No lo negaré este cap se me ha resistido y por eso espero que el siguiente sea mucho mejor. Espero que sigais por aquí, pequeñas seguidoras, porque estas semanas he tenido un increíble bloqueo. Ahora os lo dejo. Agradezco los review del anterior cap ^^
Disclaimer: Naruto y los suyos son de Masashi Kishimoto. Los OC míos.
Capítulo 20
Racionalizar
"No cometas obra alguna con la furia de la pasión: equivale a hacerse a la mar en plena borrasca."
Thomas Fuller, escritor y clérigo británico.
Un puñetazo que encaja en el estómago. Otro que a su vez para una patada. Un salto hacia atrás esquivando dos shuriken y un jutsu de tierra que aprisiona a la niña. Hana no mostraba ningún tipo de expresión en su rostro mientras luchaba con una niña proveniente de Kusa, que poseía unos ojos violáceos anillados muy curiosos. El árbitro en aquella prueba determinó que la victoria era para la de Konoha y la niña se arrodilló en el suelo, paralizada. Desde el palco, las tres Kage observaban todo. A cada lado de la Tsuchikage se encontraban dos figuras encapuchadas, y tras las otras Kage estaba Kuroi cruzado de brazos, destacando sus músculos. Y contra la pared, estaban Takara, Aotsuchi y Shitsuchi en completo silencio.
-Vaya, vaya, esa chica no tiene nada que ver con la que vi en los anteriores exámenes-Comentó Kurotsuchi sin apartar la vista de la arena, mientras estaba sentada algo despatarrada en el asiento-Ha hecho un buen trabajo, Tsunade-sama.
-Mi entrenamiento fue una simple formalidad, niña-Contestó Tsunade, agarrando a Ryū para que estuviese más cómodo sobre su regazo-Ella fue la que consiguió todo eso.
-No me cabe duda de que la fuerza interior de la chica hizo mucho-Mei levantó la mano izquierda para hacer una floritura y Kuroi se acercó-¿Verdad, querido?
-Por supuesto, madre-Kuroi fue correcto, tal y como le había enseñado Mei para ese tipo de eventos oficiales-Hana ha escalado muy rápido, la verdad.
Una de las encapuchadas ahogó una tos. No podía dar crédito a lo que veían sus ojos, era imposible. Midori apretaba los puños, con el Sharingan de tres tomoes activado y brillando con furia. De verdad Hana se había vuelto tan poderosa como para vencer a un dojutsu superior al suyo.
Miró de reojo a su madrina y un par de silenciosas lágrimas descendieron por sus mejillas. Estaba tan cerca de ella pero a la vez tan lejos…¿y qué hacía con el niño del bosque en su regazo? ¿lo habría adoptado? ¿lo habría tomado como suyo cuando se lo encontraron en el bosque en su camino a Iwa? Si era así, también habían encontrado el cuerpo de la madre, y agradeció no haber sido ella quien la mató. Aunque se sentía culpable por haberlo presenciado.
A su derecha, Tsunami le hizo una señal con los dedos y la escuchó decir con voz formal:
-Tsuchikage-sama, debemos irnos unos instantes, nuestra líder nos llama para algo urgente…
Midori supo lo que ocurría de inmediato. Llegaba el momento de iniciar el plan.
-Shannaro!-
Las tres Kage se encontraban en pie, con los cuatro aspirantes a chūnin frente a ellas. Kurotsuchi, como siempre, era respaldada por las dos sombras encapuchadas y esta vez no había ni rastro de su hija o de los gemelos. Ryū miraba curioso a todos, cogido de la mano de Kuroi, que trazaba una estrategia rápida por si les atacaban.
-Hikari de la Hierba, has ascendido, felicidades-La voz de Kurotsuchi denotaba felicidad mientras daba los chalecos ninja-Hana Uzumaki, has ascendido a chūnin, felicidades. Ringo y Kenjurō de la Niebla, habéis ascendido, enhorabuena.
La más pequeña saltó emocionada a los brazos de uno de los encapuchados que había tras la Tsuchikage. Ringo, con su pelo rojizo oscuro alborotado, fue felicitada por Kuroi y Kenjurō recibió un beso en la mejilla de parte de la Mizukage. Hana simplemente se puso el chaleco y sonrió, tomando entre sus brazos a Ryū y siendo felicitada por una orgullosa Tsunade.
-¡Vaya, al final vas subiendo!-Takara apareció de un momento a otro, palmeando el hombro de la Uzumaki, junto a Aotsuchi y Shitsuchi-Ahora solo te falta subir a jōnin y me podrás igualar.
