Muy buenos sean sus días y que hayan pasado muy buenas navidades. Nadie ha estado en conexiones últimamente e igual y leen esta actualización hasta después, pero yo siempre intentando ser puntual y trayéndoles el penúltimo capítulo de esta serie de minidrabbles de Tortura bien llevada. Espero les guste el final de nuestro proyecto, que ustedes también han sido participes y mis musas preciadas.

El capítulo de esta semana creo que para muchas será algo… candente. No hay ningún lemmon pero si hay dos cuerpos lo bastante sexys como para que alguien los quiera violar, y no precisamente de la manera sana… Tenemos de ambos sexos asi que hay para todos.

Como siempre dejo los agradecimientos en la parte de abajo, ustedes me dieron un buen aliciente para continuar con esta historia, nunca había pensado que quedara tan largo. Es más, ni siquiera había pensado que terminaría este fic, no me considero una escritora muy buena en cualquier caso. En el capítulo de ahora solo una persona tenía consciencia completa de lo que iba a subir esta semana, en todo caso ella fue me dio la idea entera para hacerlo, comparto los créditos con ella.

Arial D' Anastasis: El crédito también es tuyo, tú fuiste quien en mi momento de delirium tremend me dio la idea entera para este speudo romantiscismo. Y la música de fondo fue la que ayudo para sacar el drama que quería expresar en la historia, espero y hayas sentido lo mismo que yo al escribirla y tu al leerla.

Tazusa Inverse: Me emociona mucho saber que sentiste exactamente lo que yo quería que sintieran, creo que como escritora estoy mejorando, muchísimas gracias y no te pongas triste que todavía tenemos AxS para rato, incluso en mi siguiente proyecto. Me he leído algunos proyectos tuyos y están muy buenos, espero tener noticias nuevas pronto.

Karly101: Agradezco tus lágrimas jejeje no es cierto, solo agradezco tu seguimiento continuo en mi historia no que llores. Tu Word debe estar como yo tenía el mío hace unos meses, maldito Word. Y el Tank no es un monstruo tan grotesco como te lo imaginas si lo sabes matar, aunque si te puede dejar en nock out.

Radge09: El fic estaba escrito para hacer sentir emoción de tristeza, melancolía dolor y cosas así, agradezco que hayas leído el capitulo, musichisimas gracias, netamente su expresión cumple con el cometido de la historia y eso me hace sentirme contenta como escritora. Ademas tu sabes como me siento asi que Arigato¡

PAMILA DE CASTRO: Agradeço, também, a sua opinião, e espero poder falar a sua língua, que deve ser difícil de ler em espanhol, como eu enviar beijos e abraços.

Paula: Cualquier review que se deje en mis fics son bien recibidos, si te tomaste la molestia de escribir uno entonces te doy las gracias, debo esforzarme para que te siga agradando mi escritura.

Matsu-chan: Bueno, tu netamente sabes todo sobre mi, asi que te doy crédito por ser una gran amiga, y uno gran lectora, si seguimos asi te llevare a japon conmigo y seras mi amiga loca violadora¡

Sin más nos vamos al capítulo, que será una confesión bastante propia de nuestro amado conde. No doy pie a más especulaciones así que lean. O si no iré directamente a violarlas a todas, sin excepción.

Confesiones

Llevaba ya rato intentando hablar con la verdad, tres meses exactamente. Pero había algo que no lo dejaba decirle con palabras lo mucho que sentía por ella y lo importante que era para él, y le echaba toda la culpa a su maldito orgullo. Ese orgullo que lo había convertido en lo que era, el mismo orgullo que lo mantenía de pie y el mismo maldito orgullo que le impedía abrirse por entero a ella y besarla y acariciarla y… en fin, todo lo que acarrea decir aquellas dos palabras.

Y estaba justo ahí en medio de la gran sala pensando como decirle, que, cuando, porque? Todas esas incógnitas a las que él no tenía respuesta. Y tanta fue su urgencia que mejor opto por humillarse como otras tantas veces en las que no sabía qué hacer. Fue con su ama Integra Hellsing por un consejo, el no sabía un carajo sobre las relaciones y cuando las tuvo había sido hacia tanto tiempo que le era imposible recordar todo, o lo más conveniente según la época.

Y bien ¿Qué quieres? – La mujer peliblanca había estado esperando con sumo interés la cita con el conde, quien viendo la mirada gélida de ella no le hacía sino pensar que en cuanto dijera alguna estupidez le descargaría todo su 9 mm que guardaba en un cajón. – No tengo todo el día para estarlo perdiendo contigo viendo tu caray soportando tus bromas, Alucard. ¿Qué sucede?-

-Seras Victoria, mi ama. Ese es el problema.-

Si a Integra no se le cayó la boca por la sorpresa fue porque ella ya se había dado cuenta mucho antes que el de la situación en la que se encontraba. Y porque ya había tenido un percance con Seras hacia algunos años, antes de que el volviera de su estado semi muerto, respiro con suma calma y saco un puro de uno de los cajones mientras veía de reojo que Alucard había respingado por su movimiento. - ¿Qué hay con ella? ¿No toma otra vez su alimento, o no cumple bien sus misiones? – El aludido parecía escandalizado por la pregunta dada en respuesta y poniéndose completamente serio no hacía sino corroborar las conjeturas mentales de Integra.

