Disclaimer: Vocaloid no me pertenece, si fuese así no hubiese escrito este pequeñísimamentegrande fic.

Capitulo 21: El chico que cambio mi vida.

(POV RIN)

Fuimos a la casa de Piko para hablar con su padre, me comentó que el juicio seria en un tiempo pues tenían que ver primero por lo que lo arrestaron, llevar drogas y un arma de fuego a una discoteca famosa, luego verían el caso de mi madre, me dijo que solo teníamos que dar nuestro veredicto y listo, no tardaría demasiado. Nos subimos al auto, Piko le enviaba mensajes a Mikuo, para que estuviera presente por si lo era necesario, cuando dejo de utilizar el celular, se desparramó en el sillón y recargo las rodillas en el asiento del conductor.

-Simplemente porque se descuidó; si no hubiese llevado un arma de fuego a aquella discoteca no lo hubiesen detenido, en verdad que fue un descuido muy tonto, tal vez quería que lo arrestaran.- Estaba viendo hacia la calle por la ventanilla del auto mientras Piko trataba de pensar porque habría de haber hecho eso.

-Si hubiese querido que lo arrestaran hubiese más obvio ¿no crees?- Voltee a verlo y me acerqué un poco a él.

-Bueno, tienes razón. Hay que estar preparados para cualquier cosa que piense decir.

-Lo sé.

-No hay nada que ocultar así debes decir completamente la verdad.

-Eso también lo sé. Pero… ¿qué voy a decir si me preguntan que por que no le dije a nadie más que a ustedes?

-La verdad; que te amenazó de muerte y solo fuiste capas de decírnoslos a nosotros.- Contesto el padre de Piko. -Piko, tus piernas me molestan para manejar así que bájalas.- Le ordeno el mismo.

-Claro…- Piko me vio haciéndole burla a su padre. Este se enderezo y se puso sus audífonos, y yo me volví hacia la ventana.

Me quedé callada hasta que llegamos al recinto, nos acomodamos en las sillas del público y esperamos a que fuera nuestro turno, de mientras vimos unos cuantos juicios, desde haber robado algo insignificante hasta por haber negado un pagaré; cuando llegó nuestro turno me llamaron al tribunal y me ordenaron que me quedara en el lugar que me asignaron, a mi lado tenía un abogado contratado por el padre de Piko, según eso aun que tuviéramos asegurada nuestra victoria el joven abogado se encargaría que no hubiese ningún caso conflictivo; me moría de nervios, tanto que me empecé a morder las uñas, estaba nerviosa por ver a León, ¿Cómo reaccionaría al verme? ¿Intentaría atacarme? ¿Qué diría en su defensa? Me asaltó una oleada de preguntas, ¿le habría pagado al juez para dejarlo libre? ¿Qué tan bueno sería su abogado? Cada vez el tiempo se me hacía más y más largo, el tic tac del reloj me ponía impaciente hasta que escuché que abrieron la puerta, voltee y ahí estaba, León tenía el cabello bastante largo, con la barba crecida y sus lentes estaban rotos, su aspecto me repugnó y a la vez me pregunte si le habrían hecho algo mientras estaba detenido, lo sentaron por la fuerza y un señor canoso vestido con traje se sentó a su lado, León no me volteó a ver ni de reojo, lo que me extrañó, esperaba como mínimo una mirada asesina o algo por el estilo, pero no, es como si supiera que iba a ganar y no valía la pena ni verme.

El juez pidió silencio, se aclaró la voy y recitó los datos.

- León Kagami, de cuarenta y siete años, viudo y padre de una hija, se le fue arrestado y dado a un segundo juicio por cargos homicidio preterintencional de la señora Lily Kogane con su apellido de soltera, y por acoso e intento de asesinato de Rin Kagami. Si no hay nada que agregar procederemos con las preguntas al acusado.

León no respondió ni una pregunta, su abogado siempre respondía o desviaba el tema, en verdad era molesto, tanto que le perdí el interés, se me daba muy bien desconcentrarme y pensar en la inmortalidad del cangrejo cuando quería dados a los dieciséis años que viví con mis padres, así que eso fue lo que hice, como lo había dicho el padre de Piko, literalmente teníamos el juicio ganado así que no tenia porque preocuparme de más. Cuando me citaron para dar mi punto de vista me levante pero me atore con algo del escritorio lo que hizo que volteara a ver a León, tenía las comisuras de los labios curveadas hacia arriba, y cuando me logre soltar y empecé a caminar sentí como si me atravesaran un cuchillo en los pies por cada paso, me hormigueaba el estomago como cuando estas nervioso de cantar enfrente de mucho público solo, me acomode en el lugar asignado y mire hacia cualquier parte hasta que mis ojos se posaron en los de León, me miraban profundamente y con atención, una mirada que una había obtenido de él, ni me imagine que la obtendría. Comencé a hablar, dije absolutamente todo y poco antes de llegar al final me rompí en llanto, pero seguí hablando, justo como lo hacía con la madre de Len, es como si le estuviera reclamando por todo el tiempo que me torturó la mente y deje de hablar cuando las maldiciones y el llanto se interpusieron en mi garganta, regresé a mi asiento y me quede pensando ¿en verdad he vivido todo esto?, era obvio que sí, pero se sentía como un sueño, no podía creer que en verdad estaría en la cárcel y por cadena perpetua, sentía la desesperación de querer maldecirlo hasta quedarme sin voz y desearle todo lo malo, por todo lo que me había hecho sufrir a mí, a mis amigos y a mi madre, es algo muy difícil de explicar…

-Después de toda tormenta viene la calma señorita Kagami.

