Capítulo vigésimo primero: Transtition.
Edit: Ahhh, esta cosa fea que se volvió loca y el capítulo se picó a la mitad... pero, ya está resuelto el problema, ahora sí, enjoy it!
Atte. Liuny.
Abrió los ojos lentamente. Parpadeó tratando de afinar la vista. Volteó con calma la cabeza, a su lado; como siempre estaba Tom, sentado en una silla… mirándole. Sus ojos dorados le devolvían la mirada vacía; era difícil entenderlo, pero, con el poco tiempo que tenía a su lado, ese vacío se podía traducir en preocupación y dolor.
Se sentó, ayudado de sus brazos, en la cama e interceptó sus miradas apropósito.
— ¿Sabes Tom? —Al escuchar la pregunta el aludido salió de su ensoñación—. Estoy harto. No de los problemas normales. Si no de lo que sucede entre nosotros. ¿Podríamos ya dejar de jugar al gato y al ratón? —Con un mutismo que comenzaba a desesperar a Harry, el Lord se levantó y se sentó a su lado.
—Harry, no te molestes, por lo que voy a decir, y por lo a sangre fría que me lo estoy tomando… pero, al menos que quieras que la tragedia que viste en tus sueños se haga realidad, vas a tener que contarme exactamente que fue lo que viste…
— Ya te dije que fue lo que vi —Expresó cortante.
— Balbuceaste lo que viste. Que es algo muy diferente —El ojiverde lo miró con resentimiento.
— Vi a todas las mujeres que estaban embarazadas, mágicas y muggles…, todas ellas… —Miró al cielorraso—. Todas ellas perdían a sus hijos.
— ¿Perdían a sus hijos de que manera?
— ¡Riddle!
— Responde Harry.
— Pues… bu… bue… no, eh…, no puedo —Éste se abrazó al mayor y le colocó una mano en la mejilla. Tom cerró los ojos por primera vez sentía el cuerpo de Harry tan cerca de él… todo se sentía tan… cálido, tan suave. Más esa sensación plácida fue destrozada cuando un torrencial de imágenes llegaron presurosas a su cabeza. No sólo las de la visión, que imperó saber, sino también muchas otras que lo desestabilizaron, sentía como apretaban fuertemente su camisa—. ¿Estás contento ya? —Preguntó en un susurro recriminatorio.
— A Dhia… —Murmuró Tom con voz queda. Sintió al niño enterrarse más en pecho… era como si quisiera desaparecer de ese mundo tan cruel.
Tenía ganas de llorar, más no lo haría. Nada se solucionaba con llorar, solamente quedaba el cansancio que dejaba… sin esperarse eso, el heredero de Slytherin, suavemente, subió sus brazos y colocó uno en sus cabellos y otro en la espalda. El abrazo fue lento, casi un roce imperceptible, pero, estaban tan cerca que sentía su respiración acompasada acariciarle el cuello.
— Estoy peor que antes —Le susurró, sincerándose—. Sabes Harry, mi madre murió tratando de que yo viviera a pesar de saber que yo iba a estar sólo, pero por alguna extraña razón, lo hizo, y murió con una sonrisa en los labios —El Gryffindor, lo apretó tratando de darle a entender que él estaba allí y no se iría…, que no le importaba su pasado, ni siquiera su futuro, simple y llanamente quería vivir en presente.
— Tranquilo Tom, puedo llorar por los dos… aquí estoy, y no voy a desvanecerme.
— ¿Qué es llorar, Harry? —El hijo de los Potter, lo separó en seco, y lo miró con sorpresa y confusión. Sin remedio alguno no había podido detener las lágrimas que habían estado pugnando por salir, desde que despertó.
— ¿Qué es llorar¿Por qué me estás preguntado eso?
— Creo que lo olvidé —Expuso quedo, llevó dos dedos a sus labios y miró perdido hacia el techo. El heredero de Gryffindor tomó entre sus manos el rostro de aquel hombre, y lo miró con una sonrisa triste.
