Cat fight: conviviendo con el enemigo

Por Katou Yuu

ADVERTENCIAS: AU, yaoi, yullen, gatos y el GRAN final.

DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino.


La llamó esperando que Golem se decidiera a salir pero solo maulló como si estuviera renuente a abandonar el lugar.

-Ven, no te puedes quedar. Allí.

Fue por algo de comida esperando que sirviera de algo pero era terca, Tim se trató de acercar pero Golem maulló de manera amenazante.

Kanda escucho a Allen llegar, sus pasos se detuvieron finalmente en su habitación.

-¿Pero qué sucede? -Allen parecía sorprendido de ver a Kanda escudriñando en su habitación.

-Golem se metió debajo de tu cama. No quiere salir.

-Era eso- Allen se agacho viendo a Golem allí en una esquina -Vamos, ven aquí.

Trató de tomarla pero la gata lanzó un zarpazo. Allen quitó la mano viendo el rasguño que Golem le había hecho.

- debes salir - dijo Kanda metiendo la mano pero le ocurrió lo mismo que a Allen.

- Golem es muy huraña...

- ¿Y si está a punto de dar a luz? - dijo Kanda viendo que la gata se acostaba sobre el piso y se soltaba como si estuviera cansada. Los ojos se le cerraban.

- ¿ya es tiempo? - dijo Allen saliendo y tomando la cama de Golem para meterla bajo su cama

- tal vez será mejor dejarla ahí, no sabemos si podríamos lastimarla al sacarla.

La gata comenzó a hacer sonidos extraños y su pelaje se movía.

- no quiero ver - dijo Allen pensando en los partos de mujeres que ponían en los canales de cable.

-Eres un moyashi cobarde.

-Claro que no, es solo que me algo de escalofríos.

-Es culpa de tu gato, acepta la responsabilidad- Allen lo miro acusadoramente.

El maullido de Golem los saco de su conversación.

-No creo que debamos dejarla allí-dijo Allen algo preocupada, quizás si luego necesitaba ayuda y luego no podían asistirla...

Kanda entonces logro sacarla pese a algunos chillidos.

-Busca una caja-dijo rápidamente aguantando los rasguños.

Allen abrió su closet y vació una caja llena de cosas en su cama, miró a todos lados y sacó un par de camisetas viejas de sus cajones para ponerlas en el fondo de la caja.

Kanda puso a Golem dentro. Dejaron que se calmara y la movieron a la sala. La pequeña respiraba agitada, Tim se asomaba a la caja como si quisiera calmarla.

Kanda y Allen hicieron té y esperaron hasta que Golem volvió a hacer ruidos y barriga comenzó a moverse.

- mejor llevémosla con el veterinario - dijo Allen mirando al techo, se ponía ver que sus camisetas estaban comenzando a humedecerse.

- se supone que ella sabe hacerlo, si algo sale mal, tengo el teléfono del veterinario del albergue donde la adopté - dijo Kanda metiendo su mano. Golem no lo atacó, sólo se quedó ahí recibiendo sus mimos como si estuviera muy cansada para pelear y demostrar su mal humor.

Tim parecía inquieto, ni siquiera había tocado su comida, sólo se quedaba junto a la caja.

Allen miraba todo algo inquieto y emocionado, se comenzaba a preguntar si todos los gatitos estarían bien ¿A quien se parecerian? Y un a infinidad de interrogantes que no le dejaban quieto, fue por otra taza de té, los nervios terminarían por volverle un adicto, Kanda también lucia algo impaciente.

Paso alrededor de una hora, no habían notado cambios,

-Aun estas considerando mudarte, moyashi? -Kanda le pregunto de imprevisto y Allen miro la taza vacía.

-No lo sé, no es un mal lugar... pero ya sabes...-Allen rememoraba lo ocurrido.

-Y no piensas denunciar a ese tipo-Kanda también parecía algo molesto por lo que había ocurrido.

-Debería, aunque a él parece que no le importa, da miedo alguien así.

-Ya sabía que ese tipo era raro, nunca dejaba de verte-Allen sintió un escalofrió recorrer su espalda.

-Creo que me alegra haberlo ido a confrontar, si Neah lo hubiera hecho...

-No lo iba a permitir entonces -Allen vio la mirada decidida de Kanda sintió un palpito en su pecho.

