Autor: Mrs Criss 2012

N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Gabriela Cruz, AmiDela, Lunatica Dark, AlexaColfer, Darren's Loveeer, ValeAsencio, cimari, DarrenCEsp, Elbereth3, Darrinia y a todos los que se toman el tiempo para leer.

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Capítulo XXI.

Kurt se despierta con el sonido de risitas ahogadas, frota y abre sus ojos para ver los pequeños dedos de Lola trazando sobre los rasgos de Blaine, su risa llegando mientras que él le hace caras tontas.

"¿Cuándo llegó?", murmura Kurt mientras mira fijamente y con ojos legañosos hacia una maraña de rizos oscuros.

"Hace alrededor de cinco minutos", le dice Blaine, con la voz ronca por el sueño.

"No puedo abrazarte apropiadamente", refunfuña, pero su voz está llena de cariño mientras alza un brazo a través de los dos y Lola rueda sobre su espalda y trata de estirar sus brazos alrededor de los cuellos de ambos.

"No importa, ella lo vale", le sonríe Blaine, "Y por lo menos, nuestras piernas están empezando a familiarizarse íntimamente", le dice mientras su pie sigue un recorrido hasta la pantorrilla de Kurt.

"Hey, Lola", le arrulla Kurt, acariciando con su nariz sobre su suave cuello, mientras las manos de Lola regresan a la barba de tres días de Blaine. "¿Quieres saber lo que realmente le gusta a papi? Déjame mostrarte…".

Los ojos de Blaine se ensanchan y de repente chilla cuando Kurt desciende hasta arrancar un vello de su pecho, antes de reír salvajemente. Viendo su deleite, Lola agarra un puñado y los jala, riéndose con Kurt y sintiéndose complacida con su actuación.

"¡Ow!", Blaine medio grita y medio se ríe, empujándose a sí mismo sobre un codo. "De acuerdo. Sabes lo que va a pasar ahora, Lola, ¿no es así? El monstruo de las cosquillas se acerca... ¡para ambos!", grita, elaboradamente cayendo sobre ellos y haciéndoles cosquillas a los dos, Lola suelta risitas sin poder hacer nada y Kurt no está mucho mejor, mientras intenta débilmente alejar las manos de Blaine, optando eventualmente por jalarlo en su lugar para besarlo, pellizcando rápidamente su labio inferior antes de jalar a Lola, acercándola para susurrar en su oído.

"No te preocupes por el monstruo de las cosquillas, Lola, todos sabemos quién realmente manda aquí".

La feliz atmósfera continúa durante todo el desayuno, el cual Kurt decide que deberían comer sobre una manta de picnic bajo la mesa del comedor, en donde quedan rodeados por un surtido de juguetes de peluche. Para el momento en el que Cooper golpea la puerta a las nueve, Lola está tan emocionada, que se lanza a sí misma directamente hacia sus abiertos brazos en donde se retuerce, deseosa de ponerse en marcha.

"... y luego, cuando se cansa, le gusta ser mecida suavemente. Tal vez puedas cantarle una pequeña canción. Ni una sola de tus cancioncillas, una adecuada canción de cuna. No come chícharos, le gustan las bananas, pero no la dejes sola con el tazón de fruta, porque va a...", divaga Blaine nerviosamente, comprobando el contenido de la pañalera por centésima vez.

"Sí, sí, Blaine. La he cuidado antes, ¿recuerdas?".

"Lo sé, pero es que...".

"Te preocupas. Lo sé, todos lo sabemos. Pero estaremos bien, ¿no es así, princesa?", le pregunta Cooper mientras la rebota sobre su cadera. "Te llevaré a visitar al tío Finn y a Zach, ¿eso suena bien?".

Ante la mención del nombre de Zach, Lola aplaude con entusiasmo y comienza a agitar su mano con sus adioses, ansiosa por ponerse en camino. "¿Sin Rachel?", le pregunta Kurt.

"No, tiene una audición. Nos encontraremos con ella para el almuerzo".

"¿Tiene una audición?".

"Sí. ¿No te lo dijo?".

"No... no lo hizo", le dice Kurt, con el dolor siendo evidente en su voz.

"Oh, Kurt, ella sabe que has estado un poco preocupado. Y, de todos modos, recibió la llamada ayer", le dice Cooper, tranquilizándolo lo mejor que puede.

