XXI: Pelear sin certezas

XXI: Pelear sin certezas.

Marìan despertó en una cama de la enfermería, con un fuerte dolor de cabeza y sin saber si enojarse con Snape o reír por la táctica utilizada por el mago. Estaba a punto de levantarse de la cama cuando Poppy llego a su lado y la detuvo.

-¿A donde cree que vas Marìan? Pregunto la mujer mayor, mientras vertía un líquido ambarino en un vaso y se lo daba a Destiny- Tomate esto-

-Pero Poppy me siento bien, solo fuee… un desvanecimiento por lo mucho que he trabajado-

La mujer se quedo mirando y solo sonrió- Como sea quiero ver como estas, no queremos que te pase nada malo-

-¿No queremos?-

-Así es, Severus te trajo preocupado-

-¿así que estaba preocupado?-

-Si, lo estaba, ¿Por qué te sorprende?

-Porque él es el culpable de que me haya desvanecido-

-¿Cómo es el culpable?

-Él me lanzo un hechizo desmaius-

La enfermera se quedo pensando y se detuvo un momento para mirar a Marìan -¿Por alguna razón hizo eso?-

La joven sonrió –Por nada en especial, pero me gustaría saber si ¿me ayudarías a vengarme?

-Mm., bien que has pensado-

-Solo asustarlo un poco nada más-

-Esta bien te ayudare, pero a cambio quiero hacerte una pregunta-

-Claro- y se acomodo en la cama.

-¿Tu eres la causante de que haya visto por primera vez a Severus sonreír?

Marìan solo se rió y al parecer eso basto como afirmación para la mujer mayor, por que salio de la habitación dejando sola a Destiny.

Pasaron cerca de diez minutos cuando escucho pasos y que Poppy le decía a alguien que ella aun no despertaba, Marìan se acomodo y cerró los ojos simulando no haber reaccionado aun. Sintió que alguien estaba a su lado y se acercaba lentamente a su cara para luego alejarse y decir muy bajo "finite incantatem". Era claramente la voz de Snape.

Marìan siguió sin moverse y se escucho un bufido desaprobatorio.

-Si tratas de preocuparme, te comunico que no lo lograras-

La broma no había resultado y él se había dado cuenta de que querían tomarle el pelo, pero no por eso le impediría continuarla por un momento más.

-Levántese señorita, se que no le pasa absolutamente nada-

Marìan quiso intentar algo que no había realizado con nadie mas que con Dumbledore y que era el poder comunicarse con las personas por medio de los pensamientos.

"Director Snape me escucha"

-"Si la escucho, ¿pero como puede hacerlo?"

-"es magia muy antigua, parecido a la legeremancia. Pero lo que quería hacer es preguntarse si conoce el cuento de la bella durmiente"

-"No, no lo conozco"

-Que pena- dijo la mujer ya con su voz- hubiera sido entretenido- y se acomodo sentándose en la cama.

-¿Así que quería jugarme una broma?-

-Solo buscaba la venganza. Usted me hechizo-

-Si, pero solo para probarle que si podía cumplir su reto. Además ahora me interesa saber como pudo introducirse en mi mente-

-Algún día si se porta bien le enseñare a realizarlo, pero por ahora quiero algún tipo de desagravio por haberme hechizado-

- Ah si- dijo el hombre sonriendo de medio lado, tomo entre sus manos la cara de Marìan y la beso exquisita y largamente, tanto así que cuando se separaron se encontraron con la enfermera y Minerva observando la escena.

- Siento si los molestamos- dijo Mc Gonagall, con un claro deseo de reírse abiertamente.

-No- contesto Marìan- solo estábamos…-

-Intercambiando consideraciones- termino de decir Severus mientras se levantaba y se dirigía raudamente hacia la puerta seguido por la vista de las tres mujeres.

Cuando el salio de la enfermería la directora y la enfermera miraban fijamente a Marian, quien se levantaba de la cama arreglándose la ropa.

-Marian, nos podrías explicar que pasa acá- dijo Minerva- Poppy me contó que Severus te había hechizado y por esa razón no habías podido realizar la clase de hoy-

-Si, lo siento- dijo Destiny claramente apenada por no haber cumplido con su obligación-voy a hablar con los alumnos para poner otra fecha y así recuperar esta clase-

-No te preocupes por eso, Severus hizo la clase-

-¿Cuánto rato estuve desmayada?-

-Cerca de una hora- contesto la enfermera-

-Marìan descansa un rato, supongo que anoche no dormiste y por eso el hechizo te afecto tanto, además tienes las demás clases luego del almuerzo- Mcgonagall decía esto con un dejo de preocupación- En todo caso podemos pedirle a Severus que realice tus clases, si tu no puedes, si se lo pides de seguro no se negara-la voz de Minerva era claramente una burla.

