TE AMO ¿Y QUE?

CAPITULO VEINTE

El camino a casa fue en absoluto silencio, la tensión se sentía en cada fibra de su ser, sabía que su padre pensaba lo peor en este momento y que nunca en su vida se había sentido tan decepcionado de ella, le dolía. Toda la situación calaba hondo en su corazón, no quería defraudar a nadie pero tampoco podía evitar amar a Terry con la fuerza que lo hacía. Miraba hacia afuera a través de la ventana intentando recapitular lo que había acontecido y como debería mantenerse ante lo que se avecinaba una vez llegando a su casa.

Pensó en la cara de desprecio que probablemente le lanzaría su madre al enterarse de todo y aquello hizo que las lágrimas nuevamente se agolparan en sus esmeraldas siendo ya imposible contenerlas. Sus dedos pasaron lentamente por su mejilla para eliminar rastro de su creciente sentimiento de tristeza, le hubiese gustado que todo fuese más fácil y que tener una relación con el hombre que amaba no fuese motivo para ningún tipo de escrutinio por falta de moral. Fijó la vista cuando llegaron al conjunto habitacional donde vivía, respiro profundo y agarro fuerzas de flaqueza para luchar por lo que amaba, contra todo y todos.

James no podía creer lo que había presenciado tenia tantos sentimientos en su interior que sintió que su cabeza y corazón explotarían al mismo tiempo. Jamás ni en la más escalofriante de sus pesadillas se le paso por la cabeza que su hija podría verse involucrada en semejante locura, ella quien era un modelo de cordura, inteligencia y por sobre todo respeto hacia ellos o por lo menos eso era lo que él pensaba de ella. Nunca podrá olvidar la imagen de ella saliendo de dentro del departamento de él, era claro que había pasado algo íntimo entre ambos. Al pensar en ello automáticamente apretaba con fuerza la mandíbula. ¿Cómo se atrevió?, canalla decía para sus adentros. Para él la traición que acababa de experimentar por parte de su colega era mayor a la decepción por parte de Candy, porque era claro que Terry era el culpable de todo, la había enamorado como hombre maduro y la había hecho caer en su perversión, Candy siendo una víctima en esta situación.

De reojo miraba a su hija sentada en el asiento del copiloto y veía como se secaba las lágrimas a través del vidrio de la ventana, haría cualquier cosa por su bienestar y quedaba claro que lo mejor, a su modo de ver para ella, era separarla por siempre de Terry, él usaría hasta el último recurso para hacerlo.

Se detuvieron en frente de la casa, Candy salió mas rápido del auto y se dispuso a entrar

Candy, tenemos que hablar- le dijo antes de que ella se retirará

Lo sé-

Se acercó y entraron al vestíbulo allí se encontraba Elizabeth quien se acerco rápidamente a ellos

¿James?- preguntó cuándo los vio a ambos- Por Dios, ¿Qué ha pasado?- dijo acercándose con preocupación a su marido quien llevaba en su piel las huellas de su descubrimiento.

James miró a su esposa y tomo su mano, no iba a negarse a su compañía ni afecto en ese momento, ella era la única que le podía imprimir un segundo de paz en aquella tormenta interna que vivía en aquel instante.

Nada amor, tuve una pelea, necesitamos hablar- dijo con tono serio y firme a la vez que hizo que Liz se alarmara más aun, fijo su vista en su hija y noto los rastros de llanto en su rostro y como se hallaba totalmente desencajada, se acercó a ella.

Hija, ¿estás bien?- Candy levanto la vista y la miro, incapaz de mantener su mirada, miró a su padre y dijo-

Papa, quisiera que habláramos los dos primero-

No tienes derecho a pedirme nada y por supuesto que tu madre se enterará de todo, vamos a mi escritorio-

Los tres se fueron en silencio hacia el lugar que James les había indicado, Liz venía con Candy detrás de su esposo preocupada por el estado en que se encontraba su hija, trataba de darle fuerzas abrazándola por los hombros, al entrar James se dio la vuelta, aun se mantenían en silencio mientras el hombre se servía un trago del bar.

