N/T: Crepúsculo es de Stephenie Meyer y la historia de direwolfy

IMPACIENCIA

Sin decir una palabra tomó la mano de su esposa y la condujo devuelta al salón. El sonido de música llamó su atención, por lo que giró para ver a su yerno frente al piano y a su nieta en su regazo imitando las notas de su padre. Bella se encontraba tras ellos con una expresión que mostraba una mezcla infinita de amor y admiración.

"Es hermosa" dijo Sue en voz baja para no romper el encanto que había traído la música al cuarto. "¿Es esa de la que hablaban en el libro?"

Edward asintió con sus manos aun en el piano, como si tratase de recordar una melodía hace tiempo olvidada. Nessie rio y se paró.

"Es acerca de mi mami por supuesto que es hermosa" dijo ella como si fuese la cosa más obvia en el mundo. La miró a Sue con curiosidad al darse cuenta que se había ganado una fan "¿Quieres escuchar algo más?"

Sue asintió sonriendo "Si no le molesta a tu padre"

"En absoluto" le aseguró Edward antes de dedicarles un guiño a Bella y Charlie quienes entendieron el mensaje y se alejaron al otro lado del cuarto. Caían unas gordas gotas que se estrellaban contra el vidrio ya mojado, ellos se quedaron mirando incómodamente la lluvia.

Finalmente, Bella rompió el silencio. "No tienes ni idea de cuanto lo siento" susurró ella sin apartar la mirada de la ventana.

Charlie negó con la cabeza "No" le susurró "Yo soy el que tiene que disculparse. No" le interrumpió el cuando vio que su hija abría la boca para contradecirle. "Déjame hablar. Yo soy tu padre. Debí saberlo. Debí darme cuenta, debí ser capaz de protegerte…" su voz se convirtió en un susurro apeas audible.

Bella sacudió la cabeza vehementemente "Era yo quien escondía cosas de ti ¿Cómo podrías haberlo sabido? ¿Saber qué, de todas formas? ¿Qué un loco vampiro asesino me trataba de matar? Ella se rio sin humor "Aún si hubieses sabido, no hubiese cambiado nada. No podrías haber hecho nada"

"Debí" repitió Charlie evadiendo la mirada de su hija "Debí protegeré. Eras mi hija, mi chiquita…"

"Pero tu chiquita creció" le recordó Bella gentilmente "Mis problemas no eran la de una chiquita ¿Te sorprende que sea capaz de encontrar un problema que esté más allá de la capacidad de solución de un padre?"

Charlie son pudo evitar sonreír "Tal vez no" accedió él al verla. Tal vez sea adolescente para siempre, pero había madurado bastante. "Ven acá" le susurró al acercarla para darle un abrazo "Tenemos un libro que terminar"

Bella asintió sonriendo "Todos han de estar esperándonos"

Juntos se acercaron a tomar asiento en el sofá donde el resto ya estaban reunidos. Carlisle recogió el libro y lo abrió en la página indicada.

Me desperté confusa. Mis pensamientos eran inconexos y se perdían en sueños y pesadillas. Me llevó más tiempo de lo habitual darme cuenta de dónde me hallaba.

"O sea que ya estabas en Phoenix" musitó Charlie más para sí mismo.

La habitación era demasiado impersonal para pertenecer a ningún otro sitio que no fuera un hotel. Las lamparitas, atornilladas a las mesillas de noche, eran baratas, de saldo, lo mismo que las acuarelas de las paredes y las cortinas, hechas del mismo material que la colcha, que colgaban hasta el suelo.

Alice se estremeció "Odio los hoteles, son muy desprovisto de expresión"

Esme asintió "No les mataría hacerlos más cómodos"

Intenté recordar cómo había llegado allí, sin conseguirlo al principio.

Luego, me acordé del elegante coche negro con los cristales de las ventanillas aún más oscuros que los de las limusinas. Apenas si se oyó el motor, a pesar de que durante la noche habíamos corrido al doble del límite de la velocidad permitida por la autovía.

Sorprendentemente Charlie no reacción mal. Cualquier forma que mantuviese a su hija a salvo estaba bien.

También recordaba a Alice, sentada junto a mí en el asiento trasero de cuero negro. En algún momento de la larga noche reposé la cabeza sobre su cuello de granito.

Los ojos de Billy se abrieron como plato.

"No me molestaba" le dijo Alice antes de que él pudiese hablar "Tenía demasiadas cosas en mi mente como para siquiera pensar en ello"

Mi cercanía no pareció alterarla en absoluto y su piel dura y fría me resultó extrañamente cómoda.

"Creo que te era familiar" rio Alice e hizo que Emmett sonriera como loco antes de que el de un ataque de tos, aunque los vampiros no sufren de ellos.

La parte delantera de su fina camiseta de algodón estaba fría y húmeda a causa de las lágrimas vertidas hasta que mis ojos, rojos e hinchados, se quedaron secos.

Me había desvelado y permanecí con los doloridos ojos abiertos, incluso cuando la noche terminó al fin y amaneció detrás de un pico de escasa altura en algún lugar de California.

Seth lanzó un silbido "¡Sí que condujeron bastante! No creo ser capaz de recorrer tal distancia corriendo"

Alice se encogió de hombros "Las ventajas de no cansarse"

Haces de luz gris poblaron el cielo despejado, hiriéndome en los ojos, pero no podía cerrarlos, ya que en cuanto lo hacía, se me aparecían las imágenes demasiado vividas, como diapositivas proyectadas desde detrás de los párpados; y eso me resultaba insoportable. La expresión desolada de Charlie, el brutal rugido de Edward al exhibir los dientes, la mirada resentida de Rosalie, el experto escrutinio del rastreador, la mirada apagada de los ojos de Edward después de besarme por última vez... No soportaba esos recuerdos, por lo que luché contra la fatiga mientras el sol se alzaba en el horizonte.