-Seras Victoria no podría llamarse vampiresa si no cumpliera con sus deberes como es debido mí ama. No me cabria el mundo por la vergüenza que sentiría si ella fuese tan torpe, ni me querría llamar su amo por la misma razón. Ella cumple cabalmente todas sus ordenes y de una manera estupenda.-

-Si no es eso entonces ¿Para qué cojones viniste a mi oficina? No puedo estar perdiendo el tiem…-

-Integra, creo que la amo. No sé que tengo y creo que usted me puede ayudar.-

Eso sí que la tomo por sorpresa. Esperaba cualquier cosa pero no esa pregunta, ni en un millón de años se la hubiera imaginado ni mucho menos la cara de completa congoja que estaba viendo en esos momentos. – Tu deberías saberlo, eres tu el que tiene esos sentimientos no yo.- y como i nada hubiese pasado continuo con sus labores en los que estaba metida, fingiendo ignorarlo pero tomando nota completa de sus movimientos.

-Bien, pienso en ella la mayoría del tiempo. Cuando escucho su voz me siento tan calmado, incluso conmigo mismo que no creo que tal paz sea real, ni siquiera en la muerte. Cuando algo le pasa siento una ira incontenible contra aquel que la hirió e intento por todos los medios no perder la cabeza porque sé que ella me teme, la veo dormir en su pequeñísimo ataúd todas las noches y no me importa desvelar mis sueños por cuidar los suyos. Integra no entiendo que me sucede y si lo llego a entender no sabría como decírselo.-

-Fácil, solo dilo aquí frente a mí y veras que cuando se lo digas a ella será más sencillo, es mas imagina que ella está detrás de la puerta o incluso enfrente mío y dilo. No es difícil, cuestión de agallas, mi querido conde.-

Sopesando la vergüenza que sentía y las ganas automáticas de purgar lo que su ya congelado y seco corazón tenia dentro se dio por vencido y coloco un pie detrás de otro y haciendo una reverencia se inclino hasta quedar de rodillas, sin su sombrero ni sus lentes y con los ojos cerrados haciendo caso del consejo que su ama le había dado. Comenzó su confesión que más bien sonó a plegaria, según Integra.

-Seras Victoria, mi amada draculina Seras Victoria. Probablemente no hagas caso de lo que yo tu amo te estoy diciendo, pero tal es el ardor que siento en mi podrido interior que no puedo soportar más este infierno que me come lentamente y purga por salir de mi boca, lo que decidas tu después de esto significara tanto para mí que seguiré tus ordenes y tus pasos como su fueses mi propio amo, si no es que ya lo eres, mi dulce vampiresa.

El que me hayas entregado tu alma el día en que te convertí en lo que ahora yo soy no tenía objetivamente ninguna importancia. Pero había aplaudido tu coraje por ser tan valiente de no dejarte morir y hacer cualquier cosa por mantenerte con vida. Al principio te odie por no aceptar el descanso eterno que significa la muerte, pero hoy ese odio se ha esfumado y no tiene ningún caso recordar dicho sentimiento, me hace sentir vergüenza el solo mencionarlo.

Ahora, al solo pensar en tu ausencia me llena de terror y siento un vacio que nunca creí volver a sentir desde hacía muchos años, casi desde mi transformación para ser exactos. Por eso soy lo que ahora soy. Todo es debido a ti mi amada Seras, tú tienes la culpa de que me haya vuelto tan blando y acepte todas tus peticiones y torpezas que ahora me parecen movimientos divinos, Dios me ha perdonado con tu nacimiento y me da su bendición con tu existencia y compañía, me sentiría muy honrado en que decidieras obtener el título de condesa de parte mío, aunque ninguna de mis riquezas tienen valor si no son tuyas, ni mucho menos si no estás tú ahí. Te amo Seras Victoria, y ni mil años de guerra podrán cambiar eso, ni irme por otros treinta años que yo aguardaría con paciencia solo por verte un minuto más.

Terminando se puso de pie su esbozo un intento de sonrisa que le provoco un escalofrió a Integra, que ahora si se había quedado con la boca abierta por lo sincero que se había oído. – Tomate tu tiempo para decírselo, veras que te responde bien. Ahora vete, que ya perdí mucho tiempo por tu culpa, me alegra que hayas venido conmigo antes.-

En cuanto Alucard desapareció en la nada, una figurita detrás de la puerta estaba jadeando, rubia y con bonita figura, esbozo una sonrisilla dejando ver unos colmillos coquetos y muy blancos. Echo a correr como si la vida se le fuera a ir en ello dispuesta a seguir al interlocutor al que había estado espiando. Detrás de la puerta Integra había descubierto a la muchacha y no pudo si no sonreír y soltar una ligera carcajada.

-De ahora en adelante las cosas van a cambiar mucho, ojala y Dios me escuche y no me den problemas estos dos.-