Bueno, ¿alguien va a contar lo que está pasando?- dijo Liz impacientándose por el ambiente tenso que se vivía.

James bebió un sorbo de su trago y se dirigió a su familia

Hoy me enteré de algo que me ha llenado de profunda decepción- dirigiéndole una mirada cargada de frio a su hija- ¿Sabías tú en que andaba tu hija?

¿A qué te refieres?- pregunto Liz

Tu hija se ha enredado con un hombre mayor- escupió James con despreció, Liz se tapó la boca con la mano, entendiendo en aquel instante que el contenido que había leído en el diario estaba siendo revelado por su marido.

¿Y sabes quién es el afortunado?- prosiguió con un tono de sarcasmo- Nada más ni nada menos que nuestro querido amigo Terrence Grandchester

Ante la mención de su nombre Candy sintió como las lágrimas se salían nuevamente por sus ojos, no quería intervenir todavía, iba a dejar que su padre hablara y luego tendría la oportunidad de decirlo todo, pero cuando escucho que su padre empezaba a insultar a su novio no pudo soportar quedarse callada.

Ese malnacido infeliz hijo de…- James quedo a medio camino por que Candy intervinio

No hables así de él papa, no son las cosas como tú dices- dijo rozando en la desesperación.

Ah claro y como son según tu- dijo James en tono de burla

Yo… - tomó aire- me enamore de él y él se ha enamorado de mí.

James soltó una carcajada sonora- nunca pensé que fueses tan tonta, él es un hombre mayor jamás se enamoraría de una niña

Ese es el problema que yo ya no soy una niña y no te has dado cuenta, soy una mujer- dijo Candy con furia en sus ojos

Estas recién aprendiendo de la vida, no sabes nada, ese hombre jugará contigo hasta hartarse y tu se lo permitirás-

Te recuerdo que ese hombre del que hablas es tu socio y tu mejor amigo, ¿tú crees que sería capaz de eso?-

Después de lo que acabo de ver puedo pensar cualquier cosa, no lo conozco en absoluto- dijo James impasible- Ahora te digo esto una sola vez y no quiero volver a repetirlo, tienes absolutamente prohibido volver a verlo, él desaparecerá de tu vida para siempre, si es necesario enviarte lejos para separarte de él, lo haré- le dijo con tono amenazante

Jamás podrás separarme del hombre que amo- contesto Candy tranquilamente

¡No me vengas con estupideces de nuevo!- gritó furioso James

¡No son estupideces!- respondió Candy simulando su furia.

No te atrevas a levantarme la voz niñita- se acercó James dedicándole una mirada cargada de ira- ¡y no te atrevas a decir nuevamente que lo amas!, ¡que absurdo, una niñita no sabe con exactitud lo que quiere, esa relación se acabó ahora y no se hable más!-

No papá, lo lamento pero esta vez no te haré caso-

Mientras vivas bajo mi techo, harás lo que te diga-

Si es necesario que me vaya de aquí para ser feliz con él, lo haré-

Eres una malagradecida, después de todo lo que hemos hecho-

¿Y yo papa?, siempre me he portado bien, he sido una hija ejemplar en todos los aspectos, uno no elige a quien amar, y yo Amo a Terry-

Te dije que no volvieras a decir semejante tontera- dijo James más cerca de ella

Bueno, es la verdad Lo Amo ¿y qué?- le grito Candy desafiante y cerca de su rostro.

Se sintió un silencio y solo vio un movimiento rápido cuando sintió que la mejilla le ardía a raíz de que James había levantado la palma de su mano para estrellarla contra su rostro.

Candy se masajeo la mejilla adolorida y Liz no pudo permitir lo que acababa de ver, se puso por delante de su hija e increpo a su esposo

No te atrevas a volver a tocar a mi hija- le dijo con ira- Si quieres desquitarte con alguien puedes hacerlo conmigo pero a mi hija no.