-Creo que tienes razón.

-En verdad le agradezco todo el tiempo que me concibió para contarme esta mala y muy amarga experiencia, en verdad me servirá mucho para poder hacer el artículo del cual le he comentado.

-No es nada, y disculpa por haber llorado, es algo que sigo sin poder comprender muy bien, después de todo fue hace solo unos meses y aun no lo creo.

-No en verdad perdóname a mí, por haber aparecido tan de repente en estas fechas tan importantes, sin ningún aviso y haber abierto una herida tan grande.

-Pues en realidad, me siento mucho más aliviada ahora que he contado todo exactamente como sucedió, espero y tengas éxito en el proyecto.

-De nuevo muchísimas gracias. Y agradéceles de nuevo al joven Utatane y al joven Len por darse el tiempo de darme su punto de vista del asunto.

-Dalo por hecho. Espero tener la oportunidad de hablar contigo de nuevo.

-En verdad seria un gusto Señorita Kagami.

-Me puedes decir Rin.

-Claro… Rin.

-¿Y bien? ¿Cómo te fue princesa?

-Bien Len, aun que me hizo recordar muchas cosas.

-Sabes que eso iba a pasar y aun así aceptaste.

-Lo sé amor.

-¿Te parece si terminamos de desempacar mis cosas?

-Estoy cansada.

-Esa no es excusa, por eso me he venido a vivir aquí contigo, si no todos los días serás una floja y deprimida mujer así que a trabajar.

-De acuerdo.- Len y yo nos pusimos a terminar de arreglar sus cosas puesto a que se había venido a vivir conmigo, mientras el desempacaba yo limpiaba, terminamos alrededor de las nueve de la noche, me metí a bañar pensando en todo lo que le había dicho a la reportera, en verdad mi caso no fue algo que se dio a la luz en su momento pero en realidad le había interesado y nunca le pregunté por qué; me había dejado su número de celular para poder contactarla, pero ahora estaba realmente cansada, al salir del baño me recosté para ver la tele en mi habitación, la cual compartiría desde ese día con Len. Estaba un poco adormitada pero aun no me quería dormir, mis vacaciones de invierno serian un desperdicio si me durmiera tan temprano, desees de que Len se ducho me fue a acompañar al cuarto y se acostó a mi lado.

-Tienes el cabello mojado Rin.- Me dijo mientras lo acariciaba y lo olía.

-Y el tuyo huele a chica.- Me voltee hacia él para quedar de frente. Len me sonrió y me beso tiernamente.

-Tienes razón, de hoy en adelante tendré que comprarme mis shampoos, si no, oleré a princesa de los prados.- Nos reímos y me acerqué más a él.- ¿Y en donde será la fiesta de navidad?

-Piko había estado diciendo que aquí.

-No parece mala idea.

-A mi tampoco, así que le dije que estaba bien.

-De acuerdo.- Len me abrazó y puso su cabeza sobre la mía, el olor a jabón en su cuerpo impregnaba mi nariz, me acurruque entre sus brazos y me quede dormida.

Cuando desperté la luz se colaba por las ventanas, escuche ruidos afuera de la habitación así que me acerque lentamente hasta que apareció Len, me ahogué un grito y me le acerque.

-Aun no me acostumbro.- Dije tallándome un ojo.

-Buenos tardes Rinny.- Me dio un beso en la frente y sirvió unos platos en la mesa.

-¿De cuándo aquí sabes cocinar?

-No sé si lo recuerdas, pero vivía prácticamente solo con mi hermano menor, tenía que aprender a cocinar.

-Pues gracias.

-Pero no lo haré todos los días.

-Estoy de acuerdo.

-Entonces a desayunar.

Cuando estaba terminando de comer tocaron la puerta desesperadamente, abrí sin cuidado pues sabia quienes tocaban de tal forma, eran Piko y Mikuo, entraron sin más a la casa y dejaron un montón de trastes llenos de comida y refrescos en la barra de la cocina.

-Están en su casa.- Dije irónicamente.

-Buenas tardes Rin… y ¿Len? – Comentó Mikuo admirando que el departamento ahora tenía cosas pertenecientes de Len.- El lugar tiene un aspecto menos femenino.

-No seas idiota Mikuo aquí no vive nadie que sea femenina.- Le grito Piko a Mikuo mientras que le pegaba en la espalda. Me les quede viendo mientras que Len se reía, le voltee a ver y tuvo que contener la risa, y luego regrese la mirada hacia Piko.- No es cierto querida hermanita femenina hasta la medula.- Piko empezó a pellizcarme las mejillas hasta que me empezaron a doler.- ¿Mikuo, Rin no te dijo que Len se venía a vivir con ella?

-No, no me dijo nada.- Dijo este indignado.

-Tenía mis razones, no quería tenerte encima de mí y tampoco a Miku, sabiendo cómo son ambos. Además apenas ayer terminamos de desempacar todo.

-Eso duele y no se soba Rin.- Se burló Piko.

-Bueno, bueno… ¡Feliz Navidad! – Dijo Mikuo mientras me abrazaba.

-Oh cierto, cierto, Feliz Navidad Rin, Feliz navidad cuñado, perdón, Len.- Piko me abrazo y luego fue a saludar a Len, yo levante los platos y los lave.

