CAPITULO XXI

CAPITULO XXI.- LOS CUATRO GRANDES

Pronto Harry se dio cuenta que el tener de aliado a una de las serpientes mas odiadas de todo Hogwarts sería mas difícil que ganarle un partido a Hufflepuf; Ginny y Harry había decidido no decir ni una palabra a nadie las razones del por que Malfoy había aceptado su ayuda, y eso incluía a Hermione y a Ron, especialmente a Ron, aunque eso había complicado todo. Después de que Ginny y Harry le dieran la noticia a sus dos amigos Ron había hecho hasta lo imposible por encontrarse a Malfoy y volverlo pulpa a golpes, Hermione había sido un poco mas comprensiva, e incluso había aceptado el que no le dijeran la razón del por que había aceptado Malfoy aliarse a ellos, aunque Harry sospecho que no tardaría mucho en enterarse de la verdad.

La razón de que hasta ese momento Ron aun no hubiera intercambiado puñetazos con Malfoy era por que tanto Cho como Luna estaban ayudando a los otros tres Griffindor a evitar un posible encuentro entre ellos dos. Era obvio que Harry no habría podido pedírselos sin decirles la razón, así que en cuanto se percato que no podría vigilar a Ron el solo citó a las dos Ravenclaw en un lugar apartado y les dio la noticia de la alianza con Malfoy; Luna acepto de inmediato divertida pero Cho parecía tener sus dudas con la cordura de Harry, aunque esta desapareció de inmediato cuando Harry informó que se lo pedía a ellas por que confiaba ciegamente en las dos. Cho, con los ojos brillantes de emoción, tomo entonces la tarea más seriamente.

-¡No me van a convencer de lo contrario!-exclamo Ron una mañana en la biblioteca cuando Harry le explico por centésima vez el por que les convenía tener a Malfoy de su lado- En cuanto vea a ese...

Un libro lanzado por madame Pince había ido a pegarle en la nuca, eso lo forzó a guardar silencio pero en cuanto volteo a lanzarle una mirada fulminante a la bibliotecaria vislumbro a Malfoy caminando tranquilamente hacia la salida.

-¡TU!-exclamo señalando con un dedo a Malfoy y levantándose de su silla- ¡Ven aquí idiota!

Ron trato de acercarse al Slitheryn pero en cuanto dio unos pasos una persona choco violentamente contra el tirándolo al suelo, Luna lo había tacleado riendo y aplastándolo contra el suelo para evitar que se acercara a Malfoy.

-¡ANOTACION!-grito Luna, se puso de pie y lanzo al suelo un balón de fútbol americano, se puso a celebrar saltando en medio de la biblioteca

-¿No crees que tal vez deberíamos intervenir?-pregunto Hermione en voz baja viendo como unos libros encantados por madame Pince comenzaban a golpear a Ron y a Luna obligándolos a salir de la biblioteca-debe de verse muy sospechoso todo eso ¿Quien podría estar jugando fútbol americano en la biblioteca?

-Cualquiera que conozca a Luna sabría que ella es capaz de hacerlo-dijo Harry tranquilamente-incluso tengo mis dudas de que lo hiciera solo por evitar que Ron enfrentara a Malfoy

Hermione sonrió tranquilamente por el comentario de Harry, en realidad no tenía ni la menor intención de discutir las decisiones que tomaba Harry acerca de Malfoy, a decir verdad en ese momento no la podía molestar nada; la razón de que Hermione estuviera de tan buen humor era que Ron por fin hubiera dejado atrás su personalidad depresiva. En realidad eso era algo que todos agradecían.

Sin embargo a pesar de que el humor en la torre de Griffindor había aumentando a la par de los ruidosos ataques de ira de Ron una Griffindor parecía estar contrariada cada vez mas y mas. Harry no la había visto así desde hacía ya mucho tiempo. En el transcurso de los siguientes días el muchacho vio a Ginny en lugares solitarios con la vista totalmente perdida, a veces cuando estaba con ella la oía lanzar varios suspiros; preocupado, comenzó a vigilarla pero había veces en que sus clases especiales con Alucard y Pralad le dejaban tan agotado que cuando regresaba a la sala común lo único que quería hacer era dormir, inclusive se quedaba sin fuerzas para, sencillamente, abrir el mapa del merodeador y buscar a la pelirroja en él.

-Tenemos que hablar-dijo Maura una noche en que Harry estaba sentado en una de las mesas mas lejanas del fuego tratando de terminar una redacción para la profesora Sprout acerca de las látigo de espinas

-¿Que pasa?-pregunto Harry esforzándose por mantener los parpados abiertos

-Es Ginny-respondió la muchacha bajando la voz hasta hacerla un débil susurro

-¿Que pasa con ella?-pregunto el muchacho dejando la pluma en la mesa para tallarse los ojos

-Se que tu eres... muy unido a ella, me gustaría que la ayudaras en algo

-¿Le pasa algo?-Harry la miro con los ojos enrojecidos por el cansancio-la he visto algo rara esta semana

El joven mago observo más seriamente a Maura, noto de inmediato que no tenía su característica sonrisa de siempre si no que su semblante era preocupado, la muchacha saco de su mochila un libro forrado con cuero negro, Harry lo identifico de inmediato. Lo había visto muy pocas veces en su vida pero lo conocía a la perfección: era el diario que había sacado de la destruida madriguera, después lo había visto en la habitación de Ginny en su corta estadía en el paseo de los hechiceros y después la pelirroja se lo había mostrado mientras que había estado hospitalizado en la enfermería del colegio en vacaciones.

-¿Que es eso?-pregunto fingiendo no reconocer ese objeto ante la amiga de la pelirroja

-Ginny suele tener una que otra pesadilla de vez en cuando-informo la chica-una o dos al mes, suele anotarlos aquí... no se por que pero lo hace, en realidad esto no le suele afectar en nada pero últimamente... últimamente ha tenido muchas pesadillas, ya casi no puede dormir sin miedo a tener otra

-¿Te dijo ella esto?-pregunto Harry viendo fijamente el diario para que sus ojos no revelaran el desconcierto que sentía

La chica pareció haber notado que ahora el, Harry, también estaba preocupado por lo que tomo una actitud algo defensiva.

-No quiere admitir que esta teniendo problemas, no es necesario que me cuente lo que le pasa para que sepa que algo le molesta... quiere hacerse la fuerte, tu podrías decirle algo... ayúdala, se que a ti te escuchara mas que a nosotras

Harry tomo el diario y lo ojeo, Maura hizo un extraño movimiento con su mano, como si hubiera tratado de evitar que el joven mago leyera el contenido del pequeño diario, sin embargo bajo la mano y dejo permitió que el Griffindor siguiera examinando aquel objeto. Harry noto de inmediato que era cierto lo que la chica decía, habían muchas mas hojas usadas que la ultima vez que había tenido el diario en sus manos.

-¿Has leído algo de este diario?-pregunto seriamente el chico

-No-respondió Maura mordiéndose el labio- si Ginny no me lo enseña no tengo por que estar revisándolo... solo quería que tu lo vieras para que... ¿Podrás ayudarla?

-¿Me lo podrías dejar?-Maura le miro atentamente-yo hablare con ella

Maura acepto y sin más que hacer se retiro a su habitación un poco mas tranquila. Harry miro alrededor suyo, ya casi no había nadie en la sala común, se alegro por que así sería más fácil de hablar con Ginny acerca de su diario. Siguió trabajando en su redacción hasta que finalmente el sueño le venció y se quedo dormido en un incomodo duermevela, atacado continuamente por imágenes extrañas, imágenes de castillos inundados de sombras, pasadizos secretos bajo la tierra, extraños relicarios, diarios, serpientes y Ginny... su querida Ginny... y una persona delgada, alta, vestida con ropas andrajosas y cabello largo y negro.

-Harry-escucho que le nombraban y abrió los ojos. Frente a el estaba una pelirroja con cara preocupada, se había quedado dormido recargado en la mesa, miro a Ginny, esta tenía grades ojeras bajo los ojos-¿Estas bien?

-Si... solo estoy cansado ¿Que haces aquí tan tarde?-pregunto viendo el reloj, ya pasaba de media noche-¿Estabas afuera?

Ginny se encogió de hombros dándole poca importancia al caso.

-Estaba dando un paseo, supongo-respondió tranquilamente-será mejor que te vayas a dormir

-No... Tenemos que hablar

-Solo estaba dando un paseo, no estaba haciendo algo malo-se defendió la pelirroja

-No es de eso de lo que tenemos que hablar-Harry metió una mano en su mochila y saco de esta el diario enseñándoselo a la pelirroja-¿Tienes algo que decirme acerca de esto?

La expresión de Ginny cambio drásticamente al ver la pequeña libretita que el muchacho sostenía en su mano, su rostro se había puesto de un blanco similar al de la nieva recién caída para después pasar a una ligera expresión de desconcierto y finalizar a una de enojo con un leve color rojo en sus pómulos.

-¡¿Que te pasa?!-gruño-es privado

-Tal vez lo sería si no fuera algo malo para tu salud-dijo tranquilamente a pesar de que el semblante de la pelirroja asemejaba enormemente al de la señora Weasley-¿Por que no nos dijiste que pasaba algo malo

-¡¿Quien te lo dio?!-pregunto Ginny haciendo caso omiso de la pregunta que el muchacho le había hecho

A pesar de que sabía muy bien de que la chica no era capaz de leer sus pensamientos como Dumbledore o Snape se esforzó al máximo en alejar de su mente a Maura y la petición que esta le había hecho.

-Yo lo tome-mintió esforzándose por mantener su rostro sin ninguna expresión

-No puedes subir a los dormitorios de las chicas-espeto y le arrebato el diario al muchacho

-Entonces Ron me lo dio-dijo tontamente

Ginny soltó una grosería y miro a Harry molesta, este soltó un leve suspiro admitiendo que la plática no estaba saliendo como se lo esperaba y hubiera querido que pasara.

-No importa quien me lo dio... ¿Me quieres decir que te pasa?

-No es de tu incumbencia

La pelirroja fulmino a Harry con la mirada un par de segundos mas y finalmente dio media vuelta acercándose a la puerta del dormitorio de la chicas con paso enojado sin embargo antes de que esta tocara la perilla de la puerta Harry volvió a hablarle.

-¿Recuerdas lo que te paso la ultima vez que tuviste esas pesadillas?-pregunto el muchacho-será mejor que admitas que tienes un problema, recuerda que en ti estas podrían no ser simples pesadillas... no lo leí si eso te molesta

-Son solo pesadillas-dijo Ginny volteando a verle-nada mas eso

Sin embargo el tono con el que había hablado la más pequeña de los Weasley no había sido totalmente seguro, el muchacho supo que hasta ella tenía sus dudas. En el corto pero incomodo silencio que hubo Harry pudo ver a la pequeña niña tímida debajo de la muchacha que había delante de el. A pesar de que Ginny no lo admitía Harry estaba seguro de que debía de estar asustada por lo que le estaba sucediendo, entonces una idea apareció en su mente. Una respuesta que tenía hacía ya un tiempo.

-Ginny, eso podría ser peligroso-hablo con todo el tacto que podía tener-tal vez... tal vez sería... aconsejable que vieras a alguien que te pudiera ayudar

-No quiero molestar al profesor Dumbledore con unas tontas pesadillas-respondió la chica con brusquedad

Sin embargo algo en la expresión de Harry debió de advertirle a la pelirroja que en realidad no estaba hablando del anciano profeso.

-¿De quien hablas?-inquirió la pelirroja

-Alucard-murmuro Harry recordando el día en que el extraño profesor había mostrado otra faceta suya-El... el es... ¿Recuerdas al perro que te perseguía durante las vacaciones?-Ginny hizo un movimiento de cabeza afirmando-estoy seguro que ese perro es Alucard

-¿Que?-pregunto Ginny sorprendida y dando un paso hacía Harry-¿Por que sospechas de el?

-El me lo dijo... me dijo que te estaba...

-¿Y por que no me lo dijiste?-exclamo completamente molesta

-El me pidió que te llevara... me dijo que tu...

-¿Y por que no me dijiste esto?-grito aun mas molesta

-Muffliato-el muchacho lanzo el encantamiento a las puertas de los dormitorios

-No te molestes-gruño la pelirroja y se volteo-no pienso seguir hablando contigo

Sin embargo la paciencia del muchacho había llegado a sus limites y está había desaparecido dando paso al enojo.

-¡No te lo dije por que no quería que fueras con el!-grito Harry-¡Tu no lo viste cuando le chupo la sangre a la Death Eather!

-¡Mira! ¡Si me conviene ver a alguien o no ese es asunto mío! ¡Te ruego que si sabes algo mas que tenga que ver conmigo me lo digas de inmediato!-Ginny lo fulmino con la mirada

-Debemos de ir a verlo, el podrá ayudarte

-¿Debemos? ¿Debemos? ¡Yo voy a ir a hablar con el!

-¡No te permitiré que vayas sola!

-¡¿Permitirme?! ¡No necesito que me des permiso!-y dicho esto dio media vuelta y se metió a los dormitorios dando un fuerte portazo tras de si

Harry también entro a su dormitorio completamente furioso y se metió a la cama si molestarse en cambiarse la ropa. Estaba enojado con su amiga, por la forma en que se había comportado. Su molestia fue tan fuerte que ni siquiera se dio cuenta que sus barreras mentales habían desaparecido por el coraje.

A pesar de que seguía estando enojado con la pelirroja Harry nunca dejo de vigilarla día y noche para asegurarse de que no fuera con Alucard sola, no podía de quitarse de la mente la imagen del extraño profesor seduciendo a Ginny con sus poderes de Vampiro para después poner su cara en el cuello de la chica y mordérselo para tomarse hasta la última gota de sangre. Procuro revisar constantemente el mapa del merodeador sin importarle lo cansado que estuviera, sin embargo ese gesto de protección fue pasado por alto por la pelirroja, quien le había retirado la palabra y ahora se negaba a siquiera permanecer en el mismo lugar que el, haciendo que Harry la pasara muy mal. Sin embargo no fue el único con el mismo castigado sino que a los poco días de su pelea Harry se percato que Maura estaba sola cuando antes era la que pasaba mas tiempo con Ginny.

-Se entero esa misma noche-le informo a Harry una mañana mientras que desayunaban juntos, en cuanto el muchacho intento disculparse ella hablo de nuevo sonriéndole comprensivamente-no te preocupes, se muy bien que tu no le dijiste quien te dio el diario... ella es así, pronto se dará cuenta que en realidad lo hicimos por su bien

A pesar de que la chica había intentado lucir optimista al decir esas palabras Harry no pudo evitar notar que había un tono de preocupación en su hablar. No fue si no hasta una semana después de su pelea que, al abrir el antiguo pergamino, se percato que por fin Ginny parecía haberse decidido ir a ver a Alucard, una pequeña mota con el nombre Ginebra M. Weasley iba en dirección al aula del Vampiro. Harry cerro el pergamino y corrió hacía la sala común, en ella encontró a Ron y a Hermione y sin detenerse a decirles nada los forzó a salir con el en dirección a las mazmorras, los dos amigos no tuvieron mas opción que obedecerle al ver la expresión de preocupación del joven mago

-¿Nos podrías decir que diablos pasa?-pregunto Ron deteniéndose un momento para descansar, cuando ya estaban cerca del salón de Alucard

-Es Ginny-dijo pasándole el mapa del merodeador a Hermione-va a ver a Alucard

-Perfecto-dijo Ron molesto-que le envié mis saludos... yo me voy a la sala común

-¿No recuerdas la ultima vez que lo vieron ustedes?-pregunto refiriéndose a la vez que Alucard fue atacado por Lupin

Hubo un momento de silencio entre los tres amigos, un momento que fue aprovechado para recordar la imagen de Alucard siendo atravesado por cientos de estacas plateadas, no fue necesario decir mas para que tanto Hermione como Ron decidieran que no era sabio que alguien estuviera solo con el extraño profesor.

-Está bien... vamos-dijo el pelirrojo con un gruñido

El joven mago se apresuro a apartar un viejo tapiz de una pared, detrás de este había un túnel que llevaba directamente al aula de Alucard

-Espera, Harry-dijo Hermione consultando el viejo pergamino-ese pasillo no esta en el mapa

-Mi padre no conoció a Alucard-respondió sin darle mucha importancia y se metió al atajo seguido de cerca por Hermione y Ron-obviamente estos pasadizos no están en el mapa del merodeador

Después de un par de minutos de correr por ese oculto pasillo llegaron a las afueras del aula de Alucard, se encontraron con la pelirroja que al parecer apenas estaba llegando a aquel lugar, el rostro de la chica mostró una pequeña expresión de sorpresa y malestar al verles pero en cuanto noto la presencia de Harry desvió la mirada disgustada. Hermione no paso por alto esa acción.

-¿Que hacen aquí?-pregunto molesta

-¿TU que haces aquí?-pregunto Ron enojado y acercándose a su hermana-¿No sabes quien esta ahí dentro?

