Quítame la respiración

Capítulo 21.- Vidas en renta.

"Sonomi"

Cuando era niña se me enseñó a no desear lo ajeno, no había necesidad, yo tenía todo lo que pudiera desear, eso y más, mucho más.

Nadie me conocía de verdad pero había forma de hacerlo siempre y cuando me conocieras. Un tanto redundante.

Estúpido si quieren verlo.

A los ocho años conocí a una chica muy linda hija de una buena familia de Hong Kong, la mejor familia China que hubiera, sus padres y los míos tenían muchos negocios por ende nos conocimos bastante bien, ella era apenas un año menor que yo. Mi hermana Nadeshiko tenía cinco años así que seguramente no lo recordaría.

¿Pero quién se pone a recordar el pasado hoy en día?

Recuerdo que pasábamos muchos veranos juntas hasta el día que ella y su familia viajaron a Europa para un nuevo negocio de su familia justo en navidad. Yo tenía quince años.

Mis padres habían organizado la mejor velada con varios amigos cercanos, entre ellos estaban el futuro marido de mi hermana, el heredero de la bolsa de valores de Japón o por lo menos de las acciones más fuertes del mercado.

Él incluso era mayor que yo, cinco años por lo menos y ya era propietario de mi hermana que apenas contaba con doce años, no me extrañaba por supuesto, no había pedofilia ni mucho menos, él no tocó jamás a ella y ella ya se había enamorado con verlo en fotografía.

Daba la apariencia de ser un hombre recto, cabal, honrado y todo un caballero. Sonreía cuando era necesario, permanecía pensativo la mayor parte del tiempo, era muy raro para mí pero para mi padre y mi abuelo estaba bien.

Recuerdo que Fujitaka estaba muy cercano a un chico que yo sólo conocía en revistas de empresarios, se habían aceptado hombres emprendedores para la revista de Tsubasa en la Realeza moderna y él generalmente siempre la encabezaba. Al igual que Fujitaka resultaba muy atrayente mirarlo con ese traje de europeo estilo inglés, fumando un cigarrillo, tomando un poco de vodka, su cabello castaño alborotado, sus ojos café como el chocolate, su piel pálida y esa no tan notable sonrisa ni siquiera cuando la situación lo ameritaba.

Pude haberme enamorado de él desde el principio pero no fue así.

Ese día conocí a Li Hien. Tenía la misma edad de Fujitaka, no parecían amigos por supuesto pero siendo literalmente los únicos dos de veinte años no había con quien platicar, conversaban y miraban de reojo a mi hermana quien a esa edad ya era promesa de la verdadera belleza.

Belleza clásica que por supuesto yo no poseía y tampoco me afectaba, de hecho ayudaba a que ella siguiera siendo lo que es, y lo hacía por la simple y sencilla razón de amarla hasta la locura, sin lugar a dudas yo moriría por ella.

Así de simple.

Y al igual que mi hermana yo también tenía a mi prometido.

Un heredero de trenes, los que abundan aquí en Asia.

Yoshiyuki Daidouji. Tenía la misma edad que yo, ni más joven ni más viejo. Su cabello era negro azabache, ojos azules profundos. Iguales a mi hija.

Yo lo amaba y él a mí.

Tuvimos la suerte de que en el momento en que nos miramos nos gustamos, tardamos mucho en aceptar que seriamos pareja y que viviremos para toda la vida, pero él cumple sus promesas y dio su juramento de vivir para mí y mi felicidad, lo cumplió hasta el final.

Aquella ocasión todos coincidimos en la misma mesa, pudo haber estado Ieran ahí pero no sucedió.

De todas formas la vida que tenía al igual que la mía era rentada.

Fujitaka no dejaba de mirar a mi hermana. Hien no dejaba de mirar a la bebida, Yoshiyuki no dejaba de mirarme y yo no le quitaba los ojos de encima a mi hermana.

En el futuro nosotros nos convertimos en un círculo vicioso. Necesitábamos de todos y de nadie al mismo tiempo, cuando ameritaba la situación teníamos permitido traicionarnos.

Pero la traición siempre estuvo en nuestra sangre, sangre destina a ser heredada.

Pasó otro año y esta vez Ieran se había quedado con nosotros todo el verano.

Yo me encontraba en mis dieciséis, estaba a un año de contraer matrimonio, me recosté en el verde césped húmedo por el rocío de la madrugada. Escuchaba música tranquila, un tanto independiente, tranquila de romance y drama y todo lo que conlleva. Lo recuerdo muy bien.

Llevaba unos jeans, descalza, una camiseta a cuadros de lana dejando que mi cabello corto hiciera bucles con el césped. Miraba al cielo azul, las nubes moviéndose lentamente, formando animales, formando castillos, formando corazones, formando vidas.

—Nuevamente la tranquila Sonomi Amamiya se encuentra rebeldemente recostada sobre la tierra.

Escucho la voz de Ieran, blanca como la leche, cabello negro largo, ojos profundos y rasgados dignos de alguien que no es japonés.

Lleva un vestido lindo azul sin mangas. Sus zapatos de bailarina haciéndola ver tan delicada, imitando un poco el estilo de Nadeshiko siendo casi una doble de mi hermana.

Supongo que estaba bien para la edad.

Sonrío un poco incorporándome, levantándome con su ayuda, sacudiendo un poco mi ropa.

— ¿El desayuno está listo?

Pregunto como si nada, seguro que había salido para eso.

—Sí, es tu favorito de hecho, además de que vinieron dos personas, con sus hijos, uno de ellos es inglés.

Por supuesto gire un poco para ver por la amplia puerta que era de cristal a los famosos ingleses que no lo eran. Sí, estaban en Europa y la mujer que caminaba al lado del hombre japonés era británica pero el señor y su hijo no lo eran.

Reed Hiiragizawa. Un hombre maldito que embarazó a dos mujeres en su vida, a la primera la tomó por la fuerza y después al cabo de unos años ella terminó suicidándose por vaya uno a saber qué motivo y la otra era una niña de quince años a la que embarazó mediante una relación sin consentimiento. Madre de Eriol.

Y al igual que su padre, Eriol heredó gran característica de la envidia y el deseo de poder, aunque el niño fue más humano al lado de los Li.

Por lo menos el poco tiempo que los vi por medio de algunas fiestas de sociedad, ambos daban cierta nota a su vida y a la de los demás, probablemente Shaoran era el humano o lo era Eriol o los se completaban.

Eran como gemelos y por eso quise que Shaoran fuera el prometido de mi hija.

Pero en fin.

Reed se hizo muy amigo de Hien, a pesar de que Reed tenia dieciocho años, literalmente donde se encontraba Hien se encontraba Reed cual perro faldero.

Años más tarde donde estaba Shaoran estaba Eriol, cual perro faldero.

¿Ven?

No sólo la traición, también la estupidez la heredamos.

— ¿Quiénes son ellos?

Me preguntó Ieran quien se había puesto en cuclillas para quedar casi a mi igual.

—Ellos son… — suspiro y después la miro casi sin creer lo que me ha preguntado, todos sabían que Hien iba a ser su prometido.

El hombre se mataba en regalos a pesar de que ella también era una niña al igual que mi hermana.

Para ese momento Nadeshiko tenía trece, Ieran catorce y yo dieciséis.

—Bueno— comentó rodando los ojos casi poniéndolos en blanco —, el que se encuentra al lado de Li.

Yo sonrío.

—Es Reed, el hijo de Hiiragizawa, es hotelero.

— ¿Te acostaste con él?— pregunta de inmediato de forma curiosa.

Por supuesto que demasiado curiosa.

—No— respondo casi pensativa.

