¡Hola chicos! ¿Cómo están? Sé que debo disculparme por demorar demasiado al actualizar, pero es que la U está exprimiendo todo lo que queda de mí, además de que he tenido muchas complicaciones en mi salud. Y verdaderamente, me he sentido agobiada por ello.
Espero que puedan disculparme por la demora y disfruten este capítulo. Lo hice en cuanto tuve tiempo y espero no decepcionarlos con ello.
Disclaimer: Como ustedes sabrán Naruto no me pertenece. Lo único mío es esta historia y los posibles personajes que pueden aparecer.
Capítulo 21: Un paso hacia el enfrentamiento
Sasuke se encontraba muy frustrado consigo mismo. Taka actuaba extraño, pero no sabía por qué. Desde el momento en que lo alcanzaron, un aura incomoda se cernió sobre ellos. Notaba como Juugo y Karin se enviaban miradas con un mensaje oculto que, al parecer, solo ellos podían entender.
Y Suigetsu, a pesar de no entrar también a ese intercambio, su mirada se encontraba perdida en el horizonte con un rastro de enfado en él.
Él, por alguna razón, quería creer que ellos actuaban con normalidad, pero al parecer eso no sería posible.
Miro a la chica de Taka tratando de encontrar una respuesta a la interrogante que andaba rondando por su cabeza. No obstante, la chica rehuyó de su mirada como si no la hubiera notado, lo cual le enfado en grande, pero aun así no lo expreso ni en su rostro ni con palabras. Prefirió callar.
Aun así, no quería admitir que estaba un poco preocupados por ellos, pero si ese estado de ánimo seguía así, su venganza se encontraría con muchos baches, en vez de con ventajas. Y eso él no lo permitiría por nada del mundo.
Hinata e Itachi serían vengados por sus manos.
De eso no habría dudas.
Y si necesitaba herir a todo el mundo ninja con tal de conseguirlo, él lo haría sin dudarlo.
Así como tampoco tendría arrepentimientos por los actos que cometería de ahora en adelante.
Naruto después de la conversación que tuvo con Ino, donde la chica le explicaba los últimos acontecimientos de la aldea. Se propuso, por cualquier medio, lograr que perdonaran a Sasuke de los actos que ha cometido desde que escapo de Konoha junto con la peliazul. Según la información de la integrante del clan Yamanaka, la solicitud de incluir a Sasuke en el libro bingo fue emitida por el Raikage. Así que si este se retractaba, tendrían más posibilidades de excluir a Sasuke de esa peligrosa lista. El solo pertenecer ahí, las oportunidades del azabache de sobrevivir, se reducirían. Y él no iba a permitir que su mejor amigo, que consideraba un hermano… muriera.
Claro que no.
Él buscaría la forma de sacar a Sasuke de la oscuridad. No podía permitirse perderlo.
Sin embargo, no era suficiente solo con el Raikage. El Kage del ninja acusado también tenía que aceptar, así como el Daimyou y el consejo del país que pertenece. Aunque si pudiera obtener eso del Raikage, sería un gran avance. El problema radicaba en que según lo que había escuchado de él, era una persona muy vengativa y ruda que hacia todo lo que tuviera en su alcance para obtener lo que quiere. Y en esos momentos quería la cabeza de Sasuke.
Lanzo un suspiro.
De verdad sentía que su vida se acortaba demasiado.
Pero, tenía que intentarlo. Aun si lo obtenía y Sasuke nunca se lo agradecía.
No le importaba.
Por eso, nada más de la boca de la Yamanaka salió la noticia de que habían organizado una reunión a petición del Raikage. No dudo por ningún momento en el que él tenía que ir hacia allá para hablar con él.
Claro que no dijo nada sobre eso. Estaba frente a Ino, que no dudaba en divulgar la información, y Sakura quien, a pesar de encontrarse mejor del corazón, aún tenía problemas con las emociones fuertes y, eso, seguramente le haría algo a la peli rosada. Así que se abstuvo de decir algo relacionado con eso y sus próximos planes. Pero algo le decía que Sakura sospechaba de algo, pero aun así, no dijo nada.
Por eso, busco la ayuda de Kakashi y Yamato. Él sabía que ellos eran los únicos que podían ayudarlo con ese plan que a cualquier persona que le contara, lo tomaría como loco.
