Al pasar por el pasadizo, fueron a dar a una mini cueva donde les aguardaba un hombre sentado en una silla, con un cartel colgando de su cuello.
El cuerpo estaba momificado, aunque el hedor que desprendía era bastante actual. Cuando todos traspasaron el umbral de la puerta secreta, ésta se cerró a sus espaldas. Al otro lado, había otro pasadizo, aunque mas reducido en tamaño; para poder pasar tras él, debían ir a cuatro patas; el único problema, es que la entrada estaba cerrada por una verja.
Lo único que tenían allí, era aquella momia centenaria. La solución debía estar en ella, por eso mimos, la inspeccionaron.
Sansa le dio la vuelta al cartel, donde ponía: "Tengo 90 años, pero mi miembro todavía funciona je,je,je" un escalofrió le recorrió el cuerpo y tuvo que alejarse para no sentir mas grima.
-Este Walder Frey siempre tan cómico – Petyr aguardaba en una esquina apoyado sobre la pared; no parecía tener intenciones de ensuciarse las manos.
No había tiempo para discutir con Meñique, por lo que este pareció librarse en la decisión de quien le agarraría el miembro al señor de los Gemelos. Las dos damas, miraron a Perro.
-¿Enserio? – Pregunto él con una mueca de asco – ¿quien me mandaría a mí meterme en este concurso? Si sé que tendría que tocar pollas de viejos, me amputo las manos.
Clegane se acercó a la momia llamada Walder Frey, la miro desprovisto de cualquier sentimiento y le dio una patada en la cara. Aquel pellejo humano cayo hacia atrás, con la caída, su miembro tuvo que moverse o quizás partirse, porque la verja empezó a elevarse.
Mientras tanto, en otro lugar, no muy lejos de allí; Cersei y Daenerys se enfrentaban a un gran problema.
Frente a ellas, el camino estaba bloqueado por los muertos vivientes y retroceder tampoco podían, porque a Cersei no le daba la gana de huir.
-Tenemos que irnos – imploraba la Targaryen
-De eso nada – se repente puso cara de bulldog con rabia
-¿Y esa cara? – le pregunto la otra
-Muchacha imítame
Sin saber muy bien porque, le hizo caso y las dos comenzaron a poner caras de bulldog rabioso, quizás, con la esperanza de asustar a los muertos y que estos marcharan huyendo.
-Ahhhh! – grito la rubia
-¿pero porque gritas?
-Ahí tras ellos, al final del pasillo ¿las ves? Son botellas, tienen que ser las del vino
-Seguiré poniendo caras – dijo Daenerys mientras imitaba a un gorila
-Esto no es un juego – le reprocho la rubia – deja de hacer el mono – se golpe el pecho como tarzán y señala intimidatoriamente a los muertos – soy una leona de roca Casterly, hija de Lord Tywin Lannister, no le temo a nada.
Sin previo aviso, Cersei dio varios pisotones en el suelo, saco de su garganta un gruñido de león y de la nada, saco una fuerza sobre humana, para agarrar y levantar en volandas a Daenerys y usarla como escudo.
Agarrada por el pelo y por los pies, fue sacudiéndola de izquierda a derecha, para quitarse a los muertos del camino.
Cuando llegaron al final, tiro a Daenerys como si de una bolsa de plástico se tratara.
-Gracias por tu ayuda – le dijo, solo que la dragona no la escucho, por estar dando tumbos por el alrededor como un pato mareado.
Ahí las tenia, las hermosas vasijas de vino. Ya saboreaba el cálido sabor y podía notar el dulce aroma. Cuando sostuvo una entre las manos, fue a darle un largo trago. Pero rápidamente lo escupió al suelo.
-¿¡Agua?! – tira la vasija al suelo – que le jodan al agua, ¡quiero vino!
En otra parte del lugar, Brienne y Tyrion, habían quedado encerrados en una cueva secreta. En ella una momia estaba tirada en el suelo.
Y el pasadizo de salida, estaba sellado con una verja.
-Walder frey: tengo 90 años pero mi miembro todavía funciona je,je,je – leyó Tyrion en voz alta
-Ya han pasado por aquí – dijo Brienne analizando el lugar – Estamos atrapados
-No si consigo pegarle el miembro – informaba el gnomo, bajándole los pantalones a la momia que en su día había sido Lord Frey.
