Capítulo 21. Dimisión.

Han pasado solamente tres semanas desde el episodio anterior. Principios de marzo de 2016. Es una mañana soleada y agradable... pero también de importancia solemne para Japón. En la cámara baja de la Dieta o lo que es lo mismo, el parlamento japonés, se celebra una sesión extraordinaria trascendental para el futuro político pero también para el presente, debido a la votación de dos proyectos de ley de gran importancia: la modificación del artículo 9 de la Constitución Japonesa y la aprobación (o no) del nuevo Código Penal de Japón, que incluye cómo medida estrella la supresión de la pena de muerte.

Pero para el máximo responsable de todo esto: el Primer Ministro Asuma Shinohara... todo esto parece no ir con él. Sentado en su escaño, pensativo... pero también triste y demacrado, a pesar de que su situación política a ido a mejor, su situación personal, a su modo de ver, sigue igual de mal. Y parece que en su cabeza, haya decido que...

Tras haber realizado la votación... y haber sido aprobados ambos proyectos de ley no sin reticencias y críticas a izquierda y derecha del espectro político, Asuma y el resto del gobierno regresan al Kantei a celebrar lo que sin duda, es una victoria política en toda regla para el gobierno que Asuma preside. No sólo Asuma parece no estar contento: Kanuka también se ha dado cuenta y sin duda, intuye lo que puede ocurrir. Más bien, lo que va a ocurrir.

Mientras el gobierno en pleno celebra una especie de fiesta de celebración en la sala de reuniones principal del Kantei...

(Matsuda) -levanta su copa y haciendo "chin chin" con un tenedor- A ver a ver, escuchadme por favor. ¡Un poco de atención! -todos le miran- Debo decir... y creo que aquí todos pensamos lo mismo... que después de esta victoria sin paliativos... volvemos a estar dónde siempre deberíamos haber estado. ¡En la cima! -todos aplauden... excepto Asuma- Y es que... a pesar de todo lo que hemos tenido que pasar... hoy este gobierno, nuestro gobierno, ha hecho algo que pasará a los anales de la historia de nuestro país. Y que estoy seguro que... las generaciones futuras nos lo agradecerán. ¡Ah! Y antes que se me olvide decirlo... hay que agradecérselo a quien fue la responsable de la redacción del nuevo código penal. ¡Muchas gracias, Takeo! -todos la aplauden-

(Takeo) -sonriente pero tranquila- Gracias, de verdad. De veras que no sé que decir en un momento así.

(Matsuda) -le dice en broma- Mirala ella, ahora se hace la molesta. -todos se ríen-

(Takeo) Todos me conocéis. Y algunos mejor que otros. Siempre me ha gustado llegar a lo más alto haga lo que haga.

(Kanuka) Espero que sólo te refieras a lo profesional.

(Takeo) Por supuesto.

(Matsuda) Ey ey! Ya basta de hacer tanto la pelota a Takeo. Quien de verdad hay que felicitar es al jefe. Primer Ministro. ¿? -se da cuenta que Asuma está pensativo, cómo ausente- ¡Asuma!

(Asuma) ¿Eh? -suspira de cansancio- … Lo siento, es que... estoy cansado.

(Ministro Justicia) Se le ve cansado, señor. ¿Se encuentra usted bien?

(Asuma) -triste y preocupado- … Tengo que confesaros algo. Algo que... estoy seguro que no os gustará nada el oírlo. Pero tengo que decíroslo. -todos se quedan extrañados... pero especialmente Kanuka, Isuzu y Takeo-

(Omura) Señor... creo que si echara una cabezada le iría bien. Con tanto trabajo estas últimas semanas todos andamos algo cansados. Pero ahora...

(Asuma) No, Omura. Esto va mucho más allá de... simple cansancio. … Os lo diré en su debido momento. Me retiro al despacho presidencial. Necesito estar solo un momento.

(Matsuda) ¡Asuma!

(Asuma) -le dice con sonrisa triste al ministro de defensa y amigo de juventud- … Luego, Matsuda. Luego.

Asuma se marcha andando con parsimonia, dejando a todos serios y preocupados... pero Kanuka se va tras él, entrando al despacho presidencial y cerrando la puerta. Kanuka y Asuma están solos... y él ahora está dispuesto a confesar que es lo que le ocurre. Kanuka, entristecida por ver a Asuma así, pero también algo enfadada con él, decide que ha llegado el momento de hacerle confesar.

(Kanuka) -mirándole preocupada- … Que es lo que escondes, Asuma.

(Asuma) -de espaldas a Kanuka, mirando afuera por el gran ventanal con mirada triste- …

(Kanuka) -se cabrea- ¡Maldita sea, no te me hagas el misterioso conmigo! ¡Confiesa de una puñetera vez que es lo que te pasa!

(Asuma) -se gira... mirando a Kanuka con los ojos llorosos- …

(Kanuka) -se sorprende y mucho al ver a Asuma así- Pero... Asuma...

(Asuma) … Lo siento, Kanuka. De veras que lo siento. Pero ya lo he decidido.

Kanuka en un principio se queda incrédula. Pero enseguida se da cuenta... que sus sospechas se hacen ciertas: Asuma se ha cansado de estar allí... y ha decidido marcharse.

(Kanuka) -sin salir de su sorpresa- … Ahora lo entiendo. Tenía una ligera sospecha. Pero yo... me negaba a creérmelo. No puedo creerme que... que vayas a irte. Así, sin más.

(Asuma) … Vine aquí por mi padre, Kanuka. No lo decía nunca en voz alta. Pero si me metí en esto... fue para superar a aquel padre que se portó tan mal conmigo en vida. Y si ahora decido marcharme... es por mis hijos.

(Kanuka) Pero... por qué.

(Asuma) No deberías preguntármelo, Kanuka. Tú eres madre de dos hijos. Ya deberías entenderlo.

(Kanuka) Pues no, no lo entiendo. ¿De verdad piensas tirar por la borda... todo el trabajo hecho hasta ahora?

(Asuma) No. Recuerda que la obra de este gobierno la hemos hecho entre todos, no solamente yo. Y si yo ya no estoy, otro lo hará. Y puede que mejor que yo.

(Kanuka) -dice con sonrisa triste- Ja. ¿Te das cuenta que vas a mandarme al paro? Eres muy injusto.

(Asuma) Todos tenemos un sitio al que volver. Un sitio en el que siempre nos sentiremos a salvo y protegidos. Un sitio... en el que seremos nosotros mismos... y donde siempre nos sentiremos arropados. … Yo aquí he vivido cosas inolvidables. No voy a decir que han sido los mejores años de mi vida. Pero creo que... sin duda será una experiencia que nunca jamás olvidaré mientras viva.

(Kanuka) Asuma.

(Asuma) -se queda mirando a Kanuka sin decir nada- …

(Kanuka) Cómo tu consejera primera... debería guiar tus pasos. Llevarte en la buena dirección para que ejerzas un buen gobierno para Japón. Pero ante todo... somos personas. Y las personas trabajamos para vivir, no vivimos para trabajar. Sigo sin tener del todo claro que decidas marcharte, pero... si no te ves con fuerzas de seguir, lo mejor es saber retirarse.

(Asuma) … Y es lo que voy a hacer.

(Kanuka) No obstante... podrías decirme...

(Asuma) Es cosa... entre padre e hijo.

(Kanuka) -sonríe afablemente- … Entiendo. En ese caso... mejor no me meto. ¿Te dejo a solas o...

(Asuma) … Sí. Déjame solo... cinco minutos.

(Kanuka) ¿Vas a decírselo a Noa? ¿O ya lo sabe?

(Asuma) Lo mismo que tú. Sospecha algo. Pero se niega a creérselo. Prefiere pensar que soy imbatible y que siempre permaneceré al pie del cañón.

(Kanuka) En ese caso... mejor no se lo digas.

(Asuma) ¿? Por qué.