"Aún así... Siento como que tal vez debería de llamarla", le dice Kurt. "Que tengas un gran día, Lola, te veré más tarde", le dice, dándole un beso mientras pasa junto a ella.

"Mi Kurrr", le dice Lola felizmente después de su retirada.

"No. MI Kurrr", le dice Blaine, y Cooper arroja su cabeza hacia atrás y se ríe.

"Creo que aquí tienes una batalla sobre tus manos, hermano. Como sea, diviértete. Haz todo lo que yo no haría. Te veo a las seis".

Se marchan y Blaine entra en la cocina para encontrar a Kurt sentado sobre la isla, hablando por teléfono. Hace por irse pero Kurt le hace señas, abriendo sus piernas para que Blaine pueda encajarse entre ellas y alisar sus palmas sobre los muslos de Kurt mientras habla.

"Lo sé, pero te quiero. Y simplemente estoy triste, eso es todo".

"No lo estés", le dice Rachel por el otro extremo de la línea, equilibrando el teléfono entre su oreja y su hombro mientras abrocha el mameluco de Zach. "Nuestras vidas son muy diferentes a cuando éramos adolescentes, Kurt. Teníamos todo el tiempo del mundo para chismear en el teléfono, o para meternos al Facebook. El matrimonio, los bebés, las relaciones, todas son cosas maravillosas, pero seguro que a veces se interponen en el camino".

"Pero, ¿no estás enojada?".

"Por supuesto que no. La única razón por la que no he llamado, fue porque Cooper nos envió un mensaje de texto diciéndonos que vio una muy buena demostración pública de afecto entre tú y Blaine ayer, así que pensé que estarías ocupado, y no quería distraerte mientras ustedes dos arreglaban las cosas".

"¿Estás bien con esto?".

"Lo estoy. Los dos hemos sido, recientemente, un poco enérgicos el uno con el otro, Kurt. Has estado estresado con todo esto y yo tenía miedo de terminar perdiendo a cualquiera de los dos al final. Pero lo entiendo. Sé lo mucho que lo amas, y a Lola".

"Ellos son mi todo", le dice Kurt sonriente, incapaz de resistirse a los labios de Blaine mientras él lo besa tranquilamente.

"¡Están poniéndose las manos encima mientras estoy en el teléfono contigo!", chilla Rachel, "¡Ustedes dos nunca paran!".

"Sólo fue un beso".

"Uh-huh. Lo que sea", resopla Rachel, pero Kurt la conoce lo bastante bien para ver a través de eso, y sabe que ella está secretamente emocionada por él. Y sonríe, feliz porque las cosas están de vuelta a la normalidad entre ellos.

"Está bien, tengo que irme. Rómpete una pierna. Y llámame tan pronto como hayas terminado".

"Ni siquiera lo esperes, porque podría hacerlo, pero no hay manera de que ustedes dos lo hagan. Te llamaré esta noche, cuando sepa que Lola está en casa".

"Está bien", se ríe Kurt, "Te quiero".

"También te quiero, a los tres".

"¿Feliz?", le pregunta Blaine mientras Kurt cuelga.

"Sí... puedo… ¿te importa si digo que me encanta cuando la gente habla de nosotros como si fuéramos una familia?", le pregunta con nerviosismo y mordiendo su labio.

Jalándolo hasta el borde del mostrador, Blaine envuelve sus brazos alrededor de su cintura y lo mira hacia arriba. "Somos una familia, Kurt. Me alegro de que me haya dado cuenta, y estoy contento de que otros también se estén dando cuenta. Regodéate con ello tanto como quieras, porque te lo digo, lo somos. Podría volver a Bloomingdales y encontrar a aquella asistente... ".

"¡Te atreverías!".

"Lo haré si quiero. ¿Quién está al mando aquí?".

"Yo".

"Inténtalo de nuevo", le dice Blaine con una sonrisa.

"Lo siento. Lola y yo".

"Sí... te escuché diciéndoselo esta mañana. Voy a probarte que taaaan equivocado estás", le susurra Blaine. Elevando la camiseta de Kurt sobre su cabeza, tomándose su tiempo para pasar su lengua alrededor de cada pezón, torturándolos hasta dejarlos duros antes de soplar suavemente a través de ellos, haciendo que la respiración de Kurt se acelere mientras su piel se levanta como la piel de gallina.