-¿A qué hora quedaron de llegar todos?- Pregunto Len.

- A las cinco. Gumi y Luka iban a venir a ayudar a las tres.- Contesto Piko sin interés alguno.

-Oh… ¿qué hora es?- Pregunte mientras bostezaba.

-La dos y media.- Me contesto Mikuo viendo su celular.

-¡Dios es bien tarde! ¿Len porque no me despertaste?

-No sabía que era tan tarde.- Se excuso el mencionado.

-Ustedes dos.- Dije señalando a Piko y a Len.- Pongan las bebidas en el refrigerador y vayan a comprar snacks, mientras Mikuo ayúdame a ordenar toda la comida que trajeron.

-Si Señor.- Dijeron los tres chicos al unísono, Piko y Len salieron casi corriendo mientras que yo me quedé con Mikuo.

-Rin.- Me llamo Mikuo mientras le quitaba el papel aluminio a unos platos.- Nunca te pedí disculpas por lo que…

-Mikuo, eso ya paso, entiendo porque estuviste así, créeme, no hace falta ninguna disculpa. Ya te lo había dicho.

-Pero…

-Hablo en serio.

-De acuerdo…

-Por cierto, ya tardaron ¿no crees?

-Sí, ya casi pasa media hora.

-Ahora que lo recuerdo Len se fue en pijama, va a parecer loco andando así a estas horas.- Dijo Mikuo mientras se le escapaba una risita.

-No deberían tardar en llegar Gumi y Luka, te encargo esto, me iré a bañar.

-Claro Rin.

Mientras me estaba bañando escuche que llegó alguien, no lograba escuchar voces así que no supe si seria Len y Piko o Gumi y Luka, salí rápido del baño y me encerré en mi cuarto, estaba haciendo un frio tremendo, no me había dado cuenta pues tenia el suéter puesto con la pijama, me sequé bien el cabello y me cambié, me puse un vestido rojo con un cinturón negro y unas medias negras junto con unas botas del mismo color, me puse unas horquillas rojas con brillitos y salí de la habitación, me encontré a Gumi y a Luka decorando un poco la sala y a Mikuo moviendo la mesa para que quedara más al centro del a habitación, me apure a ayudarle y justo cuando estaba pasando enfrente de la puerta esta se abre empujándome, solté la mesa y casi me caigo si Len no me agarra.

-Perdón Rin, no me había dado cuenta.

-No pasó nada.- Le sonreí y me acerqué a su oído.- Apúrate a cambiarte, ya llegaron Gumi y Luka.- Len se volteo y las saludo con la mano que tenia libre. Dejó mis llaves encima de la mesa y se fue hacia el baño.

-Yo le ayudo a Mikuo a mover la mesa, tu ayúdale a las chicas.- Piko acomodó las bolsas en la barra y se puso enfrente de la mesa.

-Gracias Piko. Cuando termine de arreglar con las chicas todo estaba listo, Len aun no salía de cambiarse así que me puse a platicar con Luka y Gumi.

-No puedo creer que se venga a vivir contigo, ósea, eres la más pequeña de todo el grupo y literalmente has tenido más experiencias que nosotros juntos.- Gumi estaba tan entusiasmada, pues casi no habíamos estado hablando.

-Mis padres me matarían si les dijera que me voy a vivir con un chico.- Luka parecía preocupada por mí, pues no le gustaba mucho la idea.

-Bueno, seguramente si mis padres siguieran viviendo conmigo y me tuvieran presente en sus vidas posiblemente no me hubiesen dejado.

-Perdón no quería tocar ese tema.- Luka se avergonzó y se puso nerviosa.

-No te preocupes, no es algo que me incomode hablar. Pero bueno, Len es un gran chico, sus padres le han dejado porque confían en él y no es que estemos haciendo nada malo.

-Oh, bueno.

-Estoy segura que cuando Miku se entere va hacer un alboroto.- Dijo Gumi riéndose al imaginarse la escena.

-Ni lo dudes.- Le respondió Luka.

Tocaron la puerta así que fui a abrir, eran Miku, Kaito y Gakupo, la ultima en entrar fue Miku y al entrar vio como Len salía de mi habitación pues la puerta quedaba viendo hacia el pasillo donde se encontraba mi cuarto.

-¿Rin que hace Len saliendo de tu habitación?- Empezó a gritar Miku, mientras señalaba a Len.

-Ahora vive conmigo.

-¿En serio? ¿Cómo es posible? ¿Por qué no me habías dicho? Rin.- Miku empezó a chillar mientras me agarraba de los brazos.

-Exactamente por esto.

Miku se separo de mí y luego empezó a reír tontamente, me abrazo y me deseó feliz navidad, al igual que Gakupo y Kaito.

Piko puso un poco de música en la consola de Len y la puso a un volumen considerable, empezamos convivir y a platicar sobre todo lo bueno que nos había pasado desde hace un año, al pasar el tiempo nos empezó a dar hambre así que empezamos a cenar, la madre de Piko y la de Mikuo habían hecho cena solo para nosotros pues ellas tenían que ir a la fiesta anual con los padres de los mismos. Todo era normal, estábamos a gusto, felices y divirtiéndonos, era una muy linda navidad, con mis mejores amigos, con mi única familia, después de la cena nos repartimos regalos, aun que Len y yo pedimos que no nos dieran nada puesto que nuestro cumpleaños esta próximo, nos dieron algunos detalles. Los padres de Miku y Mikuo los llegaron a recoger al igual que el hermano de Luka a ella, Gakupo y Gumi se fueron juntos pues viven muy cerca uno del otro, Kaito y Piko se fueron al mismo tiempo, cuando todos se fueron empecé a limpiar, no habían dejado trastes sucios, si no que estaba regresando todo a su lugar, como la mesa, los adornos, no es que no me gustaran si no que se me hacían muy extravagantes, me gusta el estilo minimalista del departamento, con pocos adornos.