El rostro del padre de Candy no reflejaba ninguna emoción, se encontraba quieto observando como su madre abrazaba a su hija y le ofrecía consuelo.

No quiero volver a discutir esto- dijo por ultimo James y salió de la habitación.

Candy lloraba apoyada en el hombro de su madre, no entendía como ella aún seguía allí y no la había tratado como había pensado.

Mama, perdóname- dijo abrazándola con fuerza

Mi niña- dijo Liz- no es momento de recriminaciones, vamos a tu dormitorio

Ambas caminaron hacia allá y luego de revisar el rostro de Candy que por suerte no había quedado a tan mal traer, la acostó y le dijo que la dejaría dormir, antes de salir Candy la llamó

Por favor, dime algo mama, necesito saber qué piensas- dijo Candy con angustia

Lo único que te diré es que uno no manda en el corazón pero de todas maneras todo será muy difícil, me hubiese gustado que me contarás antes y por supuesto que me gustaría saber si es verdad que él te ama tanto como tú- le dijo acariciando su frente

Lo hace mama de verdad- dijo Candy esbozando con dificultad una sonrisa.

Te lo he dicho antes, si tú eres feliz yo también lo soy- le dijo besando su mejilla adolorida.

Nunca pensé que llegaría a lastimarme físicamente- dijo Candy mientras una lagrima rodaba por su rostro.

Tu padre actuó con una impulsividad que nunca había visto- dijo Liz consternada- ahora duerme mi amor ya has pasado por mucho el día de hoy.

Candy asintió y cerró los ojos para intentar dormir.

Mientras se dirigía a su habitación Liz sabía que debía guardar aquel objeto que había encontrado más temprano, si James llegaba a ver eso iba a sacar conclusiones erradas y no sería algo bueno. Lo saco de donde lo tenía y se dirigió al tiesto de basura, saco todo al patio trasero y lo quemo, de esta manera se borraría aquello que podría llenar de más amargura su hogar.

Terry se encontraba sentado en el sofá de su departamento apretando con fuerza la foto que tenía con Candy, a su lado un vaso de whisky reposaba. Había intentado llamar a Candy un par de veces pero era lógico tenía el teléfono apagado, efectivamente James se había atrevido a registrar el bolso de ella y a sacarle el celular, pensaba en cómo iba a cambiar su vida después de lo que acababa de pasar, sumido en sus pensamientos escuchó cuando tocaban el timbre de su departamento.

Se levantó con pereza y se dirigió hasta la puerta dispuesto a enfrentarse con lo que fuese. Mayor fue su sorpresa al ver quien era la persona que se encontraba en el marco de la puerta.

Susana- exclamo sorprendido- ¿Qué haces aquí?

Susana, tenía una sonrisa de inocencia ante su pregunta- Tengo un par de cosas que son de tu propiedad y no te había devuelto, pensé en venir a dejártelas-

Terry miro que efectivamente tenía una bolsa entre sus manos.

Oh pero por Dios Terry, ¿Qué te ha pasado?- reacciono con fingido asombro- ¿tuviste un accidente?- al tratar de tocar su labio con la mano, Terry se corrió para que no lo tocase.

Nada de tu incumbencia Susana y no te he invitado a pasar, por favor si tienes algo que devolver pásamelo y déjame solo, en estos momentos no soy compañía para nadie- dijo con una voz sombría.

Bueno, de todas maneras sabes que cuentas conmigo Terry, aunque sea como amiga- dijo Susana tratando de ganar su confianza.

No requiero tu amistad, gracias, ahora por favor retírate- señalo la puerta y la abrió para que saliera.

Bueno, cuídate Terry y espero que todo se solucione o lo que te haya pasado- trato de sonar lo más comprensiva y dulce que pudo pero era difícil en el alma se nota cuando una persona no es de fiar.

Terry solo asintió y cerró la puerta cuando salió, se dirigía a la cocina cuando escuchó nuevamente que tocaban a la puerta.

