A Mis Queridos Lectores:

Siento mucho haber tardado tanto en escribir pero e estado muy liada y algo escasa de imaginación, eso no volver a tardar tanto en actualizar lo siento mucho.

Quería sobretodo informar sobre mi futuro cambio de nombre, seguiré manteniendo el nombre Anya pero es mas que probable que cambie los apellidos lo aviso por si alguno luego no sabe donde encontrarme.

Un kissssssssssssssssssssssssss muy fuerte para todos


Cap-20 La Casa De Caramelo Y La Llegada De Las Visitas

Llegó la víspera de Navidad, el 24 de diciembre. La primera persona en levantarse fue Arthur Weasley, el hombre, medio incorporado en la cama suspiró pesadamente, no quería despertar a su esposa, por lo que lo mas silenciosamente que pudo salió de la cama con dificultad y se sentó pesadamente sobre la silla de ruedas ahogando un suspiro de dolor.

Los mas sigilosamente que pudo bajó salió de la habitación, y haciendo un encantamiento levitatorio bajó las escaleras. Al llegar a bajo se dio cuenta de que no era el único despierto, allí, en el salón, a la luz de las llamas de la chimenea Socorpius Malfoy yacía tumbado en el suelo frente a la chimenea, el joven parecía asustado y tenía los ojos rojos, nunca pensó ver a un Malfoy tan vulnerable, silenciosamente Lily entró desde la otra puerta del salón con una taza en las manos

-toma, está caliente—dijo dándole la taza, el chico la tomó y sopló ligeramente sobre la superficie.

-gracias Lils, siento haberte despertado.

-no me importa Scor, la próxima vez que tengas una pesadilla despiértame de inmediato no tres horas mas tarde después de darle vueltas al horrible sueño y atormentarte mas, ¡tonto!—le regañó la pelirroja.

Scorpius sonrió ligeramente.

-muchas gracias por estar siempre conmigo Lily—dijo el chico muy serio

-es un placer y lo sabes—respondió ella con una sonrisa llena de cariño

Scorpius dejo la taza vacía en el suelo y se recostó con la cabeza en la s piernas de Lily que empezó a cantar una canción de cuna mientras jugueteaba con el pelo del chico, mientras que con la otra mano acariciaba su espalda intentando calmarlo.

"son una pareja muy curiosa" pensó Arthur retrocediendo con la silla procurando no hacer ruido, fue hasta la cocina para comer algo, se sorprendió mucho cuando vio que también había alguien allí, Albus estaba sentado con un libro entre las manos mientras mordisqueaba distraídamente un panqueque, desde luego parecía muy concentrado.

-abuelo si quieres puedes pasar—dijo el joven levantando ligeramente los ojos del libro para mirar a su abuelo parado en la entrada.

Arthur sonrió ligeramente y entró.

-sucede algo Albus? Como es que estás despierto a estas horas?—preguntó el patriarca Weasley.

-anoche encontré este libro en la biblioteca de los Black, tiene todo tipo de pociones, algunas reconozco que son oscuras y me ponen los pelos de punta de solo leer el primer ingrediente, pero hay otras pociones muy interesantes no e podido para de leer en toda la noche.

-entiendo, pero no creo que sea bueno para la salud pasar toda la noche despierto

Albus sonrió ligeramente divertido por la preocupación de su abuelo.

-lo se pero cuando me obsesiono con algo no puedo dormir.

Arthur asintió.

-en eso te pareces a tu padre, Harry tiene un enorme tendencia a no dormir cuando está preocupado.

-lo se—dijo el hijo mediano con una sonrisa—eso le vuelve loca a mi madre, porque papa no hace mas que preocuparse por cualquier cosa.

Ambos se quedaron unos instantes en silencio.

-¿Dónde está Lorcan?—preguntó Arthur curioso—se me hace raro veros uno separado del otro.

-no quería despertarle, él le encanta dormir.