-No corresponde Minerva, a pesar de que sigamos "intercambiando consideraciones"-dijo muy seria pero luego las tres mujeres comenzaron a reír.

Marìan se levanto a la hora del almuerzo y fue directamente al comedor, en el camino se encontró con Hermione, quien estaba de guardia ese día y le preguntó como estaba, porque ya todo el colego sabia que ella se había desmayado y que Snape la había sustituido en su clase.

-Estoy bien Hermione, solo un poco cansada-

-Que bien, pero ¿es verdad lo que dicen?-

-¿Qué dicen?- se detuvo un momento en la puerta del comedor para mirar a su amiga mientras hablaba.

-Que Snape te cargo en sus brazos hasta la enfermería-

Marìan sonrió- Realmente no lo se, había perdido el conocimiento, pero antes de eso estaba hablando con él, así que supongo que es verdad-

Hermione la quedo mirando y sonrió- me hubiera gustado ver eso-

-¿Qué cosa?-

-A Severus cargándote en brazos-

-Que chistosa-

Entraron al gran comedor y se sentaron juntas, para seguir conversando. Severus ya estaba sentado al lado de Minerva quien estaba especialmente alegre y al parecer eso mosqueaba al profesor quien trataba de no mirarla, pero si de vez en cuando miraba a la profesora de pociones quien en una de esas ocasiones levanto su vaso y lo saludo con el a lo cual Snape solo levanto una de sus cejas como respuesta.

El resto de la semana paso tranquilamente Marian continuo con sus clases y antes de la cena desaparecía hacia su reino, prefiriendo ir más temprano para así poder llegar antes y descansar un rato.

El viernes en la tarde no tenia clases, por lo que pensaba desaparecer luego del almuerzo, se dirigía a las mazmorras para viajar por medio de la red flu a su casa y de ahí a su reino, cuando fue interceptada en la puerta de su cuarto por Severus quien quería hablar con ella.

-Buenas tardes señorita- dijo el hombre con los brazos cruzados sobre su pecho y su porte en todo su esplendor. Ese gesto altanero siempre había seducido a Marian y le daban ganas de tirarse a sus brazos, pero no podía debía cuidar sus fuerzas.

-Buenas tardes, se le ofrece algo- contesto

-Si, me gustaría hablar un momento, pero no en el pasillo-

-No, claro, pasemos a mi oficina-

Ambos entraron a la dependencia y Marian se sentó tranquilamente sobre el buró, mientras el hombre lo hizo en un sillón frente a ella.

-Que desea decirme señor- dijo Destiny tratando de ser formal, no sabia porque, pero sentía que Snape no estaba de muy buen animo.

-Quiero que me conteste algunas preguntas-Severus se levanto de su asiento y fue directamente frente a la mujer. No había duda él sabia como intimidar y eso es lo que quería hacer con ella, pero no funcionaria.

-Le sugiero que cambie de táctica, por que si esta tratando de intimidarme le comunico que no lo lograra, además tengo cosas que hacer, ¿podríamos dejar esta conversación para otro momento?

-No- contesto secamente el hombre-

-Pues entonces lo siento, porque tengo que marcharme-

-La acompaño-

Marian puso cara de no entender- ¡Perdón!, yo no le he pedido que lo haga-

-No me gustan los secretos y estoy seguro que usted guarda uno referido a mí. Le pregunte a Minerva y a Dumbledore, pero no quieren decirme nada, El viejo loco solo me dice que debo preguntarte a ti y eso es lo que estoy haciendo, así que quiero respuestas-

Destiny se reía de lo desconcertado que se veía Severus, por el solo hecho de no entender que era lo que estaba pasando –Esta bien acompáñeme a mi casa, pero le aviso que eso no quiere decir que le contestare todas sus preguntas-

Ambos se dirigieron a la chimenea y desaparecieron entre las llamas verdes para aparecer luego en la casa de Marian . Las cosas seguían igual a como él las recordaba la ultima vez que estuvieron en ese lugar. Lo único que había cambiado era la actitud de la mujer, la cual era distante y fría, muy parecido a como tenia que comportarse él en el periodo de la guerra.