Emmett puso los ojos en blanco, aunque estaba muy deprimido por el tono de los pensamientos de su pequeña hermanita como para encontrar algo divertido en ellos. "Dormir te hubiese ayudado"

"NO si me daban pesadillas" le replicó Bella-

Emmett frunció el ceño. No había pensado de esa posibilidad.

Me mantenía despierta cuando atravesamos un ancho paso montañoso y el astro rey, ahora a nuestras espaldas, se reflejó en los techos de teja del Valle del Sol. Ya no me quedaba la suficiente sensibilidad para sorprenderme de que hubiéramos efectuado un viaje de tres días en uno solo. Miré inexpresivamente la llanura amplia y plana que se extendía ante mí. Phoenix, las palmeras, los arbustos de creosota, las líneas caprichosas de las autopistas que se entrecruzaban, las franjas verdes de los campos de golf y los manchones turquesas de las piscinas, todo cubierto por una fina capa de polución que envolvía las sierras chatas y rocosas, sin la altura suficiente para llamarlas montañas.

Rosalie suspiró. Sonaba tan hermoso, pero sabía que ella nunca lo vería. No en todo su esplendor, al menos.

Las sombras de las palmeras se inclinaban sobre la autopista interestatal, definidas y claramente delineadas, aunque menos intensas de lo habitual. Nada podía esconderse en esas sombras.

Emmett rio. Bella no se daba cuenta, pero ella ya pensaba como vampiro.

La calzada, brillante y sin tráfico, incluso parecía agradable. Pero no sentí ningún alivio, ninguna sensación de bienvenida.

¿Cuál es el camino al aeropuerto, Bella? —preguntó Jasper y se sobresaltó, aunque su voz era bastante suave y tranquilizadora. Fue el primer sonido, aparte del ronroneo del coche, que rompió el largo silencio de la noche.

No te salgas de la I—10 —contesté automáticamente—. Pasaremos justo al lado.

El no haber podido dormir me nublaba la mente y me costaba pensar.

¿Vamos a volar a algún sitio? —le pregunté a Alice.

No, pero es mejor estar cerca, sólo por si acaso.

Los puños de Charlie se convirtieron en puños inmediatamente.

Después vino a mi memoria el comienzo de la curva alrededor del Sky Harbor International..., pero en mi recuerdo no llegué a terminarla. Supongo que debió de ser entonces cuando me dormí.

Aunque ahora que recuperaba los recuerdos tenía la vaga impresión de haber salido del coche cuando el sol acababa de ocultarse en el horizonte, con un brazo sobre los hombros de Alice y el suyo firme alrededor de mi cintura, sujetándome mientras yo tropezaba en mí caminar bajo las sombras cálidas y secas.

No recordaba esta habitación.

Miré el reloj digital en la mesilla de noche. Los números en rojo indicaban las tres, pero no si eran de la tarde o de la madrugada.

"Probablemente de la madrugada" murmuró Charlie. NO hubo mucho tiempo desde que Bella huyó hasta que la ingresaron en el hospital. No pudo haber dormido más de un día.

A través de las espesas cortinas no pasaba ni un hilo de luz exterior, aunque las lámparas iluminaban la habitación.

Me levanté entumecida y me tambaleé hasta la ventana para apartar las cortinas.

Era de noche, así que debían de ser las tres de la madrugada. Mi habitación daba a una zona despejada de la autovía y al nuevo aparcamiento de estacionamiento prolongado del aeropuerto. Me sentí algo mejor al saber dónde me encontraba.

Me miré. Seguía llevando las ropas de Esme, que no me quedaban nada bien. Recorrí la habitación con la mirada y me alborocé al descubrir mi petate en lo alto de un pequeño armario.

Iba en busca de ropa nueva cuando me sobresaltó un ligero golpecito en la puerta.

¿Puedo entrar? —preguntó Alice.

Respiré hondo.

Sí, claro.

Entró y me miró con cautela.

Tienes aspecto de necesitar dormir un poco más.

"No tenía idea de cuánto o cuan seguido dormían los humanos" admitió Alice con una pequeña sonrisa. Era el tipo de cosas que no sabía ni me había tomado la molestia de saber"

Me limité a negar con la cabeza.

En silencio, se acercó despacio a las cortinas y las cerró con firmeza antes de volverse hacia mí.

Debemos quedarnos dentro —me dijo.

De acuerdo —mi voz sonaba ronca y se me quebró.

¿Tienes sed?

Me encuentro bien —me encogí de hombros—. ¿Y tú qué tal?

Edward rio un poco. Después de alrededor de cuatro años con Bella cualquiera pensaría que se habría acostumbrado.

Nada que no pueda sobrellevarse —sonrió—. Te he pedido algo de comida, la tienes en el saloncito. Edward me recordó que comes con más frecuencia que nosotros.

Presté más atención en el acto.

¿Ha telefoneado?

No —contestó, y vio cómo aparecía la desilusión en mi rostro—. Fue antes de que saliéramos.

Emily miró a Bella con simpatía. Ella sabía lo que se sentía que el amor de tu vida esté fuera posiblemente peleando por su vida mientras tú estás sentada sin saber nada.

Me tomó de la mano con delicadeza y me llevó al saloncito de la suite. Se oía un zumbido bajo de voces procedente de la televisión. Jasper estaba sentado inmóvil en la mesa que había en una esquina, con los ojos puestos en las noticias, pero sin prestarles atención alguna.

Me senté en el suelo al lado de la mesita de café donde me esperaba una bandeja de comida y empecé a picotear sin darme cuenta de lo que ingería.

Alice se sentó en el brazo del sofá y miró a la televisión con gesto ausente, igual que Jasper.