Los maullidos de Golem llamaron su atención, notaron movimiento en la caja, algo sucedía.

Poco a poco los bebés comenzaron a nacer. Golem los limpiaba con paciencia y Tim trataba de ayudarla. Los gatitos se pegaron a su madre rápidamente.

Allen y Kanda miraban sorprendidos. Golem lo había logrado sola. Los gatitos variaban en color, sólo uno negro se distinguía muy bien.

- Se comió la placenta... - dijo Allen mirando dentro de la caja descubriendo que no había ni rastro de las bolsas de los gatitos, su cara era de mortificación.

- creo que es normal - dijo Kanda aunque también le había parecido extraño de ver.

- Allen! - gritó Lavi por la ventana - ¿tienes cebolla? ¡No quiero ir al súper! - gritó en un quejido.

Allen se levantó y fue al refrigerador.

- ¿interrumpí algo? - dijo Lavi subiendo y bajando las cejas cuando Allen apareció en la ventana.

- ¡ya nacieron los gatitos! - dijo Allen con una sonrisa

- ¡ah! ¡Voy a escoger el mío! - dijo desapareciendo por la ventana.

En menos de un minuto, Lavi ya estaba tocando a la puerta.

- De esta casa no sale ninguno - dijo Kanda advirtiéndole a Allen con la mirada.

Allen solo sonrió, parecía que los gatitos habían despertado en Kanda una especie de instinto protector. Abrió la puerta a Lavi quien parecía emocionado.

- Ya escuché a Yuu, solo venía a verlos - dijo Lavi acercándose a ver a Golem acurrucada con los gatitos- Se ven tan adorables. Ahora son abuelos - dijo Lavi en broma y Allen le dirigió una mirada avergonzada.

- Deja de decir esas cosas.

Lavi se acercó a Allen para hablarle en voz baja - ¿De verdad no me puedo quedar uno? prometo alimentarlo y amarlo mucho.

- No lo sé Lavi, habrá que esperar un tiempo, de momento Kanda parece haberse encariñado.

- Esperaré entonces.

Los pequeños gatitos dormían mucho y no daban tantos problemas como esperaba, se podría decir que eran más llevaderos que un bebé humano. Kanda llamó al veterinario esperando que les pudiera hacer una revisión y verificar que todos estuvieran bien.

El veterinario No vio ningún problema, pues ya que eran pocos cachorros, había crecido bastante bien e incluso se ofreció a tomar uno de los gatitos, pero Kanda se negó. Les dijo que podrían apartarlos de su madre a los dos meses, que era lo más saludable.

- no podemos quedárnoslos - dijo Allen mirando a los pequeños cuando el veterinario se había ido.

- son de Golem, y sólo son tres - dijo acariciando a la gata que estaba en la cama bañando a sus bebés.

Tim trataba de bañar a alguno, pero Golem le gruñía, Tim miraba a Allen como acusando a la de Kanda. Allen acarició a Tim y lo puso en su regazo.

- parece que Golem es tan celosa como tú - dijo consolando a Tim - tenemos dos meses para pensarlo o nos echarán del edificio por acumuladores de gatos.

- Lo resolveré - dijo Kanda levantándose y comenzando a cocinar.

- A penas y lo creo, detestabas a Tim y ahora te quieres quedar con los gatitos.

Kanda ignoró eso, no lo quería admitir pero si, le agradaba Tim y estaba emocionado con los gatitos. Tim maulló pidiendo mimos y Allen lo acaricio felicitándolo porque ahora era padre, comenzó a jugar con sus patas.

Allen no lo podía negar, estaba feliz, y no parecía haber señales de Neah en días, revisó su celular, ahí estaba el número del doctor Reever, estaba algo apenado después de todo lo que había ocurrido, debería llamarle para contarle de cómo estaba llevando estos nuevos acontecimientos en su vida.

El doctor Reever pidió que entonces se dirigiera a la consulta, necesitaba evaluarlo en persona, si se apresuraba podría llegar a tiempo.

- ¿A dónde vas? - dijo Kanda viéndolo tan apresurado.

- Iré a ver al doctor Reever - Kanda lo vio extrañado.

- ¿estás bien? - dijo Kanda mirándolo con la frente arrugada

- ¿es por tu dolor de cabeza?-

- no, sólo es una revisión, más que nada porque Neah no ha aparecido de nuevo.

