¡Hola mina-San! Aquí de nuevo Misaka Mikoto.
¡Hace un año que escribí el primer capítulo de este fanfic!
Y después de mucho tiempo ¡ya tiene 20 capítulos! Y vamos por más!!!!
Pero en fin, en lo que eso llega, les escribí este pequeño crossover que como siempre espero que sea de su agrado.
¡Nos vemos mas abajo!
_
-¿Que hay un chico parecido a mi?.- Edythe arqueo una ceja ante el comentario de Roy Mustang.
-Así es, no se si puedo decirte que es un honor conocerlo, pero en fin, él es un alquimista como tú y uno de los más jóvenes, por algunos meses de diferencia entró después de ti. Me gustaría que se conocieran porque quiero que cumplan una misión que es excelente para ambos.
-Umm, nah me niego, yo trabajo sola.
-Lo siento porque en estos momentos debe de estar llegando aquí.- justo en ese momento iba entrando un chico que parecía tener la misma edad que ella, el mismo tono de color de cabello con el mismo estilo de peinado, estaba completamente vestido de negro y llevaba en su brazo un abrigo rojo con una cruz y una víbora en volviéndolo, en la punta tenía una corona con alas. La miro por unos minutos y después desvío la mirada hacia el Coronel.- Bueno ya que están los dos juntos, quiero que vayan a un lugar donde hay una actividad sospechosa, necesitamos que lo investiguen y de ser posible los capturen. Edythe, te escogimos por ser la que tiene una mayor habilidad de persuasión y Edward tus habilidades en alquimia son muy importantes para cubrir a Edythe en caso que algo salga mal.
-Ya te he dicho que no es necesario que envíes a alguien conmigo, con Aly es suficiente.
-¿Acaso piensas que no tengo habilidades de persuasión, idiota?
-Aaaaaaah sabia que se iban a poner así, pero es mi última palabra y quiero que ambos se callen y trabajen en equipo. Saldran hoy por la tarde, así que conozcanse y traten de llevarse bien, esta misión es sumamente importante y muy difícil. Aquí tienen algunos reportes de las personas que hemos enviado antes. Estudienlas y hagan una estrategia. Ahora ¡largooo de mi oficina!.
Prácticamente ambos fueron hechados de la oficina del Coronel Mustang.
-Me llamó Edward Elric ¿y tu?.- dijo Edward dándole la mano para saludarla formalmente.
-Nos llamamos casi igual, soy Edythe Elric.- ya había conocido a muchas personas que tenían su apellido, así que no se le hacía raro.
-Bien vámonos, mi hermano me esta esperando.
-Igual mi hermana, debe de estar preocupada.
Ambos salieron con una cara de cansancio del Cuartel General del Este, nunca les gustó ir a ver a Mustang. Buscaron a sus respectivos hermanos menores con la mirada y al no encontrarlos se asustaron y corrieron por todo el lugar llamándolos. Soltaron un suspiro de alivio cuando los vieron sentados platicando. Lo más curioso del caso, es que ambos tenían una armadura plateada.
-¡Aly! Ya me habías asustado.
-Lo siento hermana, pero comence a platicar con Al porque me sentía sola sin ti.
-Hola, soy Alphonse, mucho gusto.- la saludo la otra armadura.
Vaya... No he sido la única que ha cometido esa estupidez.- miro al chico al lado suyo, quien tenía una cara de espanto y vergüenza, al parecer estaban pensando lo mismo.
-Segun el Coronel, el tren saldrá a las 18 hrs, apenas son las 15:30 así que tenemos tiempo para ir a comer.- dijo ignorando lo que estaba frente a él, para no incomodar a ninguno de los chicos en armadura.
-Me gusta tu idea. Conozco un lugar cerca de aquí donde está riquísima la comida.
Llegaron a un pequeño restaurante, se sentaron uno frente al otro y pidieron de comer. Cuando el mesero llegó con la comida ambos la miraron hambrientos y se pusieron a comer alegremente con la misma velocidad, cuando se dieron cuenta de ello, se vieron como si se estuvieran planteando un reto. Sus dorados ojos brillaron con determinación. Pidieron otra ronda.
Mientras preparaban sus alimentos, Edward se trono los dedos y su cuello. Edythe se estiró y preparo sus armas (cubiertos). Cuando el mesero puso sus platos en la mesa, fue como si les dijeran: preparados, listos ¡Fuera!. Alice se cubrió la cara con la carta, como si no los conociera y Alphonse solo desvío la mirada con pena. El enfrentamiento duró alrededor de dos horas, pedazos de comida volaban por los alrededores, el mesero, quien estaba en medio de la linea de fuego, se cubría con su charola y temblaba en cuanto alguno de los dos chicos rubios lo llamaban.
