Disclaimers: Los personajes y el mundo de Harry Potter pertenecen a J.K Rowling y todo aquél que posea el copyright por haber hecho compra de algunos derechos de autor, en esta historia son utilizados con fines recreativos y sin lucro alguno.
¡Hola! Bueno, como siempre, y para que vean que realmente en situaciones extremas es cuando no subo capítulo... muchas gracias por sus reviews Antonia, anyie19 y guest, significan tanto para mí. Espero que sea de su agrado el capítulo extra, falta uno y el "Epílogo". Así que... hasta el próximo jueves.
Caminaba tan absorto en sí mismo que ni siquiera había notado en qué momento Blaise se había colocado a su lado, lo notó porque se detuvo a causa de que en diagonal a él, estaba una escena poco agradable para él, Ginevra y Harry estaban uno frente al otro, con esa mirada de enamorados, donde al final, ella había rodeado el cuello de Potter para besarlo, él la había sujetado de la cintura para acercarla a él.
—Cada día son más cursis esos dos –murmuró Blaise –es tan incómodo a la vista.
—No los veas –gruñó enfadado.
—No es algo que quiera hacer, verlos, quiero decir, es simple, a donde quiera que me los topo, siempre están haciendo eso, besándose, es asqueroso.
—Por qué no te está besando a ti –murmuró Draco con cierto fastidio.
—Weasley no tiene tan buen gusto, de tenerlo, amigo mío, estaría en mi cama, haciendo todo, menos besarme –sonrió socarrón.
—Tal vez porque tiene buen gusto no está en tu cama ¿no lo crees?
— ¿Estás insinuando que Potter es mejor que yo? ¿Dónde quedó todo aquel Potter es lo peor que nos ha pasado? –se burló.
—Es una pobretona –soltó y la boca le supo amarga –se conforma con un idiota como Potter, es como si fuera un dios para ella.
—Cambiemos de tema –pidió Zabini –mejor dime ¿Qué haces en el callejón Diagon? –sonrió.
—Vine a comprar algo que necesito –soltó sin quitar su vista de la pareja frente a ellos, donde Potter se había alejado para besar a Ginny en la frente y sonreírle de forma tonta de un típico chico enamorado.
—Y por el rumbo que estas tomando, me imagino que es lo que comprarás. Supongo que Nott no estaba tan equivocado y de repente te dio una urgencia por casarte con Greengrass, pensé que ella sólo era algo así como… un bonito pasatiempo.
—Dejó de serlo –se encogió de hombros y caminó rumbo a la pareja.
Blaise lo siguió con una sonrisa divertida, a Draco siempre le había gustado ser un dolor en el trasero de Harry, incluso antes de que saliera con Ginevra, así que ciertamente, era normal que interviniera para hacer comentarios mordaces respecto a la escena romántica que estaban haciendo.
—Te ves un poco apurado –Draco retrocedió cuando el amplio pecho de Charlie Weasley se puso frente a él.
—Ahora me estás cuidando ¿no? –frunció el ceño enfadado.
— ¿Éste también es un Weasley? –intervino Zabini con una nota divertida.
—Soy Charlie Weasley –le contestó –cuido Dragones, así que si no le tengo miedo a esos animales, imagínate lo que te haré a ti si utilizas ese tono una vez más.
—Te dejaré con tu entrenador Draco –se burló Blaise y se alejó.
La mirada de Charlie volvió a enfocarse en la de Draco, estaba serio, y ya no era tan hostil como se suponía que hubiese sido ese encuentro en un día normal.
—Sólo pasaba por aquí –se defendió el rubio.
—Claro, supongamos que te creo y que no es porque mi hermana está en esa dirección –sonrió divertido –ya no vas a acercarte a ella, Malfoy, y es mejor que lo tengas muy claro.
—Tengo más claro que nadie lo que sacrifiqué, Charles –gruñó enfadado –y no pueden negarme el verla por lo menos a un metro de distancia, está con Potter ¿Qué puedo hacer?
—La última vez la secuestraste ¿no? –se encogió de hombros.
—La última vez, las cosas eran diferentes ¿tengo que recordarte nuestro anterior contexto? Pensé que eras más inteligente que esas bestias.
—Charlie –la voz de Ginny los tomó por sorpresa.
—Hola Ginny –sonrió el pelirrojo.
— ¿Qué ocurre aquí? –interrogó observando a Draco.
—Nada, simplemente, le estoy dejando en claro lo que significaría meterse conmigo.
—No deberías perder el tiempo en alguien como Malfoy –soltó un poco incómoda –no hay nada que puedas decir que le haga ver la situación actual.
