Los personajes pertenecen a J.K ROWLING

Capitulo dedicado a los chicos del grupo I DO, I DO & Beutiful Chaos Fic's Dramiones By: Sakura Gremory

las cuales crearon el grupo y opinaron sobre lo que les gustaría que hubiera en este capitulo... son un amor

(Me disculpo por las faltas de ortografía )

Sin más aquí está el capitulo

I DO, IDO

Capitulo 21

Una No tan feliz Navidad


Nuestra indiscreción nos hace un buen servicio

Cuando nuestras conspiraciones internas nos aburren.

William Shakespeare (1564-1616)

Poeta y dramaturgo británico


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Blaise Zabini sintió un breve mareo seguido de sueño, era vagamente consiente donde estaba o eso creía la verdad no sabía mucho salvo que estaba en algún problema.

Theodore Nott suspiro tratando de no sonreír demasiado

— ¿Te gusto el lugar?—Pregunto con una cara de anticipación

—Es muy agradable—Luna acariciaba el muñeco de felpa que el chico le había regalado.

— ¿Por qué la gente corría? —Pregunto Luna

—Según Hermione, las rebajas de invierno son algo como un campo de batalla —Contesto con mucha seguridad el Slytherin

— ¿No es Zabini?—señalo Luna al chico dormido en una banca

—No, es un desconocido —afirmo Theo

—Creo que si es él —Volvió a decir Luna

—Sí, puede ser él, pero veras quizá si no hacemos ruido no se dé cuenta que estamos cerca podemos rodear la calle

Luna lo vio seria

—De acuerdo, pero… que conste que yo no quería que nos viera

Blaise abrió los ojos apenas podía recordar lo que había pasado, salvo haberla visto ¿Por qué estaba ahí? La cabeza le dolía horrores y no digamos otras partes del cuerpo, vio a Theo del otro lado, seguro habia alucinado no encontraba otra forma de explicar estar en ese lugar.

— ¿Estás bien?—Pregunto su compañero inclinándose un poco para verlo a la cara

— ¿Dónde está? —Dijo Blaise a un confuso

— ¿Quién?—Pregunto Theo buscando con la mirada a cualquier persona sospechosa

—No lo sé, no recuerdo como llegue aquí, ¿De qué te hablaba?

Esto alarmo al Slytherin, pero mantuvo la calma porque no quería espantar a Luna y decirle

«Vale creo que hay algo sospechoso alguien nos persigue pero tu tranquila que solo nos quemaron el negocio y nos atacaron a mitad de la noche, ¡ah claro!.. Para que conste ninguno pudo defenderse, pero no te preocupes yo te protejo» incluso en su mente parecía tonto y estúpido. Quizá luego podía pedirle a Draco que usara Legeremancia en Blaise y saber lo que le había pasado

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Cormac, revolvió los papeles Frente a él, no estaba seguro lo que buscaba mucho menos si estaba por el camino correcto

—Pero ¿Quiénes son los perdedores del equipo Siete?—Pregunto — ¿Y que es Todo esto? — Señalo los informes que había obtenido en el ministerio con respecto al proyecto aunque Cormac lo encontraba mas como un experimento de mal gusto… Suspiro resignado; no es que él tuviera mucho tiempo para andar con jueguitos, tenia cosas que hacer como destruir a Lucius Malfoy, quizá no destruir pero si pretender hacerlo después de todo estaba en ese grupo secreto, aunque el comenzaba a dudar que fuera tan secreto quizá lo mejor era huir de ahí pronto; antes que el Ministro apareciera con un montón de Aurores y los acusara de alguna cosa, pero viendo sus opciones no eran muchas, necesitaba conseguir a alguien que lo ayudara a destruir a los Malfoy no solo por odio era una cuestión de negocios muy bien planeaba... Quizá Greengrass podía recaer con la culpa, después de todo no era tan inocente como pretendía serlo, el estaba embarrado de la misma porquería que Lucius, quizá había sido más inteligente que Malfoy, pero no quitaba que seguía siendo un partidario de Voldemort. — El punto es ser astuto—Dijo el chico sonriendo y comenzando a ver la información nuevamente

«Vamos algo debe de haber que te sirva» se dijo tratando de darse ánimos

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Percy Weasley vio a su hermano con intensidad solo había un motivo que lo impulsaba y ese motivo era espiar, aunque si lo analizaba se sentía tan mal de solo pensarlo, así que espantando esos sentimientos de culpa volvió a fijar su vista en Ron

— ¿No vendrá Harry de vacaciones?—Pregunto captando la atención de Ginny

—Está ocupado, al parecer él y su equipo se tomo muy enserio eso de hacer el trabajo —dijo evitando estornudar

— ¿No entiendo? —Percy tomo un poco de agua

—Que no es obligatorio que lo hagan durante las vacaciones…—Ron dijo limpiando su nariz, estornudando sobre su hermana —Lo siento —dijo al notar la cara de asco que Ginny había puesto —No tenemos que estar todo el tiempo ahí, por eso están los encargados del ministerio, aunque supe que el suyo era Lucius —Ron volvió a estornudar —Maldita sea seguro ahora tengo un resfriado.

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Percy anoto mentalmente esta información, sin duda le era muy útil, al parecer era el único equipo que estaba en el mundo Muggle por lo que sabían, un paso más hacia la verdad, Percy se felicito mentalmente por este descubrimiento y borro la información del resfriado de su hermano eso no era importante para su trabajo, ahora solo debía investigar quien estaba en el mundo Muggle a parte de ellos.

—Bueno basta chicos—Molly Weasley interrumpió la plática —Percy deja de interrogar a tu hermano que no estás en el trabajo y Ron cubre tu boca y no escupas a tu hermana, y Ginny podrías quitar esa cara de sufrimiento, es Navidad no lo olviden tenemos mucho que hacer.

A Percy se le ocurrían mil razones para objetar lo último que su madre había dicho pero claramente no era el momento ni el lugar y claro jamás lo diría, no era demente como para decirle algo a su madre, con suma paciencia pensó su siguiente movimiento. Quería cumplir con su trabajo y en ese momento, era obtener información de quien podría estar contra Draco Malfoy, Percy suspiro sabiendo que esa era una lista demasiado larga seguramente la barba de Dumbledore se quedaba corta comparando esa lista.