Yo perdí mi virginidad con mi esposo y posterior como era costumbre, me acosté con Fujitaka a los veinte años.

¿Qué tenía Fujitaka?

Nadie lo sabe, seguro por la forma en la que te mira, esas manos gruesas, esos ojos claros, esa sonrisa que parece que tratas con un inocente pero cuando habla te enseña el mundo.

Y parece que nadie es más importante que tú mientras estés con él.

Poco después me di cuenta que ese era el karma de él, las mujeres.

En la cena donde todos estábamos sentados, nuestros padres, nuestros abuelos, amigos y demás familia disfrutaban amenamente del pequeño concierto en piano, violín, arpa y chelo junto a una joven que cantaba como los ángeles y nosotros disfrutábamos del postre.

Creo que fui la única que notaba que las cosas como se encontraban ahora las veríamos años después con nuestros hijos, guardamos demasiados secretos desde antes de que nosotros nos casáramos, no dudo el que esto suceda posterior.

Ieran estaba sentada en medio de Fujitaka y de Hien que tenía enfrente a Reed quien estaba sentado al lado mío y yo estaba sentada frente a mi hermana quien estaba sentada al lado de Fujitaka quien estaba sentado frente a mí prometido.

Ella no miraba más que a su platillo de frutas secas con helado de menta.

Hien y Reed disfrutaban de un cigarro mientras Fujitaka disfrutaba de una cerveza.

Y entonces nada entre nosotros parecía tener sentido, estábamos sentados porque debíamos y porque estaríamos juntos por muchos años más, incluidos nuestros futuros hijos pero no parecíamos un fuente fuerte.

Al termino de aquella pequeña reunión con comida y música casi todos iban con su cada cual, por ejemplo Hien, Reed y Fujitaka siendo los más grandes se reunieron en una parte lejana del jardín y comenzaron a conversar.

La hermana de Ieran, Yuuko, casi como siempre, llega tan tarde y lo primero que hace es caminar directamente a donde se encuentran Hien y los demás, creo que siempre he sido observadora en cuanto a las relaciones se trata y aquí las parejas están disparejas.

Yuuko hubiera sido muy feliz si su compromiso hubiera sido con Hien, con el paso de los años prefirió quedarse soltera.

Pasaron un par de años más y mis padres habían fallecido a causa de un paro cardiaco de mi padre, mi madre por la depresión falleció a los seis meses. Nadeshiko ya estaba casa con Fujitaka y yo Yoshiyuki, ya estaban algunos hijos por supuesto y entre todo esto siendo ya mayores y las cabezas de las empresas más importantes de Asia comenzaron los problemas de dinero y de sexo y de codicia.

El clima era frio tan digno de Tomoeda como era costumbre.

Yo tenía veinte años y estaba acostada al lado de Fujitaka quien sin preocuparse por las sabanas dejaba mostrar todo su cuerpo y me invitaba hacerlo, pude haber actuado de esa manera pero la traición me estaba desquiciando.

¿En qué momento había caído aquí?

Traicione a mi hombre, traicione a mi hermana, traicione a mi familia, me traicione a mí misma por las ganas de poseer aquello que siempre había sido legado a Nadeshiko, quería sentirme un poco como ella.

Fujitaka levantó un viejo periódico y seguía leyendo muy entretenido, estaban en letras grandes y en la sección de sociales el apellido de Hiiragizawa, pude quedarme callada pero las ganas de saber un poco más de los planes de Fujitaka me traicionaron.

—Al final el imbécil de Reed terminará besando los testículos de Hien de por vida.

Dice sin que yo hablara. Se burla y es claro para mí el motivo.

Reed después del suicidio de su primera esposa adoptó la deuda que ella había adquirido, deuda que tuvo su familia por una mala inversión con mi padre, planes que estaban ahí de por vida pero nadie hablaba de ello, los Akizuki no eran tan importantes, nuevos ricos y por eso fracasaron en este mundo.

Hien para ese entonces en apoyo a su único amigo pagó toda la deuda sin preguntas ni comentarios y por lo que me había comentado Ieran, Reed no dejaba un segundo de atender las necesidades de Hien.

Debí haberme dado cuenta de la clase de persona que era Fujitaka pero mi interior sólo agradecía el buen sexo.

Vuelven a pasar otros años y yo tenía a mi Tomoyo en mí poder, en mi ser y en mi vida, no había niña más hermosa de no ser porque estaba siempre al lado de la hija de mi hermana: Sakura.

Otra belleza clásica.

Las cosas se estaban tornando más y más difíciles con nosotros, mi abuelo tenía más y más poder sobre todos, los Hiiragizawa ya se había separado de nosotros al igual que los Li a excepción de Ieran que había sido descubierta meses atrás con Fujitaka. Yo había desconocido que ella estaba enamorada de él y que guardaron casi quince años de relación sin que ninguno se diera cuenta pero era mi amiga, mi hermana casi y Hien era el mejor amigo que podía tener, incluso por la traición de Yuuko al hablar sobre la infidelidad de su hermana, fui yo quien cuido de Hien cuando se supo esto y fui yo quien cuido de sus hijas hasta el momento en que Shaoran despreciaba toda presencia humana, fui yo quien mando a su hermana menor Meiling a Hong Kong devuelta para que ella no sufriera por la causa de su cuñada y de su hermana quien siempre enferma de celos hacia lo imposible porque Hien compartiera un poco de él en su cama.

Fue el mismo Hien quien me ayudó a cubrir mi infidelidad sin reprochar nada ni comentarlo.

—Fue encerrada hace seis meses Sonomi — me dice por teléfono mientras veo como una niñera se hace cargo de ponerle unos adornos en la cabeza a mi Tomoyo.

Su voz lacrimógena me dolía más a mí.

—Tienes prohibido visitarla en compañía de tus hijos — es lo único que yo consigo decir —, pero puede hacerlo otra persona de tu confianza…

—La única persona eres tú, mis hijos están vueltos locos, mis hijas parecen desconocerme, mi hija menor es cuidada por Shaoran y él me culpa por lo que ha pasado, creo que está metido en drogas junto a Eriol.

Agachó la mirada y me dan ganas de llorar pero me obligo a ser fuerte.

—Yo puedo visitarla pero te voy a pedir algo que no lo había hecho y no quería por teléfono.

—Pide — ordena —, lo quieras de mí es tuyo y lo sabes.

Claro que lo sabía, le dolía su esposa, le dolían sus hijos, le dolía la infidelidad y la mentira de saber que uno de sus hijos podía no ser suyo.

Entonces pedí lo que no pude hacer directamente con Ieran; que mi hija fuera un Li.

Si mi abuelo iba a dejar todo a manos de Fujitaka y sus hijos por el simple hecho de creer que era un hombre recto y yo una pobre estúpida que se había quedado con un buen hombre que fue haciéndose mediocre cada vez más, entonces yo haría lo imposible por hacer que Tomoyo fuera cada vez más poderosa al lado de un Li, no importaba la edad y ella ya lo sabía desde niña aunque Shaoran lo desconocía.

Fay D. Flourite es el psiquiatra de Ieran y dueño de la granja de descanso.

Según por restricciones del lugar estaba prohibido que los niños asistieran pero Ieran no estaba loca, era una mentirosa que no supo jugar bien sus cartas así que para no hacerla sentir peor de la cucaracha que ya la habían hecho sentir dejo que Tomoyo lea un poco para ella mientras yo platicaba en la oficina del dueño.

—Fay, por favor — digo en tono suplicante.

Ya llevábamos cerca de dos semanas hablando por teléfono.