(Kanuka) Es un... consejo cómo mujer y cómo esposa. A las mujeres casadas no les gusta nada que su marido les de un buen disgusto.

(Asuma) Lo sé. Lo sé. Pero ella... lo entenderá.

(Kanuka) Aigh... y pensar que quedaba menos de un año para las elecciones.

(Asuma) Ahora eso ya no es asunto mío.

(Kanuka) Que... piensas hacer. Quien vas a poner al frente de...

(Asuma) Sabes perfectamente que en este gobierno hay otra persona que se siente con muchas ganas de continuar con la labor. Y que sobre todo... la quiere perfeccionar. Alguien que tanto tú cómo yo... conocemos muy bien.

(Kanuka) -se sorprende al darse cuenta- … Takeo. ¿Vas a proponerla a ella cómo nueva Primera Ministra?

(Asuma) Sí. Tendrá el honor de ser la primera mujer Primera Ministra de la historia de Japón.

(Kanuka) -muy sorprendida- Increíble. Lo sospechaba. Pero no creía que...

(Asuma) Y por ti no te preocupes. Ya lo he hablado con ella. Podrás seguir con tu actual trabajo. Ella aun te considera más imprescindible que yo.

(Kanuka) -le dice en broma- Menos mal. Ya pensaba que me ibas a mandar al paro.

(Asuma) -le ríe con algo de tristeza la gracia- Ya ves. Quien termina de un plumazo con su carrera política... soy yo. Y para siempre.

(Kanuka) Entiendo que es tu decisión y lo respeto. Pero podrías explicarme por qué...

(Asuma) Cuando tienes una hija de diez años a la cual le haces pasar miedo... de perder a su padre por meterse en un trabajo que desde el principio le ha ido grande...

(Kanuka) Eso no es verdad y lo sabes. Has estado siempre a la altura de las circunstancias. Siempre. Sin duda has sido y eres un gran gobernante para este país. Tú has conseguido que ahora me considere totalmente japonesa incluso habiendo nacido y crecido cómo estadounidense.

(Asuma) ¿En serio? Vaya. Es... es bueno saber eso, Kanuka.

(Kanuka) -mirándole cariñosamente- Sólo quiero que sepas que... lo has hecho muy bien. Has sido el mejor, Asuma. … El mejor.

(Asuma) -sonriendo con cariño a Kanuka- … Gracias. Eres muy amable, de verdad. Muchas gracias.

(Kanuka) No me las des a mi, sino a Noa. Si no fuera por ella...

(Asuma) Es verdad. Que cabeza la mía -se ríe con tristeza cuando entonces entra la consejera segunda de Asuma: Isuzu-

(Isuzu) ¿Me has llamado, Primer Ministro?

(Asuma) -echa un largo suspiro- … Sí, te he llamado. Isuzu... encárgate de convocar a toda la prensa, a toda, para hoy a las seis de la tarde. Tengo que hacer un anuncio de gran importancia a la nación.

(Isuzu) -se queda muy extrañada- ¿? ¿Que anuncio, señor?

(Asuma) … Mi renuncia. Voy a dimitir.

(Isuzu) -se queda alucinada- ¿Queeeeeee?

Asuma por fin lo ha soltado: va a renunciar ese mismo día cómo jefe del gobierno. Todavía quedan más cosas por discutir, pero Asuma ya lo tiene decidido y nada ni nadie le hará cambiar de opinión. Ni siquiera su mujer: Noa.

Y hablando de Noa... no muchas horas después, entorno del mediodía, la Segunda Sección de Patlabors, capitaneada por Noa, cubre una emergencia en en distrito comercial de Tokio por excelencia, en Akihabara. Noa cumple con su trabajo a rajatabla, pero sin poder esconder en su rostro y en sus pensamientos su preocupación por lo que su marido, Asuma, está pasando en lo político y que le afecta en lo personal y familiar. Pensamientos que a Noa la tienen medio distraída y que le impiden concentrarse al 100% en la emergencia Labor que cubre ella y sus subalternos.

(Watanabe) -se comunica con Noa mediante la radio- Capitana, solicitamos permiso para pasar a la ofensiva. … ¿? Capitana. ¿Me oye?

(Noa) O _ o Oh. ¡Sí, teniente, le recibo!

(Watanabe) -dice irónico- ¿Otra vez en las nubes, capitana?

(Sakura) Esa no es manera de hablar a la capitana, Wataru.

(Watanabe) No te metas en la comunicación entre mi y la capitana. Esto... solicito permiso para rodear al Labor infractor. Bado tiene cubierta la única vía de salida del Labor. ¿Actuamos ya?

(Noa) Teniente, para eso no era necesario pedirme permiso. Nuestro trabajo aquí es reducir ese Labor que lleva media hora dando tumbos sin control por todo Akihabara.

(Watanabe) Entonces eso es un sí. Entendido, capitana. Déjelo en nuestras manos. Bado, ya lo has oído. Tienes permiso para actuar. Hazlo a tu manera pero sin pasarte, entendido?

(Bado) ¡Ja! Ningún problema. Enseguida me encargo de ese espantajo. Miradme.

Dicho y hecho. Bado se encarga del Labor infractor en menos de un minuto y su piloto acaba siendo detenido por la policía del distrito por haber causado graves alteraciones. Pero Noa a penas ha hecho caso de nada. Está demasiado preocupada por lo que está pasando Asuma y toda la familia. Pero no llega a sospechar que...

En cuando la Segunda Sección regresa a la central de Patlabors en el Puerto de la Bahía de Tokio, son ya entorno las seis de la tarde. Cuando la caravana de vehículos se detiene en el hangar principal y todos bajan de los trailers y vehículos de mando, alguien viene corriendo a darles la noticia.

(Ota) -va corriendo hacia Noa- ¡Noaaaa!

(Noa) -bajando de su mini coche patrulla- ¿? ¿Qué pasa, Ota?

(Ota) -gritando alterado y nervioso- ¡Cómo que qué pasa!? ¡Sube al comedor, deprisa! ¡La tele!

(Noa) ¿Eing? ¿Qué le pasa a la tele? No te entiendo.

(Ota) ¡Que vengas! ¡Y los demás también! ¡Es importante!

Noa y demás integrantes de la Segunda sección, deprisa y corriendo, donde hay varios mecánicos y el capitán Richardson de la cuarta sección, plantados ante el gran televisor plano colgado en la pared. Dan un especial informativo... con una noticia importante para el país.

(Noa) ¿Pero se puede saber a que vienen tantas prisas, Ota? Aun no me has dicho a que viene todo esto. -le dice algo enfadada a Ota-

(Ota) ¬ ¬ Oye, no la pagues conmigo. En cuando lo veas, lo entenderás.

(Noa) ¡Pero el qué!

(Richardson) Todas las cadenas de televisión han conectado en directo con el Kantei. Según parece, el Primer Ministro, o en otras palabras, tu marido, Noa, va a dar una rueda de prensa extraordinaria. ¿Tú sabías algo?

(Noa) -quedándose sorprendida- … Entonces... eso quiere decir...

(Ota) ¿? ¿Qué te pasa?

(Richardson) Creo que exageras un poco, Ota. Esta mañana han aprobado en el parlamento dos leyes muy importantes para el país, así que sólo debe tratarse de eso, por mucho que la prensa se invente teorías extrañas.

(Noa) -visiblemente preocupada- Pues... no lo sé. No he hablado con él sobre su trabajo. Pero últimamente...

(Richardson) ¿? ¿Es que le pasa algo a Asuma... de lo que debas preocuparte?

(Ota) Eso, dilo sin más rodeos.

(Noa) -suspira preocupada- … Sí. Algo le pasa. Y me preocupa mucho. Pero no he querido hablar con él... para no molestarle.

(Ota) Pues deberías haberlo hecho.