— Decir que has olvidado llorar, es como decir, que olvidaste como amar.
— Hace demasiado que no siento…
— Sientes por mí Tom. Claro que sientes. Todos sentimos… eres humano.
— Sí, humano. Un humano que olvidó como serlo. Un autómata.
— No sé que decirte… ¿Por qué ahora me preguntas que es el llanto¿La visión?
— Vi a las madres con el alma destrozadas por la pérdida de sus bebés, llorando como si le hubiesen arrancado un pedazo de su carne.
— ¿Me harías un favor?
— Dime mi niño.
— Duerme conmigo un rato.
— Harr… —Potter colocó dos dedos suavemente en su boca para silenciarlo, y luego, posó sus labios sobre los del Lord.
— No será peligroso¿Qué es lo máximo que puede suceder? Por favor…
— Pero…
— Estamos aquí, serán algunas horas. Es raro, pero extraño el calor de tu cuerpo —Dijo con la mirada baja sintiendo como la sangre subía vertiginosamente a su cabeza. Sintió como su pareja lo recostaba en su pecho y se acomodaba para cumplir uno de los pocos caprichos que Harry solía suplicarle. Lo único que se escuchaba era las sábanas siendo movidas. El hombre de obres rojas se recostó a la pared mientras que el menor cerraba los ojos y su respiración se volvía acompasada… él también extrañaba el delgado cuerpo entre sus brazos. Los latidos de su corazón que eran como una melodía rítmica que lo hacía dormir como un infante en los brazos protectores de su madre. Se dejó llevar por el momento, el cansancio se hizo presente en su cuerpo, y Morfeo abrió las celestiales puertas de su mundo. Pocos minutos después fue el nimio tiempo que transcurrió para que sólo el tic-tac del reloj se escuchara.
1
Se veía a Nichol lanzándole todo lo que tenía a mano, a un perro negro, el cual huía despavorido. Llegaron cerca de la habitación del rubio, y el canino atravesó la puerta.
— ¡Lazos! —Gritó molesto la contraseña de su cuarto—. ¡Sirius Black!
— Vamos Ni, no te molestes ¡No me lances eso! —Dijo esquivando un jarrón—. Tenías que coger esa mala manía de James. ¡No! —Se tiró al piso al ver sobre su cabeza un libro bastante pesado.
— ¡Largo de aquí Black!
— ¡Pero si fue una pregunta no capciosa! Es más, una de las pocas que hago de esa manera —Esquivó otro jarrón. Pero, dejó lo que estaba haciendo y pasó de largo para entrar en su habitación. Tenía que cambiarse de ropa y luego ir a comprar una cosa a Hogsmeade por órdenes del viejo de Dumbledore. Cuando entró al cuarto se quedó pasmado en el umbral de la puerta. Sirius lo miró extrañado y cuando asomó la cabeza, casi lo pega el grito al cielo.
Sí gritó, solamente que el ojiazul le tapó la boca, y con el mayor sigilo del mundo cerró la puerta, y dio la vuelta sin soltar al moreno de cabello largo. Cuando estuvieron fuera.
— ¡POR QUÉ CARAJOS ME SACASTE ASÍ!
— Calma Sirius.
— ¿Eso fue lo que yo vi¡Verdad!
— Cálmate.
— ¡Y una mierda! —Nichol lo detuvo.
— Ya, Sirius, ya. ¿Qué estaban haciendo de malo¡Sólo dormían!
— ¡Que ese canalla quite las manos de encima d…! —Otra vez fue cotejado mientras se escondían en un rincón, por ahí pasaba una persona, pero, era Hermione. Nichol soltó el aire y soltó a un fúrico Sirius.
— Hermione ¿Se te ofrece algo? Harry, está algo indispuesto.
— ¡Indispuesto un c…! —Otra vez le amordazó. Sonrió colocando cara de circunstancias.
— ¿Quieres algo? —Insistió.
— Sí —Murmuró cohibida—. Hablar con Harry.
