Lo siento! Lo siento! He vuelto a fallar en la actualización… pero es que… me quedaba tan poco de vacaciones que tenía que aprovecharlas al máximo, he estado de arriba para abajo y no he parado quieta en casa, así que no he tenido tiempo de coger el ordenador para actualizar.

Pero no os preocupéis, porque ya ha llegado de nuevo la rutina, y aquí estoy, actualizando y prometiendo intentar que esto no pase de nuevo.

A partir de hoy intentaré actualizar cada dos días, sin contar los findes.

Bueno, pues como ya me he enrollado demasiado y supongo que querréis leer, este capítulo va dedicado para…

barbiiie

S

Lilith Evans Black

SeleneCassiopeiaMalfoy

Alice-DH

minerva91

martita93

Perse B.J

GinnnyPo

Evangeline W.G

adrmil

TMpasion

Y mis agradecimientos a:

MoOnsSter

Meurs d'amour

peor14

Pequinessa

Hermy Granger Weasley

Chibi Nekoo Kuroii

lobita22

mariapotter2002

luna-maga

Pabel Moonlight

manu-moony-lupin-cullen

Niktee Blume

Bruzzxa-k

Bliu Liz

Geemma

ARMANDO E (jeje Armando envidio a tu esposa, ya nos gustaría a muchas que nuestros novios nos dieran besos como los que me gusta describir, y no todas tenemos la suerte de que a nuestra pareja le guste tanto este mundo como a nosotras, por lo menos mi novio me dice que soy una friki jeje felicidades Liliana)

Liliana Galadriel (ahora que volvemos a la rutina volveré a actualizar el resto de historias, y sabes, ¡creía que ya había terminado de subir el desván! ¡que tonta! Tengo esa historia terminada desde hace años… enseguida subiré los caps que faltan. Besos!)

y ahora, a leer!

Los dos chicos corrieron tras ginny, que bajaba las escaleras a una velocidad sobrehumana. Por fin la alcanzaron en el primer piso. Blaise la cogió del brazo y la hizo voltear.

En ese momento la señora Spencer abrió la puerta de su casa. Obviamente la mujer se pasaba el día pegada a la mirilla esperando cualquier cotilleo. Radio patio 24 horas (N/A: jeje, tenía que ponerlo, los que habéis visto "aquí no hay quien viva" lo comprenderéis)

-voy a matarle – dijo Ginny sin notar la presencia de la mujer. – y luego a esa… fulana.

Draco que la había visto se paso la mano por el pelo desordenándolo.

-¿Qué está pasando aquí? – gritó la casera de todos ellos – voy a llamar a la policía ¡no quiero asesinos en mi casa!

Draco vio la cara de Ginny cuando descubrió a la mujer y decidió intervenir antes de que ella dijera algo que pudiera dejarlas en la calle.

-señora Spencer, no es lo que piensa – inventó algo rápidamente – a la chica la han cogido para interpretar un papel en una novela, y nos pidió que la ayudásemos a ensayar.

-ahh - dijo la mujer interesada – ¿de qué novela se trata? – preguntó

Ginny aprovecho la distracción del moreno para deshacerse de él y seguir a Theo.

-"la despechada", señora, ahora me tengo que ir, el ensayo continua – y el rubio salió corriendo tras ellos.

Consiguieron parar a la pelirroja en una esquina. Más bien ella se paró observando a sus dos presas entrar en un local. Blaise la cogió desde detrás por los hombros para que no volviera a escapar.

-Ginny, tranquilízate por favor… - le pidió serio.

-Luna estaba ilusionada con Theo, creo que se ha enamorado – se le quebró la voz y se dio la vuelta para enfrentar al moreno. Draco les veía un poco apartado – ella es tan inocente y pura… es la mejor persona del mundo, y también a ella le tenían que hacer daño. ¡La ha engañado! – gritó llorando. Se secó las lágrimas con fuerza, hacia mucho que no se debilitaba así delante de nadie. - ¡Y vosotros también! – les acusó poniendo un dedo en el pecho de Blaise para después soltarse de él ferozmente – ¡lo sabíais! Luna os defendió día tras día, nos convenció de que habíais cambiado, que erais buenos. Estaba equivocada…

Dicho esto, apretó su varita y se desapareció de allí.