(Televisión) Repetimos. Seguimos atentos a la sala de prensa del Kantei, donde toda la prensa nacional e internacional están presentes, para cubrir en directo un anuncio de urgencia que en breves momentos, el Primer Ministro transmitirá él mismo a la nación. Si bien todo apunta a que podría tratarse tan sólo de una declaración sobre la aprobación esta mañana en la Dieta de la modificación del Artículo nueve de la Constitución así cómo la aprobación del nuevo Código Penal de Japón, algunas fuentes periodísticas, citando contactos oficiales, dicen que podría ser un anuncio de mucho más calado. Oh, ya comparece el Primer Ministro ante los micrófonos. Le oímos hablar.

Asuma comparece ante un auténtico enjambre de periodistas, reporteros gráficos con cámaras fotográficas y cámaras de televisión de todas los medios de Japón y del extranjero. Su rostro no puede esconder que va a dar una mala noticia. No comparece solo: tras él, en un segundo plano, le acompañan Kanuka, Takeo, Matsuda y Nomura (es decir, su consejera primera, la ministra de exteriores, el ministro de defensa y el ministro del interior: todos con unas caras que son un poema). Asuma es recibido con decenas de flashes de las cámaras de los reporteros. Tras un instante de dejar a los reporteros tomar fotografías de él, empieza un discurso decisivo para él y para el país... y que desde la central de Patlabors, Ota, Andrew, pero sobretodo Noa, siguen con total atención e incógnita.

(Asuma) Buenas tardes a todos. Mis... disculpas por haberles hecho venir hasta aquí tan precipitadamente. Antes de empezar... quiero mostrar de nuevo mi agradecimiento a todo mi equipo por haber conseguido dos de los grandes objetivos que este gobierno tenía cómo meta para esta legislatura. Estoy convencido... que las generaciones futuras nos lo agradecerán. Dicho esto... quiero anunciarles el motivo por el cual están ustedes aquí y todos los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país podrán saberlo en sus casas. Yo, Asuma Shinohara, les anuncio, aquí y ahora... mi dimisión irrevocable de mi cargo cómo Primer Ministro de Japón.

Todos los flashes de las cámaras disparan al unísono sobre Asuma, haciéndose el desconcierto entre toda la prensa. Pero es en la División de Vehículos Especiales, donde el desconcierto y la sorpresa son aun mayores. Noa se queda boquiabierta ante lo que acaba de oír. Lo sospechaba... pero se negaba a creérselo. Ahora ha descubierto sin comerlo ni beberlo, lo que ya pensaba: que Asuma quiere dejarlo.

(Asuma) Les hablo a todos ustedes, tras haber trasmitido mi dimisión a su majestad el emperador, así como al Presidente de la Dieta y a mi "ex" partido. Dicha dimisión se hará efectiva en 48 horas. Les anuncio que mi cargo, tal y cómo establecen los cauces legales depositados en nuestra Constitución, será ocupado por la actual Ministra de Asuntos Exteriores, señora Takeo Yamazaki, quien desde entonces y hasta la convocatoria de las Elecciones Generales dentro de un año, ocupará el cargo de Primera Ministra en funciones. Dicha decisión ha sido tomada por consenso y aceptada por la afectada. Creo que... el hecho de que sea la primera mujer Primera Ministra de la historia de Japón... será algo muy positivo. Quiero decirles también... que antes que desde la prensa se empiecen a inventar toda clase de teorías extrañas y de falsas suposiciones, quiero dejar totalmente claro y sin atisbo de ninguna clase a la duda... que esta dimisión viene empujada por motivos estrictamente personales... y familiares. … Hubo un anciano que falleció recientemente y con el que trabajé muchos años cuando estaba en la Segunda Sección de Patlabors... que me dijo algo muy cierto. Llega un momento en el que hay que saber retirarse. En nuestra cultura se nos inculca que no hay sitio para el derrotismo o para detenerse. Que nunca, nunca, nunca... hay que parar. Pero la realidad es muy tozuda. Y la realidad... no siempre nos permite avanzar hacia adelante... indefinidamente. … Mis responsabilidades políticas me han alejado demasiado... de mi familia... y de la empresa que heredé de mi padre. En este tiempo he cumplido con mi obligación de hacer un servicio público al país... y creo que he cumplido con mi obligación. He pasado muchos momentos muy delicados en este tiempo. Y eso... acaba pesando mucho. Mucho. … Si estuviese solo en este mundo... podría seguir con ello. De veras que podría. Pero cuando tienes unos seres muy queridos los cuales llegan a tener miedo a perderte... es en ese momento cuando esta vida deja de tener sentido. Empiezas a hacerte preguntas. Preguntas que debo confesar que me hice desde el primer día que me metí en esto. Y algunas... aun no les encuentro respuesta. Por eso he llegado a la conclusión que... lo mejor es retirarse y dejar la dirección de esta importante empresa a alguien que si ha estado totalmente involucrada en ella desde el primer día que empezó. A la futura Primera Ministra... Takeo Yamazaki. … Mientras tanto... hasta que mi renuncia no se haga efectiva en dos días... seguiré siendo el Primer Ministro en funciones. Sé que se mueren de ganas de hacerme miles de preguntas, pero creo que... responderé a todas ellas con mucho gusto cuando se haya hecha efectiva mi renuncia. Gracias y... adiós.

Nada más terminar su discurso, Asuma, casi al borde de llorar, en una actitud absolutamente impropia de lo que debe ser un político en Japón, se abraza a Takeo y después a Kanuka, quien no pueden evitar dejarse llevar por el momento. Incluso entre algunos de los periodistas... se desatan aplausos. En los Patlabor, todos se han quedado patitiesos ante este anuncio, pero Noa la que más.

(Ota) º _ º Que... cómo... cuando... que es lo que acaba de pasar?

(Richardson) Asuma ha tirado la toalla. Eso es lo que acaba de pasar. Mal asunto. -dice mirando a Noa quien se ha quedado totalmente petrificada-

(Noa) -desconcertada en un principio... pero acaba por cabrearse- A... A... Asuma... pero... por qué. … ¿Por qué lo has hecho? ¡Y sin decirme nada!

(Ota) º _ º

(Richardson) Parece que esta noche va a haber discusión de pareja al canto. Menuda es Noa.

Y efectivamente, cuando ya es de noche y Asuma por fin llega a casa después de un día aun más problemático de lo normal... Noa ya le está esperando levantada, de brazos cruzados y con una cara de mucho cabreo.

(Noa) Asuma... tú y yo tenemos que hablar.

(Asuma) -en un principio se sorprende, pero enseguida sonríe afablemente cerrando los ojos- Ya me imaginaba que reaccionarías así.

(Noa) -todavía cabreada- ¡Cómo se te ocurre hacer algo así sin decirme nada! ¡Se puede saber en que estás pensando!?

(Asuma) -mirándola seriamente- … ¿Ya has hablado con Chiharu?

(Noa) ¿Qué? -se queda a cuadros... cuando la aludida, Chiharu, su hija, y sus dos hermanos, Daisuke y Shun, aparecen-

(Chiharu) Papá.

Asuma le sonríe afablemente con los ojos llorosos a su hija... y ésta se lanza a abrazar a su padre muy emocionada. Noa no da crédito a lo que ve... pero empieza a entender porque esa decisión tan repentina y precipitada de su marido.

(Noa) Pero...

(Chiharu) -dice emocionada- Gracias por escucharme, papá. Eres genial. Te quiero.

(Daisuke) -dice muy contento- Estamos muy contentos que hayas vuelto, papá. Era un rollo no verte casi nunca. Bienvenido a casa.

(Shun) P... papá ha vuelto? -pregunta todo inocente-

(Daisuke) -sonriendo- Si, hermanito. Papá ha vuelto. -riendo de alegría-

(Asuma) Te prometo que de ahora en adelante estaré mucho más por vosotros. Por ti y por tus hermanos. Volveremos a ser una familia de verdad. -se separa de su hija mirando cariñoso a Noa- Noa... me imagino que querrás... que te de explicaciones.