—Son órdenes del señor Masaki, no puedo simplemente saltarme todos los pasos, Kinomoto tiene prohibido acercarse aunque hemos notado que ni siquiera se ha tomado la molestia por darle una visita, estuve presente en el nacimiento de la niña, necesitábamos saber si era hija suya y…

—Fay— vuelvo a pronunciar su nombre —, sólo necesitamos que nos digas la verdad sobre los acontecimientos de que ella tiene algo de nosotros.

Por supuesto Fay se había negado hablar y así hasta un par de años más.

Hiiragizawa acababa de salir de la habitación de Ieran, Eriol estaba muy agradecido por el hecho de que ella había actuado como su madre cuando sus padres lo abandonaron a su suerte.

No podía hablar de más con él, no era correcto pero vi como había mirado a Tomoyo en cuanto salió de esa habitación, la misma mirada que mi esposo me otorgaba cada mañana al despertar y sin conocerla.

—Señora Daidouji, mis mayores respetos — me dice haciendo una reverencia digna de alguien como él.

—Vaya, joven Hiiragizawa; es extraño verlo aquí y más siendo que no está Shaoran contigo.

—Puede llamarme Eriol, por favor— me dice apenado y sonriente, nervioso jugando sus dedos, sudando un poco pero mi hija no parece deslumbrada por él.

Yo le inculque el amor a Shaoran aún sin conocerle.

—Muy bien, Eriol. ¿Qué te trae por aquí?

Él carraspea un poco y luego su rostro se torna triste.

—Usted sabe que Hien dijo a todos que ella está muerta, no puedo traerlo por mucho que yo lo quiera, no tiene mucho que descubrí todo esto — suspira —, es más difícil cuidar de Shaoran ahora que recién salimos de la universidad.

Por supuesto, Hien me mantenía al tanto: prostitución, drogas, enriquecimiento ilícito y un par de delitos menores.

—Pero mi visita es todavía un poco más delicada que eso — dice suspirando —, me ha pedido Hien que venga averiguar sobre una deuda de Yuuko para con Masaki y con Fujitaka, no estoy muy seguro pero creo que Fay tiene que ver, investigue un poco, su hijo mayor de Kinomoto, Touya… él está al tanto del engaño de su padre, recién me contacto en Londres sin que Shaoran se diera cuenta, está saliendo mi hermana — suspira —. Hay una situación de dinero que involucra a mi familia también — se relame los labios aún más nervioso que al ver a mi hija —. Pero no puedo investigar más allá, Touya me ha pedido que mantenga mi perfil bajo y pude mandarte el recado con tu hija, ella viene seguido.

Claro que lo sabía, desde los trece.

Siempre la ve y nunca de cerca.

— ¿Cariño puedes ir con Ieran?

Tomoyo mira un poco a Eriol quien se pone más nervioso y luego asiente sonriendo. No dice nada.

Su padre le enseñó bien como ocultar los sentimientos.

No sé si estar orgullosa de ella.

Para mí, esa conversación se volvió un reloj de tiempo.

Y creo que por eso tengo rápidamente estas memorias.

—Fay está enamorado de Ieran — dice rápidamente Eriol mirando de un lado a otro esperando no ser escuchado —, me entere de esto por Yuuko, tuvo una conversación con él hace dos noches, le pidió a Ieran huir con él sin problemas y cambiándole su identidad… Ieran se negó y Fay también ha tenido conversación con Hien y con Masaki, Hien está enterado de todo el asunto de la herencia de tu familia pero no le importa… ha embargado los bienes de los Li, con suerte en tres años si todo sale bien yo pueda ayudarles a pagar su deuda o tu hija cuando sea casada con Shaoran… a menos que quieras cambiar de yerno — dice esto sonriendo y yo lo imitó en un tono un poco más maternal, de saber que él la amaría primero que nada le hubiera dado la mano de mi hija.

Suspiramos al mismo tiempo.

—Se cuestionó sobre el nacimiento de Touya y de Shaoran, esto lo sé por Hien y por el mismo Touya, Masaki no va a dejar nada de su fortuna a los hijos de tu hermana, por la misma duda también a Nadeshiko, se por boca de mi hermana que estas embarazada de un varón.

Asiento.

—Entonces habla con Fay porque puede que Ieran sea trasladada a Osaka esta misma noche.

Eriol no se despide ni dice nada más, como una golondrina que anuncia su llegada y su pronta despedida siento que me ha dejado algo más valioso de lo que nadie en la vida me ha otorgado y todo eso viniendo de un niño.

Entré a la oficina de Fay golpeando la puerta, histérica casi por todas las conversaciones que tuvimos y nunca mencionando que él hablaba con mi abuelo.

— ¡Por qué no me dijiste que puede mi hijo ser el heredero de mis bienes familiares y no los de mi hermana!

—Porque para ustedes el dinero es más importante que la vida misma — responde mostrándome sus fríos ojos azules —. Pude haberme llevado a Ieran esta misma noche pero se ha negado así que te lo diré: Masaki no sabe nada de lo que siento por Ieran pero Hien sí, así que han soltado un rumor sobre un lugar de Osaka para mantenerme alejado de ella, por supuesto ella no me desea como yo así que tu abuelo sólo quiere que ella desaparezca, me negué a venderle una inversión de los hospitales que tengo a mi poder, él cree que es porque quiero aliarme con Li y Hien sabe que lo hago porque estoy enamorado de ella, mi esposa puede enterarse hoy si es que Ieran recapacita.

— ¿Por qué me dices esto, a mí de nada me sirve?

—Porque la herencia la cambiara para la menor de Nadeshiko, estuvo presente en el parto y por supuesto comprobé que la sangre de ambos fuera parte del adn de la menor, lo que jamás me permitieron con Touya. Así que de no poder embarazarte y dar un varón todo lo que es de tu familia lo vas a perder.

Suspiro.

—Masaki planea asesinar a Ieran en el transcurso a Osaka, los autos vienen para acá, si eres lista…

—Estoy embarazada — digo rápidamente y los ojos de Fay se vuelven más grandes de lo que jamás haya visto.

—Felicidades.

— ¿Mi abuelo está trabajando con Fujitaka?

—No — dice Fay tan rápido como puede —, será mejor que envíes a tu hija a casa, tenemos un par de cosas que comentar.

Asiento pero también sé que el tiempo se vuelve relativo para mí, esa sensación que tienes cuando te oprimen el pecho con fuerza y sientes que todo lo hagas o pase a tu alrededor saldrá muy mal.

Mi esposo llega tan rápido como puede a la granja de descanso y mi hija es rápidamente enviada a la hacienda de mi abuelo que más tarde alcanzaríamos con toda la información que llevábamos.

Estaba lloviendo.

—Masaki está a punto de firmar con Fujitaka — me dice rápido mi esposo tomando mi mano para salir del lugar —, muchas gracias Fay. Siento mucho lo que has pasado a causa de los males familiares.

—Supongo que es un karma se paga al ceder a todos aquellos con los que están emparentados.

Subimos a una de las camionetas enviadas por mi abuelo que causalmente no es manejada por nadie, un hombre nos mira fijamente al momento de hacerlo pero no dice nada. No reconocemos el escudo de la familia por apellido ni la marca de las empresas.

—Tenemos que recoger a Tomoyo antes de que todo se vaya a la mierda como es costumbre para todos en tu familia — me dice mi esposo.

La hacienda vista a lo lejos.

— ¿Tú crees que no estoy molesta por toda esta mierda?

El camino empedrado y la lluvia que no nos permitía ver más allá.

—Se supone que lucharíamos porque Tomoyo tuviera una vida digna sin nada de estas mierdas…

La velocidad aumentando pero no nos percatábamos de ello.