—Tengo muy en claro la situación actual, Weasley –dio un paso hasta ella pero Charlie dio un paso al costado para indicarle que no avanzara más.
—No le tengo miedo, Charlie –se burló Ginny –es simplemente un tonto hijo de papi, lo único que sabe hacer, es alardear.
— ¿Qué haces aquí, Malfoy? –intervino Harry.
—Pensé que el callejón era un lugar público.
—Lo es, molestar a mi novia y a su hermano, no.
La mirada de Draco se topó con la de Harry, su gesto petulante a causa de escucharle decir su novia hizo que Charlie sonriera divertido, le asesinó a él con la mirada un segundo después.
—Te voy a decir que hago aquí –contestó –vine a comprar una sortija, porque voy a proponerle a Astoria que sea mi esposa ¿te parece gracioso, Weasley? –interrogó cuando Ginny se mordió el labio inferior para no reír.
—En realidad, sí, no quisiera estar por nada, en los zapatos de la pobre de Astoria, lo siento, pero es la verdad.
—Bueno, ella opina lo mismo de tus zapatos –se encogió de hombros –considero que sólo estás con Potter por su dinero…
—Es porque tú no conoces el amor, Malfoy –contestó tan simple Ginny –dudo que realmente una chica haya estado lo suficientemente enamorada de ti.
—Bueno, pues…
—Es mejor que nos vayamos –intervino Charlie –Draco necesita un poco de aire, en ese cerebro de rana que tiene.
— ¿Irás a casa después de arreglar tus asuntos en el ministerio, Charlie? –interrogó Ginny.
—Sí –acarició el cabello de su hermana y sonrió.
—Harry y yo tenemos una noticia importante, no dejes de ir –besó a Charlie en la mejilla y sujetó la mano de Potter –nos veremos esta tarde, Charlie.
—Buen día –se despidió de ellos para girarse de nuevo a Draco.
—Nadie me llama por mi nombre cuando se supone que me odian –le reprendió.
—Da igual –se encogió de hombros.
— ¿Tienes alguna idea de que es esa noticia? –indagó el rubio.
—Hay muchas posibilidades, Draco, puede ser que van a irse a vivir juntos, que se comprometieron o incluso que serán padres –se encogió de hombros –tienes que hacerte a la idea de que ella ya no te ama, si es que alguna vez lo hizo realmente.
—Es un poco complicado hacerse a la idea cuando amas a esa persona ¿no? ¿Qué tal llevas lo de Alexa? –Charlie negó abatido.
—No lo llevo nada bien, a decir verdad –admitió.
—Bueno, pues tienes que hacerte a la idea ¿no? –Gruñó –estamos en la misma, así que no vengas a decirme que debería estar todo superado cuando apenas hace dos meses estábamos viviendo una maldita pesadilla, Charles.
—Bien, cierto, pero tienes que alejarte de Ginny, o te juro por mis padres que traeré a Norberta a que te haga su bocadillo de media tarde.
—&—
Ron observó a todos sus hermanos, bueno, a casi todos, Charlie era la visita ocasional en ésta ocasión, Ginny estaba alegre, técnicamente estaba tan feliz que lo único que le quedaba era brincar en un solo pie, fuera cual fuera la noticia, haría un boom en todo el mundo mágico, y por mucho que le doliera admitirlo, no quería escuchar lo feliz que era su hermana con Harry.
—Y bien ¿cuál es la noticia? –interrogó Hermione sonriendo.
—Teddy irá a vivir con Harry –sonrió Ginny.
—Y me imagino que tú irás con ellos ¿no? –preguntó Charlie.
—No, por el momento no, pero… tendré a Teddy más cerca, me agrada Teddy –se encogió de hombros –es algo así… como… mi hijo con Harry.
—Pero… no es tu hijo, y tampoco de Harry –soltó Ron frunciendo el ceño –y creo que lo mejor para Teddy es que siga viviendo con Andrómeda.
— ¿Puedo saber la razón de tanta amargura reciente, Ron? –frunció el ceño Ginny.
—Tú estás yendo y viniendo constantemente por el Quidditch –le recordó –y no tengo que recordarte lo que es la vida de un Auror, hermanita –negó –considero que es egoísta de tu parte y de él sacar a Teddy de la comodidad y la constancia que tiene con su abuela.
—Pero… -frunció los labios.
—Ron tiene razón –admitió Hermione –es mejor que Andrómeda les deje quedarse con Teddy una o dos noches a la semana, en sus días libres, para que Teddy se vaya acostumbrando un poco al cambio…
— ¿A dónde vas? –interrogó George.
—Olvidé algo en la oficina –se encogió de hombros.
—Ronald –lo reprendió George de nuevo.