-¡maldito Theo! – gritó Blaise pateando el suelo.

-volvamos a casa e intenta controlar a esa fierecilla – le dijo Draco – algo me dice que esto nos va a afectar a todos.

Los dos llegaron a casa y el moreno salió a llamar a la puerta de enfrente, pero nadie contestó.

-¿Dónde estarán Luna y Hermione? – preguntó el rubio desde la puerta.

-¿crees que ya les habrá contado y nos estén ignorando?

-creo que lo mejor será esperar a que Theo vuelva… - dijo Draco entrando en casa, pero Blaise llamó a la puerta tres veces más, después entró dando un portazo y salió al balcón a gritar su nombre. Entró derrotado minutos después.

-¿Por qué me ha mirado así? Yo no he tenido nada que ver… estaba llorando…- dijo enojado sentándose junto a Draco que lo había estado observando desde el sofá mientras le gritaba, la maldecía y amenazaba por no salir a su llamada.

-es extraordinaria la manera en la que ha defendido a su amiga… - dijo Draco distraído con sus pensamientos.

-ellas son extraordinarias, lo que nunca he visto. Como esto acabe mal, mataré a Theo…

Ginny no se apareció en su apartamento, sino que fue a parar a casa de Luna, quería protegerla de que llegara a casa y se encontrara con algo que pudiera hacerle daño.

Después de dar un largo paseo por el rio cercano decidiendo que hacer y saltándose la comida por pensar, ya por la tarde, llamó a la puerta de la estrafalaria casita y el señor Lovegood sonrió al verla.

-Ginny Weasley, que magnifico honor tener a alguien como tú en nuestro hogar – a Ginny le incomodaba la forma de tratarla del padre de Luna, como si ella fuera alguien importante.

-Ginny – gritó Luna desde atrás al verla - ¿ya me echabas de menos? Iba a volver en unas horas…

-si Luna, te echaba de menos… - dijo ella sonriendo falsamente y entrando al interior de la casa. Cogió a Luna del brazo, rodeándolo con el suyo – porque no me enseñas tu habitación de nuevo, quiero ver ese dibujo que hiciste de nosotros, fue tan impresionante…

Luna la miró seria, conocía a su amiga, algo le pasaba, pero si quería ocultarlo hasta que estuvieran a solas se lo facilitaría. También sonrió.

-¡claro, vamos! Papa volveremos enseguida – volvió a mirar a Ginny a la cara - ¿te importaría que nos quedáramos a cenar?

Ginny no la contradijo, por lo que supo que había hecho bien.

Subieron las irregulares escaleras de caracol hasta el cuarto de Luna, una vez allí Ginny cerró la puerta mientras Luna se sentaba en su cama.

-¿Qué ha pasado Ginny?

-lo siento tanto, Luna… - dijo ella sentándose junto a la rubia. Esta le acarició el brazo cariñosamente, transmitiéndole que fuera lo que fuera no importaba, que continuara. – es sobre Theo…

-¿le ha pasado algo? – preguntó algo preocupada, aunque se relajó al ver la cara de ella, supo que no era eso - ¿Qué pasa con Theo?

-Luna… ¿estás enamorada de él?

Ahí supo que era algo sobre ambos, algo que le iba a doler.

-no me hagas contestar eso, Ginny… - le pidió reflejando preocupación en su rostro.

-cariño… - dijo la pelirroja acercándose y cogiéndola de los hombros con ambas manos – se que te gusta Theo, pero tengo que contarte algo que he descubierto sobre él.

Luna miró por la ventana cogiendo las manos de Ginny entre las suyas, fuera empezaba a oscurecer lentamente. Volvió a mirarla y asintió. Esa fue la señal para que Ginny continuara.

-Theo… - suspiró - está prometido – soltó al fin apretando sus manos y vio como una sombra cruzaba la cara de su amiga – hoy estaba con ella…

Luna sonrió.

-él nunca me prometió nada más que amistad, Ginny… no pasa nada. – dijo Luna ignorando el pinchazo que sentía en su corazón.

-eres demasiado buena Luna. – dijo abrazándola "e ingenua" pensó.

-¿puedes quedarte a dormir aquí esta noche conmigo? – le pidió – aunque todo haya sido culpa mía… duele…

-a eso he venido Luna – le susurró sin soltarla.

