famosa y sus fanáticas eran mujeres, Shidou pudo haber lastimado sus sentimientos si es que se hubiera sabido que era novio de Miku, pero afortunadamente pensaba que nunca los habían cachado.

Ahora que lo reflexionaba rápidamente, tenía esa duda.

—Esta vez ya no estás peleando, Darling, y aunque me has dicho que lo haces para mantenerte en forma, siempre me pregunto a qué te refieres con eso.

—¿De qué hablas?

—A tu rutina mañanera, siempre me pregunto si en verdad solo haces ejercicio o estás entrenando de nuevo… —dijo un poco preocupada, Shidou sintió la tensión.

Ahora que lo pensaba, cuando peleó contra los otros Shidou, se dio cuenta de que ambos eran muy hábiles, tal vez un poco más que él, cada uno con los ángeles que manejaban más.

Tal vez este Shidou seguía entrenando para proteger a su esposa, y sabiendo lo poco que sabía de los encuentros entre la DEM y ellos, estaba de acuerdo con su precaución, así como era una posibilidad alta, Miku estaba en lo correcto, tal vez.

—Bueno… —dijo con voz pesada, pero luego sonrió un poco y le puso la mano en la cabeza de Miku suavemente, ella abrió los ojos y lo miró—. Debo estar preparado por si tus fans quieren separarnos, Miku.

Él sonrió sinceramente y ella terminó sonriendo también.

—¿De qué hablas? Todos ya saben que eres mi esposo y no dejaré que nadie nos separe nunca. —Lo besó en la mejilla y lo abrazó con un poco más de fuerza con los ojos cerrados—. La DEM no lo logró, Kotori-san se mostró algo renuente al aprobar nuestra relación, pero tampoco nos detuvo eso, y mi trabajo como idol nunca ha sido más importante de lo que tú eres para mí, Darling, así que… No me importa si pierdo a todos mis fans…

Ella entonces se puso encima de él para tomarlo de las mejillas con un sonrojo, además de sus ojos estaban brillando, Shidou no pudo hablar, estaba hipnotizado y mientras recuerdos fluían a su mente, tanto lindos como amargos, su corazón estaba siendo conmovido por las palabras lindas de esta mujer.

—Mientras tú estés aquí, conmigo, puedo perderlo "todo" y aun así, tendré a lo más valioso a mi lado.

—Miku…

—Darling, te amo.

Y sin más, ambos unieron sus labios en un beso suave y duradero.

Al separarse, ambos se sonrieron con un leve sonrojo en las mejillas, fue ahí cuando Miku recordó la pastilla que había dejado al sirvienta, por lo que fue a tomarla y se la dio a Shidou, junto con el vaso de agua, él soltó una pequeña risa.

—Cierto, con todo lo que pasó, se me olvidó tomar esto.

—Sí, lo siento, creo que me emocioné mucho con mi papel.

El hombre finalmente tomó la pastilla y se acostó de nuevo, por lo que su mujer tomó la toalla para ir al baño para volverla húmeda y dejársela en la cabeza a su esposo.

—Descansa, Darling, nos veremos después. —Sonrió y lo besó en la frente, para irse.


Shidou, quien tenía el trabajo de un chef y no el de un administrador, tendría que ejercer como uno y se le hizo tarde mientras se debatía cosas en el baño, pero como Tohka le avisó de su retraso, se bañó rápidamente y mientras se cambiaba por ropas formales, decidió asumir el reto de ir a un trabajo desconocido.

«Y cuando regrese, voy a arreglar las cosas con Tohka, lo haré como lo haría con Muku». Al pensar en la sonrisa de su bella esposa, se sonrojó ligeramente y la culpa llegó a él. «¡Perdóname, Muku!»

El hombre vestido de traje negro terminó de peinarse, así como bajó al comedor para desayunar rápidamente, no tenía idea si tenía algún trabajo pendiente, menos de su contenido, pero sabía que debía estar en un portafolio o en una computadora, pero este departamento no era su hogar.

«Tal vez en el trabajo tenga esas cosas, en una oficina o en un cubículo». Shidou terminó de comer y corrió al baño para lavarse los dientes para luego volver hacia la puerta. «Esperen, ¡Tohka!»

—¡Shidou! —Tohka llegó hasta la puerta justo cuando él se giró, ella seguía con el delantal amarillo encima, pero traía una mochila oscura—. No te olvides de esto, también puse todos los papeles ahí que tenías en el escritorio y tu computadora.