Ginny suspiro resignada, había guardado las joyas en un lugar seguro — su ropa interior —el único lugar que sus hermanos no tocaban jamás, toco su frente en evidente señal de frustración ¿Cómo saldría de todo eso? Tenía que arreglar las cosas rápido, no es que hubiera hecho un pacto inquebrantable ¿O sí? Ginny no recordaba mucho salvo quizá la sensación de placer que conlleva el acto sexual, pero de ahí a pasar a ser la prometida de alguien eso estaba muy fuera de toda lógica…Su problema radicaba en el hecho que había caído en una relación rebote y claro ni siquiera eso había hecho bien puesto que Blaise Zabini no salía con ella, solo había sido algo de una noche, pero algo era cierto un clavo no saca otro clavo, al menos que uses un martillo y para desilusión de Ginny Blaise no había sido su martillo en este asunto. Con resignación se preparo para las festividades en su casa.

— ¿Estas emocionada por la fiesta?—Pregunto Ron con la voz irritada de tanto estornudar

—Claro que sí —respondió a la defensiva. Bueno…, en cualquier caso la mayor parte. Sería tan aburrido sin Hermione o Harry merodeando por su casa, en definitiva necesitaba arreglar las cosas con el sexi Blaise Zabini —«Espera, rebobina dos segundos, No pensaste eso Ginevra, no claro que no lo pensaste Zabini no es sexi así que no pienses en cosas donde dos personas estén desnudos, ¡Ja! Suerte con eso pequeña porque eso estas pensando, lo sé porque bueno soy tu conciencia» debía silenciar a esa molesta conciencia y rápido, antes que alguien notara lo que pasaba con ella. «Mi madre» Pensó con miedo de solo pensar en lo que ella le diría de enterarse

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Lucius arreglo su saco, era tan extraño no pasar navidad al lado de Draco, a él le hubiera gustado estar con su hijo y porque no decirlo con Granger ahora Malfoy, pero había hecho lo posible por mantenerlo alejado de ellos y de lo que se avecinaba, era lo mejor o eso se repetía para no sentirse tan mal por todo lo que había pasado, pero repasando las fiestas familiares, Lucius se dio cuenta que jamás había pasado una navidad en familia siempre había cosas más importantes que hacer, planear matar gente tomaba mucho tiempo y por ese entonces el planeaba mucho esas cosas lo que le dejaba nada de tiempo para convivir con su hijo, jamás había pensado en eso. Lucius se sorprendió por darse cuenta de este detalle quizá ya era tarde para esas cosas, Draco ya estaba muy mayorcito como para querer estar en familia.

—Vaya años perdidos —dijo Lucius viendo la nieve caer mientras salía de su casa.

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El ministro Kingsley reviso los documentos frente a él no tardaría en irse a la fiesta de navidad de los jefes de los diferentes departamentos del ministerio, le parecía aburrida y una pérdida de tiempo pero era una tradición en el ministerio. Quizá se presentaría por cortesía y porque era lo que se esperaba de él como ministro… Había algo que no lo dejaba tranquilo y eso era el asunto del incendio. El ministro quería tener todo bajo control y darse cuenta que había personas que no querían eso lo ponía de mal humor. El hecho de pensar en una posible revuelta por parte de los que no compartían su política lo ponía en tensión, creyó que con el asunto Malfoy la comunidad se calmaría y tendría algo con que entretenerse

—Es difícil complacer al pueblo—dijo acomodando las cosas

«Un rey no es nadie sin su pueblo» Pensó tomando su abrigo, necesitaba mantener a la gente contenta y la paz en la comunidad, quizá Voldemort había muerto pero había dejado algo y eso eran los prejuicios… El maldito aun muerto seguía fastidiando, había creado miedo y temor durante muchos años que librarse de los prejuicios contra otros era algo un poco lento, teniendo en cuenta que muchos perdieron demasiado gracias a él y su guerra ¿Quién podría culpar a la gente por no confiar en los Ex Mortifagos? Ni importaba si el Wizengamot los había encontrado libres de culpa. Mucha gente no estaba de acuerdo y los Malfoy eran una de esas familias. Pero por ser esa Familia el ministro creía que podían ser el ejemplo claro que se puede cambiar, quizá había usado a Hermione Granger con fines políticos, pero la paz de toda la comunidad era más importante que una sola persona, eso siempre lo había sabido, la política era sin duda despiadada para los que no están dispuestos a jugar el juego. Pero él estaba dispuesto a hacer lo necesario para conseguir que la comunidad mágica volviera a tener paz y tranquilidad, después de todo ese era su trabajo

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Draco arrugó la frente y suspiro resignado ¿cómo había terminado metido en todo eso? no estaba muy seguro, lo único que sabía era que alguien pagaría por eso, más probablemente sería Blaise, por que Theo tenía a Lovegood como escudo, de ser por él, le hubiera aventado unos cuantos imperdonables y alguna que otra maldición, y es que no era justo que no pudiera tener un minuto de intimidad con su esposa, si sumaba eso a tener que soportar los malestares y claro ¿por qué no decirlo? rebajarse a tener que darle majases en los pies a Hermione o decirle que estaba linda cada cinco veces al día, porque al parecer él no era sensible, y no comprendía nada de lo que ocurría con ella, entonces Draco se veía en la necesidad de culpar a alguien por no poder satisfacer el único antojo de su castaña y ese era sexo, porque parecía que el embarazo provocaba ciertas reacciones en ella, Draco recordó la noche en que ella literalmente se habían aprovechando de él y es que parecía que no había como saciar esa necesidad básica. Mientras Daphne al parecer daba mantenimiento a Potter seguido ya que la sonrisa del chico no podía ser más que obvia. Y con un mensaje oculto «Tengo sexo» solo pensar en eso se le hizo un nudo en el estomago, ¿Por qué Potter podía tener sexo y él no? El a cambio tenía una esposa que lo agarraba como almohada y al parecer como masajeador personal de pies por las noches, algo que el negaría si llegaban a preguntarlo, incluso usaría oclumancia de ser necesario, pero nadie jamás sabría eso. Lo que ocurría en el cuarto se quedaba en el cuarto como debía ser.

Hermione… Últimamente llevaba peor aquello de pasar las veinticuatro horas del día al lado de Draco. Especialmente después de aquella noche donde presa de sus deseos había besado a Draco y prácticamente había tomado la iniciativa. Se sentía extraña. Cerró los ojos con fuerza y se dio una palmada en la frente, castigándose a sí misma. ¡Pero bueno! ¿Qué más daba si le gustaba o no? Ella sabía que si, que Draco disfrutaba más que ella esos arrebatos hormonales.