Mientras tanto, al otro lado del pasadizo. Petyr, Catelyn, sansa y Perro gateaban a toda prisa por salir de ahí; dado que cada pocos segundos una verja se desprendía del techo.
¡ZAS!
-¡Petyr! – grito Catelyn. Meñique se había quedado atrapado.
-¡Date prisa madre! – le exclamaba Sansa ya con unos metros de distancia
¡ZAS!
-Vamos pajarito, sigue adelante – le dijo Perro agarrándola de la muñeca, para que no se detuviera.
¡ZAS!
¡ZAS!
¡ZAS!
-Ya queda menos, veo la luz – informo Sansa, justo cuando la verja bajo mas deprisa que las anteriores, dejándola encerrada a ella también.
Perro ni se inmuto, continua gateando hasta el final; sabia que nada podía hacer por ella, por eso no se molesto en mirar atrás.
Al salir del pasadizo, la última verja se desprendió y al chocar contra la tierra, levanto una enorme polvareda. Cuando el humo se desvaneció, Sandor vio que había terminado en un lugar que parecía el interior de una cámara de seguridad y en medio, limpias, relucientes como el oro, seis vasijas doradas, rebosantes de vino.
En cuanto las toco, salto una gran alarma, así como también empezó a nevar confeti de colores y globos.
Con las vasijas entre los brazos, salió por la puerta que se abrió de la nada; ésta, daba a la sala central de Rocadragon, donde ya aguardaban todos los demás concursantes.
La entrada secreta daba a la chimenea, todo un tópico.
Varys no se hizo esperar en aparecer y nada mas tomar asiento, salto por lo altavoces.
-¡Felicidades Sandor Clegane, eres el ganador! – Gritó entusiasmado por los altavoces – felicidades a los demás también, por no ser mordidos por mis queridos muertos, cortesía cedida por Qyburn. ¿Tenéis ganas de saber quien se tendrá que ir? – mutis total – no estamos habladores ¿eh? Es igual. Antes que nada, Cersei querida, tienes un fanático muy distinguido entre nuestros pocos votantes ¿Quieres saber su ultimo mensaje?
-Por supuesto
-"voto por la puta leona ebria" ¿algo que decir al respecto?
-¿puta? Para eso tendrían que pagarla – salto Tyrion – y no lo hacen
-¿Te llamas Cersei, maldito gnomo mohoso? – Tyrion niega con la cabeza – pues cállate. No soy ninguna puta, hago lo que tengo que hacer para lograr mis objetivos y defender a los míos ¿Qué harías tu para defender a un hijo? ¿Y lo de ebria? Bueno bebo si ¿y que? No me culpes si no tienes vida y no sabes como divertirte.
-Finito esto y con Viserys fuera de la casa – volvió a intervenir Varys – sigamos adelante. Dadas las ultimas votaciones, hay un cuatriempate entre: Catelyn, Brienne, Cersei y Daenerys; asique a excepción de las nominadas, los que restáis, debéis dar vuestro voto y según lo que salga, se ira una u otra.
-Mi voto es para Daenerys – Perro fue el primero
-El mio – Tyrion pensó durante unos instantes
-Como hagas que me echen, te cortare esa cabeza tan fea – amenazo Cersei
-Nunca me ha gustado, pero no quiero que me la corten todavía y como Brienne me ha salvado, mi voto es para Daenerys
-El mio es para Cersei – dijo Catelyn
-El mio también – informo Sansa
-Supongo que todo depende de mi – anuncio Baelish – nunca me sentí tan importante; los Lannister se han portado bien conmigo, no seria justo que ahora expulsaran a uno por mi culpa, asique mi voto es para Daenerys.
-Muchacha, ya sabes que te toca – por el tono de voz, Varys no parecía sumamente impactado con el resultado de las votaciones
-El trono acabará siendo mio, por las buenas o por las malas, tarde o temprano.-Sin dar su brazo a torcer Daenerys hizo una reverencia a alguien imaginario y se diriguió hacia la puerta principal.-Tendréis noticias de mis hijos...