-¡Claro que lo se! Es alguien con quien debo de hablar

-¿Por que?-pregunto Hermione

-Pregúntaselo a el-dijo y se acerco a la puerta del aula de Alucard, esta se abrió lentamente antes de que siquiera la pelirroja la hubiera tocado

Los dos muchachos miraron interrogantes a Harry, este se encogió de hombros y siguió a la pelirroja, Ron y Hermione también entraron al aula poniendo una expresión de aprensión ante la idea de volver a ver al Vampiro. El interior del aula estaba vació, los cuatro Griffindor examinaron el aula pero no encontraron a nadie. Hermione le hecho un vistazo al mapa del merodeador buscando la posición del maestro y después de unos segundos mas lo encontró en el despacho del director con Dumbledore cerca de el.

-Esta con el profesor Dumbledore-dijo informó la chica

-Tal vez deberíamos de venir otro día-propuso Harry sin embargo la pelirroja le fulmino con la mirada y se alejo de ellos un poco dándoles la espalda

Los tres amigos se vieron entre si e instantes después Harry bajo la mirada con expresión culpable, Hermione le dirigió una mirada extraña a Ron y este, por primera vez, entendiendo su intención también se alejo de ellos para ir a examinar el resto del aula.

-¿Que paso?-pregunto Hermione cuando estuvo segura que ni Ron o Ginny podían escucharlos

-Creo que le oculte cosas importantes-respondió el muchacho viendo a la pelirroja con melancolía, Hermione no dijo nada mas pero aun así el muchacho siguió hablando-bueno... ella tuvo un sueño extraño hace tiempo-Harry medito un poco-estoy seguro que fue Alucard el causante de eso, se lo dije a Ginny hace unos días

-¿Cuanto tiempo tienes de saberlo?-pregunto la chica volteando a ver a la pelirroja

-Bastante

Si Harry esperaba que su amiga le comprendiera, o incluso apoyara, estaba muy equivocado ya que inmediatamente la chica se acerco más a el y con una expresión de frialdad le ordeno que se disculpara, sin duda las mujeres eran algo que Harry nunca entendería.

-No quería que ella se encontrara con Alucard de nuevo-abogó el joven mago-la estaba defendiendo

-Ella no lo tomo así, ve ahora mismo a pedirle disculpas

Harry miro a Hermione de mala gana y finalmente con un resoplido molesto camino a Ginny, al estar a unos pasos de ella sintió como si su corazón fuera oprimido por una mano invisible, los nervios lo estaban atacando de nuevo pero cuando faltaban tan solo dos pasos para estar junto a su amiga escucho una exclamación de Ron.

-¡Vaya!-exclamo Ron-¿Ya vieron esto?

Harry volteo a ver mal encarado a Ron por su interrupción pero en ese momento noto que sobre el escritorio de Alucard había una especie de una vasija de piedra de color negro y con runas toscamente grabadas en ella. Ron levanto una mano y lentamente extendió un dedo tratando de tocar el interior del envase.

-¡No lo toques!-exclamo Harry dando unos pasos hacía su amigo-es un pensadero

-¿Esto es un pensadero?-pregunto Ron con tono decepcionado sin dejar de ver la vieja vasija de piedra y con la mano aun levantada-creí que sería mas impresionante

-¿Un pensadero?-pregunto Hermione interesada y se acerco al escritorio para ver el extraño objeto seguida de cerca por Ginny

-No vayan a tocar los recuerdos-advirtió Harry-no estoy seguro de que podríamos ver, pero si se que no sería agradable

Hermione y Ginny le echaron un último vistazo al plateado contenido que se arremolinaba en el interior del pensadero y después se fueron a sentar en unas sillas para seguir esperando al profesor, Ron sin embargo no se alejo del pensadero. Harry se acerco a la pelirroja y trato de decirle algo pero esta se levantó molesta y se alejo del muchacho con paso enojado, el joven mago miro confundido a Hermione en busca de ayuda pero esta se encogió de hombros, Harry se volvió a acercar a la Griffindor que, en su afán de alejarse de él lo mas posible, se había acercado a una de las paredes del salón en la que habían varias ilustraciones de criaturas tenebrosas pegadas.

-Lo siento-dijo Harry en cuanto estuvo lo bastante cerca de la pelirroja para que le escuchara

-¿Qué cosa?-pregunto sin verle-¿El que me ocultaras información que tenía que ver conmigo? ¿O tal vez te refieras a que mientras que las pesadillas con Riddley aumentaban tu te guardabas lo que podría ser una cura para mi mal?

-Quería protegerte-susurro Harry un tanto avergonzado-aun recuerdo como te pusiste cuando viste por primera vez a Alucard

-Eso fue diferente… estaba siendo atravesado por esas estacas-le dijo con una mirada de desdén-debiste decírmelo de inmediato

-Lo se y lo siento-respondió Harry-debí de saber que eras los suficientemente fuerte para... bueno, enfrentarte a esto

-Ni siquiera contemplaste decírmelo por la parte del perro de los seis ojos-dijo Ginny con tono dolido

-¿Alucard sabe quien es el perro de los seis ojos?- pregunto Hermione que no había podido evitar escuchar esa parte de la pelea de sus dos amigos

-Alucard es el perro-informo Harry

Hermione miro sorprendida a Harry, trato de decir algo pero en ese momento Ginny grito algo.

-¡Ron! ¡No!-exclamo Ginny

Harry y Hermione voltearon hacia donde había gritado la pelirroja y alcanzaron a ver como Ron tocaba con el dedo índice los recuerdos en el pensadero e instantes después era tragado totalmente por la sustancia. Los tres Griffindor se acercaron corriendo al pensadero pero a parte de que los pensamientos ahora se arremolinaban con mas fuerza no había ningún indicio de que Ron estuviera ahí.

-¿Y ahora que hacemos?-pregunto Hermione con tono molesto

-Es obvio ¿No?-dijo Harry con un suspiro de resignación-tengo que ir por el... ustedes quédense aquí

-Ni hablar yo no me voy a quedar a esperar a que saques a ese idiota-dijo Hermione

-Y yo no me voy a quedar aquí sola-dijo Ginny

No fue necesario que el joven mago dijera algo mas, sabía que no tenía caso discutir con las dos Griffindor, ellas dos podían ser sumamente necias y, sin otra opción, tuvo que aceptar que las dos chicas le acompañarían. Además de que si quería reconciliarse con la pelirroja no le convenía llevarle la contraría.

-Entonces supongo que entraremos los tres juntos, toquemos los recuerdos a la vez, en cuanto estemos ahí dentro busquen a Ron para que salgamos lo mas rápido posible, no creo que los recuerdos de Alucard sean muy agradables

Los tres amigos se acercaron al pensadero y finalmente entraron a los recuerdos del extraño profesor. Ya estando adentro no fue nada difícil encontrar a Ron ya que habían aparecido justo a un lado de el, sin embargo el lugar en donde cayeron les hizo olvidar las razones del por que habían entrado en el pensadero. Estaban en uno de los vagones del expreso de Hogwarts en el que estaban cuatro pequeños niños a los que Ron miraba entre intrigado y sorprendido.

-… Y por eso entre aquí-dijo uno de ellos, era bastante mas chico que los demás, su expresión era de emoción, su piel era morena y cabello negro y un poco ondulado- apropósito de Hogwarts ¿Ya han escuchado la historia del colegio?

-Si-dijo el niño que se veía mas grande, tenía una expresión de anhelo, llevaba el cabello perfectamente peinado hacía atrás, y con expresión autosuficiente-mi mama me contaba la historia de los fundadores todas las noches… toda mi familia ha estado en Ravenclaw desde hace mucho tiempo… los inteligentes, pero a mi me toca romper esa tradición-los niños se rieron a excepción de uno que permanecía serio y veía por la ventana del vagón del tren-me gustaría saber que se siente ser de Slitheryn ¿Y a ti? ¿Micki?

-Michel-corrigió el niño que había estado hablando cuando llegaron Harry y las dos chicas y se encogió de hombros-no lo se, ya te dije que a mi me iban a inscribir a Beauxbatons, mi mama es de ahí, pero se decidió que no me quería tan lejos de ella. No me siento inteligente, ni valiente, ni malo, así que creo que entraría a Hufflepuf

-Para ser un Slitheryn no es necesario ser malo, es avaricioso-dijo otro niño de cabello castaño largo y expresión traviesa que se le hizo conocido a Harry

-Es lo mismo, si, creo que me quedaría bien la casa de Hufflepuf, tú no has dicho nada ¿Qué quieres ser?

El niño que no se había reído de la broma del que quería ser un Slitheryn miro seriamente a los otros tres, estaba recargado en la pared del vagón con actitud rebelde, el niño sonrió de forma casi malignamente.

-Es…-trato de hablar Harry con un nudo en la garganta

-Alucard-dijo Ron en un susurro como si temiera que los niños notaran su presencia

El niño Alucard era bastante diferente al adulto, su tez era más morena que la actual, sus ojos eran más humanos y, lo más importante de todo, la presencia que irradiaba no era aterradora como la que demostraba en la actualidad. El niño Alucard se encogió de hombros.

-Ni idea, en realidad no estaba seguro si podría entrar a este colegio… yo solo quiero ser grande, el mas grande y poderoso mago de todo el mundo

Los otros tres niños le miraron con admiración.

-¡Eso si que es una meta!-exclamo el que quería ser Slitheryn

-Si, ser el mas grande-dijo con añoranza el niño que se hacía llamar Michel-Creo que eso es algo que todos aquí queremos ¿Qué les parece si hacemos un pacto?

-¿Qué clase de pacto?-pregunto el que se le hacía conocido a Harry

-Seremos los mejores amigos para siempre-dijo Michel- sin importar en que casa quedemos, y juntos, los cuatro, seremos los mas grandes y fuertes magos de todos los tiempos- extendió su pequeña mano-¿Hecho?

-Hecho-dijo el que se le hacía conocido a Harry

-Hecho-dijo el que quería ser Slitheryn

-Hecho-dijo Alucard con una sonrisa que se parecía un poco a la de su yo adulto

-¿Se imaginan que cada uno de nosotros quede en una casa diferente? Seriamos como los cuatro fundadores-dijo el que quería ser Slitheryn

-Mejor aun, cuando seamos grandes fundemos nuestra propia escuela, juntos-dijo Alucard-será mucho mejor que Hogwarts, Beauxbatons o cualquier otra que haya existido

La imagen se descompuso y ahora los cuatro Griffindor aparecieron en el comedor de Hogwarts, estaban a un lado del niño Alucard en la fila de los de primero, una joven profesora McGonagall le quitaba el sombrero seleccionador a una niña y esta corría a la mesa de Ravenclaw.

-Será mejor que nos vayamos-susurro Harry como si temiera que las personas le escucharan

-Espera… quiero ver esto-dijo Ron, como Hermione o Ginny no protestaron Harry volvió a prestar atención a lo que pasaba en la escena

-Alucard, Anyel- anuncio la profesora

Alucard fue el primero de los cuatro amigos en ser llamados, y basto tan solo un rozón del sombrero seleccionador para que este diera su veredicto final.

-¡SLITHERYN!

Hubo un aplauso ensordecedor mientras que Alucard iba a sentarse con sus compañeros de casa, Harry y los demás esperaron ansiosos a ver en que casa quedaban los otros tres, y después de que pasaron varios alumnos más otro de los amigos fue llamado.

-Charm, Alexandros-el que quería ser Slitheryn se acerco a la profesora y, con expresión decidida, dejo que esta le pusiera el sombrero seleccionador

-¡GRIFFINDOR!-grito el sombrero después de permanecer quieto sobre su cabeza por un minuto exacto

Los cuatro Griffindor miraron expectantes como Charm iba a sentarse en su mesa tras recibir muchos aplausos, entonces Harry le pareció recordar el rostro del niño pero no pudo saber muy bien donde lo había escuchado antes.

-Learsi, Michel-el niño de cabello negro y ondulado paso y tardo unos segundos en ser escogido para su casa

-¡RAVENCLAW!

Entonces Harry recordó por que se le hacían conocidos tanto el niño Charm como el que aun quedaba sin ser escogido, ya los había visto antes, en un anuario hacía un tiempo atrás. Eso significaba que el niño que aun quedaba sin ser escogido era...

-Pralad, Bhakta-lo llamo McGonagall dijo y el niño Pralad fue a sentarse junto a McGonagall

-¡HUFFLEPEUF!-grito el sombrero y la mesa del tejon estallo en aplausos

La escena se disolvió y volvió a armarse; ahora estaban en el bosque prohibido, los cuatro amigos se veían considerablemente más altos. La escena era un tanto extraña, Alucard, con cara de susto estaba recargado en un árbol, Pralad con expresión de enojo le apuntaba con su varita mientras que Learsi tenia en sus manos su varita y la que debía de ser de Alucard, parecía sumamente asustado; Charm se mantenía un tanto alejado y pasaba la mirada de Alucard a Pralad con apariencia de estar confundido, parecía que apenas iba llegando a ese lugar. Estaban en lo que parecía ser el bosque prohibido.

-¿Cómo se enteraron?-pregunto Alucard con un asustado susurro

-No fue muy difícil-dijo Pralad sin dejar de apuntarle con la varita-dejas muchas pistas ¿Qué has hecho, Anyel? No tenías derecho de hacerle eso a esa pobre chica

-¡¿Qué pasa aquí?!-exclamo Charm-¡¿Qué diablos pasa?!

-¿Qué pasa?-pregunto sarcásticamente Pralad- ¿No lo sospechas? Nuestro querido amigo, al que hemos conocido desde hace tres años, el que paso las vacaciones contigo, resulto ser un Vampiro… un asqueroso Vampiro

Learsi dio una ligera exclamación de impresión, Charm no dijo nada pero camino hacía Alucard dándole un ligero empujón a Pralad para acercarse mas a su amigo, ahora le veía como si no lo reconociera.

-No es cierto-dijo Charm viendo fijamente a Alucard-dime que no es cierto

-Si lo es-dijo Alucard viendo al suelo con una mirada culpable-es por eso que no creí que podría entrar aquí… pero el profesor Dumbledore…

-¡El profesor Dumbledore se equivocó!-exclamo Pralad

Hubo un silencio que confundió a los cuatro Griffindor, veían impresionados la escena, estaban viendo una perspectiva de la vida de Alucard que nunca se hubieran imaginado.

-El profesor Dumbledore nunca se ha equivocado-dijo Learsi con voz temblorosa, era la primera vez que hablaba desde que había comenzado la discusión, avanzó hasta interponerse entre Alucard y Pralad-¡Basta, Bhakta! ¡Es nuestro amigo! ¿Y que si es un… un Vampiro?

-¡Es peligroso!-exclamo Pralad

-¡No! ¡No lo es!-grito Learsi y un corro de luz roja salió de las dos varitas que tenía en sus manos, Pralad fue empujado contra un árbol y se tambaleo en ese lugar, sin embargo no soltó su varita

-¿Lo recuerdas, Bhakta? ¿Recuerdas a los cuatro fundadores?-preguntó Charm encarando también a Pralad-nosotros seremos los cuatro grandes

-¡Basta! ¡Basta!-exclamo Pralad un poco perturbado, se llevo las manos a las orejas como si no quisiera escucharlos-¿No lo entienden? ¡Es un peligro! ¡Somos un peligro!

Harry sintió que alguien apretaba su brazo, era la pelirroja quien lo hacía, esta le veía con una expresión de miedo.

-Tal vez... tal vez deberíamos irnos-murmuro la chica como si presintiera que algo malo estuviera apunto de pasar

De pronto todo quedo en silencio en el bosque prohibido, solo se escuchaba un leve sollozo de Pralad que había comenzado a llorar desesperado… de pronto hubo un fuerte ruido, como si de pronto hubiera habido una gran explosión. Ron lanzó un grito ahogado al ver un enorme cuerpo peludo atacando a Pralad, Ginny y Hermione se abrazaron asustadas a los brazos de Harry

-¡Bhakta!-exclamo de pronto Alucard, en ese momento se había alzado una enorme sombra sobre Pralad y ahora empezaba a atacarlo; Alucard, a pesar de que carecía de varita, se lanzó en contra de la bestia que atacaba al joven Pralad-¡BHAKTA!

La imagen se disolvió y de pronto volvió a aparecer pero esta vez estaban en la enfermería, Pralad permanecía en una cama y los otros tres muchachos estaban sentados alrededor de el, los tres permanecían callados y no se atrevían a verse. Charm, y Learsi tenían varios rasguños y moretones en la cara, Pralad se veía sumamente golpeado además de que tenía un brazo inmovilizado. Alucard era el que lucía mejor, solo tenía unos cuantos rasguños en el rostro.

-Entonces… por eso dijiste "somos"-murmuro Alexandros en tono pensativo

-Soy un Hechicero-dijo Bhakta Pralad con un dejo de desdén-no saben lo que siento cada vez que me veo en un espejo, todos los días tengo que soportar lo que soy… una aberración

-No eres una aberración-dijo Michel-¿Por eso le hiciste eso a Anyel?

-De esa… de esa forma sentía… menos odio a… mi mismo-dijo de forma entrecortadamente Bhakta y lagrimas comenzaron a salir de sus ojos-Anyel-llamo a su amigo pero este no hizo caso-Anyel… por favor… por favor, perdóname… Anyel

-Recibí el premio por servicios especiales al colegio-susurro Anyel viendo por la ventana de la enfermería-ya despertó Augusta… ella confirmo que fue una de las Acromantulas del castillo la que la ataco… nadie mas que ustedes y Dumbledore saben que soy un…

-No nos importa-dijo Alexandros-tu eres nuestro amigo

-Y te queremos-dijo Michel

-Eres… uno de los nuestros-dijo Bhakta-y yo quiero estar con ustedes… ¿Me permitirían seguir con ustedes?