-sip, pero no duermo tranquilo si se que tu estas despierto—dijo una voz desde la entrada a la cocina, allí inclinado ligeramente sobre el marco de la puerta estaba Lorcan, con una camiseta que Arthur podía jurara que era de Albus restregándose los ojos por el sueño—Potter, no se como puedes preferir pasarte una noche leyendo un libro de pociones en vez de dormir tranquilamente en la cama.

-no todos somos unos dormilones—dijo Albus sonriendo ampliamente mientras su novio de acercaba a coger una taza.

-necesito un café—dijo Locan buscando entre los estantes.

-no hay café, esto es Inglaterra, somos Ingleses, aquí tomamos te—dijo Albus volviendo al libro.

Lorcan gruñó.

-no entiendo como podéis sobrevivir sin café si no fuera por que en Hogwarts si ponen café yo no iría ni un solo día a clase del sueño

-Lorcan amor, casi nunca vas a la primera hora de clase porque te quedas dormido—dijo Albus mirando por encima del libro a su novio que en ese momento se servía una buena taza de te para él y para Arthur que se lo agradeció cálidamente.

-que graciosillo te has despertado hoy ¿no?—gruñó Lorcan sentándose a su lado y posando la cabeza en el hombro de su novio.

-en realidad todavía no me e acostado.

-pues no se como vas a estar despierto para cuando tengamos que empezar a cocinar y tu eres nuestro principal chef

-soy el único bueno de la familia

-cierto

-¿a cocinar? No creo que Molly os ceda con facilidad la cocina.

Albus sonrió.

-la abuela piensa ayudarnos.

-¿a que si puede saberse?

-verás, hubo unas navidades en que mi padre y tío Ron tuvieron que trabajar porque había unos mortífagos causando problemas, asique no fue hasta tres días después de navidad que pudieron venir a la madriguera, por eso la abuela para que James, Lily, Rose, Hugo y yo no nos deprimiéramos decidió hacer el que llamó "Dia del Dulce de Navidad" el día 24 de diciembre, lo que hizo fue decorar toda la Madriguera con dulces de todo tipo y por todas partes, nos gustó a todos tanto que a partir de ese momento la abuela Molly lo empezó a hacer todas las navidades—explicó Albus con los ojos ligeramente iluminados ante la posibilidad de comer muchos dulces.

-goloso—dijo Lorcan divertido mirando a su novio—al cabo de unos años cuando todos los niños crecimos decidimos empezar a ayudar a Molly, asique todos los niños nos levantábamos temprano con la abuela y la ayudábamos a decorar la casa con chuches.

Arthur sonrió, aquello era tan típico de su esposa.

-pero no es un poco pronto para que estéis todos desiertos? Quiero decir, son las 6 de la mañana.

-a que te refieres con todos?—preguntó Lorcan soplando el té.

-a vosotros, Lily y Scorpius están en el salón

Albus frunció el ceño y Lorcan suspiró cansadamente.

-Scorpius debe haber tenido otra pesadilla—dijo el joven Griffindor—nunca creí que sentiría pena de un Slytherin

-Gryffindor te recuerdo que mi hermanita es una Slytherin.

-disculpa amor, pero yo sigo diciendo que tu hermana está en Slytherin porque quería llevarle la contraria a toda la familia en especial a JS

—eso creo que no te lo puedo discutir—se quejó Albus que conocía lo suficiente a su hermana pequeña.

-Lily es una Slytherin?—preguntó perplejo Arthur, eso no lo sabía.

-si, de hecho no es una Slytherin cualquiera es "LA Slytherin"—dijo Lorcan.

-¿Qué se supone que significa ese "LA"?—preguntó Albus frunciendo el ceño

-no sabías que tu hermana es la princesa de las serpientes?

-¿princesa de las serpientes?—preguntó Arthur

-si, en la casa de Slytherin, los alumnos mas populares se les llama príncipes o princesas de las serpientes o de Slytherin

-y mi hermana es de las populares?—preguntó Albus ligeramente sorprendido aunque ahora que lo pensaba tenía sentido teniendo en cuenta que todos adoraban a su hermanita.