(Noa) Hasta hace un segundo estaba muy enfadada contigo. Pensaba que... que estabas huyendo. Pero ahora... ahora me doy cuenta...

(Asuma) Si quieres oír que me he hartado... sí, lo admito. Esta vida me alejaba demasiado de ti y de nuestros hijos. De nuestros amigos. De mi empresa. De mi vida. Pensaba aguantar hasta el final de la legislatura y entonces retirarme ordenadamente y sin prisas. Pero sabes que? Lo de pasar a la posteridad y que mi nombre quede marcado en los libros de historia... no me interesa. Lo que me interesa... sois vosotros.

(Noa) -mirándole con lástima- Asuma...

(Daisuke) ¿Y que vas a hacer ahora, papá?

(Asuma) -echa un largo suspiro de alivio- … Primero que nada... cogerme unas vacaciones, me hacen mucha falta. -se ríe- Y después... volver a encargarme personalmente de la empresa de nuestra familia. De Industrias Pesadas Shinohara, hijos. Esa debe ser... mi segunda vocación.

(Chiharu) ¿Y la primera?

(Noa) -sonriente- No hace falta ni que lo preguntes, hija. La primera sois vosotros. Si has hecho esto para que volvamos a ser una familia... estoy de acuerdo.

(Asuma) -mirándola con amor- … Gracias, Noa. Eres... lo mejor. -se abraza a Noa y le da un beso de película- … Te quiero.

(Noa) -sonriéndole- No te me comportes ahora cómo un llorón. Aigh... en ese caso... tendremos que ir preparando la mudanza.

(Daisuke) ¿Eso significa que volvemos a nuestra verdadera casa? -dice ilusionado-

(Noa) Desde luego que sí. Volvemos a casa.

(Chiharu) ¡Genial!

(Noa) Esto... Asuma.

(Asuma) Dime.

(Noa) Entiendo que ya no quieras saber más del tema. Pero quisiera preguntarte por qué...

(Asuma) Ya te lo he dicho.

(Noa) No me refiero a eso. Hablo de la elección de Takeo cómo la nueva Primera Ministra.

(Asuma) Lo sé; lo sé. Toda la prensa ya se está inventando su propia historia de porqué estoy haciendo lo que hago. Pero si lo piensas bien... en el fondo les he hecho caso. Los partidos de la oposición y una parte importante de la prensa querían mi cabeza en una bandeja de plata.

(Noa) ¬ ¬ ¿Y ahora vas a cargarle el muerto a Takeo? Que morro tienes.

(Asuma) Al contrario que yo, listilla, Takeo se ha mantenido siempre firme, en los buenos y en los malos momentos. Es una mujer de una fuerza interior y una inteligencia impresionantes. Y ya sabes que desde que la conocemos siempre ha sido una mujer muy ambiciosa, en un sentido positivo, claro.

(Noa) ¿? ¿A que te refieres?

(Asuma) A que tiene lo que a mi me falta. Tanto que con una consejera le bastaría y sobraría.

(Noa) ¿Con una consejera? ¡Oye! No habrás despedido a Kanuka, verdad? -le dice enfadada-

(Asuma) Claro que no, tontaina. Kanuka seguirá cómo consejera primera del Primer Ministro. Salvo que a partir de ahora, quien deberá acompañar y asesorar en todo momento, será a una mujer tan inteligente y sesuda cómo ella. A Takeo.

(Noa) Menos mal. Así que... ya sólo te quedan dos días cómo gobernante de Japón. ¿Algún recado pendiente?

(Asuma) Pues... si. Mi última decisión cómo Primer Ministro, mañana mismo... será reemplazar a Suzuki cómo Director General de la NNSA para que así pueda ser lo que siempre ha deseado ser: ministro del gobierno.

(Noa) Espera un momento, Asuma. Ve al grano. Eso que quiere decir exactamente.

(Asuma) Voy a nombrar un nuevo director General de la NNSA. Y creo que los Goto son los mejores candidatos.

(Noa) O _ o V... v... vaya. Es... increíble. ¿Lo dices en serio? ¿? ¿Y que eso de "los" Goto?

(Asuma) Les he informado de ello esta mista tarde. A Goto y a Shinobu. Ella se ha quedado literalmente de piedra ante esta proposición, cómo es natural. Goto se ha quedado cómo si nada, cómo también es natural. Mañana mismo me darán una respuesta en persona.

(Noa) Vaya. Asuma... realmente eres una caja de sorpresas, debo admitirlo. -se ríe-

(Asuma) -mirándola con sonrisa burlona- Por eso te casaste conmigo. ¿No?

(Noa) -le sonríe- Ya lo sé, tontorrón.

(Asuma) -mirándola con amor- Noa...

(Noa) Lo verdaderamente importante... lo tienes aquí, contigo. Y si es por eso... lo entiendo. Bienvenido de nuevo... a casa.

(Noa) Gracias, Noa. Muchas gracias.

Para Noa, que en un principio le ha sentado fatal que Asuma haya dimitido, acaba entendiendo las razones de peso, de mucho peso, por las que Asuma se ha marchado del Kantei y le ha dejado, nunca mejor dicho, el marrón a Takeo. En 48 horas, Japón tendrá por primera vez en toda su historia, una mujer al frente de su gobierno. Una mujer además, bastante guapa por qué no decirlo.

Pero mientras tanto, hay otros asuntos que resolver. A la mañana siguiente, en casa de los Ota, mientras toda la familia (Kanuka, Ota, Rei, Jiro, Deisuke y Miyumi) desayunan...

(Ota) -se termina su pescado y su sopa de niso- Bueeeno, yo ya he terminado. Me voy.

(Deisuke) ¿Me puedes acercar al instituto con el coche, padre?

(Ota) ¿? ¿Una hora antes de las clases?

(Deisuke) Sí, es que tengo entrenamiento matutino en el club de Kendo. Tenemos combate del campeonato escolar este sábado y debemos hacer entrenamientos extra toda la semana.

(Ota) Aaaah... ahora entiendo por qué llegas tan cansado últimamente. Está bien, vente conmigo. Bueno... hasta la noche, familia. Adiós.

(Deisuke) Hasta luego. -Ota y su hijastro se marchan-

(Rei) Adiós, que os vaya bien. … Mamá.

(Kanuka) Yes?

(Rei) ¿Qué vas a hacer ahora?

(Jiro) ¡No le digas eso, hermanita! Mami es muy lista.

(Miyumi) Sí, es verdad.

(Rei) ¬ ¬ Cállate, enano, que no sabes ni de lo que hablamos.

(Jiro) -hincha los mofletes y pone mala cara a su hermana mayor- Mmmm eres una borde.

(Kanuka) Niños, dejadlo ya. Aigh... no pasa nada, hija. Seguiré trabajando de lo mismo. La única diferencia es que a partir de ahora quien tengo que asesorar puede que no me necesite para nada.

(Rei) ¿Y eso que quiere decir, mamá? -dice sin entenderlo-

(Kanuka) Takeo es... es difícil de expresar con palabras. Pero ella... es simplemente... perfecta.

(Rei) Si eso ya lo sé. Es tan frígida cómo tú, mamá.

(Jiro) ¿Que es frígida?

(Kanuka) ¬ ¬ No digas tonterías, hija.

(Rei) Además, no sé si se lo has dicho a papá. Cómo se entere...

(Kanuka) Papá es papá. Y yo soy yo. Somos un matrimonio. Pero cuando se trata del trabajo, cada uno está por sus responsabilidades y su deber. Él en los Patlabor y yo en pro del buen gobierno de nuestro país.

(Rei) Fiuuu... eso es una pasada. Tengo una mamá super importante. -se ríe-

(Jiro) Es verdad, hermanita. No es tan tonta cómo tú. -se ríe burlándose de su hermana mayor-

(Rei) ¬ ¬ Cállate, idiota. Te he dicho mil veces que no te metas en las conversaciones de los mayores, hermanito. Eres un bocazas.