-E-este es el último round... Ya no hay más comida.
El estómago de ambos estaba inchado, se veía el cansancio en sus ojos, su cabello estaba alborotado, cuando posaron su mirada en la suculenta comida, les dio un asco increíble, como si todo lo que habían comido quisiera salír.
Edythe levantó su cuchara y justo cuando la hundió en su comida... Sintió que había sido derrotada, perdió toda la fuerza de su mano y la cuchara cayó en la mesa, Edythe se dio por vencida y se dejó caer hacia el suelo.
-¡Nee-chan!.- grito Alice y fue a levantar a su hermana. Era la primera vez que veía perder a su hermana en una competencia de comida, fue una pelea culinaria sorprendente.
-Nii-san, has ganado...- le dijo incrédulo Alphonse, pero cuando se acerco a él también ya había perdido el conocimiento.
Los hermanos menores cruzaron miradas y asintiendo con la cabeza llegaron a la conclusión:
-¡Tenemos un empate!
Le dejaron una gran propina al mesero y una enorme cantidad de ingresos para el pequeño restaurante. Fueron hasta la estación donde se subieron al tren que los llevaría hasta su destino.
-Así que su madre fue asesinada.- dijo Al viendo a la chica en armadura frente a él, que tranquilamente acariciaba la cabeza de su hermana que dormía en su regazo.
-Si, fue durante una rebelión, nuestro pueblo quedó en medio de todo esa guerra.
-Lo siento mucho.
-¿Y ustedes?
-Nuestra madre contrajo una rara enfermedad, y murió pocos días después.
-Ya veo...- Alice aun tenía ganas de decirle sobre su cuerpo, pero sabía cual sería la respuesta.
-Tiempo después intentamos la transmutación humana... Y este fue el resultado.- dijo mientras se daba golpecitos.
-Tranquilo, no eres el único. Mi hermana perdió algunos miembros intentando salvarme.
-Si, lo mismo pasó con mi hermano.
-Umm.- dijo Edy mientras se retorcía en su regazo.-¿Ya llegamos?
-Que bueno que has despertado. ¡Oye! acomodate la ropa, tienes toda la panza de fuera, eres una señorita, tienes que comportarte.
-Si...- dijo somnolienta mientras se acomodaba la ropa.
Edward estaba recargado durmiendo en la ventanilla del tren y después de dar un pequeño brinco también despertó, se limpio la baba que corría por la comisura de su labio y volteo a ver a su hermano.
-Buenos días.- dijo mientras perezosamente se tallaba su ojo.
-Buenas tardes.- recalcó el "tardes".- hermano dormiste mucho después de comer.
-Sip y no me arrepiento.
-Aaaah.- dijo mientras se rascaba la cabeza, sabía que su hermano era un caso perdido.- Bueno acerca de los reportes que nos dio el Coronel Mustang, parece ser que en un supuesto laboratorio de medicamentos naturistas, están haciendo drogas sintéticas ilegales, las distribuyen a Creta y a otros países. Están contratando a personas para que sean los vendedores y alquimistas que puedan hacer túneles para sacar la droga de manera más eficaz.
-Entre las personas que participan se encuentran antiguos soldados, alquimistas, grandes mercaderes y sicarios.- completo Alice.
-Bien, ¿cual será el plan?.- Edythe se recargo en el asiento junto a su hermana.
-Hacernos pasar por trabajadores y cuando nos ganemos la confianza derrotar a todos, ¿Sencillo no?
-En pocas palabras, vamos a patear culos antes que se den cuenta, super sencillo.
Cuando llegaron a un pueblito algo alejado de Central, ya el sol se estaba ocultando y le dio el paso a la pálida luna.
-Según esto, contratan a gente durante la noche, cuando la seguridad disminuye. Así que ahora hay que dejar las cosas en un hotel para luego ir.- comentó Edward.
Después de encontrar un buen hotel, dejaron sus cosas y se dirigieron a las afueras del pueblo, únicamente acompañados y guiados por la luz de la luna.
-¿Donde es?
-En los alrededores de la montaña más alta... ¡Ahí!- en las faldas de una montaña, a lo lejos se podían distinguir dos puertas, ligeramente cubiertas con maleza. Comenzaron a tocar con insistencia.