-si, y a que no sabes quien es el "príncipe de las serpientes"?—preguntó Lorcan

-no me lo digas, Scorpius

-si, muchos dicen que acabarán juntos.

Albus gruñó.

-no creo que Socrpius sobreviva tanto tiempo a la furia de JS

Lorcan se encogió de hombros dándole la razón a su novio

-si hace 2 meses me hubieran dicho que mi nieta por parte de mi hija mas pequeña acabaría en Slytherin y que sería la posible futura novia de un Malfoy te habría dicho que acudieras lo mas rápidamente posible a San Mugo, sin embargo, ahora me puedo esperar cualquier cosa.

Lorcan y Albus sonrieron ambos de acuerdo con el patriarca de los Weasley

-parece que hoy no duerme nadie—dijo una voz desde la entrada de la puerta.

Todos se volvieron para encontrarse con Orión que restregándose las legañas sonreía de lado.

- está claro que hoy nadie quiere dormir—dijo Albus robándole le taza de te a su novio y bebiendo de este ante la mirada fulminante de Lorcan—a ti que te a despertado.

-estoy un poco ansioso—dijo el chico—es la primera vez que e visto a mi padre, y quiero pasarme hablando con él todo el tiempo pero tampoco quiero ser agobiante. Y ahora mismo estoy muy nervioso, necesito a Molls conmigo ella me calma…

Orión suspiró cansado y se sentó al lado de Arthur.

-sabía que tu relación con Molls era seria, pero jamás me esperé que fuera tanto—dijo Lorcan.

Orión sonrió de lado.

-si te soy sincero yo tampoco creí que duraría mucho, aunque me avergüenza decirlo creo que en un primer momento Molly… era un desafío para mi, era la primera mujer que me decía que no de esa forma tan contundente y segura, ha habido otras que me decían que no, pero era para hacerse las duras, sin embargo yo sabía que Molly lo decía muy enserio. Por eso me propuse seducirla a cualquier precio, sin embargo, como JS caí en mi propia trampa, pues para seducir a una mujer como Molly tienes que conocerla y al conocerla bien…me enamoré de ella.—dijo Orión

-como primo debería darte una paliza por hablar así de Molls, pero creo que ella sabe defenderse muy bien, y ya tienes suficientes primos a los que enfrentarte

Orión sonrió y asintió de acuerdo.

-creí que iba a ser la primera en despertarme—dijo Molly entrando en la cocina un poco sorprendida por encontrar a tanta gente despierta, se acercó a su marido y lo besó en la boca brevemente-¿estas bien?—le preguntó

-ahora mucho mejor—contestó Arthur con una gran sonrisa.

-bueno, estáis preparados para la cocina?-preguntó Molly mirando a los chicos

-avisaré a los demás—dijo Orión.

-será mejor que lo haga yo, tu eres capaz de entrar sin llamar a la habitación de Teddy Vick—dijo Albus saliendo por la puerta de la cocina

-ese Potter es demasiado inteligente, siempre me corta las partes mas divertidas—se quejó Orión.

-ten mucho cuidado de lo que dices de mi novio—defendió Lorcan a Albus—y yo que tu empezaba a despertar al batallón, James no es precisamente la persona con mejor humor cuando hay que madrugar.

Orión gruñó pero subió a la habitación.

-bueno…no estoy muy acostumbrada a tener tanta gente en la cocina, pero haré una excepción…

-lo sentimos Molly—dijo Lorcan

-no te preocupes cariño, me gusta mucho la idea y aunque estéis separados de vuestra familia seguís estando con la familia asique vamos a celebrar este maravilloso momento.

-gracias abuela—dijo Lily entrando en ese momento. Con un Scorpius Malfoy con grandes ojeras y de apariencia cansada y que fulminó con la mirada a cualquiera que se atreviera a preguntarle si se encontraba bien.