- ¿quieres que te acompañe?

- no, está bien. - dijo Allen algo emocionado porque Kanda se preocupaba por él.

Allen llegó al consultorio del Dr. Reever casi a la hora de la cita. Se sentó en la sala. La última vez que habían estado ahí, habían discutido y ahora estaban muy bien juntos. La diferencia era enorme ahora que hablaba directamente y no sólo jugaba a ser bueno y amable. Incluso en el trabajo había expresado sus ideas últimamente y Link parecía impresionado con su desempeño. Levantó la vista al escuchar que la puerta se abría, vio salir a Komui chalando animadamente con Reever. Lo había olvidado, eran amigos.

Vio algo nervioso a Komui, esperaba que aún no lo odiara por la discusión que habita tenido con Neah. Komui de inmediato lo vio y puso una mirada asesina, Allen sintió que palidecía.

- ¡Tú! ¡Pulpo! - Komui lo señaló acusadoramente y Allen quiso que la tierra se lo tragara.

- Allen? - el doctor Reever lo había visto y detuvo a Komui que parecía como loco - Komui ya cálmate - le dio un coscorrón.

- Reever eres malo conmigo.

- Quizás deba venir en otro momento.

- Asustas a mi paciente - Reever regañó a Komui -Tranquilo Allen no muerde - igualmente Allen no se sentía muy seguro con Komui allí - Estaba consultándole a Komui algunas cosas sobre tu caso.

- Ah... así que tú eres el paciente - Komui se acercó examinándolo minuciosamente de pies a cabeza.

Allen miró a Reever y el Dr. le devolvió una mirada tranquilizándolo.

- me voy - dijo Komui poniendo cara de digno levantando el mentón.

- Allen, puedes pasar - dijo Reever sonriéndole.

Entraron y tomaron sus lugares. Reever le preguntó sobre Neah, Allen le habló de sus dolores de cabeza y de lo que había hecho al respecto de expresar lo que Neah hacía por él.

- Debes considerar que Neah no se va a ir de la noche a la mañana. Lo estás llevando muy bien, y el que Kanda y tú estén en paz parece que ha mejorado la situación, sin embargo, no debes de dejar de trabajar.

- Está bien, realmente agradezco su ayuda.

- Tu eres el que ha mejorado Allen, deberías agradecerle a Kanda - dijo algo apenado - Estuve discutiendo sobre tu caso con el doctor Komui, creo que coincidimos en la manera que debes seguir afrontando el problema.

- Gracias.

- Sobre lo de hace un rato ¿tú y Komui no se llevan bien?

- Eso parece, vivimos en el mismo edificio, una día no sé qué pasó... parece que Neah le insultó, realmente estoy apenado, no puedo recordar lo que dijo...

- Ya veo... pero no te preocupes con el tiempo se le pasará, creo que debe entender ahora lo que sucedía contigo.

- Eso espero...

Allen se retiró, no logró ver a Komui nuevamente. Se dirigió al apartamento luego de hacer unas compras en el supermercado, tenía que cocinar algo especial para celebrar el nacimiento de los gatitos, pensó.

El fin de semana, Kanda salió del apartamento muy temprano. No le dio más explicaciones a Allen, sólo le dejó listo el desayuno y salió despidiéndose con un beso.

Allen comenzó la limpieza, por supuesto, no había perdido la oportunidad de reclamar que le había dejado todo el trabajo a él.

Golem salió de la caja a comer, así que Allen aprovechó para cambiar la cama de los bebés. Tomó un periódico para poner en el fondo y descubrió que en la sección de avisos Kanda había marcado varios anuncios de departamentos.

Trato de pensar que era una equivocación pero aun así no podía creerlo. Coloco el periódico en la caja, el no había visto nada.

Siguió limpiando tratando de no asustar a los gatitos.

-¡Allen!-escucho el grito de Lavi - ¿Estas bien? Llevas rato barriendo el mismo lugar.

-S-si, solo estaba pensando, nada importante.

-Ya lo parecía.

-Estas muy arreglado hoy-Allen noto que su vecino había puesto empeño en su vestimenta. Lavi le pidió que se acercara.

-Voy a una cita... con Lenalee-susurro.