(Jiro) -le hace una mueca fea con la cara- Y tú eres un monstruo marino que le gusta comer dulces a escondidas.

(Rei) -se cabrea- Pero... serás mequetrefe! ¡No lo digas delante de mamá, tontaina!

(Kanuka) - _ - Aigh... haré ver que no he oído nada. Si vuestro padre os oyese ya os habría metido una buena reprimenda. Venga, si ya habéis terminado de desayunar, es hora de ir a la escuela. Vamos, Jiro y Miyumi, que el autobús pasará a recogeros en cinco minutos.

(Jiro) Sí, mami.

(Rei) Mamá.

(Kanuka) Yes?

(Rei) -preocupada en un principio, pero acaba sonriéndole con cariño- No... nada. … Te quiero mucho, mamá.

(Kanuka) -le sonríe a su hija- Ya lo sé, darling. No te preocupes, en serio. Estaré bien. Ni vosotros ni mi edad me impiden seguir con mi trabajo.

(Rei) Nosotros ya lo sé. Pero... tú edad? -le dice irónicamente-

(Kanuka) ¬ ¬ Que insinúas con eso. Tienes una madre que aun está de muy buen ver y tu padre así lo cree, me oyes?

(Rei) Vale, vale.

Para Kanuka ha supuesto no un shock pero si una sorpresa total el saber que Asuma lo deja. Pero está decidida y con ganas para continuar con un trabajo que para ella será el mismo, pero que tendrá que afrontar de manera muy distinta, ya que la persona a quien ahora debe asesorar es también muy distinta de Asuma: hablamos de Takeo, una mujer que cómo cualquier persona no es perfecta... pero se aproxima bastante.

Una hora más tarde, cuando Kanuka llega al Kantei y se planta en el despacho presidencial se encuentra a Asuma reunido con Suzuki, el Director General en funciones de la NNSA, así cómo los ministros de Interior (Omura) y Defensa (Matsuda). Asuma asume la que es su última gran instrucción oficial cómo Primer Ministro: designar el nuevo Director General de la NNSA.

(Kanuka) Buenos días.

(Isuzu) -cogiendo del brazo a Kanuka y llevándosela a un rincón- Sssshhhh. No les interrumpas.

(Kanuka) ¿? ¿Me he perdido algo?

(Isuzu) Por decirlo en pocas palabras... es algo importante.

(Kanuka) ¿Ah sí? En ese caso, es mi obligación meterme, no crees?

(Isuzu) Bueno... pues...

(Kanuka) Buenos días a todos. ¿Puedo saber el motivo de esta reunión? -dice mirando seriamente hacia los tres hombres que hablan entre ellos-

(Matsuda) Tú que crees, mujer. Llevamos dos días que esto parece una montaña rusa.

(Kanuka) ¿? ¿Podrías ir al grano si no te importa?

(Asuma) Cumplo mi última obligación antes de irme de aquí. Designar un nuevo Director General para la NNSA. Lo lamento, Suzuki. Pero ya te dije desde el primer día que tu cargo era solamente temporal, mientras Kogame estuviese de baja por orden médica.

(Suzuki) -sin creerse todavía lo que le acaba de pasar- Pero... Primer Ministro. Yo pensaba que...

(Asuma) Creías que ese puesto iba a ser definitivamente para ti. Pero lo tuyo solamente fue... algo temporal. -les enseña a todos un sobre de papel- ¿Veis esto? Es una carta de Kogame que me ha llegado esta mañana mismo. Ya está recuperado.

(Matsuda) Y... que dice? -muy intrigado-

(Asuma) Que ha hecho lo mismo yo. … Ha dimitido.

(Suzuki) -sin salir de su asombro- Eso quiere decir...

(Asuma) Es una carta de dimisión. Se marcha única y exclusivamente por motivos de salud... y obviamente, de edad.

(Matsuda) Es una verdadera lástima, Asuma. Era un buen hombre. Un poco misterioso a veces. Pero un buen tipo.

(Kanuka) ¿Sólo "un poco" misterioso?

(Asuma) -suspira preocupado mirando la carta de dimisión- … Cómo sabréis... sólo yo y nadie más que yo debe designar un nuevo Comandante en Jefe de los Servicios de Inteligencia de Japón. Y he tenido que tomar una decisión en muy poco tiempo.

(Suzuki) Pero... yo... que...

(Asuma) Ah... sí, tú. Suzuki... tú serás el nuevo Ministro de Sanidad y Asuntos Sociales. El Ministerio de Asuntos Exteriores será ocupado de ahora en adelante de un auténtico diplomático. Eso si... seguidor aférrimo de la manera de hacer de Takeo. Yohei Kaguchi.

(Kanuka) Lo conozco. No es mala elección. Pero... no encaja con la imagen de modernidad que este gobierno y el siguiente quiere transmitir.

(Suzuki) ¡Queréis escucharme un momento!? Debería alegrarme de ser ministro. Pero... por qué de un ministerio menor cómo ese!? -pregunta enfadado-

(Asuma) No decías lo mismo antes de entrar en el gobierno, Suzuki. ¿Ya lo has olvidado? -dice sarcástica-

(Suzuki) -se queda sin palabras- …

(Asuma) Todo está organizado. El cambio se hará efectivo mañana mismo. -entonces, entra Takeo-

(Takeo) No es momento para dejarse llevar por el pánico, señores.

(Asuma) Vaya, aquí estás. Pensaba que habías ido al Ministerio de Asuntos Exteriores a despedirte de todos.

(Takeo) Por supuesto. Pero más bien... he vuelto para poner las cosas en su sitio.

(Asuma) -se ríe entre dientes- No cambiarás nunca. Aun no me he marchado... y ya empiezas a comportarte cómo si ya ostentaras el mando de la situación.

(Takeo) Sólo quedan 24 horas para que esto suceda, Asuma. Y sabes que soy de las que se anticipan a los acontecimientos antes que estos nos pasen por encima. Si voy a tener el control de la situación, creo que sería conveniente que escucharan mis proposiciones al respecto.

(Omura) Bueno... ya que ella va a ser la jefa de ahora en adelante, creo que deberíamos escucharla.

(Asuma) -suspira pensativo- … Está bien. Dinos, cual es tu idea.

(Takeo) No quería hablaros sobre mis ideas cómo gobernante de la nación y mi estilo de gobierno. No serán muy distintas de las que tú, Asuma, has asumido hasta ahora. Pero quería dar mi parte y consejo... en la elección del Nuevo Director General...

(Asuma) No te molestes, Takeo. Ya lo he hecho yo. ¡Adelante, Shinobu!

(Takeo) ¿Qué? -se queda muy sorprendida-

Entra entonces Shinobu, la esposa de Goto y Superintendente de la TMPD o Policía Metropolitana de Tokio, vestida con su correspondiente uniforme azul marino con todos los galones.

(Shinobu) Buenas días, Primer Ministro Shinohara. -se pone firme y saluda a Asuma; todos están impresionados-

(Asuma) ¿Sorprendidos?

(Takeo) -sin poder esconder su sorpresa- Realmente no lo esperaba, Asuma. Pocos son los que pueden hacerlo.

(Asuma) Ella será la nueva Directora General de la NNSA. Se lo propuse antes a Goto. Pero digamos que...

(Shinobu) Oh, mi marido es así. Está en el sitio que quiere estar y lo quiere seguir estando.

(Takeo) Tú también estás en un puesto muy cómodo para ti. ¿Por qué has dicho que sí sin pensarlo? -pregunta extrañada-

(Shinobu) No he trabajado nunca en esto. Pero es cómo si estuviera dentro. Goto me tiene bastante al día de lo que se cuece, de lo que hace... y de cómo lo hace. Ser la comandante en jefe de la policía de Tokio es un gran honor. Pero digamos que... tener un cargo de aun más responsabilidad y de aun más importancia... es algo que me atrae y mucho.

(Kanuka) Asuma...

