Capítulo 20: Salvando a Garrett

Garrett POV

-¿Quiénes son? –pregunté confundido, me sentía mareado.

-Shhhh, silencio –una muchacha rubia poso su mano en mi boca.

Arqué mis cejas.

-Algo está mal en mis ojos –susurré.

-Shhhh –me empujó –Haz silencio, tonto.

-¿Los envió mi padre?

La joven puso sus ojos en blanco, me tomó del brazo y me electrocutó, lo sé, increíble, me electrocutó con sus manos.

Caí y temblé unos segundos.

-¿Qué haces, Kate? –un joven robusto se enojó con ella.

-No paraba de hacer preguntas…

-Bien, Leah, sácalo de aquí –indicó el muchacho a otra joven a su lado.

-Viene alguien –advirtió otra voz femenina.

El robusto se alejó y oí un golpe.

-¿Qué? –pregunté débilmente –¿Qué sucede? ¿Qué eres? –miré a la rubia, al parecer llamada Kate, y estiré mi mano derecha.

-Juro que le daré una patada. Llévatelo de una vez –musitó dirigiéndose a la joven morena.

Me tomó de las manos y algo me sacudió por dentro. Fue una sensación muy extraña, como si hubiera… hubiera… no puedo describirlo. No encuentro la palabra exacta.

Vomité temblando, miré a mi alrededor, estaba en otro sitio.

-¿Qué es esto?

-Tranquilo, respira hondo, despacio –susurró una muchacha con un tono dulce y calmo.

-Vamos –oí unas voces hablar, levanté el rostro y los ví desaparecer.

-¿Qué fue eso? –grité alterado.

-Calma, calma –un hombre en silla de ruedas se me acercó.

-¡Son como ellos! ¿Por qué me hacen todo esto? ¡Yo no soy igual a mi padre! ¡No tengo nada que ver con sus planes! Por favor –sollocé lleno de miedo.

-Nadie te hará daño, tu padre nos pidió ayuda –comentó la joven acariciando mi espalda.

-No, no –me alejé.

-Estamos en la guarida anti radiación ¿no lo ves?

-¿Qué? –miré a mi alrededor, algo en mis ojos me nublaba la visión –Mis ojos –susurré rascándolos.

-Te acostumbrarás, con el tiempo –susurró.

-¿Acostumbrarme? ¿Acaso es verdad? ¿Me hicieron mutante? –no comprendía nada –Creí que mentían… yo… creí que solo querían asustarme.

-Lo lamento, de verdad, Garrett –susurró el hombre –Yo te ayudaré a adaptarte a tu mutación.

-¿Cómo?

-Es lo que hago, ayudar a niños con poderes a controlarlos y usarlos para el bien de la humanidad –aclaró.

-¿Usted es el hombre que habló con mi padre? ¿El que salió en televisión? ¿El del atentado?

-Yo hablé con tu padre, sí, pero no atenté contra su vida, ese fue Aro.

Temblé al oír ese nombre.

-Estás a salvo –la joven me entregó un vaso de agua.

-¿Quiénes son ellos? –señalé a unos cuantos niños que me observaban a unos metros.

-Mutantes. Niños desamparados que tenemos que proteger.

-¿Por qué mi padre le pidió ayuda? ¿Cómo se contactó con usted?

-Nos ofrecimos a cambio de una tregua, un tratado de paz.

-¿Dónde está Aro?

-En su guarida.

No comprendía.

-Mi grupo está controlando la situación ahora mismo, no te preocupes.

-Escuché algo, algo sobre un mutante clase cinco –comenté.

-¿Mutante clase cinco? –la joven abrió los ojos bien grande.

-Fenix, le dicen Fenix.

-Bella –susurró.

-La iban a usar para atacar a mi padre, para herir a las personas. Aro es un hombre… desagradable. Me hizo cosas que no podría ni describir…

-Lo sé, lo he visto –respondió.

-¿Lo has visto?

-Tengo visiones –aclaró –Veo el futuro, lo que va a suceder.

-¿Sabes lo que sucederá ahora?

-No, no lo sé. No lo he visto. No elijo que ver.

.

.

.

Demetri POV

Abrí los ojos, intenté levantarme y me tripliqué para protegerme.

Oí gritos en la parte superior.

-¿Qué sucede aquí? –envié a mi clon número uno.

Sí mi clon moría yo seguiría vivo pero perdería una parte de mí, algo en mí se sentiría vacío, como si me cortaran un brazo o una pierna.

Jane estaba desmayada, la tenía amarrada una joven rubia.

Al oírme se dirigió a mí e intentó golpearme.

La esquivé.

Un muchacho corrió rápidamente hacia mí y me redujo.

Envié a mi segundo clon a ayudarme, ataqué a la joven, pero caí al suelo luego de recibí un descarga eléctrica.

Mi tercer clon corrió alejándose para encontrar a Alec.

Cuando mi clon número uno reaccionó observé al joven que me sostenía.

-¿Edward? –susurré confundido.

Su expresión cambió por completo.

-Demetri –respondió.

-¿Qué… qué hacen aquí?

-Ustedes tienen a Garrett, venimos por él.

-¿Ayudan al presidente?

-Debemos hacerlo, debemos proteger a los niños que tenemos a cargo. Debemos encontrarles un hogar, un nuevo hogar. El que teníamos fue destruido. Hicimos un trato.