Besando una línea que baja por su pecho, Blaine se detiene en el ombligo de Kurt, tirando ligeramente sobre la cinturilla, "¿Estos son... pantalones deportivos?", bromea, sumergiendo su dedo debajo y trazando sobre los huesos de su cadera.

"Son tuyos", jadea Kurt mientras Blaine lo empuja sobre su espalda para poder succionar un chupetón rojo oscuro sobre su costado. "Yo… joder... sólo los tomé prestados...".

"Hmm, me parece recordar que cuando estuvimos en Londres, me dijiste que si alguna vez te veía en pantalones deportivos, tenía tu permiso para desnudarte", levanta la mirada hacia él y le sonríe, tirando del cordón entre sus dientes, con todo el cuerpo de Kurt tambaleándose con lujuria ante la visión.

"Joder...".

"Sí, joder", le interrumpe Blaine, "Va a haber un montón de joder hoy. Levanta", le ordena, y Kurt cumple con impaciencia, levantando sus caderas para que Blaine tire sus pantalones deportivos y su ropa interior al suelo, dejándolo completamente desnudo sobre la isla.

"¿Aquí?".

"Podemos limpiar", le dice Blaine, dejando que sus pantalones cortos caigan al suelo, y Kurt gime mientras nota que no trae nada por debajo. Su polla está erguida, dura y sonrojada, y Blaine se acaricia a sí mismo unas cuantas veces, viendo a Kurt pasar su lengua sobre sus labios mientras lo mira fijamente. "Te gusta, ¿verdad?".

"Sí", susurra con su voz tornándose ronca por la lujuria, "Me encanta verte tocándote, haciéndote una paja por mi".

"Todo es para ti, Kurt", le responde. Empuja a Kurt hacia atrás hasta que está recostado a lo largo de la isla, levanta sus rodillas y lo acerca hasta que su culo descansa contra el borde del mostrador. Cuando acerca un taburete y se sienta entre sus piernas, Kurt lo mira.

"¿Qué... qué estás...?".

"Devolviendo el favor", le dice Blaine simplemente.

"Pero tú no... Quiero decir, nunca he dejado a nadie...".

"¿Por qué no?", le pregunta con genuina curiosidad.

"Porque no me gusta no tener el control".

"Pues te jodes. Ahora mismo estoy al mando y tú vas a dejarme hacer exactamente lo que me plazca. Además, vas a hacer todo lo que te diga, y sólo te correrás cuando diga que puedes hacerlo, ¿está claro?".

Por un fugaz momento, Blaine se pregunta si ha empujado demasiado lejos, y un pequeño pánico interno comienza a acumularse, pero entonces los ojos de Kurt se vuelven más negros que nunca, y una mano se mueve para agarrar su polla mientras su cabeza cae hacia atrás sobre el mostrador con un ruido sordo. "Santa mierda, Blaine. Esto será ardiente".

Blaine lo devora, literalmente, dejando furiosas marcas moradas cubriendo el interior de sus muslos antes de trabajar su boca sobre sus bolas, tomando cada una en su boca y chupando suavemente, escucha a Kurt gemir de placer y golpea su mano apartándola cuando trata de acariciarse a sí mismo.

"Sin tocarte", le susurra mientras coloca un beso en su perineo antes de mover su lengua hacia abajo para pasarla sobre su entrada. Su lengua se desliza y se desliza, abriendo a Kurt hasta que puede empujar dos dedos adentro con facilidad, dejándolos rozar sobre ese paquete de nervios que causa que las rodillas de Kurt tiemblen.

Agarra su cabello en un desesperado intento para evitar tocarse, y la espalda de Kurt se arquea sobre el mostrador mientras la combinación de los dedos y la lengua de Blaine lo acercan cada vez más al éxtasis. "¡Por favor, Blaine! ¡Por favor!", lloriquea, inseguro de qué es exactamente por lo que está rogando, pero sabiendo que necesita más.

Blaine se aleja, besando brevemente la punta de la goteante polla de Kurt. "Podría hacer esto todo el día", le dice antes de lamer su palma y pasarla por encima de sí mismo. Subiéndose sobre el mostrador, empuja a Kurt más arriba y se coloca entre sus rodillas, enganchando sus piernas sobre sus propios hombros y le sonríe. "No te toques, ¿de acuerdo? Grita tan fuerte como quieras, pero no te corras hasta que yo lo diga".

"Mierda… sí".