Cenaron con su padre, que no sospecho nada sobre el estado de Luna. La rubia podía ser muy buena actriz con tal de no preocupar a nadie.

Más tarde, ambas en la cama de Luna…

-¿Por qué me siento tan mal? ¿y porque odio a una mujer que ni siquiera conozco? – preguntó Luna acurrucada en el pecho de Ginny.

-eso es porque lo querías para ti… - dijo ella acariciando su pelo.

-pero nunca lo tuve, solo yo lo imaginé.

-nos engañó a todas…

-ginny… no quiero que hagas nada, no quiero perder su amistad ni la de los otros – le pidió.

-eres idiota Luna… - pero asintió a la petición de su amiga.

Muy lejos de allí…

Hermione llegó a la puerta del jardín de su casa y sonrió. La atravesó arrastrando su pequeña maleta de ruedas, ya que en su casa no había dejado apenas ropa, pues no tenía la suficiente como para poder repartirla entre ambos sitios. Sacó sus propias llaves del bolso y abrió la puerta de entrada cerrándola tras ella.

-¡mama! ¡Papa! ¡Estoy en casa! – gritó entrado hacia el salón.

-¿Herms? – preguntó su madre asomando por la cocina secándose las manos con un trapo – cariño… ¡que sorpresa!

La castaña dejó la maleta y corrió a abrazar a su madre.

-hola mama.

-papa ha ido a comprar un poco de pan para la comida – le explicó mientras la conducía hacia la cocina rodeándola por la cintura - ¿Cómo ha ido ese viaje? Y tienes que contarnos sobre esos nuevos amigos de los que hablaste ¿Qué tal Ginny? ¿y Luna? ¿Cuánto te quedarás con nosotros?

Su madre siempre la bombardeaba a preguntas cuando llegaba a casa, siempre había hecho lo mismo, desde que iba al colegio muggle, hasta en hogwarts, y por supuesto seguía haciéndolo. A Hermione le encantaba contarle todo a sus padres, tenían mucha confianza. Ellos siempre le ayudaban a aclarar sus dudas, a veces que ella no sabía ni que tenía, pero sus comentarios siempre le eran de mucho provecho. Ellos decían lo que pensaban sobre el tema y Hermione podía sacar conclusiones de ello.

-me quedaré un par de días mamá – dijo Hermione sentándose en la mesa de la cocina a la vez que la mujer – y Luna y Ginny están bien, os envían recuerdos…

-ya estoy en casa – anunció un hombre desde la puerta de casa, segundos después entro en la cocina – ¡Herms! – se emocionó al verla, y esta se levantó a abrazarle sonriendo, murmurando un "hola papá" – que sorpresa más agradable ¿Cómo fue tu viaje?

-mejor dejemos que vaya a descansar un poco y a subir su maleta. En la comida nos contarás.

-me parece buena idea

Cogió la maleta que había olvidado en el salón y subió las escaleras hasta el piso superior. Encontró su habitación tal y como la había dejado, como siempre hacía cuando entraba. Le encantaba esa seguridad de que todo estaría en su lugar, ella no era una chica desordenada, pero si dejaba algo sobre la mesa, era porque ahí lo quería, y no para que alguien fuera detrás guardándolo.

Se tumbó en su cama sin molestarse en deshacer la maleta y miró al techo. Se sentía tan arropada rodeada de sus peluches, con los que tanto había jugado de pequeña. Era increíble el cariño que le podías coger a un simple objeto…

Estaba preocupada, y por eso había ido a su casa, a refugiarse, como siempre hacía cuando algo la atormentada, y en esos momentos su tormento tenía un cabello platinado y unos preciosos y extraños ojos grises. Tenía tanto miedo de lo que sentía cuando él la tocaba, la besaba o solo con mirarla la estremecía. Eso solo le había pasado con Ron, y juraba que el nivel de atracción era mucho inferior con el pelirrojo, por eso estaba preocupada, porque ella acabó enamorándose de Ron. De Draco, por supuesto, no estaba enamorada, ni mucho menos, pero no podía negar que le gustaba, y ese era el primer paso para el dolor. En otro tiempo, habría pensado que era el primer paso para el amor, pero ya no… lo que más le preocupaba era la facilidad con la que todo pasaba con él ¿ya había perdonado todo lo que pasó entre ellos? ¿Así de fácil? ¿Unas cuantas palabras amables y ya? La verdad es que después de lo pasado con el pelirrojo, siete años de insultos no le parecían nada comparados con siente años de falsa amistad y amor.