Arthur oyó distintos sonidos ahogados provenientes de la planta de arriba, signo inequívoco de que estaban despertando e los del futuro, poco a poco estos fueron bajando con cara de somnolencia y cansancio.

-bien , manos a la obra, a partir de ahora todos haréis lo que yo os diga entendido?—preguntó Molly frunciendo el ceño y con una mano en el rodillo de cocina de forma amenazadora.

-¡si señor!—dijeron todos los jóvenes firmes, algunos como Fred II y James hicieron un saludo militar.

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Harry se removió ligeramente en la estrecha cama de 90 cm, no podía moverse mucho si no quería tirar fuera a su compañera, pero no se quejaba, hacía demasiado tiempo que no dormía tan bien. En ese momento se encontraba entre la consciencia y la inconsciencia, pensando que debía levantarse, pero, sinceramente se encontraba demasiado a gusto con Ginny entre sus brazos, la cual todavía no despertaba.

Ginny, dormía dándole la espalda pero con todo su cuerpo pegado a él, Harry dormía con su rostro pegado al pelo de su novia oliendo la suave y deliciosa fragancia que desprendía, cada unos poco minutos Ginny se restregaba suavemente contra Harry, Harry notó como una parte de su cuerpo empezaba a calentarse, lo que hacía que se sintiera muyyyyyyy incómodo, si alguno de los hermanos de la chica entraba en ese momento en la habitación y le decía que saliera de la cama iba a tener un problema muy grande.

Harry intentó alegarse de Ginny para que esta no notase nada, pero cuanto mas se alegaba él, mas se acercaba ella, hasta el punto, en que Harry pensó seriamente que Ginny estaba despierta y estaba haciendo aquello a propósito, Harry se alzó sobre un codo para mirar la cara de su novia, con la mala suerte de que al intentar evitar a Ginny acabó en el bordillo de la cama y como consecuencia de ello se calló de culo al suelo.

-cobarde—dijo Ginny entre risas mientras se daba la vuelta y miraba a su novio con los ojos chispeándole de risa y satisfacción.

-te parece bonito lo que has hecho—dijo Harry tirando de la sábana para ponerla entre sus piernas intentando tapar el resultado de a provocación de su novia.

-lo cierto es que si, me gusta la idea del niño-que-vivió exci…-dijo ella con una sonrisa provocativa.

-no lo digas—casi gritó Harry completamente colorado

-no me puedo creer que te sonrojes Harry

-no todos tenernos tu experiencia con estos temas—dijo Harry de malos modos, molesto por que Ginny se riera de su vergüenza

Ginny dejó de reírse y le miró mal.

-que estás insinuando Potter

-pues que yo no tengo tu experiencia en estas cosas—contestó el sin amedrentarse, aunque si intentando ser mas diplomático.

-como si yo tuviera demasiada—resopló ella—que halla tenido dos novios antes de estar contigo no me convierte en una puta, solo en una tonta por querer esperar a que te dieras cuenta de que existía—dijo Ginny levantándose de la cama y cogiendo la ropa de Harry. Cuando consiguió recolectarla toda se a tiró a la cara, Harry miró a su novia desde el suelo-¡largo Potter!—dijo la pelirroja señalando la puerta.

-Ginny, lo siento no quería que sonase…

-he dicho que te vallas—dijo ella mas suavemente pero igual de molesta.

Harry se levantó pero ignorando la ropa que le había tirado se acercó a ella y le abrazó, se sintió mas seguro cuando ella no le cruzó la cara y aceptó el abrazo.

Besó el cuello de su novia, donde a la luz del sol que entraba por la ventana Harry vio un enorme chupetón que empezaba a formarse y que él había hecho la noche anterior.

-lo siento, es solo que no estoy acostumbrado a tener una…-dijo el chico poniéndose colorada

-Harry, es una erección dilo por su nombre, no es nada malo, de echo me alegro de haber provocado eso.

-pues yo no, si alguno de tus hermano me pilla en este estado va a matarme.

Ginny se rió.