Un mujer joven abrió la puerta, no parecía rebasar los 25 años, era de piel morena con tatuajes, un largo cabello negro atado en una trenza y rapado de los costados, se veía demasiado fuerte como para ser una chica. Miro a los cuatro de pies a cabeza.
-¿Que hacen aquí niños?
-Venimos por el trabajo.- dijo Edythe ignorando la palabra "niños".
-¿Como se enteraron?
-Alguien que estuvo aquí nos dijo.
-Está bien.- se hizo a un lado y los dejó pasar.
-¿Saben en que trabajamos aquí?
-Oficialmente, medicamentos naturales. Ilegalmente, drogas.
-Parecen bien enterados...
-Nuestro tío trabajo aquí.- respondió Edward, parecía que estaba sospechando de ellos. La mujer no les aparto la mirada.
-¡Gloria! ¿Que pasa?.- un hombre gordo vestido de traje y corbata con un sombrero gracioso los saludo de lejos.- ¿Umm? Que interesante. Me gustan mucho estos chicos, ¡se ven muy fuertes!
-Mark-sama, estos chicos quieren trabajar con nosotros.
-La chica rubia es hermosa, ¿Que sabes hacer?
-Soy alquimista, aunque me gustan más las ventas.
-Umm.- miro a Edythe de arriba a abajo y se detuvo en su humilde pecho.- aún te falta mucho pe... Que diga, mucha experiencia, pero lo harás bien.
Edythe sintió asco y ganas de golpear a la pelota que tenía en frente. Pero se contuvo al ver como todos los miraban fijamente.
-¿Y tu muchacho?
-Igual soy alquimista.
-Demasiado pequeño, pero de seguro sirve.
Edward hizo lo mismo que Edy y únicamente sonrió de manera, muy pero muy fingida.
-Y ustedes, ¿Que habilidad tienen que puede servirnos?.- dijo mirando a los chicos en armadura.
-¡Somos muy fuertes! Y también somos alquimistas.
-S-si definitivamente somos muy fuertes nuestra alquimia es muy buena, aunque es más genial la de nuestros hermanos.
-Umm, una semana. Estarán aquí una semana. Me parecen chicos interesantes, y cuando me parecen interesantes, no me importa como pero me gusta conservarlos. Gloria es extranjera, y cuando la conocí, no me importo mucho que no supiera hablar el idioma ni nada, gaste mucho para educarla, y ahora es una de mis mejores sicarias. Estarán a cargo de ella, ¡Espero que nos juren lealtad mis niños! Ah, ¿Cuál es su nombre?
-Edythe Elric.
-Edward Elric.
-Alice Elric.
-Alphonse Elric.
-¿Son hermanos?
-Sí.- dijeron los cuatro.
-Bien, nos veremos mañana muchachos.- se despidió con la mano y se fue.- ¡Descansen por mientras!
-Gracias.
Ellos hicieron lo mismo, Gloria los acompaño hasta la puerta sin apartarles la mirada hasta que salieron de ahí.
-Sus nombres se me hacen conocidos.
-Son nombres muy comunes, así que no tienes de que preocuparte.
-Los estaré vigilando mocosos insolentes.
-Cuidate Gloria-San.- dijo Edy mientras se despedía de ella.
-…- no le contestó y les cerró la puerta en la cara.
-Nos vamos.- dijo Edy mientras se iba demasiado enojada. Cuando llegaron al hotel, explotó.- ¡A la mierda todo! Los mataré mañana.
-Ya, ya, calmate.- dijo Alice tratando de controlar a la fiera de cabello rubio.- ¿Que creen ustedes?
-Esto es muy difícil, necesitaremos algo de tiempo para lograrlo.
-No, si estamos mucho tiempo se va a complicar, si se puede mañana mismo, mejor.
-Ed tiene razón, además Gloria será un gran obstáculo.
-¿Tienen algún mapa?
-Si.- dijo Alice mientras extendía un papel largo en la mesita de noche.- es un área demasiado grande porque hay muchas bodegas, y tiene alrededor de 4 pisos en tota con 3 túneles que los conectan entre sí.
-En esos 4 pisos trabajan alrededor de 150 personas, distribuidas en cada departamento.- comentó Edythe.
-Si logramos capturar a la cabeza de todo, es más fácil que caigan los demás.- dijo Alphonse.
-Ya tenemos un plan, pero lo iremos arreglando conforme pasen las cosas.