Cuando termine me recargué en la barra y me serví un vaso grande de agua y rápidamente fui a mi armario a sacar una pequeña cajita dorada, esperé a Len en la sala puesto a que estaba en el baño, una vez que regresó le llamé.

-Len… ven un momento.- Le dije haciendo señas con la mano.

-Claro, ¿Qué sucede? – Fruncí un poco el seño al ver su reacción pero igual cuando se acerco a mi le robe un beso.

-Cierra los ojos.

-Claro, pero…

-Shhh, no vayas a abrir los ojos.- Saqué la cajita y la acomodé en mis manos.- Listo.-Len abrió los ojos y se quedó viendo la pequeña caja. Voltee a ver el reloj y sonreí.- Justamente ahora es veinticinco de Diciembre. Feliz aniversario Len.- Len tenía dibujada una gran sonrisa en la cara y parecía que iba a llorar. Le di la cajita y la destapó de inmediato. Era un llavero de los que se abren y tienen una foto dentro, tenía una mía de un lado y del otro una de Len.

-Bueno, este es para ti Rinny.- Len saco de su bolsillo una cajita, al igual que él, la abrí de inmediato y era un anillo de un infinito que tenia nuestros nombres en manuscrita interrumpiendo el mismo. No pude evitar que se me salieran unas lagrimas y lo abracé.- Len, gracias por este año que aun que estuvo lleno de cosas malas estuviste siempre a mi lado, en verdad no sé cómo expresarte todo lo que siento por ti.-Len se quedó callado, y me abrazó fuertemente, luego buscó mi cara y empezó a besarme, le correspondí el beso y cuando nos separamos para tomar aire, me cargo y me llevó a la habitación, me sentó en la cama y siguió con el beso, no me negaba, incluso lo estaba disfrutando, poco a poco el beso se intensificaba y nos íbamos recostando, de tal forma que el quedó encima mío, en ese instante sentía que si dejaba de besarlo iba a desaparecer, así que entrelacé mis manos alrededor de su cuello para atraerlo hacia mí, Len tenía su mano derecha en mi mentón y la izquierda alrededor de mi cabeza, poco a poco deslicé mi mano hasta llegar al fin de su camisa y metí mi mano dentro de la misma, sentí como se estremeció al contacto de mi piel fría con la suya que estaba a una alta temperatura, recorrí los apenas desarrollados músculos de su espalda, al mismo tiempo que este empezaba a bajar su mano por mi columna. Me separe un poco para tomar aire y aproveche para ver a Len a los ojos, tenía una mirada suave pero al mismo tiempo intensa, sus pupilas estaban dilataslo que hizo que una presión opacara mi pecho, le pase la mano por el cabello y le di un pequeño besito, las comisuras de sus labios se alzaron, Len me volvió a abrazar y se quedo quieto, sentía su respiración en mi cuello y los pequeños besos que dejaba en este, su mano bajo peligrosamente a mi muslo, donde terminaba mi vestido, sentí un pequeño escalofrío y un cosquilleo en el estomago, me sentía inquieta así que poco a poco me levante y deje que Len fuera el que estuviera abajo, me apoye en mis brazos y le empecé a dar besitos en los labios, en la barbilla, en el cuello, Len posó sus manos en mi cintura e iba bajando poco a poco y justo antes de que pudiese bajar más, mi celular sonó, me exalté un poco por el repentino ruido y sentí la necesidad de contestar pues era el tono que tenia para la madre de Len, este me quedo viendo, torcí un poco la boca y me vi obligada a contestar. Me arrastre hasta el buró y me senté derecha en la cama.

-Diga.- Dije con la voz un poco entre cortada.

-Rin querido, Oliver está insistente en que se quiere ir de la fiesta en la cual estamos, pero su padre aun no quiere irse, ¿le podrías decir a Len si lo puede pasar a traer? Es que no contesta su celular, por eso te he llamado a ti.

-Claro, ¿Cuál es la dirección?

-En realidad no sé, pero Len conoce, es en la casa del Comandante Ted.

-Bien, yo le aviso.

-Muchas gracias hija.

-Sí, hasta luego.

-¿Qué sucede?- Len se apoyo en sus codos volteándome a ver.

-Tu madre me ha pedido que si podemos ir a traer a Oliver a la casa de un Comandante llamado Ted.

-No entiendo porque lo llevan si saben que al poco rato se aburre.- Len se dejo caer en la almohada y se hizo el fleco a un lado.

-Tal vez tú fuiste así de pequeño y no te acuerdas, además no fue la única persona con la que normalmente charla. Vamos, te acompaño.

-Vamos.- Len se levantó te un salto y se puso sus zapatos, cosa que imite, me arreglé un poco el vestido y salimos.

En el camino sentía los labios entumecidos y no podía evitar en pensar en que hubiésemos hecho si la madre de Len no hubiese llamado, se que Len no haría nada que yo no le permitiera, el problema era hasta donde le hubiese permitido, mientras venia pensando en eso sentí mis mejillas arder, así que intente dejar de pensar en el tema. Vi que tenía el celular de Len en manos así que se lo entregue.