-será mejor que me de una ducha bien fría—dijo el chico cogiendo su ropa del suelo, antes de salir de la habitación se volvió hacia la pelirroja—siento no haberme dado cuenta antes de que eras la chica perfecta para mi.

Harry salió de la habitación, esperaba encontrarse todo en un silencio inmenso, sin embargo lo que encontró fue un tumulto de sonidos proveniente de la cocina, se imaginó que sería alguna broma de Fred II y James porque les oía hablar desde abajo.

Entró en el baño del tercer piso, se habría duchado en el segundo, porque la habitación de Sirius estaba en frente del baño y no quería arriesgarse a que su padrino lo oyera

Lo mas silencioso que pudo abrió la puerta de la habitación que compartía con Ron, Peter, Hugo, Albus y Lorcan. Lo que no esperaba encontrarse era a Hermione y Ron en una posición…un tanto comprometida…Hermione desnuda de cintura para arriba le arrancaba la camisa a su pelirrojo amigo.

-¡por dios! No podíais hacer eso por la noche—gritó Harry asustado por la estampa que se había encontrado, tapándose los ojos y dándoles la espalda.

Hermione chilló del susto, Harry oyó como algo caía al suelo, estaba claro que su amiga castaña se había caído de la cama por el susto.

-¡POTTER! Como se te ocurre entrar así, sin llamar.

-creí que estaríais durmiendo, no quería despertaros, ¡podéis taparos por favor!—dijo alterado

Harry oyó distindos sonidos, que eran claramente signo de que se estaban vistiendo.

-por cierto donde se supone que has estado tu.

-DURMIENDO tranquilamente con tu hermana y a diferencia tuyo no e puesto las manos donde no debería haberlas puestos.

-y por eso tienes el pelo mojado—gruñó Hermione tan molesta como los estaba Ron—está claro de que te has dado una ducha fría.

-exacto una ducha fría para contenerme de tocar a Ginny algo en lo que vosotros no os habéis cortado ¡y los niños en la misma habitación!

-si hubieran estado los niños no habríamos hecho nada, miré antes de empezar no soy tan idiota—dijo Ron casi gritando

-que por cierto donde están los niños—preguntó Hermione mirando las camas vacías de su hijo y sobrino.

-ni idea cuando me desperté ya estaban así, y cuando nos acostamos solo estaban Hugo y Lorcan, a Albus no lo vi aparecer.—comentó Ron.

Harry se dio la vuelta, sus amigos ya estaban vestidos y parecían tan sorprendidos como Harry de no ver a sus hijos por ahí.

-ahora que lo dices, Rose y Lily tampoco estaban en vuestra habitación—dijo Harry señalando a Hermione.

Antes de que Ron pudiera decir nada llamaron a la puerta, las pelirrojas cabezas de los hermanos Weasley se asomaron por el hueco.

-habéis visto a JS y a Freddie—preguntaron al mismo tiempo los gemelos.

-no—dijeron los tres amigos al mismo tiempo—y vosotros habéis visto a Rose, Lily, Hugo Lorcan, Peter y Albus?

-nop—contestó George.

-estarán abajo?—preguntó Hermione mientras salía por la puerta y bajaba las escaleras

Harry siguió a su amiga, cuando pasaron por delante de l habitación de Ginny entró y le dijo que iba abajo su novia corrió a unirse a la comitiva…

Cuando llegaron a la planta baja, jamás se esperaron algo como aquello…

Los adornos que habían estado poniendo los días antes habían dotado de cierta luz y ambiente Navideño a la casa, pero nada como aquello.

Harry al entrar en lo primero que se fijó era en que había una mesa enorme en medio del comedor, donde había un montón de platos con todo tipo de golosinas muggles, piruletas enormes, grandes cajas de lacasitos y diferentes gominolas de todos los colores, en un lado de la estancia había una mesa con una fuerte de chocolate que caía incesantemente en distintos niveles, sin salpicar en gran medida, alrededor de esta había distintos platos con frutas de todos los tipos. En el techo había guirnaldas que colgaban de una esquina a otra de la habitación, pero no eran guirnaldas normales, pues Harry pudo fijarse que eran de caramelo y algodón de azúcar. En todas y cada una de las estanterías del salón había algún dulce y pastelitos que hacían que a Harry empezara a salivar como si fuera Ron solo de pensar en probarlos.

