(Vegeta)

Ella es un ángel caído del cielo, es tan inocente y pura. No como las mujeres que han pasado por mi cama, ella es distinta, y es una lástima que sólo sea una parte de mi diversión. Acaricio su silueta sutilmente, su piel es suave, delicada, tiene un aroma especial, no se trata de un perfume. Lo de ella es natural.

Ayer mientras le cambiaba la prenda, noté algo en su cuerpo que me llamó mucho la atención. Tiene un lunar en su vientre muy cerca a su ombligo, yo tengo uno igual y mi madre también. Eso es muy extraño.

—Joven, buenos días -unos de mis empleados toca la puerta. Seguro ha traído lo que le ordené.

—Pasa y déjalo en la cama -hace lo que le ordeno, pero se queda viendo a la azulada-. ¡Que miras, lárgate! -le digo y el asiente agachando la cabeza.

Me alisto para ir a la Universidad mientras ella sigue durmiendo, éste lugar debe ser más cómodo que en donde vive. Abotono mi camisa y por el reflejo del espejo veo como da ligeros movimientos en la cama. Se está despertando, busco en los cajones una corbata y escucho un fuerte golpe. Giro a verla y está en suelo boca abajo. ¡Mierda, Bulma!

—¿Niña, estas bien? -corro donde ella y la volteo acomodando sus cabellos. Sigue con los ojos cerrados.

—Mmmm... Mi-mi cabeza, ¿Qué pasó? -despierta toda soñolienta e intenta levantarse del suelo.

—Te caíste de la cama -río exageradamente y ella al notarlo encoje las cejas. Está enfadada por mi expresión-. Llegaremos tarde a la Universidad -miro la hora en mi muñequera. En realidad nunca me ha interesado llegar temprano -. Alístate -le señalo las prendas que mi empleado trajo hace unos momentos-. Te espero para desayunar juntos -le sonrío de la manera más amable, espero que no se ilusione, porque esto es sólo una actuación-.

—Perdona mi atrevimiento, pero, ¿Puedo darme una ducha?, huelo a alcohol -pregunta desviando la mirada. Siente vergüenza, me gusta.

—Por supuesto - acaricio su mentón y salgo de la habitación. Finjo hacerlo. Aunque no la deseo quisiera ver que hay detrás de esas prendas.

Espero unos minutos a fuera de la habitación y al escuchar las gotas de agua golpear el piso. Decido entrar.

Una hermosa melodía se escucha desde del baño, es Bulma, está cantando, su voz es tan tierna como ella.

Cuando cambié sus prendas desvié todas esas imágenes obscenas de mi mente, pero ahora es diferente, ella está desnuda frente a mí, con lo ojos cerrados talla su cuerpo, sus senos, su intimidad, sus dedos pasan más tiempo allí, envidio a esa maldita agua que recorre su piel, muero por estar a su lado y hacerla mía. Si Vegeta, la deseas, éste bulto que esta empezando a crecer en tu pantalón no miente. ¡Joder nunca me he masturbado y no lo haré ahora!, salgo de la habitación antes de que pierda el control y no la quiero tomar a la fuerza. Ella dijo que nunca se entregaría a un hombre, pero está muy equivocada porque seré yo quien la hará mujer.

Trato de ocultar mi erección antes de que salga del baño.

(...)

Las clases fueron normales, nada interesante para mí, sin embargo para la azulada si, porque no deja de apuntar lo que dice el insecto del maestro en unas hojas y Milk que no deja de verme. Estúpida perra.

—Vegeta, ¿Qué hacías ayer en la noche por donde vivo? -pregunta la azulada, y la verdad no sé que responderle.

El timbre de la salida me salva.

~Llamada entrante~ (Jacco)

•Estoy ocupado, ¡Qué se te ofrece!

•Joven, hoy su padre acaba de salir de la cárcel.

•¡Cierra la boca, ése no es mi padre!, ¡¿Dónde está?!

•Salió antes de cumplir su condena gracias a su buen comportamiento y no sabemos donde se encuentra.

•¡Búsquenlo, voy para allá, ése maldito no se saldrá con la suya, volverá a la cárcel yo me encargaré de eso y tu me ayudarás!

•Como usted diga, joven.

~Llamada finalizada~

Mi expresión no es nada agradable, siento que quiero romper todo a mi alrededor, la vena de mi frente está por reventar. Estoy muy furioso. Salgo del salón para encontrarme con Jacco para que me de más detalles sobre ese mal nacido.

(...)

Ése maldito desapareció en un sólo día, sabía que me enteraría de esto. Disfruta el poco tiempo que te queda de vida, porque si la justicia no esta de mi lado, yo mismo lo haré con mis propias manos. Nunca te perdonaré todo el daño que le hiciste a mi madre. Nunca.

Mi celular timbra, es Lazuli, no me interesa, ¿Qué mierda quiere?, que no deja de llamarme.

~Llamada entrante~ (Lazuli)

•Amor, estoy en el bar, "Overdose", ya lo conoces. Te tengo una sorpresa.

•¡Mujer, déjame en paz!

•¿No te da curiosidad saber que esta haciendo tu azulada en estos momentos?

•¡De qué demonios hablas!

•Digamos que casualmente vine a un bar y me la encontré bailando como una zorra para los hombres.

•¡Primero lava bien tu puta boca antes de expresarte así de ella!, Bulma no es como tu.

•¿Eso crees?, entonces ven y la verás como se regala con todos.

•Bien, iré y haré que te arrepientas por esto.

~Llamada finalizada~