Hola a todos! Gracias por tu reviews Green y gracias a quienes leen la historia :D Aqui les dejo dos capis más y por fin estos podran acabar sin interrupciones XD disfruten el capitulo. Saludos! :D
"""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Capitulo 21
Eres mío.
Llevan cuatro días en la cabaña y las cosas estaban relativamente en calma, Castiel iba y venía, estaba teniendo problemas con ángeles rebeldes en el cielo.
Dean bebía una cerveza mientras observaba la televisión, Sam se sentó a su lado suspirando.
-En quince minutos más estará listo el almuerzo-
-Esto es raro-
-¿Qué cosa?- pregunto Sam.
-Los almuerzo familiares- respondió Dean sin apartar la vista de la televisión- Creo que ya piensa adoptarnos como sus hijos- Sam se rio.
-Quizás pero… se siente bien ¿No crees? Salir un poco de la cacería-
-Supongo que sí- respondió el mayor.
-Incluso Bobby está contento-
-Claro, se la pasa con la mamá de Kevin a todas partes, yo creo que hay algo ahí-
-Estoy seguro de eso- respondió Sam sonriendo.
-Espero que esto dure- dijo Dean serio- No hemos tenido problemas pero… algo malo va a pasar Sammy-
-¿Cómo lo sabes?-
-Porque siempre que las cosas mejoran para nosotros, acaban llenándose de mierda- se volteo a mirar a su hermano menor- No quiero ser pesimista pero… tampoco me hare falsas ilusiones, la mierda nos persigue y es un hecho-
-Lo sé Dean pero al menos por unos días podemos olvidarnos de todo eso, Crowley y Barael no tienen como presionarnos, de seguro están frustrados pensando la manera de cómo jodernos-
-Sí pero no podemos bajar la guardia-
-Relájate Dean, ¿Hace cuanto que no tenemos un tiempo libre? Si no son los demonios, son ángeles o el maldito apocalipsis, disfruta-
Sam le palmeó el hombro despacio para seguir bebiendo su cerveza. Dean se quedó unos minutos pensativo, su hermano tenía razón, hace mucho que no tenían un tiempo tranquilo y le gustaba el ambiente que estaba formándose, uno de familia, el que siempre quiso para Sam.
-¿Estás bien con esto, Sammy?- el menor lo miro fijamente.
-No es por mí por quien deberías preocuparte-
-¿De qué hablas?-
-Tienes botado a Cas-
-Está ocupado-
-Incluso Dios necesita un tiempo para descansar-
-¡SAM!- se oyó el grito de Bobby desde la cocina.
-Papá me está llamando- dijo Sam levantándose- Piensa lo que dije-
Dean se quedó pensativo en el sillón, Sam tenía razón, Castiel estaba demasiado tenso con todos los problemas que tenía en el cielo y también con los demonios. Tenía que hacer algo por él. Aprovechó que luego del almuerzo todos fueron al lago que estaba cerca de la cabaña, como una manera de distraerse de lo que estaba ocurriendo, entró a la cocina y cerró la puerta para que nadie lo viera.
Sam observó como Kevin estaba en el agua mientras Bobby estaba conversando con su mamá. Se escabulló sigilosamente para regresar a la casa, no es que no le gustara ese ambiente familiar que se respiraba pero lo colocaba algo nervioso, no era algo que había visto mucho de pequeño y solo había compartido todo con Dean. Entró a la casa suspirando cuando escuchó un estruendo que venía de la cocina, sacó su pistola y abrió la puerta despacio, Dean estaba de espaldas maldiciendo en voz baja mientras se limpiaba las manos con un paño.
-¿Dean?- este se volteó.
-Sammy- dijo nervioso- ¿Qué haces aquí? Pensé que regresarían por la tarde-
-Tanta amor familiar me estaba asfixiando un poco- respondió para luego mirar la loza sucia en el lavaplatos- ¿Qué haces?-
-Mmm…- se movió para que Sam viera la cocina sucia.
-¿Estás cocinando?- Dean le cubrió la boca mirando a su alrededor.
-Habla más bajo, Sammy-
-Bien- susurró- ¿Me puedes explicar que es esto?-
-Estuve pensando en eso que dijiste…- Sam arqueo una ceja- Eso de que Cas está tenso con todo esto… y pensé que podía hacer por él…-
-Entiendo Dean pero…-
Dean lo miro ansioso, Sam pudo ver el nerviosismo en sus ojos y prefirió callarse, su hermano se estaba esforzando por Castiel, no podía arruinarlo todo recordándole que el ángel no comía. Esbozó una sonrisa para mirar la olla.