(Asuma) -le dice en broma- Que. ¿Me vas a volver a decir que soy un calzonazos? -todos se ríen-

(Kanuka) -sonriendo confiada- En absoluto. Has decidido muy bien. Takeo...

(Takeo) ¿Sí?

(Kanuka) -con sonrisa confiada, le da la mano a Takeo... y ambas se dan un apretón de manos- … Será un placer trabajar contigo.

(Takeo) Lo mismo digo. Procuraré escucharte, aunque a veces te parezca todo lo contrario.

(Kanuka) Ya lo sé.

(Asuma) ¿No tenéis la sospecha... que esto puede ser el comienzo de algo importante?

(Takeo) Tú de eso ya no debes preocuparte en absoluto. Dedícate a tu empresa, a tu familia... y por qué no, a escribir tus memorias políticas.

(Asuma) º _ º Ah. Pues bien pensado... no es mala idea, Takeo. No es... mala idea. -se ríe-

(Kanuka) Si vas a hacerlo, procura no resaltar más de la cuenta nuestros defectos, haz el favor.

(Asuma) ¬ ¬ No digas tonterías, mujer.

(Takeo) Kanuka... a partir de ahora, deberás trabajar aun más. Tenlo presente.

(Kanuka) Lo sé. Eres ambiciosa, perfeccionista, inteligente y calculadora. Pero... resulta que yo soy igual. También tenlo presente.

(Shinobu) En mi caso, lo mismo digo. Se me hace raro que ahora Kiichi vuelva a estar bajo mis órdenes. Que cosas.

(Omura) Todos parecéis muy contentos. Pero la crisis de este gobierno sigue en pie y no desaparecerá así cómo así. Takeo... tendrás que hacer mucho más de lo que imaginas para enderezar la situación. No lo olvides.

(Takeo) ¿Es una amenaza, Ministro Omura?

(Omura) No es mi intención, Takeo. Sólo que cojas fuerzas y te armes de paciencia. Lo necesitarás.

(Asuma) No os preocupéis. Takeo lo hará muy bien, estoy seguro. … Isuzu.

(Isuzu) ¿Sí, Primer Ministro?

(Asuma) Recuerda esto. Takeo puede que a veces creas que ella no te necesita para nada. Pero procura estar siempre a su lado. Lo necesitará.

(Isuzu) Sí, señor, así lo haré.

(Takeo) -sonríe confiada, cerrando los ojos- Gracias, Asuma.

Asuma se va. Pero la vida sigue adelante y los cambios se suceden. Takeo será la nueva Primera Ministra... y Shinobu ocupará un cargo de aun mayor importancia del que tenía hasta ahora. Un nuevo trabajo en que la Seguridad de todo Japón estará en sus manos.

A la mañana siguiente, el cambio en la jefatura del gobierno se produce, con la atención total de la prensa, llevándose a cabo el traspaso de carteras y la jura oficial del cargo ante el emperador. Pero mientras todo esto sucede, en la División de vehículos especiales, en el despacho de oficiales y tenientes...

(Watanabe) -leyendo el periódico del día- Que pasada. Pensaba que nunca iba a pasar.

(Saya) ¿Que tiene de malo que una mujer gobierne Japón? No pensaba que fueses un machista, teniente.

(Watanabe) No digas memeces, Saya.

(Sakura) Cariño, deja en paz a Saya.

(Watanabe) ¿Qué? Pero si siempre eres tú quien me dice que no hable con demasiada "confianza" en el trabajo... y ahora me dices esto. En que quedamos.

(Yamada) Sois tal para cual.

(Bado) Vagh, olvidadlo ¿Por qué preocuparse?

(Satoru) Si a los anti-sistema, amargados de la vida o los que se aburren muuucho se les ocurre montar jaleo aprovechando la ocasión, se nos vendrá trabajo encima, Bado. ¿Entiendes?

(Bado) - _ - Sí, sí, ya lo sé.

(Sonoko) Que hagan lo que quieran. Yo estoy la mar de contenta. Este país machista de toda la vida por fin será gobernado por una mujer. ¿A que suena genial?

(Saya) -sonriente- Ya lo creo. Este país por fin sabrá lo que es bueno. -se ríe-

(Arakawa) Aigh... eres terrible. -le dice en broma-

(Yamada) Yo también lo creo. Pero también es verdad que la pobre deberá prepararse para la que se le viene encima. Y más que ella... su familia.

(Matoyama) Por no mencionar al comandante.

(Bado) Es verdad. Me da pena el granduyón.

(Suzuka) Un respeto, Bado.

(Bado) ¬ ¬

(Yamada) No os preocupéis. El comandante Hiromi ya está más que acostumbrado. Incluso está encantado con que su mujer sea tan independiente y trabajadora.

(Matoyama) Y que lo digas. Forma parte de su encanto. Sin mencionar su belleza. -se ríe-

(Yamada) ¬ ¬ ¿Y eso que tiene que ver? Que sea guapa no impide que también sea lo que es. Los hombres a veces sólo os fijáis en lo que no debéis fijar vuestra mirada.

(Watanabe) La pregunta es... nos afecta esto a nosotros?

(Sakura) Pregunta simple pero cierta.

(Watanabe) … ¿Nadie tiene respuesta?

(Sakura) No va a pasar nada. El ministro del Interior sigue siendo el mismo. Y no quiere aprobar los presupuestos para que tengamos Labors nuevos el año que viene. Así que...

(Bado) ¿En serio? Pues vaya puta mierda.

(Todos) ¡Esa lengua, Bado!

(Bado) ¬ ¬ Tampoco he dicho nada del otro mundo. Quisquillosos.

(Satoru) Y todo coincide con la dimisión de Asuma cómo Primer Ministro. ¿No habéis visto a la capitana Noa? Hoy se la ve mucho más contenta.

(Sakura) Ya lo creo. Es porque su marido vuelve a ser un ciudadano normal. Sin embargo el comandante Hiromi...

(Bado) Ya lo hemos hablado. -se ríe- Si, que cara traía esta mañana el pobre.

(Watanabe) No es para tanto, tontaina. Sólo está... un poco nervioso.

(Matoyama) No debe pensar en ello, el muy tonto. Su mujer, que fue mi capitana durante años, es una mujer extraordinaria. Muy inteligente, trabajadora, capaz, calculadora y fría cómo pocas. Será una buena gobernante para Japón, ya lo veréis.

(Sonoko) -sonríe confiada- Totalmente de acuerdo.

(Sakura) Y yo.

(Yamada) Yo también.

(Saya) Y el capitán Ota, que, eh? ¿No decís nada de él?

(Satoru) Para que. Su mujer seguirá trabajando de lo mismo. Y ya sabéis que el capitán siempre le ha dejado hacer lo que quiera a Kanuka.

(Sakura) Es verdad. Es de esos hombres que da plena libertad a su esposa sobre su vida y su trabajo. Siempre he pensado que esa es la clave para que un matrimonio funcione. Si ambos están demasiado pendientes del otro, la cosa al final acaba mal.

(Watanabe) ¿Eso lo dices por mi, cariño? -dice burlón-

(Sakura) ¬ ¬ No, burro.

La preocupación en los Patlabor es sin duda, mínima. Parece que a ellos todo esto no les afecta para nada. Pero en la NNSA en cambio...

En la central de la Sección 5 de la NNSA, hay una reunión donde sus miembros conocen a su nueva comandante en jefe: Shinobu Goto. Una reunión donde su marido... y jefe de la Sección 5 de Seguridad Nacional, Kiichi Goto, también está presente, junto a todo su equipo.