Harry llego con una sonrisa que no hizo más que alborotar el mal humor de Draco, detrás de él llegaron los demás, genial ahora tenía muchos candidatos para asesinar y todo de nuevo se reducía a Blaise, para su mala suerte era el solitario de esa manada, todos saben que son los primeros en morir, pero quitando los deseos homicidas había algo que lo preocupaba más que el hecho de no poder tener sexo como si el mundo se fuera a terminar, estaba preocupado por Hermione porque la notaba un poco pálida estaba seguro que ella lloraba por las noches aunque nunca la había visto, en su corta vida jamás se había preocupado por algo que no Fuera el mismo y estaba orgulloso de eso, pero ahora estaba preocupado por ella y por sus hijos. Sin duda un claro signo de estar madurando poco a poco, pero no demasiado por que las buenas cosas se hacen esperar.

Theo observo la mirada de Draco no pudo evitar sentir pena por él, seguramente lo estaba matando en su imaginación, mientras Hermione les decía de la invitación de sus padres para cenar en navidad

—Una cena con tus padres, eso suena interesante—.Dijo Theo

—Siempre he querido conocer a tus padres. —Luna sonrió

Draco arrugo la frente más de lo normal

—No pasa nada, Draco —dijo Hermione, al fin y al cabo solo era navidad, y siguiendo esta mentalidad pensó que era la primera navidad que pasaría con Draco.

Blaise hizo una mueca de dolor y luego dirigió su mirada a Hermione.

— ¿Tenemos que ir?

—Mis padres quieren conocerlos, pero claro no es obligatorio—Hermione dijo eso, esperando realmente que ninguno fuera suficiente con llevar a su pequeño hijo/Esposo como para llevar a los raritos de sus amigos, se pregunto qué clase de grupo eran ellos, en alguna escuela normal seguro habrían sido de los populares «los chicos malos con pinta de buena gente siempre resultaban ser el sueño de las colegialas ingenuas»—pensó Hermione

—Yo iré—dijo Harry con una sonrisa —Hace tiempo que no veo a tus padres quisiera poder saludarlos.

Hermione sonrió y supo que eso significaba que Daphne iría por que ellos parecían estar pegados cual imanes el uno al otro, y si Daphne iba también lo haría Luna, porque siendo justos ella era su amiga desde hacia tiempo y tenía mucho derecho de participar en la cena familiar, aunque eso significara que Theo también iba, con un suspiro supo que no había escapatoria todos irían con sus padres.

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Cormac acelero el paso por el callejón Diagon su investigación lo había llevado ahí

—Bienvenido a Sortilegios Weasley ¿En qué puedo ayudarte?—dijo George

—Aquí vendes filtros de amor —dijo Cormac —Quisiera saber si hay alguno que resulte algo mas

George arrugo el ceño

—No comprendo tu pregunta ¿Quieres un filtro? O ¿Quieres algo más?

Cormac suspiro, no sabía qué clase de filtro había comprado el inútil de su ayudante

— ¿Hay algún filtro que tenga un efecto secundario?

George sonrió y luego negó

—No tengo idea, de lo que quieres saber, los filtros de amor son mercancía prohibida y solo se vende en pequeñas dosis de esas que solo dan un efecto de enamoramiento durante una hora como máximo, no hay filtros que hagan que alguien se enamore, si eso es lo que preguntas.

Cormac murmuro una maldición bajo mientras salía del lugar, sin duda George Weasley le había mentido, no estaba seguro pero algo en el sospechaba que lo había hecho, entonces se dio cuenta de un detalle quizá insignificante pero últimamente el nombre Weasley salía mucho en su investigación. Entonces recordó que Charlie Weasley estaba en el lugar, lo recordó porque lo había visto en Gringotts pero lo había atribuido a una visita a su hermano Bill y las fechas festivas, pero y si no estaba ahí por eso ¿Por qué motivo Charlie estaría ahí?

—Tranquilo estas pensando demasiado —Cormac palmeo su rostro sin duda estaba comenzando a ver cosas donde seguramente no había nada, tal vez era una coincidencia. El día estaba terminando, la bóveda del cielo comenzaba a mostrar las estrellas Cormac estaba frustrado alguien y no sabía quien había fastidiado su muy bien elaborado Plan, algo que debía ser fácil se había vuelto todo un cuento de magia y amor trágico y quizá el había sido el que iniciara eso, se sintió asqueado de pensar que él fue el que había llevado a Hermione a los brazos de Draco Malfoy, de ser así debía golpearse hasta la inconsciencia por idiota. Pero pensándolo mejor no en su rostro aun tenía que casarse con alguna chica, aunque en sus fantasías, esa chica siempre era Hermione, la cual ahora parecía lejana, claro siempre existía el divorcio —Bien pensado Cormac, El divorcio—Dijo y sonrió pensó en su rostro, era demasiado lindo como para cometer semejante crimen y golpearlo… se castigaría de alguna forma si había tenido él, la culpa. Cormac camino más rápido sintiendo el aire frio, esa noche seguro nevaría.

Angelina vio a George con una mirada acusadora después que Cormac saliera del lugar

— ¿Qué hiciste? —Pregunto la chica a su novio

—Nada, te lo aseguro mujer, no he hecho nada por primera vez soy parcialmente inocente de lo que sea que anda buscando

— ¿Parcialmente?

—Bueno mentí un poco, si hay un filtro que causa enamoramiento, pero solo funciona si las personas ya sentían algo entre ellas, si no, solo es una poción mas y no duran los efectos, esta poción hace que se revelen los sentimientos del corazón es una combinación de Veritaserum y Amortentia

— ¿Quién hizo algo así?

—El profesor de pociones de Hogwarts, el me la dio —dijo George tranquilamente —Pero como dije no funciona si no hay amor… Así que no es peligrosa

— ¿La vendiste a alguien?

—Claro que no —George negó. —Yo hago bromas no juego con esas cosas si no encuentro diversión en hacerlo

—Bueno, en ese caso es hora de cerrar el lugar ya es tarde y tu madre seguro esta esperándote para que la ayudes

George suspiro, lo más seguro era que su madre lo regañara por llegar tarde y no haber ayudado a preparar las cosas, aun así le pareció extraña la visita de Cormac Mclaggen ese día.

