Epílogo.
POV. John.
Conocer a Sherlock me cambió la vida completamente. Me hizo reír y gozar, pero también llorar y sufrir.
Sucedió cuando aún era joven y estúpido, cuando creía que el mundo me pertenecía. Cuando pensé que tenía la vida completamente solucionada, apareció él.
Con su forma tan peculiar de ser, fue ganándose un espacio en mi vida, diría que en mi corazón, pero Sherlock definitivamente ocupaba mucho más que eso, él se adueñó de mi vida.
Por supuesto que no fue fácil, y tuvimos que pasar por muchas cosas nada agradables, para darnos cuenta de que estar juntos no solamente era lo que queríamos, sino también nuestro destino.
Se presentó ante mí como el estudiante más terco, soberbio y arrogante. Pero tuve la oportunidad de conocer qué había más allá de esa fachada tan minuciosamente construida, y ahí estaba él, el más inteligente, experto, y buen hombre que había conocido nunca.
Claro que me llamó la atención cuando lo vi, y me di cuenta hasta muy tarde, que había sido amor a primera vista. Por supuesto que fui advertido sobre él, sin embargo, me pareció totalmente diferente a lo que yo me imaginaba, cuando lo conocí, no pude dejar de mirarlo, una y otra vez.
Y así fue como yo, John Watson, quien había jurado amor eterno a una mujer, encontró su debilidad en uno de sus estudiantes.
Y no poderle tener, hubiera sido mi muerte, literalmente.
Entonces, nos convertimos en algo, algo que nunca estuvo realmente definido. Pero era algo, de verdad éramos algo. Y lo seguimos siendo.
Dr. John Watson.