— Creo que yo puedo contestar esas dudas que tienes, pero, no es prudencial molestarlo en estos momentos —Dijo haciéndole al vanidoso merodeador una llave al más puro estilo Jujitsu.
— ¡Tnengno qnuen irn nan sanlvanrlnon!
— Calla Sirius.
— Ah… ¿Le sucede algo a Sirius?
— Sí, está algo trastornado, ya sabes, el velo, Azkaban…
— ¡Mi ahijado con…! —Otra vez le tapó la boca.
— Hablemos en el cuarto de Remus.
Una vez en el cuarto del aludido, el cual estaba sentado frente a la chimenea apagada leyendo (como cosa rara) y aún más extraño todavía con una taza del mejor chocolate caliente que se fabricaba sobre la faz de la tierra. El ojigris fue a darse contra la pared.
— ¿Qué le sucede a Sirius? —Preguntó con consternación el licano.
— Ah, nada, el pobrecito está algo trastornado…
— Como es posible, dos, una cama —Pronunciaba entrecortado mientras se daba contra la pared.
— Ya, pero, eso es desde que lo conozco. ¿Hermione, qué haces aquí?
— Quiere preguntarme algo, y ya que mi cuarto está algo ocupado, decidimos venir a hablar aquí.
— Adelante, yo seguiré leyendo y luego le daré algo al perro contra el dolor de cabeza.
2
— Con confianza Herm, no te voy a comer.
— Am¿El profesor Lupin sabe la verdad?
— Parte de ella.
— Eh…, yo, en realidad no tenía nada que preguntar, Harry me dejó todo bien claro, pero… quería decirle algo muy personal.
— Puedes ir a mi habitación si gustas y terminar como Sirius —Expresó con gracias. La castaña sonrió disimuladamente—. La contraseña es Lazos.
— Eh, no gracias. ¿Qué fue lo que le pasó a Sirius?
— Digamos que entre Lord Voldemort y él, tienen una ligera disputa sobre Harry.
— Am, no quiero saber más nada, gracias.
— A tú orden preciosa. ¿Puedo preguntar algo yo? —La mujer asintió.
— ¿Qué piensas hacer de ahora en adelante?
— No lo tengo muy claro. Yo, soy "sangre sucia"…
— Y, eres amiga de Harry. Créeme que lo he visto con mis propios ojos, el lord tiende a cumplir todos los caprichos que Harry le propone.
— Se… se me hace extraño. No sé, ahora tu mejor amigo se va a casa con su peor enemigo —Dijo contrariada rascándose con un dedo la nariz—. Pero, yo sé que Él tuvo sus razones, pero ¿Estar con un asesino? No puedo decir que soy como Harry, capaz de perdonar todo lo que nos ha hecho y simplemente tirar todo por la borda.
— Hermione¿Tú realmente crees que Harry le ha perdonado todo lo que ha hecho?
— Pues… no lo sé, Harry se distanció tanto de nosotros que soy incapaz de reconocerlo.
— Él no ha cambiado, ustedes lo miran con otros ojos.
— Yo sólo no quiero ser mortífago.
— Jaja¿Quién dijo eso? Hermi, Harry no es el mortífago, ni nada por el estilo.
— Cuando me confesó la verdad.
— ¡Sirius Orion Black¡Qué demonios estás balbuceado¡Háblame como un hombre de una buena vez! No tiendo tus bha, bha, bha de recién nacido —Gritó Lupin perdiendo su infinita paciencia.
— Tengo la ligera impresión que hoy alguien más se entera de la verdad.
— ¿Qué vio Sirius? —Dijo, vencida por la curiosidad.
— Jaja¿Curiosidad? —La castaña se sonrojó, se aclaró la garganta.
— Harry y Tom Riddle estaban durmiendo como dos personas normales en una misma cama. Sirius es un poco paranoico.