No iba a contar a sus padres sobre lo que ocurría entre ellos, eso era cosa suya, de su vida personal, pero quería saber que opinaban sobre cambios radicales. Solo eso le serviría para continuar con esa locura y ver hasta donde llegaba, o alejarse definitivamente de él y asegurarse que no sufriría.

Unos golpes y la cabeza de su madre asomando por la puerta la sacaron de sus pensamientos.

-la comida está lista ¿bajas?

Hermione asintió levantándose de la cama y siguiendo a su madre hasta el salón. Les estuvo contando sobre su viaje, cambiando huracán por fuertes lluvias para no preocuparles. Frunció el ceño al recordar como se le encogió el corazón al ver esa palmera volar hacía él a toda velocidad, sabía que también debería haberse preocupado por el resto, pero ese sentimiento le perteneció a él. También omitió el jueguecito de esa noche, obviamente. Después fue el turno de hablar de sus nuevos amigos.

-y sobre ellos… bueno ya los conocíamos del colegio, pero no teníamos trato. Más bien, nos llevábamos fatal o no nos llevábamos, bueno… creo que diciendo que estuvieron en el bando contrario en la guerra lo explico todo – sus padres fruncieron el ceño al recordar una guerra de la que no podían saber y el miedo que habían tenido de perder a su hija – pero es que ahora son tan distintos… es como si hubiera conocido a otras personas, solo que tienen sus mismos rostros…

-Herms… - empezó su madre – creo que sabes mi idea sobre que todas las personas son buenas por naturaleza, pero es el entorno lo que decide el futuro de cada uno. Un entorno difícil, crea personas difíciles… un entorno sin amor…

-los crea a ellos… - terminó Hermione como si diciendo eso se estuviera explicando todo.

-eso es cariño – continuó su padre – pero si a esa persona se le aleja de ese entorno, entonces podría…

-cambiar. – volvió a interrumpir. Sus padres solo asintieron y Hermione sonrió.

-hija, tu ya confías en ellos – dijo su madre – puedo verlo en tu preocupación, en como hablas de su cambio, los consideras tus iguales, tus amigos… no tiene nada de malo que sigas en esto.

Ellos siempre tenían la respuesta adecuada y Hermione se sintió feliz de despejar sus dudas, pues ya había decidido.

¿Dejaría Draco Malfoy que alguien le diera algo de cariño? La curiosidad de Hermione sobre si podía cambiar a ese hombre completamente le hacía querer intentarlo. El chico se lo merecía, se lo habían negado durante mucho tiempo…

Esa noche se acostó sin pensar más en nada, pues ya lo tenía todo claro.

A la mañana siguiente Luna y Ginny se aparecieron en su apartamento. Mientras se transportaban, podían escuchar el insistente timbre de la puerta. Tocaron tierra firme y se miraron mientras el timbre y los golpes en la puerta insistían. Luna asintió.

Ginny se dirigió a la puerta y la abrió ferozmente.

-¿Qué es lo que quieres maldito y sucio engendro! – le gritó la pelirroja al ver a Theo en la puerta con el puño levantado por los insistentes golpes.

-tengo que hablar con ella.

-de eso nada. ¡Lárgate!

Draco y Blaise salieron al rellano al oír las voces y ver que Theo había conseguido algo. El moreno cruzó el rellano y apartando a Theo cogió a Ginny de la mano.

-ven conmigo pequeña defensora metomentodo – y tiró de ella hacía su propio piso.

-déjame, ¡suelta! – gritaba ella mientras era irremediablemente arrastrada. Una vez dentro Ginny le propinó una fuerte patada en la espinilla que hizo que la soltara, pero cuando corrió a la puerta, esta ya estaba cerrada y Draco la custodiaba. – ¡apártate imbécil!

Draco dio un paso hacia ella amenazante, pero la mirada de Blaise fue mucho más amenazante, así que se contuvo de cogerla por el cuello por insultarle.