(Goto) Bien, muchachos. Me imagino que debéis creer... que esto es un mero discurso por mi parte. Siento deciros que no es el caso. Cómo sabréis, el ya ex Primer Ministro Asuma Shinohara, me ofreció ser el nuevo Director General de la NNSA. Me negué. Y me negué porque... cómo decirlo... soy de los que están a gusto donde quieren estar. Y yo lo estoy. Y sigo queriendo estar aquí. No obstante, recordad. Vosotros, o si lo preferís, nosotros, somos la más importante de todas las secciones de la NNSA y jugáis un papel vital no sólo en la seguridad nacional, si no en la estabilidad, orden y garantía de las libertades, derechos e incluso vidas de los ciudadanos y ciudadanas de este país. Por lo tanto... me seguiréis teniendo encima y aguantándome durante muchos años. Pero desde hoy... el mando supremo dentro de la NNSA; su dirección y comandancia... corresponden a una nueva persona. Una persona... una mujer... que conozco muy bien y con la que... digamos que... tengo una relación muy y muy especial. Directora Shinobu... cuando quiera.

(Shinobu) Gracias, Kiichi. Cómo todos vosotros ya sabéis, soy la nueva jefa de los servicios de inteligencia de nuestro país. No me importará mucho si me lo decís en masculino o en femenino. Pero desearía... mantener la tradición. Así que llamadme jefa sin más, entendido? -todos se ríen- … Bien. Ahora debemos hablar...

(Kurosaki) Yo tengo una pregunta que hacer.

(Shinobu) Adelante.

(Kurosaki) ¿Qué ha pasado con el señor Kogame? ¿Es cierto que se ha retirado definitivamente?

(Goto) Su estado de salud ha mejorado. Pero ya está mayor y ha preferido dejarlo definitivamente. Y lo cierto... es que está muy contento con el cambio. Tiene a Shinobu en muy buena consideración y cree que lo hará tanto o mejor que ella.

(Kurosaki) ¿Tan convencido está, jefe Goto?

(Goto) Completamente. Shinobu. Continúa.

(Shinobu) Gracias, Kiichi. Estoy segura que para vosotros, la élite, no soy ninguna desconocida. Ya conocéis mi manera de hacer las cosas y de actuar. A veces puedo parecer... excesivamente formal. Pero yo soy ante todo... y lo seguiré siendo hasta que me retire... una agente de la ley. Porque eso es ante todo lo que somos. Servidores públicos a la ley... pero también a la Seguridad de nuestro país y ante todo, de sus ciudadanos y ciudadanas. … ¿Alguna pregunta?

(Shinshi) Emmm... no, ninguna. Se ha expresado tan bien que...

(Takahara) Yo sí tengo una. ¿Está bien segura de haberse metido en esto? Esto es mucho más complicado que dirigir "solamente" la Policía de Tokio.

(Shinobu) Si Kiichi os ha hablado de mi... sabréis que me encantan los retos personales. Es algo que forma parte de mi...

(Goto) -con sonrisa burleta- ¿Encanto ibas a decir?

(Shinobu) Más o menos, Kiichi.

(Shinshi) Pues... a mi se me hace un poco extraño. Es cómo si...

(Goto) ¿Cómo si volvieses a ser mi subordinado en la Segunda Sección de vehículos especiales? De eso nada, Shinshi. Ahora no estás en los Patlabor sino en algo todavía más importante. Aunque haya también una jerarquía, aquí todos somos engranajes de un mecanismo llamado equipo. Pero más bien...

(Takahara) Ya lo sabemos, jefe Goto. Un buen trabajo en equipo es consecuencia de un buen talento individual de cada miembro del equipo.

(Shinobu) Años atrás, cuando fui la capitana de la primera sección de Vehículos Especiales esa no era ni de lejos mi forma de actuar. Pero los años y Kiichi... me han hecho aprender nuevas formas de ver las cosas. Y eso incluye tanto en la vida cómo en el trabajo.

(Goto) Bien dicho, Shinobu. Si señor.

(Shinobu) ¬ ¬ ¿Te burlas de mi? Eres insufrible. -todos se ríen-

(Goto) -echándose la mano al cogote- No es para tanto, mujer.

(Takahara) -sonriendo confiado- Ningún problema, jefe Goto. Creo y lo digo sin tapujos, que la NNSA estará en buenas manos de ahora en adelante. Directora General Goto. Bienvenida.

(Shinobu) Gracias, Mayor.

(Kosuke) Yo tengo una duda. Puede que le parezca una tontería sin importancia, pero es que me da vueltas a la cabeza. Quería saber...

(Shinobu) ¿Ibas a preguntarme si os voy a dar libertad total de acción sea cual sea el caso o la amenaza a la que os enfrontéis de ahora en adelante?

(Kosuke) Pues... sí. Eso es justamente lo que quería preguntarle, Directora General.

(Goto) No hace falta ni que lo digas, Shinobu. Aquí, todos, incluyéndote a ti, sabéis de que se trata. Nuestra manera de hacer las cosas de ahora en adelante... seguirá siendo la misma, puesto que ya sabemos que obtiene buenos y siempre sobresalientes resultados. ¿Shinobu?

(Shinobu) ¿Lo habéis entendido?

(Todos) ¡Sí, señora!

Ironías del destino, una vez más, (cómo otras antes), Shinobu estará ahora por encima de Goto, cómo su superior al frente de la NNSA.

Mientras, en el despacho presidencial del Kantei... Takeo ocupa ahora la butaca que hasta el día anterior ocupaba Asuma. En un momento dado, Isuzu y Kanuka entran al despacho para entregarle documentación a la flamante Primera Ministra de Japón.

(Isuzu) Señora.

(Takeo) ¿Mh? Ah, Isuzu, Kanuka. ¿Queríais algo?

(Isuzu) Acaba de llegar esto desde la embajada de Taiwan. Esto otro... de la de la República Popular de China. Esto otro... de la de Corea del Sur. ¡Ah! Y también más mensajes de felicitación de otras embajadas. De países europeos, sudamericanos, sudeste asiático. Y la felicitación del embajador de Tailandia es especialmente amable. ¿Por qué será? -le da unos papeles a Takeo-

(Kanuka) ¬ ¬ A veces te gusta hacerte el tonto, eh, Isuzu.

(Isuzu) ¿A que viene eso?

(Takeo) No pasa nada. Es por el favor que les hicimos hace algún tiempo. Espero que no haga falta que me los lea todos, verdad?

(Kanuka) Claro que no, Takeo. Todos dicen lo mismo.

(Isuzu) No obstante, a nuestros países vecinos, no les ha gustado nada la reciente aprobación de la modificación del artículo nueve.

(Takeo) Un poco contradictorio por su parte, no te parece? Ahora que hemos eliminado la prohibición a nuestra industria de armamentos de exportar al extranjero, Taiwan ha sido la primera interesada en comprarnos todo tipo de nuestro armamento de última generación. Incluso Matsuda ha insinuado que podríamos abrir negociaciones con la República de China para la venda de aviones de transporte Kawasaki C-2 e incluso cazas de quinta generación Mitsubishi F-3.

(Kanuka) ¿Te lo ha dicho por qué muestra interés en ello o para avisarte que los fabricantes de armas de nuestro país se frotan las manos con el negocio que se les viene encima?

(Takeo) Adivínalo por ti misma, Kanuka.

(Kanuka) Pero...

(Isuzu) Señora... mi opinión es que eso sería un suicidio en nuestra política exterior. Quiero decir que...

(Takeo) No lo haré.

(Isuzu) ¿Qué? -se sorprende-

(Kanuka) -sonríe confiada cerrando los ojos- Sabría que responderías eso.

(Takeo) Aunque hayamos levantado ese veto, sólo estaré dispuesta a vender armamentos a aquellos países que de verdad lo necesiten o de los cuales tenga plenas garantías que no harán un uso irresponsable de él.

(Isuzu) Eso... dejaría a muchos países del mundo fuera, Primera Ministra. Por no decir a todos.

(Takeo) ¿Todas las peticiones de las embajadas son la misma?

(Kanuka) No exactamente, Takeo. Hay un mensaje de la embajada china. De parte tanto del Presidente Li Xing Ping cómo del Ministro de Seguridad del Estado.

(Takeo) O _ o ¿Cómo?