—Regresaré para la cena, lo prometo.
Apareció frente a la puerta de madera, tocó tres veces, como siempre para informar que era él, la puerta se abrió para dejar ver a un rubio nada feliz, su cabello estaba revuelto y el interior del cuarto era un caos.
—Alguien no está muy feliz por aquí –bromeó Ron.
—No, no estoy muy feliz, en otras épocas…
—No quiero saberlo –lo interrumpió y entró al lugar.
—Pensé que tu hermana tenía una noticia fenomenal para darles.
—Ya entiendo el caos –sonrió –deberías tranquilizarte –Ron levantó la varita y todas las cosas comenzaron a ponerse en su lugar.
—Tú lo dices porque sigues teniendo a tu sabelotodo ¿no?
—Sí, no es tan fácil estar con ella tampoco, no porque cada que se queda en silencio un segundo, es recordar como gritaba a causa de que una bruja loca la torturaba, que para colmo, lucía igual a mi hermana.
—Era el cuerpo de tu hermana, con el alma de una bruja demente.
—La línea es tan delgada –se encogió de hombros –como decía, la noticia no tiene que ver con nada muy personal entre Harry y Ginny –lo tranquilizó.
— ¿Qué? Ahora eres mi maldito espía, mi infiltrado –negó enfadado Draco.
—Es lo único que puedo hacer por ti, pero si no quieres que te diga no lo haré –rebatió –no puedo decirle a mi hermana que volvimos a un punto inicial, donde una bruja loca comenzó a adueñarse de su cuerpo, que estaba enamorada de ti, porque… entiéndelo, Draco, por muy difícil que sea aceptarlo, Ginevra no te ama, lo hizo, y deberías quedarte con ese recuerdo, por lo menos pudiste tenerla un tiempo, amarla.
—Jamás tuve la oportunidad de amarla como hubiese querido –le recordó.
—Bueno, al menos en un mundo diferente, ella te eligió a ti sobre Harry, sobre ella misma, te amó lo suficiente como para sacrificarse por ti ¿no?
—Y ve eso a donde nos llevó –negó.
—Harry quiere que Teddy vaya a vivir con él –comentó –y no tiene planeado proponerle nada muy serio por ahora, así que tienes un poco de desahogo.
—Tu hermano Charlie me dijo que no me acercara a ella más.
—Ese es un buen consejo si no quieres que te aviente un mocomurcielago por acosador.
—No me molestaría que me atacara –sonrió socarrón.
—Es mi hermana –le recordó.
—Lo sé –se burló.
Ron regresó a su casa a tiempo para la cena, tenía que admitir que todo le era tan complicado como para adaptarse, habían pasado tantas cosas como para olvidarlas así como sí, una de ellas, era el hecho de que Draco Malfoy ya no le parecía un sangre pura petulante, por el contrario, estaba más que agradecido que a su medida y su cobardía, había ayudado a Hermione incluso más que él, recordaba cuando lo habían encontrado y no quería ir a ponerse de acuerdo porque no quería que Hermione fuera torturada por mucho tiempo.
—De qué te acordaste –sonrió Hermione.
—No mucho –la besó –sólo de algo divertido.
—Has estado muy extraño desde hace unos meses ¿Qué ocurre, Ron?
—Te amo, Hermione –acarició su esponjado cabello –eso es lo que ocurre.
—Me alegra escucharlo –bromeó la chica y lo besó.
—&—
Hermione observó a Draco, a pesar de que estaba un poco lejos, sabía que estaba observando en la dirección donde ella y Ginny se encontraban, sin embargo la pelirroja no lo había notado, y no sabía la razón por la cual ella no se sentía de la misma manera cada que lo veía, tenía un pequeño sentimiento de empatía, le agradaba y no sabía la razón.
— ¿Tienes idea de porque razón Draco Malfoy nos observa con tanto interés? –preguntó Hermione.
— ¿Quién? –Ginny levantó la vista hacia su amiga y después hacia donde ella observaba, topándose con la atenta mirada de Draco sobre ella.
—Ha estado observando hacia acá desde que entró.
—Hermione ¿te gusta Malfoy? Porque entonces creo que deberías decirle a Ron que quieres un tiempo.
—No me gusta, es sólo que... Lo he visto un par de veces... Incluso he notado que ninguno de tus hermanos le riñen más ¿sabes la razón?
— ¿Todos están enamorados de él? –Se burló –no me importa Malfoy, Hermione, estoy bastante emocionada por lo que Harry me propondrá en la tarde.
— ¿Matrimonio?
—No, pero creo que me pedirá que vivamos juntos –sonrío feliz.
—Él vive con Ron en un pequeño apartamento y lo sabes, así que te mudarías con tu novio y hermano ¿no?
