Todo lo que reconozcan, NO es mío.

Perdón. Perdón. Perdón


Intrusa.

- Te deseo mucha suerte. –

- Gracias Bells. – Me dijo Jake mientras me abrazaba fuertemente, No lo vería hasta el domingo y yo no podía viajar con el. Por el momento no tenía el dinero para viajar con el.

- Te voy a extrañar Jack-ass. - Le dije golpeándole el hombro levemente para después darle un beso en la mejilla.

- Yo igual, cuídate, no te rompas el pie o algo ahora que no este para atraparte – Suspiró con fingido pesar haciéndome reír, me besó la frente

- Te estaremos esperando. –Le dijo Jazz dándole unas palmaditas en la espalda a Jake antes de que tome sus maletas y suba la rampa que lo conduciría al avión.

Esperamos hasta que el avión despegara y se perdiera en el cielo llevándose consigo a mi mejor amigo y a su padre, para empezar a caminar lentamente hacia mi camioneta.

No me sentía deprimida por que Jacob se había ido, el regresaría en unos días. Lo que me tenía inquieta y con ganas de prender un cigarrillo era el hecho de que ese viaje que lo conduciría a la universidad Yale decidiría si Jake se iría de mi lado o no.

Mientras sacaba mi encendedor un sentimiento de culpabilidad me recorrió, yo debería estar rogándole a todo ser divino en el cielo por que Jake aprobara y ganara esa beca. Era el sueño de mi mejor amigo, su meta desde hace más de tres años. Una oportunidad única y que solo una decena de estudiantes tenían oportunidad de obtener.

- Pensé que habías dejado de fumar. – Reprocho mi amigo cuando noto mi cigarro.

Puse mi coche en marcha mientras le daba una calada a mi cigarro y me alejaba de las malas vibras que mi cerebro tratada de mandar

Conduje hasta al departamento nuevo de Jasper, estaba a unos cinco minutos de mi casa a mitad de camino de la escuela. Yo le había insistido en que se quede en mi casa para siempre, pero el dijo que no. Quería vivir solo un tiempo y no quería "aprovecharse" de nosotros.

- No se te olvide cerrar bien tus ventanas y tu puerta, Te hablo al rato. – Le dije cuando estacione en su edificio.

- Si Mami. – Me contestó burlonamente dándome un ligero beso en la mejilla.

Al llegar a mi casa Charlie ya había llegado aunque era temprano. Me dijo que había venido a comer y a descansar ya que iba a tener turno nocturno hoy y mañana también.

- Puedes quedarte a dormir con Alice si quieres, o ella puede venir aquí. – Dijo mientras engullía la pizza que había ordenado. El prácticamente adoraba a la pequeña Cullen, decía que era como un angelito: Tranquila, responsable y muy educada.

- Puedes adoptarla si quieres. – Le comenté burlonamente, el negó con la cabeza y me palmeo la espalda.

- No te cambio por nada Bells. – Su comentario me hizo sonreír y lo hizo merecedor de un beso en la sien cuando subí a mi habitación para ver televisión. Había subido con la intención de dormir una siesta pero no funciono, creo que las cinco de la tarde no era una buena hora para dormir.

Mientras veía un capitulo de The Big Bang theory y me reía de las excentricidades de Sheldon mi celular comenzó a sonar estruendosamente provocando que mi control remoto saliera disparado fuera de la cama.

Tenia que dejar de asustarme por todo, me iba a dar un paro cardiaco un día de estos.

Solté un suspiro mientras tomaba mi celular de mi buró, seguramente seria Edward ya había tardado en empezar a fastidiarme.

Pero no era Edward, era Alice.

- Hola Bells. – Me saludó con su suave voz.

- Hola ¿Pasa algo? – Había hablado con ella en la tarde.

- Mas o menos. ¿Tienes planes para hoy? – Me preguntó rápidamente. Le dije que no.

- ¿Te puedes quedar a dormir en mi casa? – Me preguntó tímidamente.- Es que no se va a quedar nadie. Nada más Edward. – Lo último lo soltó como si se le hubiera escapado.

Tuve mis dudas pero se escuchaba un poco temerosa y eso me alarmó.