-¡feliz 24 de diciembre!—gritaron un montón de voces, de distintos sitios de la estancia empezaron a surgir los chicos del futuro, James, Albus y Lily se lanzaron sobre sus padres con enormes con risas y los arrastraron hasta la mesa donde empezaron a servirles distintos platos para que dijeran cual de ellos era el que mejor sabía, Harry se dio cuenta de que no era el único que era avasallado por los del futuro, Fred y George luchaban por comer toda la comida que Fred II y James les ponían en los platos.

-madre mía, esto es ¡increíble!—dijo Sirius entrando en la estancia mirando embobado toda la comida—sabía que ibais a hacer algo grande, pero no me imaginaba que fuera tan…¡GUAU!—dijo el animago alucinado, detrás de él, bajó Bill también tan incrédulo como él.

-veo que hoy estáis todos ocupados—dijo una voz a la espalda de Harry, que se volvió sorprendido para ver a Albus Dumbledore en el umbral de la puerta mirándolos a todos una sonrisa enorme en la cara—pasaba a saludarles a todos y a informarles que los Longbottom estarán aquí en cuestión de dos horas, la señorita Alice y el señor Frank están impacientes por volver a ver a sus amigos.

-y mi hermana? Está Lyra con ellos no?—preguntó preocupado Lorcan

-así es señor Scrimander, pero su hermana no a puesto tanto entusiasmo en volver a verle, creo que está muy cómoda últimamente con Frank Longbottom

A Lorcan se le calló la mandíbula de la impresión y murmuró algo referente a "Hermanas calenturientas que no piensan en la familia".

-quiere quedarse a desayunar director?—preguntó Lily Potter acercándoles un bol de caramelos de limón que había cogido de uno de los estantes—tenemos manzanas de caramelos de limón y unos crepes buenísimos

Dumbledore sonrió encantado y cogió uno de los caramelos que le ofrecía la joven

-creo que no renunciaré a este pequeño placer—dijo el director sentándose en la mesa con los demás.

Aunque al principio a Harry aquello le parecía un poco bizarro le gustó que Dumbledore se quedara a desayunar, se lo pasó realmente bien viendo a aquel venerable y respetable anciano en quien todos confiaban, relajarse y disfrutar del ambiente, y al final se dedicó a contar pequeñas anécdotas de todos los alumnos que había tenido, sobretodo habló de James Potter y Lily Evans, contando algunas de las bromas que mas recordaba de los merodeadores, ayudado en gran medida por Sirius que contaba muchas cosas divertidas.

Cuando terminó el cuantioso desayuno que fue muy largo y lleno de mucha comida de lo mas deliciosa, Molly insistió en que todos repitieran por lo menos veinte veces cada uno de ellos, y todavía sobró comida.

-bueno, creo que es hora de que valla a Hogwarts a recoger a nuestros invitados. Sirius, espero que esté preparado para tener en casa a un montón de gente, los Tonks han afirmado que no se quedarán a dormir, pero los Longbottom y la nueva incorporación de la Orden si lo harán

Sirius sonrió como un niño la mañana de Navidad.

-será un placer, cuanta mas gente mejor.

Dumbledore sonrió con cierta picardía, y Harry sintió un ligero escalofrío al pensar en que estaría pensando su querido director.

-bueno, ya que terminamos todos será mejor que preparemos y acondicionemos toda la casa para las visitas.

Toda la casa se llenó de movimiento y ruidos, algunas veces incluso de cosas que se rompían por las prisas que todos tenían de un lado al otro. Molly estaba entre estresada y encantada, con la casa tan llena de gente y tantas cosas que hacer, sin embargo, el pobre Arthur estaba algo aburrido, su esposa había puesto a trabajar a todo el mundo menos a él lo que impedía que se entretuviera.