-Lo habías dejado en la sala.

-Gracias Rinny.

-¿Estas enojado?

-No princesa, solo un poco cansado de que Oliver siempre haga este tipo de cosas.- Cuando Len paró en un alto se paso ambas manos en la cara y se relamió los labios.

-Es un niño todavía, compréndelo.

-Lo sé, por eso acepté venir.- Me miro en los ojos y me beso. Cada vez que me besaba se me hacía más difícil dejarlo, cuando vi la luz verde le obligué separarse. Nos quedamos sonriendo y Len siguió manejando. Cuando llegamos a la casa, yo baje primero y toque la puerta, me recibió un joven unos dos o tres años mayor que yo, logré distinguir como me quedo viendo y como la sonrisa de Len se desvaneció, le agarré la mano y lo jale hacia dentro de la casa para que se apurara, Len se dedico a buscar a Oliver y yo a su madre, una vez que le encontré la salude y le dije que estaba bien si se quedaba con nosotros, esta me agradeció y dijo que irían a traerlo en cuanto salieran del lugar. Me despedí de ella y me encontré con los chicos afuera. Nos subimos al auto y cuando vi que Len iba hacia la casa de sus padres le dije que estaba bien si venia al departamento, entonces este se desvió y cuando llegamos Oliver estaba cabeceando, cuando entramos este se fue directo al sillón y se acostó.

-Supongo que dormiré aquí con él o le puede decir mentiras a mamá.- Se me escapo una risita.

-De acuerdo, me dijeron que vendrían por el así que ten tu celular encendido.

-Claro que si.- Len me besó y le devolví el beso.

-¡Consíganse un cuarto! – Oliver se escuchaba molesto lo que me causo mucha risa y Len y yo nos separamos. Len se le quedo viendo, le aventó unas cobijas y lo fue a atacar con una almohada.

-¡Y tú que vas a estar sabiendo de esas cosas mocoso! – Len le empezó a pegar con la almohada y este solo se carcajeaba de risa.

-Shhhh, tengo vecinos por si no lo sabían y son casi las tres de la mañana.

Ambos se rieron en silencio y me fui al cuarto, me cambie y me acosté, a pesar de que solo había dormido con Len unas cuantas veces ya lo extrañaba. Cerré los ojos y caí profundamente dormida. Me desperté alrededor de las ocho de la mañana y fui al baño, cuando salí de este me asomé a la sala, ahí estaba dormido Len en el sillón donde se había acostado Oliver, regresé a la habitación y me volví a acostar. Aun que no concilie el sueño.

Para el veintisiete de Diciembre invitamos a todos nuestros conocidos incluyendo a Leia y a algunos amigos de Len. Pedimos pizza y compramos varias chuches, la pasamos bastante bien, era increíble que ya tuviéramos dieciocho. La casa estaba literalmente llena de gente, desde nuestro grupito que era Kaito, Miku, Gumi, Luka, Gakupo, Piko y Mikuo, había llegado Oliver y Chibi, Leia junto a unos compañeros de grupo y unos antiguos amigos de Len, con los cual Haku estaba ligando. Miku me había dicho que Kaito se le había declarado el día después de navidad y Gumi me había dicho que Gakupo últimamente estaba más cercano a ella, lo cual me hacia feliz, una, porque ya no tenía que escuchar los suspiros que daba Miku cada dos segundos, y dos, me alegraba de que la relación entre Gakupo y Gumi se acercara más, realmente Gumi lo merecía. Ya en la fiesta le presente a Leia a Mikuo y Piko, la cual los mantuvo entretenidos con sus platicas infinitas. Al final de la fiesta los inicios que se quedaron fueron Miku, Gumi, Piko y Mikuo.

-Rin-Chan.- Miku me empezó a hablar en tono meloso, y eso significaba que quería algo.

-¿Si Miku?

-Esto… será que… bueno es como Len vive aquí y eso…

-Dilo ya Miku.- Exclame junto con Gumi.

-Bueno, bueno, si me podría a quedar a dormir junto con Gumi.

-¿Yo? No me metas.- Se quejó la mencionada.

-Ehh…- Voltee a ver a Len y este solo sonrió.- De acuerdo, pero ayudarán a limpiar.

-Claro que sí.

-Parecen niñas pequeñas. Pero ya que estamos en estas condiciones ¿nosotros también podemos? – Piko me miro con una gran sonrisa y no tuve otra más que aceptar.

-Esta será la última del año así que vale la pena. Pero ustedes también ayudaran.

-Claro que si.- Grito Mikuo eufórico.

Empezamos a tirar toda la basura y a barrer un poco, saqué las colchas que tenia para cuando el par de tontos quisiera quedarse y las puse en el suelo, Gumi me ayudo a extenderlas y como no tenía más que tres almohadas saqué los cojines del sillón, los tire en la colcha y todos nos sentamos a platicar.

-Deberíamos hacer jugar a algo.- Miku se hecho de espaldas.

- Claro Miku, pero primero recuerda que tras vestido.- Le contesto Mikuo.

-¿Eh?... ¡Pervertido!- Miku se sentó rápidamente y tuvo la intención de pegarle una cachetada a su hermano, y si no fuese que este tiene buenos reflejos, tendría marcada la mano de Miku.

-Claro que no, solo que andas como Pedro por su casa.