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Los padres de Hermione sonrieron cuando vieron a los chicos en su puerta, la madre de Hermione se sorprendió por lo lindo que eran todos, ¿Acaso no había feos en Hogwarts? ¿Qué clase de magia usarían para ser a si de atractivos?

Blaise sonrió con malicia y un poco de picardía

—Blaise Zabini, ni se te ocurra —Dijo Draco serio, porque conocía bien esa sonrisa y todos conocían los gustos por las mujeres casadas del moreno

Blaise alzo las manos en gesto inocente

Theo sonrió y con los modales propios de un caballero se presento y presento a Luna aunque no supo como introducirla, ¿Su novia? No, eso era demasiado rápido

—Es mi amiga —Dijo Hermione robándole a Theo la presentación

—Esto es Londres, no la América puritana. —Dijo Hermione guiñándole un ojo a Theo en forma de burla— aquí las cosas no son como en tus series. Y mis padres son los más geniales de todos, Draco aun sigue vivo eso debería darte una idea.

—Está bien —dijo el chico—. Lo siento. Sólo estaba, ya sabes, sorprendido. Pero en realidad no importa. Si puedo pasar tiempo con Luna me viene bien cualquier lugar. ¿De verdad que a tus padres no les importa? Me refiero a lo de que compartamos habitación.

—En verdad no —dijo Hermione algo distraída—. Con respecto a eso, en realidad no compartirás habitación con Luna, solo hay dos habitaciones de huéspedes y Harry, Blaise y tú compartirán una, mientras que Luna y Daphne la otra. Draco y yo nos quedaremos en el que era mi cuarto. Jamás viene nadie a visitarnos por lo que mis padres no vieron motivo para hacer otros cuartos. En cualquier caso, ellos no pensaron que vendrían tantas personas. Pero no te preocupes, estoy… ¿Cómo lo dicen ustedes los chicos? Ah, sí. Estoy con Draco…

Draco carraspeo interrumpiendo la conversación en susurros de Hermione y Theo

Hermione vio a Draco que está a unos pasos detrás de ella. Era tan alto que aún estando encorvado tratando de captar la conversación Hermione tuvo que que levantar la barbilla un poco para mirarle directamente a sus ojos gris azulados.

—Oh, Draco —dijo, sintiendo que se le derretía el corazón—. ¿Estás molesto?

Una mueca extraña paso por la cara del rubio.

—No ningún problema—dijo Draco—. Yo No haría nada como golpear a Theo en casa de tus padres, tengo modales, a pesar que él está demasiado cerca de ti y eso no me gusta, pero sé que es solo porque está haciendo berrinche porque Lovegood dormirá con Daphne y el seguirá haciéndose virgen de nuevo a cada día Ya sabes cómo son los chicos, asquerosos solo piensan en el sexo —le dedico un gesto torcido—, pero no te preocupes. Yo sé portarme bien —Draco susurro a Hermione logrando que una descarga eléctrica recorriera el cuerpo de la chica, maldijo bajo que su cuerpo estuviera sensible y quisiera besar a Draco justo ahí, frente a todos, más que besarlo Hermione estaba pensando en hacer otras cosas... Pero su hambre era más fuerte que su deseo sexual, benditos antojos que lograban que pensara en más cosas

—Hija he preparado un poco de pastel

Hermione sonrió y su rostro se ilumino ante la mención de dicho postre, sus bebes le pedían que comiera algo y quien era ella para negarle la comida a sus hijos

El señor Granger se entretuvo hablando con Theo sobre cosas de su trabajo, Theo encontraba todo eso fascinante, quizá conseguiría un trabajo en el ministerio en asuntos Muggles, era una idea que comenzaba a rondar su mente eso y ser abogado, ¡oh si!... Theodore podía vislumbrar un futuro hermoso con una casita y con Luna en ella, quizá con dos hijos no era tan ambicioso en ese sentido

—Hija saldremos pero estaremos aquí para cuando lleguen todos, por favor termina de arreglar la casa

Draco se emociono ante lo último el jamás había arreglado un árbol de navidad

Theo reviso a conciencia los aparatos del señor Granger mientras Blaise trataba de recordar lo que le había ocurrido y claro dedico un pensamiento a sus joyas, las que había regalado porque de pronto pensó en las de abajo y si se había protegido con Ginevra…. Eso lo hizo asustarse aun más

Daphne secuestro a Harry en el cuarto de Hermione y Draco mientras los demás estaban abajo encargándose de lo que sea que se encargaran

—Seamos Traviesos Potter—dijo la chica con una sonrisa seductora

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Theo sonrió cuando vio a Luna en el jardín de la casa, no sabía porque el solo verla le producía una alegría difícil de describir jamás había tratado demasiado a la chica en primera porque todos se burlaban de ella y siendo sinceros el también había llegado a burlarse de ella por ser diferente, fue cuando ocurrió la guerra que descubrió que ella no era como todos creían, alguien torpe, por el contrario podía ser una guerrera y porque no decirlo una chica hermosa, durante la Guerra Theo había descubierto algo de Luna Lovegood que no creía que existiera, lealtad, coraje y una gran hermosura, porque la chica de Ravenclaw era muy linda y sensible.

—Lo siento —Dijo Theo viendo el césped

— ¿Por qué te disculpas?

Theo vio a Luna fijamente sus labios estaban cerca incitándolo a besarlos ¿Estaba mal si el también deseaba un final Feliz?

—Por todo, me disculpo por todo lo que dije antes, cuando te decía Lunática y te molestaba como los demás —Theo se sentía avergonzado solo de recordar haber hecho eso… en ese tiempo era un idiota como la mayoría de todos

—ohh—contesto Luna —No recuerdo nada de lo que dices —la chica sonrió y Theo supo que ella no quería que él se sintiera culpable

—Luna, sabes que soy un chico poco confiable, podría robarte un beso

—Pero no sería un robo si yo dejo que me lo des

Theo roso los labios de Luna, en un beso tierno el jamás había besado a una chica de una forma tierna estaba aprendiendo tanto con ese proyecto, bendito fuera Kingsley y su estúpida idea.