Al día siguiente los concursantes bajaron a desayunar casi al mediodía, para celebrar el vencimiento de los zombies y la recuperación del vino habían estado bebiendo hasta tarde, sobretodo Cersei que el haber pasado las últimas horas sin beber estaba sedienta y temblorosa. El desayuno fue incómodo porque se notaba una tensión en el aire, todos sabían que no faltaba mucho para que terminase el concurso y ya quedaban menos participantes. Todos se miraban con cara de póker y desconfiaban los unos en los otros. Todos... menos Petyr, él parecía ya saber el resultado del programa y cuanto más nerviosos estaban los demás más tranquilo y sonriente estaba él. Brienne que fue la primera en terminar el desayuno cogió su espada y se diriguió al jardín para entrenar con la espada. Tras un par de minutos fuera se oyó una ovación.
-¡Tenéis que salir a la entrada!- Brienne entró en el Gran salón exclamando. Estaba colorada y sorprendida.- ¡Han traído coches de carreras! ¡Han construido una pista en los terrenos de Rocadragón!
Todos salieron al jardín y vieron una pista de rallys minuciosamente construida. ¿Cómo era posible que la hubiesen hecho sin que no hubiesen oído nada? Seguramente mientras estaban en las cavernas buscando el vino... Frente a la pista había una fila de coches de diferentes colores, eran todos el mismo modelo. Sansa se acercó al coche de color azul celeste sorprendida, le dio un abrazo:
-Esto es mejor que un caballo, no cocean ni huelen mal.
-¡Atención! El programa está llegando a su fin. Por eso en estas últimas pruebas queremos que estén cargadas de adrenalina. Lo que tenéis que hacer creo que ya lo imaginais. Tendréis que competir ente vosotros, una carrera. El que gane ... se librará de las nominaciones como siempre.
-¡Estoy hartándome de este programa!-Exclamó Perro con un gruñido.- Ya le pueden dar por el culo a todos. ¿Desde cuando se cambian los caballos por estos cacharros de metal? No me gustan estas moderneces.
-¡Yo no llego al volante!-Se quejó Tyrion.
-No os preocupéis pequeño amigo, está todo planeado. Su coche es el granate, está a la última con las más exquisitas novedades en el mundo de la tecnología, adaptándose en todo momento a sus necesidades.
-¡Y una mierda! ¡Solo tiene una mierda de cojín para poder llegar a él!- El enano había entrado en el coche granate y furioso tiró un cojín del mismo color al suelo. Por lo demás el coche era igual que todos los demás.
-¡Es un cojín de plumas de pingüino no te quejes! Últimamente estamos perdiendo telespectadores. Hemos tenido que hacer algunos recortes.-Varys se disculpó torpemente y terminó de explicar la prueba. Simplemente consistía en que ganaría el coche que diese tres vueltas enteras , valía de todo menos matar a otro compañero o herirlo profundamente.
-Vamos... Cuanto antes empecemos antes terminaremos.-Petyr había sido el primero en entrar en su coche, era verde y con un sinsonte dibujado en uno de los lados. Bajó la ventanilla y se puso unas gafas de sol estilo „gagnam style". Sonrió a Brienne que era la chica más cercana y le dedicó una mueca pícara. Brienne le miró despectivamente y con un resoplido entró en el coche y encendió el motor.
-¡No es justo! Yo apenas se conducir, ¿por qué no hay una prueba de costura?- Sansa entró en su coche que estaba entre Catelyn y Cersei rechinando los dientes. Se puso el cinturón, ajustó los espejos y encendió el motor. Tyrion se colocó al lado del coche de Cersei acomodándose en el cojín que había tirado al suelo anteriormente. Se colocó correctamente en la salida y la miró aburrido.
-Conducir es como hacer el amor.-Dijo ella pasándose la punta de la lengua por los labios.- Todo el mundo piensa que sabe hacerlo bien, pero no es verdad, la única que sabe hacerlo bien soy yo.