—Se supone que no permitiríamos que nos hicieran de lado como siempre…

El olor a quemado y el freno que por más que él apretara no parecía funcionar.

— ¡Tú y tu puta necedad por el dinero!

Pero estaba demasiado molesto como para darse cuenta.

— ¡Yoshiyuki cuidado!

Y entonces esa luz que nos atravesó la vida.

"Yuuko"

No sé si ellos en su mente estaban viendo que yo me iba convirtiendo en cada uno de ellos. Se han dicho tantas cosas en estos treinta años pero la verdad es sólo una, la verdad no me ciega.

¿Pobre?, nunca he sido, nada me espanta. Pero tratándose de nuestras vidas como si lo fuéramos, sus padres las vendieron, el mío hizo lo mismo.

Tenía anhelos, ilusiones, había encontrado el amor en un hombre al que yo jamás le había mentido, él a mí nunca me quiso pero eso no me dolía del todo. Ya sabía cómo eran los hombres.

Almas perdidas.

Alma perdida de la pobre de Sonomi. Entrar al estúpido auto que iba destinado a mi hermana. Incluso a mí, por eso me había negado a subir.

Pero así somos todos aquí, animales que por instinto haríamos lo que fuera por no salir heridos.

Hacíamos negocio, no había ningún mal.

Siempre se ha visto que en Japón y Hong Kong buscaran a los hombres para regir nuestra vida y nuestros negocios, manejados por una red que ninguno conocía.

Ya si se mataban entre ellos, no era cosa nuestra.

"Tomoyo"

La última cena con todos los invitados me hace sentir una completa estúpida, sentía que no era bienvenida y por supuesto veía en los ojos de Nadeshiko lo mismo que los de Ieran, era como si en su mirada estuviera la absoluta verdad de todo.

La tensión era fuerte pero sus ganas de que la sociedad las siguiera respetando eran mayores.

Y miro a todos a mi alrededor haciendo que se vuelva en cámara lenta, dejándome ver sus claros gestos, a quien miran, a quien odian, a quien aman, a quien desean.

Me muerdo el labio inferior mientras acomodo a mi hijo en mis piernas.

Nakuru con su niña abrazándola no permitiendo que ella vea nada más que a ella, su mirada se va a la de Touya de una manera seria y cómplice, la mirada de Touya llena de irá mirando a su padre quien apenas se gira un poco para ignorarlo pero sin conseguirlo y agacha la mirada un poco para tomar la mano de Nadeshiko quien se percata que su esposo se encuentra incomodo al igual que ella y ambos se miran por dos segundos y ella desvía su atención ahora a Yuuko quien parece que se ha dado cuenta pero ignora la mirada y la fija en la de su hermana quien mira a Sakura como aborreciéndola, cosa que es totalmente nuevo para mí, Sakura hace un movimiento de hombros como si estuviera sacudiendo de ella todo mal lanzado y permite que Yue bese sus labios al mismo tiempo que él en el beso no cierra los ojos y mira a Shaoran quien finge que no ha sido mirado retadoramente por él y en automático desvía su mirada en Kaho quien le sonríe a Hien y Meiling acepta esa sonrisa para mirar a Fanren que tiene sentada a sus hermanas al lado de ella y todas mirando a su madre por instante con algo parecido a odio y luego sus miradas van dirigidas a mí o por lo menos así lo percibo pero es Eriol quien se va a sentar a mi lado dejándome en medio de él y de Shaoran quien al sentarse a mi lado finge que no estoy presente y mira a Shaoran.

Todo esto en menos de diez segundos.

Esto no es lo quiero para mi hijo.

Cierro los ojos recordando un poco lo que yo viví a los dieciséis con Ieran cuando me veía obligada por mi madre a visitarle, después de muerta sentía que era mi deber.

De esa visita sólo tengo breves conversaciones y no movimientos, no lugar, no olores, no las fechas, palabras que el viento quiere llevarse.

"¿Cuidaras mucho de mi cachorro?"

"Jamás serás tan bonita ni tan inteligente como ahora, cuando envejeces comienzas a tomar factura de todo lo malo que haces"

"Todas tienen un lunar idéntico, Shaoran lo tiene… Fuutie no"

Abro los ojos tan rápido como me lo permite mi cuerpo y veo a Fuutie levantarse de la mesa, no está muy a gusto en la cena.

Todo se me viene a la mente.

Todas las mentiras.

—Llevare al niño a la habitación — digo levantándome rápidamente para poder alcanzar a la menor de mis cuñadas.

Shaoran apenas me dirige una mirada, tiene la mejilla lastimada y parece un rasguño.

Quiero preguntarle el motivo pero al mismo tiempo no quiero hacerlo, todo se me viene a la cabeza, la estupidez de todos y la mía.

Veo por primera vez a Sakura y en sus ojos verde noto su desesperación.

Puede que ella ame más a Shaoran de lo que cualquiera.

Pero no puedo permitir que por lo que luchó mi madre y mi padre se vaya a la mierda tan rápido, si tengo que hacerle daño entonces lo he de hacer.

—Aún es temprano para eso — me ordena Shaoran con su tono fuerte pero algo débil al mismo tiempo —, deja al niño aquí.

Yo suspiro y al mismo tiempo quiero negarme, noto todo lo que hay y no quiero que el niño vea más allá.

Por eso es que todos somos así, de esta manera crecieron nuestros padres, nosotros ¿quiero realmente que Liang luche por tonterías?, ni siquiera estoy segura de querer seguir viviendo en Tomoeda.

El corazón me late a mil por hora.

—Llevabas horas lejos de aquí con quien sabe quién y en dónde, no vengas a decir qué hacer con mi hijo si a ti ni siquiera te importaba hace más de dos horas.

Digo entre dientes más molesta que nunca.

Shaoran no dice nada y agacha la mirada.

—Eriol, toma al niño en brazos — ordena a su fiel perro y veo a Kurogane acercarse a nosotros —, lleva a mi esposa a la habitación, al parecer quiere algo de ahí.

—Sí señor.

Inspiro profundamente tragándome todo mi coraje y camino derecho con la espalda recta para evitar que alguien más mirara aquella escena. Todos los que pasan a mi alrededor vestidos de gala, horas atrás estábamos en una fogata, horas atrás no sabía nada de Shaoran, horas atrás Eriol parecía caerse de borracho pero con la fina línea de Yue ha regresado a la vida, que mi hijo vea que las drogas son algo normal me enferma.

—Hasta aquí puedes seguirme Kurogane— ordeno deteniéndome en el elevador donde veo que Fuutie va a intentar subir —, subiré con mi cuñada y tu espera aquí.

—Tengo claras indicaciones de acompañarla a su habitación señora — se defiende el guardaespaldas de mi esposo.

Creo que es más fiel perro que Eriol.

—Kuro— habla Fuutie quien se ha percatado de mi presencia —, yo cuidare de mi cuñada, tu puedes esperar aquí.

Kurogane niega pero mira a la niña como si se tratara de un adulto, es escalofriante la manera en que la niña mira fijamente a las personas, por eso es la menor de Fujitaka.

Debí haberle dicho a Shaoran lo de su hermana, la situación con su madre, hubiera tenido una vida mucho más digna y sé que no es el momento de arrepentimiento porque todo lo que hice lo hice con plena alevosía y ventaja, lastimar a los seres que más quiero, sacrificar mi amor propio para valerme por mí misma y vengar a mis padres.

Pero de haber hecho un bien, actuar con la verdad tan directa me hubieran dejado como la pobre prima que fue buena, linda y que hizo todo por ayudar y se quedaría sin nada, y Sakura se habría quedado con Shaoran y yo me hubiera quedado con…

—Sé que subiste conmigo porque quieres decirme lo que yo ya sé — me interrumpe los pensamientos Fuutie quien juega con un reloj de mano de hello kitty con incrustaciones de diamante que Shaoran le había regalado en su cumpleaños número doce.

