Hola! Cómo están? Yo vagueando por aquí, vagueando por allá. (tiempos de paz después de tanto estrés… =P) A veces incluso cuesta ponerse a escribir debido a la pereza! =P (la pereza, si no es en exceso, es sana, no se engañen XD)
Bueno, debo decir que, en realidad, estoy un poco decepcionada porque pensé que el capi anterior (el SasuSaku) gustaría un poquito más, pero no ha sido así… bueno, qué se le va a hacer! Muchas gracias a aquellos que comentaron! Y espero que este capi les guste más!^^ (fue un SasuSaku muy inocente, no? =P Lo siento por si alguien se esperaba… algo más, no sé =P)
Espero que les guste este capi! En él se saben más cosas sobre cierta persona… Quién? Lean este capi y lo sabrán!
Disfruten leyendo!^^
**..**
Capítulo XXI: Dolor
Una suave brisa cálida me acaricia el rostro. Una lejana luz se cuela seguramente por entre las cortinas, recortándose en toda la habitación. Seguramente la ventana estaba abierta… ayer me debí olvidar de cerrarla.
"Me duele todo el cuerpo… ¿Por qué?"
Hora de levantarse.
Abrí los ojos lentamente. El rostro de Sasuke apenas se separaba del mío por unos pequeños centímetros. La suave brisa que sentía golpear en mi cara, no era más que su respiración regular. Seguía dormido.
Me llevé las manos al pecho, me sonrojé y ahogué un grito de la sorpresa.
Se me había olvidado por completo que había pasado la noche con él, en su cama, en su habitación.
"Aquí tienes al causante de tu dolor", y de mi felicidad…
Quise levantarme, antes de que él despertara, pero entonces me di cuenta de que su mano seguía agarrando fuertemente la mía. Notaba mi mano entumecida y agarrotada.
Si quería salir de allí, tenía que despertar a Sasuke.
"Necesito salir de aquí, ¡ya!", cada vez me cuesta más respirar…
…Tal vez no fue tan buena idea el estar con él de esta manera…
-Mm… Sasuke…-por favor, despierta; tiré de mi mano; él no la soltaba-Despierta… Mi mano…
Entonces el Sasuke que yo creía dormido tiró de mi mano entrelazada con la suya y me colocó encima suya, mientras me besaba en los labios.
"Para… ¡Para!"
-¡No!-me separé de él tan bruscamente que caí de la cama al suelo.-Auch…-me quejé.
"Me asfixio, me asfixio…"
-… ¿Se puede saber qué estás haciendo?
Alcé la vista. Sasuke me miraba desde la cama, con una ceja enarcada.
-…Es tu culpa.-le recriminé.
-No es mi culpa que seas tan torpe.
Quise responderle, pero en ese momento no me salían las palabras.
-Ey, ¿te encuentras bien?-preguntó entonces, con un matiz de preocupación en su voz.
-P-pues…
Me levanté de golpe, entré en el baño, levanté la tapa del váter y vomité.
"Genial. Justo lo único que no quería hacer delante de Sasuke…"
Al tener el estómago vacío ya, aunque tampoco es como si hubiera comido mucho ayer, me sentí algo mejor.
Me enjuagué la boca una y otra vez con agua.
"Así Sasuke no querrá volver a besarme…", dudo que me convenga que me siga besando…
-¡Sakura! ¿¡Estás bien!
Me di la vuelta. Sasuke estaba en el umbral de la puerta del baño.
"Me duele todo, absolutamente todo"
"Dolor"
-Sí, estoy bien.
Eso fue lo último que dije y que oí antes de que la vista se me nublara y sintiera un golpe seco, frío, doloroso.
*.*.*
-¡Sakura!
Me despertó un molesto grito. Molesto, porque me dolía la cabeza horrores.
Al abrir los ojos, casi me da un infarto al ver la cara de Naruto tan cerca de la mía.
-¡Sakura-chan! ¡Por fin despiertas!
Me retumba la cabeza como su grito retumba en la sala…
"Dolor"
-¿Qué ha pasado?
-No sé. Parece que se ha desmayado.
-¿Por qué?
-¿Cómo quieres que lo sepa?
-¿Lo sabes tú?
-No.