Fue difícil convencer a Yamato, pero gracias a su insistencia y la ayuda del héroe del Sharingan lo consiguió. Kakashi le había dicho que el poseedor del elemento madera, aunque no lo pareciera, las habilidades de rastreo que manejaba eran excepcionales. Y eso lo demostró en el momento en que aprovecho la visita de los ninjas de Kumo y, sin que se dieran cuenta, les implanto unas semillas que les permitiría rastrearlos.
Una habilidad muy útil, si tenía que opinar.
Ahora solo quedaba seguirlos y, que estos, no se dieran cuenta de la persecución en la que eran sometidos.
Él, por cualquier método, buscaría hablar con el Raikage. Y que mejor opción que seguir a los ninjas de su aldea que seguramente iban a reunirse con él.
Karin miraba con sus ojos rubíes atentamente cada movimiento del azabache. Después de lo que había pasado el día anterior, a su ser, entraba una urgencia tremenda de vigilar cada cosa que hacia Uchiha. Y por ningún motivo dejaría que él se enterara que prácticamente tenía a alguien espiándolo.
En ese momento, de improvisto, dos corrientes de chakras aparecieron en su campo de la apertura del ojo de la mente. Lo cual la alerto y sorprendió, en partes iguales, por aparecer de la nada.
— ¡Sasuke! ¡Enemigos al frente! — fue lo único que pudo gritar.
Uchiha, quien se encontraba más adelante, se detuvo nada más a sus oídos se filtró la advertencia de la pelirroja, siendo imitado por el resto de su propio equipo.
Un remolino apareció y de este brotaron dos personas, con las mismas capas.
— Hey, Sasuke. — una voz demasiado conocida para Taka se dejó escuchar, nada más el azabache ubico esa voz, su ceño se arrugo en un milisegundo. Acciones que fueron imitadas por los otros integrantes del equipo que el mismo lideraba. Claro que fueron por motivos diferentes.
— Que molesto. Justamente tenía que aparecer ahora. — comento en voz baja Hozuki. Karin estaba de acuerdo con él, mentalmente. En cambio Juugo no mostro ninguna expresión, analizando con sospecha al hombre enmascarado.
— ¿Cómo supiste donde encontrarme? — interrogo con recelo el azabache, frunciendo más el ceño.
— No me subestimes. — soltó como respuesta. — Tengo considerables ases a mi disposición.
Taka ante sus palabras, se tensionaron. Estaba demás decir que no confiaban en ese sujeto, pero Sasuke parecía aun tener cierta credibilidad en él.
— ¿Qué quieres de mi ahora? Ya me diste algo que quería y voy dispuesto a obtener lo que quiero, tu presencia, ahora, es completamente innecesaria. — destilo con altanería sin ningún tipo de remordimiento, causando un poco de enfado en Madara.
Karin y Suigetsu se llevaron una mano en la boca, tratando de sofocar una carcajada que quería brotar de sus labios. Por supuesto que la chica lo hizo más disimuladamente que el peliblanco.
En cambio Juugo solo siguió mirando a los dos sujetos sin ningún tipo de sorpresa por la respuesta rápida del azabache.
— No puedo dejarte ir, no después de tu fracaso. — esa simple frase llamo la atención de todos los miembros de Taka, quien eliminaron cualquier expresión anterior en sus rostros y miraron con confusión al líder de Akatsuki.
— ¿De qué estás hablando? — interrogo el azabache profundizando, aun mas, su fruncimiento de ceño.
— Me refiero a la captura de la bestia con cola.
Karin, Suigetsu y Juugo se sobresaltaron ante la oración. ¿De qué rayos estaba hablando ese tipo?
La pelirroja, sin dudarlo, salió a la defensiva de su líder, Sasuke Uchiha.
— Nosotros cumplimos con nuestra parte. Capturamos al Hachibi y te lo entregamos, tú eres quien no cumplió con el trato. — la chica se cruzó de brazos, recriminando con su mirar rojizo al portador del Sharingan.
Suigetsu dirigió sus ojos sorprendidos ante la contestación de la chica. Es cierto que ella había dicho que no confiaba en el tipo, pero tampoco espero que tuviera las agallas necesarias como para enfrentarse a un ninja legendario donde sabía que tenía las de perder.
Esa zanahoria estaba llena de sorpresas.
Madara la miro calculadoramente por unos segundos, incomodando a la pelirroja.
Su ser se llenó de nerviosismo en el momento en que noto esa mirada rojiza sobre su persona.