-No te pases Takara-chan, Hana te supera incluso si se hubiese quedado para siempre como genin-Aotsuchi rió de forma socarrona y besó la mejilla de la chica.
-¿Qué dices? Takacchan es más fuerte que Hana-Shitsuchi fue más allá y la besó en los labios.
-Oh bien, basta. Pelearos mientras habló con ella-Takara ni se había sonrojado, solo salió de su rango y ellos comenzaron a pelear-Hana, ven un momento.
-Ryū, ve con Tsunade-bāchan, ahora voy.
Las dos chicas se apartaron de los demás un momento y Takara miró hacia los lados, esperando que nadie estuviese por los alrededores y las escuchase.
-Tenéis que salir de Iwa de inmediato Hana-Su voz se tornó grave y seria-Los de Kusa tienen un complot contra vosotros.
-¿Cómo puede ser eso?-Hana abrió los ojos sorprendida-¿Cómo lo sabes?
-Las cosas no van bien desde la alianza. Comienza a haber jonin actuando de forma sospechosa, he oído incluso algo de una resistencia por si van a peor las cosas.
-¿Serías parte de ella?
Takara le echó un vistazo a su madre, que estaba algo más demacrada con unas visibles ojeras bajo sus ojos rosados.
-Todo lo que signifique salvar a mi madre de las garras de esa arp…
-¡Honō! ¿Qué demonios ha pasado?
Takara y Hana se dieron la vuelta bruscamente. Al ver el panorama se asustaron. La ninja de Kusa, a la cual Hana había jurado matar, estaba frente a todos malherida, con varios shuriken y kunai clavados en la espalda. En su mano llevaba algo, un protector.
-Tsuchikage-sama, están por toda la frontera. Nos han atacado.
-¿Quiénes?-Vieron como Kurotsuchi apretaba la mandíbula, yendo hacia ella.
-Ninjas de la Hoja, de la Lluvia y de Kiri.
La Uzumaki vio como los encapuchados se acercaron a Tsunade y Mei de pronto, intentando coger a Ryū de paso. Honō tenía una mueca que denotaba más diversión y placer que dolor, o por lo menos así lo veía ella. Takara también lo debió notar porque le susurró:
-Escapad, ahora.
Los movimientos siguientes, ninguno se los esperó. Hana se movió a una velocidad espantosa, encajándole una patada directa al cuello al encapuchado mientras que Kuroi puso a Ryū en brazos de Tsunade y desenvainó su espada dándole un mandoblazo en el torso al encapuchado que iba a por Mei.
-¡Cómo os atrevéis!-Bramó la mujer de pelo negro, viendo como salieron disparados-¡Guardias!
Cuatro ninjas aparecieron, posicionándose a cada lado de la Tsuchikage. Hana se fijó en que los encapuchados no eran mujeres como había pensado, sino otros dos ninjas de Iwa. Se extrañó y se preparó para lo peor.
-¡Arrestadles de inmediato!-Los guardias se adelantaron.
-Ni en sueños, querida.
Mei se puso los dedos en la boca, formando un círculo, y expulsó una gran cantidad de lava que les detuvo. Honō gritó entre todo el revuelo que había:
-Tic-tac, todos caerán.
Y aquello fue la señal para salir huyendo. Hana supo que los suyos corrían serios problemas.
-Shannaro!-
-Esto es lo que merecéis…
Midori blandió su katana con maestría y rasgó piel. La sangre saltó hasta su rostro, pero eso no la detuvo. Dio una vuelta, repeliendo shurikens al imbuir chakra Raiton en su arma, y después de patear una gran perra blanca concentró un Chidori en su mano y apuntó para matar a la dueña.
Inoshi mantenía una mano en su ojo, de donde brotaba sangre, pero vio la cara de Mimi antes de verla ser atravesada con una línea de electricidad. La Inuzuka abrió los ojos como platos, bajando la vista y viendo la sangre que comenzaba a bajar desde una profunda herida bajo su clavícula. De su boca salió más sangre y Midori supo que debía ahorrarle el sufrimiento.
Levantó la katana y cuando estaba a punto de destrozar a la mediana de las trillizas, recibió un duro puñetazo en la cara que la lanzó varios metros hasta chocar contra un árbol.