Ambos se separaron cuando escucharon un sonido de vidrio quebrándose dentro de la casa

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Hermione observo a Draco arreglar las cosas, se veía que era la primera vez que hacia algo así puesto que los adornos estaban mal acomodados

—Espera —Dijo cuando vio a Draco con la estrella —Ese no

— ¿Por qué no? Es lo más emocionante —Contesto el rubio

—Porque yo lo coloco todos los años

—No seas envidiosa, yo jamás he colocado una

—No me importa, eso lo hago yo —dijo arrebatándole la estrella, quedando enredada entre las guirnaldas y adornos logrando llevarse algunos adornos de vidrios con ella

Draco se apresuro a ayudarla, había vidrios rotos por el piso

Todos fueron a ver de donde había provenido el sonido de algo quebrándose, Harry abrochaba su camisa y trataba en un vano intento de acomodar su cabello de por si rebelde

Hermione se incorporo estaba llena de listones de colores y uno que otro adorno en el cabello

Todos vieron su ropa y no pudieron evitar compararla con un árbol de navidad pero ninguno dijo nada

—No esta tan mal, te hace ver más llenita como un pequeño Planeta —dijo Draco observándola fijamente en un comentario inocente

—Uhh—Fue la expresión de Blaise y supo que Draco había cometido un error en esa Frase, jamás, pero jamás le digas a una chica que esta "Llenita"

— ¿Perdón? —Dijo Hermione —Estoy así de "Llenita" por tu culpa, son tus hijos los que tengo dentro de mí, trata de ser tu el que este "llenito" —Una lagrima rodo por el rostro de la chica

Draco parpadeo sorprendido y asustado por la mirada de los demás

—Ella dijo Hijos—dijo Daphne con la mirada acusadora que solía dedicarle a los chicos —Hablo en plural, ¿Hay algo que no sepamos?

—Por Salazar si lo sabe todo mundo mágico y al parecer el mundo Muggle también, todos saben que son dos —Dijo Draco—Alguien me explica ¿Qué dije? ¿Por qué se fue?

— ¡Por Morgana! —Dijo Blaise—. ¿Estaban de oferta?

—Si, había un paquete que decía obtén dos hijos en la eyaculación de uno —Dijo Draco en tono sarcástico. —Limpien esto no quiero que mis suegros crean que no tienen modales —Dijo el rubio mientras buscaba a Hermione no tardo en encontrarla en la sala de la casa de sus padres

—No quiero hablar contigo —le dijo Hermione molesta

Draco, aun sosteniendo un adorno, le dirigió una mirada suplicante, pero ella le ignoró y siguió viendo la película.

— ¿Puedo sentarme a tu lado?

Hermione no contestó; Draco quiso suponer que su respuesta en realidad era un rotundo sí. Se sentó junto a ella sin más miramientos, manteniendo una distancia prudencial.

—Draco ¿Te aburriste de mí?

—No—Contesto el chico rápido—no sé qué te molesto tanto, solo dije la verdad, esa ropa te hacer ver llenita tu abdomen comienza a notarse más, no veo donde dije algo malo

—Olvídalo —Hermione se levanto y dirigió al baño

«Vale. Ahora, aparte de loca, también soy fea. Y gorda Tres puntos extra.» Se sentó sobre el borde de la bañera mientras esta se llenaba de agua. Necesitaba con urgencia darse un baño relajante.

—Hermione, sé que estás ahí —prosiguió él—. ¿Puedo pasar?

— ¡NO!

Contestó, porque no recordaba si había puesto el pestillo y temía que él entrara sin demasiados miramientos. Por si acaso, corrió la cortina de la bañera.

— ¿Por qué no?, ¿qué estás haciendo?

—Duchándome.

—Ah, vale. —Draco bajó el tono de voz—. Pues te espero en la puerta hasta que termines.

Hermione resopló. La estaba acorralando. Claro que ella le había evitado en numerosas ocasiones. Era una experta en esconderse de Draco, en Hogwarts lo había hecho muy seguido. Recordó La noche anterior, tras descubrir que estaba gorda, había corrido despavorida hasta su habitación y se había encerrado allí a cal y canto, tal como había hecho ahora. Ese día Solo salió —a toda prisa— cuando escuchó la voz de Draco y advirtió que este se encontraba en la planta baja de la casa. Y se había escondido, no podía decirle que se sentía poco atractiva, que necesitaba que le dijera que era linda cada cinco minutos porque ella ya no se sentía así, ahora se notaba su embarazo la gente murmuraba y había muchas chicas detrás de Draco. Pero. Ahora él no pensaba dejarla escapar otra vez, y comportándose como un hippie en la acción de manifestarse, había decidido hacer una sentada frente a la puerta del baño; solo le faltaba una pancarta reivindicativa que dijese: «Hermy, ¡deja de huir! Tu esposo te necesita». O alguna tontería que Nott pudiera sugerir. Total, viviendo ambos entre las mismas cuatro paredes, poco podría haber hecho por evitarle. Mucho menos teniendo en cuenta que aquel día era Navidad y celebraban la comida con toda la familia. «La familia» Hermione pensó en ese hecho y que seguramente sus padres se preguntarían que pasaba con ellos, se sumergió mas en el agua, quería desaparecer ahora se sentía culpable por estar en casa de sus padres teniendo una pelea con Draco

Y lo que era aún peor, esa misma noche se darían los regalos. Hermione no quería darle su regalo a Draco, lo que realmente deseaba era estampárselo en la cara y que el golpe le dejase una buena cicatriz. Rió tontamente, sola, rememorando algunos meses atrás, cuando incluso llegó a suponer que Draco no se había acostado con otra después de ella. ¡Ja! Qué tonta e ingenua era.

Poco después salió de la bañera y se vistió lentamente. Intentó tardar todo lo posible para desesperar a Draco. En efecto, cuando finalmente abrió la puerta del baño, él la miró con cara de pocos amigos y los brazos cruzados con ademán protector.

— ¿Pensabas celebrar el día de Navidad en el baño o qué? —Ojeó su reloj de pulsera, cortesía de sus suegros—. Has tardado más de una hora.

—Puede que sea impuntual, pero no insensible, traidora, inmoral. Grosera y todo lo que no puedo decir porque no quiero que nuestros bebes oigan malas palabras

Draco gruño bajo

—Solo fue un comentario, además sabes que no ha sido mi culpa, ya habíamos estipulado que nuestro pequeño Scorpius tiene la culpa—Draco coloco la mano en el vientre —Así es pequeño, se tu plan

—Draco deja de culpar al bebe, el no planea nada, es un pequeño ser humano que apenas se está formando

—Exacto, piensa lo que lograra hacer cuando sea grande, solo pensarlo me estremece —dijo Draco —Por cierto señora-estoy-molesta... Nos están esperando para la dichosa cena, solo dime que serán tus padres y no habrá algún familiar perdido

—Para tu sorpresa es probable que vengan mis abuelos o alguien, por favor, realmente te pido que te comportes

Draco notó que un pequeño escalofrío le recorría el cuerpo. Se le puso la piel de gallina y dio algunos pasos al frente intentando calmar la desagradable sensación. Eso había sido un golpe bajo por parte de Hermione, demasiado bajo, es verdad quizá había dicho que estaba "llenita" y parecía un planeta pero no era motivo para asustarlo de esa manera

— ¿No podemos hablar sobre el tema? —le preguntó.