- Claro. –

Quedamos en que iría a su casa a las ocho.

Cuando faltaba un par de minutos para la hora recogí mis cosas y me dirigí a su casa en mi camioneta. Le hable a Jasper y le comunique lo que haría para que no me hable a mi casa. Con Charlie había hablado desde hace rato.

La mansión Cullen estaba inusualmente iluminada y había un par de carros de más en el pórtico. Estacioné aun lado de la casa y me encaminé a la puerta. Me abrió una muy elegante Esme.

- Bella. Que gusto. Pasa, voy a llamar a Alice. – Me dio un ligero abrazo y me dejo pasar a la sala, se escuchaban pláticas en la habitación contigua y supuse que tenían una reunión.

La puerta por donde había desaparecido Esme se volvió a abrir y salieron Emmett y Alice con cara de estársela pasando horriblemente.

- Supongo que no es la mejor fiesta del mundo. – Comenté tratando de aligerar sus expresiones.

Funcionó, ambos sonrieron.

- Es peor que un concierto sin play back (1) de Paris Hilton. – Dijo Emmett fingiendo dramatismo.

Me reí bajito junto con Alice.

- Ahora diremos que se te ha olvidado algo en tu casa e iremos a buscarlo en el Jeep. – Conspiró Emmett.

- Vine en mi camioneta. –

- Si, pero Esme y Carlisle no lo saben. – Dijo en voz baja el enorme chico en el momento que Esme salía de la sala de nuevo.

- Esme vamos a ir a recoger unas cosas en casa de Bella que se le olvido, no tardamos. – Dijo Alice con voz dulce

- Las voy a llevar en el Jeep. – Sonrió Emmett.

Esme los miro un segundo y luego soltó un suspiro.

- Si, ya se chicos que eso no es cierto. Vi el carro de Bella fuera pero supongo que la están pasando mal, solo no tarden mucho.-

- Gracias Esme. – Brinco Emmett.- Eres la mejor. –

Esme sonrío encantadoramente y dio media vuelta pero antes de cruzar la puerta se volteo de nuevo.

- Si ven a Edward díganle que lo están buscando unos socios. – Informó y finalmente se fue.

- Es injusto como Edward se escapa sin que nadie lo note. – Dijo Emmett.

- Em Bella sube tus cosas y salgamos, yo digo que media hora comiendo un helado es suficiente para que regresemos a la hora de las despedidas.-Calculó Alice rompiendo la ligera tensión.

Subí las escaleras mientras ellos daban un recorrido a la casa para buscar a su hermano.

Deje mi pequeña mochila en el cuarto de Alice y salí del cuarto.

Cuando baje de las escaleras me tope con una escena tensa

- Te dije que no aquí. – La voz de Emmett era suave pero el tono de furia tan extraño en el era lo suficientemente intimidante para hacerme dudar entre terminar de bajar las escaleras o regresar mi camino.- ¿Es que no tienes vergüenza? –

- No, no la tengo. – Edward intento soltarse del fuerte agarre de su hermano pero no lo logro.

Alice entró en ese momento y mi opción de huir se vio truncada, ya que ella me había visto.

- Entra. – Le ordenó Emmett a su hermanito empujándolo hacia la puerta de la sala, termine de bajar las escaleras y me sitúe junto a Alice.

Edward me miro fríamente y se encaminó a la puerta de la sala.

- No tienes que ir si no quieres Edward. – Dijo tímidamente Alice observando la espalda de su hermano.

- Vete a la mierda Alice. – Espeto Edward cruelmente encarándonos.

Mi brazo voló rápidamente al de Emmett al ver su intención de golpear a su hermano.

- No. – Alice se colgó de el también.

- Vamos Emm. Te reto. – Dijo Edward socarronamente con una sonrisa de petulancia que me incito a golpearlo fuertemente.

- Lárgate. – Emmett lo fulmino con la mirada sin embargo los músculos de bajo de mi mano ya no se sentían tan tensos.- Vamos chicas. –

La risa que tanto odiaba nos acompañó mientras cruzábamos la puerta.

Subimos al Jeep en completo silencio.