—Oh, gracias, Tohka. —Sonrió y cargó la mochila en la espalda, aunque realmente estaba decepcionado por no tener un portafolio; tal vez estaba confundido de profesión—. Bueno, ya debo de irme, pero cuando regrese… Vamos a estar juntos, ¿de acuerdo?

Shidou no le dejó responder y la besó en los labios con cariño, incluso después la abrazó con fuerza, Tohka sonrió levemente, así como lo abrazó también.

—Perdón por lo de hoy, pero te lo voy a recompensar, Tohka.

—No, está bien, mi amor. —Se alejó de él para sonreírle—. Todo está bien, ahora, ve a trabajar y ten un buen día, yo estaré esperándote para comer.

—Aquí estaré —dijo con mucha seguridad.

Shidou se fue a su trabajo, aunque no tenía idea de a dónde ir, llamó a Shidou por instrucciones, sin embargo, por las reglas del juego macabro de Nia, solo podía llamarle al Shidou que ocupaba su lugar, es decir, quien estaba con Mukuro ahora.

Al mismo tiempo, este Shidou también solo se podía comunicar con quien ocupara su lugar, es decir, el hombre de cabello azul que estaba enfermo y descansaba en una habitación de lujo en una gran mansión, así que el mensaje de ayuda sería una cadena de mensajes entre tres personas.

Sin embargo, la respuesta no llegó, porque Shidou se quedó dormido y su celular sonó varias veces, pero no pudo contestar, el Shidou chef sintió la desesperación cuando fue ignorado, fue ahí cuando estos dos que sí estaban despiertos y ocupados, sintieron temor del estado de su compañero, quien fue el castigado de la noche anterior.

Fue como una motivación y mientras el Shidou chef se las apañó solo con los contactos que tenía en su celular para buscar alguna ayuda para llegar a su trabajo, el otro hombre que ocupaba su lugar en su vida, también se puso serio con referencia a los puntos.

Mukuro se convertiría en Miku Izayoi para él.


«Bien, estamos a punto de cerrar por ahora, y ya no hay más pedidos». El chef de cabello azul sonrió y como tenía una gran cantidad de ingredientes para el turno vespertino, se puso a trabajar en un platillo para Mukuro. «Con esto sin duda la voy a impresionar, incluso si este es mi trabajo seis días a la semana, ¡soy un profesional!»

Mientras Shidou cocinaba hábilmente como todo un profesional, Karen observaba con gran impresión sus movimientos, después de todo, ella quería ser como su chef y superior.

«Será mejor que no lo moleste, se ve realmente concentrado en lo que hace, me pregunto si es para Mukuro-senpai». Pensó la chica y mejor se retiró para ir con su compañero joven que, por alguna razón inexplicable para ella, era el subchef. «Será mejor que ese entrometido de Kaji no interrumpa a Shidou-senpai en estos momentos».

Sin embargo, Shidou no tardó mucho en su oficio y no supo que tuvo ayuda de la chica que tenía en su personal, así que cuando finalmente tuvo algo de limonada en un vaso, adornado incluso con una rodaja de limón en el vaso de cristal, salió de la cocina y vio a su esposa en su puesto.

No tenía quejas de Mukuro, ella era hermosa por donde se le viera, no solo su cabello largo y bien cuidado, ni sus ojos dorados brillantes, tampoco su rostro de piel blanca y suave, su cuerpo era perfecto y voluptuoso, incluso si ahorita estaba algo oculto en la ropa de trabajo como si fuera una recepcionista.

«Bien, no se ha dado cuenta». Shidou dejó el vaso y el plato en una mesa sin hacer ruido, para ir directamente con su esposa que estaba anotando algo en una bitácora, tal vez un registro de clientes o un recordatorio, realmente él no pensó en qué estaba haciendo.

Sin previo aviso, la rodeó con sus brazos y una mano la puso encima de uno de sus pechos, causando que ella soltara un leve grito, pero él se había impuesto que pensaría en Mukuro como su Miku, y la trataría igual, así ganaría puntos, sin importar que tanto se manchara las manos.