— Claro que cumplí con mi parte. — dijo sin despegar su vista de la chica. — Le ofrecí la información a Sasuke. Bijuu a cambio de información.
Karin olvido su incomodidad, frunciendo el ceño.
— Sin embargo, no era por la que hicimos el trato. — reitero, dispuesta a no perder contra ese sujeto. — En cambio, nos ofreciste otra.
Karin y Madara siguieron observándose. La primera solo destilaba desconfianza y precaución mientras que el segundo le miraba sin ninguna emoción en su único ojo visible.
El resto, lo único que hacían, era mirar con fijeza el intercambio de palabras y miradas entre esas dos personas. Para Juugo y Suigetsu quedo claro que la chica no daría su brazo a torcer, es más, podían ver la determinación en su mirar al querer tratar de zafarse de ese sujeto.
Sasuke no lo necesitaba más.
Y ellos estaban de acuerdo con eso. Tenían que alejarlo de él.
Y hablando de este, Uchiha no mostro ninguna expresión en su rostro, ni tenía el deseo de intervenir. Se propuso escuchar el intercambio de palabras entre esos dos, esperando obtener algo. En una situación parecida se encontraba el otro miembro de Akatsuki. Solo que este, no poseía ningún motivo oculto. Solo estaba esperando, que de algún modo el enmascarado buscara la forma de integrarlo en la conversación y, así, obtener lo que quería y había planeado.
— Estas olvidando algo, chica pelirroja. — el ojo del otro Uchiha se curvo demostrando que se encontraba sonriendo. — Esta o aquella tiene el mismo objetivo: ayudar a Sasuke con su venganza. O es que, ¿Me dirás que esa información no le favorece a tu líder a obtener lo que quiere?
Todos los integrantes de Taka cambiaron su expresión ante las palabras del líder de Akatsuki. Fruncieron sus ceños al tiempo que miraban con cautela las acciones del tipo.
— La venganza a favor de Hinata e Itachi.
Esas simples palabras ocasionaron que Sasuke abriera los ojos con un poco de conmoción y que, en su ser, algo se removiera. No obstante, recompuso su expresión, opto por dejar de lado eso y centrarse en lo que estaba sucediendo en esos momentos a su alrededor. Él sabía que Madara tenía la razón ante lo que proclamaba, pero algo le impulsaba a querer luchar contra los deseos del otro. Sin embargo, el poder de vengarse término ganando su lucha interior, por lo tanto, ignoro completamente como el otro integrante de su clan, al soltar las palabras, este las saboreaba con deleite. Claro que no sucedió con todos. Juugo y Karin lo notaron aumentando sus sospechas hacia el Akatsuki mientras que Suigetsu solo seguía analizando las palabras de este, ignorando sus expresiones.
Karin chisto la lengua con un poco de enojo.
No tenía como defenderse ante eso. Y ella sabía que el otro maldito lo había notado, por lo que el Akatsuki giro su cabeza ignorando la expresión derrotada de la chica y fijo su mirar en el azabache quien tenía su cabeza cacha impidiéndole conectar con sus ojos azabaches.
— En fin. Fracasaron en la misión. — esa declaración le supo amargo al grupo sobre todo después de todo lo que pasaron para obtenerlo. — El Hachibi que ustedes capturaron resulto ser un Kage bunshin, les jugo sucio.
Sasuke expandió sus ojos con sorpresa, buscando en su memoria en que momento el Jinchuuriki del ocho colas pudo hacer eso. Y solo pudo encontrar un momento.
Fue cuando le corte la cola para salvar a Karin.
— Francamente, estoy decepcionado de ustedes.
Eso no les produjo ningún sentimiento o emoción al grupo.
— ¿Qué piensas hacer entonces? — inquirió Hozuki, sorprendiendo a sus compañeros. — Nos diste la "información", ahora no tienes nada que haga que vayamos tras la búsqueda y captura del Hachibi. Así que, no veo el motivo de tu aparición.
Los tres chicos observaron al peliblanco con asombro. En ningún momento, esperaron que el chico de agua se levantara contra Madara. No obstante, este no pudo evitar hacerlo, al ver la valentía con que la chica pelirroja se revelo contra el líder de Akatsuki así que se preguntó, si ella lo hizo ¿Por qué el no? Así de simple.