— Ajá¿Harry y Voldemort, qué Sirius? —Salieron y vieron a Remus pegado de la puerta con dificultades de audición—. ¿Cama¿Qué sucedió con la cama¿Ustedes saben que demonios le pasa? Está hablando de Harry y de Voldemort, y de repente sale el hecho de una cama. Me siento tan ignorante —Pronunció al ver como Hermione lanzaba una risita tonta.
— Sirius supéralo —Pronunció el actual profesor de defensas entre risas—. Harry algún día iba a tener pareja, es inevitable.
— Pero, no está hablando de Anthony, está hablando de Voldemort.
— Larga historia Rem. No te quieres enterar. Sirius, sal de ahí…
— ¡No! Si salgo de aquí es para matarlo.
— ¿Para matarlo o para enviar otra vez a Harry a la enfermería?
— No hurgues la herida… —Masculló.
— ¿Sirius está así por qué encontró a Harry con Anthony?
— Algo así —Contestó la prefecta de Gryffindor con diversión.
— ¿Y que tiene que ver Voldemort con todo esto?
— ¡Que maldito de Hurtado es Voldemort! —Soltó Sirius en un tono de voz bastante audible mientras se jalaba los cabellos.
— ¿Ah? En algún momento de la conversación dejamos de hablar en mismo idioma.
— Silencio —Conjuró Nichol, vedando a cualquier persona más que a ellos cuatro escuchar la conversación—. Blacky. Tú soltaste la lengua, tú arreglas tu metida de pata.
— ¡Es que no lo puedo creer¡Cómo se atreve tan siquiera a mirarlo a los ojos!
— Eso no es mi problema.
— ¡Argh! No voy a salir de aquí hasta que Harry esté en su cuarto.
— Son las dos de la tarde…
— ¡A las diez de la noche volveré a estar disponible!
— A las diez de la noche y una mierda Black, vas a salir de jodido baño ahora y vas a explicarme exactamente que carajos está sucediendo.
3
— Alumnos, por favor, préstenme atención. Hoy va a ser una clase especial —Dijo Flickwick llamando la atención de la clase. Todos voltearon—. Estudiaremos los distintos tipos de magias existentes, y por supuesto, conocidos hasta ahora. La primera hora, dividiré la clase en grupos y estos buscarán información sobre el tema que les tocó, y a la segunda explicaré, pero, necesito que se pongan juntos Hermione Granger…
Todos trabajan en silencio sumergidos en su monografía grupal. Desde todo aquello de la predicción de la muerte de los neonatos había pasado un mes. Febrero arribó sin mayores complicaciones, más que los normales que les proporcionaba el colegio. No había surgido ningún improvisto mencionable, a no ser que se cuenten las interminables peleas entre Tom y Helios.
Una vez que terminaron todos, el ensayo y lo unieron para entregarlo, se dispusieron a prestarle atención al profesor de encantamientos, el cual tomó aire y con aire excitado, frotó sus manos. Las persianas bajaron y el salón se sumergió en una oscuridad parcial, un holograma apareció y mostraba una presentación; el profesor comenzó exponer.
— Como todos saben, el primer mago como tal, fue Merlín… —Dijo mostrando una foto de un hombre de barbas muy largas y canosas de profundos ojos negros y piel manchada por los años. Harry respiró profundamente—. Anteriormente, lo único que existían eran personas con dotes pobres como, levitar o encender fuego, todo esto era involuntario… ¿Dígame señor Malfoy?
— ¿Esto no es historia de la magia?
— Estaba esperando esa pregunta. Sí, es historia de la magia, pero, dado la situación actual… es imprescindible que los alumnos la entiendan y se rotan por todas las cátedras, ya que, irremediablemente con nuestro compañero Binns, no pasarían diez minutos antes que cayeran rendidos o comenzaran a mirar las motas de polvo que vuelan en el soporoso salón. Luego de aclarado esto, seguimos… Merlín fue el primero que supo controlar la magia a su antojo usando un catalizador. Al cual posteriormente se le llamaría cetro o báculo ¿Alguien sabe que utilizaba Merlín exactamente? —Algunos levantaron la mano inseguro—. Hurtado…
— Utilizaba un cetro con mucho ornamento de plata.