-Oh, suerte con eso entonces.

-Tuve que buscar la protección de un brujo, prometió alejar a Komui-Allen pensó que era algo drástico.

Lavi se despidió y se había ahora quedado sol con los gatos, ahora que lo pensaba no había tenido una cita con Kanda y la boda de Alma no sabía si contaba... aun así le inquietaba lo que había visto. Quizás Kanda no quería estar realmente con él ¿Por qué exploraba otras ofertas de apartamento?

Kanda llegó por la tarde. Allen estaba sentado en el sofá viendo la televisión. Cuando trató de besarlo, sintió que algo andaba mal.

- ¿te duele la cabeza? - dijo Kanda tras él.

Lo tomó por los hombros y comenzó a masajearlos.

- No, sólo estoy cansado - dijo Allen dejando que Kanda lo masajeara.

Las manos de Kanda fueron a su nuca. La besó apastando un poco los cabellos de Allen y comenzó a bajar por el cuello. Sus manos regresaron y comenzaron a entrar por el cuello de la camiseta de Allen hasta su pecho.

Allen no podía evitar admitir que las manos de Kanda se sentían muy bien, mientras más le tocaba menos voluntad tenia para negarse. Sin darse cuenta se encontraba besando a Kanda.

De un momento a otro se había desecho de su camisa y de la de Kanda, se habían olvidado por completo de los gatos o que el control del televisor había caído estruendosamente al piso.

Kanda llegó a él y se colocó encima acostándolo en el sofá. Allen metió las manos en el pantalón de Kanda para sacarle la camisa y comenzó a desabotonarla. Kanda besaba su cuello mientras dejaba que él le quitara la camisa y le abriera los pantalones.

No podía parar. Estaba molesto por lo que había visto en el periódico, pero cada vez que los dedos de Kanda tocaban su piel, no podía pensar en eso. Se sentía diferente, le daba miedo que Neah apareciera y lo arruinara, así que decidió hacer por su cuenta todo lo que quería con Kanda. No permitiría que Neah volviera a disfrutar algo por él.

Se inclinó haciendo que Kanda se sentara y le bajó la ropa interior para liberar su erección. A penas la vio un segundo y la metió en su boca, haciendo que Kanda soltara algunos ruidos y le sonriera satisfecho. Siguió subiendo y bajando rodeando a Kanda con su lengua mientras le otro metía la mano en su pantalón para acariciarle las nalgas.

Allen se separó de Kanda algo ansioso, se deshizo de sus pantalones y de su ropa interior, Kanda se sorprendió de ver al moyashi tan apresurado, aunque no le molestaba la imagen frente a él.

Allen se acercó para besarlo colocándose sobre él, Kanda aprovecho a dejar que sus manos recorrieran libremente el cuerpo del moyashi. El trasero del albino rosaba el miembro de Kanda.

Allen noto como Kanda estaba ansioso, su miembro hablaba por él, sintió sus manos acariciar una parte más íntima y uno de sus dedos entrar en el de manera inesperada, se tensó un poco y Kanda le beso diciéndole que se relajara.

Respiró arqueándose un poco mientras Kanda atendía sus tetillas con la lengua. Los dedos intrusos masajearon lentamente, un rato después, el interior de Allen fue cediendo hasta que los dedos de Kanda se movieron libremente haciendo que Allen temblara. Sacó los dedos con cuidado, abrazó a Allen y mientras este le besaba los hombros, le preguntó si podría entrar. Allen no se negó e incluso movió la cadera frotando la erección de Kanda contra su entrada.

Kanda entendió claramente el mensaje, tomó su erección y la fue guiando a la entrada del albino, Allen enterró sus uñas en los hombros de Kanda, quizás él lo hubiera hecho con Neah pero Allen sentía como si no lo hubiera hecho en mucho tiempo. Emitió un gemido al sentir como avanzaba en su interior.