Trataría de que Taka no cayera en las manos de ese tipo, quien solo parecía aprovecharse de las debilidades de Sasuke para tenerlo a su control. Era obvio que su líder no lo notaba, pero eso no impedía que ellos no lo hicieran. Así sea por las sombras, tratarían de no caer en sus manos otra vez.
— Es cierto lo que dices… — una pequeña sonrisa se formó en el rostro del peliblanco. — Pero ya no estoy interesado en el Jinchuuriki de las ocho colas. Pueden olvidarse de él. — y así como llego la sonrisa, desapareció. — Ustedes van en busca de Danzo Shimura y eso también me conviene a mí. Por lo que, los ayudare en su venganza. — esa siniestra sonrisa del único ojo volvió a aparecer. — Zetsu los acompañara y les dirá la información necesaria sobre Danzo. Puede facilitarles la búsqueda y decirte a quien verdaderamente estas buscando, en vez de solo guiarse por los chakras. — ante lo último le lanzo una mirada fugaz a la chica de Taka. — En esto quien sale más beneficiado eres tú, ¿No Sasuke?
— No me importa si les beneficia o no. — soltó para sorpresa de todos. Los Akatsuki pensaron que encontrarían resistencia de parte del chico, sobre todo Madara que ya tenía su propio plan para convencer a uno de los últimos Uchiha, y su propio grupo pensó que él simplemente los ignoraría y seguiría con su objetivo. Pero como siempre, Sasuke los sorprendía. — Mi única preocupación, en estos momentos, es la Reunión de los Cinco Kages. Por eso, nosotros, Taka, aceptaremos tu "ayuda" para encontrar a Danzo. — Sasuke miro de reojo al líder de Akatsuki. — Sin embargo, no malinterpretes mis palabras. Yo solo aceptare esto por mi objetivo. En cuanto lo cumpla, Taka se separara oficialmente de Akatsuki. — Taka sonrió con orgullo ante las palabras de su líder. — Ya tú no tienes nada que me interese, ni pueda retenerme.
Madara frunció el ceño, pero recompuso su expresión mirando con fijeza el rostro del azabache. Ocultó al máximo la expresión que quería darse entrever, porque el sí sabía que a su poder habían más cosas que podrían interesarle a Sasuke, es más, eso era quedarse corto. El aseguraba que sabía secretos que podrían hacerlo dominar por completo. Pero los utilizaría todo a su debido tiempo.
— ¿Seguiremos con lo nuestro? — cuestiono Karin a su líder, buscando una respuesta afirmativa. Madara no le agradaba para nada, sobre todo por los secretos que ese hombre parecía llevar consigo.
Esta situación se está volviendo demasiado extraña. Hay muchas cosas que no coinciden, pensó la chica de Taka lanzándole una mirada de completa desconfianza al enmascarado.
— El objetivo de Taka es tomar la cabeza del Hokage en la Reunión de los Cinco Kages. — esto lo dijo mirando a su equipo quienes asintieron a las órdenes de su líder. Estaban dispuestos a todo.
— Si eso es lo que quieres, adelante. — el líder enmascarado giro hacia el ninja de doble personalidad. —Zetsu.
— Mi clon les guiara. — con sorpresa y una exclamación en conjunto, Suigetsu y Karin observaron como el Akatsuki se dividía en dos, la parte blanca se separó y dio un salto hacia una rama cercana.
Juugo y Sasuke fruncieron el ceño ante la escena mostrada mientras que los otros dos solo podían exclamar con sorpresa y colocar una expresión de impacto total.
— Bueno, síganme. — y empezó a saltar, alejándose de los demás.
Sasuke sin dudarlo empezó a seguirlo, siendo secundado por el resto de los miembros de Taka.
Como había pensado anteriormente, Naruto. Él había tomado una decisión, y en ella, se propuso no involucrar a Sakura. Sobre todo, partiendo por el hecho de que se encontraba mal de salud y esa condición había afectado mucho su estamina, como podría ocasionar que ella también se viera envuelta en graves problemas por eso. No podía dejar que la peli rosada se expusiera a ese grado. Por eso, gracias a la aprobación de Kakashi y la ayuda recibida por Yamato. Juntos decidieron no inmiscuirla, el plan en cierto sentido era muy simple.
Seguir a los ninjas de la aldea escondida entre las nubes, que según el ninja que copia, seguramente se reunirían en algún punto con su Raikage para entregarle aquella información que ellos habían recaudado al entrar de esa forma a Konoha. Y por sobre todo lo que él había revelado.