—Es Navidad, Draco —dijo ella—. Ya hablaremos más tarde, esta noche, quizá, ahora no es el momento.

Draco la miró confuso.

—Entonces… ¿sigues molesta? ¿Planeas dejarme a mitad de la reunión y pedirme el divorcio?

Ella resopló, con el cuerpo ligeramente vuelto en dirección a su habitación. Se giró una última vez antes de marcharse definitivamente.

—Déjame en paz. Puede que reconsidere alguna de esas ideas, que créeme ni siquiera había pensado.

Y desapareció, tras cerrar de golpe la puerta de su habitación. Draco se quedó ahí de pie, extremadamente quieto, como si todo lo que se encontraba a su alrededor quemase de algún modo misterioso. Después chasqueó los dedos y una sonrisa maliciosa se apoderó de sus rojizos labios. Bien, vale, pues si Hermione no quería ni siquiera escucharle durante unos míseros minutos, él no pensaba rebajarse más. Además, si supuestamente no podían divorciarse hasta después que nacieran sus hijos, una sonrisa se formo en su rostro ¿importaba mucho cómo se comportase? Él creía que no. ¿Y qué mejor día para demostrárselo que durante la comida familiar de Navidad?

Pasadas unas horas, todos se encontraban sentados a la enorme mesa de madera del comedor. La señora Granger obligó a todos a vestirse de un modo adecuado, los chicos no tardaron en aparecer con sus mejores ropas, incluso la señora Granger tuvo que admitir que todos eran demasiado apuestos con ese tipo de ropa cara. El señor Granger no parecía muy feliz con tener un montón de chicos medianamente guapos alborotando a las vecinas y mucho menos a su esposa…

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Habían acudido algunos familiares, ante los que Draco y los demás se habían presentado con elegancia y sofisticación dignas de alguien de su educación «ya les demostraría más adelante quién era en realidad». Pensó el rubio mientras veía a los demás invitados Por una parte estaban los padres de la señora Granger, un matrimonio de ancianos que parecían odiarse mutuamente: el señor y su esposa, , que era una especie de saco de arrugas con dos ojos y una enorme nariz que a Draco le daba mala espina.

También había acudido el hermano del señor Granger con su hijo, un sujeto que parecía una especie de niño mimado. Draco supo que lo odiaría desde que lo vio, podía distinguir su intento de niño rico tendría unos quince años y ya destilaba por todo su cuerpo esa esencia de superioridad viendo a todos como si fueran menos, Draco era un profesional en ese ámbito al igual que los Slytherin quizá Potter era del tipo que se dejaba intimidar por alguien de tan bajo nivel pero él no, desde ese momento marco su territorio como amo supremo de mirada de desprecio, Una vez llegaron todos, se acomodaron para comer. Hermione evitó descaradamente la fría mirada que Draco le dirigió. Afortunadamente, la señora Granger había recordado que Draco era muy especial con su comida; le había preparado una comida a parte una que no tocara la que comerían las demás. Hermione suspiro molesta por esto. A Draco le gustaba ser la excepción.

— ¡Disfrutemos de la comida navideña! —exclamó Jane Granger, tras servir a cada uno su plato.

«Eso, mi querida esposa, ¡ya verás cuánto vamos a disfrutar!», pensó Draco, y sus ojos grises brillaron traviesos. Pasados unos segundos de silencio, la abuela de Hermione le sonrió y le señaló con uno de sus arrugados dedos.

—Un chico tan guapo como tú tiene que tener novia —comentó.

Era su oportunidad. Draco dejó el tenedor y el cuchillo sobre la servilleta y cruzó elegantemente las manos sobre la mesa.

—No sé qué decirle, señora —contestó, y le dirigió a Hermione una mirada significativa—. ¿Tú qué opinas, Hermy?, ¿tengo novia?

Ella apretó el cuchillo con las manos, conteniéndose de no lanzárselo a Draco a modo de diana, hasta que los nudillos se le tornaron de un color blanquecino. Realmente quería asesinarlo en ese momento.

Daphne tomo una pieza de Pan y disfruto del momento en su mente estaba pensando como ganar dinero extra. Quizá podía alquilar a los chicos en un servicio de citas o algo así, las chicas siempre están desesperadas por presumir un chico lindo. Un servicio de anfitriones podría servir para ganar dinero en lo que recuperaban lo perdido en el incendio, o engañaban a los demás que habían perdido algo, o quizá solo quería dinero, Bueno Daphne prefería pensar que era alguien altruista con sus amigos.

Draco sonrió con más ganas. Blaise, confundido, les miró.

—Creo que me he perdido algo. —dijo El moreno quien por primera vez dejo de pensar en el uso del preservativo o en su defecto su no uso.

—Sí, te has perdido ciertos detalles de Draco—Le índico Hermione con amabilidad y una sonrisa fingida

—Pero ¿el jovencito tiene novia o está buscando? —Insistió la abuela—. Porque yo tengo una amiga, que ahora es viuda, pero está de buen ver y prepara unos pastelitos deliciosos.

El abuelo de Hermione suspiro con desgana y siguió comiendo.

— ¡Mujer!, ¡por Dios!, que tu amiga tiene setenta años y pesa ciento cincuenta kilos.

Draco tragó saliva despacio y creyó sentir un hormigueo extraño ascendiendo por todo su cuerpo. Los padres de Hermione reían tranquilamente.

—Piénsatelo, Dracoi; oportunidades así no surgen todos los días.

—Desde luego, señora —contestó apesadumbrado—. Y me llamo. Draco no Dracoi

—Ah, pues eso, Draco, eso dije hijo.

Hermione fingió que se limpiaba la boca con la servilleta para que nadie advirtiese la vengativa sonrisilla que cruzaba su rostro de lado a lado.