-Somos los cuatro fundadores-Alucard se levanto y su mirada se avivo-somos los cuatro grandes

La escena se descompuso. Ahora estaban en una casa con aire aristócrata, las paredes estaban adornadas con muchos adornos de oro empolvado, bastantes pasados de moda. Había un muchacho sentado en un viejo sofá desteñido que en algún momento debió de ser elegante pero ahora mostraba un aspecto deprimente, le hablaba a la chimenea que mostraba la cara de Alexandros en medio de muchas flamas verdes.

-La encontró-dijo Alexandros emocionado-el desgraciado de Michel la encontró hacía unos días

-¡¿Qué?!-exclamo Alucard y se arrodillo en el suelo para ver mejor el rostro sonriente de Alexandros-¿Bromeas?

-No… bueno, no a tenido la oportunidad de encontrarla personalmente pero si sus cálculos son correctos entonces ya sabemos donde queda esa poción ¡Por algo es un Ravenclaw! ¿Te imaginas? Estamos cada vez mas cerca de nuestro sueño ¡Pronto seremos los cuatro grandes!

-Este si que es un buen regalo de navidad-dijo con voz anhelante Alucard-espero que podamos ir antes de tener que regresar al colegio… me daría una oportunidad de salir de aquí antes de tiempo

Alexandros se había quedado serio de pronto.

-Siento no haber podido sacarte de ahí-se lamento Alexandros-¿Tu tío te sigue molestando?

-Me recuerda día y noche lo que soy y que por eso mate a mi propia madre-dijo Alucard tratando de sonreír pero no tuvo mucho éxito-nada que no haya escuchado desde que tengo uso de razón ¿Me prometes que iremos pronto por esa condenada poción? Haría cualquier cosa para poder salir de aquí de inmediato

De pronto se escucho un portazo y Alucard volteo a ver molesto de donde venía el sonido.

-Ya llego… será mejor que me vaya-Alucard dio un suspiro-madame una lechuza para avisarme lo que planeen

La sala desapareció y ahora los cuatro Griffindor estaban a la salida de una cueva muy antigua y aterradora, los cuatro amigos se veía de forma deplorable pero sorprendentemente felices, Alexandros llevaba una enorme botella con un líquido rojo oscuro; Anyel era observado con admiración por sus tres amigos.

-¡Puedes sanar!-exclamo Bhakta-esa poción te debió de matar, era veneno puro

-Ahora que lo pienso nunca me enferme de pequeño… supongo que los Vampiros no deben de tener esa debilidad-comento Alucard pensativo-No es gran cosa… me encantaría que todo mi cuerpo sanara ¿Se imaginan? Me cortan un dedo e inmediatamente se vuelve a unir a mí

-¿Cuándo nos tomamos esto?-pregunto Alexandros viendo la botella con la poción que se arremolinaba ferozmente

-Primero debo de examinarla-contesto Michel-no sabemos que nos podría hacer si nos la tomamos

-Nos dará la grandeza-dijo Alucard y contemplo la poción con una expresión de avaricia digna de un Slitheryn

La imagen cambio y ahora estaban en un jardín bastante oculto en Hogwarts. Alexandros, Anyel y Michel tenía una expresión de enorme tristeza, miraban a Bhakta que estaba sentado en el césped y recargado en un árbol, sollozaba incontrolablemente.

-Muertos… muertos-susurro Pralad

-Slughorn me lo contó-dijo Anyel-no lo puedo creer… tu familia

-Pero Lika sobrevivió-susurro anhelante Michel-debes pensar en ella Bhakta… debes ser fuerte por ella

-No te preocupes… nosotros estamos contigo-dijo Alucard ofreciéndole la mano a Pralad para que se levantara

-Tomamos la poción-dijo Bhakta con un amargo gesto y varias lagrimas cayeron de sus ojos-me hice fuerte... pero no pude salvarlos

Y ahora estaban en los pasillos del colegio, Bhakta y Anyel caminaban juntos, no había nadie cerca de ellos. Los cuatro Griffindor notaron que la trigueña piel de Pralad ahora lucía pálida, su expresión era de amargura.

-Lika te necesita, Bhakta-dijo Anyel-debes de tomarte un descanso, ni siquiera fuiste al funeral de tus padres

-No, no pude salvarlos a ellos… ahora que soy fuerte nadie mas volverá a sufrir algo así, no mientras que yo tenga mis poderes-murmuro el doliente Pralad

-Hablando de tus poderes-dijo en un susurro Alucard-tu familia… bueno… ¿Ellos tenían también… esas habilidades?

-Mi mama era una bruja ordinaria, mi papa era el Hechicero… controlaba la tierra y mis dos hermanitos el agua-unas lagrimas salieron de los ojos de Pralad-Octavius era muy hábil y Bhakti, mi querida Bhakti-un sollozo se ahogo en la garganta de Pralad-Bhakti era una niña muy tierna… no puedo imaginarme quien podría haber sido capaz de hacerle daño… apenas estaba controlando su poder

-Lika no ha venido a Hogwarts-comento Alucard-debió de haber venido el año pasado

-Holika esta loca-dijo con voz de molestia-tienes muchos aires de grandeza, solo por que ella puede manejar la tierra… papa siempre le elogio por tener ese poder, decía que la tierra era la cosa más fuerte del mundo

-¿No vendrá a Hogwarts?-pregunto el Vampiro

-Dumbledore quiere convencerla… pero el no promete nada, tal vez venga el año siguiente

La imagen cambio y ahora estaban en el comedor, era la ceremonia de elección de casas, los cuatro muchachos estaban a un lado de Alucard, este leía algo sin prestarle atención a la larga fila de niños que estaba frente suyo. Alucard alzo la vista buscando a sus amigos, los tres le devolvieron la mirada de forma seria.

Ginny se inclino a leer el pergamino al que Alucard le estaba prestando tanta atención.

Debemos hablar, Michel cree que la poción se esta volviendo cada vez mas inestable, Bhakta dice que le esta costando mas trabajo controlar su poder, Michel esta asustado, te esperamos en nuestro lugar.

Alexandros.

Harry levanto la vista para examinar la expresión de los otros tres muchachos pero en ese momento vio algo que hizo que su corazón vibraba de emoción, la profesora McGonagall llamo a una pequeña niña de la fila que estaba a un lado de un niño delgado con aspecto malhumorado.

-Evans, Lilly-la niña fue llamada y enviada a la casa de Griffindor

Harry olvido por un momento a Alucard y observo como su madre iba a sentarse junto a otro niño que reconoció como Sirius, Lilly pareció conocerle por que después de lanzarle una mirada llena de odio le dio la espalda completamente enojada. Alucard les hizo una extraña seña de mano a los otros tres amigos y finalmente la escena desapareció.

Ahora estaban en la enfermería. Charm, Alucard y Pralad veían a Learsi como si no pudieran reconocerlo.

-No solo es la fuerza… estoy cambiando totalmente-dijo el Ravenclaw

-Es impresionante-murmuro Alexandros-derrotaste a un Nott si magia… el asegura que trato de maldecirte pero que las maldiciones te rebotaban

-¿No lo entienden?-pregunto desesperado Michel-esto es malo, ni siquiera recuerdo como lo hice… no recuerda nada de esto

-No te preocupes-dijo Alexandros-solo debemos averiguar como controlar tu fuerza y entonces estarás del otro lado… va lo mismo para ti, Bhakta

-¿Yo? ¿A que te refieres?-pregunto Pralad un tanto nervioso

-No finjas-espeto el Griffindor-se muy bien que el viento se te esta saliendo de control

-Solo fue un par de veces… este año ha sido difícil el entrenamiento de Quidditch-murmuro Pralad-me voy, quiero dormir un rato

-Yo te acompaño-dijo Michel preocupado

Salieron de la enfermería dejando a Alucard y a Charm solos.

-¿Y tu? ¿Has tenido algún cambio?-pregunto el Griffindor al Slitheryn

-No-contesto Alucard con expresión derrotada-¿Tu?

Alexandros no contesto, le sonrió de forma enigmática y dio media vuelta para salir de la enfermería, la puerta se abrió sin que Alexandros la tuviera que tocar, ni qué tuviera que usar su varita. Alucard miro humillado a Alexandros, y con expresión derrotada salio de la enfermería también, apretaba fuertemente sus puños hasta que después de un rato empezaron a sangrar, sin embargo los cuatro Griffindor notaron que poco a poco la sangre que había salido de la herida regresaba a paso lento.

-¿Dices que Lika escapo?-pregunto Alucard, ahora estaban en una parte oscura del bosque prohibido, estaban Alucard y Pralad solos-¿Por qué? Creí que ella vendría a Hogwarts el próximo año

-Iba, eso creyó el profesor Dumbledore, ella había aceptado-dijo Pralad viendo hacía atrás nervioso- en realidad no me importa mucho esto, para serte sincero estaba comenzado a sentirme nervioso cuando estaba con ella

-Es tu hermana-murmuro Alucard

-Lo se, se que suena mal pero… casi me alegro de que no tenga que verla otra vez

Ahora estaban en un oscuro pasillo, Los cuatros amigos se miraban atentamente.

-Controlo el viento con mayor potencia-dijo Pralad

-Sano por completo-dijo Alucard-ayer me hice un corte muy feo en la mano y sane casi de inmediato

-Creo…-murmuro Alexandros con mirada emocionada-que soy un Hechicero

Alucard y Pralad le miraron sorprendidos pero no pudieron decir nada ya que Michel le interrumpió.

-No se lo que me pasa-se miro la manos con sorpresa-soy un monstruo ¿Qué hemos hecho?

Y ahora estaban en lo que parecía ser uno de los pasillos de las mazmorras del colegio, Harry, Ron, Hermione y Ginny ahogaron un grito cuando vieron una enorme mole frente a ellos, era lo que parecía ser un hombre de no menos de dos metros y medio, sumamente musculoso y con una cara deforme con una expresión de furia, el sujeto corrió hacía ellos emitiendo un grito de ira los cuatro muchachos se hicieron a un lado completamente asustados pero el monstruo no les tomo importancia sino que ataco a tres muchachos que estaban atrás de ellos. Bhakta estiro las manos y una ráfaga de viento golpeo al monstruo haciéndalo retroceder un poco pero no lo suficiente, el monstruo dio un golpe dirigido a Pralad pero…

-¡Bhakta! ¡Cuidado!-Anyel se interpuso entre su amigo y el enorme puño, recibió el golpe de lleno y salio volando hasta chocar con una pared

Alexandros hizo un movimiento con la varita y el monstruo fue expulsado para atrás. Por fin hubo calma y finalmente el monstruo comenzó a reducir de tamaño hasta que al final los cuatro Griffindor vieron a Michel en donde había estado el monstruo.

Ahora estaban Alucard y Pralad en medio de la cancha de Quidditch, varios jugadores de túnica amarilla volaban en sus escobas festejando, Alucard vestía su túnica verde, los espectadores en las gradas festejaban contentos.

-Último año-dijo Alucard con rencor mientras que veía a Pralad, que vestía su túnica amarilla-último torneo… ganaste, parece que finalmente tu eres mejor… campeón en el torneo de Quidditch

Entonces Alucard le dio un fuerte abrazo a Pralad, y ambos rieron.

-Esto fue el mejor partido que tuvimos ¿No, amigo?-rió Pralad

-Si, desearía que Michel y Alexandros nos hubieran visto-dijo Alucard y finalmente los dos juntos caminaron hacía la salida del campo-¿Cómo están los dos?

-Están en enfermería-informo Bhakta tristemente-Michel esta cada vez mas mal, Alexandros esta vigilándolo… después de todo solo el lo puede controlar cuando se transforma en el monstruo

-No sabes como me duele que el último juego que jugamos en Hogwarts no lo hayan visto-comento Anyel con tono triste

La escena cambio. Ahora estaban en una habitación de aspecto modesta, era una bonita recamara en la que había una enorme cama, un muchacho de aspecto sumamente enfermo estaba en ella, Alucard estaba sentado en una silla a su lado. El rostro esquelético del muchacho se poso en Alucard y sonrió.

-No pongas esa cara… te aseguro que cuando me transformo en él me pongo peor-dijo el enfermo

-Ten paciencia-susurro Anyel y le acaricio la cabeza de forma cariñosa-Bhakta esta buscando información de la poción y Alexandros fue al callejón Knorturn y a los lugares mas bajos de todo el mundo mágico… no debes rendirte Michel-pidió tristemente el Vampiro

Harry se acerco a Michel con una expresión desolada, de no haber sido por que Alucard hubo dicho su nombre nunca se le habría ocurrido pensar que ese muchacho era el que una vez fue un apuesto Ravenclaw que halló la localización de esa horrible poción.

Michel rió divertido por la idea pero segundos después comenzó a toser.

-Bhakta esta demasiado ocupado mejorando sus habilidades-dijo calmándose un poco-y Alexandros lo único que hace es tener duelos con todo aquel que sea fuerte, incluso el vino a presumirme su nuevo bastón mágico, dice que ese diseño es muy superior que las varitas, y no lo dudo… Anyel, tu eres el único que se preocupa por mi. No sabes lo mucho que agradezco tus visitas

-Me gustaría poder hacer algo mas-murmuro Alucard-no soy listo como tu o Bhakta ni tengo grandes poderes como Alexandros… yo solo me puedo regenerar

-Tus visitas son lo mas preciado para mi-comento Michel- no sabes lo mucho que has ayudado a este…

-Ya estas empezando a hablar como un anciano-bromeo Alucard con una ligera sonrisa

-Creo que mi aspecto ya es muy parecido a ese ¿No?-rió también y la tos reapareció aunque esta vez persistió tanto que Alucard tuvo que darle ligeros golpecitos para aliviarla un poco, entonces de la boca de Michel salio un poco de sangre-Lo siento, ya manche tus manos

-Descuida… te ayudo a limpiarte-dijo Alucard cuando noto que la pechera del pijama de Michel también se habían manchado-quítate esto

Alucard se levanto y saco un pijama limpio de un ropero que estaba a un lado de la cama, se volvió a acercar a la cama y le quito las cobijas de encima a Michel. Le empezó a desabotonar la pijama y cuando se la abrió los cuatro Griffindor que veían el desolado espectáculo soltaron una exclamación de terror. El torso de Michel, que no debería de tener mas de dieciocho años, era lo menos parecido que Harry hubiera visto a un torso humano: la mitad de él torso estaba viejo, la piel arrugada colgaba y presentaba un color bastante blanco mientras que la otra mitad estaba musculoso y deforme El pectoral derecho, musculoso y de un color quemado se veía incluso mas repulsivo que el pectoral flácido y blancuzco. Alucard arrugo un poco el seño al ver el cuerpo de su amigo pero no dudo en ningún momento el tocarlo.

-Gracias… amigo mío-murmuro Michel exhausto y con los ojos cerrados-lamento las molestias

-Ya te dije que no es una molestia

-Si lo es-dijo con firmeza el antes Ravenclaw-y es por eso que te quiero recompensar… y antes de que comiences a replicar quiero mostrarte mi pago, debajo de esta cama hay una caja… sácala por favor

Alucard intrigado se agacho y después de unos segundos de buscar saco una caja de madera delgada y alargada, en su tapa tenía un escudo de armas, un dragón que estaba sobre cinco huevos de diferentes colores, la puso sobre la cama de Michel y le vio de forma interrogante.

-Antes de que lo abras quiero contarte un poco de la historia de esa reliquia-comento Michel-veras, esa reliquia ha pasado de generación en generación por toda la familia de mi madre… en realidad nadie que no pertenezca a esa familia ha visto esto, su existencia para los demás es en realidad una leyenda, incluso yo pienso que tal vez así debería de ser… si cayera en malas manos sería horrible, ábrela por favor

Alucard abrió con cuidado los seguros que mantenía la caja cerrada y dentro de esta, perfectamente acomodada en el rellano de terciopelo rojo, había una larga espada. Alucard contemplo asombrado la delgadez de la hoja de la espada, en esta había algo grabado que nadie pudo descifrar.

-Adelante… levántala-dijo Michel

El Vampiro la saco de su caja y la levanto viéndola como si estuviera hipnotizado, contemplo el mango de la asombrosa arma, en ese lugar estaba grabada la figura de un ave extendiendo las alas.

-Es un fénix-explico Michel-es el escudo de la familia de mi madre, dicen que esa espada tiene poderes descomunales… tal vez así sea, en realidad no lo se. Según la historia esa espada esta hecha de un material desconocido. Mi madre solía contarme la historia todas las noche… haber… ¿Cómo iba?

Hace mucho tiempo… cuando los ancianos eran jóvenes y cuando los muggles, magos y hechiceros caminaban sobre la tierra como hermanos solía ser una era de paz para todos. No existía la maldad ni nada que lastimara a los humanos… nada excepto el poderoso señor dragón. El señor dragón era una bestia que habitaba en la enorme montaña de fuego, de ahí solía bajar cada mes para cazar a algunas personas y comérselas en su hogar mas tarde, así fue hasta que muchísimos años después los hombres se hartaron de ver a sus hijos, padres y esposas sufrir del miedo hacía el poderosos señor dragón.