Me sentía mal por haber presenciado una pelea tan seria y familiar, me sentía como una intrusa que no debería saber tantas cosas de esa familia y también me sentía furiosa con Edward por haber insultado a Alice cuando ella solo quiso reconfortarlo.

- Si quieres ir con Rosalie, Bella puede regresarnos en el Jeep. – Sugirió Alice con voz bajita.- Le diré a Esme y ella entenderá. –

Los oscuros ojos de Emmett hicieron contacto con los míos en el espejo retrovisor.

- ¿Lo harías Bella? – Me preguntó y la ilusión que había en su voz deshizo cualquier intento por negarme.

- Claro. Solo que si daño al monstruo no hay reclamación. –Bromeé.

- Confío en ti. – Me guiñó sonriendo y estiró su brazo para encender la radio.

Fue increíble el cambio de ánimo del chico al saber que iba a ver a su novia.

Una canción de los Beatles sonaba en la radio y el buen humor regresó al carro completamente cuando Emmett la cantó tratando de imitar el tono de John Lennon. Un completo desastre.

Incluso Alice se carcajeó cuándo me uní al terrible canto.

- Tú no lo haces tan mal. – Dijo Alice riéndose.

- Claro. – Dije sarcásticamente, yo no cantaba bien.

Llegamos a la heladería y nos entretuvimos por una hora, arrepintiéndonos de nuestra elección por que nos dio frío. ¿A quien se le ocurría comer helado en Forks y de noche?

Cuando dejamos a Emmett en casa de Rosalie y me senté frente el volante de el enorme carro, me senti pequeña e insegura.

Quería llegar a casa de Alice lo más rápido posible pero ella parecía tener otras ideas.

- Vamos a dar un par de vueltas. – Dijo entusiasmada.- No todos los días tenemos el Jeep para nosotras solas. –

No quise contradecirla por la que conduje lo más cuidadosamente posible.

Después de unos cuantos minutos ya me sentía confiada.

- Emmett me contó que Ben esta muy triste. – Contaba Alice.- El realmente quiere mucho a Ángela, pero su relación con Erik va más que bien. –

- Pobre Ben, tal vez si se hubiera aplicado antes el estuviera en lugar de Erik. – Suspiré.- Yo quería a Angie para Jake. –

- Ay Bella. – Suspiró mi amiga poniendo los ojos en blanco.

- Es cierto. Los dos son muy buenas personas. – Dije defendiendo mi argumento. Paré en un semáforo y aproveché para mirar a Alice a la cara.- Tenemos que salir un día de estos. – Dije pensativamente.

Un auto nos paso de lado izquierdo moviendo el carro ligeramente, ignorando el semáforo en rojo. Podía decir iba muchísimo mas rápido que los 80 km por hora legales.

- Mallory y Los Dawson. Se supone que regresaban la semana entrante, supongo que abra alguna reunión. – Dijo pensativamente Alice. El apellido de Lauren me dio nauseas.

Llegamos a casa de Alice y el tema de conversación se había desviado a Jasper y a nuestros planes para los siguientes días.

- Haremos una fiesta en la piscina. – Anunció mi amiga dando saltitos mientras estacionaba.

- Solo quieres ver a Jasper semidesnudo. – Me burle sonriendo, ella río y me empujó ligeramente. Descendimos del carro y caminamos hacia su casa, solo quedaba uno de los carros de antes. Un majestuoso Rolls Royce Phantom.

La pequeña Alice soltó un suspiro molesto.

- No se han ido mis abuelos.- Dijo frunciendo los labios.

- No te caen bien ¿Cierto? –

- Son insoportables. – Replicó.

La puerta de la casa se abrió antes de que llegáramos y Edward salio rápidamente pasándonos de lado sin voltearnos a ver.

- ¿Dónde vas? – Alice siguió a su hermano y yo me debatí entre seguirla o quedarme donde estaba, no sabia si podía intervenir o no.- Edward, no te vayas. –

Dentro de la casa se escuchaba una fuerte discusión pero mi atención estaba en Alice que intentaba alcanzar a su hermano que ya estaba a un par de metros de su automóvil.