No, si es nuevamente esa mujer la echo a patadas de aquí- decía Terry molesto

Mientras abría la puerta, cerró los ojos preparándose para arremeter con quien fuese. Gran fue su asombro al encontrarse a la persona detrás del umbral.

James- dijo sorprendido

Terrence, vengo a hablar contigo, lo haré hoy por que no quiero volver a verte la cara de nuevo-

Ambos hombres se dirigieron una mirada cargada de sentimientos por un lado rencor, ira y por el otro vergüenza y angustia.

Pasa por favor- dijo Terry- toma asiento

No es necesaria tanta formalidad- dijo James entrando al depqrtamento y deteniendo su mirada en la foto que estaba en la mesa de centro

Bueno, James tu me diras-

Primero que todo- lo miro fijamente- supongo que te imaginas que debido a los recientes acontecimientos mañana mismo comenzare con los trámites para disolver la sociedad.

Estoy de acuerdo- dijo Terry resignado no iba a discutir además por eso- creo que si no hay otro camino sería lo mas sano.

Bien- un silencio incomodo se genero entre los dos- ahora lo importante

James yo... En relacion a Candy quiero que sepas que la amo de verdad, ella es lo mas importante para mi, no voy a renunciar a ella- dijo Terry con fuerza y el corazon en la mano

James lo observo por un momento y dijo

Esa relación no va a continuar-

Lucharemos contra todos, no me rendire-

Te destruire- respondio entre dientes- por tu comportamiento con una menor de edad

Comence con ella luego de cumplir años, antes siempre la respete-

¿Crees que alguien te creerá?- cuestionó James- será un escandalo solo por el hecho de verte involucrado tu

Terry midio por un instante los pro y los contra de esta situación

No me importa nada- respondio valientemente- si la tengo a mi lado sera suficiente, me enfrentare a lo que sea.

James sabía que podía responder eso asi que solo le quedaba una carta

Entonces sería una lástima que Candy no obtuviera su beca- indico arrastrando las palabras, la expresion en el rostro de Terry fue de completo asombro y desconcierto.

No serias capaz- logro indicar- es tu hija, es su sueño todo por cuanto a luchado

Si es necesario que tenga que hablar con todos los rectores de cada una de las universidades del país para desacreditarla por tener una relación Ilícita contigo, lo haré. Todo esto lo hago por su bien-

¿Su bien?, no te imaginas cuanto ella sufrirá con todo esto-

Bien entonces nos estamos entendiendo-

¿A que te refieres?-

Harás lo correcto, por su bienestar- dijo James- no quieres que sufra, bien entonces dejala en paz- concluyo levantando la voz

Olvídalo, no lo haré- respondió furico Terry

Entonces tu serás responsable de cargar con su frustación, todos los días-

Me das pena James, estas enfermo- dijo Terry con desprecio- ahora si dijiste toda tu basura, te pido que te largues.

Claro que si, me voy. Pero recuerda, tu serás el unico culpable de que Candy no pueda realizarse como persona- dijo con una sonrisa de satisfacción sabiendo que sus palabras harían eco en Terry

¡Largáte!- respondió con un bramido el dueño de casa.

Adiós, amigo- fueron las últimas palabras del padre de Candy antes de que Terry cerrara la puerta de un estruendoso portazo.

Terry camino hasta el centro de la sala, respiro profundo, miró al techo, apreto los ojos con fuerza se encontraba lleno de ira, no sabía que hacer, se paso las manos por el pelo y estrello su puño contra la pared. La frustación y la indecision se encontraban presentes en su mente pero además sintió por primera vez en su vida odio hacia aquel hombre que había sido su hermano y ahora se empeñaba en quitarle la felicidad no solo a él, sino a quien mas amaba. Tomo asiento y medito sobre lo que había sucedido hace instantes en sus manos estaba todo y él estaba absolutamente confundido.

Holaaaaa chicas lindas aqui les publico un nuevo capi, quiero agradecer como siempre los reviews, las quiero un monton a todas. Un beso de Terry y disfruten la