Kakashi, fue algo así como denominado el líder de la misión, para reproche del usuario del elemento madera. Así que llegaron al acuerdo de que saldrían sin contarle a nadie. Algo así como fugitivos.
Y en esos momentos, se encontraban siguiéndoles el rastro a los ninjas de Kumo a una distancia moderada para no ser detectados.
Juugo alcanzo a su líder, y en cuanto estuvo a su par, le pregunto:
— ¿Confiaremos en ellos?
El azabache siguió mirando al frente.
— Esperemos a ver. — el pelinaranja asintió poco convencido. No obstante, pudo notar que Uchiha los tenía en duda y eso era un gran avance.
— Nosotros no confiamos en ellos. — admitió el chico recibiendo una mirada de soslayo del azabache.
— Eso es completamente cierto. — secundo Suigetsu, tratando de hacerle ver a su líder que tal vez no era buena opción simplemente dejarse llevar por ellos.
— Tal vez tengan la razón. — Taka miro con intriga a su líder. — Pero no olvidemos esto, nosotros somos quienes utilizaremos a Akatsuki, no ellos a nosotros.
Los tres chicos asintieron grabándose a fuego las palabras de su líder.
— Si noto algo sospechoso, simplemente me desharé de ellos con mi Amaterasu. — añadió sin despegar en ningún momento su vista de cierto Akatsuki.
Los otros imitaron su acción anterior.
Confiaban plenamente en Sasuke. Eso era algo seguro.
Bueno, excepto en aquellos momentos donde un aura maligna parecía brotar de él.
— Todo va de acuerdo al plan. — hablo por primera vez, desde que se fueron su otra parte y Taka, la parte oscura de Zetsu. Esa parte que se quedó con Madara a la espera de sus órdenes.
— No todo. — asevero. — Hay muchas cosas que se están saliendo del curso. Debemos retomar nuestros planes desde otra perspectiva. — el enmascarado giro medio cuerpo hacia Zetsu negro. — Es cierto que Sasuke puede ser más fuerte que Nagato, pero, si no podemos controlarlo, todo será inútil. Nagato me traiciono y si no obtenemos a Sasuke completamente, él también hará lo mismo. Debemos llegar a él, poco a poco, para poder controlarlo por completo. Sin embargo, necesitamos que este roto por completo. La locura junto con la venganza serán sus ejecutores y sus propias debilidades, contrario pensamiento a lo que él cree. Tenemos que vigilarlo bien y presionarlo en los lugares correctos.
Zetsu escuchaba atentamente las palabras del líder de Akatsuki. Procesaba la información y analizaba las ideas unas con otras.
— ¿Quieres decir que vas a utilizar a Sasuke para eso?
— Es el candidato más adecuado. No cualquiera posee el chakra que Sasuke parece emerger y que, con el tiempo, estoy seguro que dominara. — el líder de Akatsuki miro con sagacidad al ninja a su lado. — Si podemos tenerlo a nuestra disposición, se convertirá en un fuerte aliado, además de una pieza esencial para nosotros. No obstante, en caso contrario, se convertirá en un gran dolor de cabeza y uno de nuestros enemigos más problemáticos. — un tono oscuro emergió de la voz del ninja. — Debemos mantenerlo vigilado. — repitió y Zetsu asintió sabiendo a lo que se refería. — Otro problema es Naruto Uzumaki, el daño un poco mis planes. No podemos dejar que siga haciendo de las suyas, pero tampoco podemos eliminarlo.
— Seria muy complicado.
— Ya veremos cómo lidiaremos con él. Por el momento, enfoquémonos en el Hachibi y Sasuke. — Zetsu asintió y se sumergió en la rama del árbol.
— Hombre, está haciendo mucho frio. — comento como quien no quiere la cosa, Suigetsu al tiempo que se abrazaba a sí mismo para tratar de mantener su temperatura corporal estable al tiempo que veía con aburrimiento el paisaje a su alrededor.
Todo blanco. Simplemente aburrido.
— ¿Qué esperabas, genio? Nos estamos acercando al País del Hierro. Es normal que haya frio, ¿sabes? — soltó con sarcasmo la chica pelirroja recibiendo de vuelta una mirada nada agradable de Suigetsu quien pensaba que esa chica estaba volviendo a ser una molestia otra vez.