-Tome asiento- dijo la mujer y fue directamente hacia unos papeles que se encontraban tirados sobre la mesa del café que había transformado Severus la tarde en que había pintado la casa.

Snape tomo asiento y comenzó inmediatamente con las preguntas.

-¿Quién eres?-

Marian no lo miraba solo veía los papeles, pero le contesto – Soy Marian Destiny, ¿alguna otra pregunta?-

-No diga sandeces señorita se perfectamente como se llama, lo que pregunte es ¿quien eres?- Snape restregaba sus largos dedos, como quien acaricia una piedra preciosa

Marian se detuvo y quedo mirando al hombre –Tú ya sabes quien soy, no veo porque lo preguntas nuevamente-

-Entonces realmente eres destino de los eternos-

-exacto- contesto la mujer y continúo ordenando sus papeles

-Lo que realmente me intriga es el ¿porque vas a combatir con las Moira? Y ¿que papel juego yo en todo esto?-

Las palabras tan seguras de Severus sobresaltaron a Destiny quien dejo de ordenar y miro directamente al hombre que se había levantado y estaba frente a ella- ¿Cómo sabes eso?-

Snape esbozo su sonrisa sarcástica - Visite a tu hermano hace tres noches y me contó que te enfrentarías en una batalla que no debía suceder-

Marian se veía enfadada

- Mi hermano no debía inmiscuirse en mis asuntos-

-Él dijo que dirías eso-

-¿Qué más te dijo?-

-Solo eso- Snape se sentó nuevamente y miro fijamente a la mujer –ahora podrías decirme que papel juego yo en esto-

-Ninguna Severus, solo eres mi amante de turno y Morfeo como todos los hermanos se vuelve suspicaz ante esto y ahora si no es mucha molestia podríais dejarme sola que tengo cosas que hacer fuera de acá-

Marian se estaba alejando cuando fue cogida fieramente por Snape- No mientas cada vez que te beso y te toco siento que lo he hecho millones de veces antes, se el punto exacto que tocar en tu cuerpo para que gimas y también se que tu estas al tanto de lo mismo en mi ser. Siento que te conozco desde antes y me llegan recuerdos tuyos como si fueran sueños- los ojos de Severus demostraban preocupación y ansiedad y su mano no soltaba el agarre que se había vuelto vehemente y salvaje sobre el brazo de la mujer.

-Yo no se que contestarte Severus, en realidad no puedo hacerlo y es sensato que te marches antes de que lleguen mis hermanos- Las palabras no surtieron el efecto deseado.

-No voy a irme de este lugar, hasta que no entienda todo lo que pasa-

La mujer lo miro y luego dirigió su vista hacia el agarre que él aun sostenía sobre ella y con un movimiento rápido se soltó, alejándose un poco del hombre.

-Por favor lárgate de una vez- en esta ocasión la voz de Marian sonaba preocupada, pero fue demasiado tarde, porque comenzaron a presentarse sus hermanos, el primero en llegar fue delirio, luego pasión, desespero y Morfeo.

Cuando Marian los vio llegar fue al lado de Snape y se puso frente a él de manera protectora dándole la espalda, esta actitud llamo la atención del hombre.

-Señorita, no necesito que me proteja-

Marian se dio vuelta para mirarlo con ojos negros como el carbón –Si lo necesitas y por favor ¡cállate!- no recibió replicas de hombre, por lo cual nuevamente miro a sus hermanos.

-Hermanos nuevamente los e reunido...- no pudo terminar la frase por que fue interrumpida por Morfeo.

-No piensas esperar a Sofía-

Marian lo miro – No creo que venga, ella expreso hace tiempo su opinión ante esto.

-Bueno los mande llamar por que necesito comunicarles que tendré que batallar y sabemos que esto puede generar cambios y debía decírselos en persona-

-Cuando será esto- dijo desespero.

-Hoy a la media noche- contesto Marian.

-Entonces solo faltan horas y ¿estas preparada?- quien hablaba era Sofía quien recién había aparecido en la habitación

Marian la miro preocupada – Si, estoy preparada-

Sofía, oteo a su alrededor fijándose en cada uno de sus hermanos, cuando llego a Marian se detuvo en ella y al mirar a quien ella estaba protegiendo su cara cambio radicalmente.

-¿Qué hace este humano acá?-

Cuando Mortem fijo su vista en Severus inmediatamente Destiny se acerco aun mas al hombre y con sus manos tomo las de él – Esta conmigo-

Sofía continuo mirándolo fijamente – Puede estar contigo, pero no debería estar acá, cuando nos has convocado- se acerco mas a ellos y Marian dio un paso atrás.