Varios guerreros de los pueblos mas cercanos viajaron hasta la enorme montaña de fuego y allí enfrentaron al enorme poder del señor dragón, de las miles de personas que fueron a luchar contra él solo sobrevivieron cinco, fueron solo cinco personas las que vieron morir al poderoso señor dragón: tres hechiceros, una bruja y un mago. Cuando estuvieron apunto de irse la bruja se dio cuenta que en el nido del señor dragón habían varias enormes rocas con forma de huevos de maravillosos colores. Como recuerdo, los hechiceros, el mago y la bruja tomaron una piedra cada uno sin embargo cuando bajaron de la montaña de fuego notaron que estas piedras habían dejado de brillar y desanimados por no tener mejor trofeo regresaron al pueblo mas cercano, sin embargo la bruja, decidida a conseguir algo, utilizo su piedra para crear una espada. La espada mas fuerte que nadie hubiera visto en su vida

Cuando los otros cuatro guerreros se percataron que cada una de sus piedras tenían poderes distintos hicieron con ellas las armas mas poderosas que nunca hubiera visto la tierra, cada una tenía un poder asombroso y único. Mas tarde intentaron volver por más pero descubrieron que las casa del señor dragón y las piedras de grandes poderes habían desaparecido. Lo único que había quedado de esa batalla eran las cinco grandes reliquias que habían hecho con esas piedras

-Es una gran historia-comento Alucard pensativo

-Si eres al menos un poco inteligente has de haber supuesto que mi madre es descendiente de la bruja de la historia, se supone que soy descendiente de la bruja que estuvo en esa batalla y que esa espada que tienes en tus manos fue hecha con una de las míticas "piedra de dragón"

-¿Y por que me la das a mi, Michel?

-¿Sabes? Cuando me transformo en el monstruo siento un gran dolor, me imagino que ni morirse ha de ser tan doloroso, ese dolor es el que debe de sentir un fénix cuando comienza a arder en llamas… por que a pesar de que su cuerpo esta ardiendo y volviéndose en cenizas, después de todo eso, esta aun vivo. Cuando regreso a ser yo es como si renaciera de mis cenizas para volver a vivir… quiero que te quedes con esta espada

-Michel… yo no

-No me vayas a salir con la tontería de que no quieres recibirla, después de todo el cansancio que me provoco el hablar tanto sería como recibir una patada en la ingle… además quiero pedirte un favor enorme

-Lo que sea, amigo

-Me he dado cuenta que cada vez que me transformo me es mas difícil regresar a ser yo… y es por eso que quiero pedirte que si en algún momento vez que ni siquiera alexandros es capaz de regresarme con ustedes me mates con esa espada

La sensación que tuvieron los cuatro Griffindor solo podría haberse expresado con la expresión que puso Alucard al escuchar la petición de su amigo.

-¿Matarte?-dijo horrorizado el Vampiro-¿Cómo es que esperas que yo haga eso?

-Espero que lo hagas por que se que si te lo pido lo harás sin dudar… no se si sea cierta esa historia pero si estoy seguro que esa espada es lo suficientemente fuerte para atravesar la piel del monstruo

-¿Estas loco? ¡No lo haré!

-¿No piensas complacer a un moribundo? ¿Esperas que este dolor que tengo se alargue más de lo que ya he sufrido?

-Pero…

-Por favor, Anyel-pidió tranquilamente-se que tu me harás ese gran favor… se que me ayudaras a volver a ver a mi madre… ella ya me espera del otro lado del velo… se que es mucho mas rápido de lo que ella desearía pero, francamente, no hay muchas cosas que yo pueda hacer para arreglar esto… entonces, Anyel ¿Me harás ese favor?

Alucard vio a los ojos a Michel y, con un enorme dolor reflejándose en sus ojos, asintió con un leve movimiento de cabeza.

-Gracias… sabia que no me fallarías

Y la escena se disolvió, ahora Alucard corría por un oscura y estrecho pasillo, llevaba en las manos la larga espada de Michel, estaba envuelta en una manta negra. Se detuvo respirando con dificultad y mirando al oscuro cielo de la noche, estaba despejada, las estrellas y la luna era lo único que le iluminaba, se escucho un feroz y penetrante rugido (los Griffindor observaron la expresión de miedo del Vampiro) Alucard volteo asustado hacía esa dirección, se escucharon unos gritos que identifico como de Bhakta y Alexandros. Comenzó a correr hacía esa dirección. Harry y los demás le siguieron.

-¿Qué pasa ahora?-pregunto asustada Hermione mirando a sus amigos

-Supongo que pronto lo averiguaremos-respondió en un susurro Ginny

-¡Adelante, Michel!-exclamo alexandros divertido y apuntando con su bastón a la enorme mole de músculos que caminaba hacia el-¡Se que puedes hacer algo mejor!

El Vampiro había salido a un claro en donde estaba el monstruo en el que se convertía Michel, Bhakta que estaba tirado tratando de levantarse, tenía la cara sangrando, y Alexandros con sus finos ropajes limpios, tenia el cabello negro pulcramente peinado hacia atrás y una barba perfectamente recortada que le daba un aire aristócrata. Golpeo el suelo con su largo baston y enormes llamas rojas golpearon directamente al monstruo, sin embargo este no se vio afectado y siguió su ataque contra el hechicero, este se desapareció segundos antes de que el monstruo le diera un golpe que seguro hubiera sido mortal. Alucard ahogo una exclamación de susto sin embargo saco la espada de su funda de tela negra y dio unos pasos.

-¿Qué va a hacer?-murmuro asustada Hermione

Sin embargo no era necesario que nadie le respondiera. El monstruo noto la presencia del Vampiro y con un rugido se arrojo contra el, lanzó un poderoso golpe, Alucard lo esquivo y de un movimiento le hizo una larga cortada en el brazo a la enorme mole de músculos, la sangre empezó a correr de la fina cortada, sin embargo el monstruo volvió a atacar, de un movimiento casi felino lo volvió a esquivar y con un grito y juntando todas sus fuerzas enterró la espada en el vientre del monstruo atravesándolo por completo. El monstruo dio un grito de dolor, dio un par de pasos hacía atrás como si estuviera apunto de caer pero en vez de eso golpeo con furia al Vampiro. Este salio expulsado por los aires y choco violentamente con la pared de una casa cercana.

-¡Anyel!-grito Bhakta

El monstruo arremetió contra el hechicero pero este, juntando todas sus fuerzas, lanzó una enorme ráfaga de viento contra el monstruo, este retrocedió, entonces apareció alexandros y con un movimiento de su bastón la tierra pareció cobrar vida y tomo forma de dos grandes manos que atraparon al monstruo. Alexandros rió divertido pero el monstruo se liberó rompiendo las manos de piedra y golpeo a Alexandros con enorme fuerza, este cayo hacía atrás; Anyel se levanto recuperándose por completo y blandiendo la espada pero al ver que otro puño se dirigía a Bhakta saco su varita y lanzó una poderosa maldición contra el monstruo el cual permaneció sin ningún daño, este volteo a verle con sus feroces ojos. Por un momento Alucard estuvo seguro de divisar a Michel en esos ojos, pero de pronto…

-¡AVADA KEDAVRA!

Un rayo verde pego contra el monstruo, por un momento los ojos de este mostraron un expresión de odio, volteo hacía el lugar de donde había llegado la maldición y después cayo de espaldas lentamente causando un enorme temblor en la tierra. Los cuatro Griffindor lanzaron una exclamación de horror a la par de Alucard.

-Ese maldito-gruño Alexandros furioso mientras que veía como el cuerpo de Michel volvía poco a la normalidad-Me hizo utilizar una vulgar maldición de magos

Alexandros estaba despeinado a causa del golpe de Michel. Alucard observo el cuerpo de Michel, ya vuelto a la normalidad, como si esperara que se levantara pero este no se movió.

-Michel…-susurro y se acerco un poco, dejo caer la espada al suelo y se acerco corriendo al cuerpo de su amigo-¡Michel! ¡No!

Había volteado el cuerpo del Ravenclaw y ahora veía horrorizado la expresión muerta de su amigo. Comenzó a llorar abrazado a su frágil cuerpo.

-¡No! ¡Michel! ¡MICHEL!

-Déjalo ya, Anyel-dijo Alexandros con frialdad- tu mismo viste que Michel ya no estaba ahí, solo era el monstruo

Anyel levanto la vista y miro con odio a Alexandros, Bhakta solo veía la escena con seriedad. Volvió a llorar en el cuerpo de Michel.

-Te falle, michel-murmuro-te falle… te prometí que sería yo quien lo haría

Harry miro a sus amigos, Ron contemplaba el cuerpo muerto de Learsi, Hermione lloraba ante la muerte que había presenciado, Ginny le devolvió la mirada, ambos sabían que las cosas que vería sería aún peores que lo que habían visto ya.

La escena cambio. Ahora estaba en un espeso bosque, Anyel, Bhakta y Alexandros caminaban tranquilamente, este ultimo ya no lucia su pulcro peinado sino que estaba totalmente despeinado y tenía una ligera expresión de locura. Los cuatro muchachos les siguieron por el bosque. Anyel tenía una expresión de tristeza y Bhakta una de nerviosismo.

-¿Estas seguro de que es por aquí, Anyel?-pregunto Alexandros ayudándose a avanzar apoyándose en su bastón mágico

-Según la investigaciones de Michel, si-comento con tristeza-sus investigaciones dicen que la cueva esta detrás de esos árboles

-Perfecto-dijo el Hechicero con alegría-al menos Michel hizo algo útil antes de morir-río ante su comentario

Alucard frunció el entrecejo al escuchar la burla a Michel y con una expresión de odio se volteo a ver a Alexandros.

-¡YA!-exclamo el Vampiro

De pronto Bhakta volteo y le lanzó una fuerte ventisca a Alexandros, sin embargo este reacciono y señalo con su bastón al otro Hechicero, el aire se le regreso y salio volando por los aires, Anyel lo golpeo pero no dio resultado ya que Alexandros le regreso el puñetazo con mas fuerza. El Vampiro saco su varita y ataco.

AVADA KEDAVRA!-grito Anyel

AVADA KEDAVRA!-grito Alexandros al mismo tiempo

El choque entre ambas maldiciones creo una fuerte onda de choque que lanzó a Anyel hacía atrás chocando contra el grueso tronco de un árbol, había perdido la varita, Hermione grito ante la batalla que estaba presenciando y se aferro con fuerza al brazo de Harry. Los cuatro Griffindor se quedaron sumamente quietos esperando a que algo malo pasara, había mucho polvo flotando, impidiendo que tanto los muchachos como el Vampiro pudieran ver lo que había pasado. Alucard se puso de pie lentamente, una enorme herida en su nuca comenzaba a cerrarse lentamente, de pronto una mano sangrante surgió de entre el polvo y sujeto fuertemente el cuello de Anyel y lo volvió a estrellar contra el árbol tan rápidamente que hizo que Hermione soltara un grito de miedo.

-Eso fue muy idiota, Anyel-dijo Alexandros, el polvo se había comenzado a dispersar y ahora podían el rostro sangrante y enloquecido del hechicero-¿Creíste que una tonta maldición como esa podría ser capaz de matarme? ¿A mi? ¿El único más grande que cualquiera? ¡Yo soy EL GRANDE! ¡Yo soy ÚNICO! Mate a Michel por que me estorbaba y si crees que no te matare a ti también estas muy equivocado

-Debí de haberte matado cuando pude-murmuro Anyel sin poder respirar a causa del apretón de la mano de Alexandros

-Pero no lo hiciste-sonrió Alexandros, sus dientes estaban manchados de sangre-perdiste tu oportunidad, siempre supe que eras débil, patético... ni siquiera pudiste acabar con Michel

-No... Fuiste tú quien lo mato

El silencio gobernó entonces en el lugar. Sin embargo después de unos segundos Alexandros comenzó a reír.

-Era necesario, Anyel. Sabía que si en algún momento alguno de ustedes comenzaba a sentir culpa ese sería Michel, el siempre fue el mas recto de todos nosotros (incluso mas que Bhakta) y dada su condición si se transformaba podría causarme muchos problemas, ya te dije... el era un estorbo para mis propósitos-levanto su bastón y apunto con el a Anyel-nunca creí que tu, mi cobarde amigo, te me opusieras... pero todo ha acabado, cualquier daño físico es inútil ante ti, pero estoy seguro que ni siquiera tu sobrevivirías a una maldición asesina ¡AVADA...

Pero en ese momento una fuerte ventisca aventó a Alexandros contra un grueso árbol dejándolo inconciente, Bhakta había reaparecido, jedando y con una ceja sangrando bastante. Se acerco corriendo hacía Alucard.

-¿Estas bien?-preguntó-perdona la tardanza, pero tenía que asegurarme de que lo dejaría inconciente

-Supongo que también habrás tomado una siesta halla atrás ¿No?-trato de bromear pero el momento que pasaba no fue el indicado-toma su bastón y vámonos... tenemos una poción que hacer

Ahora estaban entrando en una cueva enorme, los cuatro Griffindor siguieron a Alucard y Pralad quienes caminaban con tal seguridad que parecía que estos ya hubieran estado antes en ese lugar. Entre mas se adentraban en la cueva era menos la luz que tenían para ver, encendieron sus varitas para ver y por fin delante de ellos, a unos cuantos pasos delante de ellos vieron un viejo caldero de piedra que emitía una luz rojiza. Alucard y Pralad dieron una exclamación de alivio pero de pronto un grito de rabia los alerto, sin embargo fue demasiado tarde, Alexandros había aparecido en la oscuridad y le arrebato el bastón a Pralad.

Atracto!-exclamo Alucard en el momento en que Alexandros se preparaba para atacar, el encantamiento fallo y pego en la pared, o al menos eso pareció por que de pronto la pared brillo un poco e inmediatamente el bastón se safo de la mano de su dueño y fue a atraído a la pared, como si esta se tratara de un imán-¡Hazlo, Bhakta! Haz la poción

Alucard corrió contra Alexandros y los dos comenzaron a pelear ferozmente mientras que Pralad se arrodillaba junto a la poción y sacaba varias botellitas de vidrio con varios ingredientes en ellas.

El Vampiro lanzó una maldición en contra de su amigo pero este estiro la mano y de esta salio una bola de electricidad que desvió la maldición, este choco aun lado del bastón de Alexandros, la pared tembló un poco y se vino abajo parcialmente dejando varias puntas de piedra apuntando a los ahora enemigos.

-¡No necesito ni mi bastón ni una varita para hacer magia, Anyel!-grito Alexandros, Anyel le volvió a apuntar con su varita pero Alexandros hizo un latigazo, la varita del Vampiro salio volando mágicamente-¡Soy el mas grande de todos!

Alucard embistió a Alexandros, ahora peleaban a mano limpia, los puñetazos y patadas eran ahora la forma en que esos antiguos amigos se comunicaban ahora. Alexandros al notar que Alucard no sería fácil de derrotar de esa forma lanzó una bola de fuego que salio de su mano en contra de Bhakta, el Vampiro lo noto y se interpuso en el camino. El hechicero vio complacido como Anyel caía al suelo y entonces lanzó un chorro de luz negra contra el muchacho que hacía la poción, sin embargo este lo noto y lanzo una poderosa maldición con su varita para que interceptara el ataque del hechicero, las maldiciones chocaron e hicieron una fuerte explosión que hizo que todo temblara.

Sin embargo Alexandros no estaba derrotado, se volvía a poner en pie y preparándose para atacar cuando de entre todo el polvo que flotaba en el aire salio anyel, con la piel quemada comenzándosele a regenerar, lo sujeto por el pecho y lo empujo contra la pared en la que estaba pegado su bastón, los gruesos picos atravesaron al cuerpo del Hechicero, Alucard cayo al suelo viendo su obra con el pecho agitándosele por el cansancio. El hechicero dio un largo grito de agonía y con sus manos trato de romper las estacas que atravesaban su cuerpo, pero ya era tarde, estaba demasiado débil para poder hacer algo para poder librarse de ellas

-Anyel...-murmuro Alexandros observando a su amigo-amigo mío...

El Hechicero estiro la mano hacia un lado tratando de alcanzar su baston, que estaba a unos cuantos centímetros alejado de el pegado a la pared. Anyel se puso en pie lentamente, dio unos pasos adelante y, sin dejar de ver a su amigo, tiro el bastón al suelo para que no lo pudiera alcanzar. Alexandros vio sorprendido a Anyel, de su boca empezó a chorrear sangre. El Hechicero esbozó una sonrisa maniática (una que se parecía a la del Alucard actual) y comenzó a reír.