La sucesión de frases, preguntas, voces distintas, formaban un torbellino que me envolvía una y otra vez, una y otra vez…
"Ya he pasado por esto"
Me incorporé en la cama hasta quedar sentada. Estaba en mi habitación, bueno, la mía y la de Tenten.
Todos me miraban con preocupación, incluso Sasuke, apartado en una esquina de la habitación, lejos del barullo de los demás.
"Lo siento" articularon mis labios sin voz. Después del funeral de su padre ayer por la tarde, yo vomitando y desmayándome no era una buena forma de empezar el día, que digamos.
"Le has rechazado un beso"
Él, simplemente, siguió mirándome. ¿Había entendido lo que había querido decirle?
Tsunade entró en la sala a gritos también.
-¡Silencio! Naruto, ¿¡quieres bajar el volumen de una vez!
-¿¡Quien es el que grita aquí!-le replicó.
Le pegó un puñetazo en la cabeza.
-Sakura, ¿cómo te encuentras?-me preguntó entonces la directora.
"Me duele todo"
-Mm… más o menos bien…
Me puso la mano en la frente.
-No tienes fiebre… pero creo que lo mejor será que te quedes hoy aquí.
-¿¡Qué! ¿¡Sakura-chan no va a venir a la excursión de hoy!-se quejó Naruto.
-Pues es obvio que no-contestó Tsunade-Yo me quedaré con ella. Los demás iréis con Kakashi y Shizune.
Después de varias discrepancias por parte de Naruto, que sinceramente no sé a qué venían, preguntas preocupadas de mis amigos, sonrisas falsas, palabras mentirosas, y dolor, infinito dolor, decidieron irse.
-Nos vemos por la tarde-dije; me obligué a sonreír-Que os lo paséis bien.
No pude evitar mirar a Sasuke, quien seguía sin decir nada. ¿Qué es lo que transmitían sus ojos oscuros? Tal vez debería preguntarle… pero no en esta ocasión.
La puerta se cerró con un golpe sordo.
-Bueno, Sakura, descansa-me dijo entonces Tsunade.
-Mm… sí.
Tenía calor. Estaba harta de las sábanas y la manta de mi cama que habían velado por mí mientras estaba inconsciente. ¿Me habría traído Sasuke aquí desde su habitación?
Entonces decidí que no quería deshacerme de las sábanas con Tsunade delante. ¿Por qué? Muy sencillo: aún llevaba puesto el pijama de Sasuke. No quiero que haya malentendidos.
-Creo…-empecé a decir-Que me daré una ducha. ¿Puedo?
-¿Te encuentras lo suficientemente bien como para levantarte?
-Creo que sí.
-Entonces, adelante. Te dejo. Si necesitas algo en algún momento o te pasa algo en el baño, llámame, aunque sea a gritos.
-De acuerdo-asentí, aunque rezaba porque aquello no hiciera falta.
Tsunade también salió de la habitación cerrando la puerta con un sonido sordo.
Con esfuerzo, me levanté de la cama y me puse de pie en el frío suelo. Estaba descalza. El cuerpo me pesaba más de lo normal, y las piernas las notaba muy flojas, por lo que en un primer momento, nada más ponerme de pie, mis piernas fallaron y caí al suelo.
-¿Sakura?-era la voz de Tsunade, mientras entraba en la habitación, con la preocupación pintando su rostro. Me miró-¿Qué ha pasado?
Sonreí falsamente.
-Me… he caído de la cama. Lo siento, no es nada.
Suspiró aliviada.
-Ten más cuidado, ¿vale?-dijo, mientras sonreía con dulzura.
"Como sonreiría una madre a su hija"
-Vale.
Volvió a salir de la habitación.
Me levanté. Me dolían las piernas, pero aun así, me obligué a andar hasta el baño, quitarme el pijama de Sasuke, encender el grifo y ponerme bajo el chorro de agua caliente.
Necesito el agua para despejarme y para aliviar el dolor.
Terminé cansándome de estar de pie bajo la ducha, por lo que, con cuidado, me senté en la bañera y me dejé mojar desde abajo.
Me abracé las piernas.
"Mamá. Mamá, ¿dónde estás?"
Esto… esto ya había pasado con anterioridad… pero fue hace tanto tiempo que ya casi ni lo recuerdo… Pero, sí que recuerdo que aquello no fue tan grave como lo de hoy, ni mucho menos.
"Las piernas no me dolían"
El vapor que desprendía el agua caliente me hacía ver borroso.