Ante esto Mortem no avanzo mas – Sácalo de acá-

Destiny se planto firmemente –Soy yo quien convoco, y yo veré quienes están en esta reunión, te recuerdo que aun soy la mayor- dijo en forma altiva.

-Claro, pero también te recuerdo que él no es tu llave, por lo tanto esta a merced de nuestros designios-

-Me estas amenazando hermana- la tensión entre las dos se sentía en la habitación y tanto pasión como desespero se regocijaban con la situación.

-No- contesto solo te estoy previniendo

-Creo que lo mejor es que nos vayamos, puesto que ya nos has comunicado la situación- fue Morfeo quien hablo mirando a ambas mujeres.

Comenzaron a desaparecer los demás, pero tanto Marian como Sofía no se movían de su lugar y Morfeo tampoco se iba, no quería dejarlas a ambas solas en ese momento.

-¿Por qué sigues acá? Pregunto Destiny.

-Porque voy a acompañarte en tu batalla-

-No necesito tu compañía, además la ultima vez que me ayudaste me costo demasiado caro-

- Fue un costo que tu estuviste de acuerdo a pagar- al emitir ese comentario miro fijamente a Severus.

Ante esto Severus salio de detrás de Marian y se dirigió a Sofía.

-Ese costo tiene relación conmigo-

-¿Que te hace pensar que puedes hablar conmigo?- le dijo con furia Mortem y se acerco peligrosamente al hombre, pero no pudo llegar a su lado, porque se interpuso Morfeo entre ellos dos.

-No es necesario que nos enemistemos entre nosotros, además debemos estar tranquilos-

-Debemos me huele a manada hermano y en este caso tu no debes ir- dijo Marian colocándose al lado de Snape, quien no había seguido tratando de hablar con Sofía, pero que tampoco se había intimidado por ella.

- Solo iré yo y supongo que Sofía para llevarme con ella- Snape ante esto se volvió a su izquierda para mirar a Marian y preguntarle -¿Qué quieres decir con eso?-

-Marian lo miro y le sonrío – nada que deba preocuparte a ti- hecho un vistazo hacia fuera y ya estaba oscuro, por lo cual miro su reloj y se dio cuenta que eran cerca de las nueve de la noche, el tiempo había pasado demasiado rápido.

-No voy contigo para llevarte, sino acompañadote-

Destiny la observo extrañada - ¿Cómo?

- así es hermana voy acompañándote, puesto que soy la única que puede hacerlo-

-Pero tu siempre has estado en contra de todo esto- dijo Marian aun impactada por la posibilidad de que su hermana la acompañara.

Sofía observo a Destiny y luego a Severus – Es cierto, no estoy de acuerdo, pero también se que harás lo que sea por este hombre, aunque el jamás te ame- esto lo dijo en forma lenta y pausada y a medida que lo hacia dirigía la vista hacia su hermana quien no estaba conforme con que Severus escuchara esto.

-Si me vas a acompañar, será mejor que nos vayamos- dijo esto y desaparecieron de la habitación dejando a Severus en absoluta soledad.

Él hombre se quedo pasmado tratando de entender como era posible que esa mujer estuviera poniendo en peligro su vida o su existencia y peor aun el no lograba recordar nada de ella antes del año pasado, esa situación le estaba generando un fuerte dolor de cabeza decidió quedarse en esa casa, esperaría en ella alguna noticia.

Fue a la biblioteca y observo los libros que en ella se encontraban para luego sacar uno de pociones bastante antiguo, lo tomo y se sentó en el sillón dispuesto a esperar.

Los tres hermanos aparecieron en el reino de Marian quien inmediatamente tomo la forma que le correspondía mientras era Destino de los eternos. Su altura aumento y la cubría una tunica de color café que envolvía todo su cuerpo. Una vez que tomo su forma fue directamente a un gran estante donde se encontraba una lanza de cerca de un metro y medio de largo.

-¿Piensas batallar con ella?- preguntó Morfeo.

-Si- contesto destino- la lanza de Longinos es parte de mis armas-

-Será mejor que nos vayamos Destino- dijo Sofía, a lo cual la otra mujer asintió, se despidió de su hermano con una pequeña reverencia y desaparecieron. Morfeo se quedo en el reino de su hermana.

Ambas mujeres aparecieron en un lugar que evocaba la nada. Esperaron a que llegaran las parcas, quienes en medio de una espesa neblina se movieron alrededor Marian y Sofía.