— Exacto, diez puntos para Slytherin ¿Por qué plata y no oro, por ejemplo? —Harry alzó la mano—. Sí, señor Potter.
— Supersticiones, se dice que la plata es el conductor universal de la magia.
— Perfecto, cinco puntos. ¿No es el agua el conductor universal? Granger.
— Señor, es como un lubricante, sólo sirve para cosas con átomos reales. La magia está (según lo que han investigado los sabios) a niveles subatómicos, dándonos el poder de romper algunas leyes de Newton.
— Veinte puntos para Gryffindor. Sin embargo, el poder de Merlín llegó a ser tan alto que predijo su propia muerte… posteriormente, otros grandes como Nostradamus también la predecirían, dejando todo arreglado a su antesala. ¿Qué hizo Merlín para legar su poder? Reiris.
— El Electos Fortuna —Respondió con voz grave.
— Veinte puntos para Slytherin, nadie había sido tan directo. Todos los niños que están aquí y son descendientes de largas tradiciones mágicas conocen dicho tratado —El holograma cambió, mostrando un árbol genealógico—. ¿Qué trata el Electos Fortuna? Nott.
— Es una Leyenda que habla de cómo Merlín, manipuló la vida de cuatro humanos anodinos que se convertirían en sus herederos, para no sobrecargar a una sola persona, y consumirla como le sucedió a él, por supuesto que es una leyenda estúpida, existe una sola persona que se sortea por fatum, de los cuatro herederos y se le entrega el acrónimo de Pilar de Merlín, el centro existente de toda la magia, ten en tu poder al Pilar, y lograrás controlarla —Harry torció una mueca.
— Excelente, cincuenta puntos, Nott. Actualmente estos son los herederos —Dijo señalando el holograma, aparecieron cuatro personas—. Representando a Gryffindor, está Harry Potter, pero creo que todo el mundo lo sabe —Comentó mientras todos volteaban a verlo, y éste sólo se escondió en su puesto—. Por parte de Rowena, está Helios Ravenclaw, o Helios Reiris —Todos voltearon a verlo, este simplemente los fulminó con la mirada—. Salazar, Tom Riddle, A.K.A y para desgracia de muchos de nosotros, El Lord Oscuro —Apareció una fotografía y todo el mundo se estremeció. A pesar que la foto lo mostraba con diecisiete años. Anthony reviró los ojos, e interceptó su mirada con la de la san… la amiguita de Harry, la cual miró sus manos con vergüenza al verse descubierta—. Y por último, representando a la casa de Hupplepuff: Miranda Wëiss, sí; desgraciadamente, fue la niña asesinada, en razones desconocidas… ¿Alguien quiere decir los tipos de magia? —Dijo para despejar el ambiente velatorio que se había creado a la mención del ultrajo de la bebé.
— Blanca, Negra, Ancestral, Elemental, Primigenia y Olímpica o Divina… —Soltó Draco.
— Diez puntos más para Slytherin. Magia Blanca o Magia Negra, son los términos distintivos que se le da para denominar la magia vulgar que utilizamos, desde un Wingardium Leviosa, que es el primer encantamiento que aprende todo mago al comenzar a estudiar, hasta el Avada Kedavra. Estos términos no son más que un punto de vista, lo malo o lo bueno es determinado por el mago que lo utiliza. Por ejemplo, el Wingardium Leviosa puede ser perfectamente un conjuro de magia oscura —Todos pusieron caras de confusión excepto algunas personas—. Claro¿Si yo levito a alguien para dejarlo caer desde la torre de astronomía no es lo mismo que utilizar el Avada?