Shaoran prácticamente había criado a esta niña de una forma más directa que con las otras tres, a las gemelas las infundió un tanto de miedo hasta que accedió a quererlas más a fondo y a Fanren que cuidaba de manera indirecta pero que ella siempre le ha reconocido pero es distante, con Fuutie era todo lo contrario.

Desveladas, cuidados intensivos, visitas escolares, fiestas en sus cumpleaños, arrullos con estúpidas canciones en rap y vivir en nuestro techo como si fuera una hija más.

Actuaba como la hermana mayor de Liang es una situación que yo valoro mucho más de lo que cualquiera se puede imaginar, mi hijo es mi vida, sin mi hijo no podría continuar, no tendría el valor.

Pero era hora de terminar con toda esta mierda de una buena vez.

Ieran tiene en mente algo con su hermana, un instinto me lo dice, qué es y contra quién no lo sé pero el que se haya dejado ver no dice nada bueno.

Hasta el señor Hien se siente incómodo con la presencia de Yuuko.

La niña camina hasta una de las habitaciones y se detiene en seco, creo que es la habitación de Eriol por el toque de sus fotografías de su madre.

—Fuutie yo…

— ¿Soy la hija de Fujitaka Kinomoto?— pregunta pero para mí suena a una afirmación —, lo sé… Kaho me lo dijo, ella ha sido más madre para nosotros cuatro que la propia Ieran.

Suspira y creo que yo voy a perder el aliento.

—Si sabias esto por qué…

—Porque el juego de ver quién es más perra aquí no me gusta — vuelve a suspirar —, no me interesa que digan que soy hija de Nadeshiko o de Kinomoto o de Yuuko o que fui engendrada por otras personas y encontrada en una cesta a mitad de la noche en la puerta de los Li — ríe y sé que es para sí misma —. Mis hermanas están abajo junto a mi hermano y a Hien que es mi padre, todos han mal interpretado a mi familia y estoy cansada de esa mierda, le mande una carta a Sakura porque pensaba decirle la verdad pero Kaho me ha pedido guardar el secreto por más tiempo hasta que decidas darle el divorcio a mi hermano.

Entonces yo me quedo en seco.

Mi garganta no tiene saliva en la tráquea.

Mis ojos se abren como platos pero veo borroso.

Mi cuerpo parece helarse y no por el clima lluvioso.

Siento que peso diez kilos menos y la vida va y viene de mi cuerpo.

—Tú sabes que no puedo hacerlo — digo rápidamente.

Había perdido el rumbo y el hilo de lo que venía hacer con ella.

Tal vez sí, hacerla sentirse tan mal por no ser hija de Hien que actuara más en su contra y pidiera la herencia de Fujitaka o huir con su madre a un manicomio, volver loco a Fujitaka hasta que causara suicidio.

—Entonces tu y yo tenemos un problema cuñada porque como familia te aliento a que recuperes tu matrimonio y avives algo en mi hermano porque él te quiere de cierta manera pero como enemiga te digo que no me voy a quitar de aquí y hare hasta lo imposible porque mi hermano recupere eso que tú y tu jodida familia vinieron arruinar.

Suspira y parece que se pone de puntillas poniendo sus manitas detrás cual niña poseída de película.

—Buena pelea cuñada, ya estas vieja… pero te deseo lo mejor.

Yo me quedo de pie mirando a la habitación, con el aliento perdido en su totalidad. Las cosas se me salían de las manos y ahora no tendría ni a Eriol ni a Meiling para sacarme del apuro.

Siento que puedo perderlo todo.

—Por cierto, le diré lo que sé y las pruebas a Fujitaka para que actué de la forma más cautelosa y nos deje en paz, tal vez no sea bueno para ti porque según recuerdo en el acuerdo de matrimonio si mi hermano pagaba tú dote podía tener el divorcio.

Las palabras de Fuutie me taladran la cabeza, las cosas con mi familia, mi hijo, mi matrimonio todo puedo perderlo y todos ganaran y tendrán defensas y yo quedare derrumbada con la venganza de mis padres hecha mierda.

Camino tan rápido como puedo viendo a Sakura caminar a mi lado sin quiera mirarme, sus ojos parecen cansados y ella también tiene una pequeña marca en la frente, marca como la que Shaoran tiene en su mejilla.

¿Por qué los sentimientos de Sakura deben de valer más que los míos?

¿Por qué la vida de su madre es más importante que la de la mía?

¿Por qué su pasado atormenta a todo el mundo que no deja que mi hijo tenga un buen padre?

Si he de actuar como perra otra vez que así sea.

Nadie me va a quitar lo que luche por años.

Veo a Fujitaka caminar hasta una de las escaleras de servicio sacando su celular, seguramente iba hacer sus estúpidas llamadas en las que jode al mundo.

Toco su hombro derecho y al mismo tiempo que él voltea a mirarme yo hablo tan rápido que es difícil para mí entenderme pero él parece que ha captado mi amenaza.

—Tú lo sabias, que Shaoran no es tu hijo sino la menor de ellos cinco, tu sabias que de ser Fuutie tu bastarda tendrías más problemas de los que ya tenías con Masaki y que Touya había descubierto lo que hiciste y que cambiara el testamento te convino hasta que supiste que era ella tu hija, hubieras perdido todo si tan sólo…

Entonces siento su mano cerrarse en mi cuello tan rápido llevándome a uno de los pasillos de servicio donde estaba completamente oscuro y la luz de la luna apenas nos iluminaba.

Esta era la primera vez que Fujitaka me tocaba de esta manera.

— ¡Ten una maldita vida lejos de la mía y de mi familia, tu madre murió por su estupidez y su incesantes, hasta tu madre piso mi cama sabía que la hija lo haría tarde o temprano… si tú hablas o haces que esto salga de todas las paredes de la empresa de tu marido y de la mi familia matare a tu hijo y a tu estúpido y lacrimoso esposo!

No me grita pero me habla entre dientes con una ira fuera de cualquiera de la que se haya mostrado en nosotros.

Está fuera de control y siento el miedo invadir mi cuerpo.

— ¡Mataste a mi madre!

Grito empujándolo como loca soltándole un golpe en el rostro pero él apenas se inmuta.

Se vuelve a reír.

—No, pero me hubiera gustado hacerlo. La muerte de ella, de tu padre y de tu futuro hermano que bien pudo haber sido hijo mío no la cause yo, ni vale ni siquiera el que te diga quién lo hizo, ese secreto nos lo guardamos muy bien todos los que tú conoces, pregúntale al inglés ese que tanto te adora, tu venganza siempre fue estúpida, peleaste sin siquiera saber con quién y ahora todos parecen querer tener una vida fuera de la tuya. — inspira hondo y da un trago a su vaso de vodka —. Salud princesa, por el mejor sexo que he tenido con una de quince. Buena noche. Ha y cuida mucho a tu hijo, es lo único que te queda.

Camino entre todos los invitados quienes no parecen notarme y llego hasta Meiling que habla entre dientes con Eriol quien apenas puede sostener a mi hijo en sus brazos, ¿Dónde carajo estaba Shaoran?, busco con la mirada lo más rápido que puedo a Sakura y la veo hablando con Nakuru quien le enseña algo del celular y parecen un tanto entretenidas.

Busco a Kaho y la veo hablando con Hien quien pasa una mano por el cabello de Shaoran quien agacha la mirada como si tuviera quince años. Creo que conocen el motivo por el cual este lastimado pero ahora eso no me importa mucho.