-Bien, no creo que a Cas le guste eso… lo que sea, así que limpiemos esto y te ayudare a preparar algo-
-¿De verdad?-
-Claro, no será la gran cosa pero estoy seguro que a Cas le encantará-
-Gracias-
Por la tarde regresaron los demás, Dean había guardado todo y dejó la cocina limpia, no quería que nadie se enterara de lo que estaba planeando hacer. Esperó impaciente a que anocheciera. Kevin se había ido a la cama a las once y Bobby estaba con su nuevo amor en la cocina conversando tranquilamente. Cuando eran las dos de la madrugada Dean se levantó colocándose su chaqueta, Sam observó cómo se arreglaba y evito reírse, parecía una quinceañera preparándose para la cita de su vida. Dean se volteo para mirarlo.
-Tranquilo, yo me hago cargo de todo aquí, que te vaya bien-
-Gracias-
Se marchó antes de sonrojarse más de lo que estaba. Revisó los alrededores para asegurarse que nadie lo interrumpiera y fue hasta el lago. No había visto a Castiel desde hace dos días, miró las tranquilas aguas del lago y el bulto que ocultaba el mantel que dejó cerca de la orilla. Finalmente se decidió por llamarlo, el ángel apareció luego de unos segundos.
-Dean-
-Hola Cas- lo abrazó algo nervioso- ¿Cómo va todo?-
-Más o menos, ¿Ocurrió algo?-
-No, todo está bien, solo… ¿Estás ocupado ahora?- Castiel lo miró fijamente y asintió-Entiendo…-
-Dean-
-No te preocupes, solo quería verte un momento, ahora ve, tienes trabajo que hacer-
-¿Querías decirme algo?- pregunto Castiel mirándolo.
-No, ahora ve-
-Dean… tengo que arreglar algunas cosas pero… puedo volver-
-No tienes que presionarte Cas, no importa-
-Dame una hora y regresare-
-Cas no tienes que forzarte-
-No me estoy forzando-besó los labios del cazador- Espérame-
Dean iba a decirle que no había problemas pero el ángel desapareció. Finalmente optó por quedarse en el lago, Castiel iba a regresar así que no perdería nada esperándolo. Daba gracias a Sam por pensar en todo y enseñarle a preparar una comida que se podía servir fría. Se tendió de espaldas cerca del lago y se quedó pensativo, había tantas cosas que quería decirle a Castiel.
El ángel apareció afuera de la cabaña, ya estaba amaneciendo cuando terminó sus asuntos, había tardado mucho más de lo que pensaba y estaba seguro que Dean había regresado a la cabaña. Entró al lugar y se encontró con Sam, este estaba cabeceando mientras veía televisión.
-Sam- el cazador se volteo apuntándole con la pistola y se relajó al ver al ángel.
-Cas… no me asustes así-
-Lo siento- dijo el ángel.
-¿Cómo va todo?-
-Un poco más tranquilo ahora-
-¿Es Barael?-
-Sí… está muy enojado-
-Me lo imagino… Mmm… ¿Y Dean? Se supone que estaría contigo-
-¿No ha regresado?-
-No, se supone que… ustedes tendrían una velada romántica-
-¿Una qué?- preguntó el ángel desconcertado.
-Una cena romántica- dijo Sam mirándolo- Así como Jimmy con su mujer- Castiel asintió- Debe estar en el lago todavía, ¿No te llamó?-
-Sí pero… estaba ocupado y tardé más de lo que pensé-
-Entonces debe estar esperándote junto al lago-
-Sí-
-Cas espera- se levantó para acercarse al ángel- Ya te dije lo que planea Dean pero… yo sé que no necesitas comer pero… se esforzó mucho en hacerlo, Dean no es de los que cocina por gusto-
-Lo sé-
-Él hace esto por ti- afirmó Sam haciendo énfasis en el "Ti"- Suerte-
Castiel sonrió y desapareció de la habitación para ir al lago. Dean estaba recostado cerca de la orilla mientras dormía, estaba de lado hacia el lago, tenía la espalda arqueada y las manos cerca de su boca, las rodillas flexionadas que casi tocaban sus codos. Castiel se arrodilló a su lado para acariciar su cabello, Dean hizo un sonido similar a un ronroneo mientras movía un poco la cabeza y se acomodaba. El ángel sonrió al verlo.