-¿dónde está Hermione? – le preguntó serio.

-¡Hermione está en casa de sus padres! – gritó a pleno pulmón histérica – ¡no quiero que esté con ella, no dejaré que le haga más daño! – gritó boqueando por la falta de aire que estaba sintiendo, le costaba respirar.

-vale, pequeña niña salvaje – el moreno la cogió por los hombros pero ella se apartó, así que le rodeó la cintura y le dio la vuelta para quedar de cara a él. – Tranquilízate… - le pidió. Lo hizo tan cerca de su cara y sus ojos desprendían tanto calor que Ginny se escondió en su pecho mientras él la abrazaba.

-ella es tan frágil… no es como Hermione o yo…

-Luna es más fuerte de lo que te imaginas, y tu… solo te haces la fuerte, pero sufres.

-¡cállate! – le susurró dándole un suave golpe en el hombro, sin descubrir su cara del pecho del chico. Se estaba tan bien allí… Blaise sonrió por el golpe y le besó en la cabeza.

-creo que iré a dar un paseo – dijo Draco molesto por la escena y por qué le hubieran dejado de lado, pero lo que más le molestaba era que Hermione no le hubiera dicho que se marchaba. Él le dice que necesita seguir con eso, se rebaja, y ella, como si no entendiera nada, se marchaba hasta Merlín sabía cuándo.

-ginny – dijo él sin soltarla, se sentía demasiado bien – deja que Theo hable con ella, él nos ha explicado…

-cállate – le volvió a pedir, pero sonaba desesperada – no quiero saber nada, solo quiero descansar, no me dejes – le pidió levantando un momento la cabeza para mirarle a los ojos.

Blaise la levantó de la cintura y la llevó con él hasta el sofá. Allí la acomodó en sus piernas y la abrazó con fuerza mientras la pelirroja buscaba el hueco de su cuello para esconderse. Ella también tenía derecho a derrumbarse de vez en cuando.

-no me moveré de aquí – esta vez le besó la frente y Ginny levantó de nuevo la cabeza para mirarle. Él le besó la nariz y después los labios. Un beso muy suave y corto. Ella volvió a esconderse confundida. ¿Por qué la trataba como si de verdad le importara? ¿Qué no era todo un juego para conseguir su cuerpo?

Decidió no pensar y disfrutar de la paz que le transmitía el chico. Con él se sentía segura y libre de aparentar fortaleza y valor cuando en verdad su corazón solo sentía pena y dolor.

Mientras, en el piso de enfrente, Theo había conseguido entrar y cerrar la puerta. Luna, cobardemente había corrido a su habitación y había cerrado la puerta. Él suspiró antes de seguirla.

-Luna… por favor, necesito que me escuches…

-te estoy escuchando, Theo.

-¿voy a tener que explicarle a una puerta? – preguntó desesperado. Luna le importaba demasiado como para perderla. Nunca había sentido nada parecido a lo que sentía cuando ella estaba cerca. Esa paz, esa tranquilidad… como si nada pudiera atormentarle.

-no tienes que explicar nada, Theo – dijo desde el otro lado, se notaba que estaba en la puerta – tu prometiste ser mi amigo, y eso es lo que has hecho, el resto lo inventé yo en mi cabeza, es mi culpa lo que me está pasando.

-luna por favor, sal que te explique.

-mejor vete.

-no pienso irme hasta que salgas, ya tenga que estar aquí durante días y dormir en el suelo.

Luna no contesto, y media hora después Theo se acomodó en el suelo apoyando la cabeza en sus rodillas. No iba a perderla por una tontería. Al cabo de unas dos horas ella por fin abrió la puerta.

-cuéntame lo que sea, Theo y vuelve a casa – le pidió y el otro asintió levantándose y andando hasta el sofá seguido de ella. Le indicó que se sentara y él hizo lo mismo.

Bueno, y hasta aquí por hoy, ahora esperaré vuestras opiniones.

muchos besos!

Casi me olvido la pregunta:

¿Qué explicación le dará Theo a Luna?

a)le dirá que aunque esté prometido, no cambia el hecho de que puedan estar juntos.

b)que ella es la única para él y que había roto el compromiso para estar con ella.

c)que efectivamente, ellos son solo amigos y él pronto se casará con Karen.