-Bueno, ya… ¿qué hacemos?.- Grito Gumi.

-Primero que nada vengan ustedes dos.- Me levante y señale a Gumi y a Miku. Me dirigí a mi habitación saqué un poco de ropa, busque entre mis pijamas las más grandes, debido a que Gumi y Miku tallaban más que yo en dos sentidos. Cuando llegaron cerré la puerta con seguro .

-Cámbiense, no pueden andar enfrente de tres chicos en plena pubertad deliberadamente con sus vestidos.

-Gracias Rin.-Cuando ambas salieron nos sentamos de nuevo.

-Descuidada.- Mikuo se burlo de Miku y esta agarro un cojín y le empezó a pegar.

-¡Déjame en paz Miku, duele! – Miku dejo de pegarle y se sentó.

-Ya sé.- Gumi fue a mi habitación y se trajo todas las almohadas.- Juguemos a guerra de almohadas, tres contra tres, el primero en caer tiene que aceptar un reto, por uno que caiga del equipo pagan todos.

-Yo estoy de acuerdo.- Alce la mano.

Todos asintieron y Gumi nos repartió las almohadas con las que dormía y los chicos se quedaron con las pequeñas del sillón.

-Bien, empezamos a las tres… uno… dos… ¡tres!- Yo me fui contra Piko, Gumi contra Len y Miku contra Mikuo, Gumi estaba a un lado de mi, y Len al esquivar un golpe de ella pasó de largo directo a mi estomago lo que hizo que cayera después de que Piko me golpeara en la espalada.

-¡Primera que cae! –Grito Piko ayudándome a levantarme.

-Eso no vale, Gumi me golpeo.

-No expusieron reglas así que si vale.- Argumentó Len.

-¡Gumi!- Le reclame.

-¡Perdón!

-Bueno, bueno… ¿Cuál será el castigo? – Termine para que sea más rápido. Los chicos se reunieron y después se voltearon con una sonrisa en la cara.

-Vale cualquiera ¿no?- Pregunto Mikuo.

-Sí, lo que sea.- Piko sonrió maliciosamente.

-Nos cederán las almohadas suaves para dormir y ustedes dormirán con las del sillón.

-¿Eh? Eso injusto, nos destruiremos la espalda.- Protesto Miku.

-Solo porque seamos hombres significa que aguantamos todo. Nosotros también sufrimos.- Se quejo Piko.

-De acuerdo.- Gumi se arrepintió de haber dicho que valía todo.

Volvimos a jugar y Len cayó porque estuvo a punto de pisar a skie y se resbaló.

-Buen, entonces nos toca a nosotras escoger. Rin tú serás la elegida ya que tu eres la que más conoce a estos tres.- Gumi me dijo con tono triunfante.

-Bueno… mmmm… les cortaremos el cabello.

-¿Qué? No…- Len se puso a la defensiva en cuanto escucho la palabra cortar y cabello.

-Sí, se vale lo que sea.- Dijo Miku.

-Pero eso ya es llegar a extremos, además ustedes nunca han cortado cabello.- Mikuo se agarro la pequeña colita de cabello que se le formaba en el cuello.

-Gumi y yo ya nos hemos cortado el cabello nosotras mismas.- Le conteste a Mikuo.

-Puede que Miku sea un peligro con las tijeras.- Dijo entre burlas y risas Piko.

-No lo dejaremos tan mal, solo un poco.- Dijo Gumi tratando de convencerlos.

-Pero…- Se quejaron los tres.

- Y nosotras nos cortamos un poco también.- Dije para convencerlos.

-Eso es jugar pesado Rin.- Protesto Miku,

-No me importa ahora vayan al comedor.

Los chicos se dirigieron a malas ganas y se sentaron en cada uno en una silla, saqué unas tijeras y se las repartí a las chicas, yo le cortaría el cabello a Len, Gumi a Piko y Miku a su hermano. Empezamos, le quite la liga a Len y le cepillé el cabello, y lo empecé a cortar poco a poco, no quería ser tan cruel así que solo corte alrededor de dos a cuatro centímetros, después de todo de los tres él era el que lo tenía por mucho más largo. Le quite el cabello de la ropa y le di su liga, de inmediato se lo amarró y empezó a tocarlo, me miro y me miro con los ojos entrecerrados.

-Te has salvado.- Le sonreí y me acerque a Piko.

-Gumi no le cortes demasiado, no pases de cuatro centímetro, te juro que no querrás ver a Piko con el cabello corto.

-De acuerdo.- Dijo Gumi extrañada.

-Shhhh, Rin prometiste no decir nada.- Chilló Piko mientras me hacia un ademan para callarme.

-No he dicho nada.- Me excuse.- Igual tu Miku, no cortes demasiado.

-Ya he terminado.- Miku abría y cerraba las tijeras como presumiendo que lo había hecho bien.

-¡Miku!

-¿Qué? no esta tan mal.

-¿Que no? Un lado está más largo que el otro.

-¿Qué?- Se altero Mikuo.

-Nada Mikuo, yo lo resuelvo.- Mientras me ponía tras de él agarrando las tijeras Len, Gumi y Piko se reían de la reacción de Mikuo.

-¿Tan malo es?- Pregunto este espantado.

-No Mikuo, era una broma, apenas y cortó.

-¡Rin me vas a dar un infarto!

-Perdón, no pude evitarlo.