El japonés estaba excitado de solo sentir el calor del interior del moyashi, como apresaba su miembro, no tenía nada que ver con lo que había hecho con Neah por mero compromiso, casi ni se había permitido disfrutarlo, se detuvo un momento cuando ya estuvo dentro esperando que el moyashi se acostumbrara

Mientras Kanda besaba a Allen, el moyashi comenzó a moverse por su cuenta, sus caderas serpenteaban y gemía dejando entreabiertos sus labios rosados. Kanda puso las manos sobre la cadera del moyashi y entró más profundo apretando sus dedos contra la piel de Allen al sentir cómo era rodeado por el estrecho y suave interior. La velocidad aumentó. Las manos de Kanda se ocuparon: Una en la erección de Allen y otra en tocar la piel de su espalda. Ambos gemían con cada movimiento, se decían cosas al oído. No era como con Neah, incluso si Kanda lo había disfrutado después de un rato. Allen se estaba moviendo sobre él, por su voluntad, y todo lo que hacía había resultado mucho más sexy que todas las insinuaciones de Neah.

Lo único que se escuchaba en el apartamento eran sus gemidos y el movimiento que hacia el mueble, Allen se movía cada vez más rápido, Kanda aferró sus manos con fuerza al sentir como los músculos del moyashi se contraían, se aferró con fuerza a él gimiendo con fuerza y sintió su mano siendo humedecida por aquella sustancia viscosa.

Continuo movimientos dentro del moyashi hasta que también el alcanzó su límite apretó con fuerza la piel del moyashi sintiendo como se liberaba en su interior, Allen cayó sobre el respirando agitadamente, no hizo más que rodearlo con sus brazos.

El resto de la noche la pasaron en la habitación de Allen. Sólo durmieron hasta la madrugada y para ese momento Allen la volvía a tener marcas en los muslos y en otros lugares.

Kanda se levantó y se vio al espejo. Allen le había dejado una marca enorme en el hombro y tenía una mordida en el cuello. Volteó a ver al moyashi, seguía dormido.

A penas y podía creerlo. Había pasado la noche con él e incluso lo había llevado a su cama. Fue a darse una ducha con ánimos. Le dio de comer a los gatos, hizo pan francés para Allen y fue a despedirse.

- Moyashi... - dijo Kanda besando la espalda de Allen.

Allen respondió con un gruñido y abrió los ojos a penas lo suficiente para saber lo que ocurría.

- Vuelvo en un rato - dijo Kanda besándolo en la mejilla

- ¿vas... al súper...? - dijo Allen abrazando la almohada que Kanda había dejado libre.

- no, te dejé pan francés para el desayuno - besó su cuello - nos vemos - y salió de la habitación.

Allen gruñó como despedida, aun ni se creía lo que había ocurrido ayer, hizo algo de esfuerzo y se levantó, se dirigió al baño a lavarse la cara, vio las marcas en su cuerpo y se sonrojó de lo que recordaba, claro esta vez no sentía una sensación desagradable en cuerpo, Kanda había borrado esa extraña sensación de su cuerpo.

Fue a la cocina saludando a Tim y Golem y a los gatitos que dormían como si nada, vio los platos vacíos de los gatos, supuso que Kanda los había alimentado.

Allen fue a ver lo que había en la mesa del comedor tapado cuidadosamente, Kanda le había dejado el desayuno, casi ni podría pensar que cuando llegó al apartamento terminaría compartiendo de esa manera con su compañero, mucho menos de este tipo de atenciones. Se lo comió todo, al parecer todo el ejercicio le había dejado muy hambriento.

- Allen! - Lavi lo saludó enérgicamente desde la ventana. Allen se sobresaltó casi ahogándose con el vaso de jugo.

- L-lavi...

- Lo siento, debí ser más sutil.

- Está bien, ah ¿cómo te fue en tu cita? - trató de actuar normal, no quería que Lavi preguntara por tanta felicidad en su rostro y agradecía que no hubiera estado en su apartamento el día de ayer.

- ¿cita? La cita con MI NOVIA LENALEE? - dijo Lavi sonriendo y levantando las cejas.

Allen fue al apartamento de Lavi pues era imprudente gritarse todo por la ventana.

- ¿Y su hermano ya lo sabe? - dijo Allen pensando que sería un amor a escondidas.

- Si, ella me lo pidió - dijo Lavi agarrándose la cara como si no quisiera sonrojarse mientras agitaba sus pestañas - jamás pensé que una chica me lo pidiera - rió un poco - cuando la fui a dejar, su hermano arañaba las paredes, no decía nada porque Lenalee no lo dejaba pero tenía cara de estar a punto de explotar.

Allen sonrió. Lavi parecía muy feliz.