—¡Ah! ¿D-Danna-sama? —preguntó sonrojada mientras recibía un beso en la mejilla de Shidou, la tenía atrapada con una mano en su estómago y la otra en uno de sus grandes pechos—. ¿Qué estás haciendo? Estamos en el trabajo…

—¿Eso me prohíbe acercarme a ti? —preguntó de forma seductora, ella abrió un poco más los ojos con impresión, pero lo hizo aún más cuando el abrazo fue más fuerte y Shidou besó su cuello—. Además, eso es difícil para mí, porque te quiero mucho y casi no hemos estado juntos.

—P-Pero Danna-sama, estamos en el trabajo y aquí…

—No estoy asustado, aquí o en donde sea, mientras estás conmigo. —Eso fue suficiente para hacerla sonrojar y ceder ante su cariño, eso hizo sonreír a Shidou.

De hecho, gracias a que no se perdía ni un concierto de Miku y la podía oír de cerca cuando estaba practicando nuevas canciones, se sabía muchas de sus letras de memoria, por lo que había usado una de esas en estos momentos.

—Danna-sama… —Ella giró la cabeza para besar a Shidou con un sonrojo en las mejillas, un beso que se prolongó por un minuto y que al separarse, ella se sintió bastante avergonzada, se sentía incorrecto, pero había un hilillo de saliva cuando se separaron. «Él no hace esto normalmente… ¿Por qué? Pero estamos en el trabajo, aun así… ¿Esto será porque Danna-sama quiere hacerlo con Muku?»

—Tengo algo para ti, recuerda que estamos en el descanso, ven. —La tomó de la mano y la llevó a la mesa donde un platillo caliente le esperaba—. Es para ti, Muku.

—¿Y tú?

—De seguro los chicos harán algo para mí, pero tú eres más importante, así que me esforcé en prepararte algo.

—Gracias. —Sonrió aun con las mejillas teñidas de carmín y probó la comida, parecía más casera que otra cosa, pero era deliciosa por la misma razón—. Está delicioso, Danna-sama, aunque un tanto diferente y más simple de lo usual.

—Ah, bueno… Eso es porque… —dijo un poco nervioso por su falta de técnica, pero no perdió la confianza—. La próxima vez lo haré mucho mejor, cariño.

—¿Cariño? —preguntó algo confundida.

—Ah… ¿No te gusta? —preguntó fingiendo tristeza, entonces ella negó con la cabeza y después sonrió.

—Es la primera vez que lo dices, aunque me gusta más cuando dices mi nombre, porque solo tú puedes llamarme así.

—¿Ah, sí? —preguntó al tomarla de la mejilla, ella se impresionó de nuevo por su asertividad y acercamiento—. Pero no creo que alguien más deba de llamarte "cariño" tampoco.

Ella se quedó callada y agachó la cabeza, un poco sonrojada, Shidou no era tímido como sus otras versiones, tampoco tenía problemas con temas sexuales, era un experto y aunque su romanticismo no era tan alto como el esposo de Mukuro, lo compensaba con sus frases provocativas y algunas un tanto profundas gracias a la música de Miku.

—Jajaja, que linda eres, Muku. —Shidou sonrió con satisfacción al ver el rostro colorado de ella, luego dejó su mejilla en paz para irse a la cocina—. Iré a ver a los chicos y luego volveré.

—Oh, está bien… —dijo con cierta dificultad, porque estaba avergonzada por el acto de su esposo.

«No seré el castigado de esta noche, definitivamente voy a ganar y voy a volver con Miku, ¡sin importar que ahora no esté con ella! ¿¡Oíste eso, Nia?!» Apretó los puños y su mirada se puso seria. «Cariño, tan solo espérame, sin duda, volveré a ti».


Todos están muy motivados para ganar puntos y no ser el castigado de esta noche, sin embargo, tiene que existir uno, ¿¡quién será el ganador de este día?! ¡Podrán actuar cariñosos sin tener que enamorarse de otra mujer? ¿Shidou chef podrá arreglar la gran pérdida de puntos con Tohka o ya no hay nada qué hacer? ¡Descúbrelo en el siguiente capítulo!

Por cierto, espero hacer otro capítulo pronto, aunque el tiempo es escaso, ¡quiero intentarlo, porque estoy motivado! Siento que la inspiración está de mi lado, o por lo menos, las ganas están dentro de mí y eso es todo lo que necesito para seguir adelante en esto y con todo en realidad.

También en el próximo capítulo iniciará una pequeña saga del nuevo castigo que sufrirá… quién lo tenga que sufrir, así que espero también les guste, porque las cosas se van a alocar un poco, en el buen sentido, créanme.

Sin más, nos vemos.