(Kanuka) Sí, lo que oyes. El primero es cómo no... para felicitarte y para invitarte a una pronta visita oficial a Pekín. Y el segundo... bueno, ya lo puedes imaginar.

(Takeo) -dice seria- ¿Un mensaje de advertencia?

(Isuzu) Más que eso. Que nos mantengamos alerta... cómo siempre. Para que la seguridad de nuestros países, dice, esté garantizada.

(Takeo) -se levanta de la butaca, mirando por el ventanal de espaldas a Isuzu- … Así que el inefable General Ming-An ahora está de nuestro lado. Es... realmente curioso. No hay duda de que él y Goto hicieron buenas migas.

(Isuzu) ¿Cree que este aviso es en nuestro beneficio o un engaño?

(Kanuka) Goto le considera un amigo. Así que... por qué no fiarnos de él?

(Takeo) Y es lo que vamos a hacer. Mantenernos alerta. Parece que no, pero en todos estos años... hemos pasado de todo. ¿Estás de acuerdo, Kanuka?

(Kanuka) -sonríe confiada cerrando los ojos- Of Course.

(Isuzu) Pues... esto es todo. Ya no traemos nada más para usted.

(Takeo) -suspira algo enojada- Isuzu... deja de tratarme con tanta formalidad. Llámame por mi nombre, por favor.

(Isuzu) -le sonríe aliviada- Sí, Takeo.

(Kanuka) Hazle caso, Isuzu. Yo trabajé junto a Takeo casi tres años y... fue una experiencia realmente...

(Takeo) -dice en broma- Nada de malos comentarios sobre mi, Kanuka.

(Kanuka) ¬ ¬ No iba a decir nada malo de ti.

(Isuzu) No le deis más vueltas, lo he captado.

(Takeo) Ya os han advertido que puede que tengáis la sensación que no os necesito para nada. Pero no es verdad. Siempre os necesitaré. Ante semejante responsabilidad... toda ayuda es poca.

(Isuzu) Lo sabemos, Primera Ministra. Porque si no conseguimos poner recto el rumbo de este barco... será tu fin y el de este gobierno. Tú tumba política.

(Takeo) ¿Sólo mía? Lo será de todos nosotros. Pero ese ya es un problema que sólo yo y nadie más que yo debe solucionar.

(Isuzu) De acuerdo... Takeo. -se marcha y deja a Takeo y Kanuka a solas-

(Takeo) ¿No regresas a tu despacho, Kanuka?

(Kanuka) -mirándole un tanto preocupada- … ¿Estás bien?

(Takeo) -sonríe con tristeza- No te preocupes por nada. -se pone sería, mirando con seguridad a Kanuka- Preocúpate de serme útil de ahora en adelante. Te advierto que soy muy exigente con quienes deben trabajar conmigo.

(Kanuka) Of course. Lo he entendido.

Al anochecer... en la casa de la familia Shinohara, en su casa de verdad, aquel mismo día, los de la mudanza han terminado de traerlo todo a casa. Por fin vuelven a estar... en su hogar. Mientras Noa va desempaquetando cosas, Asuma llega a casa, echando un suspiro de cansancio y aflojándose la corbata del traje.

(Asuma) Ya estoy en... ¿? ¿Todavía estás con eso, Noa?

(Noa) ¿Eh? Ah, no es nada. Ya casi he terminado.

(Asuma) Pues déjalo, que es muy tarde. ¿Y los niños?

(Noa) Ya están en sus cuartos. Si están durmiendo o no, eso ya no lo sé. ¿Y tú? ¿De dónde vienes a estas horas? Son más de las once.

(Asuma) -se pone nostálgico, con sonrisa triste- … Lo echaba de menos, sabes? Volver a poder pasar todo un día en mi fábrica de Hachiuji... y volver a ver a todo mi equipo de Industrias Pesadas Shinohara...

(Noa) Así que has estado en la fábrica. ¿Que tal ha ido?

(Asuma) -suspira preocupado- …

(Noa) Asuma... tengo que preocuparme? ¿Mh?

(Asuma) No... claro que no. Ha ido bastante bien. Todos los proyectos de la empresa siguen en marcha. Pero la situación económica de la empresa...

(Noa) -se preocupa- ¿Qué?

(Asuma) … La empresa está en números rojos. Debemos encontrar un nuevo acreedor o accionista antes de un año o...

(Noa) Asuma... me estás asustando. No querrás decir que...

(Asuma) Tengo menos de un año para preparar un nuevo plan de viabilidad. Que digo un año. ¡En un trimestre!

(Noa) Ya entiendo. Ahora... te sientes mal por haber dejado tu empresa medio abandonada todo este tiempo.

(Asuma) Delegué la responsabilidad en otros... y cuando la recupero me encuentro con esto. Creo que habría sucedido igualmente si hubiese estado al pie del cañón. Algunos de los proyectos futuros de la empresa están siendo demasiado caros y si no salen rentables a corto plazo...

(Noa) Qué pasará entonces.

(Asuma) Nada. No pasará nada. Industrias Pesadas Shinohara seguirá existiendo. Pero si no conseguimos enderezar la empresa antes de un año... Shinohara perderá su independencia cómo empresa familiar y pasará a formar parte de otro holding industrial, probablemente extranjero. Ya me han insinuado que hay al menos tres grandes empresas industriales interesadas en compranos. Mitsutomo de Japón, Siemens de Alemania o incluso... Changfeng de China. ¿Te imaginas el escándalo que supondría eso? El mayor fabricante de Labors del mundo, que resulta ser japonés... en manos de una gran industria estatal china.

(Noa) No te preocupes por eso.

(Asuma) No me preocupo. Tengo unos meses para conseguirlo. Ese es mi único objetivo ahora. Bueno... ese y...

(Noa) ¿Escribir tus memorias?

(Asuma) Sí, exacto. Si quieres puedes echarme una mano.

(Noa) -se ríe- Espabílate tu solo. -riendo-

(Asuma) Esto... Noa.

(Noa) ¿Sí?

(Asuma) -le sonríe con cariño- … Nada. No es nada.

(Noa) ¿? ¿Pasa algo?

(Asuma) Nada. Anda, acostémonos. Estoy muy cansado y necesito una buena cabezada. ¿Te vienes?

(Noa) -le sonríe cariñósamente a su marido- ^ . ^ Claro que sí. Hace tanto que no podemos acostarnos los dos solitos y pasar toda una noche los dos juntitos.

(Asuma) ¬ ¬ No estarás insinuando que tienes ganas de... bueno, ya sabes.

(Noa) -se pone nerviosa y roja cómo un tomate- Em... es que... bueno... hace mucho tiempo que... -se ríe estúpidamente-

(Asuma) - _ -

(Noa) -aun riendo- No me pongas esa cara, hombre. ¡Era broma!

(Asuma) -con cara sarcástica- Eres incorregible. Por muchos años que pasen...

(Noa) Seré siempre Noa. Vamos.

(Asuma) Voy, voy.

Asuma se ha quitado de encima un marrón impresionante. Algunos considerarán que ha huido. Pero Asuma ha tenido sus motivos para hacerlo. Se metió en política, en alta política, por un hombre (Ishimoto) que al final resultó ser un auténtico conspiranoico que quería matarlo para terminar con cualquier vestigio de la familia Shinohara. Ha tenido que gestionar crisis muy graves tanto internas cómo con otros países. Pero lo que más le ha afectado, ha sido el ver cómo su "yo político" ha afectado a su "yo personal", es decir, a su familia. Ante esto, Asuma ha dicho basta y lo ha dejado. Pero... significa que hayan desaparecido los problemas gordos en su vida?

No, ni mucho menos. La empresa que heredó de su padre y que dirige, Industrias Pesadas Shinohara, está atravesando un mal momento y debe rectificar su rumbo a tiempo. ¿Lo conseguirá... o se verá arrastrado por ello? No tardará mucho en encontrar respuestas.