"También me duelen los ojos"
Me levanté con ayuda del agarradero del baño. Apagué el grifo. Apagué mi mente. El dolor sigue presente.
"No pienses en ello", ¿soy lo suficientemente fuerte?
Cuando salí del baño, ya vestida con mis ropas, aún seguía viendo algo borroso.
Me froté los ojos.
Salí de la habitación con el pijama de Sasuke entre mis manos. Por suerte, no me encontré en esos momentos a Tsunade por los pasillos (estaría en su despacho), por lo que no tuve problemas al echar al cesto de la ropa sucia el pijama, donde todos echábamos la ropa que luego iría a la lavadora.
No habría sospechas. Y Sasuke tendrá su pijama limpio, para volver a usarlo.
"Yo no volveré a usarlo"
-¿Sakura?-me giré para mirar a Tsunade-¿Qué haces aquí?
Me sonrojé.
-P-pues… V-venía a echar mi ropa al cesto…
-Ah, conque era eso-sonrió-¿Te encuentras mejor?
Sonreí falsamente.
-Sí, la ducha me ha sentado bien-mentira.
-Me alegro-sonrió.
"-Mamá.
-¿Qué pasa, Sakura?
-No encuentro ningún trébol de cuatro hojas.
-Sí, yo tampoco.
-Joo… ¿Entonces no tendré suerte?
-Eso no puedes saberlo, hija-sonrió.
-Mamá-me miró-¿Por qué sonríes?-me miró con sorpresa-¿No estás triste porque no hemos encontrado un trébol de cuatro y hojas para que nos dé suerte?
Mi madre volvió a sonreír. No lo entendía.
-Verás, Sakura, hija, sonreír es algo que uno debería hacer con bastante frecuencia en su vida.
-¿Por qué? No lo entiendo-sacudí la cabeza-Se sonríe cuando se está contento, ¿verdad? No cuando se está triste.
La sonrisa de mi madre seguía presente.
-Sakura, a veces, hay situaciones que, aunque no estés contenta, ni con ganas de sonreír, lo harás por los demás.
-¿Sonreír para lo demás?
-Sí-asintió-A veces, se sonríe para no preocupar a los demás, porque te importan, porque no quieres verlos tristes.
-Entonces, mamá, ¿estás triste?
Sonrió.
-Sí, estoy triste.
-¿Por qué?
-Porque no hemos encontrado un trébol de cuatro hojas".
Volviendo atrás en el tiempo, creo que mi madre sí que estaba triste cuando sonreía, pero, en aquella ocasión, creo que no era solo por no haber encontrado el trébol de cuatro hojas…
"Siempre la recuerdo sonriendo. ¿También estaba triste en aquel entonces?"
-Sakura, ¿quieres desayunar algo?-¿Sasuke les había contado que había vomitado?-No cenaste nada anoche…
Sonreí. No tenía hambre.
-Claro.
Me preparó un tazón de leche. Había cereales. También tostadas. Galletas, bollos. Fruta. Demasiado. Solo de verlo se me revolvió el estómago otra vez.
"Pero agradezco volver a estar sentada", me restregué los ojos.
Me eché unos pocos cereales en la leche. Empecé a comer. Tsunade estaba frente a mí.
-Tienes mala cara-comentó-Tal vez debería llevarte al hospital, ¿no crees? Para que te den un diagnóstico-me tensé, alarmé; rió. La miré con curiosidad-Aunque también podría intentar darte yo uno…
"-E-estoy…bien-terminé por decir-Solo me duele un poco la cabeza…
Contra todo pronóstico, como si de Kurenai-san se tratara, Tsunade me empezó a auscultar.
Supongo que fue por mi cara que reflejaba mi confusión, porque Tsunade me respondió a la pregunta que me estaba formulando.
-Estudié medicina.
-¿Y por qué no eres médica?
-Lo fui.
-¿Y por qué lo dejaste?
-…Desde cierto… "incidente", no me gustan mucho los hospitales…
Sabía que ahora no era el momento, así que no pregunté más, pero, de seguro, más adelante le preguntaría sobre esto.
Mi curiosidad no tiene límites."
-Tsunade-sama-la llamé, tras tragar una cucharada de cereales-Eras… doctora, ¿verdad?
-Así es.
Volví a hacer la pregunta de aquel entonces.