—No hagas caso a mi mujer, está chiflada —le aconsejó el anciano—. Quise divorciarme de ella el mismo día en que me casé.

— ¡Papá! —se quejó la señora Granger, abochornada.

—Déjale, hija, no tiene arreglo —replicó la anciana—. Siento que tuvieses que crecer con un padre así, debí haber elegido mejor.

—Y yo siento que vivieses una infancia al lado del demonio —añadió él, señalando a su mujer con el tenedor.

El señor Granger se removió incómodo en su silla.

—Está bien, ¡ya basta! les recuerdo que estamos celebrando la Navidad. Y Hermione trajo a sus amigos, podían comportarse—Ordeno el padre de Hermione

El silencio reinó en la mesa durante los siguientes cinco minutos. Draco siguió comiéndose su comida especial mientras miraba a Hermione de reojo. Se preguntaba si, de continuar juntos, terminarían comportándose como sus Abuelos. Casi podía ver reflejado en ellos cómo sería su futuro cincuenta años después. Se sorprendió por pensar en pasar toda su vida al lado de Hermione, pero la idea no se le hacía descabellada

La señora Granger parecía seriamente disgustada por los comentarios que sus padres se dedicaban el uno al otro; prefirió permanecer en silencio.

Draco aplastó un trozo de tomate con el tenedor y el jugo salpicó el brazo de Blaise, que se encogió de hombros y le dirigió su mirada de "Te matare esta ropa es cara". El rubio observó asqueado su alrededor; la comida navideña era muy aburrida y se preguntaba cómo podría hacer que fuese algo más animada. Sonrió poco después, dirigiéndose al abuelo de Hermione

—Entonces, ¿por qué se casó con su mujer?

—Porque la dejé preñada… ¡y en qué mala hora!

La anciana le dio un fuerte pisotón, bajo la mesa, y él gimió dolorido. El señor Granger suspiró apesadumbrado. El chico con ropa cara seguía comiendo en silencio, y el tío de Hermione apenas pestañeaba o decía algo. Todos los habitantes de la casa parecían haber muerto en vida. Draco recordó sus cenas familiares, realmente esta era diferente al menos aquí podía ver a las personas con sus padres solo era un saludo y cenar solo porque estaban muy ocupados como para verlo y decían que era perder el tiempo quizá tenían razón, viendo el ambiente que había en ese lugar.

Draco ojeó a Hermione mientras ella cortaba distraída un trozo de carne. Tenía el contorno de los ojos ligeramente arrugado a causa de las numerosas lágrimas que, seguramente, había derramado en el día debido a su comentario y seguramente había llorado por las noches cuando el dormía. Aun así, pensó que estaba guapa y casi se asustó cuando advirtió las ganas que tenía de acariciar sus rosadas mejillas, de besar sus labios y acariciar su cabello. Draco parpadeo alejando esas sensaciones mientras sentía que su pantalón comenzaba a apretarle en la entre pierna

—Draco, cielo, ¿te has quedado con hambre? —le preguntó su suegra mostrándole una de sus encantadoras sonrisas.

Él negó con la cabeza. No tenía apetito. Mirar a Hermione le quitaba las ganas de comer; quizá porque a veces pensaba que podría llegar a alimentarse de la inocencia que emanaba su rostro… Suspiró, melancólico, y sacudió la cabeza sintiéndose torpe y confuso. Porque jamás había sentido eso y era molesto y a la vez interesante

—Yo si quisiera un poco mas señora Granger —dijo Blaise con la boca todavía llena. Algunas migajas de pan revolotearon hasta posarse sobre el mantel rojo.

Draco le dedicó una mueca de asco e hizo una complicada reflexión sobre qué demonios vería Pansy o alguna chica no se diga señora en aquel espécimen

—Ahora sacaré unas galletas de jengibre —respondió la madre de Hermione.

Se levantó y empezó a recoger los platos; Draco la ayudó en la tarea. Juntos se dirigieron a la cocina; la señora Granger le tendió una bandeja y le pidió que colocara en ella las galletas de jengibre. Ella se dedicó a fregar; al cabo de unos minutos, le miró de reojo de forma significativa.

— ¿se han peleado? —Preguntó con cierta timidez—. Hoy Hermione parece estar muy disgustada.

—Yo no le he hecho nada… a ella —repuso, encogiéndose de hombros.

—No te preocupes, cielo, se le pasará. —La señora Granger le palmeó la espalda con afecto, tras secarse las manos en el delantal—. Hermy es demasiado sensible aunque no lo parezca, siempre tiene esa apariencia de chica ruda pero en el fondo es muy sensible, seguro que se ha enfadado por cualquier tontería.

En ese mismo instante, Hermione entró en la cocina y puso los ojos en blanco. Se cruzó de brazos, y Blaise, que caminaba a su espalda, chocó contra ella.

— ¡Eh!, ¿qué haces ahí parada? —musitó con un gesto

— ¿Por qué están hablando de mí? —gritó, consternada—. En serio, mamá, quiero saber ¿Por qué están hablando de mi?

— ¡Hermione! No seas mal educada es tu esposo

—Pero ¿qué dices? —Hermione frunció el ceño—. ¡Mamá, no lo digas así!

La señora Granger balbució algunas palabras incomprensibles y agradeció la llegada de su marido. Dio un paso al frente, desorientada, hasta situarse a su lado.

—Cariño, diles que no discutan, por favor.

—No discutáis, chicos —murmuró él con voz monótona—. ¿Qué es lo que pasa?

Hermione le dio una patada a la nevera, cabreada, y todos retrocedieron para alejarse de la furiosa chica. Ella miró fijamente a Draco. Tenía ganas de llorar.

— ¡Te odio! Eres desquiciante e insoportable. Egocéntrico y siempre, siempre logras que no piense con claridad —le acusó sin piedad—Y si la gente te apoya es porque no conoce toda la verdad detrás de Draco Malfoy—No saben lo que piensas de ellos, ¿por qué no le dices a todos como llamas a mis podres? O que te crees mejor, cuando sabemos la verdad

Todos los chicos guardaron silencio por este comentario, Harry pensaba si debía intervenir, Hermione podía decir algo de lo que se arrepintiera luego

A lo lejos se oyó la voz gritona y aguda de la abuela de Hermione que, al parecer, cantaba una canción navideña a todo pulmón ajena a la situación que había en la concia.