-Sam tiene razón- dijo para sí mismo- Dean parece un gato-
Recordó las palabras del Winchester menor, miró el mantel que estaba cubriendo algo y luego a Dean. Se quitó la gabardina para dejarla a un lado, se quitó la corbata para atar las manos de Dean en la posición que las tenía, procuró hacerlo con cuidado para no despertarlo. El cazador seguía durmiendo sin darse por enterado de los planes de su pareja. Castiel sacó un pañuelo de su chaqueta y se acercó cautelosamente hasta quedar tras Dean, levantó un poco su cabeza y ató el pañuelo sobre sus ojos. El cazador seguía durmiendo tranquilamente. El ángel lo observó asintiendo, colocó sus manos bajo la camiseta de Dean, este gimió un poco moviéndose, el ángel mordió su oído despacio para luego lamer su cuello.
-¿Qué…?- intentó mover sus manos pero estaban atadas y algo cubría sus ojos- ¿Qué demonios?- sintió una mano que acariciaba su abdomen bajo la camiseta- ¿Quién es?- no recibió contestación y la mano siguió moviéndose- ¡Suéltame!-
Castiel sonrió al ver como el cazador luchaba por liberarse, cuando se percató que iba a quitarse la venda de los ojos, lo volteó para dejarlo boca abajo y aprisionó las muñecas del cazador con una de sus manos.
-¡Suéltame!- grito Dean entrando en pánico.
El ángel besó su nuca despacio y bajó su mano libre hacia la entrepierna del cazador, le desabrochó el pantalón despacio y coló la mano para acariciarlo bajo la ropa interior. Dean se estremeció al sentirlo y gimió despacio.
-¿Quién eres…?- Castiel siguió el juego y comenzó a restregar su cuerpo contra el de su amante. Dean gimió despacio- Detente… por favor…-
-¿No quieres que te someta?- le susurró al oído para luego lamerlo.
-¿Cas…?- el ángel percibió el miedo del cazador y decidió quitarle la venda, el cazador suspiro aliviado- No me asustes así-
-¿No quieres jugar?- pregunto inocentemente.
-¿Y de donde sacaste la idea de atarme?- contesto Dean serio.
-Es tu culpa, estabas totalmente expuesto, cualquiera podría atarte, gatito-
-¿Qué me dijiste?- pregunto frunciendo el ceño.
-Estabas durmiendo como un gato- respondió Castiel sonriendo- Incluso ronroneaste-
-¡Cállate Cas!-
-Claro gatito-
-¡Basta! No me digas así-
-Pero me gusta-
-Dije que no-
-No estás en posición de mandarme, gatito-
Antes de que Dean siguiera regañándolo lo calló con un beso, uso ambas manos para acariciar su cintura y luego comenzó a bajarle los pantalones, el cazador gimió contra su boca y el ángel le permitió respirar.
-Cas… La comida…-
-Puede esperar- respondió Castiel sonriendo para darle la vuelta y ayudarle a sentarse, terminó de quitarle los pantalones sonriendo- Ahora quiero comerte a ti-
-Cas…-
El ángel sonrió y le indicó que alzara las manos para quitarle la camiseta, la enredó en sus muñecas para inmovilizarlo por completo.
-Cas… mis manos- gimió mirándolo.
-Yo haré todo, tú solo debes disfrutarlo-
-Pero Cas…-
-No quiero replicas gatito- acaricio su pecho despacio- Sé cuánto te encanta que te dominen-
-Dios…-
-Al fin me llamas por lo que soy- Dean se rio mirándolo.
-La lujuria es un pecado- dijo sonriendo.
-Soy Dios, yo digo que es pecado- respondió Castiel besando su mejilla- Y esto no es pecado, hacerle el amor a la persona que amo no es pecado- Dean solo pudo gemir ante esas palabras.
-Entonces comienza…- dijo agitado- Porque no sé cuanto aguante… si continuas hablando así…-
-Dean- el ángel sonrió- Tenemos todo el día-
-No… la familia feliz vendrá…- respondió agitado- Bobby y su noviecita hacen paseos mañaneros… al lago-
-¿Bobby y la mamá de Kevin? Vaya, no puedo imaginármelo- dijo Castiel.
-Cas, ni te lo imagines, pervertido- lamio la mejilla del ángel- ¿Me follas o me largo? Porque está comenzando a darme frio- dijo Dean mirándolo fijamente. Castiel se rio.
-No te preocupes, yo te calentaré, cazador-
Dean pasó sus manos por la cabeza de Castiel para tomarlo por la nuca y besarlo. El ángel se dejó hacer mientras abría los botones de la camisa y luego desabrochaba su pantalón. Dean dejó sus labios para mirarlo fijamente.