Comí lentamente, observándola, mirando también de hito en hito a Jasper. Me percaté de que estaban demasiado quietos. No apartaban la vista de la pantalla, aunque acababan de aparecer los anuncios.

Empujé la bandeja a un lado, con el estómago repentinamente revuelto.

Jasper la miró preocupada "¿Te asustamos?" le preguntó él. Había sentido la pequeña onda de pánico de Bella pero no la había relacionado con ellos.

Bella negó con la cabeza "No. Solo pensé que algo estaba mal"

Alice me miró.

¿Qué es lo que va mal, Alice?

Todo va bien —abrió los ojos con sorpresa, con expresión sincera... y no me creí nada.

Seth rio, peor no dijo nada. Muchos de los otros se veían preocupados. Nessie se volteó a ver a su padre con una expresión confusa, pero le solo negó con la cabeza.

¿Qué hacemos aquí?

Esperar a que nos llamen Carlisle y Edward.

¿Y no deberían haber telefoneado ya?

Me pareció que me iba acercando al meollo del asunto. Los ojos de Alice revolotearon desde los míos hacia el teléfono que estaba encima de su bolso; luego volvió a mirarme.

¿Qué significa eso? —me temblaba la voz y luché para controlarla—. ¿Qué quieres decir con que no han llamado?

Simplemente que no tienen nada que decir.

"¿Era cierto?" le preguntó Charlie algo nervioso. Aunque estaba muy preocupado por Bella tampoco quería que el resto se lastimara especialmente cuando ellos cuidaban de su pequeña.

"Si" le aseguró Alice "Solo estábamos igual de preocupados que Bella, pero lo ocultábamos por su bien"

"¿Así que ustedes si podían preocuparse?" preguntó Bella con una ceja arqueada.

"Tú ya estabas preocupada" le dijo Alice.

Pero su voz sonaba demasiado monótona y el aire se me hizo más difícil de respirar.

De repente, Jasper se situó junto a Alice, más cerca de mí de lo habitual.

Bella —dijo con una voz sospechosamente tranquilizadora

Jasper rio.

, no hay de qué preocuparse. Aquí estás completamente a salvo.

Jacob meneó la cabeza "Cómo si eso fuera lo que le preocupaba"

Ya lo sé.

Entonces, ¿de qué tienes miedo? —me preguntó confundido. Aunque podía sentir el tono de mis emociones, no comprendía el motivo.

Edward rio "Debiste imaginarlo"

"Apenas la conocía" le dijo Jasper. SI se hubiese tomado el tiempo de conocer a Bella no hubiese creído sus mentiras cuando fue a salvar a su madre al estudio de baile.

"No fue tu culpa" musitó Edward. Jasper negó con la cabeza sin mirarlo. Fue su culpa, no había por qué esconderlo.

Ya oíste a Laurent —mi voz era sólo un susurro, pero estaba segura de que podía oírme—. Dijo que James era mortífero. ¿Qué pasa si algo va mal y se separan? Si cualquiera de ellos sufriera algún daño, Carlisle, Emmett, Edward...

"Demasiados ¿Qué si?" le aseguró Emmett con petulancia. "No podía tocarnos a ninguno de nosotros"

Tragué saliva—. Si esa mujer brutal le hace daño a Esme... —hablaba cada vez más alto, y en mi voz apareció una nota de histeria—. ¿Cómo podré vivir después sabiendo que fue por mi culpa? Ninguno de vosotros debería arriesgarse por mí...

"Oh, Bella…" suspiró Esme

"Deberías tener más fe en nosotros" dijo Emmett haciendo un puchero.

Bella, Bella, para... —me interrumpió Jasper, pronunciando con tal rapidez que me resultaba difícil entenderle—. Te preocupas por lo que no debes, Bella. Confía en mí en esto: ninguno de nosotros está en peligro. Ya soportas demasiada presión tal como están las cosas, no hace falta que le añadas todas esas innecesarias preocupaciones. ¡Escúchame! —Me ordenó, porque yo había vuelto la mirada a otro lado—. Nuestra familia es fuerte y nuestro único temor es perderte.

Bella le sonrió a su hermano a quien le sorprendió la gratitud dirigida para él de todos lados del cuarto. La más fuerte viniendo de Renesmee quien lo mirada con una expresión idéntica a la de su madre.

Pero ¿por qué...?

Alice le interrumpió esta vez, tocándome la mejilla con sus dedos fríos.

Edward lleva solo casi un siglo y ahora te ha encontrado. No sabes cuánto ha cambiado, pero nosotros sí lo vemos, después de llevar juntos tanto tiempo. ¿Crees que podríamos mirarle a la cara los próximos cien años si te pierde?

Hubo un silencio incómodo cuando todos los vampiros trataron de evadir el mirar al lector de mentes, tratando en no pensar en el invierno siguiente. Afortunadamente, Carlisle regresó rápidamente con su lectura.

La culpa remitió lentamente cuando me sumergí en sus ojos oscuros. Pero, incluso mientras la calma se extendía sobre mí, no podía confiar en mis sentimientos en presencia de Jasper.

Bella fulminó con la mirada a su hermano quien le correspondió con una sonrisa en cambio.

Había sido un día muy largo.

Permanecimos en la habitación. Alice llamó a recepción y les pidió que no enviaran a las mujeres de la limpieza para arreglar el cuarto. Las ventanas permanecieron cerradas, con la televisión encendida, aunque nadie la miraba. Me traían la comida a intervalos regulares. El móvil plateado parecía aumentar de tamaño conforme pasaban las horas.

Mis niñeros soportaban mejor que yo la incertidumbre. Yo me movía nerviosamente, andaba de un lado para otro y ellos sencillamente cada vez parecían más inmóviles, dos estatuas cuyos ojos me seguían imperceptiblemente mientras me movía.

"Entonces no creo que lo manejaran mejor que tú" indicó Seth.

