Hola! Despues de unos dias les traigo un capitulo nuevo, espero les guste. Gracias a todos los que una siguen la historia y a los que dejan sus mensajitos! Eso me motiva a continuarla :)
XXI
Eran las doce de la noche y llovia torrencialmente cuando Kisara terminó su turno en el trabajo, estaba agotada no solo porque estuvo atendiendo a muchas personas durante todo el dia, sino tambien porque la gente que concurrió al café no pudo evitar hacerle preguntas referidas al romance que tenia con Seto Kaiba. Kisara evitó responder excusandose de que no podia hablar sobre su vida privada en el trabajo, alguno lo entendian y no hablaban del tema, en cambio otros insistian hasta que la joven se retiraba hacia la cocina sin emitir ninguna palabra. Con la única persona que habló del tema fue con su amiga Suki durante el descanso que tuvieron, a ella no le podia decir que no se lo contaria , sabia que iba a ser inútil negarse. Asi que le comentó todo lo ocurrido durante esa noche con mucho detalle, ya que asi le gustaba a Suki que le contaran los hechos.
-Bueno amiga, nos veremos mañana. Descansa.-se despidió Suki al ver que Kaiba se acercaba a ellas con un paraguas.
-Adiós, tu tambien descansa. -saludó a su amiga y se acercó a Seto que se habia detenido bajo el toldo (cubierta de lona) del café para cubrirse de la lluvia.- Buenas noches.-le sonrió y lo saludó con un beso el cual el chico le correspondió y tambien le devolvió la sonrisa. Eso hizo que Kisara sonriera mas porque le parecia extraño verlo con esa expresión.
-¿Por qué te ries tanto?- quiso saber el ojiazul mientras eran iluminados por un relámpago.
- Por nada en especial, sólo me alegro de verte.- hablo un poco nerviosa por el ruido del trueno que acababa de caer.
-mmm... nose, siento que hay algo más.-entrecerró sus ojos como si asi fuera a descifrar lo que la chica pensaba.
-Bueno, si quieres saber es porque es algo extraño verte sonreir asi y a la vez me gusta.-Seto frunció el seño un poco incomodo por lo que habia dicho Kisara.
-Dime ¿Cenaste?
-Si
- Espero sea verdad.- dijo bastante serio porque se imaginaba que la chica no comeria por estar todo el día ocupada.
- Claro que es verdad.
- ¿Qué cenaste?
- Wok de verdura y pollo. Me hice un tiempo para comer asi que no te preocupes, no voy a desmayarme otra vez.
- Bien, entonces te llevaré a tu casa para que descanses.- abrio el paraguas y de la mano la llevó hasta el auto.
- Si, necesito darme una buena ducha y tirarme en la cama.- se subió al auto una vez que el chico quitó la alarma.- ¿Como fue tu dia?
- comparando con otros dias, tranquilo.
- ¿Alguien te comentó algo sobre nuestra relación?
- Si, pero solo los ignoré. ¿y a ti?
- Tambien, varios clientes me preguntaron pero no les respondi. Lo mas curioso fue que aparecieron unos periodista de una revista que querian hacerme una entrevista.
- no puedo creerlo. ¿Y que hiciste?
- Les puse mi mejor cara y sutilmente les dije que se fueran y me dejaran tranquila.
Seto se rio. - Me imagino que cara les pusiste, seguro no volveran.
- Eso espero. Querian que les resumiera mi vida y como llegue a conocerte y convertirme en tu prometida...Tu mentira si que corrio sin parar...-Seto no le dijo nada, estaba convencido de que en poco tiempo dejaria de ser una mentira. Manejo un par de minutos mas y llegaron al departamento.-¿Bajas?
-Claro, voy asegurarme que llegues bien hasta tu casa.
- bien, si eso te deja tranquilo.- bajó del auto y abrió la puerta del edificio, el cual estaba en completo silencio por ser mas de la media noche. Tomaron el ascensor y subieron los seis pisos en silencio.-Casita, como te extrañe.-dijo Kisara al entrar y dejo su bolso sobre el sofá, Seto entró detras de ella y cerró la puerta.
-¿Quieres que me quede a dormir? Porque parece que tienes miedo a la tormenta-le dijo al notar como cada vez que caia un rayo Kisara se encogia de hombros.