A las 13:00 todo estaban, vestidos, duchados, preparados para las visitas y todos ellos firmes en el salón esperando la llegada de las visitas, Harry pensó que Molly esa vez se había excedido un poco, parecía un general militar. Sin embargo aquello no era nada si se miraba la cantidad de platos que había en la inmensa mesa del salón, había tanta comida como en el Gran Comedor de Hogwarts.

-creo que esta ves mi madre se a pasado cinco pueblos—dijo Ron entre susurros.

-creo que quiere que todo sea perfecto para que Remus esté mas tranquilo—dijo Hermione.

-al pobre le tiemblan las manos—dijo en ese momento Ginny señalando discretamente a Remus que estaba al lado de Sirius sentado en el sofá con un baso en la manos, hacía aproximadamente 30 minutos que había llegado, Sirius le había servido una copa para que se tranquilizara y el líquido del vaso no parecía haber disminuido en lo mas mínimo. Y ciertamente las manos que sostenían el vaso estaban temblando ligeramente.

-no se porque se lo toma de esa forma, no creo que los padres de Tonks lo maten—dijo Harry un poco sorprendido por la reacción de Remus.

-se nota que tu no tienes que enfrentarte al padre de tu novia, quiero decir que a mi padre la caes demasiado bien, por eso no se pondrá en plan amenazador y te dirá "como hagas daño a mi hijita te las verás conmigo"—dijo Ron perdiendo color solo de pensar aquello.

-Ron, amigo estás perdiendo color—dijo Harry mirando a su pelirrojo compañero.

Hermione se rió.

-creo que está pensando en que tiene que conocer a mis padres—dijo la castaña mirando con una sonrisa tierna a su novio—no te preocupes, cuando quiera presentaros me aseguraré de que mi madre esconda la escopeta

Harry tragó en seco

-¿tu padre tiene una escopeta?—preguntó Harry con un tono un poco afectado que Ginny y Ron notaron, ellos no sabían lo que era una escopeta pero por la cara preocupada de Harry, aquello no podía ser bueno para Ron

Hermione se mordió el labio inferior.

-era de mi abuelo que era cazador, mi padre nunca la a usado y no creo que sepa como funciona, pero por si acaso creo que la voy a esconder

-¿Qué es una escopeta?—se atrevió Ginny a preguntar, antes de que Harry le respondiera sonó el timbre.

Todas las miradas se volvieron hacía la puerta, Molly salió de la cocina, completamente acelerada se alisó la falda y abrió.

Harry vio a Tonks entrar la primera y saludar cálidamente a Molly, detrás suyo había una pareja, el hombre tenía el pelo negro y era bastante alto, la mujer…

-Bellatrix—dijo Harry sacando la varita, pero una mano se lo impidió… era Sirius.

-esa es Andrómeda la madre de Tonks, y no le hace precisamente mucha gracia que la confundan que su hermana Bellatrix—dijo Sirius risueño mirando a su prima.

Harry se fijó entonces mas en la madre de Tonks, encontrando las diferencias que a primera vista no había visto, Andrómeda Tonks tenía una mirada mucho mas cálida y sus ojos era de un castaño verdoso lo que le daba mucha mas calidez a su mirada y no tenía el pelo tan oscuro aunque si igual de lago que la loca de su hermana.

-¡Sirius!—saludó entusiasmada la mujer abrazando fuertemente a su primo—nunca dudé de que fueras inocente, se me hacía imposible pensar en que fueras seguidor de Voldemort.

-gracias Andy—dijo Sirius abrazando a su prima, cuando se separaron Sirius fue recibido por otro abrazo de parte de Ted Tonks que sonreía abiertamente.

-se te echaba de manos Sirius—dijo Ted feliz—las navidades no son lo mismo si no estás por allí armando algún estropicio en la cocina con James, a él también se le echa de menos—dijo el hombre un poco mas bajito aquello ultimo pero que Harry llegó a oír.