Solo esperaba que Komui no lo matara, ahora que lo pensaba sería un tanto estresante tener un cuñado como Komui, solo le deseó suerte a Lavi.

Tal vez se libraba de esas situaciones con Kanda pero bien lo pensaba no sabía nada de la familia de Kanda, lo suyo era un caso especial peor aún seguía sin saber mucho del otro, tendría que hacerse una lista de "cosas por saber de Kanda"

- ¿Y qué hay de ti? - preguntó Lavi sacándolo de sus pensamientos.

- ¿De mí? no mucho... pero creo ya me llevo mejor con Kanda... - sus mejilla se sonrojaron.

- ¡Oh! de seguro solucionaron sus asuntos de manera civilizada ¿verdad? - dijo Lavi picándole el brazo.

- creo que sí - dijo Allen sin poder evitar sonreír

El resto de la tarde, Lavi fue al departamento a tratar de cargar a algún gatito, pero Golem, que parecía leer sus intenciones, estuvo ahí para no dejarle ni tocarlos. Luego de un rato, Lavi se fue, Kanda no tardó en llegar, se veía cansado y simplemente dejó sus cosas en el sofá, Allen pudo ver de nuevo un periódico, abierto en la sección de

Allen veía los anuncios con algo de temor, escuchó la puerta abrirse y dejó el periódico en su lugar tratando de fingir demencia.

¿Qué era lo correcto? ¿Actuar como si nada estuviera pasando? no era un tanto seguro pero tampoco quería parecer un idiota haciendo drama sobre algo que quizás pudiera estar malinterpretando

Kanda le estaba hablando de algo pero era capaz de oírle, quería despejar su cabeza de dudas, no quería ilusionarse y que al final su felicidad fuera algo efímero.

- Kanda...

Kanda hizo un sonido para indicar que lo escuchaba. Había salido de su habitación y estaba sacando las cosas para preparar el desayuno.

- ¿Estás buscando apartamento? - dijo Allen con el periódico en la mano.

Kanda lo miró y suspiró.

- Moyashi metiche - dijo sonriendo y tratando de tocar a Allen, sin embargo, este se apartó

- ¿por qué quieres mudarte? pensé que estábamos bien - dijo Allen poniendo el periódico en la barra.

- ¿bien? - Kanda arrugó la frente - ¿con ese acosador, el vecino de arriba y tan poco espacio para dos personas? No puedo quedarme y soportarlo - dijo Kanda negando con la cabeza y tratando de tomar la mano que Allen había puesto sobre el periódico.

- ¿Entonces te vas a mudar? - Allen apartó la mano, entendía lo que Kanda decía acerca de lo que había pasado.

- ¿No eras tú quien se iba a mudar desde un principio?

- Pues sí pero...no pensé que tú tuvieras esas intenciones, después de todo siempre quisiste quedarte con el apartamento para ti solo.

Kanda se rascó la cabeza - Complicas las cosas Moyashi.

- Pues yo no ando haciendo cosas a tus espaldas - Allen función el ceño.

- Solo estoy buscando un mejor lugar, a ver si te lo digo de una manera en que puedas comprenderlo.

- No me hables como si fuera un niño.

- Quieres mudarte conmigo, moyashi? - soltó Kanda de imprevisto.

Allen se molestó.

- sólo lo dices para que deje que quejarme.

- ¿creíste que me iba a ir sin ti? - dijo Kanda sonriendo por que la idea le parecía tonta.

- sí - dijo Allen como si fuera lo más obvio.

- o tal vez eso es lo que quieres - Kanda se cruzó de brazos torciendo la boca - ¿planeabas quedarte con el ladrón de calzones y con el hijo del presidente?

- ¡claro que no! ¡No estoy aquí por ellos!

- entonces ven conmigo - dijo Kanda mirándolo a los ojos para que se diera cuenta que hablaba en serio.

- ¿por qué no me lo habías dicho? - dijo Allen aún resentido aunque una parte de él estaba emocionado.

- quería buscar buenos lugares... no sé, supongo que me acostumbré a hacer todo solo - dijo sintiendo culpa aunque su expresión no lo demostraba.

Allen entrecerró sus ojos como dándole a entender que no estaba convencido del todo.

- Pues ya no lo tienes que hacer todo tú solo, para algo estoy aquí Bakanda.