"Cierto" dijo Alice haciendo una mueca. Los que no eran vampiros les miraron confundidos.

"Me he dado cuenta de que vampiros inmóviles no significa nada bueno" explicó Seth encogiéndose de hombros "Bella también dijo algo parecido antes"

Intenté mantenerme ocupada memorizando la habitación: el diseño de la tela del sofá dispuesto en bandas de color canela, melocotón, crema, dorado mate y canela otra vez. Algunas veces me quedaba mirando fijamente las láminas abstractas, intentando encontrar figuras reconocibles en las formas, del mismo modo que las imaginaba en las nubes cuando era niña. Descubrí una mano azul, una mujer que se peinaba y un gato estirándose, pero dejé de hacerlo cuando un pálido círculo rojo se convirtió en un ojo al acecho.

Emmett se la quedó mirando "Debiste estar muy aburrida"

"Lo estaba" dijo Bella encogiéndose de hombros "Pero era mejor enfocarse un tiempo en algo y encontrar distracción"

Me fui a la cama, sólo por hacer algo, al morir la tarde. Albergaba la esperanza de que los miedos que merodeaban en el umbral de la consciencia, incapaces de burlar la escrupulosa vigilancia de Jasper, reaparecieran si permanecía sola en la penumbra.

Pero como por casualidad, Alice me siguió, como si por pura coincidencia se hubiera cansado del saloncito al mismo tiempo que yo. Empezaba a preguntarme qué clase de instrucciones le había dado exactamente Edward.

Bella arqueó las cejas en dirección a Edward quien negó con la cabeza "Solo le dije que te vigilara no que te siguiera a todos lados con una niña hiperactiva de cinco años"

Alice hizo una meuca "No iba a sentarme en el salón a esperar que terminaras con tu ataque. ¿Psíquica, recuerda?" dijo ella tocando sus sienes "Además Jasper comenzaba a aportarse raro.

Me tumbé en la cama y ella se sentó a mi lado con las piernas entrecruzadas. La ignoré al principio, pero de repente me sentí demasiado cansada para dormir. Al cabo de varios minutos hizo acto de presencia el pánico que se había mantenido a raya en presencia de Jasper.

Jasper miró con algo de culpa a Bella, quien solo lo ignoró.

Entonces, deseché rápidamente la idea de dormir, y me aovillé, sujetándome las rodillas contra el cuerpo con los brazos.

¿Alice?

¿Sí?

Hice un esfuerzo por aparentar calma y pregunté:

¿Qué crees que están haciendo?

Carlisle quería conducir al rastreador al norte tanto como fuera posible, esperar que se les acercara para dar la vuelta y emboscarlo. Esme y Rosalie se dirigirían al oeste con la mujer a la zaga el máximo tiempo posible. Si ésta se volvía, entonces tenían que regresar a Forks y vigilar a tu padre.

Los ojos de Charlie se abrieron como platos. Los otros lobos y humanos parecían igual de sorprendidos. No habían esperado que lo vigilen a él también ya que habían alejado a los vampiros.

Imagino que todo debe de ir bien, ya que no han llamado. Eso significa que el rastreador debe de estar lo bastante cerca de ellos como para que no quieran arriesgarse a que se entere de algo por casualidad.

¿Y Esme?

Seguramente habrá regresado a Forks. No puede llamar por si hay alguna posibilidad de que la mujer escuche algo. Confío en que todos tengan mucho cuidado con eso.

"Por supuesto" le aseguró Esme. Le conmovió ver las caras de preocupación ene le cuarto.

¿Crees de verdad que están bien?

Bella, ¿cuántas veces hemos de decirte que no corremos peligro?

De todos modos, ¿me dirías la verdad?

Sí. Siempre te la diré.

Parecía hablar en serio.

Alice hizo una mueca. Se preguntaba si debió seguir con ello cuando vio la visión de Bella y James. Por supuesto, Bella se hubiese dado cuenta de que algo sucedía, pero si hablaba con ella…

Me lo pensé un rato y al final me convencí de que realmente estaba siendo sincera.

Entonces dime, ¿cómo se convierte uno en vampiro?

Todos se paralizaron involuntariamente. "¿Por qué querrías saber?" preguntó Charlie.

Bella le miró a los ojos "Estaba pensando en distintas posibilidades para resolverlo. Para hacerlo parar" murmuró ella ignorando la mueca en la cara de Alice. "Si nada más funcionaba…" se encogió de hombros.

Mi pregunta la sorprendió con la guardia bajada.

"Debió de ser nuevo para ella" dijo Seth sonriendo. Alice le sacó la lengua.

Se quedó quieta. Me volví para mirarle la cara y vi que su expresión era vacilante.

Edward no quiere que te lo cuente —respondió con firmeza, aunque me di cuenta de que ella estaba en desacuerdo con esa postura.

"¿Y por qué no?" preguntó Leah poniendo os ojos en blanco. NO es como si eso le diese alguna ida a Bella.

"En realidad, eso fue justo lo que pasó" respondió Edward fulminando con la mirada a Alice. Aunque no podía estar enojado con ella en verdad. De cualquier forma, Bella se hubiese enterado tarde o temprano… se estremecía en solo pensarlo.

Eso no es jugar limpio. Creo que tengo derecho a saberlo.

Ya lo sé.

La miré, expectante.

Alice suspiró.

Se va a enfadar muchísimo.

Alice puso los ojos en blanco y Edward se encogió de hombros. No había para que pelear por ello ahora.

No es de su incumbencia. Esto es entre tú y yo. Alice, te lo estoy pidiendo como amiga.

Y en cierto modo nosotras lo éramos ahora, tal como ella seguramente habría sabido desde mucho antes por sus visiones.

Me miró con sus ojos sabios, espléndidos... mientras tomaba la decisión.