-Aro los matará… él está loco, desquiciado.

Edward POV

-¡Leah! –la voz de Emmett me advirtió, las cosas se salían de control, debíamos irnos.

-Debo irme –susurré soltándolo –No quise herirte, lo lamento.

-Está bien –asintió.

-Mi padre te extraña –comenté antes de alejarme.

Salí a la calle, donde estaban intentando reducir a los Vulturi.

-¡Rose! –Emmett corrió para levantarla del suelo, Alec la había envenenado con su humo tóxico.

Me dirigí a Kate –¿Dónde está Irina?

-Tanya estaba allí –señaló una tienda de libros –Irina la arrastró.

Corrí a la tienda e ingresé –¿Irina?

Tanya no me daba seguridad, no podía confiar en ella.

-Hola –la voz de un hombre me alteró.

Volteé, era la mano derecha de Aro.

-Parece que Carlisle envió a su hijito –se burló.

-¿Dónde tienes a Irina?

-Ella está con nosotros ahora –susurró sonriendo.

-No –negué.

-Sí, díselo –venía caminando de la mano de Tanya.

-Quiero quedarme, ellos tienen razón –declaró.

-¿Qué mierda dices?

-Lo que oíste –Tanya me enfrentó –Se quedará a mi lado.

-¿Este idiota te ha convencido? ¿No te das cuenta, Irina? ¡Te está manipulando! ¡Es su poder!

-Nadie me manipula…

-¡Estás ciega! Emmett tenía razón no era un buen plan traerte aquí.

-¡Emmett se cree el líder! –gritó.

Tanya me lanzó un pico de hielo que rozó mi brazo.

-Ahhh ¡mierda! –grité corriendo fuera.

-¡Ed! –Jasper me cubrió.

Al mirar a un lado, Victoria, esposa de Aro tenía a Seth en sus garras.

Debíamos tomarnos de las manos, Leah no lograría sacarnos a todos juntos.

-Dame tu mano –indicó acercándose –¡Jasper! ¡Rose!

Ambos se acercaron y nos trasladamos.

-Ayuda a Seth –susurré con la respiración entre cortada.

Leah desapareció en un abrir y cerrar de ojos.

.

.

.

Leah POV

Volví, me sentía algo mareada por hacer los viajes tan seguidos.

Nunca antes lo había hecho de esta forma.

Ví a Seth, la pelirroja lo tenía reducido en el suelo.

Me trasladé a su lado, lo tomé y volví con Carlisle.

-¿Está herido? –preguntó Alice corriendo hacia nosotros.

Asentí –Creo que le quebró una pata –Seth lloriqueaba.

-¿Irina?

-No losé, no la he visto –negué.

-Vuelve por los demás.

Volví al centro de la pelea y busqué a Irina, de repente la ví, entre la niebla estaba al lado de un hombre de tez morena.

-¡Irina! –grité.

Volteó y me miró con frialdad.

-¡Irina! –repetí –¡Ven! –corrí al lado de Kate.

-¡Vamos, Irina! –Kate gritó nerviosa tomándome de la mano.

Negó y tomó de la mano al hombre, detrás de ellos apareció otra joven.

-¡Únete a nosotros, hermana! –gritó la muchacha.

-¡Irina! ¡Vamos! –Kate insistió ignorando lo que la otra muchacha le había dicho.

-¿Es tu hermana? –pregunté.

Asintió.

-¡Vamos! –Emmett agarró a Kate.

-Falta Esme –miré al cielo, estaba flotando.

-¡Esme! –gritó Emmett y bajó lentamente.

-¿Nos vamos? –pregunté.

-Nos vamos –indicó Kate.

-¿Qué hay de Irina? –preguntó Esme.

-Ella no está con nosotros.

-Lo sabía, traerla fue un mal plan –se quejó Emmett.

Me concentré para trasladarme, y en ese instante, en ese preciso momento un hombre me tomó del brazo y me hizo caer.

Su tacto me dejó temblando en el suelo.

Esme levantó vuelo alzando a Kate, mientras Emmett lo enfrentaba.

El hombre sonó su cuello y puso a Emmett de rodillas.

-Ahhhhhhhhhhhhh –sus gritos me ensordecían –¡Váyanse! –gritó dirigiéndose a Esme.

Un muchacho me levantó del suelo.

Kate cayó sobre él y lo electrocutó.

La pequeña rubia corrió hacia Kate y la redujo de la misma forma que el hombre había hecho con Emmett.

-Ahhhhhhhhhhhhhh –gritó sosteniéndose la cabeza.

Esme creó una tormenta a nuestro alrededor, truenos, relámpagos, tornados, era un caos.

-¡Basta! –gritó furiosa.

De entre la niebla lo ví, era la muchacha que Edward buscaba, Bella.

Sus pies no tocaban el suelo. Sus ojos eran rojos como la sangre y su expresión denotaba furia.

No podía trasladarme, no tenía fuerzas y tenía mucho miedo.

Bella levantó sus manos e hizo caer a Esme del cielo.

-¡Bella! ¡No! –gritó Emmett retorciéndose –¡No!

Se dirigía a Esme con malas intenciones lo podía ver en sus ojos.

-Esme –jadeé.

Se encontraba en el suelo desmayada.

-Bella –estiré mi brazo, me miró.

-Ese no es mi nombre –contestó fríamente.