A la noche siguiente, fueron de nuevo a la bodega.
-Bienvenidos chicos.- les saludo el gordo Mark.- esta noche les daré un pequeño recorrido por el lugar.
-¡Gracias!
Mientras Mark hablaba alegremente con ellos, iban observando y haciendo una estrategia.
-Bien, a cada uno los dejaré en un departamento, espero que comiencen a trabajar lo más pronto posible. ¿Alice-chan? Tu te quedaras en el túnel de la zona 21, mucha suerte.- dijo mientras la presentaba con todos.- Nos vamos muchachos.
-Esta bien.
Cuando se fueron del túnel, Alice se dio la vuelta y calculo cuantas personas habían, eran alrededor de 10, sonrió y les dio una pequeña reverencia.
-Disculpen.
Al juntar sus manos y ponerlas en el suelo, comenzaron a salir enredaderas de tierra que se envolvieron en sus pies solamente dejando su cabeza libre.
-Bien, primer distrito capturado, continuaré con los demás túneles. Espero que les vaya bien a los demás.- dijo mientras salía corriendo para continuar.
-Bueno aquí estara Alphonse-kun, cuidate mucho.
-Gracias, Mark-san.- donde le habían dejando, era una pequeña bodega donde tenían la droga. Los vio salir y se dio la vuelta.- Buenas, ¿Que es lo primero que quieren que haga?
-Puedes cargar esos carritos con estos bultos por favor.- le dijo un hombre de mediana edad.
-¡Si!.- mientras cargaba algunos bultos, se tropezo a propósito.
-¿Estas bien? No tenías que cargar mucho.- el señor corrió a ayudarlo.
-Lo siento.- una luz blanco-azulada se vio de las manos de Alphonse, y al tocar el suelo, unas cadenas estaban alrededor de las muñecas de ese hombre.
-Si coopera, le aseguro que le irá bien.- se puso de pie, varias personas se acercaron para ver lo que había pasado. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca, Alphonse aprovecho para dejarlos noqueados con algunos golpes, los que alcanzaron a correr le apuntaron con pistolas.- les recomiendo que no lo...
Demasiado tarde.- pensó Alphonse mientras se daba una palmada en la frente al ver como caían las personas que le habían disparado, cuando las balas rebotaron y les dio en las piernas y brazos.- Bueno, segundo distrito asegurado. Seguiré buscando y derrotando a los demás.
Edward y Edythe estaban nerviosos, no sabían que les había pasado a sus hermanos, sabían que eran fuertes pero no podían evitar estar preocupados.
-Bien, ahora, este es la zona central, aquí trabajarán conmigo.
-Esta bien.
Cuando se iban a poner en movimiento, Gloria apareció.
-Hola Gloria, me gustaría que les enseñes a los muchachos lo que se hace en este piso.
-Si, Mark-sama. Por aquí.- les señaló el camino a los chicos, Mark se dio vuelta y entró a una oficina, Gloria los llevó a otra cuarto donde habían muchos libros, al parecer eran los únicos ahí.- bueno por aquí están los datos sobre nuestros compradores, lo que consumen generalmente, los precios que manejamos de acuerdo a los tipos de cambio...- mientras les explicaba, ella les estaba dando la espalda, Edythe fue la primera en atacarla con un puñetazo de su brazo izquierdo desde atrás, pero cuando se acerco lo suficiente a ella, Gloria se dio vuelta y la tomó del brazo, con un ágil y rápido movimiento Edythe quedó en el suelo.
-Sabía que ustedes planeaban algo.
Edward intentó ayudarla, y cargo con todo contra Gloria, pero igual como lo hizo con Edy, lo tumbo al suelo.
-¿Acaso creen que con algo así me van a derrotar?
-Puede que así sea.- le respondió Edy, mientras tocaba el suelo con su mano. Cuando Gloria se dio cuenta, ya estaba completamente cubierta de la parte de abajo con tierra.
-¡Malditos!
-¡Ahora Ed!
-¡Ugh!.- para cuando busco al pequeño chico, este ya no estaba a la vista, nerviosa comenzó a buscar por todos lados, Edy aprovechando la distracción, con su brazo de acero le dio un fuerte golpe en la cabeza dejándola inconsciente.
-¡Aaaah! Pensé que me iba a arrancar el brazo.- dijo mientras se frotaba su muñeca.
-Al menos ya terminamos con ella.
-Si...
-No pareces muy contenta.- dijo mientras la ayudaba a levantarse.