"Te voy a follar duro", gruñe Blaine, y lo hace, estrellándose dentro de Kurt con un implacable ritmo, construyendo un frenesí que tiene a Kurt gritando constantemente para que vaya más duro y más rápido. "Jesucristo, Kurt, te quiero tan... malditamente... tanto", resopla Blaine, enfatizando cada palabra con otra fuerte estocada. Se inclina por un desordenado beso, que es mayormente lengua y Kurt realmente grita mientras la polla de Blaine empuja más profundo que nunca.

"¡Por favor, Blaine! ¡Déjame venirme! ¡Por favor!", le ruega Kurt cuando sus piernas son empujadas incluso más cerca de su rostro mientras Blaine se impulsa sobre él.

"Todavía no... todavía no... ¡Oh, santa mierda!", lloriquea Blaine mientras se estremece, liberándose dentro de Kurt, quien se sonroja, temblando y estando cerca de las lágrimas por la desesperación. Sin perder el tiempo, Blaine se retira y salta hacia abajo desde el mostrador, llevando su rostro de nuevo al agujero de Kurt, estirado, rojo y reluciente con su corrida. Empujando su lengua tan profundo como puede, Blaine recoge su corrida antes de moverse para besar profundamente a Kurt, quien gime, asegurándose de tragar alrededor de la lengua de Blaine.

"Mmm, sabes tan bien, Blaine".

"Tú también, bebé", le dice Blaine antes de mover su rostro más abajo una vez más. Comienza a acariciar lentamente a Kurt, llevándolo de nuevo a la dureza completa otra vez. "Córrete cuando estés listo", le susurra, sentándose sobre el taburete una vez más. "Vente con mi lengua en tu culo".

El sentimiento, la vista y el sonido de Blaine chupando su propia corrida del culo de Kurt, pasando su lengua lo más profundamente posible y circulando alrededor de sus paredes, tienen a Kurt temblando en cuestión de segundos. Se contiene por el mayor tiempo posible, enredando sus dedos en el cabello de Blaine en lugar de alrededor de sí mismo, mientras trata de evitar lo inevitable. Algo se precipita sobre él, repentinamente enrollándose en su estómago y explotando rápidamente mientras se viene, con su polla sin ser tocada, y sobre todo su cuerpo. Sus paredes apretándose deliciosamente alrededor de la lengua de Blaine, quien entierra su rostro lo más profundamente posible y gime mientras se siente creciendo y duro otra vez. Cuando Kurt comienza a sentirse hipersensible, empuja el rostro de Blaine, alejándolo ligeramente, antes de volver a caer duro sobre el mostrador, riendo con incredulidad cuando Blaine se extiende sobre él y lame su corrida de su estómago.

"Ven, puta", se las arregla para decir débilmente y tirar de él hacia arriba y atraparlo en un descuidado beso. "Está todo sobre tu barbilla".

"Entonces quítalo de un lametazo", le dice Blaine, sonriendo con maldad mientras Kurt hace precisamente eso.

"Oh, mi dios, ya estás listo para hacerlo otra vez, ¿no es así?", le pregunta Kurt cuando nota a Blaine masturbándose perezosamente.

"Tal vez. Bueno... sí", le llega la engreída respuesta.

"Entonces tócate para mí y déjame verte correrte".

Montándose a horcajadas sobre su pecho, Blaine se estira a través por la botella de aceite parada sobre el mostrador. "No es aceite de chile, ¿verdad?".

"No", le responde Kurt con una carcajada. "Es aceite regular de oliva, estarás bien".

Blaine vierte un poco en su mano y hace resbaladiza a su polla, masturbándose con pereza, su polla retorciéndose a centímetros del rostro de Kurt. "Dime lo que quieres que haga...".

"Juega contigo mismo. Toma tus bolas en tu otra mano... sí... eso es todo. Mierda... bien... sigue acariciando tu polla, pero juega con tus pezones. Diviértete con ellos por mí, bebé... sí".

Las órdenes de Kurt le aseguran que cualquier inhibición que le quedara a Blaine, rápidamente se ha dispersado, mientras le ofrece un espectáculo a su novio, gimiendo mientras pellizca con fuerza un pezón y luego el otro.

"Blaine... podrías... ¿crees que puedes meter un dedo en ti por mí?".

"¿Sí? Quieres ver eso, ¿verdad? ¿Quieres verme abriendo mi culo para ti?".