La magia Elemental —Otra vez cambió la lámina, aparecían los cuatro herederos de nuevo, cada uno rodeado de un color—. Como se podrán imaginar, es la magia que controla a los elementos, o es la afinidad que tiene la persona con dicho elemento. Los pilares de la magia elemental o las fuentes de dicho poder, vuelve, a ellos cuatro, otra vez… Gryffindor, domina el fuego. Slytherin domina el agua, Ravenclaw el aire; por último y tal vez el más importante de todos, Hupplepuff domina la tierra. Todos los demás herederos están sublevados al poder de la tierra… Tal vez el agua apague el fuego, el viento moldee al agua, y así, pero, todos absolutamente, están bajo en yugo de la tierra.
La tierra, apaga el fuego, encausa al agua y encierra el viento —El holograma volvió a cambiar—. Todos tenemos un elemento a quien servir. Hay veces que la gente se lleva mejor con el fuego, o mejor con el agua, o así…, son más empáticos. Por ejemplo, a las personas que se les da lanzar un Incendio de buenas a primeras, lo más seguro es que al lanzar un Glacialis, no tendrán la misma facilidad. Por ejemplos, los Malfoy's, jamás se llevarán bien con el fuego, ellos tienden a ser agua o viento —Se escucharon risitas—. Como los Potter's jamás serán muy amigos del Agua… especialmente por esto que son los pilares actuales del fuego. Sin embargo, siempre han dicho que los opuestos se atraen, lo único que yo me pregunto es que tanto de real tendrá este dicho… —Harry se colocó el cuaderno en la cara abochornado, sus mejillas se tornaron rojas.
La Magia Primigenia, es el nivel que alcanzan todos los Herederos de Merlín, tarde o temprano. El Lord, Harry, Helios, Miranda, todos ellos por designio están destinados, y malditos a terminar en ella. Es una potente y destructora magia que te lleva a ilimitadas fugas de energías, que son capaces de destruir el cuerpo. Un Cruciactus que pulveriza los huesos, un Wingardium que es capaz de despegar este castillo de sus cimientos… ¿Si Longbottom?
— E… entonces ¿Ellos podrían mo… morir… a causa de su m… ma… magia?
— Si sus poderes no son controlados a temprana edad, sí, hay muchas posibilidades de una muerte prematura en una pérdida de control por parte de sus poderes. Pero, no se ha conocido ninguna muerte de los herederos muy especialmente por el Electos Fortunas, sin embargo, dicho tratado es un secreto para nosotros los simples mortales, y sólo ellos saben todas las minucias de los secretos que entraña tan complicado proyecto. Ah, les recomiendo que no atosiguen al señor Potter cuando salgan de clases, tiene terminadamente prohibido decirle a alguien sobre el tratado, leyes muy antiguas. Los herederos tiene que preservarse en el mayor secretismo posible, sin embargo siempre terminan siendo demasiado públicos, así que para mitigar la curiosidad, siempre se revelada su identidad a medias y algunos detalles de su existencia, claro que recientemente es demasiado lo que se revela; tanto que estos chicos llegan a perder su intimidad y son fuertemente juzgado y tachado con perjuicios que no les pertenecen.
La Magia Ancestral, es la única pista que siempre se tiene para descubrir al Pilar de Merlín ya que es el único de poder utilizarla. Manipulación del tiempo a placer, detención parcial de la muerte, entre otros etcéteras que sólo conoce su portador y que se lleva a la tumba sin poder pasarlo a su próximo descendiente ya que no ha sido escogido aún.
Y por último, la Magia Olímpica. ¿Alguien quiere hablar de ella? Tal vez ¿Alguno de los herederos? Potter…
— Eeeh, lo lamento señor, es la primera vez que oigo hablar de ella… —Mintió con disimulo.
— La Magia Olímpica es lo que supone o presume la gente que fue lo creador, es como para los Muggles la teoría creacionista, por supuesto que lo magos también siguen los fundamentos básicos que Darwin propuso en la teoría evolucionista —Contestó Tom.