-Amigo... mío...-susurro derramando mas sangre por la boca-Anyel... mi hermano

-Mi otro corazón-murmuro Anyel

-Me da gusto... que... al menos tuvieras la... -escupió otro chorro de sangre-... la valentía... de hacerlo tu mismo... te admiro... y te agradezco que lo hicieras tu mismo

Y entonces los ojos de Alexandros dejaron de ver, Anyel contemplo horrorizado su obra. De pronto el suelo se sacudió ferozmente haciendo que el Vampiro reaccionara ante las circunstancia, camino hacia donde estaba Bhakta, este había comenzado a llenar una botella con el liquido rojo del caldero de piedra, la cueva volvió a temblar y Alucard observo como un pedazo del techo de la cueva comenzaba a caer hacía donde estaba Bhakta, el Vampiro corrió a empujar a su amigo y entonces todo termino tan rápido que ni Harry ni ninguno de sus amigos lo noto, pero un grito de dolor resonó por toda la cueva, eran los gritos de Alucard. Los cuatro Griffindor contemplaron horrorizados como Alucard en su afán de salvar a su amigo había sido aplastado por la roca parcialmente, sus piernas había quedado aprisionadas por la pesada roca.

-¡Bhakta!-exclamo Alucard estirando la mano hacía el otro Hechicero

Una parte de la pared de la cueva se había derrumbado dejando ver el exterior, a un lado de esa salida estaba Bhakta de pie, con el cabello cubierta por la tierra del derrumbe y con la poción en la mano, veía asustado a su amigo.

-¡Bhakta!-volvió a gritar Alucard, se trataba de levantar apoyando una mano en el charco de poción que se había derrumbado mientras que el otro brazo lo estiraba como si quisiera alcanzar al Hechicero-¡Bhakta! ¡Ayúdame! ¡Ayúdame, amigo!

Por un momento pareció que Pralad iba a acercarse a su amigo herido, sin embargo bajo la mirada al frasco repleto de poción roja que tenía en sus manos y entonces, sin dejar de ver al Vampiro, se la tomo toda de un trago derramando bastante por las comisuras de los labios y por la barbilla.

-¡Bhakta!-grito Alucard pero ahora en su mirada se veía una expresión de sorpresa y de desconsuelo-Bhakta... amigo-murmuro

Entonces sin mirarlo si quiera salio corriendo por la abertura de la cueva. La cueva había vuelto a temblar sin embargo eso no le importo a Alucard, solo veía el lugar por donde había salido Pralad, por donde lo había abandonado, bajo la mirada y miro el charco de liquido rojo en el que estaba tirado, una mezcla de poción y su propia sangre. Alucard bajo la cara y comenzó a beber de aquel liquido. Hubo otro temblor, el piso comenzó abrirse y Alucard cayo por el. Y todo se puso oscuro.

Harry, Ginny, Hermione y Ron se quedaron a oscuras pero antes de que alguien pudiera hacer o decir algo todo comenzó a aclararse poco a poco. Estaban aun en la cueva, aunque esta pareció ser un piso inferior al que habían estado antes. Miraron por todos lados buscando a Alucard, Ginny emitió un grito ahogado y señalo al suelo, al frente de ellos estaba Alucard tendido boca arriba y atravesado por varios picos de piedra aparentemente inconciente, en donde debían de estar su piernas había un vació bajo su desgarrada túnica y un charco de sangre.

Esto es morir

Le pareció a Harry escuchar algo, vio a sus amigos y estos tenían una expresión similar a la suya.

-¿Oyeron eso?-pregunto Harry, se sentía sobresaltado al escuchar su propia voz, tuvo la sensación de que era la primera vez que hablaba desde hacía mucho tiempo

Que raro se siente

-¿Que será eso?-pregunto Ginny sin dejar de ver el rostro de Alucard

-Han de ser sus pensamientos-murmuro Hermione confundida-¡Miren!

Los cuatro amigos vieron como el cuerpo de Alucard comenzaba a sangrar una enorme cantidad de líquido muy espeso y rojo por todas sus heridas, en especial por donde deberían de estar sus piernas.

Incluso me siento mejor que nunca

Los cuatro amigos vieron como el espeso líquido comenzaba borbotear ligeramente en donde deberían de hallarse las piernas.

Es como quedarse dormido

La sangre comenzó a levantarse poco a poco y a tomar una extraña forma. De pronto el líquido pareció tomar forma de las extremidades faltantes de Alucard, la sangre se comenzaba solidificar tomando la forma de un par de piernas.

¡Que raro! incluso me parece tener comenzó en la planta de los pies

Las piernas comenzaron a tomar un ligero color carne, aunque temblaban un poco, como si estuvieran hechas de gelatina.

¡Y que incomodo es esta posición! ¿Que tiene que hacer uno para poder morirse con comodidad?

Entonces Alucard comenzó a reír ante su propia broma. Los cuatro amigos vieron como sus piernas ahora parecían completamente sólidas, aunque su color había vuelto a ser rojo.

-¡Mierda!-exclamo Alucard abriendo los ojos de golpe-¿Que uno no puede morirse sin que nada le moleste?

Entonces Alucard vio las estacas que en ese momento lo atravesaban.

-Bueno, esto explica muchas cosas-dijo Alucard viendo su pecho aun sangrante

El profesor levanto una mano, esta estaba completamente rota e incluso un blanco hueso salía de la piel del antebrazo, sin embargo de pronto el hueso comenzó a acomodarse solo y lentamente este volvió a meterse dentro de la piel, Alucard observo tranquilamente como el brazo y la mano se recuperaban ahora rápidamente. Con la mano ahora sana sujeto uno de los picos de piedra y lo rompió, aventó lo mas lejos que pudo el pico y volvió a repetir la operación hasta que pudo levantarse libremente.

Las piernas nuevas seguían de color rojo sangre pero a Alucard no pareció importarle nada ese detalle, se estiro como si acabara de levantarse de su cama y viendo críticamente su túnica se la arranco, la ropa que traía debajo, un pantalón y una camiseta, estaba tan desgarradas como su túnica, Los muchachos y Alucard observaron por la camiseta rota como los grandes agujeros que habían dejado las estacas de piedra comenzaban a cerrarse solas.

-¡Vaya!-dijo Alucard tranquilamente- esto va a doler mañana

Entonces Alucard comenzó a caminar por la cueva buscando una salida de aquel lugar, tenía en el rostro una enorme sonrisa, una que se parecía mucho a la ultima que había hecho Alexandros, una sonrisa que era exactamente como la del Alucard actual.

La imagen se desvaneció y ahora estaban en una mazmorra, estaba totalmente vacía a excepción de un viejo escritorio en el cual estaba Alucard, encadenado de manos y piernas, solo tenía puesto un pantalón roto que dejaba ver las piernas del Vampiro, estas ahora lucían completamente normales.

-Espero que hayas descansado, Anyel-se escucho una voz que hizo que los cuatro amigos dieran un pequeño salto

De entre la sombras de la mazmorra apareció Dumbledore, su cabello y barba parecían brillar en aquel oscuro lugar, entonces Harry reconoció el lugar en donde estaban, era el despacho de Alucard.

-Hubiera dormido mejor si no tuviera estas cadenas-dijo Alucard abriendo los ojos

-Es solo una precaución-murmuro Dumbledore-espero que me comprendas, Anyel

-¿De mi?-pregunto el Vampiro

-De la poción-dijo Dumbledore acercándose al Vampiro, le paso la manga de su túnica por la sudorosa frente, le hecho un vistazo a la piernas y al torso del muchacho-veo que te has recuperado, nos diste un gran susto

Alucard no dijo nada.

-Logramos aislar el factor que comenzaba a destruirte-dijo Dumbledore y comenzó a abrir las cadenas con un movimiento de su varita-¿Me vas a decir que hacías en ese lugar?

Alucard se sentó en el escritorio sobandose las muñecas, examino seriamente el rostro de Dumbledore y comenzó a hablar.

-Fui por una poción, quería beberla para hacerme más fuerte

-Eso está bien-dijo Dumbledore, hizo aparecer una silla y se sentó en ella viendo a Alucard-Espero que hayas aprendido la leccion, Anyel: lo más rápido no siempre es lo mejor. Te complacerá saber que esa poción ya no existe, así que nadie mas volverá a sufrir lo que te paso, también te complacerá el saber que Alexandros ya descansa en paz en una bonita tumba junto a Michel

Alucard lo vio con una expresión alarmada, Dumbledore le sonrió de forma paternal.

-¿Quien hizo la cura?-pregunto Alucard de manera desconfiada

-El buen Bhakta Pralad-contesto Dumbledore-por una extraña coincidencia el sufrió un colapso similar al tuyo, yo mismo le ayude a hacerla así que pude sustraerle fácilmente la receta de la poción para ayudarte a ti también-Dumbledore le guiño el ojo-así que el cree que solamente el sabe lo que paso

Alucard se puso en pie y miro de forma retadora al anciano.

-¿Por que me ayudo? ¿Como supo que estaba ahí?

-Siempre vigilo los lugares con leyendas tan importantes como ese-respondió Dumbledore-"La poción para dominar a todos" ese es algo que normalmente muchos buscan, siempre vigilo ese lugar, y es obvio que siempre ayudo a quien lo necesita, tu, muchacho, lo necesitabas mucho

Alucard lo examino con una mirada feroz, el anciano que estaba frente a el no dio muestra de intimidarse ante aquella mirada. Alucard sonrió de forma maligna, ahora los muchachos si estaban viendo al Alucard actual.

-Fui una persona que ayudo-dijo el Vampiro, sus ojos parecieron emitir un pequeño destello rojo detrás del largo mechón de cabello negro que ocultaba ligeramente su cara-fui atacado y traicionado, sin embargo sigo siendo una persona fiel... ahora veo a quien le debo mi lealtad-Alucard se arrodillo y agacho la cabeza-estoy a sus ordenes, mi señor

-No te ayude para esto, Anyel-dijo el anciano tranquilamente

-Soy leal a quien lo merece, mi lealtad esta con usted

La sala se disolvió y ahora estaban en oscura sala, parecía una cárcel, una espesa neblina dificultaba que los muchachos pudieran ver en donde estaban, pronto se dieron cuenta que no estaban solos, en medio de la sala estaba un hombre con ropas andrajosas colgado de los brazos con gruesas cadenas. Era Snape.

Poco a poco la neblina pareció contraerse hasta ser una simple voluta de humo que se mantuvo frente a Snape, este levanto la mirada y observo ese extraño fenómeno, la voluta de humo comenzó a expandirse y a tomar forma de una silueta humana, de pronto frente a el estaba Alucard, un mechón largo de cabello negro cubría la mitad de su cara y lo demás caía por su espalda, su túnica era de un color rojo sangre, veía burlonamente al hombre delante de el.

-Nos volvemos a ver, Severus-dijo Alucard sonriente-¿Cuando nos vimos por última vez? ¡Ha! ¡Si! tú cursabas en sexto año de Hogwarts y yo luchaba por mi vida ¿Como fue que te convertiste en Death Eather?

-Anyel-murmuro Snape y un esbozo de sonrisa se asomo en su cetrino rostro-veo que has cambiado un poco-¿Que es eso de luchar por tu vida?

Alucard saco una varita del bolsillo de su túnica y apunto a las cadenas, estas liberaron al hombre y cayo al suelo, se levanto contemplando a Alucard.

-Me temo que tomar sangre humana se volvió un habito en mí-dijo sonriéndole malignamente-me parece que mi última victima fue la novia de un viejo amigo tuyo, Remus Lupin

-¿El Licántropo?-pregunto interesado Snape

-Si, pero a mi parecer creo que le hice un favor a Amalia Bones... siempre tuvo mucho talento pero nunca la voluntad de utilizarlo-Alucard miro con avidez la expresión de Snape-me dicen que ahora es una de las mejores Aurores del ministerio (al parecer al tener esa experiencia conmigo la alentó a volverse mas dura) sin embargo Lupin juro que me mataría la próxima vez que me viera... Frank y Alice Longbottom intervinieron para que no lo matara en ese mismo momento, son unas buenas personas... incluso creo que les tengo algo de cariño. Nunca creí que te alegraras de sus... "desgracias", Severus, ese no es tu estilo

Snape arrugo el entrecejo, Los cuatro Griffindor sabían perfectamente en que estaba pensando, en sus años de juventud en Hogwarts, como había sido ridiculizado por los merodeadores.

-Nunca me agrado él ¿Que más has hecho de interesante?

-Tuve uno que otro encuentro con Fenrir Greyback y su grupo de Garou, nada del otro mundo-dijo como si ese fuera un encuentro casual entre dos viejos amigos-el profesor Dumbledore me encomendó que te vigilara, me pido que viera que tu arrepentimiento fuera real

-¿Tu que crees?-dijo seriamente Snape

-Que serás un buen aliado-dijo Alucard y dio media vuelta para salir de aquel extraño lugar-espera aquí hasta que el llegue, tengo que darle mis conclusiones

-¿Donde esta Dumbledore?

-Salio-Alucard se acerco a la puerta-el lamenta seriamente la muerte de Penélope, sabe que tu la querías mucho

Hubo un silencio, Harry noto que Hermione analizaba el rostro del futuro profesor de pociones, este parecía no sentir nada pero un leve movimiento de sus manos hizo que Harry sospechara de el.

-Los Death Eathers se lamentaran el haberla matado-dijo Snape con rencor-después de todo ella era la única que yo quería... ¿Adonde fue Dumbledore?

-A una entrevista de trabajo-dijo Alucard antes de salir de la sala-al cabeza de puerco... busca a un profesor que enseñe adivinación en Hogwarts

-Ya veo-dijo Snape, de pronto sonreía de forma cruel-espero que regrese pronto

La imagen se descompuso y ahora estaban en un cementerio, el cielo estaba nublado y dejaba caer una delgada llovizna, habían muchas personas frente a una tumba, todos lucían tristes, Harry y los otros tres Griffindor buscaron a Alucard pero no parecieron encontrarle, se acercaron a la tumba, a un lado de esta había un perro negro que miraba a la gente. Los chicos estuvieron largo tiempo observando la escena, ninguna persona hablaba, solo se mantenían observando a la tumba, poco a poco las personas se fueron retirando hasta que solo quedo una persona encapuchada, esta se acerco a la tumba y dejo una flor roja delante de la piedra en la que estaba escrito el nombre del fallecido. Horace Slughorn.

La persona se quito la capucha y revelo un rostro de piel trigueña, el largo cabello castaño caía por la espalda de Bhakta Pralad, hecho un último vistazo a la tumba y dio media vuelta. No pudo ver que de pronto el perro se había levantado y poco a poco se transformo en un hombre alto, de largo cabello negro, ojos salvajes y sonrisa maligna.

-Hola, Bhakta-dijo Alucard

De pronto Pralad se había quedado quieto, dio vuelta lentamente, su piel había perdido todo su color y veía a Alucard con terror.

-Anyel-murmuro

-Sabía que vendrías, siempre le agradaste a Slughorn

-¿Me estabas esperando?-pregunto Bhakta sin cambiar su expresión

-No creas que eres tan importante-se burlo Alucard-Dumbledore no pudo venir, esta muy ocupado escondiendo a una personas (parece que el señor oscuro esta buscándolos) y me pidió que viniera a dejarle sus respetos a su viejo amigo, Slughorn

-Estás vivo-murmuro Pralad

-Y no gracias a ti-se burlo-cobarde

-Anyel... te lo puedo explicar

-No es necesario, amigo mío-Alucard se acerco y le dio un fuerte abrazo al Hechicero-el profesor Dumbledore me dijo que habías sufrido una recaída

-Me temo que no prepare bien la poción-dijo Pralad que no había cambiado su expresión de miedo, se separo un poco del Vampiro, Harry supo que algo no estaba bien en ese momento, tuvo la extraña sensación de que algo malo iba a pasar-Anyel.. Yo

Alucard, con sorprendente velocidad, sujeto a Pralad del cuello con una mano mientras que con la otra forzaba a la cabeza del muchacho a que dejara mas espacio para que la mandíbula del Vampiro pudiera morder su cuello; Pralad emitió un grito de terror al sentir la feroz mordida, la sangre comenzó a correr y Alucard lo soltó.

-Todavía no, amigo-dijo relamiéndose la sangre que había quedado en sus labios-sería muy fácil matarte de esta forma

Pralad había caído al suelo debilitado por la perdida de sangre, se llevo una mano al cuello y miro con miedo al Vampiro, este se acerco a el y se inclino para poner su rostro frente al del Hindú.

-Me he vuelto fuerte, Bhakta-susurro con una voz como la que utiliza una madre con su recién nacido-me he hecho grande, amigo ¿Sabes? Antes de que Michel muriera me hizo prometerle que acabaría con todo el mal que hizo esa poción; bien, ya esta muerto el, ya mate a Alexandros, ahora solo faltamos tu y yo... espero que comprendas el hecho de que quiera seguir viviendo para verte morir, a decir verdad deseo matarte... quiero tomarme tu sangre hasta la ultima gota-Alucard se levanto y le miro con sus ojos salvajes-Hazte fuerte para que puedas representar una diversión para mi

Alucard dio media vuelta y comenzó a alejarse de Pralad, sin embargo este le llamo con la voz mas calmada.

-Espero que comprendas que por el honor de los cuatro grandes no me dejare matar-dijo Pralad, se levanto y observo a su ex amigo-entrénate, Anyel, por que soy yo el que se ha hecho grande

-Interesante-murmuro Alucard, seguía dándole las espaldas a Pralad-Espero que eso sea verdad por que si no es así...-de pronto los muchachos notaron que poco a poco una neblina blanca comenzaba a aparecer en ese lugar-... me temo que no sobrevivirás ni cinco segundos frente a mi

Una sombra negra apareció a los pies de Alucard, esta se fue expandiendo hasta que esta se transformo en un extraño charco negro que cubría todo el suelo, los muchachos miraron horrorizados como en la extraña sombra negra comenzaban abrirse enormes parpados con ojos que miraban a Pralad; el Hechicero miro con terror el espectáculo, y cuando entre los ojos comenzaron a aparecer sonrisas grotescas dio unos cuantos pasos atrás tratando de escapar, sin embargo unas manos putrefactas salieron del suelo y lo sujetaron firmemente para que no escapara.