—He vivido con Ron por muchos años, Hermione –sonrío la pelirroja –y además, te recuerdo que él tiene la casa de Sirius y la de sus padres, tenemos donde mudarnos, incluso tú te beneficias de ello.
— ¿En serio? –sonrío.
—Si Harry y yo vivimos juntos, deja a Ron sólo, puedes mudarte con él, o hacerlo mudarse contigo, dos pájaros, un sólo tiro.
—Supongo –sonrió Hermione de escuchar una referencia muggle en Ginny.
La castaña observó a su novio, había estado teniendo recuerdos... O más bien, deja vú de cosas que se suponían pasaron, pero no, no lo habían hecho.
—Ron ¿hay algo que me estas ocultando? –él se atragantó con el pan que estaba comiendo.
—No sé de qué me hablas, Herms ¿qué podría ocultarte?
—No lo sé, he estado teniendo todos estos sentimientos encontrados cada que veo a Malfoy y me siento completamente...
— ¿Te gusta Malfoy? –interrogó fingiendo enfado.
—Claro que no... Es sólo que... No siento el mismo rechazo hacia él que hace dos meses sentía, ahora, no me parece el mismo Draco de Hogwarts, luce diferente.
—No es el mismo Draco, Hermione.
—Le llamaste Draco, no Malfoy.
—Tú igual –se encogió de hombros el chico.
—Le diré a tu madre que estas engañándome si no me dices la verdad, Ronald.
—No puedo decírtelo, Hermione, perdóname.
— ¿Es relacionado con los Aurores? ¿Está bajo investigación de nuevo? –interrogó sorprendida.
—No, y si así fuera, tampoco te lo diría.
—Le diré a tu madre que me engañas con otra chica, Ron.
—En realidad todo esto sí tiene que ver con una chica, Herms, una chica a la cual adoro, y no puedo hacer algo al respecto, muchas cosas están en juego.
—Nuestra relación está en juego –murmuró –no quiero que me mientas, Ron, por favor.
—Lo siento, no voy a decirte nada.
— ¿Prefieres perderme a decirme tu tonto secreto?
—No es un tonto secreto, Hermione –se puso de pie –y si, prefiero perderte por eso, porque si te digo todo, voy a perderte de igual forma.
Ron se dejó caer sobre el sofá de piel, observó al chico y negó enfadado.
—Tienes que dejar de perseguirla, Draco –ordenó Ron.
—Perseguirla es todo lo que puedo hacer, Ron –se encogió de hombros –he ido a todos sus partidos, no me ha notado ni una sola vez, he estado en el mismo lugar en el que estaba antes, tenía la esperanza de que realmente me amara a mí, y no es así.
—Ella y Harry tenían problemas, por eso la conquistaste –le recordó Ron.
—Creí que había sido mi encanto, ahora veo que no fue así.
—Tú elegiste este camino ¿te lo recuerdo?
—Volvería a elegir de nuevo este camino asqueroso, es ella de nuevo ¿cierto? Esa chica alegre, divertida y llena de vida.
—Esa chica va a mudarse con Harry en un mes.
—No arruines mi noche ¿bien? Ya tengo suficiente con que seas mi único amigo.
—Estoy traicionando a Harry, eh.
—Bueno, él robó a mi chica, puedo darme el lujo de robar a su mejor amigo.
—Recuperó lo que le robaste, querrás decir.
— ¿También te recuperara a ti? –el rubio elevo una ceja.
—Creo que tú necesitas más al amigo que él.
—Si la tuviese a ella, te echaría por la borda, te lo juro.
—No lo dudo –se burló –Hermione está recordando –le confesó –le agradas, y no sabe la razón.
—Posiblemente... Sea porque ningún brujo tenebroso chiflado la poseyó –se encogió de hombros.
—Si ella recupera los recuerdos... Va a dejarme, y no quiero eso.
—Es mejor que ella recuerde sola, y actúe por ella misma, en serio.
—Lo sé, y honestamente. Estoy aterrado.
—Espera –Draco se detuvo y giró hasta Ron –si Hermione recuerda… quiere decir que algo hicimos mal ¿no lo crees? Según lo que dijo Smart…
—He estado pensando en eso mismo –admitió Ron –creo que nos engañó como a unos chiquillos, si hubiésemos detenido el ritual cuando Ginny nos dijo que lo hiciéramos…
—Nos condenamos a esto –murmuró Draco –Ella lo dijo, me dijo que sacrificaría todo, tal vez si nos hubiésemos detenido…
—Tal vez Ginny eligió amarte a ti y no a Harry –murmuró Ron observando a Draco.