— Cincuenta puntos para Slytherin, de esta última no se sabe nada, es una esperanza de algunos soñadores que creen que todo existió por algún ser 'divino' —En ese momento sonó el timbre. Las persianas se alzaron y los hologramas que habían ido pasando conforme se desarrollaba la clase, desaparecieron—. Para la próxima clase quiero un ensayo inédito de todo lo que hablamos aquí resumido ¡El largo es libre! —Gritó—. ¡Señorita Granger, no más de cincuenta páginas¡Y no le pregunte nada al señor Potter! —La castaña salió abochornada, mientras Harry se reía por debajo.
— Tranquila Herm, le pediré a Tom que te ayude con el ensayo —Le dijo con retintín. La prefecta le pegó con la carpeta y salió corriendo de allí, escuchando como su amigo se reía a costa de ella.
4
— O dejan de mirarme o entraré en un colapso nervioso —Dijo Harry soltando los cubiertos exasperado.
— Tranquilo Har…
— ¡No es a ti a quien miran¿Qué hago¿Me pongo a fulminar con la mirada como hacen Tom y Helios? —Agarró el plato de comida y salió de allí furibundo, bajo la mirada curiosa de todos los que habían estado en clases y los que habían ya tomado parte del chisme.
5
Para muchos era un alivio… la primavera arribaba llevándose con ella buena parte del frío congelante que los torturaba todas las navidades. Las flores mostraban sus alegres colores, los árboles verdes y frondosos daban sus frutos dulces y robustos. Las mariposas y las golondrinas revoloteaban libres… mitades de marzo, y ningún indicio de todos aquellos niños que, tarde o temprano; morirían a manos del cruel destino. Eso traía preocupado al Heredero de Gryffindor, actual comensal del Gen de Merlín. Por más que Tom y Helios trabajaran hasta el cansancio, tratando de dar con la respuesta, él simplemente se sentía un inútil incapacitado… exclusivamente veía que iba a pasar, y jamás podía hacer nada por remediarlo. ¿Por qué lo torturaban de esa manera?
Por ahora las cosas estaban más tranquilas, sólo Remus estaba un poco esquivo luego de enterarse de toda la verdad sin ninguna omisión de detalles, pero, para el sosiego de todos, prometió a Sirius (bajo el juramento de los merodeadores). Quedarse callado regalándole el beneficio de la duda, más, su actitud estaba dañando de sobremanera a Padfoot, el cual; aunque no lo demostrara abiertamente, sufría por cada desplante discipliente y huída, profanada por el licano. A él también le dolía, pero, no podía culparlo, ni recriminarle nada. Por ahora, a los ojos de Sirius, Remus y otras personas, no era más que un maldito traidor. Para su paz; a su maltratada alma le traía sin cuidado esos comentarios. Él amaba a Tom y su amor era correspondido, de manera bizarra y poco común, sí… pero tenía constancia que lo era.
Otro peso menos era la actitud receptiva de Hermione, si bien no aceptaba totalmente sus recientes gusto, aficiones y claro, como no, decisiones; en cierta forma las apoyaba y más importante para su persona, estaba allí para él, como la solícita amiga que siempre había sido.
— ¡Hola Harry! —Saludó la recientemente aludida por sus pensamientos, sentándose despreocupada a su lado.
— Hola Herm. ¿Qué más?
— ¿Preocupado?
— Sólo las dosis necesaria de todos los días —Dijo dándole una de sus sonrisas falsas, y a los ojos del resto del mundo tan convincente.
— No tendré los poderes del Lord, pero, puedo saber que tu sonrisa no es de verdad y que la preocupación, no es la de todos los días.
— Vale, vale, es cierto, sólo no vayas a decirle nada a Tom.
— Aún se me traba la lengua cuando lo veo, dudo que pueda decirle una frase coherente —Expresó lanzando su mirara, buscando que tenía de interesante donde anteriormente había estado colocada fijamente la mirada del moreno. Se estiró perezosamente, levantando los pies y las manos, y luego volvió a su posición inicial—. ¿Y que te preocupa?
— Hermi¿No sabes nada de cómo va el embarazo de tu madre?
Continúa en la siguiente página, ya que; me da un error que no es mi culpa y no puedo solucionar, disculpen las molestias.