—Necesito su ayuda.

Es lo único que consigo decir.

"Meiling"

Escuchar a Tomoyo sea verdad o mentira lo que me ha dicho me es imposible ignorar y por acto de amor soy capaz de hacer cualquier cosa, lo hice con Ieran cuando me había dicho todo lo que pasaron él y mi hermano y de la ayuda que tuve al ser exiliada para no ser herida por Hien.

Hay tantas grietas en esto que dicen que ya no sé a quién creer pero lo único que me queda es lo que siento por ella porque es lo único que es real. Por lo menos para mí.

Hice todo cuanto fue posible hasta alejar a Sakura de Shaoran con tal de ver feliz a la mujer amo.

Pero ya no estoy segura si lo que hice fue por las razones correctas.

Si Eriol accedía entonces yo tenía nada que perder más.

Tomoyo estaba sentada en las escaleras de uno de los largos pasillos, sudada y temblorosa seguro que no por el clima, sus labios más rojos notorios por su repentina palidez.

Eriol le entrega un vaso de ginebra para hacerla despabilar y ella le da un gran trago. Seguro que lo necesitaba.

Ella comienza hablar y decir cosas que nosotros ya sabíamos sobre Fuutie y sobre Ieran, sobre la situación de la dote y del fallecimiento de sus padres. Habla más cosas e incluye a Sakura como es obvio pero no era prudente para mí decirle que ella y Shaoran horas atrás habían tenido sexo por mucho y que planeaban irse aun creyendo que eran hermanos con Liang, y por supuesto no iba a decir cómo se había puesto Nadeshiko al ver eso que no sabe nada de Fuutie pero lo sabe Ieran y no Yuuko, haciendo que Ieran se volviera un manojo de nervios alejando más y más al hombre de su vida, actuando como una perra porque es todo lo que le queda.

Hasta a mí ya me da un poco de miedo interactuar con Ieran y su hermana.

Me hicieron sentir que mi hermano no era el mal nacido desalmado que deseaba quitarme de en medio.

—… y dijo que mataría a mi hijo y a Shaoran.

Se toca un poco el cuello y hay unas marcas rojas de haber sido tocada por la fuerza, inmediatamente yo, que estaba en cuclillas para escucharla miro a Eriol quien parece arder de coraje al igual que yo.

Shaoran ha golpeado a Tomoyo una o dos veces y aunque no es justificable sé que ella lo ha sacado de quicio con el asunto de Sakura pero no podía decir nada con respecto a él y Eriol mucho menos pero tratándose de otra persona esa es otra historia.

—Voy por Yue — dice Eriol rápidamente y Tomoyo se levanta tan rápido que impide que Eriol camine y lo toma con fuerza de la mano, me hace sentir envidia, ella lo abraza y la veo inhalar su perfume.

Él la sujeta de los hombros y le deposita un beso en su frente.

— ¡No por favor!— solloza —, no me dejes.

—No le diré nada — responde.

Ellos se miran un buen rato en silencio haciéndome a un lado y me muerdo el labio inferior.

Sintiendo que sobro en este espacio que ellos han creado.

—No voy a permitir que te hagan daño y mucho menos a Liang.

Tomoyo suspira casi temblando del llanto y Eriol estira su mano para que yo me acerque y él toma mi mano y la de ella para entrelazarnos.

—Yue siempre trae sus drogas, pondremos una fuerte en la bebida de Fujitaka, debimos hacer eso desde hace mucho.

Yo asiento y Tomoyo se apoya en mí abrazándome con fuerza cosa que no sucedió con Eriol.

"Sakura"

Las mentiras comenzaban a salir y ver el rostro de cada una de ellas, llámese Fujitaka, llámese Nadeshiko, llámese Hien, Ieran… Ilinea… o Yuuko.

En el momento en que revise el celular para ocultarme a llorar como magdalena vi el mensaje de Yuuko, no sé cómo obtuvo mi número de teléfono y tampoco es que me sorprendiera.

"No olvides el trato."

Cómo iba a olvidarlo, me lo dejo en persona la propia Meiling, la tía de Shaoran el día que él fue a verme, a suplicarme que no lo dejara. Por supuesto nadie se había preguntado por qué motivo ella estaba ahí. No soy estúpida, sé que se trae algo con Tomoyo.

«—Ella no quiere que él tenga esa vida. Más que por él por mi hermano, es su sangre al final, está venganza que se tienen todos va a terminar en algún momento y aunque ni tú, ni yo, ni Shaoran y cualquiera de todos los involucrados externos a ellos cinco o seis o diez, no sepamos mucho o nada se va a saber, ella va a terminar de fingir, es lo único que me pidió que te dijera, que fueras muy lista como hasta ahora has sido sin saber nada, siguiendo tus convicciones, me pide que te diga que no hagas nada estúpido porque cualquier cosa los puede afectar, ella no planeaba que él se enamorara de ti, lo hizo por mi hermano, aléjate, te va ayudar lo que tú familia jamás ha hecho por ti, te conseguí el pase para estudiar donde quieres siempre y cuando te mantengas alejada de Shaoran, no vas a necesitar nada de tu familia, ni siquiera tu fideicomiso, los gastos van a ser por parte de Yuuko, si prometes dejar a Shaoran y no huir con él».

Si había roto o no esa promesa es cosa que no me importaba en ese y en cualquier otro momento, pensé en huir con quien es mi hermano y aunque las cosas estén cada vez peor, parece que seguimos en el principio. Entiendo perfectamente que Yuuko lo hizo por Shaoran y por supuesto quiero creer que por su hermana, pero no sé absolutamente nada de eso.

Todos nos hablan, se hablan, nos dicen, divulgan, cotillean sobre eventos de los que todos desconocemos y aunque había prometido mantenerme alejada sin decir absolutamente nada no sería por mucho. Shaoran y yo somos como imanes, esa atracción y esa necesidad no la tiene ninguno aquí.

Lo extraño todo el tiempo y la carta de Fuutie me hicieron reflexionar que debía dejar de ser un puto títere.

Seguir lastimando a Shaoran como sólo yo lo sé hacer se va a terminar en cualquier momento y las cosas simplemente van a salir, como podemos estar separados y seguir siendo amantes toda la vida, como no volver a estar juntos, nunca.

Tomarle la palabra a Yue y largarme de Japón para siempre, olvidarme de que soy una Kinomoto o una Amamiya, que soy la hermana del hombre de mi vida. Que vivo en una completa mentira llena de miradas de víboras venenosas.

¿Querían sacar a la bestia dentro de mí?

¿Despertar a mis demonios?

Lo consiguieron entonces, cualquier cosa que vaya a pasar, ya sea para bien o para mal, quien se quede más jodido, quien se tome el triunfo por eso. Ya es cosa de cada quien.

Díganle adiós a la estúpida Sakura Kinomoto Amamiya.

Ahora sólo era Sakura.

Y es una maldita perra con sed de venganza.

Camino en dirección a una de las salas principales donde estamos todos los invitados de la realeza moderna, con sus mejores galas y ya estamos de madrugada, por supuesto como era lógico en esta última noche en la que yo no había sido participe antes sabía que era hasta las seis de la mañana donde saldríamos a ver los fuegos artificiales dedicados a nosotros para despedir la velada.

Actos y costumbres estúpidas.

Veo a Shaoran a lo lejos quien escribe algo en su celular y de inmediato carga a su hijo y hace que el niño me reconozca desde lejos, cosa que hace, y me saluda y sonríe y manda besos con su manita.

Veo mi celular, el mensaje era para mí.