-Siempre huyendo, Bhakta-se burlo Alucard aún dándole la espalda-recuerdo que cuando teníamos trece años me atacaste por que decías que era una amenaza...bien... creo que tenias razón

Alucard se volteo pero ya no se parecía en nada a un humano, al menos solamente lo que lo parecía era el rostro ya que se había abierto la túnica y ahora lucía del cuello para abajo un cuerpo esquelético, había carne putrefacta pegada a los oscuros y roídos huesos, varios enormes gusanos pululaban entre los huesos del extraño ser, un enorme ojo en el centro del pecho y abajo de este unos enormes labios con largos colmillos le sonreían burlonamente.

-Prepárate, amigo mió, por que la próxima vez que nos veamos será la última-dijo Alucard y entonces su rostro comenzó a derretirse como si de cera se tratara y miles de ojos aparecieron donde anteriormente estuvo su cara-será cuando arreglemos nuestros asuntos

Los cuatro Griffindor cayeron en el frío piso del aula, Harry se incorporo poco a poco sin dejar de mirar el pensadero, Hermione temblaba un poco, Ron seguía recostado en el piso con la mirada perdida en el techo y Ginny permanecía sentada en el suelo con algunas lagrimas cayéndole de los ojos. Ninguno de los cuatro hablo, solo salieron del aula rápidamente y caminaron hacía las escaleras que los llevaban a la zona conocida del colegio.

-No lo puedo creer-murmuro Ginny deteniéndose de pronto en el momento de que empezaban a subir las escaleras-Alucard... Pralad-una lágrima rodó por sus mejillas

-Alucard siempre fue el bueno-dijo Hermione en un hilo de voz

-Al menos ya sabemos por que Lupin odia a Alucard-dijo Ron con voz incomoda

Harry se sentó en uno de los escalones sin pronunciar ninguna palabra, estaba bastante confundido como para poder decir algo, había visto toda la vida de Alucard en tan poco tiempo que ahora sentía que lo comprendía en su totalidad, por el cruel final que había tenido: crecer con una familia que no le quería, tener un dura vida, ver morir a uno de sus amigos y tener que matar a otro... y ser abandonado por el último de sus amigos. Pralad en realidad siempre había sido el malvado. En esa historia el Slitheryn había resultado ser el compasivo y el Hufflepuf el... el malvado.

-Será mejor que nos vayamos-dijo Harry poniéndose en pie-Alucard pasara por acá para volver a su despacho

Estaba por oscurecer pero aún así Harry seguía en la biblioteca, veía con extrema atención las fotos de aquel anuario, la luz roja del atardecer entraba por una de las ventanas y pegaba en las cuatro fotos de aquella generación de estudiantes de Hogwarts: Michel Learsi, el monstruo, Alexandros Charm, el Hechicero loco de avaricia, Anyel Alucard, el Vampiro, Bhakta Pralad, el Hechicero malvado... malvado.

No sabía por que pero se sentía desilusionado, triste, se sentía como si esa vida que acababa de presenciar fuera la suya, habían pasado tan solo unas horas de que salieron del despacho de Alucard y, sin embargo, ahora en ese momento le parecía casi un sueño todo eso ¿Acaso en verdad había visto la vida de su profesor? Miro por una de las ventanas del la biblioteca, la luz del atardecer se había intensificado. No supo por que pero su tristeza se intensificó mas, la traición de Pralad regresó a su mente, nunca le había pasado algo así pero estaba seguro que algo así era imperdonable, algo que merecía un castigo mucho mayor que una estadía en Azkaban. De pronto sintió un tremendo odio contra Pralad, Alucard le había salvado la vida en tercer año y ¿Pralad que había hecho? lo había dejado a su suerte. Si. Definitivamente Pralad era el monstruo y no Alucard, a pesar de que este era un Vampiro.

Después de unos minutos mas llegaron Ron y Hermione, los tres se quedaron en silencio observando con detenimiento las fotos del anuario, en ese momento debían de haber tomado ya la poción que los había condenado a la perdición.

-Entonces...-murmuro Ron-la poción que viene en tu libro resulto ser real, solo que no funciona solo para los Vampiros, sino para todos

-Parece que si-murmuro Hermione-¿Como pudo hacer eso Pralad?

-¿Yo seria capaz de hacer algo así?-se pregunto Harry en un tono tan bajo que ninguno de sus amigos lo escucho

-Profesor-murmuro Ginny al entrar al despacho de Alucard, el salón estaba vació-¿Profesor Alucard?

La pelirroja miro al rededor buscando la presencia del Vampiro, sin embargo estaba vacío el lugar, Ginny noto que el pensadero había desaparecido del escritorio, se adentro un poco mas al salón y, de repente, la puerta que estaba a un lado del escritorio se abrió de golpe, haciendo saltar a Ginny de la impresión. Anyel Alucard había aparecido. Ginny sintió en ese momento como si lo conociera de toda la vida.

-Ginebra Weasley, supongo-dijo sonriendo ampliamente, la pelirroja asintió con la cabeza con una expresión de miedo- ¿Te importa si te digo Ginny?

-No-murmuro la Griffindor

-Perfecto ¿Puedo saber a que se debe esta visita?-pregunto el Vampiro sentándose tras de su escritorio, con un ademán de la mano invito a la pelirroja a sentarse-¿Acaso Potter se digno a decirte que yo te podía ayudar?

-¿Ayudarme con que?-pregunto hablando con dureza pero de forma educada, se había sentado frente al profesor y ahora le veía con atención, no podía dejar de recordar la apariencia del joven y el niño Alucard... cuando todavía tenía algo de humano

-Déjame pensar-murmuro Alucard sin apartar sus ojos salvajes de la menuda muchacha que tenía frente a el-si no me equivoco, estas teniendo pesadillas, muy frecuentemente, te sientes atrapada, claustrofóbica, y sin contar que desde que atacaron tu casa te sientes como si no fueras tu misma ¿Me falto algo?

-No, entonces...-Ginny se inclino para delante para ver a Alucard con mas atención-usted era el perro y ese tipo que estuvo en mis sueños

-Si-admitió sin dejar de sonreír-te he estado vigilando desde aquel día en que tuviste ese sueño

-¿Por que?-pregunto Ginny arrugando un poco el seño

Alucard se acomodo en su silla y miro con mas atención a la pelirroja, parecía divertido por la expresión de la chica.

-Esta escuela es lo único que tengo como hogar, no me gusta que hayan intrusos. Veras, hace un tiempo estaba en mi despacho, me encontraba leyendo, me fascina la lectura nostálgica y perturbadora, Edgar Allan-Poe es mi escritor favorito, me pareció sentir que algo no andaba bien en el colegio, entonces decidí investigar y te encontré a ti-Alucard se levanto y comenzó a rodear el escritorio, Ginny le siguió con la mirada-me pareció que eras tan solo una niñita sin importancia y con un delicioso cuello, pensé que si tu alguna vez decidías volverte una Death Eather podría morder ese cuello tan exquisito... sin embargo note que tal vez no eras una simple bruja, hubo un momento en el que comenzaste a dormir, después de que dejaran a Potter en la enfermería, en que me percaté que había otra presencia en tu cuerpo, no eras tu

-¿Quien podría ser?-dijo Ginny con el seño fruncido-es obvio que solo yo

Alucard se detuvo detrás de la pelirroja y puso sus manos en los hombros de la chica y empezó a masajearlos lentamente, con cierta sensualidad.

-Una persona que esta dentro de ti desde hace unos años-susurro al odio de Ginny

La pelirroja palideció ante esas palabras, sintiendo como si en su estomago hubieran miles de gusanos moviéndose frenéticamente volteo a ver al extraño profesor.

-¿Quien?-pregunto en un susurro viendo directamente a los ojos del profesor

-¿No te imaginas?-Alucard se inclino un poco y comenzó a olfatear el cabello de la chica-es la razón de que escribas tus pesadillas en ese diario-bajo su rostro hasta el cuello de la pelirroja y volvió a olfatear con expresión de satisfacción-Tienes miedo... puedo olerlo, eres realmente embriagante... todas tus emociones son tan fuertes. Si, Ginny Weasley, el ha regresado ¿Nunca te preguntaste por que los Death Eathers atacaron tu casa?-Alucard alejo la cara del cuello de Ginny para mirar su expresión, el miedo estaba grabado en la pecosa cara de la Griffindor-Yo te puedo ayudar a derrotarlo de nuevo... a dejarlo dentro de tu mente para siempre ¿Es lo que quieres?

-Si... por favor-pidió Ginny sin dejar de mirarle

-Lo hare con una condición-dijo Alucard y fue a sentarse de nuevo tras de su escritorio, subió los pies a la madera del mueble y escruto la expresión de la pelirroja, saboreo el miedo que exhalaba y finalmente sonrió satisfecho, no solo se alimentaba de sangre, también gustaba de saborear las emociones de sus victimas, y entre mas fuertes fueran era mejor para el, el miedo no solía ser la mejor emoción sin embargo el miedo de la chica Weasley había sido en verdad un manjar-Tenía la intención de pedirte un poco de sangre de tu delicioso cuello-admitió Alucard-pero creo que prefiero que me digas algo... ¿Estuviste aquí en la mañana? Me parece que alguien estuvo viajando entre mis recuerdos

Ginny parpadeo un par de veces. Eso fue suficiente para Alucard.

-Entonces si fuiste tu ¿Estuvo alguien mas contigo?

-No... solo yo

-¿Cuanto viste?

-Mucho... todos sobre sus amigos, sobre Michel, Alexandros y Bhakta. Los cuatro grandes-admitió la pelirroja sin embargo segundos después se arrepintió al ver que la sonrisa de Alucard desaparecía rápidamente

El extraño profesor se levanto de golpe y miro a Ginny enojado, sin embargo la chica no hizo nada, no por que no le tuviera miedo, al contrario, estaba aterrada.

-Bien... me parece que no es necesario decirte que eso no lo debes decir nunca ¿Cierto?

-No lo hare-susurro la Griffindor

-Vete entonces... yo te contactare, después

Ginny se paro rápidamente y corrió a la puerta, sin embargo antes de que abriera las puertas del aula volteo a ver al maestro y con firme decisión hablo al extraño profesor.

-No me importa lo que sea, señor, me parece que usted es alguien muy valiente y noble-Alucard le vio con atención desde detrás de su despacho-lo único que cambio fue el respeto que sentía por el profesor Pralad

-Retírate-pidió de forma más calmada el Vampiro

Ginny toco la puerta y esta se abrió poco a poco, sin embargo antes de salir una duda apareció en la mente de la Griffindor

-¿Señor?-pregunto Ginny volviendo a ver a Alucard, este levanto la mirada hacía ella-si era yo la que le interesaba ¿Por que persiguió a mi hermano, a Harry y Hermione?

-¿De que hablas?-pregunto Alucard extrañado

-La Acromantula, el falso Harry y Sirius y los cerezos ¿A caso no era usted el que los hizo?

De pronto Alucard sonrió burlonamente.

-¿Eso?-pregunto para después dar una ligera carcajada-me estaba divirtiendo con ellos... hace mucho tiempo que no tenía la oportunidad de asustar a estudiantes... retírate, Weasley

Ginny le miro algo desconfiada y finalmente se retiro, camino todo el transcurso a la torre de Griffindor con la cabeza gacha y recordando las imágenes que había visto en el pensadero de Alucard, su vida, el secreto detrás de los colmillos.

-Griffindor, campeón-murmuro la contraseña delante de la señora gorda, esta le cedió el paseo para que pudiera pasar

En la sala común estaban sentados en un sofá, algo alejado de todos, su hermano, Hermione (quien tenía el mapa del merodeador en sus manos) y Harry, se sentó junto a ellos en silencio.

-Fuiste con el-murmuro Hermione, Ginny asintió con un movimiento de la cabeza

-Sola-dijo Harry

-Tu viste lo mismo que nosotros en el pensadero-le dijo con reproche-sabes muy bien que el profesor Alucard no me haría daño-los otros no dijeron nada, la pelirroja sabía que ellos no habían pasado por alto el detalle de decirle "profesor" con un tono de enorme respeto y ¿Por que no hacerlo? Después de todo lo que había visto en el pensadero no podían negarle el respeto que se merecía-me voy a la cama

Ginny se despidió de sus amigos y subió al dormitorio, al abrir la puerta de su habitación miro que sus tres amigas estaban en su cama adornándola con muchas flores y globos en los que estaban escritas las palabras "lo siento", era Maura la que parecía estarle poniendo mas empeño al adornar la cama, cuando las tres notaron la presencia de la pelirroja se miraron asustadas y dejaron de adornar la cama, la pelirroja solo veía a Maura, se acerco unos pasos a las chicas, Karen y Ariana parecieron entender lo que pasaba y sin decir nada salieron de la habitación dejando solas a las dos muchachas.

-Ginny...-murmuro Maura

Ginny dio un par mas de pasos hasta quedar muy cerca de Maura, miro a su amiga como si nunca la hubiera visto, en ese momento recordó a Anyel, Bhakta, Michel y Alexandros, los cuatro grandes; la amistad que había existido entre los cuatro grandes había sido muy fuerte pero al final esta había sucumbido, sentía como si ella misma hubiera vivido esos sucesos, como si hubiera perdido una amistad de toda la vida y, sin poder contener mas el sentimiento, se arrojo a los brazos de Maura, esta, después de recobrarse de la sorpresa, también abrazó a la pelirroja.

-Perdóname... perdóname, por favor... lo siento mucho-sollozó la pelirroja

Se sentía terriblemente mal, ahora comprendía por que se sentía tan horrible, había hecho lo mismo que había hecho Pralad: él joven Pralad había atacado al profesor Alucard, lo había insultado y sin importarle eso el profesor le había salvado de un Acromantula, sin importarle tener que luchar sin varita; ella, Ginny, había hecho algo muy parecido, se había peleado con Maura a pesar de saber que el que hablara con Harry lo hubiera hecho por su propio bien

-Ya...ya, tranquila-dijo Maura con voz rara, como si tuviera un resfriado-no pasa nada, pequeña

-Perdóname-volvió a decir Ginny

-Solo si me prometes hacer algo para que dejes de tener esas pesadilla ¿Si?

-Está bien

A partir de ese momento la amistad de Maura y Ginny volvió a ser la misma de antes, tal vez incluso más sólida, y como prueba de eso bastaba verlas: ahora se pasaban horas juntas riendo y bromeando entre ellas, ahora eran inseparables. Hermione, Ron y Harry también habían cambiado un poco por los recuerdos del profesor Alucard, el efecto que les había producido ver la vida del profesor Alucard seguía ahí y, al igual que con Ginny, había fortalecido el vinculo que los unía, este se hacía mas fuerte cada vez que alguno de ellos se hacía las misma pregunta que los otros ¿Habrían abandonado a la suerte a sus amigos tal y como lo había hecho Bhakta Pralad? la respuesta era siempre la misma. No, ni en un millón de años.

Después de pasados unos días la actitud del trío dorado de Griffindor volvió a la normalidad, Ron trataba de encontrarse con Malfoy y Hermione y Harry se divertían observando como Cho y Luna se las ingeniaban para poder mantener separados al Slitheryn y al Griffindor. Sin embargo la alegría no le duro mucho a Harry, la sombra de la amenaza de Voldemort volvió a el una noche, se había pasado la mayor parte de la noche anterior viendo como Ginny y Maura jugaban al Snap Explosivo y al irse a dormir tuvo lo que al principio parecía haber sido una pesadilla.

Estaba en lo que parecían ser los terrenos de un viejo castillo, oscuro, viejo, y lleno de telarañas, veía con atención todo el lugar, parecía ser Hogwarts pero viejo y vencido. De pronto la tierra comenzaba a moverse y de la tierra comenzaba a salir una pequeña cueva con la forma de una serpiente, tenía la boca abierta, de forma burlona, dejando pasar a su interior a aquel que la hubo descubierta, Harry sin sentir temor se adentro a la cueva, sin preocuparle que cosas hubiera, a mitad del camino se detuvo forzando la vista, había algo escondido al fondo de la cueva, era un objeto pequeño, redondo y de un color rojo oscuro, después este cambio a verde, instantes después se volvió azul y al último de amarillo. Sintiendo suma curiosidad se adentro mas en la oscuridad, pero apenas dados unos pasos le pareció ver algo mas dentro de esa pequeña bola de luz, era un León, después a su lado apareció una serpiente, debajo del león se pudo ver un tejon y a su lado se pudo vislumbrar después una águila, los cuatro animales que representaban a los fundadores.

Harry se sintió adormilado y cerró los ojos lentamente, cuando los abrió no estaba ya en la cueva sino en una habitación oscura, estaba sentado en una cómoda silla viendo a una mujer arrodillada frente a el, su cabello era lacio y de un profundo color negro, su cara era joven y bastante bella, su piel era de un atractivo color miel y sus rasgos eran presumidos pero parecía estarle viendo en ese momento con una mueca humilde, tenía un punto rojo en el centro de la frente.