Te contaré cómo se desarrolla el proceso —dijo finalmente—, pero no recuerdo cómo me sucedió, no lo he hecho ni he visto hacerlo a nadie, así que ten claro que sólo te puedo explicar la teoría.

Esperé: —

Así lo hizo Charlie, tratando de entender por qué Edward no quería que Bella supiera.

Nuestros cuerpos de depredador disponen de un verdadero arsenal de armas. Fuerza, velocidad, sentidos muy agudos, y eso sin tener en cuenta a aquellos de nosotros que como Edward, Jasper o yo misma también poseemos poderes extrasensoriales. Además, resultamos físicamente atractivos a nuestras presas, como una flor carnívora.

Todos los que no conocía a Carlisle bien, estaban sorprendidos por el tono monótono en que leía las razones por las cuales un vampiro era una máquina para matar.

Permanecí inmóvil mientras recordaba de qué forma tan deliberada me había demostrado Edward eso mismo en el prado.

Esbozó una sonrisa amplia y ominosa.

Tenemos también otra arma de escasa utilidad. Somos ponzoñosos —añadió con los dientes brillantes—.

Charlie se quedó paralizado y callado. No era tan sorprendente, pero en contexto…

Esa ponzoña no mata, simplemente incapacita. Actúa despacio y se extiende por todo el sistema circulatorio, de modo que ninguna presa se encuentra en condiciones físicas de resistirse y huir de nosotros una vez que la hemos mordido. Es poco útil, como te he dicho, porque no hay víctima que se nos escape en distancias cortas, aunque, claro, siempre hay excepciones. Carlisle, por ejemplo.

Así que si se deja que la ponzoña se extienda... —murmuré.

"Te conviertes en vampiro" suspiró Emmett sintiéndose extrañamente simpático. Nadie quisiera una transformación así, solo olvidados.

Completar la transformación requiere varios días, depende de cuánta ponzoña haya en la sangre y cuándo llegue al corazón. Mientras el corazón siga latiendo se sigue extendiendo, curando y transformando el cuerpo conforme llega a todos los sitios. La conversión finaliza cuando se para el corazón, pero durante todo ese lapso de tiempo, la víctima desea la muerte a cada minuto.

Temblé.

No es agradable, ya te lo dije.

"¡Da!"

Edward me dijo que era muy difícil de hacer... Y no le entendí bien —confesé.

En cierto modo nos asemejamos a los tiburones. Una vez que hemos probado la sangre o al menos la hemos olido, da igual, se hace muy difícil no alimentarse. Algunas veces resulta imposible.

Edward hizo una mueca pensando en lo que estaba a punto de ocurrir. Se preguntaba cómo reaccionarían los otros.

Así que ya ves, morder realmente a alguien y probar la sangre puede iniciar la vorágine. Es difícil para todos: el deseo de sangre por un lado para nosotros, y por otro el dolor horrible para la víctima.

"Me pregunto cuál es, pero" murmuró Charlie. Carlisle le miró brevemente antes de voltearse al libro.

¿Por qué crees que no lo recuerdas?

No lo sé. El dolor de la transformación es el recuerdo más nítido que suelen tener casi todos de su vida humana —su voz era melancólica—. Sin embargo, yo no recuerdo nada de mi existencia anterior.

"Créeme que tienes suerte en no recordar eso" le aseguró Emmett. Veía la expresión oscura en su pequeña hermana y si sabía lo que estaba por venir.

"Sería mejor no saber nada" musitó ella con un tono oscuro. Jacob la miró con curiosidad preguntándose porque lo mencionaban ahora. ¿Tenía algo que ver con lo de ahora?

Estuvimos allí tumbadas, ensimismadas cada una en nuestras meditaciones. Transcurrieron los segundos, y estaba tan perdida en mis pensamientos que casi había olvidado su presencia.

Entonces, Alice saltó de la cama sin mediar aviso alguno y cayó de pie con un ágil movimiento. Sorprendida, volví rápidamente la cabeza para mirarla.

Todos se quedaron quietos. Lo que pasaba solo podían ser malas noticias.

Algo ha cambiado.

Su voz era acuciante, pero no me reveló nada más.

Alcanzó la puerta al mismo tiempo que Jasper. Con toda seguridad, éste había oído nuestra conversación y la repentina exclamación. Le puso las manos en los hombros y guio a Alice otra vez de vuelta a la cama, sentándola en el borde.

"¿Qué pensabas acerca de Alice diciéndole a Bella lo de la ponzoña?" se preguntó Billy. Se había dado cuenta que Jasper no estaba más en plan anti-Bella, pero la evadía si era posible.

Jasper se encogió de hombros "Como ella dijo, era algo entre ella y Alice… y Edward. Confió en Alice lo suficiente como para no cuestionar lo que hace. Personalmente no me oponía a que ella lo supiera. Le daba algo que hacer que no fuese preocuparse"

¿Qué ves? —preguntó Jasper, mirándola fijamente a los ojos, todavía concentrados en algo muy lejano. Me senté junto a ella y me incliné para poder oír su voz baja y rápida.

Veo una gran habitación con espejos por todas partes. El piso es de madera. James se encuentra allí, esperando. Hay algo dorado... una banda dorada que cruza los espejos.

Muchos fruncieron el ceño tratando de pensar en el lugar.

"Espejos… ¿algún tipo de estudio de baile?" se preguntó Emily

"O algo que tenga que ver con modelaje" asumió Sue. Los otros se encogieron de hombros. Nadie tenía mejores ideas.

¿Dónde está la habitación?

No lo sé. Aún falta algo, una decisión que no se ha tomado todavía.

Billy arqueó una ceja. Suena tan fascinante, pensó. Aunque no lo puedo decir en voz alta. ¡Qué pena! me gustaría saber cómo funciona exactamente.

No se dio cuenta de la sonrisa en el rostro de Edward mientras escuchaba su debate interno.