"Si tú quieres hacerlo yo también"

Asiento y él capta mi mirada, veo como llama a Kurogane y el hombre toma al niño en sus brazos para pasarlo a Tomoyo.

"A las seis nos vamos"

Escribe y yo vuelvo asentir.

Las sillas están puestas como si fuéramos a disfrutar de una cena únicamente de vino, habanos y conversaciones superfluas. Hay quesos, hay sushi y todo lo necesario para disfrutar del alcohol y una mujer joven presentadora del evento nos da las gracias, nos toman fotografías en las que desinteresadamente conversamos sin mirar y ellos fotografían el último momento de todos juntos.

Shaoran está sentado casi al frente de lo que parece un pequeño escenario junto a sus hermanas, padre, Kaho y Tomoyo junto a su hijo. Ieran sentada tres sillas más lejos de todos al lado de su hermana.

—Se dé buena fuente que la mujer de uno de los hombres más acaudalados y jóvenes del país tiene unos dotes de arte impresionantes y sería un honor para nosotros y para todos los presentes que accedas a cantar una canción para todos nosotros antes de partir.

Una canción frente a todos los presentes como aquella noche en la que conocimos a Shaoran, cantando el Ave María para enloquecerme.

Seguro que soy capaz de armar una escena si hacia eso o como en la boda de mi hermano cantaba On melancholy hill.

Pero creo que ahora soy más fuerte.

Mis padres aplauden como alentando a Tomoyo en un frente fuerte y noto que Eriol se encuentra sentado al lado de mi padre, algo muy raro porque él siempre está con Shaoran y Tomoyo.

—Creo que ésta era mi bebida Fujitaka… ¡que estúpido creo que no, lo siento!

—Creo que debes dejar de beber querido Eriol — dice mi padre como si le causara gracia aquel acto de Eriol pero se nota claramente que ya se ha enfadado y mi madre finge que no pasa nada.

Eriol está un poco ebrio desde que estábamos en la fogata.

Hay una pequeña orquesta detrás de todos nosotros que alientan a Tomoyo a cantar, creo que era algo planeado desde el inicio del evento porque por algo nos habían pedido vestirnos de esta manera como si estuviéramos en la opera.

Tomoyo siempre ha sido una de las mejores cantantes que jamás conocí y siempre gusto de la opera así que escucharla cantar La canción de la Diva del quinto elemento con su voz nos electrificaba a todos.

Incluso veo a Shaoran con la boca abierta de la sorpresa.

Nadie bebe absolutamente nada y creo que es por la sorpresa que a todos nos lleva poder escuchar esta épica canción en vivo y por alguien de nosotros.

Shaoran pone a Liang sobre sus piernas y el niño parece bastante concentrado en la música de su madre, seguro que ella le canta antes de dormir.

Nadie se mira entre sí, todas las miradas las tiene ella como siempre le ha gustado e incluso debo admitir que me gusta escucharla, es como cuando no nos odiábamos y cantaba para mí.

Ella siempre quiso ser cantante. Pudo haberlo logrado.

Por un breve instante se ve más feliz y segura que nunca, eso es porque se hace lo que se gusta y a ella le encanta cantar. Ni siquiera parece esforzarse por ello.

Me causa un tanto de envidia, eso yo no lo logro conseguir.

Su voz en alto y bajo causan que la piel se le erice a todos aquí.

Tomoyo mueve sus manos sin arrugar ese vestido azul entallado y calla un momento para la parte más movida y todos aplaudimos y ella se mueve un poco más pero sin pasar a lo vulgar sacando esos gritos dignos de la canción sacando diversos tonos electrificándonos nuevamente sin que ella parezca que pierda la voz o el aliento. Hasta yo abro la boca sin creer lo que escucho.

Veo a Shaoran y él está más impresionado que todos aquí.

Termina la canción agradeciendo con una pequeña reverencia y estira su mano para que Shaoran la tome, no puede desairarla enfrente de todos y estoy consciente de ello.

Suspiro profundo y ella lo acerca un poco y sus labios se posan en los de él quien apenas roza sus mejillas con su mano derecha en un acto meramente romántico.

No puedo con esto.

Me levanto tan rápido como puedo sin fijarme que mi vestido se queda atorado con el reloj de Yue quien se levanta un poco para poder sacudirse al sentir mi acto brusco y tiro mi copa sin fijarme apoyando mi mano en la mesa tirando la copa de Eriol al lado de la de mi padre quien se levanta rápidamente para no ser mojado por el líquido transparente y él tira la bebida suya y de mi madre.

Todos se levantan por lo menos los que están cerca de nosotros y veo a Eriol mirar rápidamente el vaso de mi padre para levantarlo y rescatar un poco de bebida pero mi madre sacude su mano y tira la copa.

— ¡Si serás estúpida!

Me grita Eriol al mismo tiempo que ve la copa que mi padre ha tirado.

Pero qué mierda.

— ¡Qué te pasa imbécil fue un accidente!

Me defiende Yue pero veo a Eriol más colérico que nunca y eso me asusta un poco.

Meiling se acerca rápidamente para tranquilizar a Eriol y mi madre empuja a Meiling cosa que jamás en mi vida había visto sino hasta esta noche en la cabaña.

— ¡Aléjate de aquí andrajosa!

— ¡No vuelvas hablarle a mi hermana así Nadeshiko!

Defiende Hien y todos comienzan a discutir por un estúpido vaso.

Veo a Shaoran bajar a su hijo al suelo y se acerca a nosotros, de hecho a mí, cosa que no era prudente y veo que su mano toma la mía y se saca el pañuelo de la bolsa de su pantalón, un pañuelo color azul con hilos verdes alrededor para cubrir la palma de mi mano, estoy sangrando pero no me he percatado de eso.

—Me encargo yo de ella, aléjate.

Demanda Yue arrebatándole el pañuelo y mi mano a Shaoran para darle un pequeño empuje con la mano libre y me atrae a él.

— ¡Hey bohemio no me vuelvas a tocar!

Exclama Shaoran y Tomoyo corre rápidamente para ponerse en medio de nosotros.

Se levantan los invitados y hablan, se acercan las personas de la prensa y parecen tomar fotografías pero no nos importa, esto que sucede es algo que ya llevábamos guardando bastante tiempo y más por lo que había sucedido.

— ¡No puedes no hacer drama en un lugar por favor!

Demanda Tomoyo mirándome y yo de verdad estoy perpleja tuve un accidente y no era para tanto pero incluso a mí me molesta eso.

— ¡No me hables a mí así!

Demando empujándola un poco y todos comienzan acercarse en un pequeño círculo que yo no quería que se formara.

Todos gritamos nos empujamos y decimos cosas sin sentido a tal grado que los mismos meseros se acercan a nosotros para tranquilizarnos pero no parece funcionar.

—Ven amor, vayamos a cambiarte — me dice Yue sosteniendo mi mano y besando mí frente enfrente de Shaoran.

— ¡Hey, hey Shaoran!

Grita Fanren acercándose a nosotros poniéndose en medio de Tomoyo y yo y de Shaoran y Yue.

— ¿Dónde dejaste a Liang?

Y apenas las miradas de Tomoyo y Shaoran se tornan secas sin brillo.

Y yo me siento culpable de esto.

"Shaoran"

Me asomo un poco al abrir la puerta para verificar que no hay algún chismoso rondando por los pasillos pero realmente los hay, personal del hotel y varios colegas empresarios que caminaban como si en eso se les fuera la vida.

Yo apenas podía pensar en seguirlos. En mi mente sólo estaba lo que había pensado horas atrás, momentos atrás, el encontrar a mi hijo y pedir el divorcio es lo más conveniente. Si mis padres lo hubieran hecho probablemente se hubieran ahorrado mucho daño, tanto de parte de Ieran como de Hien y Fujitaka.

