A/N: Bien, el capítulo lleva subido dos días y nadie me dijo del error de edición hasta ahora... pero bueno, aquí está ya corregido.

CAPÍTULO 21

-Hola pequeña, soy tu papá - dice el Agente Especial Seeley Booth al pequeño bulto rosado que sostiene en sus brazos - verás como te voy a proteger igual que lo hago con tus hermanos y tu mamá...

-Booth, los bebés no pueden ver más allá de 20 centímetros, mucho menos pueden entender lo que dices - dice Brennan desde la camilla en donde está amamantando al pequeño envuelto en una sábana azul.

-No sé de lo que estás hablando, Bones - dice Booth con una sonrisa la cual es correspondida por la pequeña en sus brazos - ¿Ves? Christine sabe de lo que hablo.

-Solo fue un acto reflejo, Booth, ella no comprende del todo la situación en la que está.

-Creo que tu mamá está sobreanalizando las cosas, ¿Tú que crees? - dice Booth con seriedad a la bebé la cual suelta una risotada para la sorpresa de Brennan - ¿Ves? Christine está de acuerdo conmigo...

-Traidora... - dice Brennan con una sonrisa para la bebé quien sigue riendo hasta que finalmente comienza a quejarse y llorar - Creo que tiene hambre. Prepara a Hank mientras yo le doy de comer.

Booth solo asiente mientras cambian de bebés con Brennan, dándole un beso en la mejilla a su novia, el agente comienza a darle palmaditas al pequeño Hank.

-¿Acaso no se ven lindos? - se oye una muy familiar voz femenina desde la puerta de la habitación del hospital, haciendo que ambos adultos volteen de inmediato para ver a una mujer embarazada de 7 meses acompañada de un hombre barbudo y una mujer afroamericana.

-Vaya que se tardaron en venir... - comenta Booth con sarcasmo al ver a sus amigos en la puerta - ¿Acaso tu carrito de juguete no puede avanzar sin tráfico, Hodgins?

-Estábamos en casa cuando recibimos la llamada de Cam - contesta el entomólogo ignorando, tuvimos que ir por ella al laboratorio, además del tráfico de la hora pico... es horrible cuando no tienes una sirena en tu auto.

-Vaya que estos dos no se hicieron esperar a la hora de venir al mundo... - dice Ángela ignorando a su marido mientras toma a la niña que Booth le está dando ¿cuáles son sus nombres?

-Ella es Christine Angela Booth... - dice Brennan viendo con ternura a la pequeña que dormita en brazos de su mejor amiga, la cual se queda boquiabierta por la revelación - Booth y yo estuvimos de acuerdo desde el inicio en ponerle el nombre de mi madre. Y Ángela, te lo mereces después de todo lo que hiciste por mí. No solo durante estos últimos meses, sino desde que nos conocimos...

-Bren... - dice Angela quedamente y finalmente no puede contener más el llanto y comienza a secarse las lágrimas con su mano libre.

-¿Y este pequeño de aquí quien es? - dice Cam viendo al pequeño dormido en los brazos de Brennan.

-Él es Hank Booth II. De nuevo, ambos acordamos en que los nombres deberían de ser significativos - responde el orgulloso padre - Así como Ángela fue como una hermana para Bones, mi abuelo fue más que un padre para mí.

-¿Qué le pasó a tu mano? - pregunta Cam acercándose a su viejo amigo y tomando su mano izquierda que está enyesada.

-Solo digamos que comprobé en carne propia que Bones puede romper huesos con una sola mano... - comenta Booth al recordar un par de horas antes cuando el doctor le dijo que Brennan ya estaba totalmente dilatada y no podían aplicarle la epidural. Brennan estaba tan furiosa y echándole la culpa de su condición actual que terminó por romperle la mano cuando la aventó contra la barandilla de la camilla.

-Ya te dije que lo siento, Booth...

-Lo sé, Bones, pero todo esto valió la pena... - dice Booth dirigiéndole una sonrisa a su novia que es correspondida mientras ambos ven a sus amigos disfrutando y hablando con los gemelos a pesar de que están dormidos.

DOS HORAS DESPUÉS

-Ya te lo dije, Booth, voy a estar bien, ambos necesitamos descansar y los gemelos están en la sala de bebés.

-Está bien, pero solo iré a conseguir algo decente de comer, no voy a regresar de este hospital sin ustedes tres, Bones... -Booth pausa un momento para esperar la réplica de Brennan, pero esta ya está dormida profundamente, el agente solo se acerca a ella y le da un beso en la frente - descansa, cariño, te lo mereces - dice y finalmente sale de la habitación.

-¡Agente Booth! - se oye una jovial y familiar voz para el agente desde la entrada principal del hospital.

-¡Wendell! ¡Pensé que estabas en un entrenamiento! - dice Booth al ver a uno de sus compañeros de equipo e interno de Brennan.

-¿En verdad creías que iba a quedarme entrenando cuando me llamó la Dra. Saroyan? - dice el joven rubio con un sonrisa - ¿A dónde vas, Seeley? ¿Cómo está la Dra. Brennan y los bebés?

-Ellos están bien, Wendell, solo salí para ir a buscar algo decente para comer. Ya sabes que la comida de los hospitales apesta...

-¿Puedo entrar a ver a la Dra. Brennan entonces? - dice Wendell apuntando hacia el pasillo principal del hospital.

-Los tres están dormidos, será mejor no molestarlos. Además, no me caería mal algo de compañía para variar...

-Está bien, igual no tengo nada mejor que hacer en mi día libre... - dice Wendell encogiéndose de hombros y acompañando a su amigo hacia la puerta corrediza.

Ambos hombres están a punto de cruzarla cuando esta se cierra de súbito y una alarma comienza a sonar por todo el hospital mientras doctores, enfermeras y algunas personas por igual comienzan a correr y a verse con confusión.

-¿Qué está pasando? ¿Por qué hay alerta roja?- dice Booth acercándose a la jefa de enfermeros que está parada en el escritorio de recepción.

-Es una medida de prevención, señor, encontraron un cuerpo en la sala de incineración del hospital y por ende nadie puede entrar ni salir del hospital...

Booth solo mira a Wendell para confirmar si está listo para algo así, a lo que el joven interno solo asiente.

-¿Dónde está la sala de incineración? - la enfermera está a punto de replicarle, pero el agente saca a tiempo su placa de identificación del FBI.

-Última puerta a la izquierda de ese pasillo - dice la enferma apuntando hacia el lugar indicado, y sin esperar un segundo más ambos hombres corren hacia allá.