-Entonces te quedas o te vas conmigo Moyashi?

- Depende...- dijo Allen sembrando la inseguridad en Kanda.

- ¿De qué?

- Tengo que verlo primero, siendo tu quizás quieres rentar a lado de un cementerio o un edificio abandonado.

- ¿Que te hace pensar eso? - Kanda se palmeó el rostro.

- Pues no lo sé, quizás el hecho de que no te gusta el ruido, ni la gente...

- No seas estúpido Moyashi, si te dejo a ti elegir capaz rentas al lado de un mercado.

- Busquemos juntos - dijo Allen tomando el periódico - tu por tus medios - se lo dio a Kanda - yo por los míos - dijo sacando su móvil.

- ¿entonces te vas conmigo? - dijo Kanda impaciente

- sí... - dijo Allen divertido pues pocas veces tenían la oportunidad de inquietar a Kanda.

- no te burles - dijo golpeándolo con el periódico - ponte a buscar.

Ambos revisaron varios anuncios, si bien a la hora de visitar los lugares cuando no era Kanda quien veía algún defecto, era Allen quien lo hacía, fueron un par de semanas largas esperando dar con el lugar ideal.

Allen estaba cansado, no fue hasta que vieron un anuncio de un sitio que se amoldaba a todas sus necesidades, no perdieron el tiempo y fueron a ver el apartamento. No sabían si era el efecto de ver tantos sitios que ya estaban desesperados con dar con alguno que consideraran "perfecto" pero sabían que este era el lugar ideal, mucho más amplio y confortable, estaban seguros que los gatos los disfrutarían.

- ¿Te vas a mudar? - Lavi casi se cae por la ventana del patio.

- Si, Kanda y yo estuvimos viendo algunos apartamentos, creo que encontramos el ideal.

- ¡No! pero ¡¿por qué?! Es que soy mal vecino ¿verdad? - comenzó a derramar finas lágrimas.

- Es por lo que ha pasado - dijo Allen señalando arriba - además Kanda quiere conservar a los gatitos.

- ¿y qué voy a hacer? ¿Qué tal si un loco se muda a tu apartamento? no quiero charlar con un loco y no pienso cerrar mi ventana - dijo haciendo ademan...Ver más

-Entonces ¿podré tener un gatito al menos?

-Trataré.

El día de la mudanza llego y el presidente de la junta algo apenado los despidió, Emilia les había traído galletas prometiendo que esta vez si había usado azúcar, Timothy aun no lo aseguraba del todo, Road se despidió de Tim y entonces al ver los gatitos en seguida quiso uno, Tyki enseguida la detuvo y le guiño un ojo a Allen, Kanda le lanzo una mirada asesina.

Lavi los ayudó con la mudanza. Allen sabía que no podría escapar del vecino raro (que se consideraba muy normal) que le hablaba por la ventana y se metía en sus asuntos.

Cuando todo estuvo en el nuevo departamento y las piernas y espaldas dolían de tanto cargar, se despidieron de Lavi y Kanda le entregó un gatito.

-¿En serio me lo puedo quedar?-Lavi tenía los ojos llorosos y las manos temblorosas para agarrar al gatito.

- ¿lo quieres o no?

-claro que si - lo tomo y el gatito maulló suavemente. -Lo cuidare mucho y lo amare, le daré de comer, jugare con él y...-Kanda se vio forzado a cerrar la puerta. Lavi era un idiota pero uno de buen corazón.

Allen sonrió algo sorprendido de que le diera a uno de los gatitos.

La vida en el nuevo edificio no tenía las emociones que en el anterior. Sin embargo, Kanda y Allen encontraron un nuevo pasatiempo, uno mucho más seguro que convivir con los vecinos.

Comenzaron a hacer videos de Tim, Golem y sus dos gatitos y los subieron a YouTube. Las monerías de sus gatos fueron un éxito y se volvieron famosos.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ FIN ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


NOTAS: El esperado final ha llegado ;D Tal vez fue un poco accidentada mi constancia al actualizar pero, como siempre, la historia está terminada. A penas se acaba enero y ya estoy contemplando ideas nuevas que espero poner pronto en nuevos proyectos. Gracias por seguir este fic y al edificio busca pleitos. Abrazos y gatitos para todos.