-¿Pasa algo, mi señor?-pregunto la mujer, se levanto mostrando unas ropas sumamente andrajosas-¿Su sueño fue incomodo?

-No-respondió Harry con una voz tan fría que parecía helar la sangre-solo recordaba algo del pasado

-¿Importante, mi señor?-pregunto y se acerco con paso temeroso

-Un poco... pero no relevante en este momento-comento Harry y se levanto-ya he terminado de descansar ¿Y Lucius?

-Bellatrix Lesstrange sigue castigándolo, mi señor-informo la mujer

-Bien ¿Quien diría que el amigo Lucius podría oponerse a la maldición Imperius?-se pregunto Harry divertido-¿Ya lo sometieron otra vez?

-No, pero no tardara mucho

-¿Ya sacaron a sus dos hijos de Hogwarts?

-No, el viejo Dumbledore sigue protegiéndolos, ni Snape o Zabini han podido burlarlo-dijo la mujer

-Esta bien, en realidad ellos dos no son importantes en este momento-concluyo con tranquilidad-será mejor que vayamos a terminar con nuestros asuntos

-¿Esta seguro, mi señor? ¿No deberíamos llevar a Bellatrix Lesstrange?-pregunto la mujer-podría enfadarse, señor

-No tiene derecho para enfadarse, tiene suerte que la deje seguir siendo Death Eather después del fiasco del ministerio de magia

Entonces Harry despertó... su respiración era rápida, miro alrededor para asegurarse de que estaba dentro de su propio cuerpo. Se recostó mirando atentamente las cortinas de su cama, ahora su mente trabaja rápidamente, en ese momento se percato que sus defensas mentales estaban abajo y concentrándose enormemente las levanto. Había entrado de nuevo en la mente de Voldemort, para su suerte este no se había percatado de su presencia, de no haber sido así no estaba seguro de lo que podría haber pasado. ¿Quien era esa mujer? Había escuchado que hablaban de Lucius Malfoy... se había librado de una maldición Imperius, de repente una luz se encendió dentro de su mente ¿Desde cuando estaría bajo el yugo de la maldición? De alguna forma sentía que debía de responder esa pregunta, tenía la extraña sensación de que al conocer la respuesta podría develar un enorme misterio. Solo había alguien que podría ayudarle a hacerlo. Parece que tendría que recurrir a la información que podría darle Malfoy mas pronto de lo que hubiera querido.

-Y eso fue lo que soñé... después tuve la visión con ya-saben-quien-termino de contar Harry a sus dos amigos

Estaban en clase de encantamientos, había tenido que referirse así de Voldemort por seguridad, a pesar de que estaban protegidos de los entrometidos gracias al encantamiento Muffliato pero aun así no querían correr riesgos.

-Me parece algo raro-dijo Hermione mientras que guardaba el libro del Príncipe Mestizo en su mochila, Harry se lo había prestado para que lo examinara, parecía que el enojo por lo del libro había durado muy poco en Hermione ya que cuando el muchacho se lo dio lo recibió con mucha curiosidad, inclusive ella había lanzado el Muffliato que en ese momento los protegía de los oídos entrometidos-Harry... ¿No podría ser que de alguna forma vieras los sueños de ya-sabes-quien?

-Nunca me había pasado algo así-respondió Harry de forma pensativa-pero no hay razón por lo que no pueda ser posible ¿Por que lo preguntas?

-Bueno... creo que entonces podríamos sacar provecho de esto ¿Ya se lo contaste a Dumbledore?

-No, creo que no se lo contare

-¿Por que no?-pregunto Ron mientras que veía ceñudo hacía afuera del salón

-No me gustaría que se enterara que volví a descuidar mis defensas mentales ¿No recuerdan lo que paso la ultima vez que lo hice?

Sonó el timbre y los estudiantes abandonaron el aula poco a poco, la voz del diminuto profesor Flitwich se escucho, estaba dejando los deberes para el día siguiente; afuera del salón esperaba un atractivo muchacho de pelo rubio ondulado y de complexión atlética: era Loriel Mckenzi que estaba esperando a Hermione.

-¡Loriel!-exclamo Hermione y fue a abrazarlo fuertemente sin siquiera despedirse de sus dos amigos

Ron y Harry se alejaron de la escena un tanto incomoda y caminaron al comedor, Harry noto que Ron se había puesto de mal humor de inmediato. En el comedor apareció Luna acompañada de Volpus, ambos intentaron animar a Ron pero ninguno tuvo mucho éxito.

-¿Lo podrían cuidar?-pregunto Harry al ver a Malfoy salir del comedor, esa era su oportunidad de hablar con el

-Seguro-respondió Luna que en ese momento intentaba hacer reír a Ron haciéndole gestos un tanto graciosos

Harry salio corriendo tras de Malfoy pero a pesar de que estaba muy cerca de el no podía hablarle ya que habían muchas personas cerca, no podría mantener mucho tiempo en secreto su alianza con Malfoy si se dedicaba a hablar con él en publico. Malfoy entró a un salón que Harry sabía perfectamente estaba vació y, sintiendo que su corazón se aceleraba de la emoción, entro al aula unos segundos después de el. Sin embargo cuando entro al aula Malfoy no se hallaba en ningún rincón del salón. Harry miro sorprendido el lugar y después de unos segundos sonrió, sin duda Malfoy se había percatado que le había estado siguiendo y de alguna forma lo había burlado en el momento en que entro el aula, el también tenía una capa invisible, tal vez en realidad nunca entro al aula... debió de ponerse la capa al cerrar la puerta dando la ilusión de entrar al salón. Sin duda algo ingenioso.

Harry observo una pequeña serpiente metiéndose entre una grieta en la pared de ese viejo salón y rió un poco, Malfoy debía de pensar que no era un buen momento para hablar y por eso se escondió de él, Harry. Sin duda Malfoy era alguien que sabía muy bien lo que hacía.

-¿Te pasa algo?-pregunto Hermione mientras que esperaban fuera del aula de defensa contra las artes oscuras-dime la verdad

-No me pasa nada-dijo Ron secamente pero pareció comprender que con eso no le convencería, le sonrió lo mejor que pudo-es en serio, estoy perfecto

Hermione no tuvo tiempo de replicar por que en ese momento la puerta del salón de clases se abrió y se asomo la sonriente cabeza de Pralad, los alumnos entraron, Hermione, Ron y Harry entraron al final. Harry tenía el seño fruncido, Hermione supo perfectamente por que: estaba recordando todo lo que habían visto en el pensadero del profesor Alucard.

-Hoy seguiremos con los encantamientos defensivos-anuncio el profesor-¿Alguien sabe uno de estos encantamientos?

Para del maestro y de todos los alumnos está vez Hermione no alzo la mano, es mas ni siquiera se molestaba en ver al profesor.

-¿Nadie? ¿Hermione?-la chica negó con la cabeza-bien, supongo que es algo un poco avanzado. Los encantamientos protectores tienes tantas variantes como las maldiciones que existen, las más conocidas son...

Y la clase siguió, el ambiente parecía normal con la única excepción de que había tres muchachos de Griffindor que no parecían tener la mínima intención de poner atención a la clase.

-Joven Potter ¿Me podría decir por que parece que mi clase le parece tan aburrida?-pregunto amablemente Pralad

-Ya se muy bien todo esto... señor-dijo poniendo un sonido medio burlón al decir señor

-Muy bien... ¿Le molestaría pasar al frente a demostrarlo, joven Potter?-pregunto indicándole con un movimiento de la mano a que se levantara. Harry, con rostro desafiante se levanto y paso al frente, por un momento espero que llamara a otro alumno para la demostración, sin embargo después de unos segundos al ver que no llamaba a nadie comprendió que solo serían el y Pralad-Bien preparado, saludo ¡Ahora!

Pralad lanzo un chorro de luz roja de su varita, había sido muy rápido e impresiono a Harry por un momento, lo esquivo por muy poco, Pralad volvió a atacar, era obvio que esperaba que el chico hiciera uno de los encantamientos de contra-ataque de los que había hablado pero había tomado a Harry desprevenido, vio como se acercaba el otro chorro de luz y, actuando casi por puro instinto apunto hacía el suelo en vez de al encantamiento de Pralad.

-¡Bombarda!-exclamo el muchacho

Hubo una tremenda explosión que hizo que todos los alumnos gritaron de miedo, se habían alzado al aire varias pedazos de piedra que antes habían formado el piso, el maleficio del profesor fue interceptado por uno de ellos. Antes de que los escombros hubieran terminado de caer Harry había lanzado un Expelliarmo con toda su fuerza, el encantamiento avanzó mientras que el polvo se disipaba, Harry alcanzó a ver el rostro sorprendido de Pralad, los dos magos se vieron a los ojos y el muchacho supo lo que pensó el profesor Eso se lo enseño Anyel. El Expelliarmo de Harry se desvió misteriosamente y choco contra uno de los árboles del profesor Pralad, se comenzó a incendiar al instante, de pronto Pralad había tomado una posición mas ofensiva lanzó un chorro de luz púrpura, esa era una maldición que Harry no conocía.

-¡Murus!-exclamo el muchacho y frente a el apareció un muro de ladrillos de color azul fosforescente, el muro se quebró un poco al recibir la maldición del profesor pero resistió al atacante

-Buen movimiento, Potter-felicito Pralad sin dejar de estar en guardia, los alumnos se habían quedado boquiabiertos antes el duelo que habían presenciado-sin embargo debo de decir que ese Murus parece un poco enclenque ante una maldición de verdad, tuviste suerte que me contuviera

-¿Usted lo cree... señor? A mi me parece que fue suficiente para detener su... maldición... es mas, estoy seguro que es suficiente para detener cualquier ataque suyo-reto Harry

-Si así lo prefieres... Potter, entonces así será-Pralad dirigió su varita a Harry y ataco- ¡Flamare-draconis!

Una enorme lengua de fuego salio de la varita de Pralad y ataco a Harry, el muro fosforescente resistió el ataque... por unos segundos pero después empezó a cuartearse rápida y alarmantemente. Harry miro a Pralad y dirigió su varita al muro que tenía frente a el, este se regenero pero no duro mucho ya que poco después se volvió a cuartear. Harry dio un latigazo con la varita apuntando directamente a su muro y hubo otra explosión, esta vez mucho mayor a la anterior, hubo mas gritos de los estudiantes. Harry incluso estuvo seguro de haber visto volar a Neville al otro lado del salón de clases.

El muro del joven mago había explotado y había regresado a Pralad su maldición, Harry también había salido expulsado pero se había parado rápido antes de la que la nube de polvo se disipara. Pralad ahora estaba en el suelo levantándose con dificultad y mirando a Harry con incredulidad. Cuando se percato que toda su clase lo miraba se levanto lo más rápido posible pero estaba demasiado magullado para moverse con facilidad. Harry miro con satisfacción como los alumnos contemplaban la escena con expresión anonada, Draco Malfoy veía con incredulidad a Harry.

-Veo que te subestime, Potter-comento Pralad cuando se pudo mantener en pie, miro a la clase-pueden retirarse, la clase ha terminado-Los alumnos salieron lo mas rápido que pudieron-tu no, Potter

Harry vio como salían sus dos amigos con expresión preocupada, cuando se cerro la puerta del aula el profesor comenzó a hablar.

-Creo que debemos hablar, Potter-Pralad dio una floritura con su varita y su destruido escritorio se reparo de inmediato-¿Te molestaría arreglar mi aula? Ya que fuiste tu quien lo hizo pedazos espero que no tengas objeciones

Harry dio un latigazo con su brazo y el piso comenzó a repararse y alisarse sin embargo el pasto y las plantas seguían tan muertas y arrancadas del suelo como antes.

-No te molestes, Potter, esas plantas eran únicas, no las puedes arreglar... ademas ya están muertas... Ahora ¿Me podrías decir que fue esa actitud que acabas de mostrar?-indago el profesor sentándose tras de su escritorio

-Solo hice lo que usted me pidió

-Tu actitud no me esta gustando nada, Potter

-Mientras que rinda en esta clase me temo que no deberia importarle nada mas... señor-dijo Harry fríamente

-Bien, Potter, si así lo prefieres-dijo de forma forzada el profesor-cambiando de tema, hablemos de tus clases especiales...

-Supongo que ya no hay nada mas que usted pueda enseñarme... señor-respondió el Griffindor-al ver que pude detener su maldición con un simple Murus parece que no hay razón de que sigamos reuniéndonos

Pralad se puso de pie de golpe y mirando a Harry enojado.

-¡Potter! ¡Me temo que el profesor Dumbledore es quien tiene la decisión de...

-¿Acaso el profesor Dumbledore sabe como murieron Alexandros, Michel y como es que el profesor Alucard tiene esos poderes?-preguntó Harry fulminando con la mirada a Pralad

El profesor se quedo quieto, su rostro había perdido la mayor parte de color trigueño y ahora parecía mucho un fantasma. Miro a Harry con sorpresa, trato de hablar pero simplemente se había quedado sin palabras.

-¿Co-como es que lo sabes?-pregunto pero Harry no le contesto-¿Te lo dijo Anyel?

-No, no fue el

-¿Que tanto sabes?-pregunto Pralad, la expresión de serenidad que había tratado, inútilmente, de mostrar resultaba solo una mueca de miedo bastante evidente

-Harry... puedo explicártelo-murmuro Pralad-todo eso tiene una explicación bastante...

-No necesita decirme nada-dijo con rencor el muchacho-no se podría esperar algo diferente de un asqueroso Hechicero como usted

Entonces dio media vuelta y salio del salón de clases. Pralad no hizo ningún intento para impedírselo.

-Te pasaste-dijo Hermione minutos después cuando Harry la alcanzó en el pasillo que la llevaba hacía el aula de pociones-no debiste de retarlo de esa forma, y la forma en que te comportaste en el duelo

Los dos amigos caminaban por los pasillos del colegio, Hermione miraba a Harry con expresión un poco angustiada.

-Se lo merecía ¿No te diste cuenta como desvió mi Expelliarmo con sus poderes de hechicero?-espeto Harry-utilizó el viento para desviar mi encantamiento... eso fue trampa

-¡Shhh! te van a oír-regaño Hermione

-No me importa-gruño Harry-si lo corren se lo tendrá merecido

-No se como es que te comportaras en tus clases especiales con el-dijo con suspiro la chica

-Renuncie-dijo deteniéndose

-¿Que?

-Que renuncie

-Pero ¿Por que? Si Dumbledore te indico que estudiaras con el supongo que es por una buena razón-dijo Hermione con tono desesperado

-Me parece que el ya me ha enseñado demasiado... y no me mires así, Hermione, ya tome una decisión y no me harás cambiar de opinión

Hermione le siguió viendo con reproche pero después de unos momentos pareció ceder y finalmente se rindió.

-Está bien, como tu quieras... cambiando de tema, mira lo que encontré en el libro que me envió la señora Weasley- Hermione saco de su mochila un muy antiguo libro, el joven mago se percato que era el mismo del que había sacado la información de la poción, la que seguramente habían tomado los "cuatro grandes", abrió el libro en una hoja marcada-Aquí encontré algo que se parece mucho a lo que viste en tu sueño, no viene la gran cosa pero quería saber tu opinión

-La ultima reliquia...-murmuro Harry viendo el dibujo de una especie de guardapelo, estaba en blanco y negro pero el muchacho sospecho que su colores debían de ser los mismos que las de las cuatro casas ya que tenía grabado finamente sobre la tapa del guardapelo cuatro animales: un león, una serpiente, un tejon y un águila -se parece un poco ¿Que es?

-No lo se-admitió Hermione-pero ya que dices que puede que si sea entonces lo buscare en cuanto tenga algo de tiempo... ¿Sabes? Estaba pensando que tal vez deberías de contarle a Dumbledore sobre esto

-¿Por que?

-Mira, si esta cosa tiene algo que ver con los fundadores, y Voldemort quiere tenerla o ya la tiene y la esta ocultando tiene que ser algo sumamente importante ¿No crees?

-Supongo...-dijo Harry-se lo diré la próxima vez que lo vea... suponiendo que Pralad finalmente haya aceptado mi dimisión entonces estoy seguro que Dumbledore me llamara para saber por qué lo hice

Hermione se despidió de Harry y se fue en dirección a la biblioteca, el muchacho dio otro vistazo la imagen que mostraba una imagen de "la ultima reliquia" y después de un rato se guardo el libro en la mochila. Se encamino a la sala común sin embargo apenas había dado unos pasos escucho que alguien gritaba su nombre.