"Santa mierda, sí", gime Kurt y puede sentir su polla creciendo de nuevo ante el solo pensamiento, mientras Blaine arrastra un resbaladizo dedo alrededor de su agujero, jadeando mientras lo empuja dentro. "No dejes de bombear tu polla, bebé, quiero verte corriéndote sobre mi cara".

Blaine sólo puede gemir mientras su mente se llena de deliciosas imágenes mentales. Lanzando su cabeza hacia atrás, bombea su dedo dentro y fuera mientras su puño trabaja sobre su polla. Kurt se encuentra a sí mismo, deslizándose hacia abajo y agarrando su ahora dura polla de nuevo en su mano y acariciándola frenéticamente. La habitación está en silencio, excepto por el gemido ocasional y el sonido del deslizamiento de sus caricias.

"¡Oh-oh-oh!", lloriquea Blaine y se viene, salpicando sobre los labios, la barbilla y las mejillas de Kurt. Kurt se viene instantánea y silenciosamente, incapaz de expresar su placer, pero sólo se mueve para acercar y abrir su boca para capturar algo de la ofrenda de Blaine antes de caer de nuevo sobre el mostrador, sin aliento.

"Oh… mi…".

"No puedo... yo nunca... estás matándome, Hummel. Matándome", gime Blaine mientras se enreda entre sus brazos.

"¿Yo? Joder, Blaine... estás simplemente... es algo más. Todos esos años de no tener sexo están manifestándose en mi culo".

Blaine se ríe ruidosamente antes de pasar delicadamente una mano sobre la mejilla de Kurt y besarlo ligeramente. "Te amo. Necesitamos ir a la ducha. Tu cara está...".

"Hmm... lo necesitamos. Y luego tenemos que limpiar esta cocina a fondo".

"Extraño mi ducha", refunfuña Blaine mientras Kurt masajea el champú sobre su cuero cabelludo.

"Pensé que no te gustaba tu apartamento".

"No me gusta. Pero tengo una continua relación amorosa con mi ducha".

"Bueno, podemos usarla esta noche si lo deseas", le dice Kurt mientras enjuaga los limpios rizos negros.

"¿Vas a arrodillarte en el suelo y chupármela?".

"Podemos hacerlo ahora, si quieres".

"¿Ahora?".

"¿Crees que puedes hacerlo de nuevo?".

"Estoy dispuesto a intentarlo".

Resulta que puede, y después se tambalea hacia el dormitorio en donde cae de bruces sobre las mantas y lanza un pesado brazo sobre Kurt mientras duermen hasta el mediodía.

Kurt sólo se despierta completamente cuando sus bolas se encuentran con el culo de Blaine. Hasta aquel momento pensó que estaba en un muy elaborado y detallado sueño, pero cuando ve a Blaine montándolo, mordiendo su labio con placer mientras lentamente comienza a cabalgarlo, gruñe por lo bajo en su garganta, agarrando fuertemente sus caderas mientras se impulsa para satisfacerse con cada una de sus embestidas. "Bastardo pervertido", le murmura, todavía atontado por el sueño, pero poniéndose más cachondo a cada segundo.

"Lo amas", le afirma Blaine mientras lo cabalga con más fuerza, pasando sus manos sobre el tonificado pecho de Kurt y gimiendo cuando Kurt agarra su polla.

"Lo hago… jodido infierno… lo hago".

No pasa mucho tiempo antes de que se estén viniendo, aunque casi no hay ninguna evidencia mientras sus cuerpos convulsionan y se estremecen, dejándolos secos y agotados. Kurt envuelve a Blaine entre sus brazos y besa su frente con dulzura. "Te amo. Estoy tan contento de haber estado juntos hoy. Amo a Lola completamente, pero necesitábamos esto".

"Estoy de acuerdo. Sólo porque somos padres no significa que necesitamos perder la pista de nuestra vida sexual. Aunque eso signifique que necesitamos tiempo para descansar y recuperarnos. Me temo que puede que nunca vuelva a caminar", le dice Blaine con una suave risita sofocada contra el cuello de Kurt.

Trazando ligeramente con sus dedos sobre la espalda de Blaine, Kurt parpadea para contener las lágrimas mientras mira fijamente hacia el techo. 'Somos padres', él había dicho, 'Somos padres'. Sintiéndose más completo de lo que nunca ha sabido, Kurt flota dentro de un satisfecho sueño una vez más.

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N/T: ¡Que tengan una excelente semana!

Gracias por tomarte unos minutos para leer.