Draco tragó saliva despacio; los cantares de la anciana no ayudaban en absoluto. La situación era caótica. Logró enfrentarse a la mirada de los padres de Hermione, pero no fue capaz de negar las palabras de Hermione. Ella tenía razón, lo más bonito que le había dedicado hasta el momento eran algunos apelativos sueltos como «personas molestas » o «gente extraña». Y ahora se sentía mal, porque extrañamente había empezado a cogerle cierto cariño a… esas misteriosas personas que lo habían tratado tan bien.

— ¿Hablas mal de ellos? —Blaise le miró apenado, Había desilusión en sus ojos—. Joder, colega, con todo lo que yo te defiendo… Bro eso no se hace estas personas son gente buena

Draco cerró los ojos con fuerza. Quería escapar de allí como fuera. Toda la familia Granger y sus amigos le miraba en silencio, esperando a que dijese algo. Pero se había quedado mudo. Blaise que había permanecido a su lado se apartó y salió de la cocina caminando a trompicones junto con los demás. Hermione siguió al chico. Se oyeron algunas puertas cerrarse de golpe. La señora Granger se tapó los oídos, procurando no escuchar el animado canto de su madre, y poco después desapareció también con la bandeja de galletas de jengibre en las manos. Draco se quedó a solas con el señor Granger, que le miró con indiferencia y se encogió de hombros.

—Esta familia es una mierda, Bienvenido a ella —suspiró y apoyó su mano en el hombro de Draco. Parecía no tener fuerzas para seguir viviendo—. En fin, chico, ¡feliz Navidad! Y sobre lo otro no te preocupes mi esposa y yo creemos que eres un inútil, así que estamos iguales…Pero si vuelves a hacer llorar a mi hija te mato

Draco asintió, había hecho algo malo lo sabia

Hermione ni siquiera queria ver a Draco no después de haber dicho todo eso frente a su familia y amigos

Draco camino un rato en silencio por el jardín, estaba confundido jamás había tenido algo como lo que tenía con Hermione, si lo pensaba demasiado la hacía llorar más de lo que debería, se maldijo por eso, porque no quería que ella llorara por su culpa, quizá todo eso era un error, ellos no deberían estar juntos pero solo pensar en no estar con ella lo hacía sentir triste y miserable, lo sabia estaba enamorado de ella, de cada pequeño de talle que ella tenía, de cómo sonreía, amaba todo de ella, el jamás había pedido perdón, o al menos no un perdón que significara mucho, decidió hacer lo primero que se le vino a la mente y sinceramente era una idiotez.

Draco aventó una roca en la ventana logrando crear un sonido, quizá era lo más idiota que podía hacer pero era lo único que se le ocurría en ese momento

Hermione abrió la ventana y vio a Draco parado frente a ella sosteniendo un Cartel

Tú haces que todo sea perfecto, no necesito nada si estas tu

Feliz navidad Hermione Malfoy

Te amo como eres

Tu esposo Draco Malfoy

Hermione sonrió. Draco podía sorprenderla de formas inesperadas y tiernas, aunque él se empeñara en negarlo, entonces al verlo ahí parado supo que las cosas estarían bien, porque solo un loco estaría afuera sosteniendo un cartel cursi con el frio que había en ese momento y un poco de locura estaba bien para ambos.

-.-.-.-.-.


Cormac sostuvo en alto el documento y con sumo cuidado lo leyó, sonrió ante tal descubrimiento, ahora tenía una prueba para destruir ese supuesto Romance de ensueño

El documento era muy claro Lucius había usado parte del dinero de Hermione para comenzar sus negocios el acuerdo de matrimonio, facilitado por Rita había servido y claro el hecho que se hubieran casado porque ella estaba embarazada, lo sabía porque tenía los documentos médicos que lo comprobaban en el momento de su boda ella ya estaba embarazada, entonces todo ese cuento del amor y la sorpresa por el embarazo era mentira... quizá no era gran cosa pero si ponía entre dicho la veracidad de las cosas, se sorprendió por su resultado quizá hubiera sido periodista, seguramente le habían pagado bien Rita Skeeter para callar todo ese asunto. Muy astuto por parte de todos los implicados, lo mas sorpresivo fue la firma del ministro en ese acuerdo matrimonial…quizá si jugaba bien sus cartas podía sacar más provecho aun tenía que averiguar si todo lo que decía sobre ese proyecto era cierto, o había algo detrás de todo eso ¿Por qué poner a todos esos Slytherin juntos? Pero sobre todo porque ponerlos con Harry Potter, quizá solo era coincidencia y realmente era parte de su campaña para la tolerancia pero cuando se trata de política uno nunca sabe cuándo puede haber más detrás de todo.

—Es tu Fin Malfoy —Dijo con una sonrisa—Disfruta mientras aun puedes, en unos días toda esta mentira te explotara en la cara, lo siento por ti Hermione, pero es lo que ocurre cuando te juntas con los Malfoy, ellos solo buscan su perdición —Ahora que tenia esos documentos lo más importante era tener un chivo expiatorio el señor Greengrass era perfecto, todo lo que tenía que hacer era hacerle llegar ese sobre… Preparo todo y mando el sobre.


Hola ^^/ Bueno creo que había tardado un poco en actualizar pero realmente el tiempo se me hace corto

¿Que les pareció el Capitulo?

Como siempre los agradecimientos a todos los que comentan saben que me encanta leer sus comentarios, También gracias por el apoyo en mis demás historias Principalmente Beatiful Chaos y Counting Stars... por eso también trato de darle tiempo a todas, pero como ando un poco liada tardo, pero siempre trato de no hacerlos esperar demasiado... Bueno estoy por publicar otra historia el cual seria mi ultimo Dramione espero le den una oportunidad ya que esa historia es un reto personal para mi...

Raquel: como siempre espero sea de tu agrado el capitulo y espero leer uno de tus comentarios tan acertados que siempre recibo

Martha: Ni siquiera me esforcé Draco siempre hace algo que termina de alguna forma rara

Selene: Gracias por recordarme los detalles hormonales del embarazo y compartir ese sentimiento de -Te matare si me dices gorda-

Sally, Caro, Lunita: Pues que Theo no es Gay al final o eso parece...

Adri, Daniela: Pues Daphne si sabe como ganar dinero vendiendo a sus amigos y novio

Gracias por sus comentarios y sugerencias en el face

Pregunta del Face

•Antes de responder en la imagen deben comentar el capitulo

• ¿Que descubrió Cormac en los documentos?