En lo que siguió de la noche, Miku y Gumi se sentían cansadas así que nos fuimos a dormir, las chicas y yo en el cuarto y los chicos en la sala. Yo que seguí despierta un rato más escuche que estos estaban todavía despiertos porque se escuchaban sonidos en la cocina y sus risas. Cuando el ruido se calmo me dormí. Alrededor de las siete de la mañana Gumi me despertó al igual que a Miku, tenía una cosmetiquera en la mano y nos señaló que saliéramos, cuando llegamos a la sala los Piko, Mikuo y Len estaban profundamente dormidos en posiciones muy extrañas, Gumi nos paso unas barras de labios y sombra para ojos. La risa me quería ganar pero me tuve que aguantar, me acerque a Len y le empecé a pintar los labios de un color rosa intenso, le pedí la sombra a Miku quien estaba pintando a Piko que estaba encaramado en Len, intercambiamos de pinturas y me puse a pintarle los ojos a Len de azul fosforescente, no sabía cómo rayos Gumi tenía este tipo de colores entre sus pinturas, luego Gumi me aventó el rímel y el rizador de pestañas de la nada y casi me caigo encima de Piko y de la risa casi despierto a Len, le termine de pintar al mismo tiempo que las demás, se miraban tan graciosos y como estábamos a punto de estallar de risa nos regresamos al cuarto, donde nos empezamos a reír en silencio hasta ponernos rojas, cuando nos recuperamos nos fuimos otra vez a la cama, Miku y Gumi se durmieron de nuevo, pero yo salí al baño, al terminar mis necesidades salí con cautela tratando de no hacer tanto ruido al salir, entre rápidamente al cuarto y me dormí.

Alrededor de las ocho y media me despertó un proveniente de la puerta del baño, Miku y Gumi también se levantaron, Salí a ver y era Piko que acababa de ir al baño e iba a la sala, junto con Gumi y Miku lo seguimos en silencio y cuando llego a la sala y vio a Len y a Mikuo pintados su expresión fue tan divertida, luego volteo a ver y nos vio a las tres.

-¡Rin!- Grito tan fuerte que despertó a los otros dos y corrió hasta nosotras, Gumi y Miku quienes estaban detrás mío por lo tanto más cerca de mi habitación corrieron hacia esta y cerraron la puerta dejándome afuera.

-Piko yo no fui, no fui mi idea.- Chillaba mientras me reía a más no poder tratando de abrir la puerta de mi propio cuarto.- Ya en serio no fue mi idea fue de…

-No me interesa, el caso es que tu también participaste.- Se acerco y me empezó a hacer cosquillas en los pies.

-¡No! ¡Ya Piko en serio!- Estaba pataleando y gritando desesperadamente. Len y Mikuo se asomaron al pasillo con caras extrañadas y somnolientas.- ¡Len! ¡Dile que se detenga! ¡Piko en serio perdón!- Escuchaba como Las chicas se reían tras la puerta, mi desesperación era tanta que empezaba a llorar de la risa y mi estomago empezaba a doler. Piko me dejó de hacer cosquillas y yo me seguía riendo y a la vez llorando. Cuando me calme le pedí a las chicas que salieran, cuando lo hicieron Gumi salió corriendo hacia la sala y en el acto me piso la mano, cuando los chicos voltearon a verla les tomo una foto y se empezó a reír a carcajadas.

-Perdona Rin, te hice sufrir por mi culpa.- Dijo mientras le enviaba las fotos a todos. En seguida nuestros celulares sonaron.

-¡Gumi!- Le grito Len.

-Perdón, perdón, solo se las envié a Kaito, Luka, Gakupo a nosotros y… a la profesora… Meiko… okey, se me paso el dedo.

-¡Gumi! – Le gritamos todos a ella riéndonos.

-Ya, perdón.

Después de desayunar todos se fueron, Len se lavo la cara y se metió a bañar, mientras yo me quede viendo las imágenes, había una donde los tres estaban dormidos, Gumi se tomo una selfie pintando a Mikuo y nos tomo una a Miku y a mi pintando a Piko y a Len, otra donde están los tres gritándole y cando termine de verlas me envió una foto donde salíamos todos en la fiesta. Sonreí tontamente y me recosté a lo largo del sillón. Cuando Len salió de cambiarse se poso enfrente mío, me senté correctamente y este a mi lado, skie se puso en mis piernas y la empecé a acariciar. Len me agarró de la barbilla y me dirigió hacia el, pegó su frente con la mia y después me besó, tierna y lentamente, nos separamos para tomar aire y Len se enderezó.

-Rin, agradezco el día en que te nombraron presidenta de la clase, pero aun más agradezco el día en que el padre de Piko te llevó a la fiesta de navidad el año pasado. En verdad, agradezco el simple hecho de poderte conocerte y juro por mi vida la cual daría por la tuya, que me encantaría envejecer contigo, ahora mismo es como vivir un sueño, no te miento.- Len sonrió y saco un ligero bufido.- En verdad no me imagino que podría estar haciendo o que haría si no estuviera contigo. Aun nos falta muchísimo por recorrer pero… en verdad me gustaría pasar el resto de mi vida contigo, a tu lado y creo que aun que estamos jóvenes para vivir juntos es un gran paso, quiero protegerte y asegurarme a que no te falte nada, pero además de eso quiero ser tu mejor amigo y confidente, ser una persona en la que puedas confiar y…- Len alzo la mirada hasta quedar frente a frente, puso su mano en mi mejilla y limpio unas cuantas lagrimas que se me habían salido.- y jamás quiero volverte a ver llorar por alguna desgracia o dolor.