Maguma pateó el estómago de Akuma y vio como Midori era lanzada. Y de inmediato reconoció a Hana, a la niña de la Hoja que mató a su marido. Hana tomó entre sus brazos a Mimi, comenzando a curarla, e Inoshi la ayudó. Un intenso bálsamo envenenado la cegó por completo. Afirmó el cuchillo-kunai que llevaba en la mano y se lanzó contra ella.
-¡Por fin llegó el momento! ¡Prepárate para morir!
Hana se dio la vuelta a tiempo para ver como Maguma venía hacia ella. Pero Akuma se interpuso en el ataque, recibiendo la terrible cuchillada en el estómago.
-¡Apártate!-Gruñó la mujer de Kusa-Maldita perra…
-No permitiré que hagas daño a los niños-Akuma sonrió, a pesar de comenzar a toser sangre-Qué quede claro…
Maguma se dispuso a darle el golpe final, pero fue repelida por Shikari de un golpe en el rostro. Chō se acercó lo más rápido que pudo, ayudando a su sensei a tumbarse.
-Akuma-sensei, resista…¡Hana, cúrala, deprisa!-Apremió la Akimichi quitándole el cuchillo del abdomen a la Sarutobi.
-Hana, te necesita, vamos-Inoshi sostenía a Mimi, que respiraba con dificultad-Hana…
-¡Maldita imbécil, reacciona de un puta vez! ¡Se morirá!
La voz de Shikari hizo algo de efecto en Hana. Puso sus manos en el abdomen de Akuma y un chakra más intenso, de color azul esta vez, recubrió sus manos. Unas lágrimas traicioneras cayeron por sus mejillas y la mujer de pelo azabache habló:
-Puedo resistir un rato más…Hana…
-¡Coged a los heridos y llevarlos a la aldea!-La voz de Daichi resonó con fuerza-¡Qué Tsunade-sama sirva de escolta!
Las manos ensangrentadas de Hana se retiraron, pues Shikari y Chō tomaron a su sensei y se la llevaron junto a la Sannin. Inoshi afirmó a Mimi a pesar de que él también estaba herido y marchó junto a ellas. Se quedó de rodillas ahí unos segundos hasta que la voz de Shin se alzó:
-¡Necesitamos refuerzos!
-¡Te salvaron la última vez niñato, pero esta vez morirás!
Tsunami parecía enloquecida e intentaba ensartar en una barra de metal al segundo miembro del equipo siete. El cerebro de Hana desconecto de todo al escuchar su voz y ver el destello azul-grisáceo del pelo de la ninja de Kusa. Ella fue la que mató a la madre de Ryū. Era ella.
Midori, con el sharingan activado y sin creerse quién era, solo pudo ver todo a cámara lenta mientras se quitaba un trozo de estaca de madera del brazo.
Un manto de chakra rojizo y burbujeante recubrió a Hana, su Hana, y sus rasgos se volvieron más afilados. Sus ojos azules perdieron su color, dejando ver solo dos pozos negros. Salió corriendo y saltó sobre la espalda de Tsunami, tomándola de ambos brazos y tirándola al suelo.
Jishin y Maguma, que luchaban contra Daichi y Kaito, se quedaron estáticos al igual que sus contrincantes.
Se escuchó un grito de agonía y el sonido de huesos salirse, para después resonar una voz ansiosa. Hana había aprisionado la cabeza de Tsunami entre sus brazos, después de romperle los dos brazos.
-No podrás escapar nunca más…-El largo pelo de Hana se esparcía a su alrededor en nueve mechones-¿Tienes algo más que decir?
-Nos vemos en el infierno.
Una última mirada por parte de la de Kusa hacia Jishin, como disculpándose por no luchar, y murió tras el crujido de su cuello al romperse.
Kaito en ese momento le acertó un puñetazo a Maguma en el rostro, lanzándola directa hacia donde estaba Midori. Hana se levantó de encima del cuerpo inerte de la mujer y caminó dispuesta a matar también a Maguma.
-Tsuna...Tsunami…
Jishin soltó un bramido lleno de angustia y dolor y pronto la segunda fase del sello maldito se manifestó en su piel, haciendo que se volviese de color marrón oscuro. Daichi temió por su vida al ver como el brazo del hombre-bestia se transformaba en una especie de taladro.
Maguma veía con rabia como Hana, a cada paso que daba, hacía que las pequeñas rocas que había en el suelo se levantaban. Ella también se levantó, dispuesta vengar la muerte de sus compañeros caídos.