¿Cuánto tiempo queda para que eso ocurra?

Es pronto, estará en la habitación del espejo hoy o quizás mañana. Se encuentra a la espera y ahora permanece en la penumbra.

La voz de Jasper era metódica, actuaba con la tranquilidad de quien tiene experiencia en ese tipo de interrogatorios.

¿Qué hace ahora?

Ver la televisión a oscuras en algún sitio... no, es un vídeo.

Bella hizo una meuca. ¡Fue todo culpa tuya! ¡Tonta!.

No sabía si reír o llorar.

¿Puedes ver dónde se encuentra?

No, hay demasiada oscuridad.

¿Hay algún otro objeto en la habitación del espejo?

Sólo veo espejos y una especie de banda dorada que rodea la habitación. También hay un gran equipo de música y un televisor encima de una mesa negra. Ha colocado allí un vídeo, pero no lo mira de la misma forma que lo hacía en la habitación a oscuras —sus ojos erraron sin rumbo fijo, y luego se centraron en el rostro de Jasper—. Esa es la habitación donde espera.

Los lobos se veían confundidos "No va a ser una noche de películas, ¿verdad?" preguntó Jacob poniendo los ojos en blanco. Los vampiros hicieron muecas al escuchar eso. Charlie se dio cuenta que lo de los videos parecía importante. Más de lo que habían supuesto.

¿No hay nada más?

Ella negó con la cabeza; luego, se miraron el uno al otro, inmóviles.

¿Qué significa? —pregunté.

Nadie me contestó durante unos instantes; luego, Jasper me miró.

Significa que el rastreador ha cambiado de planes y ha tomado la decisión que lo llevará a la habitación del espejo y a la sala oscura.

Pero no sabemos dónde están.

"Mierda" musitó Seth "¿No sería mejor ver a dónde iba?

Alice sacudió la cabeza "No es tan simple. No sabía a dónde iba si él no lo había aún. Y era inteligente. Más de lo que pensamos, creo" admitió vacilante al decidir sus palabras "Esperaba algo como eso. Creyó que nosotros teníamos… formas de conocer sus planes"

Los otros se veían confundidos "¿Y cómo sabia? ¿Los conocía?" dijo Seth frunciendo el ceño. Alice desvió la mirada tratando de evitar hacer otra mueca.

Bueno, pero sí sabemos que no le están persiguiendo en las montañas al norte de Washington. Se les escapará —concluyó Alice lúgubremente.

Charlie se mordió el labio y al darse cuenta de ello le dedicó una sonrisa a Bella.

¿No deberíamos llamarlos? —pregunté. Ellos intercambiaron una mirada seria, indecisos.

El teléfono sonó.

Seth rio "Parece que están en onda"

Alice cruzó la habitación antes de que pudiera alzar el rostro para mirarla.

Pulsó un botón y se lo acercó al oído, aunque no fue la primera en hablar.

Carlisle —susurró. A mí no me pareció sorprendida ni aliviada—.

"Por supuesto, ella sabía que estábamos bien"

Sí —dijo sin dejar de mirarme; permaneció a la escucha un buen rato—. Acabo de verlo —afirmó, y le describió la reciente visión—. Fuera lo que fuera lo que le hizo tomar ese avión, seguramente le va conducir a esas habitaciones —hizo una pausa—. Sí —contestó al teléfono, y luego me llamó—. ¿Bella?

Me alargó el teléfono y corrí hacia el mismo.

¿Diga? —murmuré.

Bella —dijo Edward.

¡Oh, Edward! Estaba muy preocupada.

"Exactamente lo que quería escuchar" resopló Emmett sacudiendo la cabeza.

Bella —suspiró, frustrado—. Te dije que no te preocuparas de nadie que no fueras tú misma.

Era tan increíblemente maravilloso oír su voz que mientras él hablaba sentí cómo la nube de desesperación que planeaba sobre mí ascendía y se disolvía.

¿Dónde estás?

En los alrededores de Vancouver.

Los ojos de Charlie se abrieron como platos antes de recomponerse rápidamente.

Lo siento, Bella, pero lo hemos perdido. Parecía sospechar de nosotros y ha tenido la precaución de permanecer lo bastante lejos para que no pudiera leerle el pensamiento. Se ha ido, parece que ha tomado un avión. Creemos que ha vuelto a Forks para empezar de nuevo la búsqueda.

"Si tan solo lo hubiese hecho" musitó Edward. Charlie lo miró preocupado.

"¿Acaso él…?" dejó su frase sin concluir al no querer decir esas palabras e voz alto. Edward asintió haciendo una mueca.

Oía detrás de mí cómo Alice ponía al día a Jasper. Hablaba con rapidez, las palabras se atropellaban unas a otras, formando un zumbido constante.

Lo sé. Alice vio que se había marchado.

Pero no tienes de qué preocuparte, no podrá encontrar nada que le lleve hasta ti. Sólo tienes que permanecer ahí y esperar hasta que le encontremos otra vez.

Me encuentro bien. ¿Está Esme con Charlie?

Sí, la mujer ha estado en la ciudad. Entró en la casa mientras Charlie estaba en el trabajo.

Charlie tragó saliva audiblemente. Pero su hija era más importante.

No temas, no se le ha acercado. Está a salvo, vigilado por Esme y Rosalie.

¿Qué hace ella ahora?

Probablemente, intenta conseguir pistas. Ha merodeado por la ciudad toda la noche. Rosalie la ha seguido hasta las cercanías del aeropuerto, por todas las carreteras alrededor de la ciudad, en la escuela... Está rebuscando por todos lados, Bella, pero no va a encontrar nada.

¿Estás seguro de que Charlie está a salvo?

"Bella" suspiró Charlie "No te preocupes por mi" Bella alzó una ceja a la hipocresía, pero no dijo nada.