Hundí mi cara en su mano y empecé a sollozar.- Estoy totalmente de acuerdo contigo Len, siento lo mismo hacia a ti.- Len me abrazó y esperó a que terminara de llorar.- Len…

-Te amo.- Le robe un suave beso y lo mire a los ojos.

-Yo a ti más.

Lo había comprendido, nunca había sentido tal amor, era único y reconfortante, algo que ni siquiera la familia o los amigos te pueden brindar, ese cosquilleo en el estomago al hablar con él, o la presión al estar a su lado, el que siempre estuvo ahí, a un lado mío cuando todo iba de mal en peor y alegraba esos días negros, eso es algo que solo una persona me ha podido brindar, y esa persona era Len, el chico que cambio mi vida sin duda alguna.


El Fin... Uy voy a llorar, imaginar que hace un año empecé a publicar el fic, siendo sincera no pensé en que a alguien le fuese a gustar, recuerdo que cada vez que miraba un review me moría de felicidad y me llenaba de ánimos, pase por muchos problemas pero lo saqué adelante y pues admito que me llegó al corazón en algunas partes mientras lo escribía, nunca me he enamorado así que se me hizo un poco difícil el desenvolvimiento en la relación de Len y Rin... También les voy a ser sincera, no tenia ningún fin en particular para el fic, solo escribí el primer capitulo por escribir, pero poco a poco me di la idea de a donde quería llegar, es por eso he tardado más de lo común escribiéndolo, me mate todo este mes pensando en como terminarlo de forma que tuviera sentido en el estilo de narración, y también le atribuyo a que tuve que escribir el libreto de una obra de teatro para una tarea de la escuela, sinceramente no estoy satisfecha y pienso que pude desempeñarme mejor, (conforme al fic) pero como aun voy a la escuela no podía concentrarme mucho, por merito propio estoy arreglando todo lo incongruente y haciendo varios detalles para que sea más lógico, y si logro que quede bien, posiblemente lo suba todo completo ya arreglado. También, como había mencionado antes voy a hacer como un OVA (?) de la historia de Miku y Mikuo pero eso sera algún día más adelante pues aun no tengo muy concreta la idea, pero en fin... Quiero agradecerles muchísimo, sobre todo a las personas que siguieron el Fic desde sus principios y también a las que le dieron clic en el bonito de follow y en Favoritos, fueron una ayuda emocional tremenda. Y en verdad tengo muchísimas cosas que decir, pero no las escribiré.

Hermosos y sensualones REVIEWS...

Sychronicity girl: Querida, me alegra de que la relación entre Rin y Len te haya gustado puesto que como ya he mencionado nunca me he enamorado fuertemente ni esas cosas me fui por el sentido común y por todos los libros que he leído, además que creo que un romance así seria bello. Conforme a León dejaremos que se pudra en la cárcel hasta que muera por alguna infección, o algo por el estilo, espero y tu también te encuentres bien y que tengas mucha salud el año que entra... ¡FELICES FIESTAS! Se le tiene aprecio... Bye, besos y abrazos :3

brenda181001: Bueno, he leído lemmon y lo admito pero considero en que no estoy en edad para escribirlo, al menos no por ahora así que de antemano perdón por no cumplir tu fantasía, pede que más adelante en un fic que estoy pensando pero calmaos... además mis padres leen el fic así que me regañarían tremenda mente por escribir semejantes cosas, pero bueno, gracias por dejar un hermoso e inspirador review. Nos vemos :)

Paulina17: Exacto viva el RINXLEN, de tu fic... léelo tu misma ;D y a el pobre de Len le quitaron cuatro centímetros de su cabellera de Rapunzel... Gracias por seguir el fic y dejar hermosos reviews en verdad se le aprecia 3 ¡Nos vemos!

cami-rin-chan: ¡Cami! Bueno, en si, la relacion de Rin y Len es lo más cercano a la perfección, y en eso entra la buena relación que con su pequeño cuñado :P y pues a mi me gusta el frío porque cuando viajo siempre voy a lugares muy fríos y me acostumbré, en México en particular no nieva, eso creo, o al menos no donde yo vivo, así que yo tampoco he experimentado una navidad con nieve :'( y lo que me molesta del calor es que se suda y quema la piel, yo soy propensa a que me de cáncer de piel por tener la tez clara y por eso ando casi todos los días con suéter, con blusas de manga larga es horrible, o me tengo que poner bloqueador solar, y me gusta porque me puedo refrescar en una alberca o yendo al mar, aun que igual me tengo que poner un kilo de bloqueador, sobre tus fics, mientras no dejes a tus queridas/os lectores/as todo bien :D y el ser bajita tiene sus pros, uno de esos se llaman ¡dulces en Hallowen! Y lamento mucho lo de tu perrita, te comprendo, tuve la misma situación con una labrador que tenia, ¡animo! Besos y abrazos. Gracias por haber estado apoyándome desde el principio... ¡Felices fiestas querida! ¡Chau!

Nuevamente Muchas Gracias a todos a TODOS, hasta el que solo leyó solo el summary y luego se fue, fue un año muy interesante escribiendo y leyendo sus reviews, los amodoro a todos :'D

Gracias por haberle dado una pequeña oportunidad a este pequeñisimamente grande fic.

Son bienvenidos nuevos reviews que posiblemente responda en el OVA... ¡Esperenlo!

Se despide

Tamikafly