-Tienes mucha ropa encima, angelito-
Castiel apartó las manos de su amante y se levantó para quitarse la camisa arrojándola sobre el pasto. Dean lo miraba atentamente mientras se mantenía de rodillas. Castiel se quitó los pantalones observándolo.
-¿Qué ocurre gatito?- Dean tragó saliva-¿Quieres quitármelos tú?- dijo indicando su ropa interior, el cazador asintió despacio- Hazlo-
-Mis manos…-
-No, sin tus manos- acaricio la cabeza de Dean- Usa esa boquita preciosa que tienes-
-Cas…- se sonrojo mirándolo.
-Adelante, soy todo tuyo-
Dean asintió despacio y se arrodilló bien para quedar frente a Castiel, acercó su boca para morder la tela y comenzar a jalar de ella hacia abajo. El ángel gimió despacio mientras acariciaba su cabeza.
-Vamos Dean, quítamelos-
El cazador lo hizo apresurado, cuando logró bajarlos, Castiel se encargó de quitarlos y acaricio la cabeza de su amante, dejó su mano sobre la nuca de Dean y sonrió.
-Cas…-
-Te tengo un premio, abre tu boquita-
-Dios- lo miro deseoso- Vas a matarme Cas… me mataras de placer… quiero que me lo hagas ahora…-
-Te dolerá si lo hago así, ahora sé un buen chico y usa tu boquita-
-Cas…-gimió.
-A los gatitos les gusta lamer-
Dean gruño despacio ante eso y abrió la boca acercándose a la entrepierna del ángel, este comenzó a embestir la boca del cazador, oír los gemidos y ruidos obscenos que hacia Dean con su boca, lo estaban enloqueciendo. Apartó a Dean y este lo miro fijamente, tenía los ojos llorosos por la excitación, las mejillas sonrojadas, respiraba con dificultad y un fino hilo de saliva salía de la comisura de sus labios y bajaba hasta su cuello. La imagen fue tan intensa, que en cosa de segundos, tenía a Dean en el suelo y besaba sus labios con desesperación. Se apartó un poco sonriendo.
-Dejaremos los preámbulos- dijo Castiel agitado- Quiero hacértelo-
-Sí, yo también quiero…- separó las piernas mientras lo observaba- Hazlo…-
-Te dolerá- respondió mirándolo.
-Estoy bien… mi pantalón… los bolsillos traseros…- Castiel estiró la mano para tomar la ropa de Dean y buscó en los bolsillos hasta dar con un pequeño bote.
-¿Qué es?- pregunto mirándolo.
-Úsalo para… prepararme… es lubricante…- Castiel asintió y volvió a acomodarse entre sus piernas.
-Dime si te duele, me detendré cuando me lo pidas-
-Sí…-
Castiel abrió el botecito de lubricante para aplicarse en los dedos y miró a Dean, este asintió para indicarle que lo hiciera. El ángel comenzó a penetrarlo con uno de sus dedos mientras miraba a su amante. Dean tenía un gesto extraño en la cara, se inclinó hasta quedar sobre él y besó su mejilla.
-¿Te duele?-
-No… muévelo… quiero sentirte…- el ángel obedeció y sintió el estremeciendo en el cuerpo ajeno.
-Dean-
-Estoy bien… se siente extraño- contesto entre jadeos- Se siente raro…-
Castiel lo besó para distraerlo y le dio resultado, ya que sintió como el cuerpo del cazador se relajaba, eso lo incitó a introducir otro dedo. Los movió despacio para permitirle a Dean que se acostumbrara, en cosa de minutos lo tenía gimiendo bajo él y moviendo sus caderas mientras le pedía por más. Esto lo incitó a continuar más fuerte, se detuvo al ver que Dean arqueaba la espalda y gemía roncamente.
-¡Dios sí!- movió sus caderas mirando al ángel con la vista nublada por el placer- ¡Muévete Cas!-
El ángel repitió el movimiento con sus dedos y Dean comenzó a gemir mientras rogaba por más. Comprendió que había tocado un punto placentero en el cuerpo ajeno, podía sentir como Dean se restregaba contra su cuerpo y notó lo excitado que estaba. El cazador lo miró mordiéndose el labio inferior.
-Cas…-
-Dean-
-Ya no puedo… voy a…- gimió al sentir que los dedos arremetían más fuerte contra él- ¡Dios sí! Eres increíble Cas… ¡Eres el jodido amo!- Castiel sonrió con lo último y se inclinó para susurrarle al oído.