-¿Y por qué lo dejaste?
-Creo que ya te dije que se debió a un incidente-su sonrisa seguía presente, pero era una de esas sonrisa tristes, aquellas que mi madre me había enseñado y mostrado.
Volví a meterme cereales en la boca, pero seguí mirándola.
-¿Qué?-me dijo ella con voz amable.
-Me estaba preguntando de qué tipo de "incidente" podría haberse tratado.
Sus ojos estaban tristes, igual que su sonrisa.
-… Me parece increíble que alguien me vuelva a preguntar sobre esto después de tantos años…-más bien habló para sí-Parece mentira el tiempo que ha pasado desde entonces…
-Mm… si no quieres hablar de ello…-lo único que me faltaba es que ella también se enfadara conmigo o algo por el estilo por indagar en su pasado.
"Busco una distracción para el dolor"
-No me importa-sonrió-Además, creo que me vendrá bien hablar de ello después de tanto tiempo sin hacerlo… A veces desahogarse es lo único y mejor que puedes hacer para mitigar el dolor y la tristeza.
Por el tono en el que hablaba, parecía que era algo… importante, en cierto sentido, y no me parecía de buena educación el estar comiendo, por lo que dejé la cuchara en el tazón, que estaba a medias.
-Oh, no tienes por qué dejar de comer.
-Pero…
-No te preocupes.
Preferí hacerla caso, solo porque me lo había dicho con aquel tono y aquella expresión tan lejana y triste.
-Estudié medicina. Siempre había sido mi sueño el poder ayudar a las personas, salvar vidas. Alcancé mi sueño, y me hice doctora en uno de los hospitales más importantes de Konoha-impresionante…-Mi familia siempre ha sido rural. Siempre hemos vivido en pueblos pequeños rodeados de vegetación, y la mayoría de mi familia se dedica a oficios propios de allí, como agricultor, ganadero, oficios relacionados con la madera, las verduras, todo lo que se cultivaba por allí. Al principio, cuando les dije que quería salir de allí y ver mundo, ser doctora, no se lo tomaron muy bien.
-¿Por qué?-pregunté entonces, interrumpiéndola-Era lo que querías hacer, ¿no?
-Sí, pero mi familia era muy clásica y tradicional, y no lo veían bien.
-Pero no es justo…
-La libertad es en parte injusticia para la justicia de aquellos que la ansían.
No entendí aquello último, pero lo dijo con voz tan solemne, que pensé que era algo realmente de lo que sentirse orgulloso de decir.
-A pesar de que prácticamente toda mi familia se oponía, me fui a Konoha a estudiar medicina.
-Qué bien. Me alegra de que por fin pudieras cumplir tu sueño.-sonreí con sinceridad.
-Sí, a costa de que mi familia me dijera que yo ya nada tenía que ver con ellos. Que no me molestara en volver a ir a verles.
Me espanté.
-¿Por qué?
-Porque creían que quería huir de allí, alejarme de ellos para ir a la gran ciudad.
-Pero solo querías hacerte doctora.
Sonrió.
-No lo entendieron, me temo.
Aquello seguía siendo injusto.
-En la universidad, conocí a personas con las que pude entablar amistad, y así no sentirme tan sola allí. Conocí a Kakashi, por ejemplo, y a Shizune también.
-¿A los dos?-asintió-¿También querían ser médicos como tú?
-No-negó con la cabeza-Yo iba a la facultad de medicina, pero Shizune estudiaba para ser diseñadora, ya sea de moda o incluso de planos de construcción.
-Vaya…-dije impresionada.- ¿Y Kakashi-sensei?
Sonrió.
-Él quería ser profesor.
-¿En serio?-¿Por eso se le daba tan bien darnos clase a nosotros, los chicos del orfanato?
-Sí, siempre le han fascinado los niños, decía.-rió-Shizune y yo no nos conocimos en la universidad, por el contrario. Tuvimos un encuentro antes.
-¿Ah sí? ¿Dónde?
-En nuestro piso.
-¿Vuestro?
-Sí. Yo estaba buscando un apartamento para vivir allí en la ciudad y que no estuviera muy mal de precio, ya que no tenía mucho dinero ahorrado, y aún estaba buscando un trabajo de medio tiempo que compaginar con los estudios… Y encontré uno, en el cual tendría compañera. Shizune y yo éramos compañeras de piso.