Cuando todos los concursantes se pusieron en la línea de salida una bocina resonó en el improvisada pista señalando el inicio de la carrera. El primero en arrancar fue Perro que apenas empezaba a rugir el coche y ya cambiaba de marcha. Los demás concursantes iban detrás con mayores o menores dificultades. Catelyn era bastante rápida y enseguida se puso al mismo nivel que Perro. Por otro lado Cersei y Tyrion iban a la par justo detrás, Tyrion no paraba de quejarse del cojín de pingüino y Cersei se acercaba peligrosamente a Catelyn buscando un sitio para adelantar. Petyr iba detrás de Cersei con toda la calma del mundo, como si lo tuviese todo controlado. En las últimas filas Brienne y Sansa avanzaban lentamente. La rubia se manejaba bien con el volante pero no encontraba sitio para adelantar, sin embargo Sansa no pasaba de cuarta y le daba miedo acelerar.
-Con prudencia, con prudencia- Se repetía en voz alta.
¡PUUUUUUUM! Cersei chocó en la parte de atrás contra Catelyn y se abrió un hueco a golpes. La Tully le lanzó una mirada asesina:
-¿Estás locas? ¿Quieres que nos expulsen de la carrera?- Exclamó asustada.
-Mientras no te mate todo irá viento en popa. ¡Vamos lady corazón de piedra, enséñame que sabes hacer!-Dicho esto se puso a su mismo nivel y giró lateralmente para chocar contra la trucha.
-¿Qué le gusta a un perro más que un hueso?-Rugió Sandor con una risotada. Apretó al máximo el acelerador sacando una gran ventaja al resto- ¡Una pelea de gatas!
-¡No te hagas muchas ilusiones! Aquí quien no corre vuela.- Petyr aprovechó los bruscos giros de Cersei y se colocó delante de ella impidiendo que tuviese hueco para acelerar. Tyrion a su vez empezó a golpear a Catelyn por atrás y entre los dos Lannister la echaron de la carretera.
-¡Lady Stark!- Brienne furiosa aceleró y le arrestó un buen golpe a Cersei quien perdió el control de la dirección y salió volando por encima del coche de Petyr.
-Que fácil; se matan solos.- Sandor ya había dado la primera vuelta y estaba a punto de terminar la primera. Dejó atrás a los demás e iba relajadamente conduciendo con una sola mano, en la otra sostenía una jarra de vino caliente especiado.
Sansa seguía la última, detrás de todos los demás, su coche iba a paso de tortuga y a trompicones pero para ella era toda una experiencia. Así que sin prisa pero sin pausa continuó con la carrera sin preocuparse por la posición. Solo quedaban cinco concursantes en la pista. Tyrion se puso al nivel de Petyr y arremetió contra él.
-Tenemos una cuenta pendiente traidor. Conoce el rugido de mi coche.-El motor empezó a rugir y Petyr agarró el volante con ambas manos. Brienne que iba detrás aceleró hasta la altura del sinsonte por el otro lado e intentaron hacer un sandwich con Petyr. Así estuvieron otra vuelta entera, con tiras y aflojas. Solo quedaba la vuelta final. Perro iba en cabeza como de costumbre y Sansa detrás del sándwich peleón.
-¡Ahora verás!-Tyrion se abrió a la izquierda para girar a la derecha después y chocar contra Petyr, Brienne desde el otro lado hizo lo mismo pero hacia el otro lado.
-¡Sinsonte a la parrilla para cenar!- Exclamó Brienne, a la que apenas se le oyó por el rugido de los motores.
-Me gusta más la ternera…-Dijo Petyr calmadamente. Miró a los lados y sonrió, justo en el momento en el que ambos iban a colisionar contra él freno de golpe y Brienne y Tyrion chocaron entre ellos.
¡BOOOOOOOOOOM! Ambos coches trastabillaron y se salieron de la carretera.
-Esta va por ti Cat…-Comentó sonriendo. Miró por el retrovisor y vio a Sansa a una gran distancia, delante de él iba Sandor como alma que lleva al diablo. Apretó el acelerador y se disponía a adelantar a Sandor pero no vio como este giraba de pronto a la izquierda sin ningún aviso. Al principio creía que lo hacía para evitar el adelantamiento pero después se fijó en un tronco roto en medio de la pista, seguramente caído con el coche de Cat en la vuelta anterior. Petyr intentó esquivarlo pero fue demasiado tarde, chocó con él y ralentizó su marcha, para cuando había vuelto a poner el motor a punto Sandor e incluso Sansa ya estaban en la recta final.