Y él que pensó que había cambiado.
— ¿Cómo quieres que lo sepa si nunca he ido ahí? — pregunto con toda la amabilidad posible que quedaba en su cuerpo.
— Eso no es excusa. — refuto la chica. — Yo tampoco he estado ahí y se cómo es su clima.
— Eso es porque eres una sabelotodo insoportable.
La furia domino por completo el cuerpo de la chica.
— ¡¿Qué dijiste, desgraciado acuático?! — Grito mientras apretaba sus puños. Ante su reacción, una sonrisa torcida se formó en los labios del peliblanco.
— Eso mismo que escuchaste, zanahoria. — se burló dirigiendo sus pupilas morados a los rubíes de la contraria.
Karin estrecho sus ojos, fulminándolo con la mirada. Abrió su boca dispuesta a renegar cuando la voz de Juugo se dejó escuchar:
— ¿Podrían detener su absurda pelea? Estamos llegando al País del Hierro y ustedes solo se ponen a discutir como niños sin tomar en cuenta el peligro por estar en estas tierras. — las miradas de enojo cambiaron de objetivo, fijándose en un tranquilo Juugo. — Además, Sasuke parece que no va a soportar ninguna riña entre ustedes. — recibió miradas confusas de los dos perpetradores. — Solo mírenlo.
Karin y Suigetsu le hicieron caso al pelinaranja, y nada más vieron al azabache, tragaron grueso presos del miedo.
Los miraba de reojo con su Sharingan activado que se encontraba nublado por la rabia y la poca paciencia que el usuario del doujutsu de los Uchiha portaba. Pero, a parte de esas emociones, lo que les inquieto fue ver esa capa de oscuridad queriendo emerger de él. Ellos sabían que poco a poco Sasuke cedía una parte a esa oscuridad entre el tiempo y las circunstancias que pasaban. Sin embargo, esa mirada quería decirles entre líneas que si seguían con esa actitud los mataría.
Terriblemente lo haría.
Y tampoco es que ellos dudaran de eso. Por lo tanto, les sorprendió la tranquilidad con la que Juugo actuaba ante eso.
— Cada vez esto se sale más de control. — susurro la pelirroja en voz baja sin la intención de ser escuchada, pero lo fue y los otros dos, no podrían estar más de acuerdo con ella.
Una exclamación de sorpresa salió de improvisto de sus labios alertando a los chicos que se encontraban a su par.
— ¿Qué paso, Karin? — cuestiono un poco, solo un poco, preocupado el chico de cabellos blancos como la misma nieve que los rodeaba.
— ¡Esperen! — exclamo, llamando la atención tanto de Sasuke como del Zetsu blanco. — Hay presencias más adelante.
Y con solo eso Taka y el medio miembro de Akatsuki se detuvieron.
Con mucho sigilo y cautela, Taka salto hacia la nieve y se filtrando en un punto ciego para que nadie pudiera encontrarlos.
— Karin.
La aludida se acomodó las gafas entendiendo perfectamente la orden implícita en sus palabras.
— A unos veinticinco metros hay desperdigadas varias presencias. Están rodeando el lugar, pero… — con su dedo índice señalo un alto risco. — La mayoría provienen de ahí.
El azabache asintió, pensando en que hacer.
— Debo agregar que la seguridad parece estar aumentando a cada segundo que pasa. Estoy sintiendo más presencias por estos alrededores. — informo, haciendo que Sasuke analizara más la situación. — La verdad no me sorprende, tomando en cuenta que la Reunión de los Kages tomara lugar aquí. Cualquier aldea ninja podría aprovechar el momento y organizar un altercado. Lo cual sería estúpido, debo decir. — y callo, esperando la estrategia del azabache quien parecía estar inmerso en su mente.
Sasuke miro de repente al pelinaranja y le ordeno:
— Juugo, usa los animales para explorar la ruta hacia la reunión. Encuentra una vía donde la seguridad sea menor y, en tal caso, un flanco que no esté cubierto.
— Entendido. — accedió e hizo lo cometido.
Solo tardaron unos minutos en los que un ave, por petición del chico amante de los animales, recorría el lugar y le daba el reporte al pelinaranja.
— ¿Cómo está? — pregunto con impaciencia uno de los últimos integrantes del clan Uchiha y, ahora, líder de Taka.