Incluso soy capaz de perdonar y olvidar lo que mi tía, mi madre y Nadeshiko nos hicieron a Sakura y a mí. Ellas sabían que tarde o temprano iba a pasar. Aunque los ojos de mi madre mirando a Sakura y gritándole no es algo con lo que pueda lidiar ahora, sé que tarde o temprano sabré esa miserable y seguro, estúpida razón.

Suspiro mientras sigo caminando sintiéndome un poco ansioso. Seguro que por lo que ha pasado. Pero ni una pizca de arrepentimiento.

Quiero a Tomoyo y no lo puedo cambiar, han sido tres años, ha sido un hijo de por medio, han sido mentiras, verdades, torturas... pérdidas de padres que nos ha unido de alguna manera un tanto extraña. Puedo quedarme sin nada, darle todos mis bienes, de verdad, yo lo que quería era estar con Sakura, por muy extraño y muy enfermo que se vea.

Bajo por el área de servicio siguiendo a todas las personas que prácticamente caminan como si en eso se les fuera la vida, sintiéndome un tanto angustiado, formando un nudo dentro de mi estómago lleno de melancolía. Transmitiéndome esa angustia que todos parecían tener.

Seguro porque todos están como locos buscando a mi hijo y Tomoyo y yo dividiéndonos para poder encontrarlo rápido.

Las personas, tanto invitados, prensa, colegas y gente de servicio hacen un enorme círculo para ser testigos de lo que a mí me parecía una tragedia. Sin saber por qué, me siento angustiado.

Y entonces comienzo a ver borroso.

El cielo oscurecido.

Las nubes visibles grises por la lluvia de momentos atrás. Y creo que sigue chispeando pero ni siquiera puedo sentir, si mi cuerpo se vuelve caliente, cálido, frio, seco.

—Shaoran — se me acerca Eriol con el semblante más pálido que de costumbre, sus ojos rojos, sudado y parece querer quebrarse.

Me sujeta por los hombros impidiéndome un poco el paso, como si antes dé, tratará de calmarme.

Siento la angustia pasar por mi ser y apenas me sostengo de sus brazos.

No sé por qué lo hago.

Pienso rápidamente en mi madre pero inmediatamente mi cerebro me da otra alerta tratando de recordar que ella estuvo conmigo momentos atrás, Sakura, mi tía, mi padre, incluso la estúpida de Kaho me preocupa por sobre todas las cosas.

Busco a Meiling pero sigo viendo borroso.

Pero no se trata de ninguno de ellos.

Busco ahora a mis hermanas y no logro distinguirlas entre tanta gente, mi cerebro ahora desconoce a todo ser humano a mi alrededor, amigos, conocidos y familia se vuelven extraños.

—Liang...

The melancholy drama queen.

Hola, sé que el tiempo de partida fue exagerado y muchos dirán que quiero justificarme pero no es la razón.

En mi vida personal pasaron unas situaciones delicadas como la muerte de la hermana de mi abuela quien me había cuidado a mí de pequeña y a mi abuela cuando ellas eran niñas, un drama familiar bastante intenso en donde mi abuela que ya ha perdido la vista casi en su totalidad no podía visitarla en el hospital y todos en la familia nos dividíamos para hacerlo, varios meses y semanas para esperar una llamada a las seis de la mañana y avisarnos que ya se había ido.

Me cambie de casa dos veces, ahora mi perrito se ha quedado ciego y prácticamente es un hijo para mí, mi esposo tuvo problemas financieros en su trabajo, él es jefe en una empresa y no es sencillo dejar eso de lado pero no quiero sonar pretenciosa.

Renuncie a mi anterior trabajo y estuve casi un año en otro lugar donde no fui valorada como compañera de trabajo y mis compañeras le daban las nalgas a chicos que conocían en una noche y yo siempre les escuchaba coger en el baño, algo tan perturbador que me hacía llegar a casa enojada y sin ganas de nada en particular. En mi vida amorosa tuve varios altibajos por la situación de él y la mía pero aunque las cosas vayan tomando su curso y yo ahora me he quedado desempleada quiero terminar con la historia y otras dos que tengo contemplada porque una amiga, de la que me base para hacer la historia de El arte de ser tres, se ha molestado conmigo y bueno, si ella ve que publico seguro que se molestará más y yo lo que quiero son menos problemas así que esa historia la hare despacio con calma y seguro que con otro giro.

Debo decir que me siento bien al regresar, estar un poco en solitario en una etapa pequeña, yo espero, de ama de casa con mi perrito y escuchando música hasta que mi corazono llegue a casa para darnos más amor porque ya entre nosotros vamos avanzando, sí, estuve en etapa de separación.

En fin, disculpen por contar mi vida pero si no me desahogo aquí no sé dónde.

Vayamos a la historia:

Sonomi: cuando escribí a la mujer en un libreta donde hice la biografía de cada personaje siempre estuvo en mi mente su vida de niña, de joven y edad madura, fue breve pero creo que sustancioso porque es como ver a los modernos. Ella también estaba bajo los enredos de Fujitaka por pendeja porque no le puedo llamar de otra manera y al final al igual que todos lo único que quería era que le dieran un poco de poder monetario para ser la reina y señora, su marido sólo quería tranquilidad pero creo que justifico a Sonomi porque ella creció en ese ambiente. Ahora vemos también que era la mejor amiga de Hien y que si están casados Tomoyo y Shaoran es por él y no por Ieran pero debo decir que fue buena amiga al visitar a la ex de su mejor amigo.

Hien: no sé si darme lastima el hombre o simplemente son esas ganas de darle más y más drama pero puedo decir que le va bien, tiene a Kaho y al hijo bastardo de ella y bueno él cuidó siempre de Meiling y pidió alejarla de todo para que ella no sufriera aunque esto Meiling no lo sepa y crea una mentira. No todos los héroes usan capa jeje.

Tomoyo: yo no sé si darle la razón o simplemente compadecerla, hace pendejadas por venganza y al final no hace nada y ahora ya nadie más que sus dos perros falderos son quienes la compadecen. Al final ella sabía que Shaoran y Sakura no eran hermanos pero tampoco le convenía decirlo, ser la mujer épica perfecta hizo que actuara de cierta manera como su madre y como la misma Ieran.

Yuuko: bueno, siempre enamorada del marido de su hermana y la sombra del mundo para hacer que Hien se mantenga tranquilo y feliz pero ya vimos que no lo consigue, hasta sabia de la muerte de Sonomi pero no ayudó en nada.

Ieran: mala o buena, bueno pues ya vimos que es una mala madre que hizo todo este desmadre porque quería al hombre de su mejor amiga y hasta donde llegó para conseguirlo y el hombre no le tiene ni tanto cariño, ni siquiera un premio de consolación pudo ser y seguro que eso es lo que le molestó de Sakura, venganza de cierta manera y hasta donde llegaron los hilos de la mujer, destruyó tantas vidas como le fue posible. Y odio que el mismo Fay se haya enamorado de ella pero bueno, son las armas que usa una mujer despechada.

Pero la historia todavía no acaba y seguro que tenemos más drama que dar, sean pacientes.

La canción del quinto elemento la escuche interpretada por una cantante asiática llamada Jane Zhang y me imagine a Tomoyo interpretarla así que espero puedan escucharla y sentir lo mismo que todos los personajes sintieron imaginándonos a la belleza de Tomoeda.

Sin más anécdotas por el momento nos veremos pronto en las últimas actualizaciones y espero ansiosa sus comentarios.

#Losamounmuchito.