Sí, Esme no le pierde de vista; y nosotros volveremos pronto. Si el rastreador se acerca a Forks, le atraparemos.

Te echo de menos —murmuré.

Ya lo sé, Bella. Créeme que lo sé. Es como si te hubieras llevado una mitad de mí contigo.

Ven y recupérala, entonces —le reté.

Pronto, en cuanto pueda, pero antes me aseguraré de que estás a salvo —su voz se había endurecido.

Emily se mordió el labrio para no reír. Sonaba igual a lago que diría Sam. El lobo, en cambio no se dio cuenta de ello y seguía mirando confundido al objeto de su imprimación que se estremecía silenciosamente.

Te quiero —le recordé.

¿Me crees si te digo que, a pesar del trago que te estoy haciendo pasar, también te quiero?

Bella resopló.

Desde luego que sí, claro que te creo.

En ese momento, pensó él con tono sombrío. ¿Por qué fuiste tan fácil de convencer después? La acercó deseando que nunca la hubiese dejado ir.

Me reuniré contigo enseguida.

Te esperaré.

La nube de abatimiento se volvió a cernir sobre mí sigilosamente en cuanto se cortó la comunicación.

Me giré para devolver el móvil a Alice y los encontré a ella y a Jasper inclinados sobre la mesa. Ella dibujaba un boceto en un trozo del papel con el membrete del hotel. Me incliné sobre el respaldo del sofá para mirar por encima de su hombro.

Había pintado una habitación grande y rectangular, con una pequeña sección cuadrada al fondo. Las tablas de madera del suelo se extendían a lo largo de toda la estancia. En la parte inferior de las paredes había unas líneas que atravesaban horizontalmente los espejos, y también una banda larga, a la altura de la cintura, que recorría las cuatro paredes. Alice había dicho que era una banda dorada.

Es un estudio de ballet—dije al reconocer de pronto el aspecto familiar del cuarto.

Todos se tensaron sabiendo lo que pasaría.

Emmett negó la cabeza tratando de aliviar la tensión. "Nunca sabré cómo es que Bella sabía eso" Bella le fulminó con la mirada. Al menos, trataba.

Me miraron sorprendidos.

"Probablemente pensando la misma cosa" Jacob rio. Nessie frunció el ceño dándose cuenta de lo que trataba de hacer. Puso su pequeño brazo junto al suyo enorme, preguntándole silenciosamente. Jacob se encogió de hombros. Solo sabía la idea general de lo que pasaría.

¿Conoces esta habitación?

La voz de Jasper sonaba calmada, pero debajo de esa tranquila apariencia fluía una corriente subterránea de algo que no pude identificar.

Todos fruncieron el ceño. Si él no podría evitar sus emociones, debió de ser muy difícil.

Alice inclinó la cabeza hacia su dibujo, moviendo rápidamente ahora su mano por la página; en la pared del fondo fue tomando forma una salida de emergencia y en la esquina derecha de la pared frontal, una televisión y un equipo de música encima de una mesa baja.

Se parece a una academia a la que solía ir para dar clases de ballet cuando tenía ocho o nueve años. Tenía el mismo aspecto —toqué la página donde destacaba la sección cuadrada, que luego se estrechaba en la parte trasera de la habitación—. Aquí se encontraba el baño, y esa puerta daba a otra clase, pero el aparato de música estaba aquí —señalé la esquina izquierda—. Era más viejo, y no había televisor. También había una ventana en la sala de espera, que se podía ver desde este sitio si te colocabas aquí.

Todos menos Jasper y Alice miraron a Bella sorprendidos.

"¿Qué?" preguntó ella confundida por las miradas que recibía.

"Lo recuerdas de una forma tan vívida, aunque o has estado allí por, ¿Diez años?" preguntó Sam.

Bella se encogió de hombros "No es nada especial. Con el dibujo frente a mi activó mi memoria"

"Igual" musitó Jacob "Vagamente recuerdo a dónde iba hace tres años" Trató de esconderlo, pero todos se dieron cuenta lo que quiso decir. Antes de transformarse.

"¡Qué sorpresa!" resopló Rosalie. Jacob la fulminó con la mirada.

Alice y Jasper me miraban fijamente.

¿Estás segura de que es la misma habitación? —me preguntó Jasper, todavía tranquilo.

No, no del todo. Supongo que todos los estudios de danza son muy parecidos, todos tienen espejos y barras

"Si, pero como hablamos de Bella no podemos esperar que sea una coincidencia" suspiró Seth ganándose una manotada en la cabeza.

"¿Qué? Apuesto que es cierto"

deslicé un dedo a lo largo de la barra de ballet situada junto a los espejos—. Sólo digo que su aspecto me resulta familiar.

Toqué la puerta del boceto, colocada exactamente en el mismo sitio donde se encontraba la que yo recordaba.

¿Tendría algún sentido que quisieras ir allí ahora? —me preguntó Alice, interrumpiendo mis recuerdos.

No, no he puesto un pie allí desde hace por lo menos diez años. Era una bailarina espantosa, hasta el punto de que me ponían en la última fila en todas las actuaciones —reconocí.

"Eso si es sorprendente" resopló Emmett.

"Pero mami baila muy bonito" insistió Nessie "Seguro era igual cuando era humana"

"Si" le aseguró Edward con una sonrisa recordando que no todo lo que pasó esa primavera fue tan malo. Esperaba que el baile esté incluido en el libro, incluso si incluía miles de páginas de las quejas de Bella.

¿Y no puede guardar algún tipo de relación contigo ahora? —inquirió Alice con suma atención.

No, ni siquiera creo que siga perteneciendo a la misma persona. Estoy segura de que debe de ser otro estudio de danza en cualquier otro sitio.

¿Dónde está el estudio en el que dabas clase? —me preguntó Jasper con fingida indiferencia.