-Entonces os hicisteis amigas.
-Entonces nos hicimos amigas.
-Qué bien, ¿no? Ya no estabas sola.
-No, ya no estaba sola-esbozó una tímida sonrisa alegre al recordarlo.
"A pesar de todo, no estuvo sola", yo…
-Pero, en la facultad de medicina… conocí a alguien muy especial.
-¿Especial?
-Sí. Se llamaba Dan.
-¿Y quién era?
-El chico del cual me enamoré.
Me sonrojé.
"Enamorarse…"
-¿Qué… se siente al estar enamorada?-pregunté con vergüenza.
Me sonrió.
-Eso solo lo sabrás cuando te enamores de alguien.-hizo una pausa; su mirada se perdió en el infinito-Conseguí que nos hiciéramos amigos y, pasado un tiempo, en el que le conocí mejor, me confesé.
-… ¿Y?-había expectación en mi voz.
-Aceptó.
-¡Bien!
-En realidad, me dijo que él también llevaba ya un tiempo enamorado de mí.
"Un bonito final feliz"
-Todo era tan perfecto… Un día, tras llevar varios años saliendo, ya siendo médicos ambos… me pidió que me casara con él.
Se miró la mano izquierda, en la cual, en el dedo anular, descansaba un anillo.
-¿Os casasteis?
Con sorpresa, vi cómo negaba con la cabeza.
-¿No? ¿Por qué no?
-Porque él ya no estaba.
-¿Que no estaba? ¿Se había ido?
-Sí, se había ido.
-¿A dónde?
Negó con la cabeza.
-No lo sé. En realidad, dudo que alguien lo sepa-sonrió con amargura y melancolía.
-… ¿Y eso?
-… Un mes antes de nuestra boda, la cual ya había sido organizada… Dan sufrió un accidente de coche.-abrí los ojos de par en par-Le llevaron a mi hospital, en el que trabajábamos los dos, y… tuve que tratarle en el quirófano-un sollozo interrumpió su relato-Tuvo que morir entre mis manos, frente a mis ojos…
Ocultó su cara entre las manos. A pesar de que no lo oía, seguramente estaba llorando.
-I-incluso mi familia iba a venir a mi boda… Pensaba arreglar todo con ellos, pero… la boda nunca sucedió.
Quise decir algo, y nuevamente no sabía qué decir.
"¿Por qué la vida es tan cruel con estas personas?"
-Desde entonces… tengo pánico a pisar siquiera un hospital… No quiero tener que ver a nadie más morir…
Dejó de lado su sueño por la memoria de la persona que más amaba en el mundo…
Hacía tiempo que yo había dejado de comer.
Mi vista seguía nublada, y me pregunté si yo también me iba a poner a llorar.
Aún había cosas que quería preguntar, como por qué acabó llevando un orfanato lleno de niños desamparados, pero no era el momento de hacer ninguna pregunta.
Entonces, con sorpresa, vi cómo Tsunade volvía a mostrar su rostro, con una amplia sonrisa.
-Pero doy gracias porque os tengo a vosotros. No sé yo qué haría sin vosotros.
Se refería a los chicos del orfanato, a Kakashi y a Shizune, sus amigos.
-Toma-me tendió algo en la mano-Tómate esta pastillas para el dolor de cabeza cuando termines de comer y luego duerme y descansa, ¿de acuerdo?
-… De acuerdo.
Y allí me quedé, mirando fijamente la pastilla en mi mano, mientras escuchaba los ecos que dejaban los pasos de Tsunade por los vacíos pasillos de su orfanato.
"No soy la única sintiendo dolor…"
En ese momento, deseé con todas mis fuerzas ser la única sufriendo…
**..**
Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!
Vale, Sakura no amanece muy bien, tras una bonita noche de confesiones por parte de Sasuke =P
Qué pasa con Sasuke? Sigue su relación con Sakura igual? Cómo se encuentra "exactamente" Sakura?
Y Tsunade nos revela el por qué dejó la medicina, nos revela parte de su pasado… aunque aún quedan preguntas por resolver… (jo, hasta Tsunade, que no es una niña, no lo ha tenido fácil =(
Porque aún quedan cosas por contar, espero que comenten y así seguir contando!^^
Muchas gracias por sus reviews, por su apoyo, por leer esta historia! Se agradece!^^
Bye~!^^