-¡Harry! ¡Ey, Harry!-Eran Colin y Denis Creevey que se acercaban a el corriendo rápidamente

-¡Hola!-saludo Harry pero de pronto noto que algo no andaba bien-¿Que pasa?-pregunto al ver que los dos hermanos tenía una expresión nerviosa

-Es Ron-dijo Denis

-Se esta peleando con un tipo de Hufflepuf... es el capitán del equipo de Quidditch

-¿Donde esta?-pregunto Harry alarmado

-Vamos-dijo Colin y corrió en dirección a las mazmorras del colegio

Cuando llegaron al lugar Harry vio que habían muchos alumnos rodeado a dos mas que se estaban peleando, Eran Ron y Loriel Mckenzi. La situación estaba bastante dispareja, mientras que McKenzi se mantenía en perfectas condiciones, incluso daba unos pequeños saltitos como si fuera boxeador y parecía estar disfrutando de la situación, Ron estaba totalmente furioso, su rostro tenía bastantes rasguños y en la cara tenía lo que parecía ser moco verdoso chorreándole toda la túnica. McKenzi dio una elegante floritura de la mano y de pronto Ron tenía las piernas unidas, McKenzi dio otro latigazo con la varita... y fue entonces cuando Harry intervino, lanzó un encantamiento y el Hufflepuf se tambaleo y cayo hacia atrás.

Harry entro al centro del circulo que hacían los estudiantes y encaró al Hufflepuf, no tardaron en escucharse los murmullos: El elegido, Va a matar a McKenzi, ¿Saben que incluso venció al profesor Pralad? No tuvo ni la menor oportunidad con el elegido .

-Hazte a un lado-dijo McKenzi levantándose-Weasley empezó

-Pero esto ya termino-dijo Harry deshaciendo el maleficio de las pierna unidas que estaba sobre su amigo, y quitándole la varita por si las dudas-vamos, Ron

-Esto no ha terminado-susurro McKenzi-el empezó a insultarme

-Pero ya le diste su leccion ¿No ves como esta?

McKenzi frunció el entrecejo y de un rápido movimiento de la varita le mando un maleficio a Harry, este reacciono rápidamente y lanzó un Expelliarmo con toda su fuerza, El Hufflepuf salio volando por los aires y cayo pesadamente al suelo... y entonces...

-¡Potter!-se escucho la voz furiosa de la profesora McGonagall-¡No puedo creer lo que veo!

La profesora McGonagall se abría paso entre todos los alumnos que habían estado viendo la pelea, y que ahora huían rápidamente, para irse a parar frente al muchacho, hasta Ron se había calmado.

-No puedo creer lo que veo, estoy terriblemente decepcionada-dijo y fue a mirar a McKenzi-Señor Creevey, lleve al McKenzi a la enfermería y ustedes dos...-dijo volteándose a ver a Ron y Harry

-Profesora...

-No digas nada, Potter, ya escuche demasiado-espeto y miro a Ron-Weasley ¿Me quiere decir lo que paso?

Ron miro a la profesora McGonagall, después a Harry y luego otra vez a la profesora McGonagall. Bajo la mirada apenado.

-Yo empecé todo, profesora-dijo con una expresión derrotada-McKenzi solo se burlo acerca de nuestro equipo de Quidditch, yo lo ataque, él solo se defendió, y Harry me defendió

-Bueno, es un consuelo que al menos tengas las agallas de decir la verdad-dijo la profesora de forma severa-confieso que estoy terriblemente decepcionada... de ambos; Weasley, si es que te dejas llevar por una provocación tan infantil entonces es que tomamos una decisión equivocada al nombrarte Prefecto-se acerco al pelirrojo y sin decir nada mas le quito la insignia de prefecto de la pechera de la túnica-veinte puntos menos para Griffindor, ahora a la cama y sin cenar

La profesora se retiro dejando solos a los Griffindor y a los pocos testigos que quedaban en el lugar. Colin se acerco a ambos chicos y puso una mano en el hombro de Ron en señal de apoyo, luego se retiró.

-Vámonos-susurro Harry y los dos muchachos caminaron a la sala común, Ron iba cabizbajo y murmurando cosas que Harry no alcanzó a escuchar, finalmente cuando llegaron frente al retrato de la dama gorda Harry encaro a su amigo- ¿Me vas a decir por que lo hiciste?

-No lo se, me cae mal ese tipo-dijo Ron encogiéndose de hombros para finalmente mirar tristemente la pechera de su uniforme-ahora ni esto tengo-dijo en tono triste y diciendo la clave se metió a la sala común

Ron se retiro inmediatamente a su dormitorio, Harry vio como subía por las escaleras, dio un suspiro y sin muchos ánimos de ir a la cama tan temprano se sentó en un sofá y saco el libro de Hermione para seguir viendo el dibujo de la "ultima reliquia". A los veinte minutos llego Hermione con expresión enojada y se sentó a un lado de Harry fulminándole con la mirada.

-¿Me quieres decir que diablos paso? Toda la escuela dice que le arrancaste la cabeza a Loriel

-Exageran como siempre, solo fueron un par de dedos y lo deje estéril para siempre-dijo Harry sin dejar de ver el libro, después de unos segundos rió y vio la mirada molesta de Hermione-no te preocupes, no le hice nada a tu novio-dijo sin dejar de reír-solo le lance un Expelliarmo, no es mi culpa si no sabe defenderse de algo tan simple

-Loriel no es mi novio-gruño Hermione, aunque Harry se percato de que la chica se había sonrojado un poco-¿Me vas a decir lo que paso?

Harry le contó todo lo pasado, el como es que había defendido a Ron, asegurando que no le había hecho daño al Hufflepuf, al menos no mucho, y del castigo que había impuesto la profesora McGonagall.

-Ese Ron-gruño Hermione molesta-esta vez se paso... ¡Pero esto no se a quedar así! Ese tonto me va a escuchar

-Déjalo ya, Hermione-dijo Harry tranquilamente-ya tuvo suficiente por hoy

-No lo creo, Harry, aun falta que le grite hasta que me quede afónica

-¿No crees que fue suficiente?-pregunto Harry viéndola fijamente-¿Que sentirías tu si te quitaran el cargo de prefecta?-de pronto Hermione se había quedado callada sin poder responder a la pregunta de su amigo-aunque no lo creas hasta a Ron le gustaba ser prefecto ¿No crees que en este momento se ha de sentir muy mal?

-Bueno... supongo que si-murmuro Hermione sentándose de nuevo en el sofá-aunque me sorprende que la profesora McGonagall solo les haya quitado veinte puntos, me parece que al menos esta vez el castigo fue algo ligero

-¿Tu crees?-pregunto Harry- yo creo que de seguro se ha de estar preparando algún castigo para nosotros- en ese momento un Griffindor de primer año entro por el hueco del retrato, busco a alguien con la mirada y después de unos segundos se acerco a Harry y le entrego un pergamino enrollado y sellado, Harry lo abrió y después de leerlo dio un resoplido de indignación-¿Ves? me lo manda Dumbledore... quiere que vaya ahora mismo a verlo

-¿Crees que es por la pelea con Loriel?-pregunto Hermione preocupada

-Tal vez, o por lo de Pralad-dijo encogiéndose de hombros-me voy, supongo que no harás ninguna tontería ¿Verdad?

-¿Como cual?

-Ir a gritarle a Ron tal vez

-Ya dijiste que tuvo suficiente por hoy, no voy a ir a empeorar las cosas

Harry se encogió de hombros y salio de la sala común y fue al despacho del director.

-El profesor Dumbledore me cito-dijo Harry a la gárgola enseñándole la carta del director, tras esperar unos segundos la gárgola se movió para dejarle pasar

-Pase-se escucho la voz del director cuando Harry toco a la puerta del despacho-Harry, te agradezco que hayas venido tan rápido-el anciano director estaba de pie ante una de las ventanas del despacho, había estado viendo los terrenos a través de ella, le sonrió el director cuando el muchacho entró-supongo que debes de saber el por que te he llamado

-Creo que si, señor-respondió Harry-¿Es por la pelea?

-¿Pelea? ¡Ha, si! La profesora McGonagall ya me dio los detalles-dijo Dumbledore sonriéndole-no, no es por eso, tengo entendido que ella ya impuso el castigo así que de mi parte no hay nada que decir-el profesor fue a sentarse tras su escritorio, entonces Harry noto que sobre el estaba el grueso libro que había estado en poder de Pralad durante el tiempo que le estuvo impartiendo sus clases especiales-Es sobre tu relación con el profesor Pralad... me dijo que estaba seguro de que ya no había nada que pudiera enseñarte, que temía que ya lo habías superado... incluso llego a mis oídos una serie de rumores que dicen que tuviste un duelo con el bastante reñido ¿Puedo preguntar quien gano? me temo los rumores son bastante inexactos, hay uno que otro que asegura que en este momento estas en Azkaban purgando una condena de veinte años

-Creo que yo, señor-sonrió de forma culpable

-Eso esta bien, ahora ¿Es verdad que fue el quien decidió eso o tu tuviste algo que ver en todo esto?

Harry miro fijamente al profesor, sabía lo que intentaba hacer así que finalmente hablo con la verdad.

-Fui yo quien dimitió de sus clases, señor-respondió Harry

-Entiendo-afirmo con la cabeza-¿Se puede saber por qué tomaste esa decisión?

Harry se quedo cayado un momento.

-Hace unos días, señor, fui a ver al profesor Alucard-explico Harry-había un pensadero en su aula, entré en el y...

-Entiendo-dijo Dumbledore-Viste su peculiar vida ¿No?

-Si, señor, fue sin querer... lo lamento

-¿Es por lo que viste que has tomado esa actitud con uno de mis profesores, Harry?-pregunto Dumbledore

-Señor ¿Usted sabe lo que hizo Pralad?-Dumbledore asintió-¿Entonces por que se extraña de que yo me comporte así con el? Pralad no merece nada de respeto de nadie

-¿Has terminado con tus objeciones ó tienes algo mas que decir?-pregunto el director, cuando el muchacho no dijo nada sonrió-bien, ahora que me has expuesto tus razones creo que es momento de que te exponga las mías, primero déjame recordar la forma en que te comportaste cuando descubriste que el profesor Alucard es un Vampiro, ahora me parece ver que no tienes ninguna queja contra él ¿No? sino que es contra el profesor Pralad

-Es diferente, señor, no importa que el profesor Alucard sea un Vampiro, el siempre ha sido bueno en cambio Pralad es un Hechicero y siempre se comporto horrible con el profesor Alucard

-¿Ya sabias la naturaleza del profesor Pralad o fue hasta que viste los recuerdos?-pregunto Dumbledore

-Ya lo sabía y aun así no me importo, pero después de ver esos recuerdos...

-Bien, Harry, bien, estoy conforme con el hecho de que no te dejes llevar por los prejuicios pero a mi parecer aunque tuvieras el derecho de juzgar a las personas, cosa que no tienes por cierto, han pasado mucho tiempo de todo eso, no tengo la menor duda de que el profesor Pralad esta terriblemente arrepentido de lo que paso aquella vez

Harry lo vio pero no dijo nada más.

-Bien, a pesar de todo creo que no querrás seguir tomando clases con el ¿O si?-Harry negó con la cabeza-bien, tomando el hecho de que, ciertamente, pudiste vencerle en un duelo limpio no hay nada mas que el pueda enseñarte, ha cumplido con su deber, ahora tomaras otras clases

-¿Con quien, señor?

-Conmigo, ya que has terminado de usar este libro tendremos que usar el ultimo, el que sigue guardado y esta en tu cuidado

-¿Cuando empezaran las clases?

-Yo te llamare, puedes retirarte por hoy

-Señor-dijo Harry sin moverse un poco- hay algo que quiero decirle

-¿Que podría ser eso?

-Tuve una visión con Voldemort, baje mis defensas el día en que estuve en el pensadero del profesor Alucard-admitió Harry-vi algo extraño

-¿Y que fue eso, Harry?-pregunto Dumbledore ya sin sonreír

-Creo que fueron sus sueños, señor-y le contó todo lo que había visto, y después saco de su mochila el libro de Hermione-estoy seguro que es esta "ultima reliquia" lo que vi

Dumbledore examino el dibujo por unos segundos y después se levanto y tomo uno de sus propios libros del librero, lo leyó murmurando un poco y después vio a través de la ventana de nuevo. Harry no interrumpió en ningún momento al profesor. Después de unos segundos se sentó de nuevo y no dijo nada.

-¿Señor?-pregunto Harry después de unos momentos de estar en silencio-¿Que esa última reliquia?

Dumbledore le vio fijamente antes de decir algo.

-La ultima reliquia se supone que es... la ultima muestra de amistad entre los cuatro fundadores de Hogwarts-respondió Dumbledore distraídamente- en realidad se tienen dudas de la existencia de este objeto, Harry, pero parece ser que en verdad existe-hizo una pausa y tomo un poco de aire-cuenta la leyenda que hace tiempo cuando la ruptura entre los cuatro fundadores ya era casi una realidad Salazar Slitheryn trato por todos los medios que no se separaran... ya que el quería a los demás como si fueran sus hermanos, por supuesto los buenos deseos no solucionarían todo así que después de mucho pensar propuso a los otros tres fundadores hacer un objeto que guardara dentro de el grandes poderes, un objeto así, obviamente, debía de ser cuidado celosamente por los cuatro, de esa forma Salazar Slitheryn esperaba que pudieran permanecer juntos y, con el tiempo, podrían solucionar sus diferencias. Su plan no tuvo éxito.

A pesar de sus buenos deseos Salazar Slitheryn fue el primero en abandonar el castillo, y poco a poco los demás siguieron su ejemplo hasta que solo uno de ellos se quedo en el colegio, no se sabe quien de ellos fue, y también con la ultima reliquia para cuidar que no cayera en malas manos. Se cree que el último de los fundadores que quedo en el castillo hizo una sala en la que guardo la ultima reliquia y que a partir de su muerte se perdió en esa misteriosa sala. Obviamente varias generaciones de directores, especialista y muchas mas personas buscaron ese lugar y objeto pero nunca la encontraron

-Entonces, señor ¿Usted cree que Voldemort quiere conseguir esa "ultima reliquia"?-pregunto Harry

-No-respondió el anciano director-supongo... no... en realidad estoy seguro de que Voldemort ya la tiene

-¿Y para que cree que la quiere, señor?-pregunto Harry

-¿No se te ocurre alguna posibilidad, Harry?

Harry miro atentamente al director y sin querer su vista se dirigió al sombrero seleccionador y después a la espada de Griffindor.

-¿Podría ser que la haya transformado en un Horrocrux?

-Esa es mi suposición-afirmo Dumbledore con semblante serio-después todo estoy seguro que Voldemort ha sido el estudiante que ha desentrañado mas misterios que nadie de este colegio

-Entonces ya sabemos que es uno de los Horrocruxes-dijo emocionado Harry y Dumbledore asintió con satisfacción-¿Señor?

-¿Si, Harry?

-Si se entera donde esta guardado ¿Podré ir con usted para destruirlo?

-Si, eso creo-contesto el director-ya que tu me has dado la información de que es y, tal vez, el lugar en donde esta guardado creo que es un derecho que te has ganado... pero por ahora creo que lo mejor es que te vayas a dormir

Harry se levanto con una expresión de orgullo en el rostro y, después de desearle las buenas noches al director, salió del despacho. Dumbledore siguió mirando la puerta con sumo interés, como si este fuera un mapa, y después de un rato más apago las velas del despacho con un movimiento de la varita.

-Anyel-llamo el profesor al Vampiro

Pasaron unos segundos y después detrás de el apareció el Vampiro, se puso a un lado del director y se inclino como muestra de respeto.

-¿Me llamo, mi señor?

-Gracias por venir, Anyel-dijo amablemente Dumbledore-creo que ya se quien fue el que entro en tu pensadero... fue Harry

-Señor...-dijo Alucard-esa misma tarde la chica Weasley fue a mi despacho y admitió ser ella la que entro en el pensadero

-¿Crees que entonces mintió alguno de ellos?-pregunto amablemente el director

-No, creo que los dos estuvieron adentro... lo que me preocupa son los otros dos: el pelirrojo y la chica hija de muggles, Potter y Weasley siempre están con ellos, tal vez no sean confiables

-No lo creo-dijo Dumbledore y se levanto para ir a una de las ventanas y ver a los terrenos del colegio-no te preocupes por ellos, estoy seguro que no dirán nada

Alucard se puso de pie y camino hacía su amo, se detuvo detrás de el, viendo también por la venta por sobre el hombro del anciano director.

-Mi señor-llamo Alucard-hay algo más... Weasley me dijo algo preocupante-y le contó lo que Ginny le había dicho acerca de las cosas que habían estado pasando en vacaciones-he estado buscando por todo el castillo algo que pueda causar esas cosas... no hay rastro de nada, ni de ocultación mágica, maldiciones o criaturas oscuras que hayan podido causar todo eso

-Ya veo-dijo Dumbledore sin dejar de ver por la ventana

-Mi señor... creo que tal vez...

-Estas en lo cierto, Anyel-concluyo Dumbledore-me temo que hay un intruso en el castillo

Sus ojos azules vagaron por la ventana escrutando los terrenos del colegio, de seguro afuera haría frió, tal vez un poco de viento, su mente permitió divagar por las dos verdades que le acababan de ser expuestas en tan poco tiempo, sintió una ligera incomodidad en el estomago e inclusive estuvo seguro que por su frente había comenzado a correr un par de gotitas de sudor. Un intruso, uno que ni él mismo ni Anyel Alucard habían podido detectar era más peligroso que la posibilidad de que el mismo Voldemort estuviera afuera del colegio tratando de entrar para hacer una cruel matanza.

Sin dudad todas las medidas de seguridad que había tomado ese año eran insuficientes.

Hogwarts había dejado de ser segura.