Juugo lo miro de reojo, notando su exasperación pero no dijo nada respecto a eso.
— Podemos ir a una ruta en el lado oeste. No hay muchos guardias.
Sasuke giro hacia la chica del grupo.
— Karin, mantén vigilado el chakra de la posición de los guardias, concéntrate más en la zona por donde iremos.
— De acuerdo. — secundo lo dicho con un asentimiento.
— Zetsu, ¿cierto?
El Akatsuki, que en esos momentos estaba ignorando las acciones de los integrantes del equipo que eran liderados por Sasuke, miro con curiosidad al líder.
— ¿Qué pasa?
— Te necesito para confirmar cual es Danzo, tú vienes también. — exigió en un tono que no daba lugar a replicas o negación. No recibió respuestas de este, así que supuso que acepto. — Iniciaremos la infiltración.
Taka asintió y empezaron a seguir las indicaciones de Juugo y Karin.
…
Después de un tiempo caminando con el chakra al mínimo para no levantar sospechas y reduciendo los ruidos que producían sus pies al entrar en contacto con la nieve al caminar. Suigetsu se encontró que estaba muy aburrido por lo tanto no dudo en preguntar:
— ¿Por qué no podemos simplemente tenderle una emboscada antes de que llegue? Según Zetsu, él todavía no ha arribado. — inquirió con un tono de duda, en el momento en que sus ojos conectaron con los azabaches de Uchiha.
— ¡¿eres estúpido o qué?! — exclamo en voz baja la única chica por los alrededores. — Si el Hokage llega tarde, sería lógico pensar que algo salió mal. Y si eso pasa, los refuerzos samuráis llegaran y puede que también los Kages, ¡Eso empeoraría la situación!
Suigetsu frunció los labios con enojo.
— Bueno, tampoco es que sea muy inteligente ir hacia la reunión y simplemente atacarlo con tanto ninja y samurái rondando. — espeto, cruzándose de brazos y mirando con obviedad a la chica.
— El punto de esto es vencerlo. Comenzando con infiltración para después pasar a ataque. No necesariamente precisamos luchar contra todos los ninjas y samuráis del lugar para derrotar a Danzo. Si logramos infiltrarnos con éxito, podemos vencer al Hokage de reemplazo sin pelear con los demás.
Suigetsu alzo una ceja, poniendo en duda todo lo que le había dicho la chica, causando en ella furia al entender su expresión.
— Sasuke, ¿Verdad que estoy en lo cierto? — recurrió a la única persona que podía secundarla en su afirmación y hacer callar de una vez a ese estúpido desgraciado acuático.
— Ja, ¿Eso es lo único que puedes litigar para probar que tienes razón? — pregunto en completa burla a una enojada pelirroja.
Karin estaba a punto de replicar y hacerle entender a ese idiota su punto de vista pero fue interrumpida por la voz de Sasuke.
— Karin, solo enfócate en la posición del chakra del enemigo.
Hozuki soltó una pequeña carcajada.
— ¡Fuiste regañada! — exclamo en tono bajo, recordando que estaban infiltrándose, apuntando con su dedo índice a la ninja sensor, causado que esta se enojara cada vez ocasionando que le gritara un "cállate"
— Sasuke, parece que tienes las manos ocupadas. — hablo, después de tanto tiempo, Zetsu blanco.
Sasuke giro hacia su dirección sin ninguna expresión en su rostro.
— Había alguien mucho peor. — comento por lo bajo y, en ese momento, todos miraron hacia el azabache notando como su chakra parecía emerger de él, alterando a los otros integrantes de Taka quien lo miraron con preocupación y haciendo entender a Zetsu a lo que se refería el líder de Akatsuki. — En todo caso, te mantendrás con nosotros y me informaras quien es Danzo. Y por supuesto, no puedes mentir al respecto.
Karin se acomodó sus anteojos, notando como el chakra del chico parecía haberse calmado al decir las últimas palabras, así que decidió intervenir para que esa oscuridad no volviera a aparecer alrededor del azabache.
— Soy una ninja sensor con una habilidad muy fuerte. — comenzó, atrayendo las miradas hacia ella, pero no se inmuto ni un poco. — Si te atreves a mentir me daré cuenta de ello, el chakra se altera mostrando una perturbación cuando las personas lo hacen. Así que, te recomiendo que digas la verdad. — levanto su brazo izquierdo y, sin ningún tipo de pena, señalo con el dedo índice al Akatsuki. — Solo recuerda, estaré atenta ante cualquier cambio todo el tiempo.