Me acerque a ellos, trataría de convencer a Alice que deje a su hermano ir. No quería que el volviera a tratarla mal.

- Alice, ven. – La llame mientras caminaba hacia ella.

- Edward. – Ella intentó detener a Edward tomándolo del brazo pero el se soltó abriendo la puerta de su carro, pero Alice volvió a agarrarlo.

- Alice, demonios. Déjame en paz. – Su tono de voz como siempre fue bajo pero se notaba la furia en el, intento liberarse de Alice pero ella no se dejo.

- No te vayas. – Rogó y no comprendí el por que de su desesperación.

- Vamos Allie. – Le dije tomándola del brazo. Edward no me miró. Soltó una especie de gruñido y empujó a Alice logrando soltarse y haciendo que esta se estrelle contra mi pecho. Cuando alcé la mirada dispuesta a insultarlo amablemente el ya estaba arrancando su Volvo.

Salio rápidamente por el camino de entrada y desapareció de nuestras vistas.

- Esto esta muy mal. – Susurró Alice enderezándose, miro aprensivamente por donde su hermano había desaparecido. A ella no parecía importarle que su hermano la tratara tan mal, es mas, pareció como si no se diera cuenta.

- Ven, vamos a ver un par de películas. – La animé caminando con ella hasta la puerta, pero al parecer los problemas no se habían acabado por hoy.

- Si cada vez que vengan van a tratarlo de esa forma, no se por que se molestan en regresar. – Decía un irascible Carlisle. Nadie parecía haber notado nuestra presencia.

Una señora de cabello castaño y porte orgulloso le contesto:

- Solo digo lo correcto, Carlisle. Tu mas que nadie debe saberlo, el no merece lo que tiene. – Dijo y su voz era altiva, sus ojos verdes miraban fríamente a Carlisle y a Esme. Y su mano estaba entrelazada con la de un señor de cabello cobrizo.

- La última vez que esto pasó les hicimos una advertencia Sra. Masen. – Dijo Esme educadamente, era la única que se encontraba sentada.- Se les ha invitado a estas reuniones por cortesía, ya que las juntas de trabajo son meramente profesionales y no tenemos derecho a excluirlos. –

Quise caminar o hacer algún ruido para que notaran que estábamos ahí pero Alice, adivinando lo que pretendía me detuvo.

- No quiero que me vean. – Supuse que se refería a sus abuelos.

- Tenemos derecho a venir cuando queramos, esta era casa de nuestra hija. – Bueno, no podíamos entrar completamente a la casa pero podíamos salir, así no nos verían y yo no estaría escuchando cosas que no debería.

- Vamos afuera. – Susurré.

- No tienen derecho y menos si tratan así a Edward. –Dijo Carlisle acabando con la serenidad de la Sra. Masen.

- ¡Quien eres tu para hablar de derechos!- Gritó la señora, Alice se sobresalto y decidí que era momento para salir.- ¡Ese niño merece estar muerto!-

Retrocedimos hacia el portón pero los gritos eran demasiado fuertes.

- Edward no tiene la culpa de nada. –

- ¡El maldito niño mato a su madre y encima disfruta del dinero por eso! – Gritó dejándome sin respiración y paralizada.- ¡No intentes exonerarlo, por que siempre será culpable y el lo sabe! –

Mi cabeza casi explotó al escuchar esa afirmación. No sabia como reaccionar.

Tragué saliva y gire mi cabeza para ver a Alice y me dijera que fue eso.

Ella tenía las manos en su cara y negaba con la cabeza.

¿Por qué esa señora decía eso?

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1: Playback o lip sync, es cuando un artista simula cantar pero en realidad hay una pista de audio puesta.

Hola, al fin actualizo. Siento que el cap quedo un poco forzado pero al fin logre llegar a este punto, pensé que moriría antes de actualizar pero ya una vez escrito esto se me hace mas fácil escribir el otro. Tuve muchos problemas para llegar a este punto.

Mil gracias por sus reviews, alertas y favoritos, en serio me alegran el día.

Un saludo para SammerLitth que me la pase muy bien platicando con ella ayer y lean su fic Pacto de Lujuria.

Esta muuy bueno.

Besoos