Bella inhaló. Recién recordaba que así fue como la debieron encontrar. Miró agradecida a Jasper solo para encontrarlo mirando con culpa su regazo. Bella función el ceño.

Estaba justo en la esquina de la calle donde vivía mi madre, solía pasar por allí después de la escuela... —dejé la frase inconclusa, pero me percaté del intercambio de miradas entre Alice y Jasper.

Seth sabía que no hablarían tanto al respecto si no fuese importante. Y también los videos…

Entonces, ¿está aquí?, ¿en Phoenix? —el tono de la voz de éste seguía pareciendo imperturbable.

Sí —murmuré—. En la 58 esquina con Cactus.

Nos quedamos todos sentados contemplando fijamente el dibujo.

Alice, ¿es seguro este teléfono?

Sí —me garantizó—. Si rastrean el número, la pista los llevará a Washington.

Entonces puedo usarlo para llamar a mi madre.

"¿No estaba en Florida?" preguntó Sue. Ella asintió, pero no respondió sabiendo que explicaría en el libro. Tampoco le entusiasmaba mucho hablar de sus errores.

Creía que estaba en Florida.

Así es, pero va a volver pronto y no puede ir a esa casa mientras... —me tembló la voz.

No dejaba de darle vueltas a un detalle que había comentado Edward. La mujer pelirroja había estado en casa de Charlie y en la escuela, donde figuraban mis datos.

"¡Oh!" musitó Charlie. No había pensado en ello.

Nessie jaló la manga de su madre para tocarle la mano. Quería saber si su abuelita estaría bien. Sabía que la involucraba de cierta forma.

Bella asintió y sonrió de manera forzada.

¿Cómo la puedes localizar?

No tienen número fijo, salvo en casa, aunque se supone que mamá comprueba si tiene mensajes en el contestador de vez en cuando.

¿Jasper? —preguntó Alice.

El aludido se lo pensó.

No creo que esto ocasione daño alguno, aunque asegúrate de no revelar tu paradero, claro.

Jasper hizo una mueca. Otro error.

Tomé el móvil con impaciencia y marqué el número que me era tan familiar. Sonó cuatro veces; luego, oí la voz despreocupada de mi madre pidiendo que dejara un mensaje.

Mamá —dije después del pitido—, soy yo, Bella. Escucha, necesito que hagas algo. Es importante. Llámame a este número en cuanto oigas el mensaje —Alice ya estaba a mi lado, escribiéndomelo en la parte inferior del dibujo, y lo leí cuidadosamente dos veces—.

Muchas personas fruncieron el ceño.

"¿Estás segura que es buena idea?" le preguntó Sam sospechosamente tratando de entender cómo le ayudaría al cazador.

Seth puso los ojos en blanco "¡Cálmate Sam! ¡Solo fue un número de teléfono! ¿Qué puede hacer con él? ¿Llamar y conversar un rato, sin mencionar hacer una cita de pelea a muerte?" aunque su voz no era restringida sus palabras eran medidas.

Por favor, no vayas a ninguna parte hasta que no hablemos. No te preocupes, estoy bien, pero llámame enseguida, no importa lo tarde que oigas el mensaje, ¿vale? Te quiero, mamá, chao.

Cerré los ojos y recé con todas mis fuerzas para que no llegara a casa por algún cambio imprevisto de planes antes de oír mi mensaje.

Me acomodé en el sofá y picoteé las sobras de fruta de un plato al tiempo que me iba haciendo a la idea de que la tarde sería larga. Pensé en llamar a Charlie, pero no estaba segura de si ya habría llegado a casa o no.

Charlie hizo una mueca "Como si me hubiese puesto a pensar en ello. Esperaba una llamaba desde que te fuiste"

"Lo siento" suspiró Bella. Parte de ella deseaba haber llamado. No le gustó que las primeras noticias de ella fueran desde el hospital.

Me concentré en las noticias, buscando historias sobre Florida o sobre el entrenamiento de primavera, además de huelgas, huracanes o ataques terroristas, cualquier cosa que provocase un regreso anticipado.

"No, ese tipo de cosas te pasarían a ti" bromeó Jacob "Ser magneto de peligros es lo tuyo"

"Y que mi madre esté en peligro también sería parte de mi mala suerte" musitó Bella. Se preguntaba cómo iban a tomarlo los otros. ¿Se enojarían y pensarían que fue tonta por la forma en que actuó al respecto del llamado? Estaba segura que al menos uno de ellos entendería.

La inmortalidad debe de ayudar mucho a ejercitar la paciencia. Ni Jasper ni Alice parecían sentir la necesidad de hacer nada en especial.

Alice negó con la cabeza "Estábamos más preocupábamos de lo que dejamos notar" dijo ella "solo que teníamos diferentes formas de lidiar con ello" Jasper asintió en señal de aprobación a su lado.

Durante un rato, Alice dibujó un diseño vago de la habitación oscura que había visto en su visión, a la luz débil de la televisión.

Bella se tensó involuntariamente.

Pero cuando terminó, simplemente se quedó sentada, mirando las blancas paredes con sus ojos eternos. Tampoco Jasper parecía tener la necesidad de pasear, inspeccionar el exterior por un lado de las cortinas, o salir corriendo de la habitación como me ocurría a mí.

Debí de quedarme dormida en el sofá mientras esperaba que volviera a sonar el móvil. El frío tacto de las manos de Alice me despertó bruscamente cuando me llevó a la cama, pero volví a caer inconsciente otra vez antes de que mi cabeza descansara sobre la almohada.

"Eso es todo" dijo Carlisle.

"Me toca" dijo Edward tomando el libro con rapidez. Necesitaba saber lo que pasó su ángel. ¿En qué pensaba para tomar una decisión tan desesperada?

Tomó aliento antes de comenzar le siguiente capítulo.