- ¿Qué haces acá Muerte?-La mas vieja hablaba.

-No recordamos haber pedido tu presencia en esta ocasión- la menor hablaba.

-Se que mi presencia no fue requerida- dijo Sofía

-Si lo sabes es mejor que te vayas- volvió a decir la mayor.

Marian miro a Sofía y le pidió a su hermana que se marchara. Cuando ella se marcho miro de frente a las tres mujeres.

-Damas acá estoy es hora de rendir cuentas-

-Vienes a enfrentarte a nosotras- contestaron las benévolas

-Así es- contesto Marian-pero se que no podemos enfrentarnos, porque en el fondo somos lo mismo, si nos hiciéramos frente existirían repercusiones, eso ustedes lo saben, mas si sus intenciones son las de batallar, pues lo haré-

- Si así lo quisiéramos seria el final del libre albedrío de los hombres y sabes que no es posible. Además tú conocías esta contingencia, cuando decidiste cerrar hace años humanos el libro y separarte de tu existencia como eterno sabias que en algún momento nosotros cobraríamos con sangre tu elección y eso es lo que pasara.

Márchate Destino de los eternos y cuídate, porque tu pago será tan peligroso como lo fue tu decisión. Además debes recordar que eres humana y como tal aun debes solventar la petición hecha a tu hermana- dicho esto último las mujeres desaparecieron dejando estupefacta a Marian.

Sofía se encontraba en el gran salón del reino de Destiny y a su lado estaba Morfeo ambos miraban el movimiento de las llamas de las velas que alumbraban el salón. Justo en ese momento apareció Marian, miro a sus hermanos quienes la miraban sin decir nada.

-Me voy – dijo secamente destiny.

-antes de hacerlo me gustaría decirte algo- muerte se había acercado a ella y se encontraba a su lado- eres tan tortuosa como lo son los caminos que forman tu reino, deberías dejar de hacer cosas por los humanos, especialmente por ese humano, incluso vertiste la sangre de tu hijo, sabiendo lo peligroso que eso era, puesto que lo que llevabas en el vientre era la unión entre lo eterno y lo efímero, ahora deberás pagar un gran precio, la sangre para las benévolas y tu vida humana para mi-

-Se los pagos que tendré que hacer y te puedo asegurar que estoy conciente de ellos desde hace mucho, pero yo decidí este camino y lo seguiré hasta el final, si este termina en el próximo verano pues así será- mientras hablaba guardaba la lanza del destino nuevamente en su lugar y cuando hubo dicho las ultimas palabras se volvió a sus hermanos.

-No vuelvas a donde los hombres, cuando llegues allá las moiras se cobraran tu sangre- le dijo Morfeo a lo que Marian solo sonrío.

-Tengo que volver, como ya le dije a nuestra hermana seguiré mi camino- dicho esto desapareció.

Severus Snape se encontraba cómodamente sentado en el sillón y tomaba un café, eran pasadas las tres de la mañana y el sueño lo estaba venciendo, bostezo profundamente y coloco su mano sobre sus ojos por un momento, cuando las saco se levanto del sillón justo a tiempo para ver llegar a Marian quien apareció justo frente a él.

-¿Qué haces acá?- le pregunto y justo en ese momento cayo de rodillas al suelo con una clara muestra de dolor en su cara –Lárgate de acá- le grito pero era demasiado tarde Snape estaba a su lado y la alzaba, pero cuado la tuvo entre sus brazos se dio cuenta que algo mojaba extremidades al tratar de ver que era vio que la sangre mojaba las ropas de la mujer como si fuera agua.

-¿Qué pasa, porque sangras? ¿Donde te hirieron?- la voz del hombre sonaba preocupada- Debes ir a San Mungo-

-NO- grito Marian no me lleves allá, todo lo que necesito esta acá, no pueden curarme con magia-

-Si no te atienden puedes morir desangrada-

-Si me llevas allá moriré de todos modos, acá tengo alguna oportunidad de no hacerlo, por favor- la mujer le suplicaba.

-Esta bien, pero ¿puedo hacer algo, para ayudarte?- la voz de Severus tenia una extraña mezcla entre enojo y preocupación.

-No se preocupe- trato de terminar de hablar pero se desmayo, Snape la cargo en sus brazos y la llevo hasta su cama. Cuando la dejo en ella desaprecio de la habitación dejando a la mujer desangrándose.

Siento la demora pero como ven ya estoy de vuelta, tratare de que el próximo capitulo llegue mas pronto. Gracias a mis incondicionales de siempreeee