Zetsu blanco sonrió ante la osadía de la chica.
— No he mentido, ni pienso hacerlo.
Karin chisto sin creerle ni un poco, pero aun así no noto ningún cambio. Estaba diciendo la verdad. Estaba decidida a hacer lo que había dicho y por eso, les lanzo una mirada a Suigetsu y Juugo quienes al entender lo que quería decirles con la mirada, asintieron totalmente de acuerdo.
— Eso espero.
Fue lo único que dijo.
Naruto soltó un bufido completamente decepcionado de sí mismo.
En el encuentro que tuvo con el Raikage y los otros ninjas de Kumogakure, no pudo convencerlo de retirar la captura de Sasuke y de excluirlo del libro bingo. Por mucho que se haya inclinado ante él, por mucho que se haya humillado, todo fue inútil. El Raikage seguía fiel a su posición de hacer que cualquier aldea, incluyendo la suya, mataran al bastardo Uchiha, como lo había llamado.
Golpeo fuertemente el suelo con su mano mientras unas cuantas lágrimas corrían por sus mejillas.
No pudo hacer nada por su amigo, por aquel a que consideraba un hermano. No pudo cumplirle la promesa a Sakura. En todo lo que se proponía, sucedía todo lo contrario.
Completamente mal.
Se encontraba tan desesperado que no le importo lastimar su mano por estar golpeando constantemente el suelo cubierto de nieve. Ni siquiera Yamato o Kakashi le pararon. Sabían que él debía liberar todo aquello que lo atormentaba de alguna manera.
Y lo agradeció.
Agradeció que ellos no intervinieran con su desquite.
No obstante, eso no impidió que derramara más lágrimas llenas de frustración.
Estaba siendo completamente inútil. Y entonces, de repente, a su mente llego ese razonamiento, si no podía salvar a su amigo de la venganza, si no podía hacer que Sasuke volviera a ser el de antes, ¿Cómo lograría convertirse alguna vez en Hokage? Si no podía salvarlo, prefería no serlo. Se sentiría que es algo que por mucho que lo quiera, no lo merecía.
Y como él es alguien que no renunciaba a sus propias metas, buscaría la forma de hacer entrar en razón a Sasuke. Aunque él también se hundiera y no volviera a ser el de siempre.
Ya no le importaba nada de eso.
Taka miraba con completa atención a los ninjas que estaban a unos metros de ellos hablando con unos samuráis que parecían custodiar una de las entradas donde se efectuaría la Reunión de los Kages.
— ¿Quién es Danzo? — pregunto con impaciencia el azabache al Zetsu blanco. El resto de Taka presto completa atención a las palabras que diría el mitad miembro de Akatsuki. Sobre todo Karin, quien tenía en la mira el chakra de la otra mitad, tratando de descubrir si mentía o decía la verdad.
Ella no confiaba en ninguno de esa organización, Akatsuki.
Y se mantendría fiel a su convicción anterior.
— Es el del medio. — Sasuke detallo al sujeto. — Ese es Danzo Shimura, el Hokage provisional de la aldea oculta entre las hojas.
Karin en ese preciso momento sintió algo recorriendo con profundidad su espalda, alertando todos sus sentidos. Parecía que ella era la única que podía percibirlo porque todos los demás se encontraban como si no estuviera pasando nada.
Pero ella lo sabía.
Nada más Zetsu confirmo la identidad del nuevo Hokage de Konoha, un aura bien terrorífica empezó a mezclarse con el chakra de Sasuke y eso la asusto enormemente.
Volvía otra vez, ese Sasuke que a faldas del lago le causo mucho miedo. Esa aura que parecía emerger del azabache poquito a poquito, empezaba a parecerse a la de en ese entonces.
Y ya se estaba asustando inmensamente.
Solo esperaba que las cosas sucedieran bien, como las tenían previstas. Y que, una vez terminado esto, esa sensación, ese sentimiento, desapareciera por completo del chico.
Autora:
Quería contestar los reviews del capítulo anterior, pero pensé que mejor me apresuraba por terminar de corregir algunas cosas para subir cuanto antes el cap y no dejarlos esperar más tiempo.
En el próximo contestare los del anterior y este. Espero que les guste.
Bye-bye.
...
Se despide, Abyss Black.