-Te amo Dean, te amo mucho-
-Yo también te amo- contesto cerrando los ojos- Dios… ya no puedo…-
-Hazlo-
Dean gimió más fuerte, apretó sus puños mientras gemía roncamente y arqueaba la espalda para dejarse llevar por el orgasmo. Durante varios segundos se quedó con la mente en blanco, dedicándose solo a sentir e intentar recuperar el aliento. Castiel lo miraba embelesado y se acomodó entre sus piernas.
-Cas…- logró murmurar.
-Te amo Dean-
Quitó sus dedos despacio haciéndolo gemir. Besó los labios del cazador al mismo tiempo que lo penetraba despacio, se tomó su tiempo procurando no lastimarlo y permitiéndole que se acostumbrara a la nueva intromisión. Se quedó quieto unos segundos para que Dean recuperara el aliento.
-¿Estás bien?- pregunto Castiel mirándolo.
-No…- dijo mirándolo con los ojos llorosos.
-¿Te lastime?-
-No Cas…- llevó sus manos a la nuca del ángel y sonrió- Es mucho mejor que bien, maravilloso, divino- el ángel sonrió.
-No me asustes así, no quiero lastimarte-
-Y no lo haces Cas, te amo mucho-
-Yo también te amo Dean-
-Muévete angelito… te sientes tan bien…- gimió.
-Y tú estás tan estrecho-
Dean cerró los ojos al sentir como Castiel se movía despacio, se sentía tan bien como embestía su cuerpo. Movió sus caderas para exigirle más, estaba tan caliente.
-Dean… si haces eso…-
-Follame… Házmelo ahora…-
-Dean-
-Por favor…- gimió.
Castiel no se resistió a esas suplicas ni a los jadeos del cazador y comenzó a embestirlo con fuerza, tocando aquel punto que llevaba a Dean al éxtasis. El ángel lo miraba embelesado, jamás olvidaría las expresiones del cazador, sus gemidos, sus jadeos y sus gritos. Bajó su boca para mordisquearle el cuello y Dean arqueó la espalda moviéndose más rápido.
-¡Sí! ¡Más Cas! ¡Eres maravilloso!-
El ángel sonrió complacido, había descubierto algo muy interesado, Dean era sensible en el cuello y sus gritos de placer daban fe de ello. Dejó de moverse observándolo.
-Cas…-
-Dime-
-Muévete…- dijo temblando de placer- ¡Follame!-
-Lo haré pero- sonrió maliciosamente- ¿Puedo decirte gatito?-
-Cas…-
-Continuare si aceptas-
-Maldito… jodido- no alcanzo a terminar la oración, ya que Castiel lo embistió con fuerza haciéndolo gemir- Dios… ¡llámame como quieras pero sigue follandome!-
-Eso me gusta, gatito-
Castiel lo complació por completo. Dean estaba aferrándose a su espalda mientras se arqueaba gimiendo y alcanzando el orgasmo. EL ángel arremetió más fuerte, sintiendo las deliciosas contracciones de su pareja, mordió su cuello con fuerza al mismo tiempo que se corría, provocando que Dean se estremeciera bajo él. El cazador se dejó caer sobre el pasto con los brazos sobre su cabeza, daba grandes bocanadas de aire para intentar recuperarse. Castiel afirmaba su cabeza en el hombro de Dean respirando agitado, cuando logró recuperar el aliento se incorporó y afirmó su frente contra la del cazador.
-Cas…-
-Te amo Dean, eres mío, solo mío- Dean sonrió dándole un pequeño beso.
-Siempre he sido tuyo… desde que me sacaste de la perdición-
-Dean-
-Y tú eres mío Cas-
-Para siempre- Castiel desató sus manos y se recostó a su lado abrazándolo.
-Recordé algo Cas… tú no comes- el ángel acaricio su pecho despacio.
-Tengo hambre Dean y comeré encantado todo lo que me prepares-
-Cas, solo me haces amarte más-
-Gracias por esto gatito- dijo Castiel sonriendo- Te he extrañado mucho-
-Yo también Cas, gracias por estar conmigo-
-Dean-
-Vamos a comer, ya amaneció y creo que hemos despertado a medio bosque-
Castiel se incorporó para mirarlo fijamente y comenzó a reírse, Dean se contagio con su risa. El ángel acaricio sus mejillas y lo besó. Dean Winchester era suyo y no lo dejaría ir jamás.