-Vamosss de paseooo pii pii piii, en un auto feo piii piii piii.-Sansa canturreaba esquivando fácilmente el tronco (al ir relativamente despacio lo había visto venir).- Pero no me importa pii pii piii porque llevo torta ¡pii pii pii!
-Esto está chupado. No he tenido que hacer absolutamente nada-Bostezó Sandor cuando apenas quedaba la recta final de la última vuelta. Cogió del posavasos una copa de vino especiado caliente y se dispuso a beber, sin embargo un pequeño bache producido por los golpes anteriores hizo saltar a Perro de su asiento y todo el vino se le derramó directamente en sus partes nobles.
-¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH HH! ¡HIJO DEEEEEEEEEEE P $%! (Censurado, perdonen las molestias).- El moreno se llevó instintivamente las manos a la entrepierna mientras chillaba de dolor, en su lengua el vino no parecía tan caliente. Lógicamente perdió el control del coche y fue dando tumbos hasta salir de la pista.
-Por el túnel pasarás… ¡y la bocina tocarás la canción del pi pi pi!-La pelirroja siguió su curso y dejó atrás el coche de Sandor. Por detrás de ella estaba de nuevo Petyr que se había vuelto a incorporar pero era demasiado tarde. Sansa cruzó la línea de meta.
-¡¿QUÉ?! ¡Aquí hay tongo!-Chilló Cersei escandalizada.- ¡No ha demostrado temeridad en ningún momento! ¡No se ha esforzado ni en ir deprisa!
-Tal vez por eso ha ganado.-Anunció Varys con una voz cantarina.- ¡Felicidades Sansa! Como podéis ver este cuento tiene una feliz moraleja: con el coche seguridad ante todo :D Así que ya sabéis conductores noveles: nada de venganzas ni bebidas calientes mientras conducís. Y mucho cuidado cuando haya enanos o borrachas a vuestro lado en la carretera
-¡Bieeen! He ganado.- La pelirroja bailaba de felicidad y tras comprobar que no había ningún herido grave empezó a dar saltitos de alegría, después fue corriendo hasta Sandor.-Yo… siento mucho lo que te ha pasado.
-Dejalo estar pajarito… Antes de que te arranque las alas de un mordisco-Gruñó Sandor, pero en el fondo se alegraba de que fuese ella quien hubiese ganado.
En otra parte Brienne se arrodillaba ante Tyrion:
-Mi señor, al menos me alegro de haber salido de la carretera junto a vos.-Le comentó agachando la cabeza. Aunque estaba en cuclillas era aún más alta que Tyrion. El enano se inclinó y le besó la mejilla.
-Ha sido un placer mi bella dama.
-Ejem ejem.-Carraspeó Varys.-ya sabéis que toca, nuevas nominaciones. Ya van quedando pocos concursantes. Esperamos con ansias sus votaciones. ¡Espera! ¿¡Qué ven mis ojos!? Rápido, que la cámara enfoque a Catelyn.
En el fondo y a un lado del escenario Catelyn estaba besando a Petyr, la cámara hizo un zoom y se vio como Catelyn absorbía los labios de Petyr hasta casi quedarse sin aliento.
-Gra… gracias por intentar protegerme en la pista.-La mujer se sonrrojó, tomó aire y cerró los ojos para volver a besarle. La excitación que sentía por la adrenalina de la carrera le recorría por todo su cuerpo, ahora mismo no sabía si lo que sentía era pasión, alivio o un subidón de energía. Petyr la tomó por las manos.
-No podría abandonar a mi ficha favorita, la reina.
-¿Para ti no soy más que una pieza más?
-Para mí todo son piezas, querida. Tengo que reconocerlo, veo la vida como un tablero de ajedrez donde hasta el más simple peón puede ganar la batalla. Sin embargo, tú serás siempre la pieza por la que lo daría todo, aquella en la que sin ella el juego no tendría sentido.
-La pieza más importante no es la reina. Sino el rey-Susurró ella con un deje en la voz. Sin embargo Petyr no dijo nada y solamente se dedicó a devolverle el beso, esta vez en las manos.
-¿Y qué es un rey sin su reina? Una batalla prácticamente perdida. Para que lo entiendas Cat: eres la única por la que sería capaz de ensuciarme las manos.-Concluyó finalmente, y todos los que lo escucharon sabían que eso es un logro viniendo del sinsonte.