Midori solo veía todo con el Sharingan de tres tomoe activado. Estaba paralizada. Eso que venía hacia ella, con claras intenciones de matar, no era la Hana que había conocido una vez. No era la Hana tonta y descuidada que había dejado atrás hace tres años.
-¡Te destrozaré!-Gruñó Jishin lanzándose junto a Maguma contra la Uzumaki.
-¡Muere de una vez!
Una sonrisa socarrona se formó en el rostro de la chica y le plantó una patada brutal a la mujer, clavándola contra un árbol. Pero el ataque del hombre solo pudo esquivarlo. Jishin arremetió cuando Hana quiso atacar y en vez de atravesar a la chica, atravesó a otra persona.
Daichi se había sacrificado para darle una oportunidad a Hana.
Kaito y la Uzumaki reaccionaron del mismo modo. Dos golpes bien cargados de chakra que lanzaron al mastodonte muy lejos de su posición.
-Reti…rada…-La voz cascada de Maguma llegó a los oídos de Jishin, que se levantaba para arremeter, mientras ésta cogía el cuerpo de Tsunami-¡Retirada!
Pero Midori no hizo caso y se plantó en un segundo frente a Hana. En sus ojos brillaba un nuevo Sharingan, una especie de círculo negro alrededor de su pupila con tres puntos rojos. Hana lanzó un puñetazo directo a su cuello, pero de pronto un fuego negro comenzó a quemarle el brazo. Aun así Midori recibió el golpe, que la lanzó contra Jishin.
Los de Kusa se retiraron y en el claro solo quedaron los ninjas de Konoha y Ame.
El fuego negro ardió unos momentos más y el terrible chakra burbujeante se concentró en la zona afectada, extinguiéndole. El brazo de Hana desprendía un terrible olor a carne quemada, pero la herida no parecía profunda.
-Niños-La voz de Kaito les llamó la atención-Daichi…
La Uzumaki se arrodilló junto al hombre de pelo negro y comenzó intentar curarle, pero la herida no se cerraba. Incluso el chakra rojo desapareció de alrededor de Hana, yendo hacia sus manos para intentar curarle.
-Hana-chan…tu brazo…-Masculló Daichi.
-Mi brazo se recuperará-Gruñó Hana-Mantente despierto Daichi-sensei, por favor, acabaré en un momento.
-No creo…que sea posible…-Tomó sus manos-Hasta yo sé que he perdido demasiada sangre…
-¡Shin ayuda, pon tus manos sobre las mías!-La voz de la chica dejó de ser tranquila y titubeó al decir eso.
-Vo-voy…
Shin hizo lo que su compañera le pidió y sintió como el chakra le era drenado poco a poco. Pero la herida de Daichi no cerraba.
-Kaito, diles a mis padres y a mi hermana que lo siento…que lo siento por…por morir así…-Su voz era un hilo susurrante-Y a Shizuka…oh, mi dulce niña-Soltó una seca risita-Sufrirá…pero sé que vosotros la cuidaréis…¿verdad?
-Por supuesto, Daichi-sensei-Sollozó sin remedio Shin-Lo haremos.
-Ella está embarazada Daichi-Dijo el gran ninja de Ame, muy serio-Vais a ser…
-Ya lo sabía Kaito…por eso…Hana, te pido que cuides de mi legado-Sonrió de forma triste-A ti también Shin…cuando llegue el momento…contadle que lo siento por dejarla tan pronto…que aun así la amé mucho…
-¿Cómo puedes saber que será niña?-Respondió Kaito, ahora con pequeñas lágrimas bajando por sus tostadas mejillas-Solo tiene tres meses de embarazo…
-Lo será, lo siento aquí dentro-Llevó su débil mano hacia su pecho-Hana, cuídadlas mucho, ¿de acuerdo? No…dejéis…que Shizuka…haga ninguna…locura…
Y la última sílaba murió en sus labios. El chakra dejó de fluir y Hana miró de nuevo sus manos llenas de sangre. No podía estar ocurriendo todo aquello…No, era imposible.
-Lo…haremos…
El susurró de Hana precedió a lo que sus otros dos acompañantes no esperaban. Se desmayó al lado del cuerpo inerte de Daichi.
Nee os hago recuento de daños. Inoshi sin ojo, Mimi atravesada por un Chidori, Akuma por un cuchillo, Tsunami muerta, Daichi también, Midori con el Mangekyo activado por fin y Hana con un brazo medio quemado por el Amaterasu.
Espero que no me tiréis tomates ni nada por el estilo. Con un review con vuestra opinión es suficiente.