-James, Remus y yo íbamos algunas veces a su casa a pasar las Navidades, y James y yo teníamos mucha tendencia a armas algún estropicio en la casa—explicó Sirius a Harry

-hablando de Remus Lupin, donde está ese licántropo roba hijas—dijo Ted mirando por la estancia hasta que se encontró con Remus que se mantenía apartado y con el vaso todavía intacto en la mano.

-papa, compórtate—dijo Tonks pellizcando el brazo de su padre como reprimenda.

-me voy a portar muy bieeeeeennn—dijo Ted poniendo cara de no haber roto un plato en su vida, su hija y su esposa alzaron una ceja de forma idéntica mientras que Sirius sonreía de lado y miraba perversamente a su mejor amigo, que tragó en seco.

-no hagas caso a mi esposo se cree muy gracioso—dijo Andrómeda haciendo un gesto despectivo al humor de su marido y se acercó muy entusiasmada a Remus al que abrazó con familiaridad—bienvenido a la familia Tonks-Black—dijo con una sonrisa

-si bienvenido pero como le hagas daño a mi niñita…

-papa no me le ahuyentes—protestó Tonks abrazando protectoramente Remus que empezó a tranquilizarse y a disfrutar del momento.

-bueno hija mía, tenía que decir esa frase sino ¿Qué clase de padre sería?—dijo Ted con una gran sonrisa—y ahora que he dicho mi frase, señor Lupin puede tranquilizarse que no voy a hacerte nada mientras mi niñita sea feliz contigo… ahora, ¿Dónde está mi querido amigo Weasley?

-hola Ted me alegro de verte—dijo Arthur saliendo de la cocina donde había estado cuando el matrimonio entró.

Mientras esto sucedía detrás de Dumbledore entraron mas personas, unos de ellos eran los Longbottom, con la señora Longbottom a la cabeza, seguida de cerca por Neville que miraba a todos los lados curioso y después estaba, Lyra, que entró corriendo para saludar con un fuerte abrazo a su hermano. Frank y Alice entraron cogidos de las manos y pronto de acercaron a saludar a sus amigos, la mas contenta era la pequeña Alice que se lanzó sobre Hugo, preguntándoles si estaba bien

En poco menos de tres minutos se había formado el pandemónium en la entrada de la casa Black, Lorcan le gritaba a Frank si le había metido mano a su indefensa hermanita, mientras que esa indefensa hermanita corría a saludar a su cuñado (Albus) dándole dos sonoros besos en la mejilla y gritando algo sobre Narggles que la dejaron abandonada en Hogwarts.

Alice y Lily chillaban de contentas por volver a verse y Frank huía despavorido de Lorcan siendo ayudado por James y Fred II, mientras que Neville fulminaba con la mirada a Hugo por el entusiasmo que había puesto su pequeña por volver a ver al Weasley.

La Señora Weasley invitó a pasara la abuela de Nevilla mientras todo esto se desarrollaba.

¡Vamos! Que en cuestión de segundos todos estaban hablando a gritos y corriendo de un lado al otro sin percatarse de la última persona que había entrado por la puerta detrás de Dumbledore.

Allí estaba un mujer de desbordante belleza, mirando las caras sonrientes de todos, muchos de ellos que no conocía de nada, sin embargo, entre el mar de desconocidos, había alguien a quien si conocía y quien había amado desde el mismo momento en que lo había visto…

-Sirius…-dijo la joven en un susurro quedo, sin embargo aquella simple palabra parecía tener algún tipo de magia, que hizo que todos se quedaran en silencio y la miraran de golpe incluso se quedaron todos quietos de golpe.

Sirius se quedó congelado durante unos instantes antes de girarse rápidamente hacía la voz que reconocería en cualquier parte, su mujer… la mujer de la que estaba enamorado.

Los ojos de ambos se encontraron en medio de la multitud, y ante ese silencio ensordecedor que se había formado, Sirius Black dijo otra palabra llana de magia

-Megan…