-No le tengo miedo, solo que me toman por sorpresa.-no iba admitirlo, no queria que pensara que fuera una niña miedosa.
- Es la segunda vez que me mientes hoy.
La dejo helada al ver como no podia ocultarle lo que pensaba.-Bien..si, le tengo miedo..puedes reirte si quieres.
-No voy hacerlo.-apoyó su puño sobre la cabeza de la chica presionando un poco.- No me gusta que me mientas, asi que sientete libre en decir lo que piensas.
- Esta bien... no voy a hacerlo otra vez.
- Asi me gusta. Ve a ducharte asi te metes a la cama
-No me trates como si fuera una niña.
-Puedo hacerlo, soy mas grande que tu.
Kisara movió de un lado a otro su cabeza y fue hacia su cuarto para buscar la ropa de dormir. Seto la siguió y cuando entro al cuarto se quitó la gabardina y la dejo sobre una silla que habia junto a un escritorio cerca de la ventana, luego tomo asiento en una de las camas que habia en el cuarto y seguio los movimientos de Kisara que revolvia el armario buscando que ponerse.
- Ahora si, voy a ducharme. Portate bien.-le dijo y salió del cuarto.
-Lo haré.- se cruzó de brazos y piernas cuando la chica salió y se quedó mirando el cuarto por varios minutos en silencio, le traia un poco de nostalgia porque le hacia recordar la habitacion que compartia con su hermano pequeño cuando aun vivia con su padre biológico. En eso se percató de un peluche con forma del dragón blanco en versión chibi que habia sobre el escritorio, no pudo evitar levantarse para agarrarlo. Lo miró durante unos segundos mientras pensaba si era el destino que ellos volvian a reencontrarse o solo era casualidad..."nunca lo sabre".-se respondió. Luego de dejar el peluche donde estaba notó que junto al escritorio habia una caja de cartón de tamaño mediano, que tenia escrito "pertenencias de Kisara", la curiosidad pudo mas en él asi que se animó a abrirla. Deducia que tendria cosas guardada de la chica que ya no usaria, porque recordaba que le habia dicho que el dia anterior lo iba a aprovechar para ordenar la casa. Al abrir la caja se encontró con varias medallas de oro y plata,diplomas, trofeos y una camiseta de un equipo. Todo llevaba el nombre de Kisara. Sacó una medalla y pudo leer Torneo Nacional de Voley ball primer puesto año XX.
-Vaya que eres curioso. - hablo Kisara al entrar al cuarto y ver como Seto miraba lo que habia en la caja.
- Disculpa, no pude evitarlo.-Dejó la medalla en la caja.
- Descuida, algun dia seguro te lo iba a mostrar. Como vez, forme parte del equipo juvenil de la ciudad, yo era la capitana.- hablo con un poco de nostalgia.-
- Y tuviste que dejar luego del accidente de tu padre...
-Segui un tiempo mas pero luego tuve que abandonar por completo. Era lo que mas me gustaba asi que sufri mucho cuando deje el equipo.
-Aun puedes volver, yo puedo ayudarte.
-No no, ya es una etapa que paso y lo acepto.-sonrió- Sabes, al principio odiaba ir a entrenar porque mi padre habia decidido anotarme para que descargara toda la energia que tenia, era muy hiperactiva cuando era niña, asi que iba obligada. Con el tiempo me fue gustando, tanto que cuando no podia ir a entrenar lloraba como un bebé y daba todo en la cancha por ganar, hasta llegue a fracturarme la rodilla dos veces. -Seto abrió grande los ojos.- Nunca fui femenina como veras.
-Eras y sigues siendo un pequeño animalito- no pudo evitar decirselo, pero iba con cariño.-Tu padre es él?- le pregunto volviendo a sacar una foto que habia en la caja.
-Si, es él. Esa foto es del primer torneo nacional que participe como capitana.- en la imagen se veia a Kisara abrazando a un señor de cabellos corto y ojos oscuros, de una tez trigueña que sostenia la copa que el equipo habia ganado.
-¿Puedo preguntarte algo?
-Claro-levantó su mirada hacia el joven.
-¿Tu eres adoptada?
Continuará...