-Se supone que también había alquimistas aquí ¿No?
-Si, ¿Porque?
-Se me hace raro no ver a alguno.
Las puertas se abrieron sin hacer mucho ruido, eran los dos chicos en armadura que llegaban, sanos y salvos.
-Ya esta todo asegurado en los pisos de abajo.
-¿Se encontraron a algun alquimista?
-No a ninguno.
-... Ya veo. Vamos por el jefe y acabemos lo más rápido posible, esto no me esta gustando mucho.
Después de asegurar a Gloria para que no se pusiera de pie muy rápido, fueron hasta la oficina central, con la cabeza de todo, el gordo Mark.
-¿Necesitan algo muchachos?-dijo desde su escritorio al verlos entrar.
-No nada en absoluto.
-Yo si, alquimistas nacionales.
-¿Usted sabía quienes eramos?
-Claro sus nombres son muy conocidos, la Princesa del Este y el Alquimista del Pueblo. Se me hizo muy interesante tenerlos conmigo. Pero, son demasiado peligrosos para mi negocio, así que me gustaría que conocieran a mis demás alquimistas.- desde unas puertas que estaban en los costados de la gran oficina llegaron alrededor de 30 personas, entre hombres y mujeres que se veían demasiado peligrosos.-¡¡¡Maten a esos enanos!!!
-¡¡¡¿¿¿QUEEEE???!!!.- dijeron los dos chicos al mismo tiempo.
-Ya les prendió la mecha.- los hermanos sabían que todo iba a estar bien, a pesar de que eran superados en número y experiencia.
Juntando sus manos y chocandolas contra el suelo, se formó una gran grieta que prácticamente se comió a todos los demás alquimistas.
-¡¡Noooo!!. - cuando el gordo Mark se asomo, vio que todos estaban inconscientes. Se giro de golpe y vio como los chicos rubios se acercaban lentamente como dos leones tras su presa. De prisa sacó una pequeña pistola de la parte de atrás de su pantalón aunque su dedo estaba muy tembloroso.- ¡A-alto! Alejense malditos mocosos.
-No se atreve a disparar.- lo reto Edward mientras caminaba un poco más rápido.
-Alguien como usted que se cree el dueño de las personas, como si fueran mercancías que con dinero se pueden comprar no tiene los suficientes pantalones como para disparar.
-¡¡!!.- El hombre se desmayo por el miedo.
-Jajajaja eso fue fácil.
-¡No sean tan imprudentes! ¡¿Y si les disparaba?!
-Jajaja fácil, lo esquivamos.
-Bien ya tenemos al pez gordo, quien va a avisar, para que nos ayuden.
-Vamos a hacer esto de manera seria.
Después de perder el piedra papel o tijeras, Edward fue el encargado de correr de regreso al pueblo para llamar al cuartel más cercano para solicitar refuerzos. Cuando llegaron, todos quedaron asombrados ya que cuatro jóvenes de 15 y 14 lograron algo sorprendente.
-No por algo se dice que los hermanos mayores son considerados las armas humanas más peligrosas que hay.
-¡Ni que lo digas! Para lograr todo esto se debería de usar todo un batallón.
Los soldados comentaban asombrados, mientras miraban a los chicos que platicaban alegremente entre ellos, acostumbrados a ese tipo de comentarios e incluso hasta peores.
-Bueno hasta aquí terminamos la misión.- dijo Edy mientras les daba la mano.
-Si, fue genial pelear a su lado.
-¿Nos volveremos a ver?.- dijo Alice con la ilusión de que la respuesta fuera un sí.
Los chicos rubios sonrieron, se dieron vuelta y comenzaron a caminar sin mirar atrás.
-No lo creo.- dijeron al mismo tiempo.
Alice y Alphonse suspiraron y se dieron un fuerte abrazo.
-Espero que recuperen su cuerpo.
-Gracias, lo mismo espero para ustedes.
Salieron corriendo para alcanzar a sus respectivos hermanos mayores.
Este a sido el capitulo más largo que he escrito de todas mis historias.
Bueno, originalmente, Ed y Al sí iban a existir en este mundo alterno y se iban a conocer gracias a Winry y William (que originalmente se llamaría Matthew), ellos dos serían hermanos que vivían en diferentes pueblos y cada que se iban a visitar ahí comenzarían las conexiones entre ellos.
Pero en fin, pasaron algunos meses hasta que llegue a la conclusión que quede como actualmente es.
